'Contenidos'

Tuits selectos

La red nuestra de cada día

Las redes sociales habilitadas por las telecomunicaciones son un fenómeno reciente. Se puede tomar como punto de partida la puesta en marcha de Facebook (por entonces llamada Thefacebook) en 2004, apenas 13 años atrás. Hoy el panorama es muy distinto, con varias redes sociales conviviendo en el mismo espacio, cada una con sus particularidades en cuanto a contenidos, formas de comunicación y público. Es por esto que ya es bastante habitual que una persona no participe de una única red sino simultáneamente de diversas, con un promedio de 3,4 redes por usuario de Internet en Argentina que se conecta a redes sociales (considerando como red social también a los grupos de Whatsapp).

Claramente, quienes participan de mayor cantidad de redes sociales son los más jóvenes, ya sean millennials (de 24 a 33 años) o centennials (menores de 24). Sin embargo, entre éstos se observan diferencias a la hora de identificar las redes que utilizan cotidianamente. Los centennials conforman el grupo etario que menos uso cotidiano hacen de Facebook, alrededor de unos 10 puntos menos que el resto. Se confirma así la percepción de que no usan tanto esta red como las generaciones previas. No obstante, sí es habitual que tengan cuenta.

En cambio, los centennials son mucho más asiduos usuarios de otras redes como Instagram (50%), Twitter (33%) y Snapchat (17%). Esta última es una red mayormente dominada por éstos, quizás por su costado lúdico.

Facebook es la red social que muestra un uso cotidiano más parejo entre los distintos segmentos etarios, seguida, a la distancia por Twitter. Por su parte, Pinterest muestra un perfil más adulto, creciendo claramente su uso cotidiano en los segmentos adultos (34 a 53 años) y seniors (54 años o más). En el caso de LinkedIn, no sorprende que su uso cotidiano se dé entre los millennials y los adultos, quienes conforman el grueso de la población económicamente activa.

Tuits selectos

Haciendo la vertical

AT&T-Time WarnerJusto al día siguiente a que se abordara desde aquí la evolución de los contenidos como factor clave [ver “Content is King 2.0”], en EE.UU. se anunció una mega operación por la cual el operador convergente AT&T adquiere al generador de contenidos Time Warner por US$ 85 millardos (mil millones). Ya no alcanza con ser dueño de la red. También hay que poseer lo que fluye por la red (aunque sea una parte).

Como toda gran operación, la misma será revisada en detalle por el regulador. Sin embargo, ya se metió en la campaña electoral para presidente. Ambos candidatos se mostraron “revisionistas” como consecuencia de las preocupaciones respecto a una “sobreconsolidación” del mercado. Clinton se mostró inclinada a revisar a fondo (no podía decir otra cosa), mientras que Trump fue más preciso y dijo oponerse directamente, ya que acuerdos de este tipo “atentan contra la democracia”.

El de AT&T-Time Warner no es el típico caso de consolidación en una industria. O, como bien lo explicó el CEO de AT&T, se trata de una integración vertical y no horizontal. Lo que hace AT&T vendría a ser como adquirir un proveedor, no un competidor. Por lo tanto, se trata de una operación con características similares a la que llevó tiempo atrás Comcast (el principal operador de triple play de los EE.UU.) al adquirir NBC Universal en 2011 y que fuera aprobada. Además, parece menos conflictiva que la adquisición realizada tiempo atrás de DirecTV, lo que sí produjo una consolidación en el mercado de TV paga. Conviene aclarar que el acuerdo no incluye al operador triple play Time Warner Cable.

No obstante, existen temores que esta integración vertical termine resultando en un trato preferencial por parte de AT&T hacia los contenidos de Time Warner en relación a otros, como Netflix, por ejemplo. Esto no implica que AT&T decidida no ofrecer productos de Time Warner (como HBO) a otros operadores con el objetivo de lograr un contenido diferencial a su propuesta convergente y atraer así nuevos clientes a su plataforma. Estaría en todo su derecho, aunque habría que ver si económicamente tal decisión sería favorable.

Claro que hay una forma de privilegiar contenidos propios más sutil, y que tiene que ver con el video móvil. Se trata de un contenido cada vez más relevante, a tal punto que desde Facebook prevén que para el 2021, el 70% del tráfico de datos móviles será video, creciendo del 50% actual. Y en este sentido, AT&T acaba de sentar un precedente al anunciar que el tráfico del servicio DirecTV Now (la versión OTT de la programación) no se contabilizará dentro del paquete de datos incluido en el abono. De esta forma sí establece un trato preferencial a sus propios contenidos, reflotando entonces la discusión sobre la neutralidad de la red.

Si la operación finalmente se concreta, se estaría revirtiendo la historia. Quizás el mayor impacto de Internet en materia de contenidos fue independizar a los contenidos de la red. Algo que el hombre quiere volver a unir.

Content is King 2.0

Content is kingCasi desde el inicio de Internet, se supo que el contenido era el factor clave. Esta situación llevó incluso a la mega operación por la cual Time Warner compró America Online en lo que terminó siendo uno de los peores fracasos de la historia corporativa, convirtiéndolo en caso de estudio por la destrucción de valor que produjo. Lo que en esos tiempos se buscaba era disponer de una red de distribución barata para los contenidos que se tenían. Pero como lo demostró el caso mencionado, una distribución barata no creaba valor automáticamente para los contenidos.

Hoy estamos ante una nueva oleada del matrimonio entre infraestructura y contenidos, aunque el objetivo sería distinto: dotar de un diferencial (contenidos) a un commodity (infraestructura). Claro que, para que el contenido sea realmente un diferencial, éste debe ser exclusivo. Cuando AT&T compró DirecTV, no sólo accedió a una amplia programación y un servicio que se complementaba con sus redes móviles y fijas para poder armar paquetes. También accedió a contenidos sobre los cuales DirecTV tiene exclusividad en EE.UU., como es el caso de determinados partidos de la NFL (National Football League). Se trata del contenido considerado como el más valioso en aquél país.

Es cierto que en la región los dos principales operadores de telecomunicaciones, Claro y Telefónica, ofrecen también contenidos de TV (no es el caso de Argentina). Pero éstos de por sí no son “el” negocio a futuro. Así lo entiende Jeffery McElfresh, presidente de DirecTV Latin America, quien recientemente declaro que “para nosotros, la televisión de pago no es el producto más importante para el futuro; los sectores de banda ancha y telefonía móvil son muy importantes para AT&T”. No obstante, la combinación de contenidos atractivos con exclusividad es una forma de potenciar el atractivo de una propuesta de conectividad.

Los servicios de telecomunicaciones son un commodity, a pesar de que no todas las redes funcionan igual. Algunas tienen más capacidad (como pasa hoy en Argentina con las principales redes de TV por cable), otras tienen más calidad técnica o un mejor servicio comercial y técnico. Pero se trata de virtudes más difíciles de apreciar por un consumidor al momento de elegir entre uno u otro proveedor (cuando la opción está disponible, obviamente). No obstante, si un operador puede sumar a su servicio algún contenido en exclusividad, éste puede ser el factor que incline la balanza a su favor en la mente del consumidor al tiempo que actuará como un factor de retención entre los clientes existentes.

Claro que disponer de contenidos que sean simultáneamente atractivos y exclusivos no es tarea sencilla, ni para cualquiera. Cuando la exclusividad no existe, los operadores buscan al menos simplificar el acceso a los mismos. Esta es la estrategia que está siguiendo en Argentina Cablevisión, quien el mes próximo presentará formalmente Flow, su plataforma de distribución online de la programación que ofrece a sus abonados de TV por cable. No sólo se trata de adaptarla a la transmisión por Internet sino de agregarle otras funcionalidades como acceso a pedido (on demand) a toda la grilla. Una plataforma que permitiría, al menos técnicamente, ofrecer su grilla sobre redes de terceros.

En momentos en que, de la mano de Internet, los contenidos se independizan de las redes de distribución, éstas buscan las formas de evitar esta independencia siendo dueñas de ambas partes de la ecuación y que su combinación sea superior a su suma.

Cada vez más cortaplumas

Evidentemente, usar un smartphone tiene una curva de aprendizaje y en la medida en que pasa el tiempo y se sienten más cómodos, los usuarios diversifican los usos que hacen del mismo. En el último año, todas las categorías de usos del celular mostraron importantes crecimientos, evidenciando su polifucionalidad. Esto surge del informe “Usuario online 2015” publicado por Carrier y Asociados.

El uso de Whatsapp creció 9 puntos en el último año, un avance importante considerando su de por sí altísima penetración entre usuarios de smartphones, llegando al 93%. Más floja fue la performance de Facebook, que a pesar de ser utilizado por el 77%, mostró un crecimiento menor, de “apenas” 7 puntos. Pero claramente el perdedor en esta lista es el mail, que sólo avanzó 3 puntos para llegar al 70%. En este caso podría pensarse que mayormente todo aquél que necesita el mail en movilidad ya lo tiene.

Donde más avances se observa es en la navegación y el uso de apps descargadas. Mientras la navegación creció 17 puntos y alcanza al 73% de los usuarios, las apps lo hicieron 16 puntos para llegar al 65%. Esto marca la popularización de usos más diversos y segmentados por fuera de los grandes usos horizontales vinculados a la comunicación y socialización como lo son Whatsapp, Facebook y el mail.

En términos proporcionales, el mayor avance se ve en las aplicaciones de Mapas/GPS como Google Maps o Waze que aunque utilizadas por el 53% de los usuarios de smartphones mostraron un avance de 12 puntos.

Visto por generación, los segmentos más jóvenes son quienes muestran mayor penetración de las distintas categorías, evidenciando un uso más variado e intensivo de sus smartphones. La mayor diferencia se ve en la descarga de apps y el uso de juegos, cuyo uso duplica al que se da en adultos.

Momento de definiciones

Esta semana hubo buenas noticias para NII Holdings, la empresa madre de Nextel Argentina. Luego de varios meses (desde septiembre 2014), la empresa emergió exitosa de su Chapter 11 (equivalente a una convocatoria de acreedores). El acuerdo implicó cambiar deuda con sus acreedores por acciones y efectivo.

Desde su ingreso en el Chapter 11, NII vendió las operaciones de Nextel en México a AT&T por US$ 1,9 millardos. Sigue operando en Brasil y Argentina, aunque es público y notorio que la operación local está en venta y recientemente ejecutivos de NII manifestaron que también venderían Brasil si la oferta es buena. Esta tendencia vendedora seguramente se profundizará ahora que entre sus accionistas hay inversores no interesados en ser operadores sino en recuperar su dinero.

El caso argentino es complejo. Nextel Argentina está en una incómoda situación desde el punto de vista tecnológico que obviamente genera repercusiones económicas. Al haber quedado fuera de la licitación de espectro el año pasado, su horizonte tecnológico está cada vez más cerca. Y esto, en un mercado que está hoy evolucionando hacia 4G, es sin dudas un pesado lastre. A tal punto que quienes siguen de cerca las distintas negociaciones por la venta local afirman que el precio pedido es prácticamente el equivalente al cash que la empresa dispone en el país y que no pudo girar a su necesitada casa matriz por las restricciones al giro de divisas.

Así, las alternativas para un comprador de Nextel Argentina se acotan. Una es seguir operando tal cual está, generando caja mientras esta sea positiva y luego, eventualmente, vender sus activos. De éstos, los más valiosos son sus sitios de antenas, que pueden ser de interés para cualquier operador móvil o, por qué no, para una empresa que se enfoque en proveer éstas a terceros como un servicio, algo muy de moda en los últimos tiempos. Otra alternativa es ir migrando lentamente hacia un operador virtual móvil (sin red) para tener una oferta moderna que ofrecer a sus clientes y poder ir migrándolos lentamente de su red Iden para liberarla y eventualmente reconvertirla en una red celular 4G. Finalmente, siempre está la opción de vender al famoso 4° operador, que en teoría debería ser Arlink. Sin embargo, hasta el momento Arlink no pagó por el espectro, por lo que su oferta podría caerse. De ocurrir esto, se abriría la puerta para que el espectro para el 4° operador sea puesto nuevamente en juego. Este sería el mejor escenario para los actuales accionistas de NII.

Lo concreto es que en la medida en que pasa el tiempo y las definiciones no llegan, la operación argentina muestra retrocesos en la cantidad de líneas así como en sus ingresos y la incertidumbre entre sus empleados es cada vez mayor. Las decisiones no deberían demorarse.

Multiple choice

Si bien cuando se habla de TV se suele mencionar que la misma está en crisis por la aparición de nuevas formas de distribución, lo concreto es que la multiplicación de caminos para llegar al televidente asegura audiencias para el productor del contenido aunque no necesariamente para el distribuidor. Esto surge del informe “Usuario online 2015” recientemente publicado por Carrier y Asociados.

Tomando como base a los hogares con Internet, la TV paga (entendiendo como tal tanto en su versión por cable como satelital) sigue dominando la escena, presente en el 85% de los casos. La misma presenta niveles de penetración muy similares independientemente del nivel socioeconómico, aunque con diferencias menores en función de la composición etaria del hogar.

Lejos, aunque no por ello poco relevante, el streaming gratuito aparece en prácticamente 1 de cada 3 hogares conectados. Aquí se incluyen tanto opciones ilegales como legales. En este caso el factor generacional sí es muy relevante, siendo una práctica que crece mucho en los segmentos más jóvenes, donde supera el 50%. También es más alta entre quienes no disponen de servicios de TV paga.

Las descargas tienen mayor incidencia en la medida en que sube el nivel socioecónomico del hogar, lo que indicaría que no hay tanto una motivación económica sino quizás de tipo de contenido. Como en toda alternativa basada en Internet, también pesa el factor generacional.

Los servicios OTT (dominados por Netflix) tienen una penetración claramente mayor en niveles socioeconómicos altos y medios, aunque con diferencias en función del proveedor. También crece significativamente en la medida en que más sofisticado es el consumo de TV paga (como servicios digitales, HD o DVR). Esto marca que se trata de segmentos que son ávidos consumidores de contenidos de TV (series y películas).

La TDA muestra un importante crecimiento impulsado por la inclusión de sintonizadores digitales en las TV más nuevas, cosa que no sucedió durante los primeros años de disponibilidad del servicio. Adicionalmente, la TDA muestra características particulares, ya que en la mitad de los casos convive con un servicio de TV paga, con tendencias claramente distintas si el hogar sólo tiene TDA o lo hace en convivencia con la TV paga.

Como se ve por los porcentajes, por el momento la tendencia es a que convivan distintas formas de acceder a los contenidos de TV, con un dominio de las formas tradicionales pero con una presencia significativa de las alternativas. La gran pregunta es cuánto durará este escenario de convivencia pacífica.

Empaquetados

Hubo un tiempo en que las redes eran para un servicio único. La red telefónica daba telefonía, la red de TV daba video y las redes de datos, Internet y datos en general. Con la digitalización, esta especialización de las redes desapareció, dando lugar a la convergencia. Y a partir de allí, las redes se hicieron multiservicio, pudiendo transmitir voz, video y datos. Dejó de haber entonces límites técnicos, subsistiendo sí los regulatorios y/o políticos.

Esta situación tiene como consecuencia que hoy los principales ISP del país (Speedy, Fibertel y Arnet) pertenezcan a empresas que ofrecen otros servicios, sea de TV como de telefonía, aunque claramente no son los únicos. Por eso no  sorprende que casi 9 de cada 10 hogares tengan su acceso a Internet como parte de un combo de servicios, sea con telefonía, con TV paga o ambos. Esto surge del informe “Acceso a Internet y tecnología residencial – 2015” realizado por Carrier y Asociados.

Como resultante del predominio de las telefónicas en el acceso a Internet, el combo Internet+Telefonía es el más popular, con un 52%. Luego sigue el de Internet+TV paga con el 26%. Y un 9% tiene triple play (Internet, Telefonía y TV paga). Conviene aclarar que aquí se incluyen también a los combos entre las telefónicas y DirecTV, que aunque sus servicios no comparten la misma red, fueron vendidos en un mismo paquete comercial.

Así, apenas un 10% únicamente contrata el servicio de acceso a Internet a su proveedor. Esto último se da más en los hogares jóvenes, donde el valor llega casi al doble.

En cuanto a la evolución del triple play, no hay que esperar importantes crecimientos para los próximos años. Con los cambios en la regulación como consecuencia de la aprobación de la ley Argentina Digital, las empresas de telecomunicaciones pueden ahora dar servicios de TV. No obstante esta medida no tendrá una incidencia importante en el corto plazo. Las redes de telefónicas no están mayormente en condiciones técnicas de permitir la capacidad de transporte necesaria para combinar Internet de banda ancha y TV. Esto requiere de inversiones, las cuales competirán por presupuesto con los despliegues de redes móviles, particularmente con 4G. Por lo tanto, los avances en este sentido serán lentos.

Por el lado de las empresas de TV paga, muchas ya tienen una oferta triple play salvo la más grande de todas, Cablevisión. Esto no se debe a una limitación técnica ni regulatoria, sino política. Sus redes pueden hacerlo y tienen licencia para dar telefonía. Lo que no se les ha otorgado es la numeración necesaria. Y para cuando lo hagan, el negocio de la telefonía fija será (ya lo es) poco interesante para un entrante. En otras palabras, Argentina llegó tarde y mal a la ola del triple play.

Popurrí tecnológico

Invitado por el diario La Nación para participar del ciclo Conversaciones, nuestro director, Enrique Carrier fue entrevistado por José Crettaz para charlar de temas varios de la industria tecnológica local: el estado de las redes celulares, situación local del negocio de los terminales móviles, hábitos en los usos de apps, perspectivas de los pagos móviles, consumo de contenidos y más. Todo en una charla de casi 20 minutos a la que se puede acceder desde aquí.