'Telecomunicaciones'

Cablevisión y Telecom, un solo corazón

Finalmente, y tal como se venía especulando en las últimas semanas, este jueves el ENACOM aprobó por unanimidad la operación de fusión entre Cablevisión y Telecom Argentina. Como se descontaba, la misma contiene algunas condiciones.

Como se dijo de entrada, la fusión en sí no era conflictiva, a no ser por dos elementos: el excedente en la acumulación de espectro de ambas compañías (por encima del límite establecido o cap) y la concentración en banda ancha en algunas zonas geográficas del país donde no quedaría competiendo una tercera red alternativa.

En materia de espectro, se optó por la devolución del excedente por encima de los 140 MHz. Este requisito es el mismo que tuvo en su momento Telefónica luego de la fusión de Unifón con Movicom (aunque en aquel entonces, el cap era más bajo). Dentro del cálculo se deja fuera del cap al espectro utilizado por el servicio de trunking de Nextel. O sea que solamente se contabilizará el espectro para servicios celulares. En este aspecto, es lógico esperar que la devolución tenga lugar en un tiempo menor al de aquel caso, ya que mucho de este excedente no está en uso por haber sido recientemente asignado. O sea, no hay mucho refarming que hacer.

Más complejo era el tema de la concentración en banda ancha. Si bien existían alternativas técnicas, eran poco atractivas desde el punto de vista real. La opción de vender una de las redes (que por razones de actualización tecnológica sería la de Telecom) no era atractiva para nadie. Difícilmente hubieran encontrado un comprador. Exigir la desagregación de la red de cable es algo también técnicamente posible, pero de difícil implementación (por las diferencias entre una red de cable y una de telefonía) y administración. Así, se optó por permitir el uso de la infraestructura pasiva de las redes de forma tal de facilitar el despliegue de redes alternativas. Esta condición estaría vigente por 2 años y sería renovable en la medida en que la empresa fusionada tenga una participación de mercado superior al 80%. Adicionalmente, se le exige a la fusionada tener en esas zonas los mismos precios (incluyendo promociones y descuentos) que en el AMBA. De esta forma, se asegura que el servicio cueste lo mismo que en un mercado con competencia.

Más allá de esto, la fusión generaba una incógnita. Ya se había establecido que la convergencia arrancaría el 1° de enero de 2018, pero sólo en los centros urbanos de Buenos Aires, Córdoba y Rosario. En otras palabras, que las telcos podrían dar servicios de TV sólo en estas zonas. Con la fusión, que quedará bajo el paraguas de Telecom, se creaba una zona de conflicto, ya que Cablevisión sí da servicios de TV fuera de estas plazas. Por tal motivo, se decidió que la empresa fusionada no esté habilitada para paquetizar productos (ej.: Vender TV de Cablevisión con celulares de Personal) sino hasta 2019, donde la convergencia llegaría a toda localidad de más de 80 mil habitantes.

Con esta decisión del ENACOM, se cierra la segunda etapa de aprobaciones de la fusión que comenzó con la CNV (Comisión Nacional de Valores). Resta ahora ver qué decide la CNDC (Comisión Nacional de Defensa de la Competencia). Muchos estiman que será sólo un trámite, pero está el antecedente de PRISMA, empresa que es propiedad de Visa y de 14 bancos importantes de Argentina, a quienes se les exigió desinvertir por tener posición dominante. El de hoy fue un paso muy importante, pero todavía queda el último.

Paquete Felices Fiestas

Durante la semana, dentro del marco de la reunión de la OMC, la GSMA estuvo muy activa, participando en el encuentro y organizando un foro para debatir temas que interesan a la industria. La ocasión sirvió también para convocar a diversos actores del sector, donde las conversaciones giraban en relación con una batería de medidas regulatorias anunciadas por las autoridades y también rumoreadas. En base a los antecedentes recientes, se espera comiencen a concretarse para este fin de año.

La GSMA instó a los miembros de la OMC a que implementen medidas adicionales para transformar las normas y regulaciones nacionales y hacerlas más flexibles y “a prueba de futuro”. Más específicamente, abogó por el fomento del despliegue de redes con políticas de desarrollo universal de banda ancha, la maximización del uso del espectro y el favorecimiento de las inversiones. En línea con esto, sugirió que se actualicen los marcos regulatorios para que se alineen con el escenario que surge de un nuevo mundo digital, con un enfoque similar para todo el ecosistema, sin discriminaciones. Asimismo, pidió la promoción de normas armonizadas internacionalmente en relación con la privacidad y protección de datos, así como la facilitación de flujos de datos transfronterizos. En definitiva, la agenda de la industria en sus grandes lineamientos.

Pero en los intervalos, las especulaciones respecto del anunciado paquete de medidas (que podría incluir, pero no limitarse, a un DNU) tenían varias coincidencias y algunas divergencias, además de ciertas confirmaciones por parte del Ministro de Modernización. Este adelantó la aprobación de la fusión Telecom-Cablevisión con la condición (no aclaró si sería la única) de la devolución del espectro excedente, aunque sin quedar en claro cómo sería el mecanismo. Además, agregó que se espera hacer una nueva oferta de espectro durante 2018. Por otra parte, el Ministro también anticipó que habrá novedades en materia de compartición de infraestructura pasiva, aunque quizás no en lo inmediato.

Más allá de los dichos del ministro, también hay consenso entre los diversos actores en que se ampliarán las zonas de convergencia a partir de 2018, llegando hasta localidades de más de 80 mil habitantes. O sea, no se limitará a Buenos Aires, Rosario y Córdoba.

Por supuesto, la posibilidad de que se levante la prohibición de dar servicios de TV satelital por parte de los operadores de telecomunicaciones está en las conversaciones desde hace un tiempo, aunque sin menciones oficiales. Si bien esto los ayudaría a competir en un mercado convergente, las telcos son conscientes de que su aporte será escaso, sólo válido para una transición. Saben que el camino inexorable es hacia la IPTV transmitida por fibra óptica, ya que sería la única forma de contar con un producto competitivo frente a la oferta actual de las cableras.

Se viene un fin de año intenso.

El modelo 5G

La semana pasada tuvo lugar el 5G Americas Analysts Forum, un evento organizado por 5G Americas que convocó a 80 analistas del mercado de las telecomunicaciones de diversos países. El evento sirvió para tomar el pulso del desarrollo de esta nueva tecnología (aún no estandarizada) que tanto entusiasma a proveedores pero que aún genera ciertas dudas por el lado de los operadores.

Más allá de abrir la puerta a una infinidad de nuevos usos, la clave del 5G tiene que ver con una eficiencia espectral que, afirman, es 3,5 veces mayor que la de 4G. Esto permite bajar notablemente el costo por bit, generando ahorro de costos. No obstante, este ahorro sólo es posible de lograr luego de importantes inversiones, estando allí el meollo de la cuestión.

Siendo un poco más amplios, se puede afirmar que el 5G se basa en 3 pilares que son: una banda ancha potenciada (con capacidades del orden de los Gbps), una mayor confiabilidad con baja latencia y posibilitar las comunicaciones entre máquinas a escala masiva. Estas características permiten pensar ya seriamente en nuevas oportunidades en rubros como el transporte (para vehículos de conducción autónoma), energía (a través de redes inteligentes o Smart grids) y urbanismo (habilitando el desarrollo de ciudades inteligentes), entre otros.

Más allá de las bondades técnicas esperadas, la llegada de 5G abre un debate en la industria. Si bien la tecnología 5G da lugar a nuevos escenarios con nuevos usos, también requiere de una alta inversión en infraestructura. La misma está compuesta no sólo en la nueva electrónica a instalar en las redes sino también en la necesidad imperiosa de tener conectadas las antenas a redes fijas de alta capacidad para que éstas últimas no se transformen en un cuello de botella. Esto implica la necesidad para las telcos de amplios despliegues para aumentar la capilaridad de la fibra óptica. En este sentido, los operadores de redes de TV por cable tienen una ventaja, ya que pueden utilizar sus cables coaxiles (de gran capacidad) como backhaul tanto de microceldas como de picoceldas. Los altos niveles de inversión exigen entonces la existencia de casos de negocio que los justifiquen.

En el desarrollo de 5G, los reguladores juegan un rol fundamental. Es que las decisiones en relación con la forma de otorgar el espectro pueden complicar o facilitar la ecuación de los operadores. La industria en general aboga por dejar de ver al espectro con fines recaudatorios para verlo como un facilitador. En este sentido, los modelos del estilo “concurso de belleza” (donde obtiene el espectro quien propone mejores planes de cobertura y de tecnología) son preferidos, ya que todo el dinero invertido va directamente a la red (aunque algunos critican este mecanismo por ser más subjetivo). Por otra parte, el regulador debe proponer un claro roadmap del espectro, tanto en la determinación de las bandas a utilizar como en el tiempo en que se pondrán a disposición. Así facilitará la planificación de los operadores, no sólo en materia de despliegue físico de la red sino también para su financiación.

Yendo al caso específico de Latinoamérica, el desarrollo de 5G implica desafíos adicionales. No es lo mismo para un operador invertir en infraestructura cuando el ARPU (ingreso promedio por usuario) es de US$ 60 mensuales, como en el caso de EE.UU. que cuando el mismo oscila entre los US$ 5 a 15 mensuales, como es el caso de esta región. (Comentario al margen, durante la reunión el chiste era que el ARPU del IoT hace que el de Latinoamérica se vea atractivo…). Con estos números, el necesario despliegue de fibra óptica para soportar las capacidades de 5G dificulta el retorno sobre la inversión. A su favor, la región tiene la característica de concentrar altos porcentajes de su población en pocas ciudades, aunque esto termina generando que haya bolsones de cobertura antes que una cobertura total. Por lo tanto, se estima que en Latinoamérica habrá un mayor desarrollo basado en tecnologías LTE que permitirán llegar a lo que se denomina 4.9G, una red 4G con muchas características que se acercan a las de 5G, aunque sin sus requerimientos de inversión. En estas tierras habrá un mayor foco en bajar costos que en tener una capacidad apta para nuevos negocios que prometen nuevos ingresos. En otras palabras, la transición a 5G será más larga que en mercados de mayor valor.

Recapitulando, la industria está frente a un escenario que es muy distinto a los previos. Ya no se trata de conectar personas sino objetos, multiplicando exponencialmente entonces los dispositivos a conectar. La adopción de 5G llevará más tiempo que el requerido en su momento por 3G o 4G. La pregunta no es si sucederá sino cuándo o cuán rápido. Pero en la extensión de estos tiempos estará la esencia del contrapunto entre CTO y CFO de los operadores. El mercado no está para repetir el viejo axioma: “Build it and they will come”.

Tuits selectos

Diversificados

La existencia de PC y de smartphones son una constante en los hogares argentinos conectados. Pero ya no están solos. En los últimos años ha sido notable el avance de otro tipo de dispositivos, orientados principalmente al consumo de contenidos y entretenimiento. Esto surge del informe “Tecnología residencial 2017” realizado por Carrier y Asociados.

Disponer de al menos una PC (cifra que actualmente llega a un promedio de 2,3 por hogar) es natural, ya que el acceso a Internet desde el hogar requirió históricamente de este dispositivo. Más cerca en el tiempo, la explosión de los smartphones, hoy superando ampliamente los 30 millones, hicieron que éstos también se volvieran habituales en el paisaje doméstico. La penetración de ambos dispositivos se encuentra entonces en un punto prácticamente de saturación para los hogares conectados.

 

 

Sin embargo, en los últimos dos años se han registrado marcados crecimientos de otro tipo de dispositivos conectables. Las Smart TV, presentes en el 58% de los hogares conectados, encabezan este segundo grupo, creciendo marcadamente en los últimos 2 años. Las mismas son más habituales en los hogares con hijos (de todas las edades). Luego siguen las tablets (50%) y las consolas conectables (35%), en ambos casos más populares en los hogares con hijos menores. Las tablets suplen a los smartphones en el caso de los menores que todavía no usan celulares, ofreciendo las mismas funcionalidades a un costo sensiblemente menor.

Un dato significativo es que en los hogares jóvenes (donde todos sus integrantes son menores de 34 años) es donde más baja es la penetración de PC (89%). Un adelanto quizás de cómo irá perdiendo relevancia como dispositivo hogareño.

Sin vencedores ni vencidos (por ahora)

El reciente decreto 1340/2016 introdujo algunas definiciones conceptuales contundentes en relación a la política del gobierno en materia de comunicaciones convergentes. Sin embargo, muchos puntos espinosos no terminan de ser precisados, quedando las definiciones postergadas hasta tanto el regulador, a través del Ministerio de Comunicaciones y del ENACOM, así las defina.

En líneas generales, quedan en claro dos puntos. Uno es la prioridad que se le asigna a la inversión por sobre la competencia, al menos en el corto plazo. Es indiscutible que Argentina se encuentra atrasada en términos de infraestructura fija, con una razonable penetración, pero un bajo ancho de banda promedio y con grandes diferencias en el mismo a nivel geográfico. Por lo tanto, no se puede hablar seriamente de competencia sin un fuerte proceso inversor previo. El otro punto, y que armoniza con el anterior, es la política expresa de habilitar a las comunicaciones móviles cuanto espectro sea posible, priorizándolo por sobre otros servicios.

La convergencia total implica que cualquier operador pueda dar todo tipo de servicio. Y teniendo en cuenta el escenario actual, las miradas se centran en el ingreso de las empresas de telecomunicaciones al negocio de la TV, así como en la incorporación de servicios móviles por parte de empresas proveedoras actualmente de servicios fijos (banda ancha y TV).

Por el lado de la TV, el decreto establece que las empresas de telecomunicaciones que están impedidas de dar servicios de comunicación audiovisual (Claro, Telecom y Telefónica) podrán comenzar a hacerlo a partir del 1° de enero de 2018. Sin embargo, sólo podrán dar servicio inicialmente en las áreas metropolitanas de Buenos Aires, Rosario y Córdoba capital, todas áreas donde opera Cablevisión. Son las tres principales ciudades del país que en su conjunto concentran el 36% de la población del país. Esto implica que el restante 64% no accederá a los beneficios de una mayor competencia por un tiempo no determinado. El decreto exceptúa del ingreso de las telcos al servicio de TV en localidades de menos de 80.000 habitantes. Se trata de una medida “para la tribuna”, ya que no son mercados de interés para grandes operadores debido a su baja concentración de población. Pero no establece plazos para todo el resto de las localidades que se encuentran entre éstas y las tres más grandes especificadas. Por lo tanto, quedan fuera de este nuevo entorno competitivo ciudades como Mendoza, para alegría del grupo Vila-Manzano. Así, ésta es una medida que favorece a la industria del cable, a excepción principalmente de Cablevisión y de Telecentro.

Por otra parte, se mantiene el impedimento de que las telcos ofrezcan servicios de TV vía satélite. En términos técnicos, esto va en contra de la libertad tecnológica del operador para elegir cómo ofrecer sus servicios. No obstante, primó una visión más enfocada a la inversión, ya que las telcos deberán mejorar la capacidad de sus redes de cable para dar este servicio. La competencia en TV deberá esperar a este despliegue. No obstante, DirecTV se mantiene al margen de esta limitación, permitiéndosele retomar legalmente los servicios (y sus tecnologías) que tenían hasta la publicación del decreto 267. Además de TV satelital, DirecTV ofrece desde hace años acceso a Internet inalámbrico y estaba expandiendo este servicio hasta que el decreto mencionado congeló sus planes. Vuelve a su status anterior, invirtiendo en su red terrestre.

El ingreso de nuevos jugadores al terreno de los servicios móviles es más complejo y espinoso. El decreto anticipa normas y procedimientos para asegurar la reatribución de frecuencias ya asignadas para que sean aptas para servicios móviles. Menciona también que deberán definirse compensaciones económicas (por el mayor valor que tiene el espectro fijo respecto del móvil) así como las obligaciones de cobertura y metas específicas. Si bien muchos vieron a Cablevisión-Nextel como el más favorecido, lo concreto es que sin conocer los aspectos que quedan por definir, no se sabe a ciencia cierta cuán atractivo resultará este proceso. Como reza el dicho, el diablo está en los detalles.

Por otra parte, menciona que se podrá asignar espectro no sólo a los actores actuales sino también a prestadores locales o regionales de servicios TIC en sus áreas de operaciones. Esto permite deducir que el gobierno piensa no ya en un único 4° operador sino en múltiples 4° operadores, cada uno en áreas geográficas distintas. Esto se vería potenciado con la puesta en funcionamiento de la Red de Protección Pública y Operaciones de Socorro, Defensa y Seguridad, pensando en situaciones de emergencia. Según declaraciones radiales del Ministro Aguad en el programa TMT conducido por José Crettaz, la idea es llamar a licitación para la construcción de una red que, como tendrá capacidad ociosa la mayor parte del tiempo, sirva también para ofrecer servicios mayoristas, utilizando las bandas de 700 MHz y 2,5 GHz. Toda una novedad.

El surgimiento y desarrollo de nuevos operadores móviles no sólo tiene que ver con el espectro sino también con temas más áridos, pero no menos relevantes como condiciones de interconexión o de roaming. En el caso de la interconexión se establecerán tarifas asimétricas por el término de 3 años prorrogables por 18 meses más. Si bien señalan que inicialmente se tomarán como referencia promedios de tarifas para servicios similares en Latinoamérica, no se indican cuáles serían las condiciones que podrían dar lugar a la mencionada prórroga. El roaming, que permitirá que clientes de un operador regional usen su servicio más allá del área de cobertura original, será obligatorio por 3 años. Ambas son medidas para ayudar a entrantes mientras se desarrollan, donde lo que se debate es si ese plazo es adecuado o exiguo.

Finalmente, se fijó en 15 años la no aplicación de la desagregación del bucle en redes NGN de última milla. Esto implica que, durante este término, los operadores que desplieguen en adelante redes de última milla NGN (fibra óptica o cable coaxil) no estarán obligados a permitir que otros operadores utilicen esa infraestructura para dar sus servicios. Garantizando la exclusividad del uso de sus propias redes de última generación, motiva a las telcos (Telecom y Telefónica por tener una tecnología vieja y Claro por prácticamente no contar con infraestructura cableada) a invertir en el desarrollo y capilaridad de las mismas, aunque esta protección también aplicaría para los nuevos tendidos de los actuales operadores de TV por cable. Aquí nuevamente se ve el foco en la inversión por sobre la competencia. No obstante, si el término de 15 años es el adecuado, es materia debatida.

Tácitamente, el gobierno afirma que en materia de convergencia hoy la prioridad es multiplicar la inversión. La competencia real y efectiva deberá esperar mientras se despliegan las redes (fijas y móviles) necesarias. Sin embargo, todavía quedan pendientes muchas definiciones, más técnicas, pero no menos políticas, que pueden inclinar la cancha para uno u otro lado. Lo que está asegurado es que la acción se mantendrá en los próximos meses.

Madurando los pagos móviles

Pagos móvilesEn momentos en que el Banco Central apura la adopción de los pagos electrónicos, incluyendo el uso de celulares, los usuarios o público en general son permeables a su adopción. Un 30% de los usuarios de smartphones está dispuesto a usar el celular como medio de pago tan pronto como esté disponible, mientras que un 49% lo haría luego de esperar a que se masifique. Esto surge del informe “Usuario de smartphones 2016” publicado por Carrier y Asociados.

La intención de uso en general crece en la medida en que lo hace el nivel socioeconómico, al tiempo que la adopción inmediata sería más alta entre hombres que mujeres. En cuanto a los usos más atractivos para los pagos móviles, figuran en primer lugar comercios (77%), locales gastronómicos (72%) y transporte público (71%). Taxis y remises (60%) siguen en el cuarto lugar, un poco más lejos, pero considerando que se trata de servicios menos masivos que los anteriores, la adopción en estos casos sería más alta. Idéntica situación se da en el caso de estacionamientos y peajes (59%).

 

Usos atractivos para pagos móviles

 

Los usos mencionados indican que en la mente de los usuarios se abre la posibilidad no sólo de complementar sino también de sustituir medios de pago existentes. Mientras que en comercios y locales gastronómicos suele estar disponible la alternativa de tarjetas de débito y crédito, en los casos de transporte público en las grandes ciudades hay medios de pago específicos, como la tarjeta SUBE en el AMBA. Algo similar ocurre con los peajes, aunque su uso está menos difundido salvo entre los “viajeros frecuentes”. Distinto es el caso de estacionamientos, taxis y remises. En estos últimos no llama entonces la atención que, en el caso de Uber, uno de los beneficios esgrimidos por la empresa y por sus usuarios es el pago electrónico. Un llamado a la modernización que a veces, por hábito o por motivos económicos y fiscales, no se quiere oír.

Con este escenario, el 2017 se presenta como el año del despegue de los pagos móviles en Argentina, un país donde la disposición a su adopción se presenta mayor entre los usuarios que entre la oferta, todavía incipiente.

Content is King 2.0

Content is kingCasi desde el inicio de Internet, se supo que el contenido era el factor clave. Esta situación llevó incluso a la mega operación por la cual Time Warner compró America Online en lo que terminó siendo uno de los peores fracasos de la historia corporativa, convirtiéndolo en caso de estudio por la destrucción de valor que produjo. Lo que en esos tiempos se buscaba era disponer de una red de distribución barata para los contenidos que se tenían. Pero como lo demostró el caso mencionado, una distribución barata no creaba valor automáticamente para los contenidos.

Hoy estamos ante una nueva oleada del matrimonio entre infraestructura y contenidos, aunque el objetivo sería distinto: dotar de un diferencial (contenidos) a un commodity (infraestructura). Claro que, para que el contenido sea realmente un diferencial, éste debe ser exclusivo. Cuando AT&T compró DirecTV, no sólo accedió a una amplia programación y un servicio que se complementaba con sus redes móviles y fijas para poder armar paquetes. También accedió a contenidos sobre los cuales DirecTV tiene exclusividad en EE.UU., como es el caso de determinados partidos de la NFL (National Football League). Se trata del contenido considerado como el más valioso en aquél país.

Es cierto que en la región los dos principales operadores de telecomunicaciones, Claro y Telefónica, ofrecen también contenidos de TV (no es el caso de Argentina). Pero éstos de por sí no son “el” negocio a futuro. Así lo entiende Jeffery McElfresh, presidente de DirecTV Latin America, quien recientemente declaro que “para nosotros, la televisión de pago no es el producto más importante para el futuro; los sectores de banda ancha y telefonía móvil son muy importantes para AT&T”. No obstante, la combinación de contenidos atractivos con exclusividad es una forma de potenciar el atractivo de una propuesta de conectividad.

Los servicios de telecomunicaciones son un commodity, a pesar de que no todas las redes funcionan igual. Algunas tienen más capacidad (como pasa hoy en Argentina con las principales redes de TV por cable), otras tienen más calidad técnica o un mejor servicio comercial y técnico. Pero se trata de virtudes más difíciles de apreciar por un consumidor al momento de elegir entre uno u otro proveedor (cuando la opción está disponible, obviamente). No obstante, si un operador puede sumar a su servicio algún contenido en exclusividad, éste puede ser el factor que incline la balanza a su favor en la mente del consumidor al tiempo que actuará como un factor de retención entre los clientes existentes.

Claro que disponer de contenidos que sean simultáneamente atractivos y exclusivos no es tarea sencilla, ni para cualquiera. Cuando la exclusividad no existe, los operadores buscan al menos simplificar el acceso a los mismos. Esta es la estrategia que está siguiendo en Argentina Cablevisión, quien el mes próximo presentará formalmente Flow, su plataforma de distribución online de la programación que ofrece a sus abonados de TV por cable. No sólo se trata de adaptarla a la transmisión por Internet sino de agregarle otras funcionalidades como acceso a pedido (on demand) a toda la grilla. Una plataforma que permitiría, al menos técnicamente, ofrecer su grilla sobre redes de terceros.

En momentos en que, de la mano de Internet, los contenidos se independizan de las redes de distribución, éstas buscan las formas de evitar esta independencia siendo dueñas de ambas partes de la ecuación y que su combinación sea superior a su suma.

Cortas semanales

Un repaso por las noticias más destacadas de la semana tecnológica que pasó, con una pizca de sal.

A principios de la semana venció el plazo para que los operadores móviles de red (OMR) presentaran sus propuestas de referencia para los operadores móviles virtuales (OMV). Algunos OMR mostraron sus reparos, principalmente reclamando por los benditos 700 MHz que ya pagaron, pero de los cuales aún no hay disponibilidad plena, aunque también hay otros planteos más técnicos. Esto hace pensar que quizás el tema se demore.

Siguiendo con el tema de los OMV, Tuenti (que NO es un OMV sino una marca de Telefónica Móviles S.A.) convocó a la prensa con la excusa de presentar una aplicación que en realidad está disponible desde casi el comienzo de su operación en Argentina. El tema pareció más una maniobra para levantar el perfil y posicionarse en un segmento muy similar al que normalmente apunta Virgin Mobile, empresa que ya tiene licencia de OMV y que espera acordar con algún OMR luego de la publicación de las ofertas de referencia.

Sigue la discusión por la autorización del gobierno para que dos satélites extranjeros puedan prestar servicios en el país. Unos dicen que es ilegal y que atenta contra el desarrollo de Arsat y sus proveedores. Desde el gobierno aclaran que las autorizaciones se basan la necesidad de dar reciprocidad a los países donde Arsat vende su capacidad. La pelea de fondo es entre quienes quieren un mercado abierto y quienes quieren uno protegido. Como sucede en diversos ámbitos con argumentos similares de ambos lados. No se trata de un debate novedoso, salvo por el marco.

Esta semana se presentó el iPhone 7 y tuvo una recepción bastante fría a pesar de la clásica previa mediática (el día mismo y previo al anuncio, estuvo en la home de varios de los principales diarios nacionales). Las mejoras fueron sutiles (más procesador, mejor cámara, auriculares inalámbricos) y son un fiel reflejo de una industria, la de los smartphones, que a pesar de su enorme volumen ha desacelerado notablemente su crecimiento a nivel global. Con equipos que ya son los suficientemente buenos para la mayoría de las necesidades y tasas de penetración cercanas a la saturación en las principales economías, la recepción del iPhone 7 es una metáfora del estado de la industria. Desde una óptica argentina, el lanzamiento del iPhone 7 sea quizás una forma de testear el impacto del mecanismo de compra puerta a puerta.

Para empeorar su panorama, en la semana del anuncio del iPhone 7 (rival directo de la empresa surcoreana en la lucha por el predominio en la gama alta de smartphones), Samsung anunció el recambio de 2,5 millones de smartphones Note 7 a un costo de aproximadamente mil millones de dólares. Un costo económico que se sumó al costo en términos de imagen. Semana negra, claramente.

Telefónica sigue buscando formas de lograr financiar la reducción de su deuda. En este sentido esta semana anunció que planea lanzar al mercado un 25% de las acciones de Telxius, su unidad global de infraestructura, antes de fin de año. Este IPO iba a darse en julio, pero el sacudón que produjo el Brexit en el mercado postergó la decisión. Por otra parte, se espera que en las próximas semanas haya un anuncio respecto de O2, su unidad móvil en el Reino Unido. No está claro si habrá flotación de acciones en la bolsa o si se venderá parcialmente, luego de que en mayo de este año la Comisión Europea bloqueara la venta total de O2 a Hutchison. Lo que sí es claro es que hay que conseguir fondos.

Practicando definiciones

No son muchas las ocasiones en que se puede oír hablar sobre varios temas que le competen al Ministro de Comunicaciones, Oscar Aguad en una misma charla. Sí hay declaraciones sueltas que a veces recogen medios y agencias periodísticas, expresadas al pasar o en algún evento. Por eso, cuando se tiene acceso a una entrevista (que sería extensa si se transcribiese) hecha además por un periodista especializado conocedor de estos temas con alto profesionalismo, el resultado es una serie de definiciones y “puntas” interesantes para imaginar el futuro. Esto fue lo que sucedió en esta entrevista cedida por el Ministro al ¿diario? La Nación. Temas que serán comentados cronológicamente y no por orden de relevancia, lo cual, además de confuso para seguir con el video, sería arbitrario.

El Ministro arranca con el estado y evolución de la calidad de las comunicaciones móviles. Dentro de este tema, y retomando declaraciones de las semanas pasadas, Aguad hace hincapié en el precio de los dispositivos como uno de los frenos a un mayor desarrollo. Es imposible dejar de relacionar esto con su reciente embestida contra las políticas de producción en Tierra del Fuego y las restricciones de hecho para determinadas importaciones (¿alguien vio un iPhone o HTC comercializado oficialmente luego del cambio de gobierno?). El funcionario habla de “diversificar la oferta” en un “mercado que sea competitivo”. Esto es mayor apertura a la importación y, por qué no, reducción arancelaria/impositiva.

Estos conceptos de diversificación y competencia se aplican también a la infraestructura, retomando el debate sobre el número mágico de grandes operadores en el país al decir que “si hay 3 o 4, veremos”, pero insiste con un mercado donde haya competencia, lo que en principio no atentaría contra un proceso de concentración de empresas, “si no es dominante”. Claro que, hecha esta aclaración, deja la papa caliente el tema en manos de Defensa de la Competencia. Un poco con alivio luego dice “por ahora, no hemos tenidos esos problemas”. El Ministro reafirma su credo a favor de la competencia como impulsor del desarrollo, al sostener que “crear un mercado competitivo es quizás una de las prioridades del ministerio”.

El tema espectro no podía quedar ajeno a esta charla y arrojó definiciones relevantes. Arranca Aguad afirmando que “hemos conseguido más espectro”. Parte del hecho de que “la tecnología permite que espectro que servía para una cosa sirva para otra cosa”. Primero cita los casos de las bandas para TV, como fue el caso de la de 700 MHz recientemente entregada, así como la de 600 MHz, que “deberá ser liberada en algún momento”. Esto marca la tendencia hacia la asignación de más espectro para servicios móviles en detrimento de la TV, en línea con lo que sucede con el uso de ambos servicios. La cosa se pone más interesante, aunque también confusa, cuando aborda el tema de la reconversión de espectro. Parte del caso de Nextel, que está “reconvirtiendo” según palabras del funcionario, espectro en 2,5 GHz y 900 MHz para su uso con 4G. Esta reconversión no es únicamente técnica, sino que debe ser acompañada por una regulatoria. La respuesta de Aguad quizás sea un adelanto. Claro que después comete un error al afirmar que tanto Telefónica como Telecom disponen de las frecuencias en proceso de reconversión. No es tan así. Telecom sí tiene algo de espectro en esas frecuencias, no así Telefónica. De todos modos, son fracciones de banda (poca capacidad) atribuidas por localidades lo que las hace poco útiles para estos fines.

Siempre en el tema espectro, definió que el objetivo es llegar a 2020 con 1.000 MHz disponibles para su uso en servicios móviles. Cierra el tema con un enigmático anuncio, por el cual desde el Ministerio están estudiando “una nueva forma de conceder el espectro”. Se aceptan apuestas…

Por supuesto, el tema de la futura ley de Comunicaciones Convergentes no podía estar fuera de la entrevista. Aguad reafirmó que el anteproyecto será presentado en el Congreso para su tratamiento en 2017 (año electoral con lo que ello implica). Tampoco dejó de mencionar a la futura 5G de las comunicaciones móviles, de la cual manifestó que “no nos podemos quedar atrás”. Quizás busca evitar repetir los errores que culminaron con la degradación del servicio móvil que tuvo su momento más complicado entre fines de 2014 y principios de 2015. Sin embargo, afirma que Argentina tiene lo que hace falta, antenas y fibra óptica, lo cual no parece ser muy acertado como descripción de la realidad actual, aunque esto no impide que la situación haya cambiado llegado el momento en que esta tecnología esté disponible comercialmente.

En resumen, la entrevista llevó al Ministro a tocar todos los temas. Ratifica la interna del gobierno en cuanto a la producción y mercado de dispositivos tecnológicos, se desentiende (como pasó con el ingreso de Fintech a Telecom) de los temas de defensa de la competencia y promete un enfoque novedoso (no exento de polémica) en materia de espectro. Evidentemente, se vienen tiempos donde no habrá espacio para el aburrimiento…