'Tecnología'

El vaudeville del 4G

Esta semana Claro lanzó su servicio 4G y produjo cierto revuelo en el mercado, tanto por el lado de los medios como de su competencia. Los puntos de conflicto fueron dos y tienen que ver entre sí. Primero, la duda de si la tecnología utilizada (HSPA+) es efectivamente 4G. Segundo, si Claro, como anunció en su gacetilla de prensa, es el primer operador local en ofrecer 4G.

Para despejar las dudas, efectivamente HSPA+ sí puede considerarse una tecnología 4G porque así lo reconoce la UIT (Unión Internacional de las Telecomunicaciones), aunque originalmente de manera un poco ambigua. La controversia surgió porque hasta diciembre del 2010 sólo calificaban como 4G las tecnologías LTE (la cual está siendo probada localmente pero que necesita la asignación de nuevas frecuencias) y WiMax (cuya versión móvil no alcanzó el desarrollo pretendido). Pero a partir de entonces, HSPA+ pasó a ser parte del selecto club del 4G, por más que muchos lo vean como una evolución y potenciación del 3G. Así, lo de Claro es técnicamente correcto. Su servicio es 4G.

La cosa se pone más ríspida cuando en su gacetilla anuncia que “es la primer (sic) operadora en ofrecer servicios móviles soportados por tecnología de cuarta generación 4G (HSPA+)”. Esto alteró los ánimos en Personal y Movistar, ya que ambas empresas vienen utilizando esta tecnología desde el año pasado. Así las cosas, Claro no sería el primer operador en ofrecer 4G, aunque sí el primero en anunciarlo. Se puede afirmar entonces que estuvieron rápidos, tanto como la 4G.

Según las empresas, poner en funcionamiento una red HSPA+ consiste básicamente en dos cosas. Por un lado, una actualización del software de los equipamientos de la red, por lo que no hay que adquirir e instalar nuevo hardware. Por el otro, y esto sí es un poco más complejo y caro, hay que mejorar el backhaul, es decir, la red que va de las antenas al core de la red, lo que generalmente implica la instalación de fibra óptica. De hecho, muchas veces cuando hay lentitud en las conexiones móviles de datos, esto no se debe tanto a una saturación de la capacidad de la antena sino a la congestión que se produce entre ésta y la red troncal cuando la antena no está conectada a un vínculo con el suficiente ancho de banda (como sucede con los cables de cobre).

Más allá de las discusiones, la disponibilidad de 4G en Argentina abre nuevas posibilidades. Por el lado de los dispositivos móviles, por el momento son pocos los que pueden funcionar con esta tecnología. Apenas algunos pocos modelos de smartphones y de tablets disponibles hoy son compatibles. Por otra parte, esta mayor velocidad trae mejoras reales para el usuario en pocas aplicaciones, principalmente asociadas al video. Pero en el caso de los módems, la cosa se pone más interesante, no sólo porque permite una mejor conexión para computadoras. También convierte a los operadores móviles en ISP con productos que pueden competir con las velocidades estándares de la banda ancha fija. Claro mencionó que su red ofrece ahora velocidades de hasta 5 Mb, lo cual la hace competitiva frente a ciertas ofertas de ADSL y cablemódem. De hecho, un 3% de los hogares con conexión a Internet utilizan banda ancha móvil (según surge del informe “Telecomunicaciones residenciales 2011”), usando estos módems no ya como un complemento de la fija sino como un sustituto. Así se entiende mejor la importancia de este tipo de productos para Claro, cuya red fija tiene una capilaridad muy inferior a las de sus principales competidores en acceso a Internet: Arnet, Fibertel y Speedy.

Por supuesto que en términos de acceso a Internet de gran ancho de banda (de varias decenas de Mb), la gran esperanza está en la tecnología LTE. Pero para que esta sea posible en Argentina aún falta que el Estado licite el espectro necesario (no confundir con el que debería asignarse antes de fin de año como resultante de la devolución de Movistar). Esta licitación está prevista para algún momento del 2012, con lo que hay que pensar como mínimo en 2013 para hablar de 4G con LTE en Argentina. Ante esta situación, Claro podría comenzar a avanzar en el segmento residencial con sus módems HSPA+.

Tal como están las cosas entonces, y luego de la oficialización por parte de Claro, no sería raro que en breve tanto Personal como Movistar comiencen a promover productos bajo el nombre de 4G. Controversias al margen.

Hacia la nueva TV

Esta semana se efectuaron dos anuncios que marcan la evolución en el consumo de los contenidos en video y que evidencian que éstos están tomando una dirección independiente del espíritu de nuestra Ley de Medios, creada pensando en el siglo XX y no el XXI, tan influido por el desarrollo de Internet.

Por un lado, LG presentó su línea de TV con Cinema 3D. Se trata de una evolución en la tecnología 3D para televisores que ya no requiere de sofisticados anteojos que funcionan a baterías, que muestran ciertas limitaciones en cuanto al ángulo de visión y que exigen pausas para evitar mareos y/o dolores de cabeza. Esta nueva tecnología sigue requiriendo de lentes especiales, pero estos son más simples y baratos ($ 60 el pack de 2), e incluso pueden utilizarse sobre anteojos normales de corrección que utilice el espectador.

Más allá del atractivo tecnológico de las 3D, uno de los grandes problemas es el acceso a contenidos preparados para tal fin. No sólo hay que tener un reproductor de Blu-ray, sino también disponer de títulos bajo esta tecnología. Aquí es donde entra en juego la conectividad, utilizando las capacidades de conexión a Internet de los televisores (hoy denominados SmarTV, en línea con la lógica de los Smartphones). El electrónico será el canal clave para acceder a los contenidos en 3D ante las dificultadas asociadas a la distribución física de los mismos. Y para esto, los fabricantes de las TV realizan los acuerdos con los productores de contenidos directamente, en una desintermediación que deja afuera a las redes de distribución (cableros, telefónicas e ISP). Un modelo conocido en la industria como OTT (por Over The Top content), la entrega online de video y audio sin que el prestador de conexión a Internet intervenga en el control o distribución de los contenidos.

Otro que se sumó a la tendencia de la distribución de contenidos de video por Internet fue Telecom, con el lanzamiento de su producto Arnet Play. Se trata de un producto similar al On Video de Telefónica, donde un repositorio de películas, series, espectáculos y otros contenidos son accedidos desde la TV y/o PC a través de la conexión de banda ancha. Siendo que no son creadores de contenido, su objetivo manifiesto es reducir el churn (cantidad de clientes que abandonan el servicio) y aumentar la demanda de mayor ancho de banda en sus conexiones ADSL. Hay un tercer objetivo, que es lograr captar clientes de otros ISP, para lo cual planean para el año próximo que el servicio funcione sobre las conexiones de otros ISP más allá de la propia Arnet.

Seguramente este servicio será cuestionado por los operadores de TV por cable, tal como pasa hoy con On Video y Netflix, ya que lo encuadran dentro de lo que es video bajo demanda, categoría contemplada por la Ley de Medios a la cual debería adaptarse. Las telcos, por su parte, lo presentan como streaming de video, considerándolo entonces como un servicio de valor agregado. Esto seguramente abrirá una discusión entre abogados que pondrá en evidencia las falencias de la ley en su espíritu, su letra, su reglamentación, su interpretación y, finalmente, su implementación. Son los problemas que surgen por no haber dado un trato diferenciado a la producción de contenidos de su distribución. Por ahora, la tecnología se ocupa de ello. Si está bien o mal es otra cosa.

Más allá de lo que suceda en la discusión entre abogados, lo cierto es que la TV está mutando su formato. Como resultado de la digitalización, los contenidos pueden viajar por cualquier red, no ya únicamente aquellas concebidas específicamente para el transporte de video, como eran las redes de cable original. Así, a éstas le surgen en la práctica nuevos competidores provenientes de otras industrias, como es el caso de las empresas de telecomunicaciones o los mismos generadores de contenidos que, vía Internet, pueden llegar directamente al consumidor. Si bien por obvias razones económicas los cableros intentarán maximizar los ingresos por su negocio tradicional, también son conscientes de que, tarde o temprano, este escenario se extenderá inevitablemente. De allí las cuantiosas inversiones que están haciendo para transformar sus redes de TV por cable en verdaderas redes multiservicio de gran ancho de banda. Pero mientras dura la transición, la pelea será dura.

Viva la promiscuidad

Esta semana fue rica en novedades relativas a la industria móvil, más particularmente por el lado de los involucrados en los dispositivos, tanto desde los sistemas operativos como a nivel de procesadores.

Uno fue el anuncio que Qualcomm, el principal proveedor de chipsets para smartphones, dará soporte al futuro Windows 8 no sólo en PC sino también en celulares. De esta forma, el sistema operativo de Microsoft será diseñado para residir tanto en uno como otro tipo de dispositivo (algo que hasta ahora no sucede). Por otra parte, Qualcomm extiende su alcance más allá de los móviles para ganarse un lugar en el escritorio, aportando además sus tecnologías de conectividad 3G, 4G, bluetooh y Wifi a las computadoras personales. Y, dicho sea de paso, se mete como cuña en la histórica combinación WinTel.

Por otra parte, esta fuerte asociación entre Microsoft e Intel que se da en el mundo de las PC no se repetirá en los móviles, ya que Google e Intel anunciaron que trabajarán en conjunto para optimizar versiones futuras de los procesadores de bajo consumo energético Atom (hoy muy populares en las netbooks). Para Intel esto es positivo porque la empresa aún no pudo hacer pie en el mercado de procesadores para móviles y la cosa se complicaría a futuro habida cuenta de que todo parece indicar que tablets y smartphones seguirán creciendo impactando negativamente en las ventas de PC. Para Google, tiene la ventaja de aumentar aún más la capacidad de distribución de su plataforma Android. Algo que no es menor teniendo en cuenta los movimientos de algunos de sus principales socios en materia de smartphones.

Justamente con estos últimos la relación comienza a dar indicios de no ser todo lo fluida posible. Es que con la estandarización de algunos smartphones sobre la plataforma Android se limitan las posibilidades de diferenciación para los fabricantes. Y la necesidad de contar con un plan B en materia de sistemas operativos se hizo evidente en las últimas semanas. Primero, con Samsung anunciando nuevos smartphones con su sistema operativo Bada, que se sumarán también a aquellos con Windows Phone. Luego esta semana la cosa se puso interesante con HTC, cuya CEO declaró que están evaluando la compra de un sistema operativo para móviles y todos los dedos señalan al WebOS, recientemente puesto en el freezer por parte de HP.

Si bien en la industria móvil muchos apuestan a la consolidación de plataformas haciendo hincapié en el peso de las tiendas de aplicaciones, el panorama no parece tan evidente a mediano y largo plazo. La historia marca que el desarrollo de las PC como producto masivo se dio con la irrupción de Internet, que puso el foco en las aplicaciones (webmail, Facebook, Twitter, etc.) y contenidos (diarios, videos, música) accesibles desde la Web más que en la plataforma. Hoy, lo mismo da tener una PC con Windows, Linux o una Mac. Aplicaciones y contenidos en la Web son accesibles indistintamente. El modelo actual de aplicaciones en los celulares tiene mucho de esa primera hora de la PC, por lo que lo lógico será que todo tienda también en este caso a estar en Internet. En este sentido, el desarrollo de servicios y contenidos vía HTML5 es visto como la mejor forma de lograr interactividad desde los navegadores móviles, prescindiendo de una aplicación específica para cada formato. Otra de las grandes ventajas de este lenguaje es que permite desarrollar sitios multiplataforma, que pueden ser accedidos desde distintos dispositivos, sean PC, smartphones, tabletas o lo que vaya surgiendo.

Paradójicamente, fue Apple con su ecosistema cerrado para su iPhone quien más impulso le dio a HTML5, al resistirse a que sus equipos móviles incluyeran soporte para Flash. Algunos proveedores de contenidos vieron que este lenguaje les permitía circunvalar el cerrado mundo del AppStore y sus condiciones, a veces draconianas (como le sucedió con el Financial Times, que abandonó la aplicación por un sitio en este formato).

En definitiva, fabricantes de hardware y desarrolladores de plataformas podrán combinarse promiscuamente aunque ya no será relevante. En la medida en que permitan el acceso a servicios y contenidos en Internet, las distintas combinaciones de hardware y software serán un problema de la industria, no de los usuarios.

Corriendo de atrás

La semana pasada, Argentina logró el raro mérito de estar en las noticias internacionales con motivo de un bloqueo judicial mal implementado. Efectivamente, todo nació luego de que la justicia pidiera el bloqueo de los sitios www.Leakymails.com y www.leakymails.blogspot.com. El problema fue que muchos ISP bloquearon una IP determinada (aparentemente la 216.239.32.2), pero en esta misma dirección se hospedan más de un millón de sitios de blogspot totalmente inocuos. Consecuencia, en la volteada cayeron entonces muchísimos sitios que nada tenían que ver con los contenidos publicados por Leakymails.

El suceso deja varios puntos para reflexionar. Por un lado, y quizás el más evidente, es que se impone una actualización tecnológica en la justicia, para que sus instrucciones sean más precisas y se evite que paguen justos por pecadores. Algo relativamente fácil.

El otro punto tiene que ver con la eficacia real de estas medidas. Es sabido que cuando un sitio es bloqueado, sus contenidos rápidamente pueden replicarse en otros servidores. Y esto es lo que sucedió en este caso. De esta forma, la justicia termina corriendo detrás de los acontecimientos, sin poder impedir que su acción sea eludida. Por el contrario, la noticia despertó el interés de aquellos que aún no se habían enterado del tema, dándole más repercusión, no menos.

Finalmente, y luego de diversos casos a nivel mundial donde la Internet 2.0 jugó un rol central (Wikileaks, Egipto, Londres, etc.) queda la sensación de que aún no se sabe cómo actuar eficazmente en estas situaciones. En todos los casos, si las hubo, las victorias fueron efímeras. Hasta tanto las autoridades no tengan una mejor comprensión del mutante mundo que los rodea y puedan actuar en consecuencia, estas historias de fracasos se seguirán repitiendo.

Tercera posición

Esta semana RIM (fabricante de los Blackberry) estuvo en las noticias por diversos anuncios que se produjeron en el ámbito del Blackberry World un evento anual que congrega a clientes, operadores, desarrolladores, analistas y periodistas. En este marco es natural que se produzca una avalancha de anuncios de los cuales rescatamos algunos por sus implicancias.

Quizás el que más sorprendió fue la asociación de RIM con Microsoft, rival en el negocio de los dispositivos pero socio a la hora de hacer interactuar a las BB y su ecosistema con los sistemas informáticos de las empresas. En este caso, el anuncio no correspondió a sus ámbitos tradicionales de colaboración sino a los celulares específicamente. Los futuros BB tendrán como motor de búsqueda por defecto a Bing, tanto en el browser como así también como buscador universal que incluyen los celulares de RIM. Además, Microsoft proveerá los mapas digitales. En este último punto no queda en claro cuál será la vinculación con los mapas de Nokia (a través de su subsidiaria Navteq), utilizados actualmente por los Blackberry, quien a su vez será la que provea los mapas a Microsoft luego del acuerdo entre ambas. La duda entonces es: ¿los BB utilizarán los mapas de Nokia vía Microsoft o Microsoft desarrollará mapas para RIM que no incluirá en los celulares con Windows Phone 7? No queda claro. Lo que sí queda claro, y más aún con la presencia del CEO de Microsoft durante el anuncio, es que RIM y MS se asocian para enfrentar a su principal rival, Google y su Android.

Por otra parte, RIM realizó dos anuncios interesantes para los usuarios corporativos. Uno fue relativo a su software BES, utilizado por las organizaciones clientas para administrar los BB en manos de sus empleados. Como consecuencia de la adquisición de Ubitexx, BES incorporará la capacidad de administrar dispositivos de otras plataformas, como Android y iOS. Claro que, a la hora de administrar, los BB tendrán más opciones, lo que quizás incline a los CIO a favorecer a éstos por encima de sus competidores. El otro fue la introducción de su tecnología Balance la cual permite que en la práctica un Blackberry se comporte como si fueran dos equipos, uno para fines laborales y otro para personales. De esta forma, mantiene la seguridad de la información de la empresa así como la privacidad del contenido personal.

Ambos anuncios son un guiño a los responsables de Sistemas y forman parte de una movida que seguramente ayudará a RIM a mantener su dominio en el mercado corporativo en momentos en que mucho se discute si las empresas deben permitir que sus empleados usen sus propios dispositivos. De esta forma, Blackberry mantiene una posición central en el segmento corporativo, un bastión que evidentemente está dispuesto a defender a capa y espada.

Finalmente, hubo muchas novedades respecto de su recientemente lanzada tableta Playbook, que al revés de lo recién mencionado apunta a amigarse con el público consumidor. Esto pudo verse en el anuncio de la aplicación Facebook para Playbook, todo un logro si se considera que aún no hay una similar para la iPad. No obstante, y ante noticias de que los lanzamientos de algunos de los nuevos modelos de celulares se estarían retrasando, queda la duda de si RIM no distrajo demasiados recursos hacia su tableta en detrimento de sus nuevos teléfonos basados en su flamante sistema operativo OS7.

Está claro que Blackberry busca diferenciarse de sus competidores con propuestas que no son revolucionarias pero sí novedosas. Los próximos meses dirán si valió la pena el esfuerzo.

¿Hacia un cambio de categoría?

En una movida para mantener la agresividad del precio de su e-reader, Amazon se apresta a lanzar una nueva versión del Kindle que será más barato a cambio de publicidad. El mismo costará US$ 25 menos, llegando a los US$ 114. Esta rebaja se logrará con la incorporación de publicidad y ofertas.

La publicidad será desplegada como protector de pantalla, reemplazando a las actuales imágenes alegóricas a la literatura por publicidades. Cabe aclarar que éstas sólo se publicarán como protector y en la pantalla inicial, pero no dentro del contenido de un libro. Además, Amazon ofrecerá a sus usuarios de Kindle descuentos. Inicialmente serán para productos en venta en el propio sitio, pero podría extenderse en un modelo estilo Groupon.

La incorporación de publicidad podría impulsar eventualmente al desarrollo de lectores con pantalla color (y sensible al tacto) que realce los avisos. De darse esto, convertiría al Kindle no ya en un e-reader puro sino en una tablet. Y considerando que Amazon ofrece todo tipo de contenido (libros, videos, música), el Kindle podría convertirse en un serio contendiente en el segmento, con una ventaja diferencial importante respecto de sus competidores. Sólo Apple tiene una tienda similar, aunque las dimensiones y expertise de Amazon en la venta online serán sin duda difíciles de replicar.

Cambio de firma

En una movida de consolidación típica de la industria de las telecomunicaciones, Global Crossing fue adquirida por Level 3, uno de los mayores carriers a escala mundial, por US$ 3 mil millones. Con esta operación, además del expertise de Global Crossing en servicios de valor agregado, Level 3 se hace con una red que cubre toda Latinoamérica con buena capilaridad. De esta forma y con el agregado de sus anchas espaldas financieras, Level 3 se convierte en un poderoso competidor en la región para Telefónica y Claro (ex Telmex).

Por otra parte, Level 3 es el carrier de Netflix, el servicio de video bajo demanda sobre Internet que tanto éxito registra en los EE.UU. Quizás sea por esto que durante la semana se conocieron rumores de que Netflix estaría cerca de comenzar a operar en Latinoamérica. Sin dudas que con la compra de Global Crossing, ese desembarco se vería facilitado.

Zapatero a tus zapatos

La semana pasada se supo que en Cisco se venía un reacomodamiento de diversas piezas [Ver Linkeando – Barbas en remojo]. Esta semana se comenzaron a ver los primeros movimientos. Uno fue el cierre del negocio de las cámaras digitales Flip, producto obtenido con la compra de la empresa Pure Digital Technologies exactamente dos años atrás. La relación de Cisco con Flip marca la confusión estratégica de la empresa en los últimos tiempos.

Muchos medios tomaron la noticia como consecuencia del impacto de los smartphones sobre el negocio de las cámaras de video digitales. Sin embargo, esta interpretación deja de lado el accionar de la propia Cisco y no parece una explicación razonable cuando el negocio de las cámaras fotográficas digitales no murió por el impacto de los celulares. El fracaso de Cisco con Flip parece deberse más bien a la diferencia cultural entre ésta y la empresa oportunamente adquirida.

Cisco es una típica empresa B2B y como tal tiene largos ciclos de desarrollo de productos, mucha venta directa y altos márgenes. Por el contrario, el negocio de consumo masivo tiene ciclos de producto cortos, venta indirecta vía minoristas y márgenes bajos pero grandes volúmenes. Ese era el negocio de Flip.

Cuando Cisco compró Pure Digital Technologies, sus cámaras Flip eran avanzadas para un producto masivo. Pero poco evolucionaron desde entonces. Tal como puede verse aquí, sus últimos modelos todavía no superaron el HD 720 y siguen sin incluir conexión HDMI.

En todo caso si Flip no pudo resistir a la popularidad de los smartphones fue porque no pudo mantener su ventaja sobre éstos. La responsabilidad entonces es de Cisco, no de los smartphones, aunque sea más fácil echarle la culpa a las disrupciones tecnológicas.

WiFi cambia de bando

Si bien hasta hace unos años atrás los operadores móviles miraban con recelo a los fabricantes que lanzaban teléfonos con conectividad WiFi, los cambios en el entorno hicieron que estos fueran aceptados, y en un futuro no muy lejano, quizás hasta impulsados. En Argentina, tanto en el 2009 como en el 2010, los celulares con WiFi crecieron a tasa de 3 dígitos, según se desprende del informe “Mercado celular argentino” recientemente realizado por Carrier y Asociados.

Mientras que en el 2008 se vendieron 221 mil equipos con WiFi, esta cifra trepó a 505 mil en 2009 (+129%) y a 1,3 millón en 2010 (+162%). Este avance tiene mucho que ver con la explosión de los smartphones, los cuales representan el 85% del total de equipos con esta funcionalidad.

La relación de los operadores con el WiFi fue cambiando radicalmente con el paso del tiempo. Originalmente fue visto como una amenaza, ya que se creía que quienes tuvieran la posibilidad de conectarse gratuitamente vía WiFi nunca pagarían un abono de datos. Pero esto cambió por varios motivos.

En primer lugar, si bien efectivamente el uso de WiFi actuó de sustituto de la red móvil, esta tecnología mostró su flaqueza: la conectividad se da por islas. Para establecer un paralelismo, conectarse con WiFi equivale a utilizar un teléfono inalámbrico. Tiene un radio de acción reducido. Así, algunos usuarios comienzan a disfrutar de los servicios de datos conectados vía WiFi y los extrañan cuando no están al alcance de una red de estas características. El siguiente paso entonces es contratar un abono para evitar interrupciones.

Por otra parte, la conectividad WiFi mejora la experiencia de uso porque tiene más velocidad que las redes celulares. Y esto puede ser clave en el uso de aplicaciones tales como el streaming (de video o de audio). Simultáneamente, alivia el tráfico de las redes móviles. Y es aquí donde los operadores comienzan a ver al WiFi como un aliado y no como un enemigo.

Finalmente, aunque esto recién comienza a desarrollarse en otros mercados, el uso de WiFi podría ser un sustituto de las nunca exitosas femtoceldas. Por ejemplo, en Canadá el operador Rogers lanzó un servicio para canalizar por WiFi no sólo datos sino también voz, y así poder dar servicios en lugares con poca o nula señal, tal como sucede en sótanos o construcciones que por sus características no permiten que la señal celular llegue con claridad.

Queda en claro entonces que, por distintos motivos, la incorporación de conectividad WiFi en los celulares llegó para quedarse. Por más que en el horizonte esté LTE.

Fukushima mon amour

El terrible terremoto de Japón de la semana pasada y sus efectos colaterales podrían tener un impacto en la industria tecnológica en el corto y, quizás, en el largo plazo.

Japón representa aproximadamente el 14% del mercado tecnológico mundial, fabricándose en aquél país no sólo productos terminados sino también componentes. Son sobre todo estos últimos los que pueden afectar a la industria más allá de las fronteras de aquél país, si bien es todavía muy temprano para determinar su impacto justo. Por ahora, lo concreto es que hay rutas, puertos y aeropuertos afectados, que afectan a la logística, a lo que se suma fábricas paralizadas por efectos del temblor y el racionamiento energético. Ya son varias las especulaciones respecto de la posible escasez de resinas utilizadas en la fabricación de smartphones y cuya producción se centra en Japón. Lo mismo para cierto tipo de memorias. Es difícil saber aún si esto tendrá consecuencias notables en la oferta y/o precios, pero sin dudas obligará a revisar ciertas previsiones de fabricación.

Pensando a más largo plazo, los cuestionamientos a la utilización de plantas nucleares para la generación de energía (muchas de las cuales están en proceso de revisión en diversos países) pueden traer como consecuencia que esta tecnología pierda posiciones en las preferencias. Un escenario posible sería que se revise la forma de hacer uso de la energía que el mundo tiene, haciendo mayor hincapié aún en una forma más racional de hacerlo. Por lo tanto, no habría que descartar que aumenten las exigencias en cuanto al consumo de energía por parte de diversos artefactos, incluyendo a la plétora de productos electrónicos (computadoras, celulares y tantos otros). Así, podríamos estar en la antesala de nuevas exigencias, tal como en su momento fuera el plan Energy Star impuesto por el gobierno de los EE.UU. para sus compras.

Por el momento, esto es pura especulación. Se podrá argumentar que el tema de consumo de energía ya figura en los primeros puestos de las limitaciones con que se encuentran quienes diseñan nuevos electrónicos. Pero combinando los recrudecidos temores al uso de energía atómica con la suba de los precios de los combustibles más el impacto ambiental de ciertas formas de generación eléctrica, podríamos en no mucho tiempo encontrarnos ante una nueva ola de exigencias en cuanto al consumo energético. Y en realidad, no estaría mal que así fuera.