'Internet'

Largaron la carrera por 5G

Sumándose al selecto grupo de países que hoy cuentan con una oferta comercial de 5G, esta semana Uruguay hizo el anuncio a través del operador estatal Antel que lo ubicó como el primer país latinoamericano en subirse a la 5ª generación de tecnología móvil.

Los cuatro países que lanzaron una oferta comercial de 5G son: Corea del Sur, Estados Unidos, Uruguay y Suiza (por orden de lanzamiento). Sin embargo, es aconsejable ser prudentes y tener en cuenta que hay mucho de “ser el primero” más que de servicios de amplia disponibilidad, situación que se repite en todos lados y que es natural en esta industria.

En el caso de Uruguay el servicio se lanzó utilizando la banda de 28 GHz. Las frecuencias altas tienen la característica de proveer grandes anchos de banda pero a cortas distancias y con limitaciones a la hora de penetrar edificaciones. Así, no son las elegidas para dar servicios móviles de la forma tradicional, ya que para ello requerirían de un denso despliegue de antenas para alcanzar buena cobertura. Es por esto por lo que se las utiliza para servicios FWA (Fixed Wireless Access o acceso inalámbrico fijo). Son un excelente complemento de las redes fijas para reemplazar la acometida hasta la casa del cliente, quizás el punto más caro del despliegue de redes fijas. En el caso de Antel, que cuenta con una gran cobertura de su red de fibra óptica, el 5G se convierte en una solución ideal para reducir costos y tiempos en la llegada hasta el cliente. Esto puede ser con dongles (pequeñas antenas USB similares a un pendrive) para conectar computadoras o directamente con modems celulares. Por ahora, y lógicamente por tratarse de una red nueva, la cobertura 5G uruguaya es muy acotada, estando presente en Barra de Maldonado (Montevideo) y Nueva Palmira (en el departamento de Colonia).

Lamentablemente, que el uso inicial será para FWA no es aclarado por Antel en su página web, buscando mostrarlo como un servicio móvil tradicional. Pero sí lo hizo Nokia a través de declaraciones a la prensa, donde además aclara que el 5G será utilizado como la bajada (downlink), mientras que la subida (uplink) se hace todavía por 4G.

Más allá de los detalles, detrás de este lanzamiento uruguayo hay un dato interesante y no menor: la desaparición de la brecha de tiempo entre el lanzamiento de una nueva generación móvil entre Latinoamérica y los países que suelen liderar en esta materia. Y se espera que en lo que en lo que queda del año se sumen algunos países más a la ola de 5G. No será el caso de Argentina, que todavía ni siquiera definió las frecuencias que atribuirá para 5G. Queda la ilusión de una rápida adopción cuando la tecnología esté más madura y los costos sean menores, como sucedió con 4G.

Ajustando el streaming

En esta edición de la Copa Libertadores la Conmebol introdujo una modificación importante: cedió los derechos para la transmisión de algunos partidos en exclusividad a Facebook. Esto fue motivo de celebración por parte de muchos porque implicó el reconocimiento del streaming como canal para la distribución de tan valioso contenido. Sin embargo, la decisión no está exenta de polémica.

Facebook adquirió los derechos de algunos partidos para transmitirlos a través de su servicio Watch en Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela. Cualquier persona con una cuenta del Facebook en estos países puede entonces ver esos partidos gratuitamente.

Sin embargo, las primeras experiencias generaron muchas quejas en cuanto a la calidad técnica de la transmisión. Y también de aquellos que o por no tener Internet o no saber usar Facebook, quedaron afuera. Además, siendo que Facebook Watch está sólo disponible para Smart TV de Samsung, también se pierde la experiencia de ver un partido de fútbol en pantallas de tamaño más acorde al contenido. Es cierto que también se puede utilizar dispositivos tipo Chromecast, Roku, Apple TV, pero no son tan populares.

Por supuesto, también hay quejas de parte de los operadores de TV paga, quienes no sólo dejan de tener posibilidad de ofrecer un contenido específico (Facebook no revende sus derechos). También deben afrontar una mayor demanda por capacidad. No es quizás un gran problema para los grandes ISP, pero para los pequeños del interior es todo un desafío, ya que sus accesos a nivel mayorista tienen precios en dólares, mientras manejan tarifas en pesos. Así, se hace difícil el traslado a precios de los costos por un mayor tráfico y ancho de banda consumidos.

Esta situación fue quizás la que dio lugar a un confuso episodio, donde algunos medios vinculados a este deporte publicaron que Facebook había perdido la exclusividad para la transmisión de partidos de la Copa Libertadores, cosa que fue desmentida tanto por Conmebol como por Facebook. Nunca se sabrá si fue una presión o un momento de dudas.

La Copa Libertadores por Facebook Watch tendrá su prueba de fuego en Argentina el jueves 11 de abril, cuando corresponda la transmisión del partido entre River Plate y Alianza Lima. Se trata de la primera televisación vía streaming de un equipo de gran convocatoria a nivel nacional. Seguramente muchos se desayunarán ese mismo día con que no pueden ver el partido por TV.

Es cierto que la posibilidad de ver partidos por streaming es una demanda latente del público, especialmente los segmentos más jóvenes que tienden a prescindir de la TV paga y concentrar sus consumos audiovisuales por Internet. Y más allá de los problemas técnicos que mostró Facebook Watch (y que seguramente se irán subsanando con el correr del tiempo), la solución para permitir que más público presencie los partidos de la Copa Libertadores por TV tiene que ver con la forma de ceder los derechos de televisación. Una alternativa sería exigirle a Facebook que tenga una propuesta de retransmisión para los operadores de TV, aunque es algo complicado cuando los contratos ya están firmados. La otra, más de largo plazo, sería dividir la cesión de derechos en dos: una para TV y otra para streaming, como ya se hace en otras ligas del mundo. Algo que dejaría contentos a todos.

Expandiendo fronteras

Esta semana, Movistar lanzó Play, su servicio OTT de contenidos de TV y video que tiene el potencial de ser un caballo de Troya para llegar con el servicio más allá del alcance (todavía reducido) de su red de fibra óptica (sobre la que ofrece el servicio IPTV Movistar TV).

Salvando las distancias, Movistar Play se parece un poco más a Flow que a Netflix, ya que si bien cuenta con series, películas y documentales (a consumir bajo demanda), también incorpora canales de TV en vivo. El servicio básico es gratuito para los clientes de telefonía móvil e Internet fija residencial sobre ADSL (anteriormente Speedy, hoy Movistar Banda Ancha). Un mercado potencial de unos 5,7 M de clientes de móvil pospagos y unos 1,2 M de clientes de ADSL (en ambos casos sólo residenciales).

El paquete básico y gratuito es en HD, lo que en otros servicios de TV es un extra. No obstante, tiene por ahora apenas 4 canales de TV, los locales TV Pública y LN+ más dos exclusivos que son Movistar Series y Movistar eSports. Pero además, incluye una librería de series, películas, documentales y contenidos para niños para consumir bajo demanda. Adicionalmente, se pueden alquilar películas de estreno así como incorporar packs de canales, estando actualmente disponible uno de la TV local llamado Pack Clásico (canales de aire y de noticias) por $ 190 mensuales y el pack HBO (con sus cuatro canales) por $ 260 mensuales. A modo de promoción de lanzamiento, y para incentivar la adopción acelerada del servicio, se incluye el pack HBO gratis hasta el 12/4, previo al lanzamiento de la nueva temporada de Game of Thrones.

Desde el punto de vista del hardware, el servicio puede ser consumido lógicamente desde smartphones y tablets tanto Android como iOS, aunque éstos últimos no permiten contratar suscripciones desde la app (debido al férreo control de Apple sobre todo lo que pasa por su ecosistema). No obstante puede hacerse desde la web y consumirse luego desde el dispositivo móvil. Por supuesto, también se puede consumir desde la PC vía navegador. En el caso de las Smart TV, la app de Movistar Play está disponible para los modelos más modernos de Samsung y LG (cuyas plataformas son las más populares a nivel global). Un punto débil aquí es que no funcione aún con Chromecast, un dispositivo para ver contenidos en la TV muy difundido por su bajo precio.

Hasta aquí, una breve descripción del servicio, del cual se pueden tener más detalles desde el sitio web.

Lo interesante de Movistar Play es que, como todo servicio OTT, independiza al servicio/contenido de la red de transporte. Este es un aspecto clave mientras se realiza el despliegue de fibra, ya que permite llegar con una propuesta audiovisual a un territorio mucho más extenso. De hecho a todo el país. Así, si bien la propuesta actual es modesta en comparación con productos similares, es interesante no sólo por su gratuidad inicial sino también por la posibilidad de ir agregando packs (aunque todavía son escasos). Se trata de un modelo que se acerca más a lo que muchos desean: un menú a la carta en lugar del tenedor libre que significan las propuestas actuales, fuertemente influidas por la herencia de la TV paga tradicional y dominante.

Algo que notarán muchos al ver la oferta (gratuita o paga) es la ausencia de un contenido muy valorado: los canales de deportes. Situación que implica no sólo lo obvio, la falta de los partidos de la SAF (Superliga Argentina de Fútbol) sino también las señales de FoxSports y ESPN. Esto se debe no a la falta de interés de Movistar, que lo tiene, sino a la negativa de los tenedores de esos derechos de poner sus contenidos a disposición de servicios puramente OTT como Movistar Play. Aunque lo curioso es que en otros países de la región sí lo hacen, como es el caso de Direct TV Go en Colombia o Chile. Evidentemente, muchos proveedores de contenidos no terminan de definir una propuesta para servicios OTT. Algo que la demanda, sobre todo el público joven y no tanto, reclama a gritos. Claramente tienen que hacer equilibrio entre los operadores de TV paga tradicionales (aquellos que combinan red y contenidos) y los consumidores. Pero está claro que sus clientes son los operadores, no el público. Algo muy relevante en un mercado como el argentino, con una penetración de la TV paga tradicional del orden del 80% o más de los hogares.

Merece destacarse también que la gran mayoría de los canales de TV abierta (tradicional o de la TDA) están disponibles a través de un pack pago. Esto es así porque si bien hasta hace poco era obligatorio que fueran distribuidos por los distintos proveedores de servicios de TV, los cambios en la regulación le permitieron cobrar por esto. Posibilidad que ante la crisis que atraviesa la TV abierta ha sido la elegida por varios. Una jugada entendible pero al mismo tiempo arriesgada. Habrá que ver cuántos serán lo que quieran pagar hoy por señales generalistas de TV abierta, en un momento en que el consumo es segmentado y bajo demanda y donde además siempre está la posibilidad de acceder a sus contenidos gratuitamente vía web.

En definitiva, no es de esperar que Movistar Play altere las condiciones del mercado audiovisual de la noche a la mañana. Todavía tiene escollos importantes que superar. Pero por su gratuidad inicial y la base de clientes no desdeñable, tiene el potencial de inocular en éstos el germen de que otra forma de contratar contenido audiovisual es posible. Habrá que ver hasta dónde lo dejan.

Jubilando a Arnet

Esta semana, Telecom comunicó que inició el proceso de unificación de las marcas de su servicio de acceso a Internet.La marca Arnet dejará de existir y pasará a ser Fibertel Lite. En consecuencia, bajo la denominación Fibertel Lite se agruparán los productos de la ahora ex Arnet (de hasta 20 Mbps), mientras que Fibertel hará lo propio con los que estén por encima de esa capacidad (actualmente 25, 50 y 100 Mbps).

 

 

Arnet es una de las marcas más antiguas del mercado argentino de telecomunicaciones, habiendo llegado a mediados de los 90s a manos de Telecom, quien la utilizó para su servicio de acceso a Internet por más de 20 años, inicialmente como un servicio dial up para luego ser de banda ancha, con la llegada del ADSL hacia el cambio de siglo. En su momento de mayor esplendor (2015) llegó a los 1,8 millón de accesos, para luego comenzar a perder clientes a manos de la competencia. Esto ocurrió principalmente con Fibertel, con quien tenía una importante superposición geográfica en la cobertura de sus redes. En un mano a mano llevaba las de perder por la mayor capacidad de Fibertel sumada al atractivo del combo con el servicio de TV paga de Cablevisión.

Con una tecnología inferior al cablemódem (y claramente la fibra óptica), Arnet no sólo no pudo detener el avance de su competencia, sino que evidenció las limitaciones técnicas que tenía, comenzando a desprestigiarse como marca aceleradamente. Por esto mismo es que la movida de pasar a denominar bajo la marca Fibertel a los productos ADSL es una jugada no exenta de riesgos. Los accesos ADSL seguirán teniendo limitaciones en su capacidad, especialmente en momentos en que la demanda por ancho de banda sigue en aumento como consecuencia de un mayor consumo de video así como de la multiplicación de dispositivos conectados simultáneamente (PC, celulares, Smart TV, tablets, parlantes inteligentes, etc.). Un escenario en el que los 20 Mbps que como máximo ofrecen los productos de ADSL están camino a ser rápidamente el mínimo aceptable.

Esta movida se encuadra en una estrategia dual desde el punto de vista tecnológico de Telecom. En las zonas donde haya cobertura de la red HFC de Cablevisión, la idea será migrar a los clientes de Arnet a la red de coaxil. O de Fibertel Lite a Fibertel “tradicional”. En las zonas donde Cablevisión no tenga presencia, la idea es hacer un leap frog y comenzar a desplegar una red de fibra óptica al hogar, tal como lo está haciendo actualmente Movistar (Telefónica) en su zona de influencia, migrando desde el cobre.

Más allá del cambio de nombre/marca, lo interesante de la movida es que ahora Cablevisión comenzará a ofrecer Flow a los clientes de ADSL de Arnet. Si bien no hay precisiones sobre si será bajo un formato OTT o IPTV, lo cierto es que la decisión de distribuir sus contenidos en video sobre los accesos de ADSL le sumará a Cablevisión un número no menor de potenciales clientes, siendo esto motivo de preocupación de DirecTV y otros operadores de TV paga que actualmente atienden a usuarios de la ex Arnet. Como se ve, la unificación de los servicios de acceso a Internet bajo el nombre Fibertel es también un paso en la oferta convergente de servicios.

 

Camino poceado

De la mano de Internet, que logró escindir el contenido (sea voz, audio, video) de su red de distribución, hace rato que se viene hablando de la “nueva TV”. Sin embargo, hasta hace poco, más que TV se trataba de video por Internet, primero con YouTube y luego con Netflix y otros servicios de video bajo demanda englobados bajo la categoría SVOD (subscription video on demand). Pero cada vez más es posible acceder a grillas completas de TV a través de Internet, sea en celulares, computadoras, tablets, Smart TV o reproductores conectados a televisores.

El primer caso en Argentina fue el de Flow, hace casi ya dos años, al que luego fueron sumándose otros operadores de TV paga como Telecentro, DirecTV y más. Por ahora se trata de servicios multipantalla, que pueden verse en distintos dispositivos pero que están atados a una suscripción al servicio de TV paga tradicional.

El caso de Flow no estuvo exento de polémicas a partir del momento en que lanzó promociones junto con Personal (ambas marcas de la misma empresa, Telecom) que permitieron visualizar los contenidos desde el celular pero sin descontar de los datos contratados. Las mismas correspondieron a eventos puntuales, como el Mundial de fútbol, los encuentros entre River y Boca por la final de la Copa Libertadores, o los partidos del Mundial de Clubes. Las críticas provienen de lo que se interpreta como una violación a la neutralidad de la red, contemplada en la ley Argentina Digital pero nunca convenientemente reglamentada. Críticas que se hacen extensivas al Enacom, que es quien debería definir si este tipo de promociones están o no permitidas, pero sobre las cuales no se ha expresado. Una oferta de estas características sólo podría ser igualada por quienes disponen de servicios móviles, actualmente Movistar y Claro. Aunque la oferta de TV de ambos es tan limitada por el momento que la combinación de clientes de TV y móvil es mucho menos habitual. De todos modos, el debate sobre la neutralidad seguiría en pie: se les da un tratamiento diferencial a los contenidos propios por sobre los de terceros. Sería deseable que el Enacom resuelva al respecto y ponga un punto final a las discusiones.

Debates al margen, algunas noticias relativas a los pasos que está siguiendo DirecTV (DTV) permiten presagiar nuevos hitos en materia de “nueva TV”. Por un lado, el CEO de AT&T (dueña de DTV) expresó que lanzaron el que quedará en la historia por ser el último de sus satélites, y que pasarán a invertir agresivamente en un modelo OTT que hasta incluiría set top box para usar tanto sobre redes propias de fibra como ajenas. DTV entendió que su negocio no es la tecnología de distribución (el satélite) sino la distribución de contenidos. Ya vienen dando sus primeros pasos con DirecTV Go, la versión de la grilla de DirecTV que no necesita de un abono al sistema de TV satelital (no confundir con DirecTV Play, que es la plataforma multipantalla para sus abonados de TV). Recientemente lanzada en Colombia y Chile. Extraoficialmente se dice se lanzará en Argentina, quizás tan pronto como el primer trimestre del 2019.

Claro que el tema de las grillas de TV en formato OTT stand alone no es algo tan sencillo de lograr, no por aspectos técnicos (ya superados), sino legales. Actualmente, los derechos están disponibles para los operadores de TV paga para el formato multipantalla asociado a un abono de TV, pero la oferta de contenidos se reduce para el formato stand alone, como es el caso de DTV Go. Probablemente sea parte de la natural resiliencia de un factor que sería muy disruptivo para la actual industria de la TV paga. Pero la historia demuestra que los cambios terminan imponiéndose. Llegará el momento en que con o sin hardware específico mediante (set top box o app) empezará una nueva batalla. Y con ella, una nueva era.

Banda angosta

En momentos en que las exigencias de ancho de banda de las conexiones a Internet crecen de la mano de un importante aumento del consumo de video así como del número de dispositivos conectados, el 61% de la oferta de productos de acceso a Internet se encuentra por debajo de los 12 Mbps. Esto surge del informe “Oferta de Internet fija en Argentina” realizado por Carrier y Asociados. Las ofertas que más se repiten son las de 6 Mbps (13%), 3 Mbps (12%) y 10 Mbps (10%), lo que marca la baja capacidad de los productos ofrecidos.

Visto por tecnología, la que tiene mayor oferta de productos es la inalámbrica, que es también la que ofrece menor capacidad, en un 82% de los casos por debajo de los 12 Mbps. En el caso del ADSL, este valor es algo más bajo, del 68%. En el otro extremo, la puja por la mayor velocidad se da entre la tecnología de cablemódem y la fibra óptica. El cable tiene un 65% de los productos ofertados con velocidades de 20 Mbps o más, muy similar al 63% de los de fibra óptica. Resulta interesante observar que la fibra óptica no necesariamente es sinónimo de velocidad. Un 37% de los productos ofrecidos responden a velocidades por debajo de los 20 Mbps, valor que llega al 50% en localidades chicas.

Considerando TODAS las ofertas, el ancho de banda promedio prometido es de 31 Mbps. Se trata de valor muy influido por los productos de cablemódem y fibra óptica de capacidad superior a los 100 Mbps. [Aclaración: es el promedio de ancho de banda de los productos ofrecidos y NO el promedio de ancho de banda contratado]. El mayor promedio se obtiene en la ciudad de Buenos Aires, con 139 Mbps, donde es fuerte la oferta de cablemódem y de fibra óptica, ambas de alta capacidad. El otro extremo es Cuyo, donde el promedio es de 8 Mbps y la oferta es mayormente inalámbrica, ADSL y cablemódem, pero este último de muy baja capacidad, reflejando la falta de actualización de sus principales redes de TV por cable.

Mbps regresivo

Las tecnologías de acceso a Internet más avanzadas no sólo son mejores técnicamente, sino que también son más baratas para el consumidor. En Argentina, mientras el precio promedio por Mbps de la fibra óptica es de $ 61, este valor prácticamente se cuadruplica en el caso de un acceso inalámbrico, que resulta ser de $ 236. Esto surge del informe “Oferta de Internet fija en Argentina” realizado por Carrier y Asociados.

El precio por Mbps de la fibra óptica muestra una gran dispersión, ya que parte de un piso de $10 en el AMBA pero llega a valores por encima de los $ 200 en distintas localidades del Interior. En esto juega que un 37% de los productos de fibra ofrecen velocidades por debajo de los 20 Mbps, algo que se da con frecuencia en el Interior, impactando entonces en el precio promedio de los accesos con esta tecnología, tal como lo mencionado en “Acceso dispar”.

Por otra parte, la brecha del precio por Mbps entre las localidades chicas y las grandes asciende al 63% en detrimento de las primeras. Esto se debe a que en la medida en que más chicas son las localidades, mayor es la tendencia a tener accesos inalámbricos, de menores prestaciones pero de precio proporcionalmente más alto. Así, en las localidades más chicas el precio promedio del acceso resultó el más alto, de $ 1.220, mientras que en las más grandes, con productos de mayor calidad y capacidad, fue el más bajo, de $ 944. La media general resultó de $ 1.085.

Estos valores indican que además de lograr que 2 M más de hogares estén conectados para el 2020 (meta ambiciosa que busca alinear al país con los miembros del G20), también será importante lograr que la distribución en el país sea más homogénea, tanto en términos de calidad y capacidad como precio. Una tarea sin dudas nada sencilla.

Acceso dispar

La oferta de acceso a Internet fijo en Argentina muestra una marcada disparidad, con productos de fibra óptica de 300 Mbps o más conviviendo con conexiones inalámbricas de 1 Mbps que se caracterizan por ser más caras y, lógicamente, de menor calidad. Esto surge del informe “Oferta de Internet fija en Argentina” realizado por Carrier y Asociados

A pesar de que en términos de usuarios las tecnologías dominantes son la de cablemódem (cableras) y ADSL (telefónicas), desde la perspectiva de los productos de acceso ofrecidos, el 61% no llega a los 12 Mbps de velocidad. En esto influye que un 39% de los ISP utiliza tecnología inalámbrica, de menor capacidad que los productos cableados. El 62% de los productos inalámbricos ofrecidos son de velocidades que se ubican por debajo de los 6 Mbps, poco para las necesidades actuales.

La oferta de productos inalámbricos crece mientras más pequeña es la localidad, siendo lo más habitual en las localidades chicas (hasta 100 mil habitantes). Por su parte, el cablemódem tiene mayor oferta en las localidades medianas (entre 100 y 500 mil habitantes), al tiempo que lo propio sucede con el ADSL en las grandes (más de 500 mil habitantes).

Resulta destacable que la oferta de productos de acceso vía fibra óptica presenta una relación pareja, independientemente del tamaño de la localidad. Esto indica que la misma está siendo desplegada por ISP de todo tamaño. No obstante, y contrariamente a lo que podría pensarse a priori, la fibra óptica no necesariamente es sinónimo de gran capacidad, ya que un 37% de los productos de fibra ofrecen velocidades por debajo de los 20 Mbps. En esto influye también el costo de la conectividad mayorista, que en los casos de las localidades más pequeñas, donde hay menor competencia de oferta mayorista resultando en precios son más altos que en los grandes centros urbanos, hace económicamente inviable ofrecer grandes anchos de banda.

Más allá del impacto positivo de la red de Arsat para bajar los costos mayoristas en localidades poco atendidas, con la competencia concentrándose en grandes centros urbanos por los próximos años, la situación difícilmente cambie sustancialmente en el mediano plazo.

Video everywhere

Hubo un tiempo en que el consumo de video a través de Internet era monopolio de la PC. Su conectividad era la característica clave y el fenómeno ayudó en la migración de monitores de tubo a pantallas planas con formato 16:9. Pero luego fueron popularizándose dispositivos alternativos conectables que comenzaron a eclipsar a la PC y su rol central en el consumo de video. Tal es así que hoy, de la mano de aplicaciones específicas para televisores, el escenario se ve dominado por las Smart TV. Esto surge del informe “Internet y Consumo Audiovisual – 2018” realizado por Carrier y Asociados.

Considerando las cuatro principales plataformas de video OTT (Netflix, Fox Play, HBO Go y Flow), en todas la mayoría de sus usuarios las utilizan desde su Smart TV. En esta situación mucho colaboraron las ventas de estos dispositivos en los últimos años que le dieron una alta popularidad, estando presentes en el 72% de los hogares conectados. Sin embargo, existen ciertas diferencias entre cada una de las plataformas a la hora de analizar las pantallas por las cuales son consumidas.

Mientras Netflix tiene un uso que decrece escalonadamente entre los distintos dispositivos conectables, Fox Play y HBO Go se presentan como plataformas mayormente utilizadas en la TV. Por su parte, Flow es el que muestra una distribución más pareja entre los distintos dispositivos con el detalle de que su uso desde los smartphones es el segundo, muy cerca de los Smart TV. Evidentemente, el concepto de TV Everywhere, con contenidos en vivo (como partidos de fútbol) ayuda en este consumo móvil. Algo que se percibe también (aunque se manifiesta en otra variable) en el caso de Fox Play con sus señales Fox Sports, donde los hombres son mucho más propensos a utilizarlo desde el celular.

El uso del smartphone para consumo OTT de video tiene el doble de penetración entre los centennials (menores de 25 años) que en el resto de los segmentos etarios, evidenciando el rol central de este dispositivo en las generaciones más jóvenes. Por su parte, los baby boomers (mayores de 55 años) se inclinan claramente por la PC y el Smart TV. Una muestra más de por qué los proveedores y distribuidores de contenidos en video deben darle al formato móvil la misma prioridad que al fijo.

Amortizando el abono

Netflix no sólo es el servicio de video OTT más popular por lejos en Argentina, sino que también tiene una frecuencia de uso muy superior a la de otras propuestas. De hecho, casi 3 de cada 4 usuarios de Internet que consumen Netflix lo hicieron en la última semana. Esto surge del informe “Internet y Consumo Audiovisual – 2018” realizado por Carrier y Asociados.

Considerando la última semana, el uso de Netflix es de alrededor del doble de sus alternativas OTT más cercanas como Flow (41%), HBO Go (38%) o Fox Play (30%).

El segundo lugar para el consumo semanal resultó para Flow, el TVE (TV Everywhere) de Cablevisión, por encima de marcas más establecidas que HBO o Fox. Quizás ayuda en este hábito que se está instalando la variedad de contenidos que ofrece, incluyendo series, películas, eventos deportivos, programas de actualidad, etc.

Más allá de la plataforma utilizada, el hábito de ver series a través de los servicios OTT ayuda en esta relación frecuente. Las series son consumidas por el 51% de los que utilizan OTT de video, contra un 47% que consume películas, mientras que en el caso de la TV lineal (paga o gratuita), la gente que consume películas duplica a la que ve series. Sin dudas, las series encuentran en el modelo OTT que permite el consumo a demanda, su ámbito natural.