'Medios'

Lo que dejó el verano (internacional)

A pesar que entre las fiestas y el mes de enero muchos estamos de vacaciones, la vida sigue su curso, y la industria también. En estas semanas en que no se publicó Comentarios sucedieron muchas cosas, de las cuales rescatamos las siguientes.

A nivel internacional, quizás la mayor repercusión la haya tenido el cierre de Megaupload y la detención de varios de sus responsables. A las pocas horas de que el Congreso de los EE.UU. decidiera mandar al freezer sus polémicos proyectos vinculados a un mayor control de la propiedad intelectual en Internet, el FBI arrestaba a los responsables del sitio y ponía sus contenidos fuera de línea. Estos eventos dejaron mensajes claros. El primero, es que con o sin nueva legislación, existen elementos para perseguir a quienes cometan delitos contra la propiedad intelectual. Algo que evidentemente resta peso a propuestas como las de SOPA o PIPA. Segundo, para los que están en la vereda de enfrente de los caza piratas, el ritmo de vida de los responsables de Megaupload así como las pruebas de que eran conscientes de lo ilegal de su actividad, los dejan en una situación incómoda que obliga a repensar argumentos a favor de sus ideas. Por supuesto, todo esto no indica que el camino transitado por el FBI sea la solución a los problemas de piratería que afectan a las industrias de contenidos en términos amplios. En el modelo tradicional de los contenidos, la distribución es un componente altísimo del valor en el producto. Y justamente ésta se vio notablemente alterada con Internet. Muchas de las industrias de contenidos no reaccionaron adecuadamente al nuevo escenario y su lugar fue tomado por otros. La solución de fondo pasa por adaptarse a la nueva realidad y no pretender mantener artificialmente un modelo en retirada.

También a principios de enero tuvo lugar el CES (Consumer Electronics Show), un evento donde se hizo evidente que la movilidad y la conectividad inalámbrica ya son parte fundamental de los electrónicos de consumo, alterando de raíz las posibilidades de éstos. Una muestra más de que en la medida en que todo se hace conectable, la movilidad y los vínculos inalámbricos pasan a formar parte de todas las industrias. A pesar de esto, resultó llamativa la ausencia prácticamente total de dispositivos con NFC así como propuestas de pagos móviles. Esto indicaría que durante el 2012 seguiremos estando en una etapa de transición en esta materia, a menos que la cosa cambie en el próximo MWC (Mobile World Congress), a fines de este mes. Es justo considerar también que este tipo de eventos no necesariamente son propicios para la mejor comunicación: hacer anuncios en medio de un exceso de estos es como estar en un mercado donde todos gritan al mismo tiempo. Los mensajes se pierden…

Intel aprovechó al CES para anunciar (nuevamente) que el 2012 será el año de la ultrabook. Se trata básicamente de una notebook superliviana y superportátil, que viene a darle el tiro de gracia a las netbooks. Un equipo muy similar a la Mac Air, lanzada en el 2008… De hecho, Intel viene promoviendo el concepto desde hace un par de años, pero parece que será recién en éste cuando lo veremos como un producto de amplia disponibilidad. Veremos. Donde sí Intel se anotó un par de porotos fue en el tema celulares, al anunciar acuerdos con Motorola y con Lenovo para proveer de chips Atom a sus móviles. La noticia no es menor teniendo en cuenta de que Motorola está en proceso de ser adquirida por Google, lo que aseguraría un correcto desempeño con Android, y que Lenovo es una marca con mucho peso en el codiciado mercado móvil chino, el de mayor tamaño mundial. Para fines de la segunda mitad de este año están previstos entonces los primeros smartphones impulsados por chips de Intel. Una movida crucial para que la empresa haga pie definitivamente en el hasta ahora esquivo mercado de celulares. Sobre todo en momentos en que los semiconductores para dispositivos móviles generan más ingresos que aquellos para computadoras. Un dato que Intel seguramente tiene muy presente.

Finalmente, y aunque pasó desapercibido, la UIT definió el estándar IMT-Advanced, algo que algunos ven como el verdadero 4G. Pero siendo que hoy 4G ya es utilizado marketineramente por operadores locales y mundiales, quizás el nuevo estándar pase a ser 5G

El reino del 2G

Mientras la industria mira hacia el 4G, la realidad cotidiana es bastante distinta. En los 3 primeros trimestres del año, un 74% de los celulares vendidos todavía utilizan tecnología 2G, un 25% son 3G y sólo el 1% son 4G.

Siendo que por su velocidad la 3G es indicada para el uso de datos desde un celular, no sorprende que el 82% de los equipos basados en esta tecnología sean smartphones. El resto se reparte entre teléfonos sociales (11%) y básicos (7%). Por otra parte, la tecnología 2G no sólo está presente en los equipos básicos (que apunta principalmente a la voz y los SMS) sino también en los teléfonos sociales, los cuales utilizan 2G en el 90% de los casos.

La diferencia entre un smartphone y un teléfono social radica en que los primeros cuentan con sistemas operativos que aceptan aplicaciones nativas (tal el caso de Android, BB OS, Symbian, iOS, Windows Phone). Pero los sociales se caracterizan por incluir precargadas aplicaciones de socialización y comunicación (Facebook, Twitter, Messenger, Mail), para las cuales el uso de 2G es suficiente.

Teniendo en cuenta la fortaleza que muestra la categoría de teléfonos sociales, el 2012 se presenta también como un año donde todavía la tecnología 2G será la dominante.

Hipercomunicados

La demanda por los servicios de telecomunicaciones, considerando como tales a la telefonía fija, móvil, Internet y TV paga, se mantuvo sostenida a lo largo del último año. A tal punto que ya un 23% del total de hogares del país (unos 2,8 millones) consume todos éstos, siendo más frecuente encontrar esta combinación en hogares donde hay hijos (y por lo tanto jóvenes y/o adolescentes) y menos en aquellos sólo conformados por adultos. Esto surge del informe “Telecomunicaciones residenciales 2011” realizado por Carrier y Asociados.

El consumo de los cuatro servicios equivale a $ 585 mensuales promedio, o unos US$ 136. De este gasto, un 43% se lo lleva la telefonía móvil, lo cual es natural considerando que se trata de un servicio individual y no grupal, que se comparte entre los distintos integrantes de la familia, como sucede con el resto. No obstante, no deja ser un dato relevante la incidencia del celular dentro de los gastos en telecomunicaciones del hogar.

El crecimiento en el gasto promedio tiene básicamente dos razones: en todos estos servicios, a excepción de la telefonía fija, se registraron ajustes en las tarifas de distinta magnitud así también como mejoras en los productos contratados. En el caso de los celulares, impacta el crecimiento del consumo de servicios de valor agregado, particularmente los abonos de datos incluidos con la venta de nuevos dispositivos que se conectan a Internet (smartphones y socialphones). Para la TV paga, hubo una mayor demanda por servicios adicionales al básico, como paquetes digitales y HD, de la mano de la renovación de televisores hacia LCD y LED. Finalmente, en Internet impacta los upgrades a productos de mayor ancho de banda.

Más allá del consumo o no de los cuatro servicios, comparando con un año atrás, se observa que la relación del gasto sobre el ingreso familiar se mantiene inalterable, lo que indica que ambos subieron en la misma proporción, estableciendo una clara correlación.

No obstante, y tal como sucede habitualmente, partiendo de la base que las diferentes tarifas de cada uno de los distintos servicios de telecomunicaciones no varían en función del NSE y que sí se produce una variación profunda en los ingresos por hogar de acuerdo con esta variable, el peso del gasto en telecomunicaciones crece a medida en que se desciende el NSE. Mientras que en un hogar ABC1 equivalen al 4% de los ingresos familiares mensuales promedio, en los niveles D llegan al 12%.

Saliendo de la Cueva

El crecimiento de la popularidad de Cuevana, el sitio que pone a disposición de sus usuarios contenidos en video a través de Internet (principalmente películas y videos), hizo que la industria de los contenidos haya posado sus ojos sobre él. Es que con cifras que hablan de unos 12 millones de usuarios únicos mensuales, este emprendimiento está dejando de ser una travesura de un joven inquieto para convertirse en el enemigo declarado de productores y proveedores de contenido en video.

Está claro que el contenido al que se puede acceder desde Cuevana no cuenta con el aval de quienes detentan sus derechos, no obstante lo cual parece ser discutible que sea legal. La discusión se base en que lo que Cuevana hace es vincular a distintos servidores de terceros en Internet (caso Megaupload) donde estos contenidos están alojados y que permiten las descargas de sus respectivos archivos. Cuevana hace dos cosas, y las hace muy bien: organiza estos contenidos y permite visualizarlos como un stream en lugar de exigir su descarga. Para ello se basa en un plug-in o software que se agrega al navegador. De esta forma, existe la discusión a nivel legal de si lo que hacen está dentro o fuera de la ley. Y aquí evidentemente hay opiniones encontradas.

Pero más allá de si se trata de una actividad legalmente permitida o no, hay ciertas cosas que son claras. Por un lado, el fundador y propietario de Cuevana sabe perfectamente que la mayoría de los contenidos que se consumen a través de su sitio no están ahí por la voluntad de sus propietarios. Y esto hará que más tarde o más temprano deba hacer algo al respecto. Por otra parte, el mayor perfil público de éste en los últimos tiempos, ofreciendo entrevistas en distintos medios, permite pensar que su estrategia pasa por una “legalización” de su popular oferta. Quizás buscando repetir la historia de Sean Parker  con Napster, quién pasó por una situación similar y que terminó millonario e invirtiendo en diversos proyectos de Internet.

Independientemente del grado de legalidad de Cuevana y cómo ésta evolucione en el futuro, el éxito del sitio debería servir para que los productores y distribuidores de este tipo de contenidos tomen nota. No se trata únicamente de acceder gratuitamente a los contenidos. A fin de cuentas, si un hogar paga un promedio de $135 mensuales por servicios de TV paga, entre este valor y $ 0 hay mucho margen como para lograr un pricing adecuado. Pero más allá de esto, habría que revisar también la política de ventanas utilizada para ir liberando sus contenidos en función del medio (cines, DVD, PPV, VoD, TV paga y TV abierta). El no respeto de estas ventanas es uno de los grandes atractivos de Cuevana, ya que los contenidos están disponibles prácticamente al momento de su primer lanzamiento. No obstante, se trata del punto más difícil para resolver, ya que los productores y distribuidores de contenidos deben hacer equilibrio entre la configuración actual de los canales (que es la que hoy paga las cuentas) y un modelo que se adapte a los cambios tecnológicos y de hábitos. De no ser así, los Cuevanas o como se llamen en el futuro, no desaparecerán, sino que se multiplicarán.

¿Hacia la masificación?

El mercado de las tabletas está ingresando en una nueva etapa que podría ser el puntapié inicial de una masificación en serio. Hasta ahora, si bien existen diversas alternativas, resulta claro que se trata de un mercado donde juegan el iPad por un lado, y todos los demás por el otro. Los números son lapidarios, todo lo que no sea iPad tranquilamente podría agruparse bajo el nombre “otros”.

Pero por su precio, que arranca en los US$ 499 en los EE.UU. (y de allí para arriba, como los US$ 1.350 que cuesta en Argentina), está claro que no será iPad la tableta que logre la masificación del concepto. Así lo que hoy tenemos es que las tabletas son computadoras complementarias, cuyo propietario probablemente también tenga una PC y un smartphone. Pero está claro que este precio para un equipo que se suma a otros que cumplen funciones similares deja fuera de mercado a muchos. Y si bien existen múltiples alternativas, la mayoría basadas en Android (que van desde equipos sofisticados como los de Samsung y Motorola hasta otros más simples de marcas no reconocidas chinas), lo concreto es que éstos no lograron individualmente causar un impacto fuerte en las ventas.

Considerando que por sus características una tableta es principalmente un dispositivo para consumir contenidos (sea Web, videos, música, juegos), es la disponibilidad de éstos lo que aumenta su atractivo y le da un diferencial. Es por eso que las alternativas en tabletas que más expectativas despiertan son el Kindle Fire de Amazon y el Nook Tablet de Barnes & Noble. En ambos casos se trata de tabletas basadas en Android pero customizadas para consumir contenidos de las tiendas de los propios fabricantes, Amazon y B&N respectivamente. Ambos ofrecen distinto tipo de contenidos ideales para acceder desde una tableta: libros, revistas, películas, música, juegos y algunas aplicaciones. Conviene destacar que en línea con esto, las interfaces de ambos dispositivos están basadas en los contenidos y no en aplicaciones, como suele suceder con el resto de las tabletas, tanto Android, como Playbook o la misma iPad.

Pero a la oferta de contenidos, que de por sí se representan un diferencial valioso, se le suma una brecha de precio sustancial respecto del líder iPad. A US$ 199 el Kindle Fire y US$ 249 el Nook Tablet, el precio de éstas se ubica en un 50% o menos del iPad. La diferencia es tal que no parecería que fueran a competir con Apple sino que más bien expandirán el mercado de las tabletas, llegando a segmentos más masivos.

No obstante, la limitación tanto de Amazon como de B&N es su precaria presencia internacional. Además de su país de origen, Amazon tiene presencia en Alemania, Canadá, China, España, Francia, Italia y el Reino Unido. B&N, por su parte, sólo opera en los EE.UU. Está claro entonces que no serán éstas dos las que comanden la popularización de las tabletas a escala global. Pero quizás su modelo sirva de ejemplo para ser replicado en otras regiones no cubiertas (como Latinoamérica).

Impulso adicional

Durante el 2010 se registró un bajón en la penetración de servicios Premium como consecuencia de los cambios en las transmisiones del fútbol local, las cuales dejaron de ser un adicional al básico para ser incorporadas a la TV abierta. No obstante, este año los mismos muestran un repunte de la mano de los paquetes digitales y los canales HD. Esto surge del informe “Telecomunicaciones residenciales 2011” realizado por Carrier y Asociados.

Los servicios adicionales tuvieron un importante crecimiento, pasando del 5 al 16% de los hogares con TV paga en el último año. En esto mucho tuvo que ver el recambio tecnológico producido de la mano de los televisores LCD y LED con el agregado de la alta definición (HD). Tan es así que los canales HD figuran en el primer lugar con el 37% de los hogares que contratan servicios adicionales al básico.

En muchos casos, el fuerte proceso de actualización de televisores hacia pantallas de LCD/LED y HD hace que los viejos equipos de tubo no sean totalmente descartados sino que se sumen al hogar. Así, cayó la cantidad de hogares con sólo un televisor, que pasaron de un 47 a un 37%. En el otro extremo, los hogares con 3 o más televisores, crecieron de un11 a un 23%.

Aluvión de VoD

Si las cosas siguen a este ritmo, los servicios de video bajo demanda (VoD) se convertirán en una suerte de parripollo. Primero fue Telefónica con On Video. Luego desembarcó Netflix. Siguió Telecom con Arnet Play. Y esta semana se sumó Claro con Ideas Entretenimiento. Esto, sin olvidarnos del tan popular como controversial Cuevana. Dejando al último de lado por razones obvias, todos estos servicios tienen en común ofrecer un catálogo básico de películas, series y eventos, con alguna opción Premium, sea de pay-per-view como de catálogo extendido. Pero aquí terminan las similitudes.

On Video es un servicio exclusivo para clientes de Speedy. Arnet Play lo será inicialmente, aunque ya anunciaron que a partir del año próximo también estará disponible para clientes de otros ISP. En ambos casos, el servicio incluye un set top box que conecta el televisor a Internet, amén de permitir también el acceso desde una computadora. Los casos de Claro y Netflix son independientes de la red desde el vamos, aunque por razones distintas. Netflix no es un operador de telecomunicaciones, por lo que no tiene red de distribución propia. Si bien el servicio no incluye set top box, existen diversos dispositivos de terceros que pueden realizar esa función, como consolas de video juegos o algunas Smart TV. Por su parte, Claro sí es operador, pero la capilaridad de su red fija no le permite una escala adecuada para ofrecer un servicio de estas características a su base de clientes. Aquí entra a jugar su reciente lanzamiento de 4G así como lo hará en el futuro de poder avanzar hacia LTE. De alguna forma, sería un incentivo para contratar ancho de banda y no debería sorprender que más adelante haya paquetes combinados de módem 4G (probablemente con LTE más que con HSPA+) con servicio de VoD. Por el momento, el servicio le permitiría contar con una base de clientes a los cuales realizarle otras ofertas de servicios de telecomunicaciones en la medida en que estén disponibles.

Si bien los operadores de TV paga tradicionales (cable y satélite) cuestionan la legalidad de estos servicios, lo cierto es que las autoridades no se han opuesto a esta oferta, por lo que no hacen otra cosa que crecer y multiplicarse. Independientemente de la regulación, está claro que la evolución de la tecnología sólo adelanta un crecimiento de este tipo de propuestas bajo demanda. Por esto es que ya comenzaron algunos movimientos, como Movie City Play, canal online sólo disponible para abonados vía TV paga. Pero no debería llamar la atención que esta oferta de la TV paga se extienda y, por qué no, se haga agnóstica de la red de distribución en algún momento. Todo cambia.

You bought a Zune?

Como consecuencia del desplazamiento de los reproductores de música por parte de los celulares, amén de falencias propias, esta semana Microsoft anunció que dejará de producir sus reproductores Zune. Y, tal como se desprende de esta escena en “Two and a half men”, parece que Ashton Kutcher tenía la posta.

Habemus tablet

Esta semana, y luego de semanas de especulación y anticipos, finalmente se presentó el Kindle Fire, la nueva tablet de Amazon, basada en Android (aunque no se note). Se trata de un anuncio interesante porque posiciona a las tablets no ya como un sustituto de una PC portátil (particularmente de las netbooks) sino como claramente un dispositivo complementario para el consumo de contenidos y el entretenimiento. Para más información, nada mejor que verla en el propio sitio de la empresa.

A diferencia del iPad, donde los contenidos que ofrece Apple son un incentivo para vender el hardware, en el caso del Fire la relación se invierte: un equipo de bajo precio (US$ 199) fuertemente atado a la plataforma de contenidos de Amazon que incluye no sólo libros sino también música, videos y aplicaciones. No hay que olvidar que en el fondo, Amazon es un gran retailer, no una empresa de tecnología. Así, el Kindle Fire es más una plataforma que un dispositivo.

Además de contenidos, Amazon tiene a su favor una monstruosa infraestructura tecnológica para ofrecer servicios y contenidos en la nube. Esto inclusive les permite presentar su Fire con Silk, un navegador conceptualmente distinto al Safari de Apple o al propio de Android que utilizan la mayoría de las otras tablets. Silk promete un funcionamiento superior apoyándose justamente en los AWS (Amazon Web Services) de Amazon.

Quizás no sea un competidor directo, pero sin dudas que ahora Apple prestará más  atención a lo que sucede en el mercado de tablets no-iPad. No es competidor directo porque tanto el iPad como otras tablets de alta gama como Xoom, Galaxy, Playbook son en definitiva computadoras de usos múltiples, por lo que incluyen cámaras, micrófonos e interfaces basadas en aplicaciones. La Fire, en cambio, apunta a ser un dispositivo de entretenimiento, con una interfaz basada en los contenidos y no en aplicaciones. O sea, mientras las otras son cortaplumas suizos, la de Amazon tiene un objeto de uso dominante para el cual está optimizada.

La decisión de Amazon de enfocarse en los contenidos es totalmente coherente. Tiene una gran tienda con muchísimos contenidos disponibles (libros, revistas, música, video) que se combina con millones de clientes que tienen registradas sus tarjetas de crédito. El sueño de varios, la realidad de pocos. Claro que esto mismo podrá ser una limitante para su expansión internacional: los derechos de los contenidos suelen tener fuertes ataduras geográficas.

Antes de finalizar, un poco de autobombo. A mediados de abril, cuando aún no se hablaba de una hipotética tablet de Amazon, desde Comentarios pensábamos que era parte de un futuro más que probable [Ver “¿Hacia un cambio de categoría?”]. Fue así nomás.

Pichón de Suar

Las PNT (publicidades no tradicionales) son una alternativa habitual en la televisión, sobre todo desde que el control remoto y el zapping permiten evitar las tandas publicitarias. Claro que la cosa cambia cuando el “chivo” no es de la producción del programa, sino de uno de sus actores. Tal es el caso de Ashton Kutcher, nuevo integrante del staff de la serie “Two and a half men”, donde interpreta el rol de un empresario puntocom. Pero Kutcher es, fuera de la ficción, un inversor en startups, a los cuales promovió en escenas de la popular serie. Las inversiones tienen que empezar a rendir…