TDA, ¿complemento o sustituto?

Cuando se lanzó la TDA, muchos veían en esta tecnología una alternativa a la TV paga, con varias señales y calidad HD (algo que en ese entonces no era tan habitual como lo es hoy). Sin embargo, la TDA es consumida en muchas situaciones sin necesariamente haberse convertido en ese sustituto que varios vislumbraban. Esto surge del informe “Internet y Consumo Audiovisual – 2018” realizado por Carrier y Asociados.

Un 10% de los usuarios de Internet consume TV a través de la TDA, la plataforma de TV digital abierta. No obstante, el uso de esta entre quienes son clientes de algún servicio de TV paga se reparte en partes iguales. ¿Por qué alguien que accede a TV paga consumiría también la TDA? Las respuestas son varias. Por un lado, la TDA transmite en HD, una tecnología que está disponible por parte de los proveedores de TV paga como un producto adicional al básico. Se trata de una característica muy valorada hoy, cuando acaba de arrancar el Mundial de Fútbol, donde muchos de sus partidos (y todos los de Argentina) serán transmitidos por la TV Pública. Por otro lado, y particularmente en los abonados a DTH, la TDA permite acceder a canales locales no disponibles en la grilla satelital. Adicionalmente, un hogar con TV paga puede tener más televisores que bocas de acceso a la TV paga, con lo cual la TDA puede ser una alternativa en el caso de los equipos no conectados.

Desde una perspectiva generacional, el mayor consumo de TDA se observa en los hogares jóvenes (donde todos sus integrantes son únicamente millennials y/o centennials), con un 19% frente al 10% del total de la muestra. Se trata de hogares donde se encuentra menos penetración de TV paga, con 69% vs. 85% del total y donde también se da el mayor porcentaje de hogares que no consume TV tradicional, con un 12% y triplicando al total de hogares.

Viéndolo por nivel socioeconómico, hay un consumo de TDA mayor en los segmentos medios y altos que los bajos. En esto juega que sólo los televisores más nuevos incorporan el sintonizador en forma nativa. Así, en los niveles bajos hay un mayor consumo de la TV abierta analógica.

Probablemente la TDA nunca se convierta en la alternativa gratuita a la TV paga, pero sin dudas está encontrando algunas oportunidades.

Sweet sixteen

Ayer se cumplieron 16 años desde la edición nº 1 de Comentarios, el 14 de junio de 2002. Fueron 16 años en los cuales el panorama local e internacional de las tecnologías de la información y las telecomunicaciones cambió sustancialmente. Y nosotros con ello.

Hablar del 2002 significa sentir el escalofrío de recordar la que fue quizás la crisis económica más grave que sufrió Argentina. Pero más allá del contexto macro tan negativo, también el escenario tecnológico era muy distinto.

En esos tiempos los celulares eran sólo para hablar. No había SMS y mucho menos datos. Eran auténticos teléfonos móviles. En aquél entonces se registró una leve caída en la cantidad de líneas. Si bien fue sólo de un 2% fue el único retroceso en la historia de las comunicaciones móviles en Argentina. Luego en estos 16 años, todo cambió. Llegó la tecnología GSM que bajó los costos de los dispositivos y los SMS que bajaron el costo de comunicarse desde un celular y estalló el mercado que comenzó a crecer sin parar. Después fue el turno de los smartphones (que arrancaron su camino ascendente no con el iPhone sino con el Blackberry y su BBM) y hoy andamos con una computadora en el bolsillo. Unos 40 M de celulares en uso de los cuales 27 M son smartphones, muchos de los cuales serán utilizados para ver los partidos del Mundial.

Por otra parte, si bien el acceso a Internet llevaba 7 años desde su lanzamiento comercial en Argentina en 1995, sólo había 1,2 M de accesos luego de una caída del 20% como consecuencia de la crisis. En su mayoría eran dial up y sólo 175 mil era de banda ancha que en esa época eran 64 kbps o 128 kbps en las versiones más avanzadas. Pero la banda ancha fue el único servicio que no cayó con la crisis, habiendo registrado un crecimiento del 26% en un escenario catastrófico y presagiando lo que sería, una infraestructura básica para la era moderna. Eran tiempos en los cuales comenzaron a crecer los locutorios y ciber que ofrecían computadoras y conectividad para quienes no podían disponer de acceso desde sus hogares. Y sólo había 4 millones de usuarios. Hoy el dial up es una rareza y las conexiones de banda ancha rondan los 8 millones, con velocidades que llegan (al menos en los papeles) a 1.000 Mbps y con un crecimiento fuerte de la fibra óptica (aunque todavía en niveles bajos). En términos de usuarios, la cifra ya supera los 30 M de la mano de conexiones fijas vía PC y tablets y móviles con los smartphones.

La TV en esos tiempos no era motivo de seguimiento de este newsletter/blog. Era un servicio de radiodifusión y todavía el video no había llegado a Internet (sería recién en el 2005 con el lanzamiento de YouTube). La TV paga era mayormente por cable y aún no había llegado DirecTV (aunque sí funcionaba Sky). Eran tiempos de transmisiones analógicas lo que hacía muy fácil el acceso a los canales codificados con conversores que se compraban en la calle. Después vino la digitalización, con mejoras en la imagen y sonido, los modelos prepagos (que tan buen resultado dieron) y la TV de alta definición. Pero en paralelo, y sobre todo en los últimos tiempos, fueron apareciendo plataformas alternativas a la TV a través de Internet, apalancadas en el desarrollo de la banda ancha. Hoy, la TV se encuentra en un proceso de cambio radical, avanzando rápidamente hacia modelos OTT que tienen dos grandes ventajas. Una, permitir el consumo bajo demanda. Una característica que parece menor pero que entregó el control al consumidor, que puede ahora decidir qué ve y cuándo. La otra es la separación de la red de los contenidos. Así, un distribuidor de señales puede ofrecer sus servicios fuera del alcance de su red. Algo que comenzará a hacer Cablevisión con Flow antes de fin de año y que podrá ser seguido por otros el año próximo. También esta separación es la que permite que surjan distribuidores sin red, como es el caso de Netflix, entre otros. Y ya nada será igual.

En este breve repaso se puede ver cómo poco a poco, durante los años de vida de Comentarios, fuimos llegando a la convergencia. Un fenómeno que avanzó más rápido en los hechos que en los derechos, como suele suceder. Y que desde aquí fuimos acompañando intentando describir y analizar todo lo que de una forma u otra impactó en este largo pero inevitable proceso.

También en estos años Comentarios fue evolucionando. Desde aquél básico newsletter al cual luego se le sumó un blog para permitir la persistencia de la información y el acceso a aquellos que no son suscriptores. Y, más cerca en el tiempo, el invalorable aporte de las redes sociales, específicamente Twitter y, en menor medida, Facebook, que también sirvieron para llegar a públicos distintos, a los cuales difícilmente se hubiera podido llegar con el modelo original.

No se podría cerrar este comentario sin agradecer en primer lugar a quienes nos leen, algunos desde la primera hora y otros que se fueron sumando con el paso del tiempo, porque un medio sin lectores es un simple escrito. Y más aún cuando la comunicación es bidireccional, con el aporte desde el mail, el blog, las redes sociales o en vivo cuando se da la ocasión. También a las empresas, agencias de prensa y organizaciones que colaboran proveyéndonos información que nos sirve para formarnos así como ayudarnos en nuestros análisis y comprensión de lo que sucede. Y finalmente a nuestros sponsors que permiten solventar los costos de estar todas las semanas al pie del cañón. A todos muchas gracias por acompañarnos en todos estos años. Brindemos todos juntos (sí, cualquier ocasión es buena, pero ésta, más).

Tuits selectos

Avance OTT

Definitivamente, los servicios de video OTT (para ser más precisos, SVOD o Subscription Video On Demand) son cada vez más populares en Argentina, consumidos actualmente por 3 de cada 4 usuarios de Internet. Esto surge del informe “Internet y Consumo Audiovisual – 2018” realizado por Carrier y Asociados. Conviene aclarar que no hay que confundir utilización con suscripción. No sólo porque una suscripción puede tener múltiples usuarios, sino también porque se dan situaciones donde una misma cuenta es compartida entre dos o más usuarios.

De esta forma, los OTT de video siguen su camino ascendente, siendo consumidos por el 73% de los usuarios frente a un 66% del año pasado y un 55% del año anterior. Esto se da con más fuerza en los segmentos jóvenes (centennials y millennials) y en el AMBA.

Por otra parte, y en contra de quienes lo ven hoy como un competidor de la TV paga, los OTT de video tienen mayor penetración entre quienes son abonados a este servicio. Sigue siendo más un complemento que un sustituto, al menos por el momento. Entre quienes consumen video OTT, 4 de cada 5 lo hace habitualmente.

Los factores clave detrás del éxito de los OTT de video mencionadas por sus usuarios habituales son la posibilidad de consumir bajo demanda (73%) y de ver temporadas completas (71%). Esto último marca el peso que las series adquirieron en el menú audiovisual como consecuencia de poder ser consumidas al ritmo del espectador y no al criterio del programador.

En cuanto a los servicios de video OTT, Netflix se mantiene como el claro dominador, seguido de lejos por Fox Play, HBO GO y Cablevisión Flow. Con tanta oferta existente, en varios casos se da el uso de múltiples servicios.

Por su parte, los servicios OTT de los operadores de TV paga (Flow, DirecTV Play, Telecentro Play, etc.) se ubican debajo de los tres grandes (Netflix, Fox Play y HBO Go), pero por encima del resto de los OTT, incluyendo aquellos de los operadores de telecomunicaciones (como Claro Video, Arnet Play u On Video), demostrando que hace falta más que ofrecer una plataforma de video OTT para que esta sea exitosa.

Convergencia y nuevos escenarios

Con el anuncio esta semana de que los clientes de Personal (con abono fijo y factura) que también lo sean de Cablevisión podrán ver desde la app de Flow en el celular los partidos del Mundial sin el costo del tráfico de datos que se genere, se reavivó en ciertos ámbitos la discusión de qué es la neutralidad de la red, hasta dónde llega y cómo será el panorama que viene de la mano de la convergencia.

Existen diversos modelos de pago revertido, o donde no es el usuario quien paga por los datos que consume.

  • Zero-rating: El usuario accede gratuitamente a un servicio específico siendo el gasto de conexión absorbido por el operador móvil.
  • Datos sponsoreados: El usuario accede gratuitamente a un servicio específico, pero el sponsor no es el operador sino un tercero, una empresa o gobierno.
  • Internet sponsoreada: El usuario accede gratuitamente no ya a un servicio específico sino a Internet en general, siendo el sponsor una empresa o gobierno.

En el caso de Flow-Personal, se trataría en principio de un caso de zero-rating. Sin embargo, no es el primero que se da en el país. Lo mismo ya sucede con Whatsapp, algunos de cuyos consumos de datos son hoy gratuitos para diversos clientes de los 3 operadores móviles. Y también podría suceder con Movistar, que acaba de anunciar un acuerdo para ofrecer Netflix, que contempla que en diversos países no cobraría a sus usuarios por el tráfico que esta app generará en sus redes. Se trata de una tendencia que no sólo se da en Argentina. De hecho, en Latinoamérica un 90% de los operadores móviles ofrecen servicios zero-rating.

Cuando se habla de neutralidad de la red, muchos piensan en cuando el no respeto de ésta perjudica al usuario. Por ejemplo, que un ISP que también ofrezca servicios de video aplique un freno o degrade la calidad del servicio de un tercero. Algo que le criticaban a Comcast en EE.UU. cuando decían que degradaba intencionalmente la calidad de Netflix.

Pero los modelos de pago revertido no perjudican al usuario, sino que favorecen a algunos (en este caso, los clientes). Una situación que no es comparable a que un dueño de red ralentice a determinados contenidos. No es un tema de calidad de servicio, sino de costo que no sube, sino que baja para ciertos usuarios, beneficiando a sus clientes sin perjudicar a quienes no lo son.

Este tipo de situaciones plantean una discusión interesante: ¿Puede el dueño de una red favorecer a sus clientes? ¿Puede quien ofrece servicios, pero no invierte en red, reclamar los mismos beneficios? Seguramente habrá diversas opiniones al respecto.

En momentos en que las redes apuntan, por su evolución tecnológica, a permitir la existencia de diversas redes virtuales, con distintas características para distintos servicios, el concepto de neutralidad merece una revisión. Y si bien en Argentina la neutralidad de la red fue consagrada en la ley Argentina Digital, no se le destinó más que un par de artículos. Quizás sería conveniente un reglamento específico para que no haya zonas grises ni discusiones estériles.

De todos modos, y para cerrar, el tráfico de datos gratuito para servicios de video es un juego peligroso para los operadores. Sus redes deben tener capacidad suficiente para poder aguantar un tráfico muy superior al habitual y así no perjudicar a sus clientes. No sea cosa que el beneficio se convierta en un boomerang.

Tuits selectos

Alzas y bajas

Cuando se observa la evolución de las características de los equipos celulares comercializados en Argentina en los últimos años, puede detectarse cuáles son las tendencias que se confirman, mientras que otras son estrellas fugaces que no llegan a consolidarse para, en algunos casos, comenzar a desaparecer lentamente. Esto surge del informe “Mercado celular argentino 2018” publicado por Carrier y Asociados.

Una de las tendencias que se afirmó fue la de pantallas de más de 5”. En sus inicios, cuando aparecieron los primeros smartphones con pantallas de estas dimensiones, no faltó quienes pensaran que no iba a prender ya que los equipos tomaban dimensiones que los hacía poco prácticos para llevar encima. Sin embargo, en 2017 tres de cada cuatro celulares comercializados en Argentina tenían una pantalla de 5” o superior, representando actualmente el 44% del parque de celulares en uso efectivo. Por supuesto, la tendencia en pantallas es a seguir creciendo, pero este aumento no se da por un mayor tamaño de los equipos (lo que los volvería ahora sí imprácticos) sino por la desaparición del marco de la pantalla. Así puede esperarse que el tamaño de pantalla se estacione entre las 5” y 6”, al menos hasta que aparezcan las pantallas plegables.

Entre las características condenadas sino a la desaparición al menos a ser de nicho se encuentra la capacidad de doble SIM, que cayó en 2017 un 55% respecto del 2016. En un escenario donde los teléfonos son básicamente dispositivos de datos, tener dos SIM sólo se justifica en el caso de usuarios que viajen al exterior y quieran tener una SIM local en el país de destino. A nivel local, siempre es más barato tener un abono de datos de más tráfico incluido que tener dos líneas, cada una con su paquete de datos.

Una característica que desapareció completamente fue el sintonizador de TV, ya sea analógica o digital (TDA). Si bien nunca fue una característica muy demandada (la TV lineal no se adapta bien al consumo móvil), hubo en algún momento un impulso que respondió a presiones del gobierno anterior. Así, llegó a haber casi 1 millón de celulares con capacidad de sintonizar TV. Sin embargo, los celulares con TV dejaron de llegar al mercado el año pasado. Quien quiera ver TV lineal hoy en su celular usará Flow, DirecTV Play, las apps OTT de los distintos operadores o visitará los sitios web de los distintos canales.

Donde hubo un renacer fue en la incorporación de sintonizador de FM, una característica que estaba siendo reemplazada por las apps de radios y las de música (como Spotify). Sin embargo, la presión a los fabricantes a que habiliten esta funcionalidad (que en muchos equipos existía, pero estaba desactivada) hizo que la venta de celulares con sintonizador de FM creciera un 43% en 2017. Algo que las estaciones de radio seguramente celebran.

Fuera del área de cobertura

Esta semana la disputa entre Uber y la Ciudad de Buenos Aires presentó un nuevo round de una pelea que lleva ya dos años. El mismo fue motivado por el pedido de la justicia de la ciudad a los principales operadores de telecomunicaciones de bloquear el acceso a los servicios provistos por Uber como consecuencia de contravenciones relacionadas con regulación local de transporte. La medida generó polémica y probablemente tenga escasos resultados.

Quizás el aspecto más controversial (y peligroso) es el puramente jurídico. Más allá de si la decisión adoptada por la justicia de la Ciudad de Buenos Aires es correcta o no, ésta solo tiene competencia y jurisdicción municipal, es decir, dentro de la ciudad. Pero su pedido afectaría también a usuarios fuera de los límites físicos de la capital. Por ejemplo, a los usuarios en el Gran Buenos Aires que usan Uber para sus desplazamientos sin ingresar a la ciudad, o para aquellos que viajen al exterior y quieran usar Uber desde sus teléfonos locales usando roaming. De esta forma, una decisión de la justicia porteña afectaría a usuarios y ciudadanos fuera de la jurisdicción de ésta. Un delirio desde el punto de vista jurídico que sorprende no haya sido aún desactivado.

Para no entrar en esta grosería jurídica, hay que resolver un tema técnico. Siendo que es una decisión de la justicia de la ciudad, sus efectos sólo deberían afectar a los usuarios mientras están en la ciudad. Esto, según los expertos, es muy complejo tecnológicamente (algunos usan el término “imposible”), ya que en definitiva no se trata de bloquear a un servicio sino a los usuarios que quieran acceder a él en función de su ubicación geográfica.

Más allá de esta pretendida “solución” para un problema que no es propio de Internet sino del mundo físico, el tema de fondo es cómo el Estado (en este caso municipal) debe lidiar con nuevos modelos basados en Internet. No se trata únicamente del transporte sino también de prestaciones de servicios en general, donde Uber es sólo un ejemplo, pero también hay otros como AirBnB y tantos más. Se trata de cambios introducidos por la adopción de la tecnología que difícilmente se puedan prohibir. Esto exige una actualización de las distintas regulaciones contemplando los modelos existentes, pero también los nuevos que van surgiendo de la mano del desarrollo tecnológico. La política debería ser no la de resistir el cambio sino la de incorporarlo minimizando sus impactos negativos.

También es cierto en que en muchas ciudades en las que desembarcó Uber tuvo fricciones iniciales con las autoridades, en la mayoría de los casos se llegó a un funcionamiento dentro de las normas en algunos meses, aunque también hay casos notables donde fue el servicio prohibido. Aquí, ya han pasado más de dos años desde la llegada de Uber y la situación sigue como el primer día o peor, agravada por el comportamiento parapolicial de un grupo de taxistas que asume tareas de control que le corresponden al Estado, deteniendo a vehículos y conductores para entregarlos a las autoridades, sin que el Gobierno de la ciudad descalifique este accionar y tome las medidas que corresponderían. Se trata más bien de una privatización de facto del uso de la fuerza que sienta un peligrosísimo antecedente.

Lo más probable es que, como viene sucediendo, Uber siga funcionando en situación sino irregular al menos conflictiva y que las autoridades de la ciudad sigan delegando en terceros (como son los taxistas, las tarjetas de crédito y ahora, como pretenden, las empresas de telecomunicaciones) las soluciones que su propia capacidad no les puede dar. Y que en vez de buscar el camino para asimilar la modernidad con los menores conflictos posibles se opte por combatir al cambio, sin buenos resultados hasta el momento. Rara estrategia de quienes tienen la tarea de conducir (no los autos en este caso).

Tuits selectos

  • Se publicó el reglamento de interconexión – interconexión por capacidad y/o por uso – alcanza a prestadores históricos licenciatarios del SBT y los prestadores del SCM quienes deberán presentar oferta de referencia boletinoficial.gob.ar/#!DetalleNorma…
  • Qualcomm y Facebook trabajando en tecnologías inalámbricas fijas en frecuencias muy altas (60 GHz) para buscar una alternativa más económica a la FTTH (fibra al hogar) qualcomm.com/news/releases/… En línea con lo que escribí acá comentariosblog.com.ar/2018/05/18/5g-…
  • En USA ya hay más suscriptores de banda ancha que de TV paga. Una tendencia natural que marca que la posibilidad de dar TV a las telcos en Argentina no sería, en el mediano plazo, tan atractivo como muchos creen mediatelecom.com.mx/2018/05/21/la-…
  • Telefónica anunció acuerdo para integrar Netflix a sus plataformas de video. Disponible en Latam en las próximas semanas. Un acuerdo impensado durante la gestión anterior del operador español cuya estrategia era pelearse con los OTT telefonica.com/es/web/sala-de…
  • Charlando sobre Brecha Digital en Argentina con @jcrettaz que tuvo la gentileza de poner una foto mía con algunos años menos soundcloud.com/tmtcomunica/la…
  • Con la entrada en vigor del nuevo Reglamento General de Protección de Datos (GDPR) me percato de la cantidad de sitios en los que alguna vez me registré por la gran cantidad de mails alusivos recibidos de cada uno de ellos
  • Los operadores de DTH deberán incluir canales públicos y de TV abierta locales. Serán mínimo el 20% de las señales del básico o 22 señales (la que sea mayor) servicios.infoleg.gob.ar/infolegInterne…
  • La norma sorprende con la inclusión del canal de la Iglesia Católica (viva la separación del Estado y de la Iglesia) y del canal de la Ciudad de Buenos Aires (?)
  • Muy indicado para estos tiempos https://pbs.twimg.com/media/DeXqk-tXcAYV7iX.jpg:large
  • Efecto Mundial: los despachos de TV en Latam crecieron un 40% en Q1 con un crecimiento significativo en 50″ o más y el precio promedio más alto en mercados emergentes. Mundial, mucho más que fútbol advanced-television.com/2018/05/29/ihs…
  • Cada vez más indicios de que Amazon se inclinaría por Chile para instalar su datacenter antes que por Argentina. El entorno macroeconómico local no ayuda infotechnology.com/negocios/Amazo…
  • Impulsada por la nube, Microsoft vale hoy más que Google. Notable que hayan logrado esto y que al mismo tiempo Onedrive tenga tantos bugs… infotechnology.com/negocios/Micro…
  • Preparándose para el Mundial, Movistar lanza promo de pack de roaming al 50%. Debería haber mundiales más seguido app.embluemail.com/Online/VO.aspx…
  • El uso de Facebook cae entre los adolescentes de USA, pasando del 71% en 2015 al 51% ahora mashable.com/2018/05/31/tee…

Reposición

Al ritmo actual, el mercado de smartphones en Argentina va camino a convertirse en uno de reposición, ya que un 91% de los smartphones vendidos en 2017 fueron destinados a reponer otro ya en uso. Sólo un 9% fue a parar a manos de nuevos usuarios de esta categoría de equipos. Esto surge del informe “Mercado celular argentino 2018” publicado por Carrier y Asociados.

De los 13 M de smartphones que ingresaron al mercado (considerando también las estimaciones del mercado informal), más de 12 M fueron a renovar smartphones existentes. Cabe recordar que las ventas de los últimos años fueron casi en su totalidad smartphones, habiendo prácticamente desaparecido la categoría “feature phone” o de los equipos básicos que sólo permiten hablar y enviar y recibir SMS. Algo que podría cambiar, levemente, a partir de este año [ver: Back to basics].

Un mercado de reposición tiene otra dinámica. El crecimiento tiende a ser vegetativo y son necesarias ciertas innovaciones tecnológicas para que los usuarios aceleren el reemplazo de un equipo todavía funcional. En los tiempos recientes fueron la llegada de 4G, las mejoras en cámaras fotográficas y, un poco más atrás, el surgimiento de la categoría “smartphone”.

Hasta la llegada de 5G, para lo cual en Argentina todavía faltan unos años, no se vislumbra una innovación que incentive el recambio anticipado. Los fabricantes apuestan a la inteligencia artificial, pero aún le falta madurez para producir algo más que el efecto “¡Wow!” habitual. Así, en un escenario global donde no hay grandes saltos tecnológicos para dar, un mercado mayormente de reposición como es el local, puede perder fuerza. A esto se suma la inestabilidad a nivel macro y los presupuestos familiares impactados por una mayor venta de TV para el Mundial. Habrá que ver si la baja registrada en los precios de los terminales en los últimos meses alcanza para compensar.

Mientras tanto, hay espacio para seguir avanzando sobre los no usuarios de smartphones, unos 10 M, para que migren de un equipo básico a uno inteligente. Viendo la evolución de ventas por categoría, se trata de gente que en el mejor de los casos tiene un equipo de hace al menos 4 años. Pero quienes hoy tienen un teléfono básico lo hacen principalmente por dos motivos: uno actitudinal y el otro económico. El primero es bastante difícil de sortear. Se trata de gente que por edad o simplemente por satisfacción con el servicio básico, no están dispuestos a migrar a un equipo más caro, con menos duración de batería y de manejo más complejo como es un smartphone. El segundo dependerá de la oferta, tanto de equipos como de servicios, poder llegar a este segmento con una propuesta atractiva.