Purgando los números

Finalmente, el 31/10 venció el plazo para nominar las líneas celulares prepagas que aún no lo estuvieran. A partir de entonces, las líneas que quedaron sin nominar están siendo desactivadas gradualmente. Como consecuencia de este proceso, habrá una importante baja de líneas que eran consideradas activas, lo que implicará nuevos números para el mercado.

A fin de 2017, la cantidad de líneas móviles en servicio era de 61 M, según los datos que surgen de los balances de los operadores. Hoy en día, según Enacom, son 60 M. De éstas, unas 35 M eran prepagas, de las cuales sólo 19 M estaban nominadas a principios de octubre. Fue justamente durante ese mes, y con los plazos llegando a su fin, que se activó la campaña por la nominación, extendiéndose el plazo original del 18/10/2018 al 31/10/2018. Así, durante octubre, se nominaron 3,8 M de líneas.

En consecuencia, quedaron unos 12 M de líneas si nominar, lo que lleva ahora al total de líneas activas (y nominadas) a 48 M, o un 21% menos que los 62 M que había a principios de año.

Con el nuevo número de líneas activas, la penetración del servicio baja drásticamente de un 140% a un 111%, no obstante lo cual sigue siendo un valor interesante.

Pero también habrá un impacto positivo en el ARPU, o ingreso promedio por línea, que es un buen indicador de la salud del negocio. Con las cifras del año pasado (los 62 M), el ARPU fue de $ 148 mensuales. Considerando las cifras “purgadas” (los 48 M), el ARPU hubiera sido de $ 188, un 27% más. Un diferencia no menor.

Como consecuencia de esta purga, la relación ahora entre líneas prepagas y pospagas es 48 a 52%, dando por tierra con la creencia habitual de que el mercado argentino era eminente prepago. Otro dato: la penetración de las líneas 4G es ahora de alrededor del 50%. En definitiva, mejoraron todos los números que cuentan.

Mbps regresivo

Las tecnologías de acceso a Internet más avanzadas no sólo son mejores técnicamente, sino que también son más baratas para el consumidor. En Argentina, mientras el precio promedio por Mbps de la fibra óptica es de $ 61, este valor prácticamente se cuadruplica en el caso de un acceso inalámbrico, que resulta ser de $ 236. Esto surge del informe “Oferta de Internet fija en Argentina” realizado por Carrier y Asociados.

El precio por Mbps de la fibra óptica muestra una gran dispersión, ya que parte de un piso de $10 en el AMBA pero llega a valores por encima de los $ 200 en distintas localidades del Interior. En esto juega que un 37% de los productos de fibra ofrecen velocidades por debajo de los 20 Mbps, algo que se da con frecuencia en el Interior, impactando entonces en el precio promedio de los accesos con esta tecnología, tal como lo mencionado en “Acceso dispar”.

Por otra parte, la brecha del precio por Mbps entre las localidades chicas y las grandes asciende al 63% en detrimento de las primeras. Esto se debe a que en la medida en que más chicas son las localidades, mayor es la tendencia a tener accesos inalámbricos, de menores prestaciones pero de precio proporcionalmente más alto. Así, en las localidades más chicas el precio promedio del acceso resultó el más alto, de $ 1.220, mientras que en las más grandes, con productos de mayor calidad y capacidad, fue el más bajo, de $ 944. La media general resultó de $ 1.085.

Estos valores indican que además de lograr que 2 M más de hogares estén conectados para el 2020 (meta ambiciosa que busca alinear al país con los miembros del G20), también será importante lograr que la distribución en el país sea más homogénea, tanto en términos de calidad y capacidad como precio. Una tarea sin dudas nada sencilla.

Tuits selectos

Acceso dispar

La oferta de acceso a Internet fijo en Argentina muestra una marcada disparidad, con productos de fibra óptica de 300 Mbps o más conviviendo con conexiones inalámbricas de 1 Mbps que se caracterizan por ser más caras y, lógicamente, de menor calidad. Esto surge del informe “Oferta de Internet fija en Argentina” realizado por Carrier y Asociados

A pesar de que en términos de usuarios las tecnologías dominantes son la de cablemódem (cableras) y ADSL (telefónicas), desde la perspectiva de los productos de acceso ofrecidos, el 61% no llega a los 12 Mbps de velocidad. En esto influye que un 39% de los ISP utiliza tecnología inalámbrica, de menor capacidad que los productos cableados. El 62% de los productos inalámbricos ofrecidos son de velocidades que se ubican por debajo de los 6 Mbps, poco para las necesidades actuales.

La oferta de productos inalámbricos crece mientras más pequeña es la localidad, siendo lo más habitual en las localidades chicas (hasta 100 mil habitantes). Por su parte, el cablemódem tiene mayor oferta en las localidades medianas (entre 100 y 500 mil habitantes), al tiempo que lo propio sucede con el ADSL en las grandes (más de 500 mil habitantes).

Resulta destacable que la oferta de productos de acceso vía fibra óptica presenta una relación pareja, independientemente del tamaño de la localidad. Esto indica que la misma está siendo desplegada por ISP de todo tamaño. No obstante, y contrariamente a lo que podría pensarse a priori, la fibra óptica no necesariamente es sinónimo de gran capacidad, ya que un 37% de los productos de fibra ofrecen velocidades por debajo de los 20 Mbps. En esto influye también el costo de la conectividad mayorista, que en los casos de las localidades más pequeñas, donde hay menor competencia de oferta mayorista resultando en precios son más altos que en los grandes centros urbanos, hace económicamente inviable ofrecer grandes anchos de banda.

Más allá del impacto positivo de la red de Arsat para bajar los costos mayoristas en localidades poco atendidas, con la competencia concentrándose en grandes centros urbanos por los próximos años, la situación difícilmente cambie sustancialmente en el mediano plazo.

Cellphone killed the radio star

La semana pasada, el Enacom publicó la resolución 506 que establece que los operadores de comunicaciones móviles no deberán bloquear la funcionalidad del sintonía de radio FM de los terminales que la posean y sean comercializados a través de éstos o sus canales. Argentina no es el primer país en instrumentar esta medida. Ya lo hizo recientemente EE.UU., aunque los hechos demuestran que no alcanza únicamente con la voluntad para alcanzar los objetivos buscados.

Los objetivos mencionados en la norma son tres. Uno es permitir recibir alertas en caso de emergencia, posibilitando el uso de una red de comunicaciones alternativa a la del servicio móvil y que además cuenta con un alcance sensiblemente mayor. Otra es propiciar la convergencia, ya no de servicios, sino también de dispositivos, permitiendo el acceso de distintos servicios de comunicaciones a través de un único equipo. Finalmente, permitir escuchar FM en forma gratuita (sin consumir datos), reduciendo la brecha de acceso a la información.

Cuenta la leyenda (porque nadie lo afirmará oficialmente), que así como años atrás prácticamente todos los celulares incluían la capacidad de sintonizar radio FM en sus chipsets, ésta fue deshabilitada a pedido de fabricantes y operadores. El principal sospechoso fue Apple, quien habría comenzado a bloquear esta funcionalidad de los chipsets que adquiría de terceros para fomentar el uso y consumo de su servicio de música. Pero también se decía que era un pedido de los operadores para incentivar el consumo de datos vía streaming.

Más allá de las causas del bloqueo, la cosa no es tan sencilla y automática. Además de tener la funcionalidad habilitada a nivel chipset, para sintonizar FM los celulares necesitan una antena adicional. Este rol lo cumplen los auriculares que se conectan al tradicional puerto de audio, cuyo cable funciona como antena. Por lo tanto, no sólo es necesario contar con un auricular por cable, sino que mínimamente habrá que tenerlo encima en casos de emergencia. La cosa se comienza a complicar a partir del momento en que empiezan a ganar popularidad los auriculares inalámbricos, que no proveen el cable/antena.

Por otra parte, la resolución sólo menciona a los equipos provistos por los operadores, dejando fuera de la obligación a los vendidos por fuera sus canales, que en 2017 representaron el 45% del total de las ventas del mercado “en blanco”. A eso hay que sumarle el mercado informal, compuesto por el contrabando y los equipos comprados por viajeros en el exterior. Adicionalmente, hay que considerar los casos de los equipos que no incluyen esta funcionalidad, como es el caso de los iPhone.

Actualmente, alrededor del 40% de los equipos en uso en Argentina poseen la funcionalidad de sintonizar radio FM, y considerando la necesidad de contar con un auricular con cable para que esta característica funcione, las cifras no permiten pensar que sea una medida de alto impacto para las emergencias. Y en cuanto al viejo y tradicional hábito de escuchar radio, con la disponibilidad de apps que permiten el uso offline, desde Spotify hasta los podcasts, no parece que la medida vaya a cambiar la suerte de las radios FM, que en su inmensa mayoría ofrecen la posibilidad de acceder vía streaming. Que ayuda, sí. Pero las expectativas deberían ser moderadas.

Tuits selectos

Video everywhere

Hubo un tiempo en que el consumo de video a través de Internet era monopolio de la PC. Su conectividad era la característica clave y el fenómeno ayudó en la migración de monitores de tubo a pantallas planas con formato 16:9. Pero luego fueron popularizándose dispositivos alternativos conectables que comenzaron a eclipsar a la PC y su rol central en el consumo de video. Tal es así que hoy, de la mano de aplicaciones específicas para televisores, el escenario se ve dominado por las Smart TV. Esto surge del informe “Internet y Consumo Audiovisual – 2018” realizado por Carrier y Asociados.

Considerando las cuatro principales plataformas de video OTT (Netflix, Fox Play, HBO Go y Flow), en todas la mayoría de sus usuarios las utilizan desde su Smart TV. En esta situación mucho colaboraron las ventas de estos dispositivos en los últimos años que le dieron una alta popularidad, estando presentes en el 72% de los hogares conectados. Sin embargo, existen ciertas diferencias entre cada una de las plataformas a la hora de analizar las pantallas por las cuales son consumidas.

Mientras Netflix tiene un uso que decrece escalonadamente entre los distintos dispositivos conectables, Fox Play y HBO Go se presentan como plataformas mayormente utilizadas en la TV. Por su parte, Flow es el que muestra una distribución más pareja entre los distintos dispositivos con el detalle de que su uso desde los smartphones es el segundo, muy cerca de los Smart TV. Evidentemente, el concepto de TV Everywhere, con contenidos en vivo (como partidos de fútbol) ayuda en este consumo móvil. Algo que se percibe también (aunque se manifiesta en otra variable) en el caso de Fox Play con sus señales Fox Sports, donde los hombres son mucho más propensos a utilizarlo desde el celular.

El uso del smartphone para consumo OTT de video tiene el doble de penetración entre los centennials (menores de 25 años) que en el resto de los segmentos etarios, evidenciando el rol central de este dispositivo en las generaciones más jóvenes. Por su parte, los baby boomers (mayores de 55 años) se inclinan claramente por la PC y el Smart TV. Una muestra más de por qué los proveedores y distribuidores de contenidos en video deben darle al formato móvil la misma prioridad que al fijo.

Saliendo a pista

Luego de varios meses de espera, esta semana se lanzó finalmente Movistar TV, la plataforma de TV paga de Telefónica, que de esta forma da el paso necesario para ingresar de lleno en el mercado de convergencia argentino.

La espera tiene que ver con que, desde el punto de vista regulatorio, la empresa estaba habilitada para dar servicios audiovisuales desde el 1º de enero pasado. Sin embargo, necesitó 10 meses más para poder lanzarlo. Por ahora, en un área geográfica muy reducida, en el sur y oeste del Gran Buenos Aires y en unos pocos puntos de la ciudad de Buenos Aires. La demora tiene que ver bastante con los tiempos que demanda el despliegue de fibra óptica, el cual comenzó hace casi 2 años y está llegando al 1,8 M de hogares pasados. Esto, por otra parte, indica que no habrá oferta de Movistar TV para clientes de ADSL. Por el momento, se trata de un producto asociado sólo a la fibra, la cual tiene la suficiente capacidad como para que los contenidos de TV no afecten ni consuman del ancho de banda contratado, en un formato IPTV.

Para simplificar la vida de los clientes (y de paso bajar costos de instalación y mantenimiento), Movistar optó por una estrategia “in house” inalámbrica. Esto significa que la señal de TV es distribuida vía WiFi a los decodificadores conectados a los distintos televisores del hogar, en lugar de tener que cablear. El paquete básico incluye dos decodificadores y un repetidor de señal de WiFi para asegurar una buena cobertura en todo el hogar. Además, y como no podía ser de otra forma en la TV paga actual, incluye TV Everywhere o la posibilidad de acceder a los contenidos vía Internet, en un modelo OTT, desde un smartphone, tablet o PC.

En términos de contenidos, cuenta con 90 canales en el abono básico más unos 20 adicionales en formato Premium. Algo que lo diferencia de otras propuestas de TV paga es que el HD está incluido en el básico, por lo que sólo aquellos canales que aún no transmitan en HD serán en SD (definición estándar). Los contenidos en sí son similares a los del resto del mercado, incluyendo las señales abiertas (resultado de una negociación que llevó su tiempo) así como señales adicionales al básico, como el fútbol, HBO, FOX y los canales “hot”. A éstos se les suma un canal de series exclusivas de Movistar, producidas o coproducidas en España. Incluye además lo que denominan TV avanzada, que es la posibilidad de pausar la TV lineal, transformando el contenido en vivo en bajo demanda. Adicionalmente, la plataforma integra Netflix. Esto significa que lo ve como un canal más, por lo que las búsquedas se realizan entre todos los canales disponibles así como dentro de Netflix. No obstante, por el momento no harán la facturación, con lo que el usuario contratará a Netflix por su cuenta. Para el año que viene sumarán a Amazon Video. Siempre en el tema contenidos, además de incluir un canal de eSports (toda una novedad), también ofrece una librería de películas accesibles bajo el modelo bajo demanda. Y, a tono con los tiempos que corren, cuenta también con un motor de recomendaciones basadas en los hábitos de consumo.

A pesar de ser un nuevo operador y contar con la ventaja de no tener ninguna “herencia” en términos de productos o modelos de negocio, por ahora Movistar TV no ofrecerá lo que se conoce como “skinny bundles”. Esto no es otra cosa que la posibilidad de que el cliente arme su propia grilla, contratando las señales que le interesan, como podrían ser paquetes de canales de deportes, noticias, series, documentales, música, internacionales y otros criterios. Si bien esto sería técnicamente posible (cumpliendo así el sueño de muchos), no lo es desde el punto de vista contractual con los proveedores de estos contenidos. Algo similar ocurre con la posibilidad de ofrecer una grilla OTT, que pudiera contratarse independientemente de contar con conectividad de Movistar o no. Una situación que seguramente comience a cambiar con el correr del tiempo y los proveedores de contenidos (que si tienen una herencia que gestionar) se pongan a tono con los deseos de la demanda.

Si bien el lanzamiento de Movistar TV y, por lo tanto, la llegada de un nuevo oferente en el negocio de la TV paga genera mucho entusiasmo, hay que ser cautos y tener presente que la limitante para la oferta del servicio está dada por la cobertura de la fibra óptica. Algo en lo que Telefónica ha invertido fuertemente en los últimos dos años, pero donde todavía resta un largo camino por recorrer. Así, por más que a partir del año próximo la oferta de productos de TV pueda extenderse a otros lugares más allá del AMBA, siempre estará limitada a la pisada de la red de fibra. Al menos así será mientras los dueños de los derechos de los contenidos no muestren una mayor flexibilidad que posibilite tener un operador de TV en un modelo totalmente OTT. Son ellos quienes tienen la llave que podría revolucionar la forma de distribuir sus productos. Mientras tanto, todo nuevo actor es más que bienvenido.

Tuits selectos

Hijos del rigor

La semana pasada, el gobierno anunció que el 18 de octubre (ayer) vencía el plazo para registrar las líneas prepagas que aún no  estuvieran nominadas o asociadas a una persona física. Llegada la fecha, el Enacom anunció que extendió el plazo hasta el 31 de octubre debido, según el ente, a la gran cantidad de registros que se produjeron en la última semana.

Según las cifras que surgen de los balances de los tres operadores móviles (Claro, Personal y Movistar), la cantidad total de líneas prepagas es de aproximadamente 44 M. De éstas, según el Enacom, unos 17 M no estaban registradas al momento del anuncio.

Por supuesto, una semana de tiempo es muy poco para registrar 17,4 M de líneas prepagas. De hecho, alrededor de 1,4 M (200 mil por día) de líneas se pusieron en regla en la última semana. A este ritmo, y teniendo en cuenta que la mayoría de las líneas prepagas consideradas seguirán en este estado, se puede estimar que para cuando termine este transición, se habrá llegado a aproximadamente el doble de esa cifra en nuevas líneas registradas.

De este modo, cuando se hayan registrado todas las líneas en condiciones de estarlo, el mercado argentino habrá pasado de unas 61 M de líneas totales a alrededor de 46 M. Una cifra mucho más razonable que la anterior.

Si la campaña para registrar los prepagos fue acertada o no en cuanto a su intensidad en los últimos dos años, se lo puede ver desde perspectivas diferentes. Lo ¿ideal? hubiera sido una campaña de difusión larga, continua y sostenida para no llegar a una fecha límite con muchas líneas sin registrar. Pero también hay que tener en cuenta la naturaleza humana (que en el caso de los argentinos es bastante natural) de dejar las cosas para último momento. Así, quizás sea más efectiva y barata una campaña corta pero intensa, con la “amenaza” de bloquear la línea en una semana, aun sabiendo desde el principio que la fecha inicial establecida no iba a ser la definitiva sino que habría que recurrir a al menos una postergación del plazo.