'Regulación'

A dormir

Esta semana se esperaba que hubiera dictamen en Diputados para el posterior tratamiento en el recinto de la llamada “Ley de Fomento de Despliegue de Infraestructura y Competencia TICs”, más conocida como ley corta. Pero nada de eso sucedió. Según lo publicado por LPO, fueron algunos gobernadores quienes frenaron el proyecto de ley que presentara el Poder Ejecutivo en abril de este año.

El proyecto de ley tiene tres grandes ejes: la compartición de infraestructura, la habilitación de la TV satelital o DTH como servicio TIC y la puesta en juego del espectro asignado oportunamente a Arsat, hoy en desuso.

El proyecto de ley ya había sufrido modificaciones en su paso por el Senado. Una fue la postergación por un año y medio, hasta el 01/07/2020, del inicio de la oferta de DTH en los tres principales centros urbanos (AMBA, Córdoba y Rosario). Las localidades más pequeñas (y por las que mayores reclamos hubo por parte de los pequeños operadores) fueron llevadas hasta 100 mil habitantes y no 80 mil como fuera establecido originalmente. En estas localidades se pospuso el inicio de competencia para el 01/01/2022, agregando tres años a la fecha original. Más allá de este corrimiento de fechas, sin ley no habrá oferta de DTH por parte de los operadores TIC por tiempo indefinido. Los cableros y DirecTV respiran aliviados.

Por otra parte, el proyecto original proponía permitir al Estado disponer de las frecuencias actualmente en manos de Arsat. Se trata de 90 MHz repartidos entre las bandas de 1900 MHz (para 2 y 3G) y las de 700 y AWS para 4G. Como las mismas actualmente no cuentan con infraestructura física, están sin uso, verificándose el caso del perro del hortelano, que no come ni deja comer. El Senado estableció que un mínimo del 30% de este espectro fuera otorgado a operadores locales o regionales. Según lo informado por LPO, algunos legisladores exigieron ceder las frecuencias de Arsat a las provincias para armar sus propias redes de seguridad pública y defensa civil.

A pesar de esto último, los antecedentes indican que el verdadero punto álgido de la ley es la DTH, donde los proveedores de TV paga, que se verían afectados por una mayor competencia, tienen vinculaciones (con distintos grados de estrechez) con el poder político. Y en la medida en que pasa el tiempo, menor será el interés de los operadores TIC en subirse a una tecnología que no será capaz de satisfacer todas las demandas de los clientes en materia audiovisual. Un problema que el actual gobierno apuntaló a través de la prohibición que ratificó en el decreto 267/2015 (art. 7) y que ahora trata, evidentemente sin éxito, de remediar.

Así, el statu quo proporcionado por la falta de una nueva ley favorece a los proveedores de TV paga, posterga los planes de operadores TIC para dar servicios móviles con infraestructura propia y perjudica a la población que ve alejarse la posibilidad de una mayor competencia en estos servicios. Pero acá la discusión es a qué sector de la oferta se beneficia o perjudica. Los usuarios/clientes/audiencia no forman parte del debate.

Cellphone killed the radio star

La semana pasada, el Enacom publicó la resolución 506 que establece que los operadores de comunicaciones móviles no deberán bloquear la funcionalidad del sintonía de radio FM de los terminales que la posean y sean comercializados a través de éstos o sus canales. Argentina no es el primer país en instrumentar esta medida. Ya lo hizo recientemente EE.UU., aunque los hechos demuestran que no alcanza únicamente con la voluntad para alcanzar los objetivos buscados.

Los objetivos mencionados en la norma son tres. Uno es permitir recibir alertas en caso de emergencia, posibilitando el uso de una red de comunicaciones alternativa a la del servicio móvil y que además cuenta con un alcance sensiblemente mayor. Otra es propiciar la convergencia, ya no de servicios, sino también de dispositivos, permitiendo el acceso de distintos servicios de comunicaciones a través de un único equipo. Finalmente, permitir escuchar FM en forma gratuita (sin consumir datos), reduciendo la brecha de acceso a la información.

Cuenta la leyenda (porque nadie lo afirmará oficialmente), que así como años atrás prácticamente todos los celulares incluían la capacidad de sintonizar radio FM en sus chipsets, ésta fue deshabilitada a pedido de fabricantes y operadores. El principal sospechoso fue Apple, quien habría comenzado a bloquear esta funcionalidad de los chipsets que adquiría de terceros para fomentar el uso y consumo de su servicio de música. Pero también se decía que era un pedido de los operadores para incentivar el consumo de datos vía streaming.

Más allá de las causas del bloqueo, la cosa no es tan sencilla y automática. Además de tener la funcionalidad habilitada a nivel chipset, para sintonizar FM los celulares necesitan una antena adicional. Este rol lo cumplen los auriculares que se conectan al tradicional puerto de audio, cuyo cable funciona como antena. Por lo tanto, no sólo es necesario contar con un auricular por cable, sino que mínimamente habrá que tenerlo encima en casos de emergencia. La cosa se comienza a complicar a partir del momento en que empiezan a ganar popularidad los auriculares inalámbricos, que no proveen el cable/antena.

Por otra parte, la resolución sólo menciona a los equipos provistos por los operadores, dejando fuera de la obligación a los vendidos por fuera sus canales, que en 2017 representaron el 45% del total de las ventas del mercado “en blanco”. A eso hay que sumarle el mercado informal, compuesto por el contrabando y los equipos comprados por viajeros en el exterior. Adicionalmente, hay que considerar los casos de los equipos que no incluyen esta funcionalidad, como es el caso de los iPhone.

Actualmente, alrededor del 40% de los equipos en uso en Argentina poseen la funcionalidad de sintonizar radio FM, y considerando la necesidad de contar con un auricular con cable para que esta característica funcione, las cifras no permiten pensar que sea una medida de alto impacto para las emergencias. Y en cuanto al viejo y tradicional hábito de escuchar radio, con la disponibilidad de apps que permiten el uso offline, desde Spotify hasta los podcasts, no parece que la medida vaya a cambiar la suerte de las radios FM, que en su inmensa mayoría ofrecen la posibilidad de acceder vía streaming. Que ayuda, sí. Pero las expectativas deberían ser moderadas.

Hijos del rigor

La semana pasada, el gobierno anunció que el 18 de octubre (ayer) vencía el plazo para registrar las líneas prepagas que aún no  estuvieran nominadas o asociadas a una persona física. Llegada la fecha, el Enacom anunció que extendió el plazo hasta el 31 de octubre debido, según el ente, a la gran cantidad de registros que se produjeron en la última semana.

Según las cifras que surgen de los balances de los tres operadores móviles (Claro, Personal y Movistar), la cantidad total de líneas prepagas es de aproximadamente 44 M. De éstas, según el Enacom, unos 17 M no estaban registradas al momento del anuncio.

Por supuesto, una semana de tiempo es muy poco para registrar 17,4 M de líneas prepagas. De hecho, alrededor de 1,4 M (200 mil por día) de líneas se pusieron en regla en la última semana. A este ritmo, y teniendo en cuenta que la mayoría de las líneas prepagas consideradas seguirán en este estado, se puede estimar que para cuando termine este transición, se habrá llegado a aproximadamente el doble de esa cifra en nuevas líneas registradas.

De este modo, cuando se hayan registrado todas las líneas en condiciones de estarlo, el mercado argentino habrá pasado de unas 61 M de líneas totales a alrededor de 46 M. Una cifra mucho más razonable que la anterior.

Si la campaña para registrar los prepagos fue acertada o no en cuanto a su intensidad en los últimos dos años, se lo puede ver desde perspectivas diferentes. Lo ¿ideal? hubiera sido una campaña de difusión larga, continua y sostenida para no llegar a una fecha límite con muchas líneas sin registrar. Pero también hay que tener en cuenta la naturaleza humana (que en el caso de los argentinos es bastante natural) de dejar las cosas para último momento. Así, quizás sea más efectiva y barata una campaña corta pero intensa, con la “amenaza” de bloquear la línea en una semana, aun sabiendo desde el principio que la fecha inicial establecida no iba a ser la definitiva sino que habría que recurrir a al menos una postergación del plazo.

Relanzamiento

A casi 3 años de la actual gestión, los resultados que puede exhibir en materia de telecomunicaciones no están a la altura de lo que se esperaba inicialmente. Hubo sí un emprolijamiento y ordenamiento de muchos aspectos que hacen al sector TIC, pero la convergencia anunciada con el primer DNU todavía no está, la prometida ley de Telecomunicaciones es una abstracción y el sector fue perdiendo peso dentro de la estructura gubernamental, naciendo como Ministerio, luego Secretaría de otro Ministerio para pasar a depender ahora del vicejefe de Gabinete. Todo un símbolo de degradación en la prioridad asignada originalmente.

Ahora, a un año de las elecciones presidenciales, y en un contexto recesivo y post devaluación, el gobierno nacional relanzó su Plan de Conectividad. Se trata de una serie de medidas que apuntan a revitalizar al sector y a su gestión. El plan se puede resumir en cuatro puntos: La disponibilidad de $ 2.300 millones en subsidios a la infraestructura, llegar a fin del año próximo con un 90% de la población con cobertura 4G, alcanzar un promedio de ancho de banda para el acceso a Internet fijo de 20 Mbps y sumar 2 millones de nuevos hogares a la banda ancha fija.

Empezando de atrás para adelante, los dos últimos puntos ya se mencionaron en el contexto de los deberes que Argentina debe realizar para ingresar a la OCDE. Alcanzar los 20 Mbps promedio no será fácil. Hoy apenas algunos ISP con tecnología de cablemódem lo logran, así como los que cuentan con fibra óptica. En la actualidad, según datos del Enacom, los accesos de cablemódem y de fibra representan aproximadamente el 53% del total (y con algunos de éstos por debajo de esa capacidad), lo que da la pauta de la mejora sustancial que deberán alcanzar para lograr el objetivo propuesto en prácticamente un año.

Por otra parte, con 8 millones de accesos de banda ancha, de los cuales unos 7 millones están en hogares, crecer en 2 millones no es un objetivo menor. Implicaría hacerlo en un 29% en un año. Meta ambiciosa si la hay.

Uno de los mecanismos para lograr estos objetivos es el lanzamiento de líneas de financiación por $ 2.400 millones. Habrá distintos tipos de fondos. Por un lado, el Enacom pondrá a disposición $ 900 millones provenientes del Fondo del Servicio Universal bajo la modalidad no reembolsable. El resto vendrá a través de líneas de crédito de parte del Banco Nación, otros bancos públicos y el BICE (Banco de Inversión y Comercio Exterior) y serán ofrecidos a tasas subsidiadas (diferentes según el banco). Los créditos serán de hasta $ 20 millones por proyecto. El objetivo es fomentar el desarrollo de redes en sitios no conectados y localidades del interior del país. Al mismo tiempo, se anunció la reducción del mega mayorista de la red de fibra óptica de Arsat, la cual pasó de US$ 14 a US$ 10, lo que equivale a un 28% menos en dólares.

En el caso del despliegue de 4G, hubo un acuerdo con los operadores para llegar a 2.800 localidades y cubrir cerca de 10.000 kilómetros de rutas para 2019. Si bien esto no adelanta demasiado los plazos originales, sí hace que la demora en la entrega de los 700 MHz no sea un argumento para estirar estos plazos. A cambio, se puede compartir infraestructura, a diferencia del pliego original que exigía que cada operador desplegase infraestructura propia. Adicionalmente, el compromiso especifica que sea al menos un operador quien llegue a cada una de estas localidades aún no conectadas y que las restantes lo hagan a través de acuerdos de roaming. De esta forma, se deja atrás la ridícula exigencia del pliego que requería que cada operador llegara con red propia, aún en las localidades de 500 habitantes, un despropósito desde el punto de vista económico.

En definitiva, el gobierno relanzó su Plan de Conectividad con dinero sobre la mesa y un acuerdo negociado con los tres operadores móviles. Necesitado de producir anuncios de alto impacto, el escenario no es el más sencillo, con recesión y devaluación (costos en dólares e ingresos en pesos). Habrá que ver si llega con resultados perceptibles a las elecciones del 2019.

Aclarando los tantos

A pesar del acuerdo alcanzado con el gobierno para adelantar el despliegue de 4G, resultó interesante observar que Telefónica hizo circular su posición en materia regulatoria. La empresa expresó que, más allá de este acuerdo, se mantiene firme en sus reclamos hacia el mismo. Fuentes de la empresa manifestaron que “las últimas decisiones del Gobierno no han propiciado las condiciones necesarias para lograr una competencia genuina en el sector. El hecho de que encontremos acuerdos como industria y en conjunto con el Gobierno, no implica que Telefónica Movistar haya desistido de todos los reclamos que viene realizando ante las autoridades competentes.

La empresa centra sus críticas a la política del gobierno en relación con el trato recibido por Telecom-Cablevisión. Pero, a diferencia del pasado, deja bien en claro que el blanco de sus críticas es el gobierno por las condiciones de competencia establecidas y no la empresa recientemente fusionada. Como en un partido de fútbol, las críticas son hacia el árbitro y lo que permite y no hacia el accionar del rival que capitaliza la situación.

Por otra parte, las fuentes de Telefónica ya no mencionan organismos internacionales como posibles ámbitos para la resolución de sus diferencias con la política del gobierno sino a la Secretaría de Comercio (que aprobó la fusión) y el Ministerio de Producción (de quién depende la Secretaría). Y afirma que se están preparando para llevar el caso ante la Justicia, a través de la Cámara Federal Civil y Comercial. La batalla continúa, aunque mientras haya que seguir avanzando.

Un nuevo viejo canal

Esta semana, la TV abierta recibió a un nuevo canal, Net TV. Se trata del fruto de una asociación entre Perfil Network y Kuarzo Entertaiment Group. Perfil Network es la división audiovisual de Perfil, grupo de medios que publica el diario del mismo nombre, el portal de noticias Perfil.com y revistas como Noticias y Caras, entre otras. Por su parte, Kuarzo Entertaiment Group es la continuadora de Endemol Argentina, productora de programas de TV para los canales Telefe, ElTrece, América TV y Canal 9.

Si bien este nuevo canal es presentado como “el primer canal abierto luego de 52 años”, la cosa no es tan así. Esto aplicaría si fuese un canal de aire analógico (como los son ElTrece, Telefé, Canal 9 y la TV Pública en la ciudad de Buenos Aires). Pero por aire sólo puede ser captado a través de la TDA, plataforma que cuenta también con otras señales que vieron la luz en los últimos años. Sí es cierto que, a diferencia de otros canales de la TDA, Net TV figura desde el primer día en la grilla de Cablevisión, DirecTV, Telecentro y Telered. También tiene una presencia completa en la web, con transmisión en vivo y bajo demanda, además de momentos destacados.

Por el lado de los contenidos, algunos se mostraron decepcionados por una programación poco novedosa. Esto es cierto al ver que se trata de programas de actualidad enfocados en el entretenimiento (no cuenta con un noticiero, por ejemplo), con apenas 8 programas que se repiten diariamente y que ocupan las 24 hs de programación. Por la temática, apuntan a un público femenino, de edad media interesado por los chismes, las figuras del espectáculo, la cocina y los realities con el foco en las relaciones amorosas.

Net TV se basa en una fórmula probada y que no da lugar a la innovación ni a los grandes presupuestos de producción. Pero a su vez se trata del tipo de contenidos que todavía son consumidos mayormente de la TV abierta. No tendría sentido salir a competir con series o películas, cuyo consumo se ha trasladado primero a los canales de la TV paga y, más recientemente, a los servicios OTT. Todo esto con una promoción que apuntó a la viralidad que le pueden dar los medios que hablan sobre medios así como a las redes sociales, pero con escasa cobertura por parte de los medios tradicionales (muchos de los cuales son sus competidores). En síntesis, una apuesta conservadora aunque multiplataforma que apunta más a lo que pueda lograr a través de Internet y la promoción de los propios medios de Perfil, y quizás un poco a la TV paga, que a lo poco que le pueda aportar la TDA. Habrá que ver si, con el correr del tiempo, el negocio va pivotando. Por el momento, nada nuevo bajo el sol que permita entusiasmarse demasiado.

Desempolvando los 450

Esta semana, a través de la Resolución 506/2018, el Ministerio de Modernización reasignó la banda de 450 MHz para banda ancha fija inalámbrica y móvil, en un formato que permite incrementar el ancho de banda, aunque con ciertas limitaciones que circunscribirán el servicio a pequeños y medianos operadores de localidades pequeñas del Interior del país.

Hasta ahora, el uso primario de esta frecuencia era sólo para el acceso fijo inalámbrico, tanto para telefonía como datos e Internet (con muy poco ancho de banda, los que los hace casi inservibles). Por el momento, hay algunos despliegues en 450 MHz con tecnología CDMA, utilizados principalmente para dar servicios de voz inalámbricos (como es el caso de los “cotecalitos” en Calafate), servicios que se habilitaron en el 2005. Pero no prendieron demasiado debido a su baja capacidad para datos y los altos costos del equipamiento.

La resolución redefine el uso primario (agregando la posibilidad del móvil), aunque estableciendo ciertas limitaciones. Por un lado, el servicio deberá proveerse fuera del radio de los 180 Km de la Ciudad de Buenos Aires, en localidades de menos de 100 mil habitantes. Por el otro, excluye a los grandes operadores móviles (Claro, Movistar y Personal). De esta forma, resulta claro que los destinatarios de esta banda serán los pequeños y medianos operadores del Interior, especialmente aquellos operando en zonas con población diseminada, donde el buen alcance de esta banda (llega a 20 Km con LTE) es mejor que su ancho de banda máximo (de 36 Mbps). Por este motivo, las zonas serán asignadas a un único operador, de forma tal de asegurar que éste cuente con toda la capacidad espectral disponible (que es modesta). En las zonas en las que haya un único oferente, la banda se asignará gratuitamente. En caso de haber más de un interesado, habrá una compulsa de precios aunque sin precio base. De esta manera se busca que el espectro no sea una barrera de entrada para el desarrollo de nuevas redes.

Es de prever que, al menos inicialmente, esta banda (conocida como la 31) sea utilizada para dar acceso de banda ancha fija. Los 36 Mbps que puede ofrecer resultan suficientes en la actualidad pero no son tanto para las perspectivas de los próximos años. No obstante, es bastante mejor que lo disponible en muchas zonas del país. Para los servicios móviles, por ahora no parece ser el momento. Actualmente, según la GSA (Global Mobile Suppliers Association) hay 117 dispositivos que funcionan en 450 MHz, frente a los 3.113 en AWS o los 1.211 en ATP (ambas son las actuales bandas de LTE en uso en Argentina). Esta diferencia de escalas se refleja en el precio de los terminales, un factor no menor en la difusión del servicio. Y considerando además las limitaciones que implican no dar el servicio en el AMBA (donde vive 1/3 de la población del país) ni estar disponible para los 3 grandes operadores móviles, las escalas serán bajas.

No obstante, en el caso de operadores que cuenten con alguna otra frecuencia está la posibilidad de hacer Carrier Aggregation, combinando la banda de 450 MHz con otras para aumentar la capacidad total.

El timing no es bueno. La fuerte depreciación del peso de los últimos días encarece notablemente el dólar, al aumentar en una proporción similar la cantidad de pesos a invertir, algo que impacta fuertemente en los operadores nacionales. Y el dólar alto parece haber llegado para quedarse un tiempo, lo que sin dudas será un obstáculo para las inversiones planeadas.

Así, por el momento parece más un gesto de buena voluntad de parte del gobierno hacia los pequeños y medianos operadores del Interior que vienen reclamando la posibilidad de participar activamente del negocio móvil. Con esta movida, esta posibilidad se acrecienta, pero no estamos aún en las vísperas de que eso suceda. Es apenas un primer paso.

Devaluados

Cuando arrancó el 2018, las perspectivas para los fabricantes locales de celulares eran moderadamente optimistas. Esperaban un leve crecimiento por encima de los 10,8 M de unidades del año pasado que, lejos de ser un año récord, significó un crecimiento del 21% respecto de un muy flojo 2016. Pero uno propone y la economía dispone. En lo que va del año calendario, la devaluación del peso alcanzó el 52%, bastante por encima de la inflación estimada para todo el año, que se encuentra por sobre el 30% y que para el primer semestre se ubicó en el 16%. Esto implica un dólar más caro en términos reales, traduciéndose en un alza importante del principal costo en la fabricación local: los componentes importados.

No obstante esto, resulta curioso a primera vista que mientras se espera una caída de los electrónicos en general de entre un 20 a 30%, en unidades, para el segundo semestre, las proyecciones no son tan altas en el caso de los celulares. Las razones son varias.

En parte, la caída se ve atenuada por una reducción de los costos, principalmente la disminución de los impuestos internos y reducciones de márgenes tanto por el lado de los fabricantes como del canal. Esto último se dio porque no es viable trasladar todo el impacto de la devaluación al precio final. El celular es un producto “perecedero”, que pierde su valor en la medida en que pasa el tiempo. Por lo tanto, es mejor asumir una pérdida inicial que ir acrecentándola con el transcurrir de los meses. Esta amenaza cierta de obsolescencia llevó a una reducción de inventarios, con ofertas de precios que no reflejan el valor actual del dólar. En esto juega también que con las altas tasas de interés en pesos, es preferible convertir ese inventario en efectivo y eventualmente colocarlo financieramente que conservar un bien que se deprecia. Hay que mantener el capital.

Así, la caída prevista por la industria para el 2º semestre es de un 15%, con estimaciones que se ubican entre los 9,2 y 9,5 M de unidades para el presente año, aunque algunos son más pesimistas, especialmente luego de los movimientos de esta semana.

También influye para que la caída no sea del nivel de otros electrónicos un importante descenso del mercado informal, no por acciones de la justicia sino simplemente por la situación económica. Para quien compra individualmente un smartphone en el exterior, el traslado de la devaluación es inmediato. Ese equipo que costaba US$ 300 a principio de año, unos $ 5.600, hoy cuesta unos $ 8.700. Por su parte, los contrabandistas se encontraron con un dilema: si suben los precios en paralelo con el dólar, sus productos quedan descolocados. Si no lo hacen, pierden capital porque el costo de reposición es mayor. A esto se sumó que los lanzamientos oficiales se fueron adelantando. Mientras que hasta el año pasado eran de 6 meses o más respecto del lanzamiento global, hoy están en menos de 2 meses en ciertos casos. Esta era una ventana de tiempo que aprovechaban los contrabandistas y que hoy se les redujo fuertemente.

Así y en función de la desaceleración de las activaciones de los smartphones registradas por los fabricantes con operación local, se estima que la caída del mercado informal sería de entre 1 y 1,5 M de unidades en 2018, en fuerte contraste con los 2,5 M de unidades ingresadas durante 2017.

Por lo pronto, la presión sobre los distintos márgenes se mantendrá, por lo que también habrá esfuerzos por disminuir los costos financieros. Esto implicará inventarios más justos (lo que ya está impactando en el nivel de actividad en Tierra del Fuego) y significará un freno para algunas marcas del exterior que anunciaban desembarcos para este año con un mix de productos que incluía a varios modelos importados. Y posiblemente se vea una reducción en los volúmenes de productos de gama alta, los más apalancados en una financiación que se ha vuelto muy costosa. Será un año para “aguantar” hasta que el panorama se estabilice. No hay otra.

¿En tránsito?

Luego de meses de rumores y especulaciones al respecto, esta semana se anunció la venta de Supercanal, el hasta ahora operador de TV paga y banda ancha del Grupo Vila-Manzano. El comprador es CVI Austral LLP en asociación con Carlos Joost Newbery y el fondo White-Bridge (del cual Newbery también forma parte).

Newbery es un viejo conocido de la industria local, que además de participar en los albores de Movicom primero y de CTI después, siempre estuvo vinculado a grupos inversores con intereses en el negocio tecnológico. Participó de la operación local de Hutchison (con su servicio de telefonía fija inalámbrica Porthable) que luego fue comprada por Trixco (del propio Newbery) y que más tarde vendió el espectro a Cablevisión para retener para sí las torres de antenas que luego vendió a una torrera. También está en el negocio del M2M y el IoT a través de Yeap!. CVI Austral es un fondo que es subsidiaria de Cargill que se enfoca en activos en apuros o necesitados de financiación. CVI (CarVal Investors) tiene activos por más de US$ 10 mil millones bajo su administración.

Podría decirse que Supercanal entra dentro de los requisitos de CVI. Es un operador de TV paga e Internet con presencia en 14 provincias, siendo la más importante Mendoza, lugar de origen del grupo vendedor. Supercanal tiene una participación de mercado nacional del 4% en TV paga y del 1% en acceso a Internet. La relación entre abonados de Internet y de TV es del 27%, muy baja comparada con la de Cablevisión que, previo a la fusión con Telecom, era del 65%. Si bien en el sitio de Supercanal promocionan sus productos de banda ancha como de fibra óptica, lo cierto es que la mayoría son basados en cablemódem o en tecnología inalámbrica. En ambos casos, de baja capacidad comparada con la que ofrecen otros cableros como Cablevisión o Telecentro. Una situación que en un escenario de convergencia, dista de ser ideal, con DirecTV desplegando fibra óptica en Mendoza y, es de suponer, también lo hará Movistar allí y en otras geografías cubiertas actualmente por la red de Supercanal.

La inversión anunciada fue de US$ 400 millones (sin plazo especificado) pero incluye no sólo el despliegue de una nueva red de fibra óptica sino también la compra de la compañía. Si bien no se aclaró cuánto corresponde a la compra y cuánto a la nueva red, el hecho de que incluya la compra indicaría que lo destinado al despliegue de fibra no será tan importante como parece a priori. Claro que esta fibra no necesariamente sea hasta el hogar. De hecho, no tendría mucho sentido en el corto plazo considerando que la tecnología de cablemódem tiene un potencial importante debido a que es más capaz que la de ADSL. Tal es así que Telecom-Cablevisión no actualizará su red a fibra óptica al hogar allí donde hay cobertura del coaxil y tanto ésta como Telecentro ofrecen productos de alta capacidad con su tecnología tradicional.

Esto podría significar que el interés del comprador de Supercanal (y más aún considerando que se trata de un inversor financiero y no un operador) es revalorizar sus activos para luego tener un producto más atractivo para vender, pensando inicialmente en tres posibles interesados como serían Movistar, Claro y la propia Telecom (que no tiene presencia en muchos de los lugares que atiende Supercanal), aunque tampoco habría que descartar a DirecTV si es que profundiza su estrategia de tener redes cableadas.

Independientemente de que se trate de una inversión financiera o realmente con ánimos de convertirse en un operador más relevante, la operación es una buena noticia. Supercanal arrastraba limitaciones financieras como para encarar la necesaria modernización de su red. Esta operación le puede dar el impulso que necesita y que los consumidores demandan.

Más forma que fondo

Sobre el filo de la semana pasada, finalmente la CNDC (Comisión Nacional de Defensa de la Competencia) emitió su dictamen respecto de la fusión Telecom-Cablevisión. Esta era la última instancia que quedaba en la aprobación de la operación que ya había recibido el visto bueno de la CNV (Comisión Nacional de Valores) y el ENACOM (Ente Nacional de Comunicaciones). El dictamen agregó algunas exigencias a las que ya había establecido el ENACOM. Conviene aclarar que si bien recientemente el Congreso sancionó una nueva Ley de Defensa de la Competencia, este caso se rigió por la norma anterior ya que el trámite se había iniciado previo a la sanción de la ley actual.

El dictamen tiene cuatro grandes ejes, que son:

  • Aprueba la venta de activos de banda ancha fija en 28 localidades del interior del país donde la competencia se ve afectada por la falta de un tercer operador
  • Estipula plazos de entre 6 a 12 meses para que la fusionada pueda brindar servicios cuádruple play
  • Obliga a Telecom a proveer servicios mayoristas de Internet residencial a través de una oferta de referencia
  • Recomienda al ENACOM agilizar la devolución del espectro excedente así como prohibir su uso por parte de Telecom

La venta de los activos de banda ancha fija corresponde a 28 localidades en 5 provincias (Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos, Misiones y Santa Fe) que en total suman 143.464 clientes de Arnet, lo que equivale al 9% del total de sus clientes residenciales y que representan una facturación anual de $ 500 millones. El hecho de tomar localidades y no áreas de superposición de las redes sin que haya un tercer operador deja fuera a distintas zonas (como pasa en sectores del AMBA) donde no existe la alternativa de un 3º operador. Pero evidentemente la CNDC consideró que hacer un mapeo manzana por manzana no sólo hubiera demandado un tiempo mayor al razonable, sino que también sería una situación dinámica, con otros operadores, como por ejemplo Telecentro, ampliando la cobertura de sus redes constantemente.

La desinversión se hace a través de Universo Net. Se trata de una sociedad creada para esta operación, perteneciente el Grupo Valentini, que cuenta con control o participación accionaria en 4 operadores de telecomunicaciones, operando en diversos lugares de la provincia de Buenos Aires y del norte de la Patagonia. Se trata de lo que se denomina un comprador pre-identificado para los activos a desinvertir. Según el dictamen, de esta forma se evita la devaluación de los activos para el vendedor emplazado a desinvertir. Hubo observaciones por parte de uno de los vocales de la CNDC respecto del grupo comprador, ya que sus socios estuvieron vinculados societariamente a Cablevisión a través de su participación en CV Berazategui. Participación de la cual se desprendieron pocas semanas después de la creación de Universo Net.

De esta forma, Universo Net se quedará con los ahora ex clientes de Arnet, ingresando como nuevo operador en esos mercados. Por su parte, Telecom tendrá la obligación de arrendarle su infraestructura (que debería servirle para desplegar fibra), brindarle el servicio mayorista y permitirle el uso de su marca Arnet. La venta de los clientes de Arnet se fijó en US$ 35 por abonado (aproximadamente US$ 5 M en total), pero este precio puede subir a US$ 404 en caso de que Universo Net vendiera estos clientes dentro de los 3 primeros años. Por otra parte, Universo Net presentó ante la CNDC un plan de negocios a 8 años en el que se prevé prestar servicios inicialmente a través de redes compartidas sumándole tendidos propios mediante tecnología FTTC (fiber to the cabinet), lo que permitiría lograr velocidades de hasta 20 Mbps.

En cuanto a los plazos para que Telecom pueda comenzar a ofrecer lo que se denomina “oferta integrada” y que, aclaran, se refiere a la venta conjunta de TV paga y servicios móviles, la empresa ofreció limitarla a determinadas fechas, en función del área geográfica. Y fija dos fechas. La primera es el 1 de enero de 2019 o la habilitación de la DTH (lo que suceda primero) en todas aquellas áreas donde ya preste servicios de TV paga. Pero ofrece ampliar esta limitación hasta el 1 de julio de 2019 para la zonas fuera del AMBA, Rosario y Córdoba capital.

Estas fechas están en línea con la propuesta original de la llamada “Ley Corta”. Sin embargo, esta semana el Senado dio media sanción al proyecto con algunas modificaciones. Entre éstas están las fechas para el comienzo de la habilitación de la DTH para las telcos, llevándola inicialmente al 1/7/2020 para AMBA, Rosario y Córdoba capital. O sea, un año y medio después de la fecha establecida en el dictamen de la CNDC. En otras palabras, 18 meses en los cuales los nuevos entrantes al negocio de la TV paga sólo podrán hacerlo a través de sus redes terrestres. Para el resto de las localidades, será 1/1/2021 y 1/1/2022 (para las de menos de 100 mil habitantes). Así las cosas, habrá que ver si algún día se concreta el lanzamiento de servicios de DTH por parte de nuevos actores.

Por el lado de la oferta mayorista de acceso a Internet que realizará Telecom para cualquier ISP, la misma será únicamente sobre su red de cobre (mayormente ADSL). Pero además, sólo ofrecerán velocidades de hasta 6 Mbps, lo que hará que su atractivo sea relativo, especialmente considerando que en todas estas zonas habrá también una oferta de la red de Cablevisión, mucho más avanzada tecnológicamente y con el beneficio de poder empaquetarla con otros servicios como TV y móviles.

En cuanto a la devolución de espectro, ya establecida por el ENACOM, la sugerencia de agilizarla es una reafirmación, pero al no establecer plazos, no altera la situación.

En definitiva, se puede decir que el dictamen de la CNDC no altera significativamente la situación actual. Que Telecom se desprenda del 9% de sus clientes de ADSL, lo que equivale al 3,5% del total de abonados de banda ancha de la empresa ya fusionada, no parece ser una demanda exigente. Además, con la transferencia de sus clientes sobre una red inferior a la que posee en esas áreas y con las limitaciones de un operador con menos espaldas financieras e impedido de vender por unos años, no pone en peligro su dominio en esas zonas. Por otro lado, una oferta mayorista de 6 Mbps cuando el promedio del país (según datos de ENACOM) es de 13 Mbps, tampoco plantea una amenaza. Así, da la impresión de que la CNDC cumplió en la forma (logró desinversión, una oferta mayorista y una postergación en la oferta integrada) pero que en la práctica no alterará significativamente el escenario competitivo actual del mercado.