'Negocios'

Lo que dejó el verano (nacional)

Por estas tierras, la cosa no estuvo tan tranquila considerando la época del año. Quien sacudió el avispero fue Personal, con su campaña de comunicación alrededor de la portabilidad numérica, capacidad que estará disponible para los usuarios de líneas móviles a partir del 5 de marzo próximo. Fue una movida audaz la de Personal, que muestra una cara confiada y receptiva a la medida al tiempo que dio la impresión de haber sorprendido a sus competidores.

Se trata de un hecho relevante ya que la portabilidad numérica es un elemento fundamental para incentivar una mayor competencia en las comunicaciones móviles, quitando una importante barrera de salida a un cliente insatisfecho con su operador. La difusión del celular entre contactos personales, laborales así como organizaciones diversas hizo acrecentar el valor del número, a diferencia de años atrás donde perderlo era una resignación menor frente a un nuevo y moderno terminal. Visto de otra forma, hoy tenemos portabilidad en el mail, Facebook, Twitter, algunos mensajeros instantáneos. Todos son independientes de nuestro operador de telecomunicaciones. Sólo falta tenerla en voz y SMS, pero ya está cerca.

Sin lugar a dudas, la portabilidad genera ansiedad entre los operadores, quienes se enfrentan a un escenario desconocido. No se debe a que no tengan la experiencia de lo sucedido en otros mercados en los que operan, sino por cuál será la reacción del consumidor argentino ante este cambio de reglas. Esto sucede además, antes de que se haya licitado el espectro devuelto por Movistar. Una situación que perjudica en mayor medida a Claro, con notablemente menos espectro en el área del AMBA que Movistar y Personal.

Por otra parte, y en un marco en el que se están implementando férreos controles sobre las importaciones para mantener el superávit comercial, no llamó la atención que se comience a evaluar los saldos sector por sector. Sorpresa para algunos, el de electrónicos encabeza el ranking de actividades que más déficit comercial generan. Según un informe del Ministerio de Economía, fueron US$ 7.000 millones en los 3 primeros trimestres del 2011. Esto no debería sorprender por dos motivos. En primer lugar porque resulta claro que la tecnología, con celulares, computadoras y televisores a la cabeza, es un segmento en franca expansión y renovación, por lo que su demanda no se detiene sino todo lo contrario. En segundo lugar, porque hasta el momento la política de producción en Tierra del Fuego no es tanto una de sustitución de importaciones como de creación de trabajo local. Por lo tanto se importa la gran mayoría de los componentes (y de los costos) y se los ensambla localmente, con el agregado de material nacional como packaging, manuales, etiquetas, cables. Esto era sabido desde la definición del modelo, por lo que hoy los datos de la balanza comercial no deberían sorprender. La realidad es que con o sin Tierra del Fuego, el sector de electrónicos será deficitario, al menos por unos cuantos años, salvo que se bloquee la importación de componentes y/o productos terminados. Pero en ese caso, el remedio sería peor que la enfermedad.

Quizás para cubrirse de las críticas, desde AFARTE (la asociación que agrupa a los productores de Tierra del Fuego) anunciaron que en el mediano plazo (sin fechas) aspiran a exportar por US$ 1.000 millones. Sería fabuloso, aunque no hubo más precisiones que esto.

Los eneros en Argentina ya no son lo que eran…

La ¿nueva? RIM

El 2012 arrancó con todo también para RIM, empresa que, asediada por los inversores, medios y analistas, decidió finalmente un recambio en la cúpula. Su modelo de socios coCEO y coChairman dejó lugar a un formato más tradicional, con un CEO, una Chairwoman, y los socios retirándose claramente de la operación aunque no tan evidentemente de la dirección estratégica.

El nuevo CEO, el alemán Thorsten Heins, proviene de la propia organización, donde trabajó los últimos 4 años hasta llegar a ser el COO (Chief Operating Officer) luego de más de 20 años en Siemens. Enfocado en las operaciones, promete rigor germánico para la ejecución. Pero esto no le alcanza, y por eso el mismo Heins se ocupó de repetir en declaraciones y entrevistas que está a la búsqueda de un CMO (Chief Marketing Officer) que ayude a Blackberry a recuperar el “momentum” perdido. Un puesto que está vacante desde hace meses.

Para quienes esperaban cambios profundos, como escindir su negocio de red o adoptar Android como plataforma, el nombramiento de Heins los debe haber desilusionado. El nuevo CEO reafirmó el camino emprendido por RIM: mantener la combinación de red, servicios, dispositivos y sistema operativo como un diferenciador frente a una oferta de Android que tiende a commoditizar a los fabricantes. El resumen sería que la dirección estratégica se mantiene, poniendo un mayor énfasis en la ejecución en tiempo y forma, manteniendo su apuesta a su nueva plataforma, BB 10, la cual deberá estar en la calle durante este año y con un marketing reformulado. En términos de management, se viene un turn around.

Por lo pronto, la empresa enfrenta dos desafíos. El primero, aguantar la presión competitiva mientras termina su transición a la nueva plataforma con todo lo que implica desde la perspectiva de los equipos, servicios y aplicaciones. RIM debe ejecutar este cambio mientras sus rivales Apple y Android ganan mercado aceleradamente. Segundo, ajustar su perfil. Hoy, RIM debe dar respuestas al segmento masivo (sobre todo en mercados clave como el estadounidense) sin descuidar su fortaleza en el corporativo. Dos focos difíciles de combinar.

Los próximos 12 meses serán fundamentales para determinar si RIM está a la altura de los retos que tiene en su camino.

Lo que se va y lo que viene

Termina un año donde se acentuaron notablemente cambios que ya se vislumbraban, en algunos casos demostrando una capacidad de aceleración notable.

Sin ningún lugar a dudas, uno de éstos fue la internetización de la TV. La transmisión de contenidos de TV a través de Internet arrancó en el 2011 y prendió como una epidemia. Primero fue la aparición, casi tímida, de On Video, el servicio de Telefónica. Luego fue el desembarco de Netflix, con más expectativa que realidad, pero que no obstante hizo mucho ruido. Más tarde, Telecom y Claro completaron la oferta por el lado de los grandes operadores de telecomunicaciones. En paralelo iba creciendo notablemente Cuevana, una oferta cuestionada desde el punto de vista legal pero de gran aceptación desde una perspectiva práctica que amenaza con seguir dando que hablar en el 2012. También en 2011 se lanzaron diversos modelos de televisores (denominados SmarTV) que incorporan la capacidad para acceder a contenidos vía Internet. Como para que no haya dudas de cuál será la tendencia en esta materia.

Este escenario se da mientras la industria del cable lucha para adaptarse a esta realidad tanto desde el punto de vista comercial como regulatorio. Más allá de que hicieron planteos en contra de esta modalidad de distribución de contenidos, no hubo ningún tipo de respuesta por parte de las autoridades competentes. Y el que calla, otorga. Así los principales operadores, como Cablevisión, Supercanal, Telecentro y DirecTV, entre otros, atraviesan en un proceso de reconversión que, más lento o más rápido, sin dudas será inevitable: ampliarse de ser de proveedores de contenidos sobre una red propia y cerrada a tener un rol, cada vez más relevante, como redes de distribución y transporte de contenidos de terceros sobre los cuales no tendrán control alguno. Un cambio profundo que impacta en las raíces del negocio.

No por nada fue Cablevisión quien lanzó la primera oferta de megavelocidad de acceso a Internet para el hogar con su producto de 30 Mb. Esto tiene que ver no tanto con la mayor necesidad de ancho de banda que requiere la transmisión de video por Internet sino más bien con la proliferación de dispositivos que se acceden simultáneamente a una misma conexión: computadoras personales, consolas de videojuegos, SmarTV, radios, smartphones, tabletas, cámaras fotográficas, en un listado de dispositivos conectables que no para de crecer. Y todos juntos al mismo tiempo requieren de mayores conexiones. Así, en el 2012 veremos como también las telefónicas se ponen a tiro lanzando productos, que basados en tecnología DSL, ofrecerán mayores capacidades que las actuales. No obstante, la llegada de la fibra óptica al hogar no tendrá lugar en lo inmediato.

Por el lado de los dispositivos, el 2012 será seguramente el año en que las tabletas muestren para que están: si son un dispositivo adicional para quien no sólo ya está informatizado sino que también tiene un smartphone (como ocurre mayormente en la actualidad), o si efectivamente puede ser el único o al menos el principal dispositivo de acceso para un público más seducido por consumir contenidos que producirlos y que hace un uso más ligero de servicios como la mensajería o la socialización. Dos escenarios con un potencial de mercado claramente distinto.

Pero el 2012 no será un año fácil. Desde el punto de vista macroeconómico, los cambios ya se vislumbran: un contexto internacional complicado que ya repercute localmente aunque sin quedar del todo claro hasta dónde llegará el impacto. Algunas cosas ya pueden adivinarse fácilmente, como un mayor gasto de la población en servicios públicos, lo que puede restar de fondos a otros consumos. Otra puede ser una suba de las tasas de interés, que atentaría contra el acceso a la financiación que abundó en los últimos años y que tan útil fue para el consumo tecnológico. Por otra parte, Argentina se ha convertido en un país muy caro medido en dólares, lo que a su vez ayudó a abaratar la tecnología en relación a otros precios de la economía. Habrá que ver si el año próximo no se produce un reacomodamiento en el valor de nuestra moneda, lo podría lograr que la tecnología se encarezca.

En un contexto menos favorable, será interesante observar el accionar del Estado, quien se mostró muy activo en el 2011. A los ya mencionados programas de informatización de la educación se sumaron incursiones tanto en la infraestructura (con la construcción del backbone de fibra óptica) como en una oferta alternativa de contenidos televisivos vía TDT. Con recursos más escasos, habrá que ver cuál será el impacto en la velocidad de ejecución de estas iniciativas.

Será este contexto el que marque la evolución del consumo tanto de servicios (celular, Internet, TV paga) como de productos (smartphones/sociales, computadoras y otros dispositivos). Así, cualquier proyección tiene un margen de error no desdeñable. En definitiva, no hay que ser catastrófico, pero sí tener presente que el año que está por comenzar puede ser más exigente con nuestros bolsillos y, consecuentemente, con nuestra creatividad. Pero tampoco hay que desesperar. Hemos pasado por cosas mucho peores (y aquí estamos para contarlo).

M-money y algo más

La proliferación de medios de pago por proximidad (como es el caso en Buenos Aires de las tarjetas SUBE y Monedero) ha acercado el concepto a los usuarios en general, tal como surge del informe “El teléfono móvil como dispositivo transaccional”. Sin embargo, el uso de los celulares para los mismos fines deberá por ahora esperar. Es que la pieza fundamental para que esto sea así es la difusión de tecnologías NFC así como la estandarización alrededor de ésta. Pero la cosa está cambiando. En los últimos días diversas noticias hacen pensar que el despliegue masivo de NFC estaría próximo a darse.

Por un lado, y quizás la noticia más importante en términos de masificación de la tecnología, está en el anuncio de la GSM Association de que 45 grandes operadores de telecomunicaciones comprometieron su apoyo e implementación de tarjetas SIM con tecnología NFC embebida. Esto sin dudas implicaría un fuerte impulso en la estandarización y difusión de la tecnología, si bien no queda en claro si alcanzará con estas SIM o si el teléfono deberá contar igualmente con algún tipo de antena y electrónica para funcionar.

Mientras esto sucede no habrá más alternativa que contar con esta funcionalidad en el dispositivo. Aquí claramente serán los smartphones quienes tomarán la delantera, lo que parece reafirmarse con estimaciones de los fabricantes taiwaneses que más del 50% de estos dispositivos incluirán capacidad NFC en los próximos 2 a 3 años. Si consideramos que en lo que va del 2011, 1 de cada 4 celulares vendidos en Argentina es un smartphone, se trata de un dato alentador.

Si bien la tecnología NFC tiene múltiples aplicaciones (monedero, billetera, ticket, tarjeta de ingreso, etc.) está claro que el mayor incentivo pasa por ser un medio de pago, lo que abre el negocio a instituciones financieras diversas (bancos, tarjetas de crédito, redes de pago) así como también a los operadores móviles. Un caso es el anuncio de esta semana por el cual Blackberry y Telefónica llevarán adelante un piloto para el desarrollo y puesta a punto de esta tecnología. Telefónica comenzará a probar entre un grupo de empleados en España su tecnología de billetera en equipos de RIM que incluyen esta funcionalidad. Este piloto servirá para poner a punto su oferta con vistas al lanzamiento comercial de estos servicios en diversos mercados para el año próximo, según adelantan.

En definitiva, 2012 y 2013 se presentan como años cargados de novedades en materia de NFC. Y quizás sea este el comienzo del uso del celular como único dispositivo a llevar encima, prescindiendo de billetera, identificaciones o llaves. Re futurista…

Saliendo de la Cueva

El crecimiento de la popularidad de Cuevana, el sitio que pone a disposición de sus usuarios contenidos en video a través de Internet (principalmente películas y videos), hizo que la industria de los contenidos haya posado sus ojos sobre él. Es que con cifras que hablan de unos 12 millones de usuarios únicos mensuales, este emprendimiento está dejando de ser una travesura de un joven inquieto para convertirse en el enemigo declarado de productores y proveedores de contenido en video.

Está claro que el contenido al que se puede acceder desde Cuevana no cuenta con el aval de quienes detentan sus derechos, no obstante lo cual parece ser discutible que sea legal. La discusión se base en que lo que Cuevana hace es vincular a distintos servidores de terceros en Internet (caso Megaupload) donde estos contenidos están alojados y que permiten las descargas de sus respectivos archivos. Cuevana hace dos cosas, y las hace muy bien: organiza estos contenidos y permite visualizarlos como un stream en lugar de exigir su descarga. Para ello se basa en un plug-in o software que se agrega al navegador. De esta forma, existe la discusión a nivel legal de si lo que hacen está dentro o fuera de la ley. Y aquí evidentemente hay opiniones encontradas.

Pero más allá de si se trata de una actividad legalmente permitida o no, hay ciertas cosas que son claras. Por un lado, el fundador y propietario de Cuevana sabe perfectamente que la mayoría de los contenidos que se consumen a través de su sitio no están ahí por la voluntad de sus propietarios. Y esto hará que más tarde o más temprano deba hacer algo al respecto. Por otra parte, el mayor perfil público de éste en los últimos tiempos, ofreciendo entrevistas en distintos medios, permite pensar que su estrategia pasa por una “legalización” de su popular oferta. Quizás buscando repetir la historia de Sean Parker  con Napster, quién pasó por una situación similar y que terminó millonario e invirtiendo en diversos proyectos de Internet.

Independientemente del grado de legalidad de Cuevana y cómo ésta evolucione en el futuro, el éxito del sitio debería servir para que los productores y distribuidores de este tipo de contenidos tomen nota. No se trata únicamente de acceder gratuitamente a los contenidos. A fin de cuentas, si un hogar paga un promedio de $135 mensuales por servicios de TV paga, entre este valor y $ 0 hay mucho margen como para lograr un pricing adecuado. Pero más allá de esto, habría que revisar también la política de ventanas utilizada para ir liberando sus contenidos en función del medio (cines, DVD, PPV, VoD, TV paga y TV abierta). El no respeto de estas ventanas es uno de los grandes atractivos de Cuevana, ya que los contenidos están disponibles prácticamente al momento de su primer lanzamiento. No obstante, se trata del punto más difícil para resolver, ya que los productores y distribuidores de contenidos deben hacer equilibrio entre la configuración actual de los canales (que es la que hoy paga las cuentas) y un modelo que se adapte a los cambios tecnológicos y de hábitos. De no ser así, los Cuevanas o como se llamen en el futuro, no desaparecerán, sino que se multiplicarán.

Curadores de apps

Con la explosión de las tiendas de aplicaciones para smartphones, la acción se concentró en los distintos proveedores de plataformas, como iOS y su Appstore, Android y su Market, Blackberry y su AppWorld o Microsoft  y su Windows Marketplace. Si bien los operadores móviles siempre mostraron su interés por participar del negocio de las aplicaciones, lo cierto es que hasta ahora no encontraron la forma de tener tiendas que resultaran más atractivas que las de los propios desarrolladores de plataformas.

Si no puedes contra ellos, úneteles, reza el dicho. Y esto es lo que está implementando la escandinava Telenor, quien lanzó un acuerdo global con Google para tener una tienda propia dentro del Android Market, un concepto conocido como store-in-store. En vez de requerir una dirección alternativa, la tienda de Telenor tendrá un lugar destacado en la home del Android Market de sus clientes y estará compuesta por aplicaciones seleccionadas así como actualizaciones continuas de un grupo de aplicaciones consideradas relevantes para los países en los que opera. En cada uno de los 11 mercados en los que Telenor da servicio habrá un equipo responsable de seleccionar y proponer hasta 50 aplicaciones con alta relevancia local. El operador se convierte así en una suerte de curador, otorgando más visibilidad a las aplicaciones que considere más relevante para su mercado y por lo tanto potenciando su popularidad. Adicionalmente, las tiendas contarán con facturación a través del operador, lo que facilitaría la adquisición de aplicaciones pagas.

En una tienda que cuenta con cientos de miles de aplicaciones, el problema que enfrenta el usuario es encontrar la indicada, más aún si esta tiene un fuerte componente local, ya que su popularidad será claramente menor que aquella de las que son independientes de la ubicación. Con esta selección realizada por el operador y su mediación en el pago, todos se benefician. Los usuarios porque acceden a aplicaciones relevantes con más facilidad, los desarrolladores ya que sus aplicaciones son promovidas, la plataforma porque el mayor uso de apps le da más relevancia y el operador que puede formar parte del negocio agregando valor y no sólo participando de un porcentaje del precio de éstas.

Nubarrón tech

Los últimos tiempos no han traído buenas noticias para la industria tecnológica local, particularmente para los fabricantes de computadoras personales. Problemas a nivel de la macro combinados con factores propios de la industria permiten prever la formación de nubes por sobre el hasta ahora límpido cielo tech.

Yendo de lo general a lo particular, sin dudas que toda la inquietud que se genera alrededor del dólar permite prever un aumento del precio relativo de la tecnología, aún la producida localmente, sea en Tierra del Fuego como en el resto del país. Así como un dólar barato colaboró para que aumentara la demanda por productos tecnológicos, con precios que cayeron en términos relativos frente a otros bienes de la economía nacional, su encarecimiento impactará en sentido inverso. Obviamente es muy difícil determinar hoy cuál será el valor futuro de esta divisa. Pero lo cierto es que la tendencia es a una recuperación de su valor y esto indefectiblemente se traducirá en un mayor precio en pesos. El impacto no sólo será en productos de origen extranjero sino también en los locales, los cuales tienen un altísimo componente de partes importadas a pagar en divisas. Quizás esto no se refleje tanto en los celulares, cuyo precio de venta generalmente tiene un importante componente de subsidio del operador. Pero otros productos, como las computadoras personales, no tendrán otra alternativa que trasladar el mayor costo al precio final.

No muy desconectado de este momento de incertidumbre con el dólar está la tendencia a mayores controles a las importaciones. Ya no se trata únicamente de las licencias no automáticas sino también, y como pudo observarse esta semana, los mayores requisitos (cuando no frenos) a la importación de bienes, que afectó a todos por igual, sin distinciones. Puede que el tema se resuelva en lo inmediato, pero es un indicador de cuál será la tónica en la materia. Y las restricciones de oferta suelen tener como consecuencia aumentos de precios.

Finalmente, y en el caso particular de las computadoras personales, las inundaciones en Tailandia y su consecuente impacto en la producción de discos rígidos presagia importantes aumentos en el precio de éstos, del orden del 150% según algunos productores locales. Una menor oferta de discos rígidos impactará a otros fabricantes de componentes así como de productos terminados. Algunos, como el CEO de Novatech, son optimistas, apostando a que habrá una mayor demanda por discos de estado sólido (que almacenan en memorias Flash) y una mayor tendencia a almacenar en la nube. Pero esto dependerá de cuánto dure el bache en la fabricación de discos rígidos.

Será cuestión de estar equipado y aguantar el temporal.

Dieta de celulares

Un par de meses atrás, Telefónica anunció una importante reestructuración de sus operaciones. Ésta estaba basada en dos ejes, uno geográfico (Europa y Latinoamérica) y otro funcional (Recursos globales y Digital). Esta semana, la reorganización comenzó a manifestarse con el anuncio de que habrá una importante reducción de los terminales móviles que ofrecerá el operador, pasando de 240 a menos 100.

El objetivo de Recursos Globales es potenciar los beneficios de las economías de escala, centralizando la adquisición de equipamiento a lo largo de la compañía para capitalizar su tamaño y evitar duplicaciones. En el caso de los terminales, la reducción en la variedad de modelos a ofrecer es del orden del 60%. Con esta, se recortan costos por varios lados. Uno es comprar más volumen de menor variedad de equipos logrando así mejores precios. Por otra parte, al tener menor cantidad de modelos, se reducen los costos de pruebas y soporte, así como de inventario de piezas y de stock en el canal.

No obstante, no es una movida exenta de riesgos. Al reducir la variedad de equipos disponibles, Telefónica deberá elegir cuidadosamente cuáles ofrecer. No sea cosa que tenga de los que la gente no quiere y no de los que quiere. Por otra parte, podría argumentarse que en la era de la hipersegmentación, disminuir la cantidad de modelos disponibles va contra la corriente. Pero, tal como lo demuestra el éxito del iPhone, con prácticamente un modelo por año (con diferencias básicamente dadas en la capacidad de almacenamiento), se pueden vender muchísimas unidades de un único equipo.

Será interesante observar cómo se desarrollan las cosas. Si la medida de Telefónica se muestra exitosa, podría presagiar un futuro con menos variedad.

Impulso adicional

Durante el 2010 se registró un bajón en la penetración de servicios Premium como consecuencia de los cambios en las transmisiones del fútbol local, las cuales dejaron de ser un adicional al básico para ser incorporadas a la TV abierta. No obstante, este año los mismos muestran un repunte de la mano de los paquetes digitales y los canales HD. Esto surge del informe “Telecomunicaciones residenciales 2011” realizado por Carrier y Asociados.

Los servicios adicionales tuvieron un importante crecimiento, pasando del 5 al 16% de los hogares con TV paga en el último año. En esto mucho tuvo que ver el recambio tecnológico producido de la mano de los televisores LCD y LED con el agregado de la alta definición (HD). Tan es así que los canales HD figuran en el primer lugar con el 37% de los hogares que contratan servicios adicionales al básico.

En muchos casos, el fuerte proceso de actualización de televisores hacia pantallas de LCD/LED y HD hace que los viejos equipos de tubo no sean totalmente descartados sino que se sumen al hogar. Así, cayó la cantidad de hogares con sólo un televisor, que pasaron de un 47 a un 37%. En el otro extremo, los hogares con 3 o más televisores, crecieron de un11 a un 23%.

El vaudeville del 4G

Esta semana Claro lanzó su servicio 4G y produjo cierto revuelo en el mercado, tanto por el lado de los medios como de su competencia. Los puntos de conflicto fueron dos y tienen que ver entre sí. Primero, la duda de si la tecnología utilizada (HSPA+) es efectivamente 4G. Segundo, si Claro, como anunció en su gacetilla de prensa, es el primer operador local en ofrecer 4G.

Para despejar las dudas, efectivamente HSPA+ sí puede considerarse una tecnología 4G porque así lo reconoce la UIT (Unión Internacional de las Telecomunicaciones), aunque originalmente de manera un poco ambigua. La controversia surgió porque hasta diciembre del 2010 sólo calificaban como 4G las tecnologías LTE (la cual está siendo probada localmente pero que necesita la asignación de nuevas frecuencias) y WiMax (cuya versión móvil no alcanzó el desarrollo pretendido). Pero a partir de entonces, HSPA+ pasó a ser parte del selecto club del 4G, por más que muchos lo vean como una evolución y potenciación del 3G. Así, lo de Claro es técnicamente correcto. Su servicio es 4G.

La cosa se pone más ríspida cuando en su gacetilla anuncia que “es la primer (sic) operadora en ofrecer servicios móviles soportados por tecnología de cuarta generación 4G (HSPA+)”. Esto alteró los ánimos en Personal y Movistar, ya que ambas empresas vienen utilizando esta tecnología desde el año pasado. Así las cosas, Claro no sería el primer operador en ofrecer 4G, aunque sí el primero en anunciarlo. Se puede afirmar entonces que estuvieron rápidos, tanto como la 4G.

Según las empresas, poner en funcionamiento una red HSPA+ consiste básicamente en dos cosas. Por un lado, una actualización del software de los equipamientos de la red, por lo que no hay que adquirir e instalar nuevo hardware. Por el otro, y esto sí es un poco más complejo y caro, hay que mejorar el backhaul, es decir, la red que va de las antenas al core de la red, lo que generalmente implica la instalación de fibra óptica. De hecho, muchas veces cuando hay lentitud en las conexiones móviles de datos, esto no se debe tanto a una saturación de la capacidad de la antena sino a la congestión que se produce entre ésta y la red troncal cuando la antena no está conectada a un vínculo con el suficiente ancho de banda (como sucede con los cables de cobre).

Más allá de las discusiones, la disponibilidad de 4G en Argentina abre nuevas posibilidades. Por el lado de los dispositivos móviles, por el momento son pocos los que pueden funcionar con esta tecnología. Apenas algunos pocos modelos de smartphones y de tablets disponibles hoy son compatibles. Por otra parte, esta mayor velocidad trae mejoras reales para el usuario en pocas aplicaciones, principalmente asociadas al video. Pero en el caso de los módems, la cosa se pone más interesante, no sólo porque permite una mejor conexión para computadoras. También convierte a los operadores móviles en ISP con productos que pueden competir con las velocidades estándares de la banda ancha fija. Claro mencionó que su red ofrece ahora velocidades de hasta 5 Mb, lo cual la hace competitiva frente a ciertas ofertas de ADSL y cablemódem. De hecho, un 3% de los hogares con conexión a Internet utilizan banda ancha móvil (según surge del informe “Telecomunicaciones residenciales 2011”), usando estos módems no ya como un complemento de la fija sino como un sustituto. Así se entiende mejor la importancia de este tipo de productos para Claro, cuya red fija tiene una capilaridad muy inferior a las de sus principales competidores en acceso a Internet: Arnet, Fibertel y Speedy.

Por supuesto que en términos de acceso a Internet de gran ancho de banda (de varias decenas de Mb), la gran esperanza está en la tecnología LTE. Pero para que esta sea posible en Argentina aún falta que el Estado licite el espectro necesario (no confundir con el que debería asignarse antes de fin de año como resultante de la devolución de Movistar). Esta licitación está prevista para algún momento del 2012, con lo que hay que pensar como mínimo en 2013 para hablar de 4G con LTE en Argentina. Ante esta situación, Claro podría comenzar a avanzar en el segmento residencial con sus módems HSPA+.

Tal como están las cosas entonces, y luego de la oficialización por parte de Claro, no sería raro que en breve tanto Personal como Movistar comiencen a promover productos bajo el nombre de 4G. Controversias al margen.