'Negocios'

Fin de año movido

La última semana del año resultó muy movida en términos de novedades para la industria.

Con la aprobación de la fusión Telecom-Cablevisión por parte del ENACOM anunciándose el jueves pasado a última hora de la tarde, las horas siguientes permitieron un análisis más pormenorizado al tiempo que fueron publicadas nuevas normas que contemplan este hecho. Una fue la Resolución Sintetizada 5641-E/2017. Por un lado, establece el 1° de enero de 2019 como la fecha donde se autorizará a toda empresa de telecomunicaciones a proveer servicios audiovisuales (TV) en cualquier localidad, tengan más o menos de 80.000 habitantes. De esta forma, no quedarán localidades blindadas contra la competencia a partir de esa fecha. Por otra parte, en todas las localidades (además de AMBA, Córdoba y Rosario) donde esté operando actualmente Cablevisión (no lo dice en estos términos, sino que menciona un operador por vínculo físico o radioeléctrico “que posea a nivel nacional, una cantidad total de abonados o suscriptores SUPERIOR a 700.000”, lo que a los efectos prácticos es lo mismo), los operadores de telecomunicaciones podrán dar servicio de TV a partir del 1° de enero próximo. En otras palabras, la convergencia estará abierta desde el 1° de enero en todas las localidades donde opera Cablevisión, sin importar su cantidad de habitantes.

Otra norma que no puede desvincularse totalmente de la aprobación de la fusión fue el Decreto 1060/2017. El mismo determina que la administración nacional, así como las empresas donde el Estado tenga participación mayoritaria en el capital o en las decisiones societarias (a excepción de Arsat), garantizarán a los operadores de telecomunicaciones el acceso a las infraestructuras pasivas aptas para el despliegue de redes. Una forma de facilitar y acelerar el despliegue de redes y sortear algunas limitaciones regulatorias a nivel local. Por otra parte, elimina de la definición de los SCM (Servicios de Comunicaciones Móviles) a los SRCE (Servicios Radioeléctricos de Concentración de Enlaces) que es el trunking de Nextel. De esta forma, no sólo este tipo de espectro con que cuenta la fusionada no se contabiliza dentro del espectro para SCM (por lo que no se cuenta para el cap) sino que también establece que el ENACOM podrá reatribuir el espectro para SRCE para su uso en SCM. Finalmente, habilita a la provisión del Servicio Básico Telefónico mediante el uso del espectro radioeléctrico atribuido para la prestación de servicios móviles en tecnología 4G. De esta forma, la telefonía fija podrá ser provista por la infraestructura móvil. Se trata del blanqueo de algo que ya viene ocurriendo de hecho en algunas zonas debido a los altos costos de despliegue y mantenimiento de red fija para un servicio en desuso.

Al respecto, sólo queda que se confirme la tan rumoreada habilitación para que las empresas de telecomunicaciones puedan dar servicios de TV satelitales. Sería una forma de acelerar la competencia para no quedar sujetos a los tiempos y recursos necesarios para el despliegue de infraestructuras de fibra óptica. Aunque está claro que el servicio de TV satelital sólo sería una transición hacia formas de consumo audiovisual más interactivas que las que puede ofrecer la tecnología de radiodifusión de la TV satelital.

Siguiendo con la TV, también hubo confusión con respecto del futuro de la TDA. La misma se debió a despidos en las señales estatales de esta plataforma de TV como consecuencia de la “desarticulación” de la unidad CIARA. Sin embargo, esto no implica, como circuló, el desmantelamiento de la TDA que es la infraestructura de televisión digital, la cual seguirá operando con las demás señales. Más allá de que se considere un éxito o fracaso la TDA, la misma es fundamental para la liberación del espectro que hoy utiliza la TV analógica, luego del apagón previsto para 2019.

En la semana que termina también fue noticia la venta de Metrotel a los fondos Riverwood y Blackstone. La misma se realizó a cambio de US$ 190 millones, un precio que sorprendió a varios, considerando que la misma había sido comprada por sus actuales dueños, SCP, por US$ 33 millones apenas 3 años atrás. Se trata de un operador de telecomunicaciones que tiene casi 11 mil clientes corporativos (entre los cuales hay muchos bancos de primera línea) y, tanto o más importante aún, una red de fibra óptica de 3.600 Km en el AMBA (Área Metropolitana de Buenos Aires). Los nuevos dueños apuntan a potenciar el valor de la red poniéndola a disposición no sólo de sus actuales clientes sino también de otros operadores. La movida es una más de las tantas que hoy apuntan a ofrecer infraestructura compartida (de fibra óptica o de torres para celulares) a los operadores existentes. Varias de las últimas inversiones en materia de telecomunicaciones se dirigen a este negocio más que al de ofrecer servicios directamente al cliente final.

El cierre del año trajo buenas noticias para el gobierno, tanto por la recuperación económica a nivel macro como por la consecuencia de algunas de las medidas tomadas, como fue la eliminación del arancel de importación a la informática. Según cifras de IDC publicadas en el diario La Nación, el 2017 termina con un crecimiento interanual del 78% en notebooks, 56% en tablets (Argentina sigue siendo una rareza en este aspecto considerando las tendencias mundiales) y un 4% en PC. La nota también incluía cifras de GFK que mencionan un crecimiento del 15% en televisores. Esto se suman al 16% de crecimiento en ventas de celulares (oficiales). Todo “pum para arriba” y con esperanzas de que el 2018 será aún mejor.

Días de radio

Primero se pensó que la TV acabaría con ella, pero la radio resistió y encontró su lugar. Ahora, es Internet quien amenaza a la radio, y la resistencia requerirá de un replanteo ante un escenario que no deja de cambiar. En el último año, más gente comenzó a escuchar únicamente radio online, mientras que también fue importante el crecimiento de aquellos que no escuchan radio, ni tradicional ni online. Esto surge del informe: “Internet y consumo audiovisual – 2017”, realizado por Carrier y Asociados.

El consumo de radio tradicional entre los usuarios de Internet descendió ligeramente entre 2016 y 2017, al tiempo que también bajó significativamente el porcentaje de usuarios que combinan el uso de radio tradicional y online. Este público optó por usar sólo plataformas online o directamente dejó de escuchar radio, ya que ambas respuestas crecieron.

El crecimiento de quienes dejaron de escuchar radio se da en todos los niveles etarios, por lo que no se trata únicamente de millennials que reemplazan la radio por Spotify (si es para escuchar música) o por podcasts u otras alternativas si se trata de programas informativos o de entretenimiento. No obstante, sí es importante pensar que una de las ventajas de la radio para escuchar música era la serendipia, característica hoy lograda por las listas de terceros o las sugerencias de las plataformas.

En la caída del consumo de radio tradicional también juega que la mayoría de los smartphones no incluyen un sintonizador de radio FM, como sí era habitual en los celulares del pasado. Esto, que podría cambiar en el corto plazo, serviría para que los usuarios opten nuevamente por la radio tradicional que no consume tráfico de sus abonos de datos.

Quienes no escuchan radio son más habituales en los segmentos socioeconómicos más bajos, así como en el AMBA. Por su parte, entre los que escuchan radio tradicional se encuentran los de mayor edad y nivel socioeconómico.

Cablevisión y Telecom, un solo corazón

Finalmente, y tal como se venía especulando en las últimas semanas, este jueves el ENACOM aprobó por unanimidad la operación de fusión entre Cablevisión y Telecom Argentina. Como se descontaba, la misma contiene algunas condiciones.

Como se dijo de entrada, la fusión en sí no era conflictiva, a no ser por dos elementos: el excedente en la acumulación de espectro de ambas compañías (por encima del límite establecido o cap) y la concentración en banda ancha en algunas zonas geográficas del país donde no quedaría competiendo una tercera red alternativa.

En materia de espectro, se optó por la devolución del excedente por encima de los 140 MHz. Este requisito es el mismo que tuvo en su momento Telefónica luego de la fusión de Unifón con Movicom (aunque en aquel entonces, el cap era más bajo). Dentro del cálculo se deja fuera del cap al espectro utilizado por el servicio de trunking de Nextel. O sea que solamente se contabilizará el espectro para servicios celulares. En este aspecto, es lógico esperar que la devolución tenga lugar en un tiempo menor al de aquel caso, ya que mucho de este excedente no está en uso por haber sido recientemente asignado. O sea, no hay mucho refarming que hacer.

Más complejo era el tema de la concentración en banda ancha. Si bien existían alternativas técnicas, eran poco atractivas desde el punto de vista real. La opción de vender una de las redes (que por razones de actualización tecnológica sería la de Telecom) no era atractiva para nadie. Difícilmente hubieran encontrado un comprador. Exigir la desagregación de la red de cable es algo también técnicamente posible, pero de difícil implementación (por las diferencias entre una red de cable y una de telefonía) y administración. Así, se optó por permitir el uso de la infraestructura pasiva de las redes de forma tal de facilitar el despliegue de redes alternativas. Esta condición estaría vigente por 2 años y sería renovable en la medida en que la empresa fusionada tenga una participación de mercado superior al 80%. Adicionalmente, se le exige a la fusionada tener en esas zonas los mismos precios (incluyendo promociones y descuentos) que en el AMBA. De esta forma, se asegura que el servicio cueste lo mismo que en un mercado con competencia.

Más allá de esto, la fusión generaba una incógnita. Ya se había establecido que la convergencia arrancaría el 1° de enero de 2018, pero sólo en los centros urbanos de Buenos Aires, Córdoba y Rosario. En otras palabras, que las telcos podrían dar servicios de TV sólo en estas zonas. Con la fusión, que quedará bajo el paraguas de Telecom, se creaba una zona de conflicto, ya que Cablevisión sí da servicios de TV fuera de estas plazas. Por tal motivo, se decidió que la empresa fusionada no esté habilitada para paquetizar productos (ej.: Vender TV de Cablevisión con celulares de Personal) sino hasta 2019, donde la convergencia llegaría a toda localidad de más de 80 mil habitantes.

Con esta decisión del ENACOM, se cierra la segunda etapa de aprobaciones de la fusión que comenzó con la CNV (Comisión Nacional de Valores). Resta ahora ver qué decide la CNDC (Comisión Nacional de Defensa de la Competencia). Muchos estiman que será sólo un trámite, pero está el antecedente de PRISMA, empresa que es propiedad de Visa y de 14 bancos importantes de Argentina, a quienes se les exigió desinvertir por tener posición dominante. El de hoy fue un paso muy importante, pero todavía queda el último.

¿El contenido es rey?

Recientemente, en una conversación con el dueño de uno de los principales medios del país, surgió un interesante intercambio respecto de los contenidos en el mundo moderno. Hay una duda que se expresa en la siguiente frase: “Content is King. Distribution is King Kong. A partir de allí, la conversación giró en torno de la pregunta: ¿qué es más relevante, tener contenidos o tener la distribución?”. La respuesta, obviamente, resultó ser “depende”.

La relevancia del contenido se evidencia en distintas movidas. En el foco de inversión de Netflix en desarrollar contenido propio y ser más que un mero agregador como lo fue en sus inicios. En el caso de Amazon que se apalanca sobre su fuerte marca y que planea invertir US$ 4.500 millones este año en producciones propias. En los planes de Disney para tener su plataforma OTT que le permita comercializar sus contenidos directamente y no sólo a través de terceros, y menos aún vía Netflix, con quien competirá. También están los esfuerzos de HBO y Fox para lograr que sus plataformas online cobren vida propia, algo que les está costando técnica y comercialmente. Y la lista sigue.

Por otro lado, tener la red de distribución es un activo estratégico, ya que la superposición de las mismas es costosa en su conjunto. Los costos deben amortizarse dentro de una cobertura geográfica acotada entre clientes que tienen una o más opciones. Así, quien tiene una red instalada corre con ventaja frente a cada nuevo jugador que quiere ingresar en su territorio. Algo que se hace más evidente en zonas de baja densidad poblacional.

En realidad, el reinado de los contenidos y de las redes de distribución depende de la escala del mercado. Es muy difícil que surja un Netflix que sólo atienda un país. Las escalas no dan aún en el caso de EE.UU., lo que obligó a Netflix a buscar los mercados del exterior que ya representan alrededor de la mitad de sus abonados. Estas diferencias se ven en los precios. Netflix puede cobrar un abono de menos de US$ 10, con un presupuesto anual de US$ 7.000 millones para producciones propias. En el caso local, el fútbol (contenido eminentemente local), cobra hoy casi US$ 17, pagando anualmente US$ 111 millones por el contenido principal (hay programación adicional, pero ésta no tendría mucho valor sin la transmisión de los partidos).

Esto no implica que a nivel local (distribución) los contenidos no pesen. Por el contrario. En un mundo donde la distribución de contenidos se da crecientemente sobre Internet, las redes juegan. Pero también es cierto que la conectividad tiende a la comoditización. Se contrata una determinada capacidad (en ancho de banda y a veces también en cuota de transferencia), y salvo diferencias notables de calidad técnica y/o comercial, lo mismo da una red que otra. Ahí, el contenido empieza a jugar como diferencial. Así lo ve Cablevisión, que con Flow busca darle un diferencial a su red. Al igual que Telefónica con su Movistar+, de la que se espera que lance algo similar en el país a partir de 2018. O Claro y su Claro Video que también recibirá un fuerte impulso cuando se habilite la convergencia. Pero en estos casos, las redes actúan como agregadores de contenidos, y cada una busca tener algunos que sean diferenciales, como lo ve Telefónica que cada año invierte más en producciones propias que podrá amortizar en su escala hispanoparlante.

En resumen, “Content is King” se aplica principalmente a escala global y puede marcar una diferencia si hay exclusividad a nivel local. “Distribution is King Kong” se aplica claramente a nivel local. Vivimos en una diarquía.

Avance OTT

Se sabe que los OTT de video, con Netflix a la cabeza, han ganado aceptación entre los usuarios de Internet en Argentina. A tal punto que en el 2017 un 66% de los usuarios consume video bajo esta modalidad, pagando o no  algún tipo suscripción. Esto surge del informe “Internet y consumo audiovisual -2017”, realizado por Carrier y Asociados.

El gran salto en el consumo de OTT de video se produjo en 2016, impulsado por un mayor conocimiento de esta modalidad a través del contagio, así como su presencia en los medios de comunicación masiva (diarios, TV, radio), anunciando lanzamientos o comentando contenidos al aire. También se vio potenciado por la aparición de alternativas que se sumaron a Netflix, especialmente de canales vinculados a la TV paga tradicional, como HBO y Fox, y más recientemente Flow. Y la oferta de SVOD (Subscription Video On Demand) sobre Internet sigue creciendo. Adicionalmente, la popularización de las Smart TV aportó lo suyo, facilitando el acceso desde pantallas televisivas.

Si bien estos valores representan usuarios y no hogares, se puede estimar en más de 3 millones la cantidad de hogares donde la banda ancha sirve de plataforma de acceso a contenidos en video desde Internet bajo un modelo OTT.

Paquete Felices Fiestas

Durante la semana, dentro del marco de la reunión de la OMC, la GSMA estuvo muy activa, participando en el encuentro y organizando un foro para debatir temas que interesan a la industria. La ocasión sirvió también para convocar a diversos actores del sector, donde las conversaciones giraban en relación con una batería de medidas regulatorias anunciadas por las autoridades y también rumoreadas. En base a los antecedentes recientes, se espera comiencen a concretarse para este fin de año.

La GSMA instó a los miembros de la OMC a que implementen medidas adicionales para transformar las normas y regulaciones nacionales y hacerlas más flexibles y “a prueba de futuro”. Más específicamente, abogó por el fomento del despliegue de redes con políticas de desarrollo universal de banda ancha, la maximización del uso del espectro y el favorecimiento de las inversiones. En línea con esto, sugirió que se actualicen los marcos regulatorios para que se alineen con el escenario que surge de un nuevo mundo digital, con un enfoque similar para todo el ecosistema, sin discriminaciones. Asimismo, pidió la promoción de normas armonizadas internacionalmente en relación con la privacidad y protección de datos, así como la facilitación de flujos de datos transfronterizos. En definitiva, la agenda de la industria en sus grandes lineamientos.

Pero en los intervalos, las especulaciones respecto del anunciado paquete de medidas (que podría incluir, pero no limitarse, a un DNU) tenían varias coincidencias y algunas divergencias, además de ciertas confirmaciones por parte del Ministro de Modernización. Este adelantó la aprobación de la fusión Telecom-Cablevisión con la condición (no aclaró si sería la única) de la devolución del espectro excedente, aunque sin quedar en claro cómo sería el mecanismo. Además, agregó que se espera hacer una nueva oferta de espectro durante 2018. Por otra parte, el Ministro también anticipó que habrá novedades en materia de compartición de infraestructura pasiva, aunque quizás no en lo inmediato.

Más allá de los dichos del ministro, también hay consenso entre los diversos actores en que se ampliarán las zonas de convergencia a partir de 2018, llegando hasta localidades de más de 80 mil habitantes. O sea, no se limitará a Buenos Aires, Rosario y Córdoba.

Por supuesto, la posibilidad de que se levante la prohibición de dar servicios de TV satelital por parte de los operadores de telecomunicaciones está en las conversaciones desde hace un tiempo, aunque sin menciones oficiales. Si bien esto los ayudaría a competir en un mercado convergente, las telcos son conscientes de que su aporte será escaso, sólo válido para una transición. Saben que el camino inexorable es hacia la IPTV transmitida por fibra óptica, ya que sería la única forma de contar con un producto competitivo frente a la oferta actual de las cableras.

Se viene un fin de año intenso.

Hablando se entiende la gente

En los últimos días se presentó en sociedad un nuevo OMV que será operado por Catel (Cámara de Cooperativas de Telecomunicaciones). El mismo utilizará el espectro de Movistar en su área de influencia (donde proveerá infraestructura) y usará la red del OMR en el resto del país. Su lanzamiento comercial está previsto para la primera mitad de 2018.

Al menos inicialmente, Catel dará servicios en varias provincias: Buenos Aires, Chubut, Córdoba, La Pampa, Mendoza, Misiones, Río Negro, Santa Cruz y Santa Fe. Según la cámara, esto les da un mercado potencial de 2 millones de usuarios en 500.000 hogares.

Catel, que originalmente buscó ser OMR, aportará su propia infraestructura en su área de influencia, utilizándola para realizar off load a través de su red fija. En otras palabras, Catel gestionará el servicio localmente y accederá a la red nacional de Movistar fuera de sus áreas de influencia.

Telefónica se ha mostrado siempre proclive a los modelos OMV en la región, pero en este caso dejaron entreabierta la posibilidad de ir un paso más allá y acordar la posibilidad de acceder a las redes fijas de las cooperativas en aquellas zonas donde no tenga despliegue. Por otra parte, algunos creen que Telefónica-Movistar corre el riesgo de perder clientes a manos de Catel. Pero también es cierto que el acuerdo es una forma de llegar a otros clientes hoy en manos de sus competidores a nivel nacional, obteniendo mejores escalas.

Más allá de las ofertas de referencia para OMV exigidas por las autoridades a los OMR, el acuerdo entre Catel y Telefónica evidencia que nada mejor que las partes acordando libremente esquemas asociativos en los que ambas logren beneficios.

Video multiplataforma

Internet y la digitalización rompieron la íntima relación tanto de contenido y red como de contenido y dispositivo. Así como la voz se independizó de la red telefónica y el video de la red de cable (generando una enorme disrupción en ambas industrias), algo similar ocurrió con los dispositivos. Desde hace tiempo se puede establecer una llamada de voz desde una PC o una tablet, y más recientemente se puede observar el crecimiento de diversos dispositivos para consumir contenido en video. Mientras que hasta hace unos años el video por Internet fue originalmente territorio exclusivo de la PC, en los últimos tiempos otros equipos digitales han ganado terreno como dispositivos de reproducción, impulsados la popularización de los OTT. Esto surge del informe “Tecnología residencial 2017” realizado por Carrier y Asociados.

Tan sólo en la comparación entre 2016 y 2017 se observa un retroceso en el uso de la PC como dispositivo de reproducción de video OTT, pasando del 76% al 64% de los usuarios que consumen estos servicios. Se trata del único dispositivo cuyo uso cayó, ya que todos los demás crecieron, encabezados por la Smart TV o TV conectada que subieron 18 puntos, el smartphone que lo hizo 17 puntos y en menor medida la tablet, con 9 puntos.

La suba generalizada en la utilización de diversos dispositivos para consumir video OTT evidencia también la multiplicación de los mismos. Esto es un indicador de que se han sumado diversas situaciones de consumo, desde la comodidad del hogar en un living o dormitorio con la TV conectada o Smart TV, hasta la intimidad y movilidad de un smartphone o una tablet. Lejos quedaron los tiempos en que la única forma de consumir contenido en video era exclusivamente a través de un televisor en algún lugar determinado del hogar. Hoy el video está disponible en todo momento, lugar y situación.

La PC se smartphoniza

En su corta existencia, el smartphone se cargó a prácticamente toda la industria de electrónicos de consumo: cámaras de fotos, de video, reproductores de audio, radios, GPS, estas funcionalidades fueron incorporadas y potenciadas por el smartphone. Ahora el smartphone apunta a alterar un nuevo mercado: el de las PC portátiles.

Durante la semana que pasó, Qualcomm, el principal proveedor de SOC (System On a Chip) de la industria móvil, presentó lo que denomina el Always Connected PC (ACPC). Se trata de una PC ultraportátil que incorpora características del smartphone: encendido instantáneo (como sucede al desbloquear un smartphone), batería de larga duración (22 hs de uso continuo y 30 días en stand by) y conectividad permanente con capacidad de Gigabit LTE. Se trata de equipos utilizando Windows 10 y el SOC Snapdragon que hoy da vida a los smartphones de más alta gama (Samsung S8, Moto Z2, LG V30, Pixel 2, etc.). Durante el anuncio, empresas como HP, Lenovo y Asus mostraron sus equipos que próximamente saldrán a la venta.

El anuncio se da en un contexto complejo que exige a Qualcomm buscar nuevos mercados. Es que, si bien el mercado de smartphones sigue creciendo, lo hace a un ritmo menor como consecuencia de su maduración. Así, los principales mercados son de reposición y los que muestran crecimiento lo hacen en base a equipos de gama baja y media, más económicos. Por otra parte, los principales actores en el mercado de smartphones han desarrollado sus propios SOC: Apple con los A, Samsung con Exynos y Huawei con Kirin. La arquitectura ARM está al alcance de todo lo que los llevó a intentar sus propios desarrollos con éxito. Y si bien sus propios SOC no están presentes en todos los modelos, que los tres primeros proveedores de smartphones estén explorando autoabastecerse de SOC es sin dudas una señal de alarma para Qualcomm. Mirando al futuro, Qualcomm puede ser optimista respecto de 5G y el IoT, pero son negocios a los que todavía les falta tiempo para alcanzar volúmenes significativos. El uso de sus SOC en PC portátiles es una oportunidad más inmediata.

La movida se da en un momento en que el smartphone tiene cada vez más un rol central en las vidas, permitiendo hacer más que con una PC. De allí que el concepto de tener los mismos beneficios de un smartphone en una PC sea una propuesta que genere interés. A su vez, se da en un escenario donde el precio de los datos móviles baja constantemente medido en GB, lo que hace que algunos operadores vuelvan a desempolvar modelos de datos ilimitados (o casi). Así, Qualcomm busca cambiar el concepto “Intelcéntrico” en el cual la PC está regida por la velocidad del procesador para llevar el foco a la duración de las baterías y a la conectividad.

En cuanto al canal por el cuál se venderán las ACPC se estima que será el mismo que hoy vende smartphones: retail, online y operadores. Para los dos primeros, será importante que las ACPC soportan tanto Nano SIM como eSIM, lo que permite la activación de los paquetes de datos directamente por el canal. En el caso de los operadores, es natural que haya desconfianza respecto de su rol habida cuenta de las experiencias negativas previas en cuanto a la venta de PC. Pero esta vez podría ser distinto. Ahora el crecimiento de las líneas móviles ya no es el de antaño y la llegada de estos dispositivos puede proveerle parte del crecimiento perdido. Se trata de dispositivos inherentemente móviles (no sólo inalámbricos), a tal punto que no habrá modelos sólo WiFi, sin conexión celular. También habrá una oferta simplificada, reducida en modelos, para simplificar la decisión del cliente. El precio, al menos inicialmente, estará en línea con las PC ultraportables así como con los de smartphones de gama alta, entre US$ 600 y 800, aunque por debajo de equipos de gama super alta, como el iPhone X o el Samsung S8.

Por lo pronto, y más allá de su impacto sobre las PC, las ACPC podrán marcar el fin de otra categoría: las tablets, especialmente aquellas que apuntan al mercado corporativo y profesional, quienes verán en una ACPC una propuesta más interesante, capaz de reemplazar simultáneamente a una PC portátil y una tablet.

El negocio de las ACPC puede ser interesante, aunque quizás su suerte esté atada al pricing de los datos ofrecidos por los operadores móviles. A su favor juega que ya muchos afirman que 5G estará disponible comercialmente en 2019, un año antes de lo esperado inicialmente. Y 5G será clave en este asunto por dos motivos: una baja sensible del costo de los datos y una conectividad disponible en todo momento. Algo así como hoy sucede con la electricidad. Pero en el ínterin, si los operadores no ajustan sus propuestas de datos, la duración de la batería será su principal punto saliente. Habrá que ver si esto es suficiente para imponer masivamente el concepto.

Recalculando

Lo que nació como una declaración en off de un funcionario del ENACOM terminó generando un importante revuelo mediático entre fines de la semana pasada y comienzos de la actual luego de la publicación de una segunda nota retomando sobre el tema. La noticia de que el regulador de las comunicaciones estaba trabajando sobre un esquema de “lista negra enriquecida”, generó mucha incertidumbre entre los usuarios (incluyendo a los periodistas como tales). [Ver más en “Lista blanca, lista negra”]

Si bien el segundo artículo mencionaba que “en el Gobierno remarcan que esto afectará sólo a los teléfonos llegados al país desde que la nueva norma entre en vigencia (no los ya ingresados)”, es sabido que mucha gente no pasa del título y la bajada, y en base a ello interpreta libremente lo que sucede. Así, y más allá de las naturales quejas por la diferencia de precio entre un equipo comprado legalmente en el país (incluyendo impuestos y otros componentes del “costo argentino”), comenzaron a emerger inquietudes respecto de lo que sucedería con los equipos ingresados por la vía informal hoy en funcionamiento. De todos modos, la medida jamás podría ser retroactiva. Con un mercado informal que en los últimos 3 años suma entre 6,5 y 7 M de equipos, dejarlos fuera de funcionamiento sería un caos para usuarios y operadores y un escándalo para el gobierno. Muchos respiran aliviados.

De todos modos, desde el gobierno ayudaron a crear confusión y zozobra. Por un lado, el Secretario de Comercio afirmó en un tuit que la información era falsa. Pero ese mismo día, pocas horas después, el Enacom emitió un comunicado de prensa en el cual indicó que “al momento no existe fecha ni plazo previsto para la puesta en marcha de las posibles medidas, las cuales se analizarán oportunamente”. El juego del gran bonete: ¿Yo señor? No señor.

Más allá de los dimes y diretes entre distintas áreas del gobierno involucradas con la medida, lo concreto es que el tema está en el tapete desde hace años, impulsado por los fabricantes y las marcas que ven en el contrabando una competencia desleal (impuestos, costos laborales en blanco y otros). Y desde hace un tiempo se viene barajando la posibilidad de establecer las listas blancas.

Desde la industria, algunos quieren que el Estado vaya más a fondo contra el contrabando vía la justicia y la AFIP. Es que los volúmenes que maneja son lo suficientemente elevados como para que su actividad pase desapercibida a los controles tanto de frontera como en la comercialización. También hay quienes exigen un mayor compromiso por parte de Mercado Libre, plataforma de e-commerce por donde se canaliza una porción no menor de la mercadería. Es que ML ofrece la posibilidad de vender sin local, haciendo el delivery con una moto, lo que los hace más difícil de ubicar. Por esto, quisieran que ML exigiera a los vendedores de celulares la documentación que acredite procedencia de la mercadería a partir de un volumen determinado de ventas. Un tema difícil ya que ML es tomado como uno de los ejemplos de lo que el gobierno pretende como el empresariado moderno y globalizado, lo que ya le trajo (al gobierno) rispideces con la AFIP.

Por supuesto, y como ya fuera dicho aquí anteriormente, todos estos problemas no existirían de no ser por la importante brecha de precios entre un celular adquirido legalmente en el país (sea de Tierra del Fuego o importado) y uno comprado en el exterior. Esa es la batalla de fondo que se está librando, más silenciosa y gradualmente, que comenzó con la regularización del mercado cambiario, siguió con las modificaciones impositivas relativas a los impuestos internos y los acuerdos gremiales y tuvo un nuevo episodio con la eliminación de las licencias no automáticas para los productos electrónicos (lo que incluye celulares) esta semana. Todavía queda mucho por recorrer, pero al menos la dirección es la correcta.