'Electrónicos'

Fin de año movido

La última semana del año resultó muy movida en términos de novedades para la industria.

Con la aprobación de la fusión Telecom-Cablevisión por parte del ENACOM anunciándose el jueves pasado a última hora de la tarde, las horas siguientes permitieron un análisis más pormenorizado al tiempo que fueron publicadas nuevas normas que contemplan este hecho. Una fue la Resolución Sintetizada 5641-E/2017. Por un lado, establece el 1° de enero de 2019 como la fecha donde se autorizará a toda empresa de telecomunicaciones a proveer servicios audiovisuales (TV) en cualquier localidad, tengan más o menos de 80.000 habitantes. De esta forma, no quedarán localidades blindadas contra la competencia a partir de esa fecha. Por otra parte, en todas las localidades (además de AMBA, Córdoba y Rosario) donde esté operando actualmente Cablevisión (no lo dice en estos términos, sino que menciona un operador por vínculo físico o radioeléctrico “que posea a nivel nacional, una cantidad total de abonados o suscriptores SUPERIOR a 700.000”, lo que a los efectos prácticos es lo mismo), los operadores de telecomunicaciones podrán dar servicio de TV a partir del 1° de enero próximo. En otras palabras, la convergencia estará abierta desde el 1° de enero en todas las localidades donde opera Cablevisión, sin importar su cantidad de habitantes.

Otra norma que no puede desvincularse totalmente de la aprobación de la fusión fue el Decreto 1060/2017. El mismo determina que la administración nacional, así como las empresas donde el Estado tenga participación mayoritaria en el capital o en las decisiones societarias (a excepción de Arsat), garantizarán a los operadores de telecomunicaciones el acceso a las infraestructuras pasivas aptas para el despliegue de redes. Una forma de facilitar y acelerar el despliegue de redes y sortear algunas limitaciones regulatorias a nivel local. Por otra parte, elimina de la definición de los SCM (Servicios de Comunicaciones Móviles) a los SRCE (Servicios Radioeléctricos de Concentración de Enlaces) que es el trunking de Nextel. De esta forma, no sólo este tipo de espectro con que cuenta la fusionada no se contabiliza dentro del espectro para SCM (por lo que no se cuenta para el cap) sino que también establece que el ENACOM podrá reatribuir el espectro para SRCE para su uso en SCM. Finalmente, habilita a la provisión del Servicio Básico Telefónico mediante el uso del espectro radioeléctrico atribuido para la prestación de servicios móviles en tecnología 4G. De esta forma, la telefonía fija podrá ser provista por la infraestructura móvil. Se trata del blanqueo de algo que ya viene ocurriendo de hecho en algunas zonas debido a los altos costos de despliegue y mantenimiento de red fija para un servicio en desuso.

Al respecto, sólo queda que se confirme la tan rumoreada habilitación para que las empresas de telecomunicaciones puedan dar servicios de TV satelitales. Sería una forma de acelerar la competencia para no quedar sujetos a los tiempos y recursos necesarios para el despliegue de infraestructuras de fibra óptica. Aunque está claro que el servicio de TV satelital sólo sería una transición hacia formas de consumo audiovisual más interactivas que las que puede ofrecer la tecnología de radiodifusión de la TV satelital.

Siguiendo con la TV, también hubo confusión con respecto del futuro de la TDA. La misma se debió a despidos en las señales estatales de esta plataforma de TV como consecuencia de la “desarticulación” de la unidad CIARA. Sin embargo, esto no implica, como circuló, el desmantelamiento de la TDA que es la infraestructura de televisión digital, la cual seguirá operando con las demás señales. Más allá de que se considere un éxito o fracaso la TDA, la misma es fundamental para la liberación del espectro que hoy utiliza la TV analógica, luego del apagón previsto para 2019.

En la semana que termina también fue noticia la venta de Metrotel a los fondos Riverwood y Blackstone. La misma se realizó a cambio de US$ 190 millones, un precio que sorprendió a varios, considerando que la misma había sido comprada por sus actuales dueños, SCP, por US$ 33 millones apenas 3 años atrás. Se trata de un operador de telecomunicaciones que tiene casi 11 mil clientes corporativos (entre los cuales hay muchos bancos de primera línea) y, tanto o más importante aún, una red de fibra óptica de 3.600 Km en el AMBA (Área Metropolitana de Buenos Aires). Los nuevos dueños apuntan a potenciar el valor de la red poniéndola a disposición no sólo de sus actuales clientes sino también de otros operadores. La movida es una más de las tantas que hoy apuntan a ofrecer infraestructura compartida (de fibra óptica o de torres para celulares) a los operadores existentes. Varias de las últimas inversiones en materia de telecomunicaciones se dirigen a este negocio más que al de ofrecer servicios directamente al cliente final.

El cierre del año trajo buenas noticias para el gobierno, tanto por la recuperación económica a nivel macro como por la consecuencia de algunas de las medidas tomadas, como fue la eliminación del arancel de importación a la informática. Según cifras de IDC publicadas en el diario La Nación, el 2017 termina con un crecimiento interanual del 78% en notebooks, 56% en tablets (Argentina sigue siendo una rareza en este aspecto considerando las tendencias mundiales) y un 4% en PC. La nota también incluía cifras de GFK que mencionan un crecimiento del 15% en televisores. Esto se suman al 16% de crecimiento en ventas de celulares (oficiales). Todo “pum para arriba” y con esperanzas de que el 2018 será aún mejor.

Diversificados

La existencia de PC y de smartphones son una constante en los hogares argentinos conectados. Pero ya no están solos. En los últimos años ha sido notable el avance de otro tipo de dispositivos, orientados principalmente al consumo de contenidos y entretenimiento. Esto surge del informe “Tecnología residencial 2017” realizado por Carrier y Asociados.

Disponer de al menos una PC (cifra que actualmente llega a un promedio de 2,3 por hogar) es natural, ya que el acceso a Internet desde el hogar requirió históricamente de este dispositivo. Más cerca en el tiempo, la explosión de los smartphones, hoy superando ampliamente los 30 millones, hicieron que éstos también se volvieran habituales en el paisaje doméstico. La penetración de ambos dispositivos se encuentra entonces en un punto prácticamente de saturación para los hogares conectados.

 

 

Sin embargo, en los últimos dos años se han registrado marcados crecimientos de otro tipo de dispositivos conectables. Las Smart TV, presentes en el 58% de los hogares conectados, encabezan este segundo grupo, creciendo marcadamente en los últimos 2 años. Las mismas son más habituales en los hogares con hijos (de todas las edades). Luego siguen las tablets (50%) y las consolas conectables (35%), en ambos casos más populares en los hogares con hijos menores. Las tablets suplen a los smartphones en el caso de los menores que todavía no usan celulares, ofreciendo las mismas funcionalidades a un costo sensiblemente menor.

Un dato significativo es que en los hogares jóvenes (donde todos sus integrantes son menores de 34 años) es donde más baja es la penetración de PC (89%). Un adelanto quizás de cómo irá perdiendo relevancia como dispositivo hogareño.

Cómo compran los millennials

Los millennials conforman una generación que empezó a hacer compras cuando ya existía el comercio electrónico, a diferencia de generaciones anteriores que tuvieron que hacer un proceso de aprendizaje de la compra offline a la online. Esta naturalidad en el abordaje se refleja en sus hábitos, según surge del informe “Los millennials y sus consumos tecnológicos – 2016” realizado por Carrier y Asociados.

El comercio electrónico es una actividad más habitual entre los mayores de este segmento, quienes por un tema de etapa vital están en sus primeros años de independencia tanto económica como habitacional. Así, consumen muchos productos que cubren necesidades cotidianas (artículos para el hogar, muebles, bazar, etc.). Adicionalmente, los productos que los millennials de todas las edades adquieren más habitualmente vía electrónica son: tickets (sobre todo para shows musicales), viajes y turismo (como pasajes y hospedajes que adquirieron online desde siempre), bastante indumentaria, así como electrónica y electrodomésticos.

Sin dudas para esta generación Mercado Libre es el sitio de referencia. Esto se debe no sólo a su historia y relevancia en la plaza local sino también a la amplia disponibilidad de productos, la financiación con tarjeta de crédito, los precios competitivos y la entrega a domicilio. Mercado Libre tiene una posición naturalmente dominante, lo que refuerza la idea de que distintas marcas tengan su tienda online dentro de esta plataforma.

En relación a los medios de pago utilizados para compras electrónicas, la tarjeta de crédito domina. No sólo hace que el proceso sea más cómodo e inmediato, sino que también suma la posibilidad de acceder a la financiación en cuotas. Esto, combinado con la popularidad de Mercado Libre, ubica a Mercado Pago como la plataforma de pagos preferida. Sus ventajas son un registro por única vez, lo que acelera las compras posteriores de productos de diversos rubros, así como la posibilidad de usarla también en otros sitios.

En cuanto a los dispositivos utilizados para el comercio electrónico, la PC sigue reinando. Su pantalla de mayor tamaño hace que sea más cómodo el proceso. A esto hay que sumar las múltiples pestañas posibles en el navegador que facilitan la comparación entre productos y vendedores (algo que también puede hacerse desde un móvil, pero que evidentemente no es tan habitual). Sin dudas, el celular es el futuro también para el comercio electrónico, pero en esta materia todavía le falta un poco.

LTE: Mucho más que una tecnología ultra veloz

Cuando un operador móvil lanza por primera vez sus servicios 4G, éstos suelen ser presentados como una versión mucho más veloz que lo ofrecido hasta el momento. Si bien esto es cierto, es mucho más lo que aporta LTE (Long Term Evolution o Evolución de Largo Plazo), tanto al usuario, sean individuos u organizaciones, como también a los Estados y la industria.

LTE es la tecnología que impulsa la 4° generación (o 4G) de las comunicaciones móviles. La 1G, basada en tecnología analógica, dio vida a la telefonía móvil con la voz como único servicio. La 2G aportó la digitalización y con ello una mayor capacidad para establecer comunicaciones de voz así como la introducción de la palabra escrita vía SMS. La 3G, hoy dominante en Latinoamérica, agregó capacidad de banda ancha móvil sobre la base de una tecnología pensada para la voz. Los resultados fueron muy buenos porque impulsó el acceso a Internet y datos desde el celular. Estamos hoy en la región en la etapa inicial del desarrollo de la 4G, la cual fue concebida como una tecnología para transmitir datos, lo que la hace mucho más eficiente en el uso de los recursos (red, espectro), proporcionando más velocidad y capacidad. Pero los beneficios de la tecnología LTE no se limitan a ofrecer más velocidad. Hay mucho más de lo que se percibe inicialmente.

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Para Nostradamus

Pronosticar no suele ser tarea sencilla. A fin de cuentas se trata de adelantar el futuro, el cual siempre es incierto en alguna medida. Pero en el caso del mercado tecnológico local, y más particularmente el vinculado a la electrónica, pronosticar cómo será el 2014 se ha vuelto un desafío mayor. Los acontecimientos de los últimos dos meses (¿por qué las cosas se complican tanto hacia fin de año?) han introducido un factor incertidumbre mayor al habitual para el corto plazo, lo que implica que estimar con precisión qué ocurrirá este año se haya vuelto todo un desafío.

Desde el cambio de ministros, quedó en claro que el gobierno buscaba acelerar el ritmo de la devaluación del peso, por encima de la inflación (tanto real como oficial). Pero el salto brusco que se produjo en enero tuvo múltiples efectos. El más obvio fue el encarecimiento automático de todo producto importado o con una alta participación de componentes o insumos extranjeros, tal cual sucede con la producción de Tierra del Fuego que afecta a celulares, tablets, PC y televisores. Un encarecimiento en términos relativos naturalmente impactará negativamente en los volúmenes. Pero claro, un efecto colateral de la devaluación fue una disparada en la inflación. Si bien el coletazo inicial fue exagerado (fruto de la incertidumbre y de los temores por el costo de reposición) lo cierto es que el salto se produjo. Y si el remedio elegido sigue siendo el accionar de comerciantes y empresarios “inescrupulosos”, es difícil pensar que se llegará a una solución al problema en el corto plazo. La resultante es que los precios crecen más rápido que los salarios, con lo cual gran parte de la demanda tendrá menos recursos disponibles para comprar tecnología. La cosa se agrava cuando, ante la aceleración de la inflación, naturalmente comienza a retacearse la financiación. Ya esta semana varios comercios anunciaron el fin de los 12 pagos con tarjeta de crédito. En resumen, estas últimas semanas trajeron una suba de los precios relativos (por devaluación e inflación) y una restricción al crédito (tarjetas). El resultado natural será sin dudas un impacto negativo en las ventas.

En el caso particular de la producción de Tierra del Fuego, de donde provienen el 100% de los celulares y el grueso de los televisores (no tan así tablets y PC), el panorama será más sombrío si finalmente se cumple el pedido del Poder Ejecutivo de que los productores de la isla reduzcan en un 20% sus importaciones. Si esta reducción se llevara a cabo, no hay que pensar linealmente en una reducción del 20% en unidades. Los productores enfocarán sus importaciones en los productos de más alta gama que es donde más inciden los beneficios impositivos en el precio final. Así, la caída en unidades podría ser mayor al 20% mencionado. Es claro que el pedido de reducción de importaciones a Tierra del Fuego surge de la escasez de reservas, la cual seguramente también afecte a los importadores (caso tablets y PC) que verán sus pedidos “demorados”.

En definitiva, el 2014 se presenta con un combo de devaluación, inflación, restricciones al financiamiento y al acceso a divisas que reducirán la oferta y subirán sus precios relativos. Con este escenario, ya la pregunta no es si habrá caída en los volúmenes de ventas de electrónicos, sino cuál será su nivel. Llamen a Nostradamus.