'Negocios'

En busca del modelo

Las últimas semanas fueron turbulentas para el video online ilegal. Con el arresto del CEO de Megaupload, a nivel internacional, y el inicio de una causa penal al fundador de Cuevana, a nivel local, el hábito de hacer streaming de video por Internet se vio notablemente afectado. No obstante, nadie cree que esta estrategia sea la indicada para terminar con una práctica que está cada vez más arraigada.

No se trata de caer en el discurso neo hippie de que los contenidos deben ser libres y gratuitos. Cualquier actividad que no esté remunerada dejará de ser viable. Y así como ninguno de nosotros quiere trabajar gratis (salvo que sea ad honorem por una causa altruista o por un interés en un desarrollo posterior), si no hay algún tipo de retribución económica, los productores, directores, técnicos y actores se dedicarán a otra cosa.

Tampoco se puede emparejar la situación del negocio del video (películas y series principalmente) con el de la música. Existe una diferencia sustancial entre la música y el video. Quienes hacen música (cantantes, músicos, técnicos) pueden regalar sus grabaciones como una herramienta promocional para luego hacer dinero con las interpretaciones en vivo, como es el caso de Roger Waters y sus 9 conciertos en River o artistas menos populares en ámbitos más reducidos. Sin embargo, hasta ahora no se ha encontrado la forma de que quienes hacen una película puedan recuperar lo invertido si no es a través de una entrada de cine, una venta o alquiler de un DVD o, más recientemente, la venta de un abono o un pago del estilo PPV (pay per view) o VOD (video on demand).

No obstante, la tecnología ha cambiado y con ésta también lo han hecho los hábitos de las personas. Ya nadie quiere esperar meses para poder ver en su casa una película recién estrenada. Ni tampoco nos conformamos con ver en la TV estrenos de un serie que ya tienen 6 meses. Tampoco nos resignamos a dejar de ver una película francesa simplemente porque localmente no hay quien la distribuya. Y claramente, queremos ver algo en video en el momento en que más nos place y conviene, no en el día y horario elegido por el programador en base a múltiples compromisos. Por esto mismo, pensar que la gente mira películas por Internet simplemente porque es gratis, es equivocar el diagnóstico. Por algo existe un fenomenal negocio de DVD piratas así como alternativas legales por las cuales se está dispuesto a pagar. La cosa no pasa tanto por el precio sino por la forma de consumir. Y aquí, la demanda avanzó mucho más rápido que la oferta. El riesgo para la oferta (la industria) es que le saquen tanta ventaja que no pueda alcanzarla. Y si eso llegara a ocurrir, perderemos todos.

Aliviando la carga

Desde la explosión de los smartphones y su consecuente mayor consumo de la capacidad de las redes móviles, se buscaron distintas formas de poder lidiar con el fenómeno que hizo que la demanda por ésta creciera mucho más que la oferta.

Algunos optaron por limitar la demanda. Fue así como, luego de tarifas planas iniciales, muchos en la industria pasaron a productos de abono más un adicional por consumo de excedente. No obstante, esta es una solución de compromiso que no alcanza en una industria donde cada día hay más aplicaciones sedientas de capacidad. Primero fue la navegación lisa y llana (que se disparó con el lanzamiento del iPhone). Luego se agregó el video, potenciado por el crecimiento de las tablets más aptas para el consumo de este tipo de contenidos que los teléfonos. Ahora tenemos el caso del nuevo iPad que con su pantalla de altísima resolución generará más tráfico en las redes móviles. Y todo indica que este apetito por más capacidad no se detendrá.

La opción de aumentar las capacidades de las redes está, pero es cara y, sobre todo, lleva tiempo, cuando no hay otras complicaciones. Tal es el caso de las tecnologías 4G que no sólo requieren de importantes inversiones en la red, sino que también necesitan de espectro (en Argentina aún no hay fecha para la licitación del espectro necesario para esta tecnología) a lo que se suma la diversidad de frecuencias en las que puede trabajar, atentando contra las economías de escala.

Por todo esto, resulta interesante el anuncio del trabajo en conjunto entre la GSMA y la WBA (Wireless Broadband Alliance) para desarrollar un marco técnico y comercial que permita el roaming entre redes celulares y WIFI de una manera simple y transparente para el usuario. Así, en lugar de requerir que el usuario tenga que identificarse manualmente, el proceso de conexión ante un hotspot WiFi se hará través de la propia tarjeta SIM del dispositivo móvil.

En definitiva, ningún camino para equiparar oferta con demanda alcanza por sí sólo. Todo apunta a un mundo donde convivan el consumo por uso, las nuevas tecnologías de redes móviles de mayor capacidad y las redes híbridas fijo-móviles. Y ahí sí podremos hacer video llamadas HD en pantallas con tecnología Retina en el día del amigo sin ningún inconveniente…

Crecimiento fueguino

A casi un año y medio de la sanción de lo que en su momento se dio en llamar “impuestazo tecnológico”, una de cuyas consecuencias fue el inicio de la fabricación de electrónicos en Tierra del Fuego, un 80% de los celulares comercializados en 2011 provinieron de la isla. Esto surge del informe “Mercado celular argentino – 2012” recientemente finalizado por Carrier y Asociados.

Previo al “incentivo” a la fabricación en la provincia más austral del país, sólo Motorola producía algunos modelos allí, por lo que en el 2009 representó apenas un 4% del mercado. La cifra creció aceleradamente en 2010, donde llegó al 38%. El 80% alcanzado en 2011 no estaría lejos del máximo, ya que no todos los modelos se fabrican localmente, al menos no inicialmente.

Estas cifras pueden ser vistas como un verdadero éxito para aquellos que sienten orgullo al ver el “made in Argentina” en productos tecnológicos. Y si el objetivo fue lograr sustituir la importación directa de productos terminados por componentes que se ensamblan localmente, éste fue alcanzado.

No obstante, otros podrán decir que es todavía temprano para medir otra clase de éxitos, más duraderos. Desde una perspectiva industrial más amplia, la movida será un éxito cuando nuestros teléfonos puedan ser exportados a precios competitivos y/o cuando la industria local permita el desarrollo de una red de proveedores de componentes más sofisticados que packaging o documentación, cimentando una auténtica industria electrónica nacional.

Lo concreto es que todavía la industria de Tierra del Fuego es como un niño que comienza a caminar. Por ahora, se mueve con andador, lo cual está bien para los primeros pasos. Pero los padres podrán estar orgullosos cuando se le quite el andador y el niño camine por sus propios medios.

LTE (La Tenés Embrollada)

Si bien el desarrollo de redes LTE no es una novedad, esta tecnología acaba de ganar mucha prensa con el lanzamiento del iPad (el nuevo, no los otros… qué confusión). Es que si bien despierta las fantasías tecnológicas más asombrosas, su realidad se presenta no sin complejidades.

Uno de los primeros llamados de atención que surgieron con el nuevo iPad es que el uso de LTE no será posible fuera de los EE.UU. y Canadá, obligando a sus dueños a usar estándares de menor velocidad (como HSPA+) estando de viaje. Esto sucede no porque no haya otros países que cuenten con LTE, sino que esta tecnología funciona, según el país, en distintas frecuencias, marcando la diferencia entre poder usarla o no.

Según la GSMA, para el 2015 habrá más de 200 redes LTE activas usando 38 combinaciones de frecuencia de espectro. Esto da la pauta de lo complicado que resultará para los dispositivos LTE (al menos los actuales) poder operar globalmente. Las múltiples frecuencias de uso son una pesadilla para los fabricantes de terminales, si es que se pretende que sean “globales”. Los dispositivos fabricados para una frecuencia determinada no funcionan en una red que trabaja en una diferente. La otra opción es tener distintos modelos para distintas regiones.

Quizás por esto es que el lanzamiento de equipos con LTE no se da al ritmo deseado por los operadores. Una de las cosas que llamó la atención en el MWC de Barcelona fue que no hubo tantos dispositivos LTE anunciados en el evento. Inclusive, desde la perspectiva de la infraestructura, hubo mucho énfasis en tecnologías como small cells (las herederas de las femtoceldas) o en la derivación del tráfico hacia redes fijas vía WiFi (lo que en la jerga se denomina WiFi offload). Quizás el hecho de que muchas de las noticias vengan hoy de EE.UU. donde tanto Verizon como AT&T (los dos más grandes operadores de aquél país) ofrecen una red LTE, hace pensar que esta tecnología está más madura de lo que la realidad indica.

¿Debería preocuparnos en Argentina estas demoras en el desarrollo de LTE? No por ahora. Para entender mejor esto, simplificando se podría decir que así como la 2G fue la tecnología para la voz y los SMS, la 3G lo es para los datos y la 4G lo es para el video. Esta última no es aún una aplicación imperiosa, salvo en el caso de las tablets, que por ahora es incipiente. Así, todavía no está clara la conveniencia económica de embarcarse en LTE, que requerirá de inversiones en espectro así como la infraestructura, especialmente en la red que conecta a las antenas, la cual indefectiblemente deberá ser de fibra óptica para poder transmitir los volúmenes propios de LTE. Además, mientras tanto podrán potenciar tecnologías como HSPA+ (de la cual todavía se discute si es 4G o 3G), que tienen un ancho de banda teórico más que suficiente para video pero con la ventaja que lo hace con la infraestructura de red ya instalada.

Otro detalle más que marca lo lejos que estamos de LTE en Argentina: todavía ni siquiera hay un cronograma (siempre postergable) para la licitación del espectro necesario para esta tecnología.

Reformulando el Monedero

Luego de muchos meses de negociaciones, donde claramente hubo cambios de escenario, esta semana se anunció la compra de la tarjeta Monedero por parte de Visa. Pero no se trata únicamente de un cambio de manos. Monedero seguirá existiendo, aunque será distinta.

La tarjeta Monedero perderá, en unos 6 meses, el mayor atractivo que hizo que gozara hoy de 1,2 millones de plásticos (la mitad de los cuales está activo): su capacidad para pagar por transporte público, o en otras palabras, dejará de ser SUBE compatible. El pago de transporte será monopolio del Estado. De esta forma, Visa no compró usuarios de Monedero sino su tecnología, infraestructura, recursos humanos y red de comercios y servicios adheridos. El objetivo de Visa es tener un producto de micropago que tendrá inicialmente dos  formatos: tag y online.

El “Monedero Tag” será un dispositivo RFID autoadhesivo que podrá pegarse en el celular. El uso con el celular es por un tema de practicidad y portabilidad, no porque haya ninguna interacción entre el tag y el teléfono. Este último es sólo un soporte físico, y por lo que se vio, queda bastante feo, aunque pueda ser práctico. Un atentado contra el diseño industrial. Más allá de esto, el Tag es el reemplazo directo de las actuales tarjetas y por sus características, mañana podrá adoptar otros formatos, como pulseras, llaveros o cualquier elemento que se porte. El “Monedero Online” es una cuenta virtual prepaga que se opera a través de una app móvil o desde la web. Se trata de una suerte de PayPal que permitirá realizar tanto pagos en Internet como en el mundo físico.

A pesar de mantener el nombre, Monedero cambiará sustancialmente. Es claro que la pérdida de la capacidad de pagar por transporte público le quitará el interés a muchos de sus actuales usuarios. Por otra parte, al ser un medio de pago que, al menos inicialmente, sólo podrá recargarse vía tarjeta de crédito o débito, reduce su universo de usuarios a aquellos bancarizados. Visto así, significa un retroceso. Pero a favor de la nueva Monedero está el respaldo de Visa (tanto como marca, know how, red de POS) y que dejará de ser un producto específico del AMBA (Área Metropolitana de Buenos Aires) para extenderse a todo el país.

En definitiva, un nuevo intento de Visa por desarrollar un monedero electrónico. No se trata de la primera vez. Años atrás lanzó Visa Cash sin éxito. El momento y el contexto son ahora más favorables, lo que no eximirá de ajustes sobre la marcha.

¿Una tablet en tu futuro?

En días en que los medios cubrieron extensamente el lanzamiento de la nueva iPad, resulta interesante repasar qué es lo que está sucediendo localmente en el mercado de tablets que por cierto presenta algunas características propias.

Las tablets mostraron un importante crecimiento en el último trimestre del 2011, cerrando el año con unas 225 mil unidades despachadas. En esto no influyó la fabricación en Tierra del Fuego, ya que representó apenas el 2% del total de unidades. O sea que a diferencia de los celulares o notebooks, se trata todavía de un mercado claramente de importación. Esto podría cambiar este año, ya que los productores de la isla presentaron diversos proyectos que prevén la fabricación de unas 200 mil unidades para el 2012. Lo que es una incógnita es si esto significará mayores trabas para la importación de tablets, algo que hasta el momento no parece haber sucedido.

Visto por marcas, se pueden hacer algunas observaciones. Si bien es un mercado liderado por Apple y su iPad, con apenas el 20% no tiene el grado de participación que registra en otras latitudes. Quizás influya principalmente su precio local, que es de más de US$ 800, mientras que equipos basados en Android que no son de primeras marcas internacionales arrancan en alrededor de US$ 200. De hecho, entre las 10 primeras más vendidas se encuentra Coby (2º lugar), Titan (6º) y Ranser (9º).

En cuanto a sistemas operativos, habida cuenta de que estas marcas así como otras de renombre internacional como Acer, Samsung, Lenovo o Motorola se basan en la plataforma Android, ésta domina el mercado. Por otra parte, es destacable la posición de la Playbook de Blackberry, que se mete en los top 10 a pesar que sus ventas se concentraron en el último trimestre del año.

Por ahora, y en un mundo Post PC como muchos gustan de llamar, las tablets están dando sus primeros pasos en Argentina, habiendo significado en el 2011 el equivalente al 5% del mercado de PC.

La portabilidad y los mudos

El comienzo de la portabilidad terminó siendo una comedia de enredos. Se había anunciado originalmente que el arranque se produciría el lunes 5 pasado, iniciándose en un número acotado de localidades, estando disponible esta posibilidad para todo el país a partir del 15 de marzo.

Pero el viernes anterior, a través de un artículo publicado por el diario El Cronista, nos enteramos que no era así la cosa. Algunas fuentes decían que en realidad esas fechas nunca fueron oficiales, pero lo concreto es que el sitio del Ministerio de Planificación las confirmaba.

Lo curioso (también criticable) es que no hubo una comunicación oficial respecto de su postergación, por lo que muchos se vieron sorprendidos. De hecho, todavía esta semana algunos medios comunicaban que la portabilidad ya había arrancado. Hoy, las fechas que se barajan son las del 16 de marzo para las pruebas iniciales y el 30 para la implementación a nivel nacional, aunque no fueron confirmadas oficialmente. De todos modos, no se trata de la primera postergación. Ya había sucedido lo mismo con la fecha del 30 de diciembre de 2011.

¿Por qué la Secretaría de Comunicaciones no comunicó oficialmente la postergación de las fechas, lo que podría dar lugar a las infaltables sospechas? Difícil saberlo. Lo paradójico es que la Secretaría de Comunicaciones se caracterizó en los últimos tiempos por no comunicar. Parece que todavía hay gente que piensa que el silencio es salud…

Se alarga la espera

Esta semana se produjo otra postergación vinculada a la industria móvil y tiene que ver con la licitación del espectro devuelto por Movistar como resultante de la fusión entre Movicom y Unifón, en el 2004. La noticia trascendió a través de un artículo publicado en el sitio de Convergencia, donde se anuncia una nueva postergación habida cuenta de que la fecha original para la subasta era el 29 de agosto de 2011.

Cabe recordar que a principios de febrero se presentaron las propuesta técnicas y antecedentes de Nextel, Claro, Personal, Superfone y Multitrunk. Y el 5 de marzo, la Comisión Evaluadora debía determinar quiénes de éstos podían ofertar en función de los requerimientos del pliego, especialmente los vinculados a la capacidad financiera para adquirir el espectro así como para poner en marcha la infraestructura necesaria para cubrir todo el país. Esta fecha es la que se trasladó al 19 del mismo mes, y,  según Convergencia, la subasta se realizaría a mediados de abril.

Esta nueva postergación seguramente traiga preocupación sino a todos, al menos a algunos de los participantes. La obtención de espectro adicional es fundamental principalmente para Claro y Nextel, aunque por distintas razones. Para Claro el objetivo es hacerse de espectro en el AMBA (Área Metropolitana de Buenos Aires), donde cuenta con menos que sus rivales directos, Movistar y Personal, aunque sí tiene una cantidad equivalente de suscriptores. En el caso de Nextel, la cosa es más estratégica que operativa, ya que la empresa se encuentra en todo Latinoamérica en pleno proceso de ampliación de su servicio hacia redes celulares de forma tal de poder darle un horizonte de más largo plazo al desarrollo del mismo. Y ya cuenta con el espectro necesario en los demás países de la región, faltándole sólo en Argentina.

En el mercado se especula con que los operadores existentes son quienes más chances tienen de participar en la subasta. Éstos tienen a su favor no sólo su gran capacidad financiera (pertenecen todos a grupos multinacionales) sino también por contar con infraestructura ya instalada (sitios con antenas, backhaul, backbone), lo que reduce notablemente sus necesidades de inversión frente a quien deba arrancar de cero. Pero nunca se sabe. La vida te da sorpresas…

Souvenirs de Barcelona

La realización del Mobile World Congress (MWC) en Barcelona esta semana y la amplia cobertura recibida por los medios hizo que fuera prácticamente imposible no cruzarse con noticias provenientes del evento. Sin embargo, fueron tantos los anuncios y declaraciones, que la situación merece un repaso para tratar de identificar las tendencias del 2012 en la industria.

El evento tuvo mucho Android, con nuevos equipos con procesadores de más núcleos y pantallas cada vez más bonitas. Lo mismo de siempre, pero mejor. No hubo tanto de Windows, lo que es un dato poco alentador en sus aspiraciones a convertirse en el tercer ecosistema. Microsoft no presentó stand y tampoco estuvo su CEO como speaker. Sí el responsable de Windows, que ofreció un avance del Windows 8 (aunque esté orientado a PC y tablets, no celulares), pero da la impresión de que los fabricantes todavía no se comprometen demasiado con una plataforma que ha sido bien recibida desde el punto de vista técnico.

En Barcelona se vio un avance decidido de los fabricantes chinos, muy particularmente Huawei y ZTE, quienes no sólo presentaron equipos avanzados con características comparables a las de las marcas “incumbentes” sino que tuvieron una presencia institucional muy fuerte. Así como los fabricantes occidentales son atraídos por el inmenso mercado chino, los fabricantes de este país se preparan para dar el salto de ser marcas de bajo costo a competir en las grandes ligas. Ya lo hicieron con éxito en el negocio de la infraestructura, lo que seguramente debe ser preocupante para sus competidores.

Por el lado de los operadores, surgieron diversas noticias que permiten pensar que éstos están decididos a recuperar poder en momentos en que Apple y Google no sólo ganan poder sino que además, bajo sus modelos OTT (Over The Top), tienden a reducir el rol del operador al de mero transporte.

En línea con esto, un tema a seguir es la tendencia de los operadores a reducir (cuando no eliminar) los subsidios a los terminales. Uno de los motivos para hacer esto es no financiar a Apple y Google con sus modelos OTT (Over The Top), donde ellos ponen la infraestructura, subsidian los terminales para luego ser comoditizados. Pero también influye el peso de la recesión en las principales economías occidentales. Así, la financiación se orientaría al usuario, a través del pago en cuotas u otras medidas. Esto podría darse, al menos inicialmente, en mercados donde la penetración de smartphones es alta. Aquí los usuarios ya probaron el dulce y cuando quieran renovar sus terminales deberán afrontar su costo. Distinto será el caso en mercados como los latinoamericanos, donde todavía el subsidio servirá para evangelizar respecto de las bondades de acceder a Internet desde el móvil. Como en aquella canción de Los Twists, “el primero, te lo regalo. El segundo, te lo vendo”.

Por otra parte, también hubo reclamos por parte de los operadores para que los fabricantes reduzcan los precios de los smartphones y facilitar así el desarrollo de mercados en África, América Latina y Asia, donde la relación entre los ingresos de la población y el costo de la tecnología no es favorable. Quizás por esto en su keynote Eric Schmidt, de Google, aventuró que así como un celular Android cuesta hoy US$ 150-100, en el 2013 costará $70 y llegará $20 en pocos años.

Otra forma de quitarle poder a las plataformas es por el lado de las apps. Telefónica presentó una iniciativa junto con Mozilla, para el desarrollo de celulares que usen únicamente aplicaciones basadas en HTML5, un estándar que los independizaría del sistema operativo y a su vez permitiría producir equipos a menor costo, lo que los haría atractivos para mercados más rezagados tecnológicamente.

En línea con esta “guerra” a las apps, se anunció también Joyn, una plataforma de mensajería instantánea común e interoperable entre las distintas telcos, servicio que competirá con herramientas como WhatsApp, Messenger o BBM, que están diezmando el negocio de los SMS. Su principal ventaja sería que la comunicación sería posible entre todos los celulares (como ocurre con el SMS) en vez de que ambos interlocutores cuenten con la misma aplicación. Además, esta vendría preinstalada, lo que eliminaría una barrera para que el usuario la use.

Quizás previendo el cambio de los vientos en la industria, Facebook se presentó muy “operator friendly”, permitiendo que los operadores intermedien en materia de pagos dentro de su aplicación. De esta forma, apunta a ser menos un OTT puro y más un socio de los operadores. ¿Por qué haría esto? Diversas razones: los adolescentes no tienen tarjeta de crédito, el “carrier billing” es más efectivo (dicen que hasta 5 veces más que vía tarjetas) y, según Facebook, su sitio móvil tiene el doble de tráfico que vía aplicaciones para Android o iPhone.

Hablando de pagos móviles, se habló mucho del tema, se presentaron distintas alianzas y se debatió si el camino es vía NFC o simplemente software. Lo concreto es que en la medida en que sigan surgiendo “estándares” alternativos para pagos móviles, más lejos estaremos de que estén difundidos. Nadie quiere quedar afuera y al final, todos lo están.

En materia de infraestructura, mucho se habló de los small cells, que vienen a ser algo así como los sucesores de las femto cells. Se trata básicamente de pequeñas celdas celulares que, conectadas a redes de banda ancha fija, permiten tener señal móvil local allí donde éstas no llegan, como al interior de edificios. La principal novedad es quizás la inclusión en estas de conectividad WiFi, lo que permitiría además aliviar a las redes móviles del creciente tráfico de datos.

En resumen, desde el punto de vista del usuario Barcelona trajo más de lo mismo (aunque como siempre mejor). Pero el mensaje fuerte pareció provenir de los operadores, decididos a recuperar protagonismo y liderazgo en su industria. No habrá que sorprenderse si el 2012 termina siendo un año de tensiones entre operadores, fabricantes, plataformas y aplicaciones. Como para ir alquilando balcón…

Divisando la portabilidad

Con la puesta en marcha del proceso de portabilidad a la vista, crecen las expectativas respecto de la dimensión de la migración de clientes. Es que en la decisión de cambiar de operador, aun manteniendo el número, inciden otros factores más allá del precio o la calidad de servicio que hacen difícil predecir con precisión cuál será el impacto de la implementación de la medida.

Complejidad del proceso de cambio, costo asociado, vencimiento de contrato, pérdida de planes de fidelización, posibilidad de usar los terminales en la nueva red se suman a la prioridad que el cambio tenga para el usuario, independientemente de la insatisfacción con el proveedor actual o lo tentador de una oferta de cambio. Luego se agregan otros factores, como la incertidumbre respecto de la calidad de un proveedor nuevo o las características personales de los usuarios (ej: procrastinadores). Así, una declaración de intención de cambio no se traduce linealmente en una acción.

Del informe “Telefonía Móvil – Segmento individuos 2011” surge que el 21% de los usuarios de celulares manifiesta interés por cambiar de operador ante la implementación de la portabilidad. Una cifra altísima a priori, pero no tanto si sólo la mitad de éstos tienen en claro que operador alternativo consideraría. Dentro del proceso de cambio, éstos aún se encuentran claramente en una etapa de “contemplación”, donde el cambio es una posibilidad, pero aún no está el ánimo para realizarlo.

Hay así un 11% que tiene intención de cambio habiendo identificado un proveedor alternativo. No obstante, todavía quedan “obstáculos” por delante como para pensar que todos saldrán desesperados a portar sus números en la primera semana. Adicionalmente, hay que considerar que en el ínterin todos los operadores estarán activamente tratando de retener y/o atraer clientes, con lo que la situación cambia y exige nuevas evaluaciones. Así, es razonable pensar que finalmente la tasa de cambio anualizada esté en niveles similares a los del resto de países de la región donde ya se implementó esta medida, entre el 1 y 3% anual.

Más allá de lo relativo de los números cuando de un accionar futuro y en un contexto incierto se refiere, las respuestas permiten igualmente detectar tendencias. Si consideramos la identificación de un proveedor alternativo como un indicador de una mayor voluntad de cambio, se observan diferencias por edad y NSE. La predisposición al cambio es mayor en la medida en que sube el nivel socioeconómico y en que desciende la edad.

Por otra parte, se observan diferencias en cuanto a los operadores a elegir ante el cambio, observándose cierta correlación con las capacidades de sus respectivas infraestructuras en las distintas zonas geográficas.