'Informática'

Fin de año movido

La última semana del año resultó muy movida en términos de novedades para la industria.

Con la aprobación de la fusión Telecom-Cablevisión por parte del ENACOM anunciándose el jueves pasado a última hora de la tarde, las horas siguientes permitieron un análisis más pormenorizado al tiempo que fueron publicadas nuevas normas que contemplan este hecho. Una fue la Resolución Sintetizada 5641-E/2017. Por un lado, establece el 1° de enero de 2019 como la fecha donde se autorizará a toda empresa de telecomunicaciones a proveer servicios audiovisuales (TV) en cualquier localidad, tengan más o menos de 80.000 habitantes. De esta forma, no quedarán localidades blindadas contra la competencia a partir de esa fecha. Por otra parte, en todas las localidades (además de AMBA, Córdoba y Rosario) donde esté operando actualmente Cablevisión (no lo dice en estos términos, sino que menciona un operador por vínculo físico o radioeléctrico “que posea a nivel nacional, una cantidad total de abonados o suscriptores SUPERIOR a 700.000”, lo que a los efectos prácticos es lo mismo), los operadores de telecomunicaciones podrán dar servicio de TV a partir del 1° de enero próximo. En otras palabras, la convergencia estará abierta desde el 1° de enero en todas las localidades donde opera Cablevisión, sin importar su cantidad de habitantes.

Otra norma que no puede desvincularse totalmente de la aprobación de la fusión fue el Decreto 1060/2017. El mismo determina que la administración nacional, así como las empresas donde el Estado tenga participación mayoritaria en el capital o en las decisiones societarias (a excepción de Arsat), garantizarán a los operadores de telecomunicaciones el acceso a las infraestructuras pasivas aptas para el despliegue de redes. Una forma de facilitar y acelerar el despliegue de redes y sortear algunas limitaciones regulatorias a nivel local. Por otra parte, elimina de la definición de los SCM (Servicios de Comunicaciones Móviles) a los SRCE (Servicios Radioeléctricos de Concentración de Enlaces) que es el trunking de Nextel. De esta forma, no sólo este tipo de espectro con que cuenta la fusionada no se contabiliza dentro del espectro para SCM (por lo que no se cuenta para el cap) sino que también establece que el ENACOM podrá reatribuir el espectro para SRCE para su uso en SCM. Finalmente, habilita a la provisión del Servicio Básico Telefónico mediante el uso del espectro radioeléctrico atribuido para la prestación de servicios móviles en tecnología 4G. De esta forma, la telefonía fija podrá ser provista por la infraestructura móvil. Se trata del blanqueo de algo que ya viene ocurriendo de hecho en algunas zonas debido a los altos costos de despliegue y mantenimiento de red fija para un servicio en desuso.

Al respecto, sólo queda que se confirme la tan rumoreada habilitación para que las empresas de telecomunicaciones puedan dar servicios de TV satelitales. Sería una forma de acelerar la competencia para no quedar sujetos a los tiempos y recursos necesarios para el despliegue de infraestructuras de fibra óptica. Aunque está claro que el servicio de TV satelital sólo sería una transición hacia formas de consumo audiovisual más interactivas que las que puede ofrecer la tecnología de radiodifusión de la TV satelital.

Siguiendo con la TV, también hubo confusión con respecto del futuro de la TDA. La misma se debió a despidos en las señales estatales de esta plataforma de TV como consecuencia de la “desarticulación” de la unidad CIARA. Sin embargo, esto no implica, como circuló, el desmantelamiento de la TDA que es la infraestructura de televisión digital, la cual seguirá operando con las demás señales. Más allá de que se considere un éxito o fracaso la TDA, la misma es fundamental para la liberación del espectro que hoy utiliza la TV analógica, luego del apagón previsto para 2019.

En la semana que termina también fue noticia la venta de Metrotel a los fondos Riverwood y Blackstone. La misma se realizó a cambio de US$ 190 millones, un precio que sorprendió a varios, considerando que la misma había sido comprada por sus actuales dueños, SCP, por US$ 33 millones apenas 3 años atrás. Se trata de un operador de telecomunicaciones que tiene casi 11 mil clientes corporativos (entre los cuales hay muchos bancos de primera línea) y, tanto o más importante aún, una red de fibra óptica de 3.600 Km en el AMBA (Área Metropolitana de Buenos Aires). Los nuevos dueños apuntan a potenciar el valor de la red poniéndola a disposición no sólo de sus actuales clientes sino también de otros operadores. La movida es una más de las tantas que hoy apuntan a ofrecer infraestructura compartida (de fibra óptica o de torres para celulares) a los operadores existentes. Varias de las últimas inversiones en materia de telecomunicaciones se dirigen a este negocio más que al de ofrecer servicios directamente al cliente final.

El cierre del año trajo buenas noticias para el gobierno, tanto por la recuperación económica a nivel macro como por la consecuencia de algunas de las medidas tomadas, como fue la eliminación del arancel de importación a la informática. Según cifras de IDC publicadas en el diario La Nación, el 2017 termina con un crecimiento interanual del 78% en notebooks, 56% en tablets (Argentina sigue siendo una rareza en este aspecto considerando las tendencias mundiales) y un 4% en PC. La nota también incluía cifras de GFK que mencionan un crecimiento del 15% en televisores. Esto se suman al 16% de crecimiento en ventas de celulares (oficiales). Todo “pum para arriba” y con esperanzas de que el 2018 será aún mejor.

Video multiplataforma

Internet y la digitalización rompieron la íntima relación tanto de contenido y red como de contenido y dispositivo. Así como la voz se independizó de la red telefónica y el video de la red de cable (generando una enorme disrupción en ambas industrias), algo similar ocurrió con los dispositivos. Desde hace tiempo se puede establecer una llamada de voz desde una PC o una tablet, y más recientemente se puede observar el crecimiento de diversos dispositivos para consumir contenido en video. Mientras que hasta hace unos años el video por Internet fue originalmente territorio exclusivo de la PC, en los últimos tiempos otros equipos digitales han ganado terreno como dispositivos de reproducción, impulsados la popularización de los OTT. Esto surge del informe “Tecnología residencial 2017” realizado por Carrier y Asociados.

Tan sólo en la comparación entre 2016 y 2017 se observa un retroceso en el uso de la PC como dispositivo de reproducción de video OTT, pasando del 76% al 64% de los usuarios que consumen estos servicios. Se trata del único dispositivo cuyo uso cayó, ya que todos los demás crecieron, encabezados por la Smart TV o TV conectada que subieron 18 puntos, el smartphone que lo hizo 17 puntos y en menor medida la tablet, con 9 puntos.

La suba generalizada en la utilización de diversos dispositivos para consumir video OTT evidencia también la multiplicación de los mismos. Esto es un indicador de que se han sumado diversas situaciones de consumo, desde la comodidad del hogar en un living o dormitorio con la TV conectada o Smart TV, hasta la intimidad y movilidad de un smartphone o una tablet. Lejos quedaron los tiempos en que la única forma de consumir contenido en video era exclusivamente a través de un televisor en algún lugar determinado del hogar. Hoy el video está disponible en todo momento, lugar y situación.

La PC se smartphoniza

En su corta existencia, el smartphone se cargó a prácticamente toda la industria de electrónicos de consumo: cámaras de fotos, de video, reproductores de audio, radios, GPS, estas funcionalidades fueron incorporadas y potenciadas por el smartphone. Ahora el smartphone apunta a alterar un nuevo mercado: el de las PC portátiles.

Durante la semana que pasó, Qualcomm, el principal proveedor de SOC (System On a Chip) de la industria móvil, presentó lo que denomina el Always Connected PC (ACPC). Se trata de una PC ultraportátil que incorpora características del smartphone: encendido instantáneo (como sucede al desbloquear un smartphone), batería de larga duración (22 hs de uso continuo y 30 días en stand by) y conectividad permanente con capacidad de Gigabit LTE. Se trata de equipos utilizando Windows 10 y el SOC Snapdragon que hoy da vida a los smartphones de más alta gama (Samsung S8, Moto Z2, LG V30, Pixel 2, etc.). Durante el anuncio, empresas como HP, Lenovo y Asus mostraron sus equipos que próximamente saldrán a la venta.

El anuncio se da en un contexto complejo que exige a Qualcomm buscar nuevos mercados. Es que, si bien el mercado de smartphones sigue creciendo, lo hace a un ritmo menor como consecuencia de su maduración. Así, los principales mercados son de reposición y los que muestran crecimiento lo hacen en base a equipos de gama baja y media, más económicos. Por otra parte, los principales actores en el mercado de smartphones han desarrollado sus propios SOC: Apple con los A, Samsung con Exynos y Huawei con Kirin. La arquitectura ARM está al alcance de todo lo que los llevó a intentar sus propios desarrollos con éxito. Y si bien sus propios SOC no están presentes en todos los modelos, que los tres primeros proveedores de smartphones estén explorando autoabastecerse de SOC es sin dudas una señal de alarma para Qualcomm. Mirando al futuro, Qualcomm puede ser optimista respecto de 5G y el IoT, pero son negocios a los que todavía les falta tiempo para alcanzar volúmenes significativos. El uso de sus SOC en PC portátiles es una oportunidad más inmediata.

La movida se da en un momento en que el smartphone tiene cada vez más un rol central en las vidas, permitiendo hacer más que con una PC. De allí que el concepto de tener los mismos beneficios de un smartphone en una PC sea una propuesta que genere interés. A su vez, se da en un escenario donde el precio de los datos móviles baja constantemente medido en GB, lo que hace que algunos operadores vuelvan a desempolvar modelos de datos ilimitados (o casi). Así, Qualcomm busca cambiar el concepto “Intelcéntrico” en el cual la PC está regida por la velocidad del procesador para llevar el foco a la duración de las baterías y a la conectividad.

En cuanto al canal por el cuál se venderán las ACPC se estima que será el mismo que hoy vende smartphones: retail, online y operadores. Para los dos primeros, será importante que las ACPC soportan tanto Nano SIM como eSIM, lo que permite la activación de los paquetes de datos directamente por el canal. En el caso de los operadores, es natural que haya desconfianza respecto de su rol habida cuenta de las experiencias negativas previas en cuanto a la venta de PC. Pero esta vez podría ser distinto. Ahora el crecimiento de las líneas móviles ya no es el de antaño y la llegada de estos dispositivos puede proveerle parte del crecimiento perdido. Se trata de dispositivos inherentemente móviles (no sólo inalámbricos), a tal punto que no habrá modelos sólo WiFi, sin conexión celular. También habrá una oferta simplificada, reducida en modelos, para simplificar la decisión del cliente. El precio, al menos inicialmente, estará en línea con las PC ultraportables así como con los de smartphones de gama alta, entre US$ 600 y 800, aunque por debajo de equipos de gama super alta, como el iPhone X o el Samsung S8.

Por lo pronto, y más allá de su impacto sobre las PC, las ACPC podrán marcar el fin de otra categoría: las tablets, especialmente aquellas que apuntan al mercado corporativo y profesional, quienes verán en una ACPC una propuesta más interesante, capaz de reemplazar simultáneamente a una PC portátil y una tablet.

El negocio de las ACPC puede ser interesante, aunque quizás su suerte esté atada al pricing de los datos ofrecidos por los operadores móviles. A su favor juega que ya muchos afirman que 5G estará disponible comercialmente en 2019, un año antes de lo esperado inicialmente. Y 5G será clave en este asunto por dos motivos: una baja sensible del costo de los datos y una conectividad disponible en todo momento. Algo así como hoy sucede con la electricidad. Pero en el ínterin, si los operadores no ajustan sus propuestas de datos, la duración de la batería será su principal punto saliente. Habrá que ver si esto es suficiente para imponer masivamente el concepto.

Diversificados

La existencia de PC y de smartphones son una constante en los hogares argentinos conectados. Pero ya no están solos. En los últimos años ha sido notable el avance de otro tipo de dispositivos, orientados principalmente al consumo de contenidos y entretenimiento. Esto surge del informe “Tecnología residencial 2017” realizado por Carrier y Asociados.

Disponer de al menos una PC (cifra que actualmente llega a un promedio de 2,3 por hogar) es natural, ya que el acceso a Internet desde el hogar requirió históricamente de este dispositivo. Más cerca en el tiempo, la explosión de los smartphones, hoy superando ampliamente los 30 millones, hicieron que éstos también se volvieran habituales en el paisaje doméstico. La penetración de ambos dispositivos se encuentra entonces en un punto prácticamente de saturación para los hogares conectados.

 

 

Sin embargo, en los últimos dos años se han registrado marcados crecimientos de otro tipo de dispositivos conectables. Las Smart TV, presentes en el 58% de los hogares conectados, encabezan este segundo grupo, creciendo marcadamente en los últimos 2 años. Las mismas son más habituales en los hogares con hijos (de todas las edades). Luego siguen las tablets (50%) y las consolas conectables (35%), en ambos casos más populares en los hogares con hijos menores. Las tablets suplen a los smartphones en el caso de los menores que todavía no usan celulares, ofreciendo las mismas funcionalidades a un costo sensiblemente menor.

Un dato significativo es que en los hogares jóvenes (donde todos sus integrantes son menores de 34 años) es donde más baja es la penetración de PC (89%). Un adelanto quizás de cómo irá perdiendo relevancia como dispositivo hogareño.

El fantasma que no fue

Esta semana el diario Clarín publicó un interesante artículo sobre el impacto de la eliminación de aranceles a la importación de computadoras. A pesar de ciertas reacciones alarmistas cuando se anunció la decisión (en noviembre del año pasado) que se repitieron con más énfasis cuando entró en vigor (a fin de marzo de este año), el panorama se presenta positivo.

Según la nota, en base a datos de la consultora GFK, en la comparación interanual de julio 2016 al 2017, el crecimiento en las ventas de notebooks fue del 80% en unidades. Esto se dio con una baja promedio del 18% en los precios (sin aclarar si consideran la depreciación del peso por la inflación, aunque todo indicaría que no). La comparación de precios en un producto que, como las notebooks, no suele mantenerse exactamente con la misma configuración durante tanto tiempo es un tema complejo. Pero, aun así, ya en abril de este año se habían registrado bajas del orden del 29% (teniendo en cuenta el impacto de la inflación).

No obstante, este crecimiento de las ventas probablemente comenzará a desacelerarse hacia el cambio de año. Hay que tener en cuenta que el mercado tenía una importante demanda reprimida como consecuencia de lo limitada y cara de la oferta, a lo que se sumó el anuncio anticipado de la baja de aranceles. Esto motivó postergaciones de renovaciones (salvo urgencias) hasta la vigencia del arancel 0 y el consecuente ingreso de equipos importados con mejores configuraciones. Al margen de esto, lo lógico será que en algún momento el mercado de PC entre dentro de la dinámica global de estos productos, que vienen registrando bajas en sus volúmenes de ventas desde hace ya varios años. El impacto de dispositivos personales alternativos (smartphones, tablets) hace que el mercado de PC ya no vuelva a los niveles de antaño.

El crecimiento de las ventas por la baja de precios y una mayor diversificación y actualización de la oferta era algo previsible. Pero lo que muchos temían (y otros amenazaban con ello) era una fuerte caída en la cantidad de gente empleada en la industria. Algo que no sucedió, tal como lo describe el mencionado artículo. Ese fantasma, agitado por los ensambladores locales, no pasó de eso. Y es que un mercado más grande genera más empleos en ventas, administración, logística y soporte, que terminan compensando los puestos en las líneas de ensamblado. Adicionalmente, y como ocurrió siempre, sigue habiendo ensamblado local de equipos de escritorio. Un escenario que se anticipara desde este medio cuando en noviembre del 2016 se anunciara la medida.

En definitiva, luego de un proceso natural de reconversión, los resultados demuestran que, lejos de perjudicar a la industria esta medida renovó su vigor. Y que era mejor ponerse a trabajar rápidamente en adaptarse al nuevo escenario que buscar salir en los diarios anunciando escenarios catastróficos que finalmente no se concretaron.

Ganas de llorar

El ciberataque de la semana pasada, basado en el malware Wannacry y utilizando la modalidad de ransomware, demuestra que estas cosas no pasan por un único error o punto débil, sino por una suma de circunstancias que se conjugan para dar lugar a un resultado penoso. Una historia que involucra a la NSA, Microsoft, varias empresas de todo tamaño y usuarios que, a pesar de todo el hardware y software de seguridad, siguen evidenciando que el factor humano juega siempre un rol clave en la materia.

La NSA (National Security Agency) fue quien aparentemente desarrolló la herramienta que utilizaba una vulnerabilidad en distintas versiones de Windows. Conocida como Eternal Blue, esta herramienta fue filtrada por un grupo de hackers a mediados de abril pasado, siendo utilizada como parte del ataque. Es natural que un organismo como la NSA desarrolle tanto herramientas para defender sistemas como para atacarlos y dejarlos fuera de servicio. Pero es preocupante que la Agencia Nacional de Seguridad tenga este tipo de filtraciones.

Microsoft tiene también su cuota de responsabilidad. No tanto por la vulnerabilidad per se (siempre las hay) sino por su política de actualizaciones de sus distintos sistemas operativos. Muchos de los equipos afectados corrían todavía Windows XP, un sistema operativo que Microsoft dejó de soportar gratuitamente. Sí mantienen actualizaciones para aquellas organizaciones que deciden no migrar hacia plataformas más modernas. Pero sus costos serían un disuasor, según este interesante artículo publicado por el Financial Times. Resultado: muchas organizaciones mantienen equipos con sistemas operativos viejos, pero sin actualizar. Obviamente, las empresas que siguen haciendo funcionar sus sistemas en forma conectada, pero sin actualizar se exponen a grandes riesgos, como quedó demostrado en la semana que pasó.

Finalmente, de poco sirven los sistemas más actualizados y el hardware y software de seguridad si el factor humano no acompaña. Nada se podrá hacer si, por ejemplo, la gente sigue clickeando adjuntos de dudosa proveniencia. Pero también hay que ser realistas y saber que esto seguirá ocurriendo, ya sea porque los usuarios no están suficientemente capacitados o porque cualquiera puede en algún momento bajar la guardia y entonces ya es tarde.

Más allá de su repercusión mediática, este ciberataque es uno más de entre tantos que vendrán en el futuro. Queda por saber qué actitud tomarán las autoridades monetarias de los distintos países en relación a los bitcoins. En momentos en que éstas luchan para que cada vez menos existan formas de pago no trackeables, que los bitcoins hayan logrado tanta prensa por ser el medio de pago elegido por los impulsores del ciberataque no les debe haber causado mucha gracia.

A todo vapor

El caso argentino en materia de 4G es digno de estudio. Argentina pasó de ser el único país de Sudamérica sin esta tecnología en 2014 a ser el 2° en penetración de líneas 4G sobre la población, sólo detrás de Uruguay (el campeón sudamericano en desarrollo de infraestructura TIC). Con un total de 15,6 millones de líneas utilizando dispositivos 4G, esta tecnología ya tiene una penetración del 37% sobre el total de la población. Esto surge del informe “Mercado celular argentino 2017”, realizado por Carrier y Asociados. Para comparar, a nivel regional la penetración promedio es del 21% aproximadamente.

Detrás de este vertiginoso avance están las ventas de celulares 4G (tanto oficiales como en el mercado gris). Las mismas despegaron en 2014 y al año siguiente ya eran más de la mitad de todos los equipos vendidos. En 2016 representaron el 90% del total.

Fueron varios los factores que confluyeron y se combinaron para dar como resultado esta tan rápida adopción. Los operadores jugaron un rol importante, acuciados como estaban por redes 3G colapsadas a fines de 2014, momento en que se otorgó el espectro necesario para lanzar servicios 4G. Esto hizo que el despliegue de antenas 4G fuera incluso superior a lo exigido por el pliego licitatorio. El despliegue inicial pudo hacerse sin demasiados contratiempos porque la mayoría de las nuevas antenas se colocaron en los sitios existentes (ya habilitados). Por otra parte, en términos demográficos, la alta concentración de población urbana de Argentina (donde sólo en el área metropolitana de Buenos Aires se concentra 1/3 de la población del país) ayuda para que las redes tengan cobertura rápidamente en términos poblacionales.

Asimismo, hubo un fuerte impulso por el lado de los smartphones. Y acá no sólo hay que identificar a los operadores, quienes impulsaron varias promociones para actualizar los terminales a tecnologías 4G como parte de la inversión en la red. Adicionalmente, la política industrial que da lugar a la producción en Tierra del Fuego tiene un rol clave. Esto se debe a que las exenciones impositivas de las cuales goza la fabricación en la isla solo son relevantes económicamente cuando el producto tiene un precio de al menos unos US$ 80. Esto deja fuera del radar a todo equipo no smartphone, de allí la causa de la desaparición total de teléfonos convencionales (tan extrañados sobre todo por los usuarios mayores), mientras que en mercados más avanzados y ricos todavía se venden. Así mismo, la llegada tardía de Argentina al 4G tuvo la ventaja de que para cuando lo hizo, la producción de equipos 4G estaba lo suficientemente difundida como para haber logrado economías de escala que hicieron que éstos fueran accesibles.

Si bien la rápida adopción del 4G es motivo de celebración para industria y autoridades, la historia reciente nos indica que no hay que dormirse en los laureles. Esta adopción acelerada tiene su correlato en la demanda sobre la capacidad instalada. Por eso es fundamental resolver temas aún pendientes (como la liberación total de los 700 MHz y la devolución definitiva del espectro judicializado por Arlink) así como con una planificación clara de la disponibilidad futura de espectro. Por otro lado, los avances en materia de acuerdos con municipios para la estandarización de los permisos de instalación de antenas son positivos, aunque parece un trabajo de hormiga que será lento y trabajoso. Mientras tanto, cada vez más los operadores comienzan a explorar caminos de WiFi offloading, utilizando espectro no licenciado y redes fijas propias o, generalmente, de terceros. Todavía hay mucho que hacer.

Pendiente abajo

Cuando el gobierno anunció, en noviembre del año pasado, la eliminación de aranceles a la importación para notebooks, PC y tablets, las reacciones fueron diversas. Lógicamente, los ensambladores locales no se pusieron felices, aunque algunos entraron rápidamente en modo reconversión mientras que otros protestaban y hacían despliegues mediáticos basados en la cantidad de puestos de trabajo que se perderían. El gobierno, por su parte, predecía bajas de precios del 50%. Algo difícil si sólo se eliminaba el arancel del 35% a la importación, ya que la baja en los demás costos debería ser muy superior para que en el precio final se llegar a un 50%. Quizás se dejaron llevar por el entusiasmo.

Desde entonces los precios bajaron aún antes de que entrara en vigencia la eliminación del arancel. Esto se debió a que los fabricantes salieron a liquidar sus stocks, no sólo porque llegado abril sus productos quedarían descolocados a los precios de noviembre, sino también porque los compradores esperarían a que los precios bajen y la oferta mejore (en variedad y configuraciones). El proceso de baja de precios se había iniciado.

A casi un mes de la entrada en vigencia del arancel 0, se pueden observar resultados positivos para el consumidor. La oferta local todavía sigue dominada por la producción nacional, si bien ya comienzan a ofrecerse equipos importados. Los precios bajaron, no respecto de marzo, pero sí respecto de noviembre. La comparación no es sencilla, porque es difícil encontrar a la venta hoy un modelo que sea exactamente el mismo que se vendía en octubre pasado. Sin embargo, se pueden hacer algunas comparaciones. Una notebook de marca internacional, importada, a igual configuración (procesador, memoria, almacenamiento, tamaño de pantalla), cuesta hoy alrededor de un 20% menos. En el caso de las tablets, hay que considerar los modelos de mayor tamaño, ya que aquellas de 7” pagaban, antes de la eliminación del arancel, apenas un 2%, por lo que su eliminación es prácticamente irrelevante. Sin embargo, iguales modelos de 10” muestran rebajas de entre el 18 y 25%. Todas estas rebajas son en valores nominales, sin tener en cuenta la inflación del 10% que se registró entre noviembre 2016 y marzo 2017. Con lo cual, el descenso de precios fue aún mayor. A valores constantes, la notebook en cuestión bajó 29% y las tablets entre un 26 y un 32%.

Con sólo un mes del nuevo régimen, el mercado se encuentra en una etapa de transición. Todavía domina la producción local en stock a precio de liquidación mientras que la oferta importada no está totalmente aceitada ni en precios, ni en variedad, ni en configuraciones. Habrá que esperar un par de meses más para ver, ya con equipos ingresados a arancel 0, cuál es el verdadero costo argentino. Y a partir de allí, el debate será otro y más profundo.

Hardware en el foco

Ya no tanto en la regulación de la convergencia sino en las políticas industriales vinculadas al hardware, el año tuvo claros y oscuros. El 2016 se caracterizó por el ineludible impacto de la recesión.

En materia de smartphones, a pesar de la devaluación primero y la inflación después, los precios no acompañaron la subida que el entorno fogoneaba. Los menores costos financieros de una economía que comenzó a ordenarse y la resignación de márgenes no fueron suficientes para contrarrestar la recesión. Ni siquiera el lanzamiento del PLAIM (Plan de Acceso a Internet Móvil), con sus equipos más baratos, así como la financiación en 12 cuotas sin interés de los equipos 4G en general, pudieron revertir una caída de la producción local estimada en entre un 20 y 24% para este año.

La cosa se hizo más grave aún debido al notable crecimiento del contrabando [ver “Negro pesado”]. Más allá de su impacto en los volúmenes de la producción local, el contrabando se concentra en la gama alta, donde a igualdad de costos fijos para ingresar un equipo ilegalmente, los márgenes son mayores. Esto deja a la producción local el segmento medio y sobre todo bajo, menos rentables. Así, no sólo tendrán un volumen menor sino también un margen menor. Una combinación letal. Es por esto que, si el contrabando no se combate con medidas de fondo como para, si no eliminarlo, al menos reducirlo, habrá pocos motivos para creer en una recuperación fuerte en 2017.

Adicionalmente, recrudecieron las presiones contra el régimen de Tierra del Fuego. Al principio de parte de quienes veían en el actual gobierno un perfil liberal, propenso a abrir indiscriminadamente la importación, cosa que efectivamente no sucedió. Más tarde también por parte de algunos funcionarios del propio gobierno, como fue el caso del Ministro de Comunicaciones, generando chispazos con el Ministerio de Industria. Finalmente, el mensaje fue claro: el régimen sigue, aunque intentarán reducir sus ineficiencias.

Por otra parte, quienes esperaban una mayor apertura y fantaseaban con la llegada oficial del iPhone al mercado argentino se vieron decepcionados. Pasó un año y la simbólica manzanita sigue brillando por su ausencia. Las razones oficiales escuchadas (precio final, negociación con Apple) no resultan muy convincentes.

El anuncio de la eliminación de los aranceles de importación a PC, notebooks y tablets, prevista para marzo de 2017, fue positivo más allá de las naturales (aunque a veces exageradas) quejas de los afectados. Se trata de una medida que permite prever un 2017 con más dinamismo en un mercado que está en retracción a nivel global pero que en Argentina todavía tiene para dar. También será interesante observar el precio final que tendrán los productos importados, ya que la diferencia entre lo que se deba pagar aquí versus mercados como el de EE.UU. o Chile darán la pauta real del peso del llamado “costo argentino”. Entonces, la discusión será otra.

Más allá de las particularidades sectoriales, smartphones, computadoras y otros electrónicos correrán la suerte de los bienes durables el año próximo. Si la economía se recupera, baja la inflación y por lo tanto el costo de financiación, habrá una mejoría. Esperemos que el año que termina sea un punto de partida en el camino de la recuperación.

Smartphone mata PC

Reina indiscutida del acceso a Internet durante casi 20 años, la PC está cediendo su lugar central en la conectividad a manos del smartphone, particularmente entre los millennials argentinos (de entre 20 y 32 años). Esto surge del informe “Los millennials y sus consumos tecnológicos – 2016” realizado por Carrier y Asociados.

Sin dudas que el smartphone es EL dispositivo de los millennials. Está siempre a mano y siempre encendido. Es un todo en uno (mensajería, redes sociales, música, video, fotos, mapas, etc.) al tiempo que permite usos que la PC no puede ofrecer. Es además el principal dispositivo de acceso a redes sociales (que todos usan intensamente).

Para los millennials más jóvenes (de 20 a 25 años), el smartphone es el dispositivo favorito, tratándose de una sub generación que tuvo celular desde la más temprana adolescencia. Entre éstos, el smartphone desplazó a la PC como dispositivo elegido. Lo encuentran más fácil de usar, mientras que las PC no tienen apps ni sus tiendas. Para ellos, “todo” está en el celular. Se trata de una generación que en general hizo un uso menos intenso de la PC que los mayores (de 26 a 32 años). De hecho, en su mayoría usan el mail únicamente desde el celular, mientras que los mayores alternan su uso con la PC.

Es necesario tener en cuenta que, por un tema de etapa vital, el de los millennials es un segmento mayormente nómada, por lo tanto, la PC no se adapta a la perfección a su estilo de vida. Así, usan más el smartphone que otro dispositivo, independientemente de que lo prefieran o no. Por estos motivos, combinados con que el smartphone queda obsoleto más rápido y se desgasta más físicamente por el mayor uso, se trata del dispositivo que más se actualiza.

La PC es más valorada por los millennials mayores, evidenciando la brecha intrageneracional. Para éstos suele ser el dispositivo favorito, aunque no el más usado. Su mayor tamaño de pantalla es un atractivo fuerte que lo convierte en el dispositivo ideal para el consumo audiovisual, combinando calidad, tamaño de imagen y privacidad (en comparación con la TV). No obstante, al ser un equipo mayormente estático tiene menos desgaste físico, lo que combinado con que en los últimos años ha tenido mejoras leves, hace que su tasa de renovación haya bajado. Esto de alguna forma confirma la idea de que los mejores años de las PC quedaron atrás.

En resumen, para los millennials el smartphone se ha convertido en un dispositivo imprescindible, combinando el acceso a Internet con la ubicuidad. Esto hace que las PC, otrora centro del mundo conectado, aunque todavía presente, se devalúe. Sin dudas, una mala señal para sus fabricantes y desarrolladores.