'Mercado'

¿Una tablet en tu futuro?

En días en que los medios cubrieron extensamente el lanzamiento de la nueva iPad, resulta interesante repasar qué es lo que está sucediendo localmente en el mercado de tablets que por cierto presenta algunas características propias.

Las tablets mostraron un importante crecimiento en el último trimestre del 2011, cerrando el año con unas 225 mil unidades despachadas. En esto no influyó la fabricación en Tierra del Fuego, ya que representó apenas el 2% del total de unidades. O sea que a diferencia de los celulares o notebooks, se trata todavía de un mercado claramente de importación. Esto podría cambiar este año, ya que los productores de la isla presentaron diversos proyectos que prevén la fabricación de unas 200 mil unidades para el 2012. Lo que es una incógnita es si esto significará mayores trabas para la importación de tablets, algo que hasta el momento no parece haber sucedido.

Visto por marcas, se pueden hacer algunas observaciones. Si bien es un mercado liderado por Apple y su iPad, con apenas el 20% no tiene el grado de participación que registra en otras latitudes. Quizás influya principalmente su precio local, que es de más de US$ 800, mientras que equipos basados en Android que no son de primeras marcas internacionales arrancan en alrededor de US$ 200. De hecho, entre las 10 primeras más vendidas se encuentra Coby (2º lugar), Titan (6º) y Ranser (9º).

En cuanto a sistemas operativos, habida cuenta de que estas marcas así como otras de renombre internacional como Acer, Samsung, Lenovo o Motorola se basan en la plataforma Android, ésta domina el mercado. Por otra parte, es destacable la posición de la Playbook de Blackberry, que se mete en los top 10 a pesar que sus ventas se concentraron en el último trimestre del año.

Por ahora, y en un mundo Post PC como muchos gustan de llamar, las tablets están dando sus primeros pasos en Argentina, habiendo significado en el 2011 el equivalente al 5% del mercado de PC.

No es sólo cuestión de dinero

Años atrás, cuando la expansión de Internet comenzaba así como la posibilidad de que esta red pudiera transportar voz en formato de datos, el atractivo de la telefonía IP se basaba en la reducción del costo de las llamadas telefónicas, especialmente cuando se trataba de larga distancia. Esto dio lugar a que surgieran distintos emprendimientos (aquí y en otras partes del mundo) que apuntaban a ofrecer un servicio similar aunque a un precio notablemente inferior. El escenario fue cambiando, las tarifas de larga distancia bajaron sustancialmente (en parte porque estas comunicaciones también eran cursadas bajo formato IP), y el factor precio, aunque sigue presente, ya no tiene el peso de antaño. No obstante esto, la adopción de las tecnologías IP para cursar voz sigue creciendo, aunque diversificándose las razones para hacerlo. Esto surge del informe “Telecomunicaciones fijas en PyMEs – voz y datos” recientemente presentado por Carrier y Asociados.

Actualmente, una de cada cuatro empresas PYME en Argentina utiliza tecnología IP para realizar comunicaciones de voz, siendo su uso creciente en la medida en que aumenta el tamaño de la empresa. En cuanto a las razones para su utilización, si bien todavía la reducción de costos figura en primer lugar con el 69% de las menciones, otras características ganan terreno, como la posibilidad de contactarse independientemente de la ubicación (43%) o el aprovechamiento de la infraestructura tecnológica de la empresa (33%). Esto se refleja en que casi 3 de cada 4 empresas usuarias cursan comunicaciones internas usando tecnologías IP. El factor ubicación gana peso no sólo por la utilización en movimiento sino también por la creciente tendencia a trabajar esporádicamente desde los hogares. Por otra parte, la utilización de la infraestructura interna de la empresa se manifiesta en una adopción creciente en la medida en que ésta cuenta con más establecimientos.

En relación a la tecnología utilizada, todavía siguen reinando soluciones puramente de software (54%), como el uso de Skype, que son más baratas, cuando no gratuitas. A considerable distancia se ubican alternativas tipo ATA, servidores alojados fuera de la empresa y centrales IP.

En cuanto al futuro, un 8% de las empresas no usuarias planea hacerlo durante este año.

Souvenirs de Barcelona

La realización del Mobile World Congress (MWC) en Barcelona esta semana y la amplia cobertura recibida por los medios hizo que fuera prácticamente imposible no cruzarse con noticias provenientes del evento. Sin embargo, fueron tantos los anuncios y declaraciones, que la situación merece un repaso para tratar de identificar las tendencias del 2012 en la industria.

El evento tuvo mucho Android, con nuevos equipos con procesadores de más núcleos y pantallas cada vez más bonitas. Lo mismo de siempre, pero mejor. No hubo tanto de Windows, lo que es un dato poco alentador en sus aspiraciones a convertirse en el tercer ecosistema. Microsoft no presentó stand y tampoco estuvo su CEO como speaker. Sí el responsable de Windows, que ofreció un avance del Windows 8 (aunque esté orientado a PC y tablets, no celulares), pero da la impresión de que los fabricantes todavía no se comprometen demasiado con una plataforma que ha sido bien recibida desde el punto de vista técnico.

En Barcelona se vio un avance decidido de los fabricantes chinos, muy particularmente Huawei y ZTE, quienes no sólo presentaron equipos avanzados con características comparables a las de las marcas “incumbentes” sino que tuvieron una presencia institucional muy fuerte. Así como los fabricantes occidentales son atraídos por el inmenso mercado chino, los fabricantes de este país se preparan para dar el salto de ser marcas de bajo costo a competir en las grandes ligas. Ya lo hicieron con éxito en el negocio de la infraestructura, lo que seguramente debe ser preocupante para sus competidores.

Por el lado de los operadores, surgieron diversas noticias que permiten pensar que éstos están decididos a recuperar poder en momentos en que Apple y Google no sólo ganan poder sino que además, bajo sus modelos OTT (Over The Top), tienden a reducir el rol del operador al de mero transporte.

En línea con esto, un tema a seguir es la tendencia de los operadores a reducir (cuando no eliminar) los subsidios a los terminales. Uno de los motivos para hacer esto es no financiar a Apple y Google con sus modelos OTT (Over The Top), donde ellos ponen la infraestructura, subsidian los terminales para luego ser comoditizados. Pero también influye el peso de la recesión en las principales economías occidentales. Así, la financiación se orientaría al usuario, a través del pago en cuotas u otras medidas. Esto podría darse, al menos inicialmente, en mercados donde la penetración de smartphones es alta. Aquí los usuarios ya probaron el dulce y cuando quieran renovar sus terminales deberán afrontar su costo. Distinto será el caso en mercados como los latinoamericanos, donde todavía el subsidio servirá para evangelizar respecto de las bondades de acceder a Internet desde el móvil. Como en aquella canción de Los Twists, “el primero, te lo regalo. El segundo, te lo vendo”.

Por otra parte, también hubo reclamos por parte de los operadores para que los fabricantes reduzcan los precios de los smartphones y facilitar así el desarrollo de mercados en África, América Latina y Asia, donde la relación entre los ingresos de la población y el costo de la tecnología no es favorable. Quizás por esto en su keynote Eric Schmidt, de Google, aventuró que así como un celular Android cuesta hoy US$ 150-100, en el 2013 costará $70 y llegará $20 en pocos años.

Otra forma de quitarle poder a las plataformas es por el lado de las apps. Telefónica presentó una iniciativa junto con Mozilla, para el desarrollo de celulares que usen únicamente aplicaciones basadas en HTML5, un estándar que los independizaría del sistema operativo y a su vez permitiría producir equipos a menor costo, lo que los haría atractivos para mercados más rezagados tecnológicamente.

En línea con esta “guerra” a las apps, se anunció también Joyn, una plataforma de mensajería instantánea común e interoperable entre las distintas telcos, servicio que competirá con herramientas como WhatsApp, Messenger o BBM, que están diezmando el negocio de los SMS. Su principal ventaja sería que la comunicación sería posible entre todos los celulares (como ocurre con el SMS) en vez de que ambos interlocutores cuenten con la misma aplicación. Además, esta vendría preinstalada, lo que eliminaría una barrera para que el usuario la use.

Quizás previendo el cambio de los vientos en la industria, Facebook se presentó muy “operator friendly”, permitiendo que los operadores intermedien en materia de pagos dentro de su aplicación. De esta forma, apunta a ser menos un OTT puro y más un socio de los operadores. ¿Por qué haría esto? Diversas razones: los adolescentes no tienen tarjeta de crédito, el “carrier billing” es más efectivo (dicen que hasta 5 veces más que vía tarjetas) y, según Facebook, su sitio móvil tiene el doble de tráfico que vía aplicaciones para Android o iPhone.

Hablando de pagos móviles, se habló mucho del tema, se presentaron distintas alianzas y se debatió si el camino es vía NFC o simplemente software. Lo concreto es que en la medida en que sigan surgiendo “estándares” alternativos para pagos móviles, más lejos estaremos de que estén difundidos. Nadie quiere quedar afuera y al final, todos lo están.

En materia de infraestructura, mucho se habló de los small cells, que vienen a ser algo así como los sucesores de las femto cells. Se trata básicamente de pequeñas celdas celulares que, conectadas a redes de banda ancha fija, permiten tener señal móvil local allí donde éstas no llegan, como al interior de edificios. La principal novedad es quizás la inclusión en estas de conectividad WiFi, lo que permitiría además aliviar a las redes móviles del creciente tráfico de datos.

En resumen, desde el punto de vista del usuario Barcelona trajo más de lo mismo (aunque como siempre mejor). Pero el mensaje fuerte pareció provenir de los operadores, decididos a recuperar protagonismo y liderazgo en su industria. No habrá que sorprenderse si el 2012 termina siendo un año de tensiones entre operadores, fabricantes, plataformas y aplicaciones. Como para ir alquilando balcón…

Inteligente vs. Social

En los últimos tiempos, la atención de la industria, analistas y medios en Argentina estuvo centrada en el notable avance de los smartphones, quienes tan sólo en el 2011 crecieron un 113% en unidades y representaron prácticamente a 1 de cada 4 celulares vendidos ese año. Pero mientras esto sucede, hay una revolución que no por más silenciosa es menos relevante: el avance de los teléfonos sociales o socialphones.

Los socialphones son equipos que no llegan a ser smartphones. Tienen sistemas operativos cerrados que no tienen aplicaciones específicas para cada plataforma, lo que no les permite una integración con otras aplicaciones o el mismo hardware. No obstante, incluyen aplicaciones de mensajería y socialización preinstaladas, como mail, Facebook, Messenger/Whatsapp y, ocasionalmente, Twitter. Visto por oposición a los smartphones, no tienen ninguno de estos sistemas operativos: Android, BB OS, iOS, Windows (Mobile o Phone) o Symbian S/60 en adelante. Para dificultar las cosas, muchas veces cuesta diferenciar a simple vista a un smartphone de un socialphone ya que ambos pueden tener un teclado completo QWERTY o una pantalla táctil.

Los socialphones crecieron en el 2011 un 156%, representando además el 33% de todos los celulares vendidos, o sea, 1 de cada 3. Esto da una pauta de la magnitud del fenómeno.

En el gráfico se observa claramente el avance de socialphones y smartphones sobre el total, representando en el 2011 el 59% del total, en detrimento de los equipos más básicos (-5%) así como de los feature phones (-72%). Estos últimos son aquellos que tienen una característica saliente, como incluir un reproductor de MP3 con controles independientes, o una poderosa cámara fotográfica.

Los socialphones son atractivos para los operadores, ya que sus aplicaciones de datos consumen poco ancho de banda, aunque claro, esto puede darse a expensas de un menor uso de los lucrativos SMS.

Smartphones y socialphones son parte de un mismo fenómeno. Aquél de llevar a Internet (o al menos sus aplicaciones más populares) a todos lados. Es que así como hoy nos parece ridículo que en el pasado esperáramos a llegar a un punto fijo (nuestro hogar o lugar de trabajo) para hacer un llamado telefónico, estamos entrando en una etapa donde también parecerá ridículo esperar a llegar a un lugar fijo para usar una computadora para mandar un mail, actualizar nuestro estado en Facebook o chatear con nuestros amigos.

Divisando la portabilidad

Con la puesta en marcha del proceso de portabilidad a la vista, crecen las expectativas respecto de la dimensión de la migración de clientes. Es que en la decisión de cambiar de operador, aun manteniendo el número, inciden otros factores más allá del precio o la calidad de servicio que hacen difícil predecir con precisión cuál será el impacto de la implementación de la medida.

Complejidad del proceso de cambio, costo asociado, vencimiento de contrato, pérdida de planes de fidelización, posibilidad de usar los terminales en la nueva red se suman a la prioridad que el cambio tenga para el usuario, independientemente de la insatisfacción con el proveedor actual o lo tentador de una oferta de cambio. Luego se agregan otros factores, como la incertidumbre respecto de la calidad de un proveedor nuevo o las características personales de los usuarios (ej: procrastinadores). Así, una declaración de intención de cambio no se traduce linealmente en una acción.

Del informe “Telefonía Móvil – Segmento individuos 2011” surge que el 21% de los usuarios de celulares manifiesta interés por cambiar de operador ante la implementación de la portabilidad. Una cifra altísima a priori, pero no tanto si sólo la mitad de éstos tienen en claro que operador alternativo consideraría. Dentro del proceso de cambio, éstos aún se encuentran claramente en una etapa de “contemplación”, donde el cambio es una posibilidad, pero aún no está el ánimo para realizarlo.

Hay así un 11% que tiene intención de cambio habiendo identificado un proveedor alternativo. No obstante, todavía quedan “obstáculos” por delante como para pensar que todos saldrán desesperados a portar sus números en la primera semana. Adicionalmente, hay que considerar que en el ínterin todos los operadores estarán activamente tratando de retener y/o atraer clientes, con lo que la situación cambia y exige nuevas evaluaciones. Así, es razonable pensar que finalmente la tasa de cambio anualizada esté en niveles similares a los del resto de países de la región donde ya se implementó esta medida, entre el 1 y 3% anual.

Más allá de lo relativo de los números cuando de un accionar futuro y en un contexto incierto se refiere, las respuestas permiten igualmente detectar tendencias. Si consideramos la identificación de un proveedor alternativo como un indicador de una mayor voluntad de cambio, se observan diferencias por edad y NSE. La predisposición al cambio es mayor en la medida en que sube el nivel socioeconómico y en que desciende la edad.

Por otra parte, se observan diferencias en cuanto a los operadores a elegir ante el cambio, observándose cierta correlación con las capacidades de sus respectivas infraestructuras en las distintas zonas geográficas.

A democratizar esos smartphones

Si bien en los últimos años, y como en otros segmentos del mercado, los servicios de datos desde el celular han crecido entre las PyMEs locales, todavía internamente tiende a concentrarse en las jerarquías más altas y mayormente en áreas de dirección y comerciales. Se plantea así un desafío a proveedores de terminales y operadores de redes para llevar sus productos y servicios a otras áreas y usuarios. Esto surge del informe “Telecomunicaciones móviles en PyMEs: Voz y datos – 2011” realizado por Carrier y Asociados.

A pesar de que la cantidad de usuarios de datos móviles creció en todas las áreas de la empresa, sigue habiendo una mayor concentración en Dirección (84%) y Comercial (66%). Iinfluye sin dudas el tipo de usos que se hace del servicio, siendo principalmente el mail (94% de las empresas usuarias). Pero todavía son pocas las empresas que hacen uso de aplicaciones más verticales, que suelen llegar más abajo en la escala jerárquica de una empresa. Esto se refleja en que, mientras en el 93% de las empresas el uso de datos móviles llega a la dirección de la misma, el valor se reduce notablemente en el caso de los trabajadores de campo, donde apenas alcanza el 13%.

Así, el desafío para operadores y fabricantes será lograr lo que ya ocurrió con la voz: que el servicio no esté concentrado únicamente en los puestos más altos y en algunas áreas. Para esto, será necesario también lograr que, aunque relevantes, las aplicaciones de mensajería no sean las únicas por las cuales una empresa considere contratar estos servicios.

El vaso medio lleno

Varios años de bonanza, donde el crecimiento económico, las mejoras salariales y el crédito hicieron que el consumo de electrónicos alcanzara niveles extraordinarios, no impiden que ahora, con un escenario distinto, las dudas respecto de cómo será el 2012 se multipliquen. Motivos no faltan: complejo escenario internacional que afecta a nuestros principales clientes, tarifas ajustadas a la realidad que impactarán sin duda en el ingreso disponible, inflación persistente. Un cóctel que, si bien no llega a desanimar, sí plantea nubarrones sobre la cabeza de ejecutivos de la industria. Aún cuando no hay un panorama preciso de lo que sucederá a nivel macro, el contexto parece indicar que el impacto será menos negativo en la industria electrónica (celulares, computadoras, TV) y, en algunos casos, en las vinculadas (redes). Esto responde a varios factores.

Con diferencias entre sí, los electrónicos son evidentemente los productos del momento. A la cabeza, los celulares. Son mucho más que dispositivos para hablar y mensajear. En su evolución hacia smartphones, pasando por los socialphones (26% y 33% del total de ventas del 2011 respectivamente), se están convirtiendo en dispositivos de pertenencia y entretenimiento, aumentando su valor para el usuario. Esto impulsa el notable proceso de renovación de terminales que experimenta el sector de las telecomunicaciones móviles. En computadoras, la portabilidad y el uso personal vienen impulsando su crecimiento aunque su formato va diversificándose. Los televisores, con sus mejoras de imagen, la reducción de su tamaño y su incipiente transformación hacia una computadora, también tienen un escenario favorable.

Pero habrá además razones económicas para que los electrónicos se defiendan mejor que otros productos. A pesar de la amplia participación de la producción local de los mismos, la misma está basada en el ensamble de componentes importados cuyo precio está basado en dólares. La revaluación del peso frente al dólar (dicho de otro modo, el dólar barato), harán que los electrónicos se vuelvan más accesibles en términos relativos que otros bienes de la economía local. Además, habrá que sumarle la natural tendencia a bajar de precio, tradicional en esta industria.

Quizás el panorama se complique un poco más para quienes proveen servicios asociados a estos electrónicos, ya que con un presupuesto presionado por alzas importantes en el gasto en servicios públicos habrá más reticencia a comprometerse con gastos fijos más elevados en ciertos casos. Aquí entonces pesará la habilidad de operadores móviles, de banda ancha fija y de TV paga para diseñar productos que permitan aprovechar las bondades de los modernos dispositivos aunque conviviendo con cinturones más ajustados.

En definitiva, quizás el 2012 no sea un camino de flores. Pero también hay margen como para poder atravesarlo sin mayores sobresaltos.

Lo que dejó el verano (internacional)

A pesar que entre las fiestas y el mes de enero muchos estamos de vacaciones, la vida sigue su curso, y la industria también. En estas semanas en que no se publicó Comentarios sucedieron muchas cosas, de las cuales rescatamos las siguientes.

A nivel internacional, quizás la mayor repercusión la haya tenido el cierre de Megaupload y la detención de varios de sus responsables. A las pocas horas de que el Congreso de los EE.UU. decidiera mandar al freezer sus polémicos proyectos vinculados a un mayor control de la propiedad intelectual en Internet, el FBI arrestaba a los responsables del sitio y ponía sus contenidos fuera de línea. Estos eventos dejaron mensajes claros. El primero, es que con o sin nueva legislación, existen elementos para perseguir a quienes cometan delitos contra la propiedad intelectual. Algo que evidentemente resta peso a propuestas como las de SOPA o PIPA. Segundo, para los que están en la vereda de enfrente de los caza piratas, el ritmo de vida de los responsables de Megaupload así como las pruebas de que eran conscientes de lo ilegal de su actividad, los dejan en una situación incómoda que obliga a repensar argumentos a favor de sus ideas. Por supuesto, todo esto no indica que el camino transitado por el FBI sea la solución a los problemas de piratería que afectan a las industrias de contenidos en términos amplios. En el modelo tradicional de los contenidos, la distribución es un componente altísimo del valor en el producto. Y justamente ésta se vio notablemente alterada con Internet. Muchas de las industrias de contenidos no reaccionaron adecuadamente al nuevo escenario y su lugar fue tomado por otros. La solución de fondo pasa por adaptarse a la nueva realidad y no pretender mantener artificialmente un modelo en retirada.

También a principios de enero tuvo lugar el CES (Consumer Electronics Show), un evento donde se hizo evidente que la movilidad y la conectividad inalámbrica ya son parte fundamental de los electrónicos de consumo, alterando de raíz las posibilidades de éstos. Una muestra más de que en la medida en que todo se hace conectable, la movilidad y los vínculos inalámbricos pasan a formar parte de todas las industrias. A pesar de esto, resultó llamativa la ausencia prácticamente total de dispositivos con NFC así como propuestas de pagos móviles. Esto indicaría que durante el 2012 seguiremos estando en una etapa de transición en esta materia, a menos que la cosa cambie en el próximo MWC (Mobile World Congress), a fines de este mes. Es justo considerar también que este tipo de eventos no necesariamente son propicios para la mejor comunicación: hacer anuncios en medio de un exceso de estos es como estar en un mercado donde todos gritan al mismo tiempo. Los mensajes se pierden…

Intel aprovechó al CES para anunciar (nuevamente) que el 2012 será el año de la ultrabook. Se trata básicamente de una notebook superliviana y superportátil, que viene a darle el tiro de gracia a las netbooks. Un equipo muy similar a la Mac Air, lanzada en el 2008… De hecho, Intel viene promoviendo el concepto desde hace un par de años, pero parece que será recién en éste cuando lo veremos como un producto de amplia disponibilidad. Veremos. Donde sí Intel se anotó un par de porotos fue en el tema celulares, al anunciar acuerdos con Motorola y con Lenovo para proveer de chips Atom a sus móviles. La noticia no es menor teniendo en cuenta de que Motorola está en proceso de ser adquirida por Google, lo que aseguraría un correcto desempeño con Android, y que Lenovo es una marca con mucho peso en el codiciado mercado móvil chino, el de mayor tamaño mundial. Para fines de la segunda mitad de este año están previstos entonces los primeros smartphones impulsados por chips de Intel. Una movida crucial para que la empresa haga pie definitivamente en el hasta ahora esquivo mercado de celulares. Sobre todo en momentos en que los semiconductores para dispositivos móviles generan más ingresos que aquellos para computadoras. Un dato que Intel seguramente tiene muy presente.

Finalmente, y aunque pasó desapercibido, la UIT definió el estándar IMT-Advanced, algo que algunos ven como el verdadero 4G. Pero siendo que hoy 4G ya es utilizado marketineramente por operadores locales y mundiales, quizás el nuevo estándar pase a ser 5G

Mensajería a full

El uso de servicios de datos móviles mantuvo en el 2011 una penetración en empresas PYME argentinas similar a la del año anterior, ubicándose en aproximadamente 1 de cada 2. No obstante, se observa un crecimiento del 22% en términos de cantidad de líneas promedio por empresa con abono de datos. Esto surge del informe “Telecomunicaciones móviles en PyMEs: Voz y datos – 2011” realizado por Carrier y Asociados.

Sin dudas, las aplicaciones basadas en la mensajería son las que más interés despiertan. El mail lidera claramente, utilizado en el 94% de las empresas que contratan datos móviles. Luego se ubica la mensajería instantánea (MSN Messenger, BBM, WhatsApp), con el 52%.

Este foco en la mensajería colabora para que Blackberry sea la plataforma dominante dentro de las empresas usuarias de servicios de datos móviles, presente en el 73% de los casos, creciendo desde un 61% el año anterior, y evidenciando la fortaleza de la marca en el segmento. En segundo lugar se ubica Symbian, que muestra una mejora del 11 al 17%. Un importante avance registra Android, que creció de un 3 a un 12%.

La participación de las distintas plataformas registra superposición, lo que indica que en algunos casos conviven varias de éstas en una misma empresa. Esto podría estar indicando que hay libertad para que distintos áreas/usuarios elijan la plataforma a utilizar y/o que ésta es considerada irrelevante habida cuenta de que las principales aplicaciones utilizadas (mail y mensajería instantánea) son independientes del sistema operativo.

De fono a compu

El que termina será sin dudas recordado como uno de los grandes años de la industria celular. Si bien ya no tiene sentido seguir midiendo el crecimiento en líneas (dato cuyo valor dejó de tener relevancia cuando superó holgadamente el 100% de penetración), existen otros indicadores que dan cuenta de un momento excepcional.

Desde la perspectiva de los terminales, en el 2011 se batirá un récord histórico, alcanzando alrededor de los 13,5 M de unidades despachadas al mercado. Esto representa un 5% más que en el 2007, cuando se alcanzaron los 12,8 M. Detrás de este nuevo récord se esconde un fuerte proceso de renovación, impulsado por la capacidad de los nuevos equipos para conectarse a distintos servicios de Internet, particularmente por las aplicaciones de mensajería (mail y mensajería instantánea) y de socialización (básicamente Facebook y en menor medida Twitter).

Los smartphones terminarán el año con unas 3,2 M de unidades despachadas, más que duplicando la cifra alcanzada en el 2010. A esto hay que sumarle los “teléfonos sociales” o feature phones con el foco puesto en la mensajería y socialización, que superarán los 4 M de unidades. Como resultado, aproximadamente un 54% de los celulares vendidos durante el 2011 tienen capacidad para conectarse a Internet y utilizar aplicaciones sobre esta red. Claramente, cada vez más pequeñas computadoras de mano y menos teléfono.

Esta bonanza se refleja también en la producción proveniente de Tierra del Fuego, que representa el 80% del total, demostrando la eficacia (aunque no necesariamente eficiencia) de la medida de promover la producción local.

Por supuesto, la mayor sofisticación de los terminales se traduce en mayor facturación para los operadores, que suman cada vez más clientes consumiendo ya no sólo voz y mensajes de texto sino que, como lo indican las cifras expuestas, crecientemente más datos.

Para el año próximo, la seducción de acceder a las aplicaciones basadas en Internet desde el celular seguirá con igual fuerza. Así como ya pasó con la voz, donde nos acostumbramos a realizar un llamado en cualquier momento y lugar, con el uso de las aplicaciones de Internet sucederá lo mismo. Habrá cada vez menos tolerancia a tener que esperar a llegar a una computadora en un lugar físico determinado para poder chequear un mail, chatear con un amigo o darse una vuelta por Facebook.