Remixados
Los smartphones, aquellos dispositivos móviles que originalmente parecían destinados a unos pocos son ya sin dudas un fenómeno masivo. Tal es así que el año pasado, en Argentina los smartphones representaron más de la mitad del total de ventas anuales de teléfonos celulares, alcanzando una participación del 56%. Esto surge del informe “Mercado celular argentino 2014” recientemente anunciado por Carrier y Asoc.
Si bien era previsible que esto ocurriera, no deja de ser un hito que el 2013 resultara ser el año en que los smartphones lograron la mayoría absoluta en el mercado de terminales móviles. Este avance se dio no sólo sobre los básicos sino también sobre los socialphones. Para aclarar, las categorías en las cuales se divide el mercado de teléfonos móviles son las siguientes:
Smartphones: utilizan sistemas operativos sofisticados tales como Android, Blackberry (en todas sus versiones), Windows Phone, iOS. Además, cuentan con aplicaciones nativas, lo que les permite una mejor integración tanto con el dispositivo como entre apps.
Socialphones: equipos con teclado QWERTY o interfaces táctiles que utilizan sistemas operativos más simples y propietarios aunque permiten el uso básico de aplicaciones tales como mail, mensajería instantánea (Whatsapp) y/o redes sociales (Facebook, Twitter).
Básicos: orientados a las comunicaciones tanto de voz como de SMS, que pueden incluir cámaras de baja resolución y/o capacidad precaria de reproducción de archivos de audio. No cuentan con aplicaciones comunicación/socialización más allá de la voz y el SMS.

En el gráfico puede observarse claramente cómo se alteró el mix de categorías de terminales en el lapso de tan sólo 3 años. Los básicos pasaron de dominar ampliamente a ser la categoría menos popular y en franca retirada, a punto tal de ser abandonada por algunos fabricantes. Por su parte, también resulta evidente que la vigencia de los socialphones se presenta como absolutamente transitoria, siendo impactada por el lanzamiento de más y más smartphones de nivel de entrada que los descolocan en precio y prestaciones.
No obstante, habida cuenta de que tanto smartphones como socialphones tienen apps que usan datos, se llega a que el 84% de los equipos vendidos en 2013 tenían capacidad de conexión a Internet, mientras que en el 2010 apenas superaban 1/4 del total. Todo un indicador de la velocidad del cambio que pone de manifiesto el nuevo rol del celular no sólo ya como herramienta de comunicación sino como parte cada vez más integrada de la vida digital.


Cuando faltan apenas 3 meses para el inicio de la próxima Copa del Mundo de fútbol, cabe preguntarse cuál será el rasgo característico de esta edición desde el punto de vista tecnológico. Todo hace pensar que así como la del 78 dio el puntapié inicial a la TV en colores en Argentina y la de Alemania impulsó el despegue de las TV planas (Plasmas y LCD en aquella época), la próxima edición en Brasil será sin dudas la de las múltiples pantallas. Esta proliferación de pantallas estará alimentada por dos grandes tendencias: el consumo online de video y la socialización a través de dispositivos complementarios a la TV.
Un claro indicador de la etapa que viven ahora los operadores pudo obtenerse de lo que se hablaba en el MWC en materia de regulación. Está claro que en los últimos tiempos hay una tendencia creciente hacia la consolidación de operadores. Las limitaciones de espectro disponible y las demandas de inversión para el despliegue de redes tecnológicamente más modernas hacen que sea cada vez más complejo competir en el mercado si no se es “grande” en términos de abonados. Algo que pudo verse con claridad recientemente en los EE.UU. e intenta repetirse también en Europa. Pero aquí encuentra trabas adicionales provenientes de sentimientos nacionalistas (caso Telecom Italia) así como de un mercado que es común para muchas cosas pero no aún para las telecomunicaciones. Así, no faltaron quejas contra procedimientos antimonopolio y las políticas adoptadas por las autoridades de competencia y el consecuente pedido para que haya una mayor permeabilidad a un natural proceso de consolidación. Por supuesto esta es la visión de los grandes. Los chicos presionarán para un mayor compartimiento de infraestructura o en su defecto, para que los dejen vender.
Por supuesto, los terminales móviles (ya hablar de teléfonos es un reduccionismo muy importante) también tuvieron su espacio durante el MWC. Hubo algunas novedades en el high end, donde no se vio nada revolucionario desde el punto de vista del hardware aunque sí mejoras puntuales a través del software. El ritmo de innovación no puede mantenerse constante y es la razón por la cual las ventas en este segmento tienden a estabilizarse. Es por esto quizás que el plato fuerte en materia de smartphones estuvo en aquellos que apuntan a los segmentos medios y bajos, que serán los utilizados por quienes no disponen hoy de un equipo de estas características. En este aspecto, las notas más salientes vinieron de la mano de Firefox y de Nokia.
En este frente es quizás donde se observaron los desarrollos más interesantes y variados en el MWC. Aunque sin dudas la noticia esos días fue que Whatsapp se apresta a lanzar un servicio de voz. Corrió frío por la espalda de varios operadores, especialmente luego de que Whatsapp y otros mensajeros impactaron en la línea de flotación del negocio de los SMS. Esto marca la fuerza que han ganado los servicios OTT y que plantea a los operadores dos caminos: asociarse con los jugadores OTT para crear más valor y poder monetizar sus productos o lanzar sus propios servicios apalancados sobre sus fortalezas, como es el caso del billing, de la información del cliente de que disponen y/o de su relación con éste. Claro que para lanzar sus propios servicios necesitan no sólo profundos cambios culturales internos, sino también tecnológicos [al respecto, ver “