'WiMax'

Twits selectos

  • La prueba de que pasó el momento de WiMax. Primero Motorola. Ahora NSN se desprende del negocio bit.ly/vw5nXR
  • Interesante analogía entre Microsoft y Google read.bi/t3ixzC Más parecidos de lo que se cree
  • Corea del Sur, quizás el único mercado donde el iPhone es “uncompetitive” bit.ly/vJr3px

Linkeando

  • ¿Tira la toalla?: Luego de años de machacar con su tecnología WiMax sorprendió esta noticia, que pasó bastante desapercibida, en la que Intel se une a un consorcio para dar servicio en México con tecnología ¡LTE! Cosas vederes que non crederes. [Telecompaper]
  • ¿Cuento chino?: Esta semana, la presidenta de Brasil anunció la instalación en su país de Foxconn, fabricante taiwanés que fabrica para terceros, entre ellos, Apple, disparando el rumor de que las iPad se fabricarían en el país vecino. Sin embargo, la empresa no lo confirmó y en Brasil crecen las dudas. [O Estado de S.Paulo]
  • iPlay: Mientras operadores de telecomunicaciones y los medios se muestran esperanzados por el potencial de las tablets, por ahora parece que sus propietarios se dedican a cosas más triviales. Según un estudio realizado por Google sobre tablets, el uso más difundido de éstas es para jugar… [Readwriteweb]

Caso de estudio

El reciente anuncio de la intención de AT&T de comprar las operaciones de T-Mobile en los EE.UU. disparó todo tipo de comentarios, la mayoría vinculados a la concentración que se daría en el mercado de aquél país. No es para menos: la compra le agregaría 34 millones de clientes y llevaría su participación de mercado al 43%. Pero más allá de esto, la noticia pone al descubierto otras cosas, que tienen que ver más con las consecuencias del modelo de telefonía móvil adoptado por aquél país.

Fieles a su filosofía de laissez-faire, los estadounidenses propician la competencia de infraestructuras. Por este motivo, y a diferencia de lo que sucedió en Europa donde hubo una decisión política de usar GSM como estándar, en los EE.UU. conviven distintas tecnologías de comunicación móvil y sus evoluciones: CDMA, GSM, iDen, WiMax. La compra de T-Mobile por parte de AT&T tiene sentido entonces porque ambos operadores utilizan la familia GSM en su tecnología, y esta es la razón por la que la rumoreada compra de la primera por parte de Sprint no resistía análisis. Ésta opera redes CDMA, iDen y WiMax, por lo que agregar una cuarta sería una locura.

De concretarse la operación, que seguramente será escrutada por las autoridades regulatorias, alrededor del 70% del mercado quedaría en manos de dos operadores, AT&T y Verizon. Para entorpecer aún más la competencia, ambos utilizan tecnologías distintas, ya que el segundo se basa en la familia CDMA. Así, aquél que quisiera cambiar de operador, también tiene que adquirir un nuevo terminal ya que el que tenga será incompatible con su nueva red. Algo que aprendieron los usuarios de iPhone que, provenientes de AT&T, quisieron migrar a Verizon. Quienes insistieron en la movida, tuvieron que comprar un nuevo equipo.

La existencia de múltiples e incompatibles estándares tiene otros efectos negativos. El más evidente es los problemas que genera a nivel de cobertura, ya que los principales operadores deben construir redes en paralelo. De usar las mismas tecnologías, los operadores podrían tener acuerdos de roaming para permitir a sus clientes moverse libremente por el país. Queda claro así que, más allá del aspecto técnico, el modelo de la replicación de infraestructuras puede ser ineficiente desde el punto de vista económico.

Esto también tiene sus consecuencias en el servicio, el cual está focalizado en retener a los clientes bajo modelos pospagos que aseguren el flujo de caja necesario para inversiones de capital. Es por esto que en aquél país hay muy poca innovación en los segmentos de baja gama. Visto así, se entiende por qué la industria estadounidense innova en el high end: iPhone y Android.

Estas particularidades del mercado celular de los EE.UU. se traducen también en dos aspectos vinculados entre sí. Por un lado, son pocas las empresas extranjeras que invierten allí. La más notoria es la alemana Deutsche Telekom, quien a pesar de ser la dueña de T-Mobile, se desprende de ésta. No obstante, conviene aclarar que de concretarse la operación pasaría a ser el principal accionista de AT&T con un 8% de participación. Inversamente, tampoco los operadores móviles locales se aventuran en otros mercados. Todo esto le da al mercado de aquél país una singular insularidad. Es por esto que lo que allí sucede no es automáticamente extrapolable a otros mercados.

¿Condenados al éxito?

Independientemente de la opinión que se tenga en relación al fondo de la cuestión en el asunto Fibertel, lo que es indiscutible es que tal como se plantean las cosas en la famosa resolución 100/2010 vamos, como los lemmings, camino a un salto al vacío. Por un lado, porque, como explicamos la semana pasada [ver “Va a estar linda Internet”], la industria en su conjunto no tiene la capacidad técnica y humana necesaria para absorber 1 millón de usuarios en 90 días. Por el otro, porque el argumento del gobierno de que existen más de 300 ISP alternativos, es falaz. Que existan 300 o más proveedores no implica que haya igual número de redes, y mucho menos que éstas puedan ser accedidas por todos en cualquier lugar del país. Así, de nada le sirve a un ¿ex? cliente de Fibertel en Buenos Aires que la cooperativa de Villa Giardino (por citar sólo un ejemplo) dé servicios de Internet si ésta no tiene acceso físico al domicilio del abonado, sea a través de una red propia o de terceros.

Para entender mejor las limitaciones del caso, es necesario distinguir entre dos tipos de actores en lo que hace al acceso a Internet. Están quienes cuentan con una red propia, sea de alguna opción de cable (ADSL, cablemódem, fibra óptica, etc.) o inalámbrica (Wimax, LMDS, etc.). Se trata de aquellos que disponen de infraestructura que cubren geográficamente los domicilios de los clientes. Después están los que dan el servicio específico de Internet (navegación, mail, etc.) sobre la red de terceros, en un modelo que, en un ejercicio de simplificación, podría asimilarse al de operador virtual en otros servicios de telecomunicaciones. Por aspectos regulatorios, esto ocurre mayormente sobre las redes de las empresas telefónicas, lo que da lugar a que empresas como Sion, Datamarkets y tantas otras ofrezcan el servicio de Internet sobre el ADSL de aquellas. Incluso, esto es lo que permite contratar Arnet sobre la red de Telefónica o, inversamente, Speedy sobre la red de Telecom.

El problema con la caducidad de la licencia de Fibertel/Cablevisión es que obliga a sus abonados no sólo a migrar de ISP, sino también de red. Y justamente el acceso a estas redes, independientemente del proveedor del servicio de Internet, es lo que no abunda y se convierte en el talón de Aquiles de la resolución 100. Salvo en zonas de alta densidad de demanda y por lo tanto de oferta (como sucede en el micro y macrocentro de Buenos Aires) mayormente ésta se concentra en unos pocos operadores, generalmente uno telefónico (Telecom, Telefónica y Cooperativas), uno de TV por cable y, en menor medida, alguno inalámbrico.

De este modo, surgen dos aspectos débiles de la resolución. Una es la falta de una estrategia seria y viable para la migración de 1 millón de abonados. La otra es el despropósito que significa “apagar” una de las mayores redes de acceso a Internet del país (la de Cablevisión), con todo lo que esto implica, no sólo en términos de competencia sino también pensando en el desarrollo digital de Argentina. Se podría agregar una tercera, discutible desde una perspectiva política, que es que no es razonable que la solución (determinar la “muerte” del servicio) sea más grave que la causa del problema (operar con una licencia caducada). En otras palabras, resulta ilógico que el remedio sea más letal que la enfermedad.

Por lo pronto, se estaría evaluando la extensión del plazo para la migración del millón de clientes de Fibertel, de acuerdo con lo publicado en el sitio La Nota de Tapa. El artículo menciona que el interventor de la CNC habría admitido ante asociaciones de consumidores que se estaría evaluando una extensión de los plazos para permitir que los proveedores alternativos tengan más tiempo para adecuarse a un pico de demanda extraordinario. No obstante, esta medida no soluciona uno de los problemas más importantes, como lo es la desactivación de la red de Cablevisión como una alternativa competitiva de acceso. Por otra parte, nada garantiza que un número importante de usuarios no esperen hasta último momento para migrar (por desinterés, vagancia, especulación, etc.), con lo cual cumplido el plazo también quedarían clientes desconectados. [sigue aquí]

Semana Feliz

Es la que tuvo Nokia Siemens Networks (NSN), ya que anunció la compra de gran parte del negocio de redes de Motorola así como un significativo contrato para desplegar una red LTE que cubrirá los EE.UU. casi por completo. Dos anuncios que mejoran sus perspectivas a mediano y largo plazo.

La hipótesis de una venta del negocio de redes surgió a partir del momento en que Motorola decidió dividir a la empresa en dos, una para dispositivos móviles y hogareños y la otra para infraestructura de redes. Por su parte, NSN necesitaba expandir sus negocios hacia los EE.UU., donde su presencia era escasa, así como en Japón.

La operación puede tener un impacto sobre la evolución de distintas tecnologías. El negocio de infraestructura de Motorola abarca tanto a GSM como CDMA, WCDMA, WiMax y LTE. Sólo iDen (tecnología usada por Nextel) seguirá en sus manos. Por ahora NSN seguirá atendiendo a sus clientes con CDMA, WCDMA y Wimax. No obstante, considerando que ya en el pasado le dio la espalda a éstas y a juzgar por los vientos que soplan actualmente, no sería descabellado pensar que las irán desactivando. Otro indicio de que esto puede pasar es que NSN dejó en claro que se trata principalmente de una operación para ganar clientes, no para diversificar sus tecnologías. Es justamente a estos clientes que NSN podrá convencer de migrar a LTE cuando los recambios tecnológicos tengan lugar.

Más allá de la operación puntual, la misma pone el broche de oro al proceso de desaparición de los grandes fabricantes norteamericanos (o sea, EE.UU. y Canadá): Lucent (comprado por Alcatel), Nortel (por Ericsson) y ahora Motorola. Además, se sigue dando el proceso de concentración de oferta, donde estos fabricantes europeos se enfrentan no sólo entre sí sino también con los chinos Huawei y ZTE.

En línea con esta movida, NSN ganó un contrato para construir, en 5 años, una red LTE en los EE.UU. de cobertura nacional, de acceso abierto (o sea, multioperador) y solamente mayorista. La “orden de compra” es por US$ 7 mil millones.

Con ambas movidas, NSN se asegura la incorporación de negocios en un territorio que le era esquivo, como el estadounidense.

¿WiMin?

Hace unos años, había mucha expectativa respecto de WiMax, la tecnología inalámbrica que prometía banda ancha real sin cables. La cosa funcionó aceptablemente bien en su versión fija (Argentina fue un leading case de la mano de Ertach, luego adquirida por Telmex). Pero no estuvo a la altura en su versión móvil, que a pesar de los trials y algunas operaciones, no tuvo la respuesta esperada por parte del mercado, especialmente ahora que comienzan los despliegues de redes 4G, donde entran tanto WiMax como LTE. Y esta semana, se sumaron distintas noticias y rumores que parecen confinar a WiMax al rol de tecnología alternativa.

Por un lado Sprint, el operador insignia del WiMax móvil, parece apostar ahora a una alternativa dual LTE/WiMax. Si bien la empresa ya lanzó WiMax en distintas ciudades de los EE.UU., su CEO no descarta avanzar sobre LTE. Esto además fomenta las especulaciones de una adquisición de T-Mobile, el operador móvil de Deutsche Telekom, tradicional usuario de GSM y sus tecnologías evolutivas (donde se encuentra LTE).

Por otra parte, Alvarion, fabricante de equipamiento y uno de los principales impulsores de WiMax, anunció que a principios del año próximo lanzará productos que soporten LTE (versión TD). Si bien seguirán produciendo equipos WiMax, se trata sin dudas de una diversificación que acompaña las demandas del mercado.

Otro de los grandes impulsores de WiMax, Intel, también parece que está considerando diversificar sus apuestas en el mundo móvil so pena de quedar totalmente fuera. Así, se especula con que estaría detrás de la adquisición de Infineon, fabricante alemán de chipsets para productos inalámbricos y actual proveedor de Apple, Nokia, RIM y Samsung. De concretarse la operación, le permitiría a Intel competir más agresivamente en el mercado móvil, pudiendo inclusive convertirse en un proveedor clave de chipsets para móviles, al estilo de Qualcomm. Entre los activos de Infineon hay productos para HSPA (3G) y LTE (4G), los que combinados con su procesador Atom le permitiría ofrecer una base más integrada a los fabricantes de dispositivos móviles. En este caso, el dinero para financiar la operación no sería un problema, ya que Intel acaba de registrar su mejor trimestre de su historia, con un beneficio neto de US$ 2,9 mil millones, mucho mejor que la pérdida de US$ 398 millones obtuvo un año atrás.

En fin, todo cambia. Lo único que se mantiene es el deseo de sobrevivir.

Linkeando

  • Vaudeville: Interesantes y sobre todo nuevas especulaciones respecto de lo que podría ocurrir en la composición accionaria de Telecom Argentina. Si esto es efectivamente así o no, bueno, ya es harina de otro costal. No obstante, como decía la voz en off de aquella vieja serie, “todo es posible en la dimensión desconocida”. [La Nación]
  • ¡Es un Flash!: Sin entrar en tecnicismos (al menos no muy avanzados), estas declaraciones dan las razones por las cuales todavía YouTube apuesta a Flash en lugar de a HTML 5, tan promocionado por Apple. Útil para entender algunas decisiones.[Read Write Web]
  • Nubarrones: El panorama está cada vez más oscuro para la tecnología WiMax y su lucha contra LTE. Varios de sus principales esperanzas se están dando vuelta. [Intelligence Centre]

Aparición espectral

Justo en la semana en que un representante de 3G Americas se reunió con un grupo de analistas y expresó su inquietud por las demoras en las nuevas asignaciones de espectro necesarias para atender las mayores demandas de los usuarios móviles, éste apareció. Fue porque el Secretario de Comunicaciones, paradójicamente famoso por sus silencios o sus pocas frases de compromiso, anunció que antes de fin de año se subastarán frecuencias, algo que no sucedía en el país desde 1999. Se trata de los 37,5 Mhz que devolvió Telefónica Móviles como consecuencia de su fusión con Movicom en el 2004, a los que se suman otros 90 Mhz en nuevas bandas, actualmente destinadas a servicios fijos de telecomunicaciones.

El anuncio se produjo en el marco de las jornadas denominadas “La Revolución Móvil”, organizadas por el Grupo Convergencia. El funcionario, como primer orador de la jornada, se anticipó así a los reclamos que se esperaban por parte de operadores durante las jornadas, justamente por las limitaciones que enfrentan. Se trata de una buena noticia en momentos en que la demanda por capacidad crece aceleradamente, no tanto ya por la incorporación de nuevos usuarios, sino por el crecimiento del tráfico de datos, impulsado tanto por smartphones como por módems de banda ancha móvil.

Lo que no aclaró el funcionario es quiénes podrán participar de la subasta o, para verlo de otra forma, si habrá quién esté impedido de hacerlo. A las tres operadoras tradicionales (Claro, Movistar y Personal) habría que sumar el interés de Nextel y las cooperativas.

Nextel ya comenzó en otros países de la región a ampliar sus servicios a tecnologías 3G. Y justamente esta semana anunció que desistía de la compra de Movilink, debido a las demoras en la aprobación de esta operación, anunciada en el 2007, por parte de las autoridades. Se trata de la segunda operación cancelada por la inacción regulatoria, luego de que la misma Nextel desistiera tiempo atrás de comprar a la local Velocom. Igualmente, para ser justos, en este último caso influyó que Velocom tenía frecuencias y equipamiento para usar Wimax, tecnología que lentamente parece estar perdiendo el interés de los operadores.

Las cooperativas telefónicas del interior del país tampoco deberían ser descartadas, ya que por años reclamaron espectro para poder dar servicios móviles. A pesar de las promesas, éste no llegó en el tiempo adecuado, por lo que finalmente comenzaron a operar bajo la marca “Nuestro”, en un modelo de operador virtual, utilizando la infraestructura de Personal.

En línea con el ingreso o no de nuevos actores, tampoco aclaró el funcionario si, ante la disponibilidad de espectro, se subirán los límites (o caps) que cada uno puede tener, o si serán los mismos que rigen hasta ahora.

Más allá de los mencionados, no habría que ser demasiado optimista respecto del ingreso de nuevos operadores, ya que en un mercado maduro como el argentino, comenzar a dar servicio desde cero, con una red nueva, no parece económicamente muy viable.

Para el gobierno, más allá de mostrar cierta iniciativa perdida en temas de telecomunicaciones, la medida será positiva porque le permitiría generar ingresos, especialmente en momentos en que se hace difícil conseguir financiación por fuera de los recursos impositivos y previsionales. Y encima, el año que viene hay elecciones presidenciales…

Escapando a la banda angosta

Aunque con un desfase en el tiempo, las operadoras móviles están siguiendo los pasos de sus hermanas mayores, las fijas. Esto es, pasar de un negocio donde la voz es lo único a otro donde los datos crecen en importancia, a punto tal de convertirse, más tarde o más temprano, en “el” negocio.

Esta  semana hubo una declaración interesante proveniente del CEO de Ericsson. Según el ejecutivo, en diciembre último tuvo lugar un hito histórico: por primera vez, el tráfico de datos superó al de voz en las redes móviles. Para no reducir una tendencia a un simple hecho, también agregó que el tráfico global de datos por redes móviles se triplicó tanto en 2008 como en 2009 y que se prevé que se duplique anualmente en el próximo lustro.

Detrás de este meteórico crecimiento está el interés por acceder a Internet, tanto desde smartphones como portátiles. Pero el CEO indicó también que las redes sociales son una de las principales fuentes de consumo de datos móviles. Por el lado de los dispositivos, resulta también interesante que los 400 millones de terminales con acceso a Internet a nivel mundial generan más tráfico de datos que el de voz proveniente de los 4.600 millones de celulares a nivel mundial. O sea, menos del 9% de los terminales generan el 50% del tráfico, con lo que van camino a confirmar el teorema de Pareto.

Este escenario obviamente no es inocuo para la industria en general, exigiendo respuestas por parte de reguladores, fabricantes de infraestructura, terminales, aplicaciones y operadores.

Los reguladores deberán estar atentos a las limitaciones de espectro, propiciando la optimización de su uso y otorgando nuevas frecuencias que den respuesta a las mayores demandas (¡teléfono Secom!). Si así no lo hicieran, deberían asumir su cuota de responsabilidad en las deficiencias del servicio.

Los proveedores de infraestructura, beneficiados por el recambio a 3G primero y a 4G luego (sea LTE o Wimax), deberán aportar lo suyo, mejorando la optimización del uso del recurso escaso (espectro), con mecanismos tales como la compresión y otras técnicas de dominio de los ingenieros. A esto se le puede sumar la puesta a punto de propuestas basadas en la tecnología Femtocell.

Tampoco pueden desentenderse los fabricantes de terminales. Sotto voce, los operadores locales se quejan del iPhone, el cual, aseguran, es muy ineficiente en el consumo de datos (probablemente por provenir de una empresa cuyo origen fue la fabricación de computadoras y no de celulares). Es quizás por esto que, a pesar de usar la imagen del iPhone como herramienta comunicacional, son pocas las unidades que se importan en Argentina. No quieren llenar su red de terminales “glotonas”. Otros fabricantes buscan sus caminos, como Blackberry que comprime los datos que viajan por su red. O Motorola, que con su nuevo servicio Blur para smartphones con Android establece un sistema push de datos (como mails, actualizaciones en Facebook y otras redes sociales, etc.) que evita que el terminal esté regularmente consultando a los distintos servicios por novedades (generando tráfico innecesario).

También los proveedores de contenidos y aplicaciones deben optimizarlas para una red que no tiene la capacidad de su versión fija. Decididamente, un sitio en Flash o cargado de imágenes y videos siguen siendo un desafío para las redes móviles.

Amén de los usuarios, los operadores son los más afectados por este explosivo crecimiento de la demanda, tanto en términos económicos (por las inversiones necesarias) como tecnológicos (tampoco se puede instalar una antena en cualquier lado). Y mientras las soluciones del ecosistema no lleguen (espectro, eficiencia de redes y terminales y adaptación de sistemas y contenidos), irán frenando la demanda con tarifas y limitaciones de tráfico, algo que como usuarios es fácil de ver.

Si la industria en general no avanza hacia un uso racional de un recurso escaso como es la capacidad de las redes inalámbricas, la opción WiFi como puerta de entrada a las redes de banda ancha fija será la alternativa, aunque esta implique una movilidad y ubicuidad limitada. Otra, de la cual aún ni se habla en Argentina, es la tecnología Femtocell.

Esta situación podrá generar decepción en muchos, a quienes proveedores de infraestructura, fabricantes de terminales y operadores prometieron una Internet igual a la que conocían pero sin ataduras. Lamentablemente, fueron víctimas de los discursos marketineros.

Entente

Esta semana Intel se anotó un poroto con el acuerdo logrado con Nokia para desarrollar dispositivos móviles que combinen alta capacidad de procesamiento y comunicaciones móviles de banda ancha. El anuncio no abundó en detalles, pero dejó en claro dos aspectos importantes.

Por un lado, se manifestó que se trata de un acuerdo estratégico de largo plazo para crear un estándar abierto para una nueva plataforma de computación móvil basada en el sistema operativo Linux. Sin decirlo explícitamente, Nokia admite entonces que su Symbian, más allá de ser uno de los sistemas operativos móviles más difundidos, encuentra limitaciones a la hora de pensar nuevos dispositivos.

Por otra parte, Intel licenciará tecnología de módem HSPA/3G para futuros productos. Esto implica que, más allá de los importantes esfuerzos que el fabricante de chips hizo y hace por el desarrollo de WiMax, está reconociendo que es muy arriesgado apostar a una única tecnología de conectividad de banda ancha móvil. De esta forma, sus productos podrán funcionar con las redes de diversos operadores alrededor del mundo.

Tanto para Intel como para Nokia, más vale poner fichas en varias opciones en lugar de apostar a un pleno.