'Tierra del Fuego'

Tropezón no es caída

En la evolución del mercado de terminales móviles de Argentina, hubo un dato que llamó la atención: la caída del 19% en volumen comparando el primer trimestre de este año frente al anterior. En principio, las causas habría que buscarlas más por el lado del comercio exterior que del interior.

Comparando el origen de los terminales, se observa un crecimiento del 56% por parte de aquellos producidos en Tierra del Fuego, que pasaron de 1,6 M de unidades a 2,5 M este año. No obstante, los importados cayeron estrepitosamente, de 1,5 M a apenas 50 mil.

Sin dudas que las causas principales habrá que buscarlas por el cerrojo impuesto a la importación, tanto como parte de la política de sustitución de equipos importados por la producción de Tierra del Fuego como también por las dificultades para girar divisas al exterior. Éstas últimas también habrían afectado a la producción nacional, ya que algunos fabricantes sostienen que el output de la isla podría haber sido mayor de no haberse registrado problemas con los pagos al exterior (ver “Disparándose en el pie”). Es de esperar que a partir del segundo trimestre las cosas vuelvan a un ritmo normal.

Linkeando

  • Modelo precario: Esclarecedora nota sobre cómo funciona la producción de electrónicos en Tierra del Fuego. Salarios altos, muchos empleos temporarios, “competitividad” basada en beneficios. La sombra de la inflación. [La Nación]
  • Hasta aquí llegó mi amor: La difícil convivencia del negocio online con el offline y los conflictos de intereses. El caso de la cadena minorista Target vendiendo los e-readers Kindle de Amazon. [The New York Times]
  • GPS puertas adentro: Interesante artículo sobre las posibilidades que se abren a través de las tecnologías IPS (Indoor Positioning System). [Extreme Tech]

Get smart

El proceso de transformación del celular de teléfono a dispositivo de datos está acelerándose notablemente en el mercado argentino. Los smartphones crecieron 18 puntos comparando el primer trimestre de este año contra el mismo período del año anterior, habiendo pasado del 22% al 40% del total de celulares. Este avance podría haber sido mayor de no haberse producido un bache en la producción de Tierra del Fuego como consecuencia de las dificultades para remitir los pagos al exterior en concepto de componentes [para más información, ver “Disparándose en el pie”]

Igual crecimiento registraron los socialphones, al pasar del 26% al 44% del total. Éste se dio a expensas de los feature phones (equipos con alguna característica dominante, como el reproductor de MP3 o la cámara de fotos/video). Si bien los socialphones son en definitiva un feature phone cuya características saliente es la socialización (ya que incluyen aplicaciones de mail, mensajero instantáneo, Facebook y/o Twitter) existe una diferencia fundamental para el operador: generan ingresos adicionales por el consumo de datos.

Teniendo presente esto, resulta interesante observar que en el primer trimestre de esta año, el 83% de los equipos despachados al mercado poseen la característica de incluir aplicaciones que consumen datos. Evidentemente, aquí se da una situación donde todos ganan. Los clientes pueden socializar desde sus equipos y los operadores impulsan los ingresos por datos, sea bajo un modelo prepago o vía abono.

Así, lentamente, los teléfonos básicos, aquellos que sólo sirven para hablar y enviar mensajes de texto, tienden a desaparecer. Y quizás para fin de año haya que desterrar definitivamente la palabra “teléfono” cuando se hable de celulares.

Disparándose en el pie

La Argentina moderna parece extraída de una obra de teatro del absurdo por la incoherencia, el disparate y lo ilógico de algunas medidas que aquí se toman. Esta semana la nota la dio las el ministro de industria de Tierra del Fuego al declarar en los medios que su sector en la isla había perdido unos 4.000 puestos de trabajo en lo que va del año (en una matemática extraña, ya que habló de 13.695 puestos a diciembre de 2011 contra 8.700 u 8.800 en la actualidad, lo que está más cerca de 5.000).

El problema está en la falta de partes para el ensamblado (lo que incluye principalmente a electrónicos como celulares, TV y computadoras) que no se debe al freno a las importaciones en sí sino a las restricciones al giro de dólares al exterior para pagar por esos componentes. Y al no pagar, ya no los mandan más, lo que reduce el ritmo de producción y consecuentemente la demanda de mano de obra.

Las incoherencias de la política del gobierno nacional en la materia son increíbles. Establecen un impuesto a la importación de tecnología como producto terminado, dan beneficios fiscales a quienes se instalen en Tierra del Fuego para producir localmente. Frenan de hecho importaciones de estos productos para dificultar más las cosas cuando el costo adicional que significa el impuesto no es suficiente disuasión. Pero luego, no dejan que los productores locales, importadores de partes, puedan pagar por éstas para mantener el ritmo de producción (recordemos que sólo en materia de celulares, la isla produjo el 80% de los casi 14 millones de celulares vendidos en 2011).

De seguir así las cosas, en breve habrá escasez de electrónicos, sean éstos importados o nacionales. Lo que se dice, apuntar después de disparar. Pero quizás lo peor de todo, es que pareciera que nos estamos acostumbrando… como el sapo en el agua hirviendo.

Twits selectos

  • La perspectiva brasileña sobre la producción de celulares en Tierra del Fuego bit.ly/AdC1i2 vía @rcruz
  • Interesante: banda ancha móvil gratis con sólo poner una funda tcrn.ch/GBrmWx
  • Atención: andan dando vueltas muchos scams disfrazados de mail de LinkedIn. Están avisados.
  • Amazon apuesta a la eficiencia para seguir arriba. Ahora compró fabricante de robots para depósitos rww.to/GMsh5b

 

Crecimiento fueguino

A casi un año y medio de la sanción de lo que en su momento se dio en llamar “impuestazo tecnológico”, una de cuyas consecuencias fue el inicio de la fabricación de electrónicos en Tierra del Fuego, un 80% de los celulares comercializados en 2011 provinieron de la isla. Esto surge del informe “Mercado celular argentino – 2012” recientemente finalizado por Carrier y Asociados.

Previo al “incentivo” a la fabricación en la provincia más austral del país, sólo Motorola producía algunos modelos allí, por lo que en el 2009 representó apenas un 4% del mercado. La cifra creció aceleradamente en 2010, donde llegó al 38%. El 80% alcanzado en 2011 no estaría lejos del máximo, ya que no todos los modelos se fabrican localmente, al menos no inicialmente.

Estas cifras pueden ser vistas como un verdadero éxito para aquellos que sienten orgullo al ver el “made in Argentina” en productos tecnológicos. Y si el objetivo fue lograr sustituir la importación directa de productos terminados por componentes que se ensamblan localmente, éste fue alcanzado.

No obstante, otros podrán decir que es todavía temprano para medir otra clase de éxitos, más duraderos. Desde una perspectiva industrial más amplia, la movida será un éxito cuando nuestros teléfonos puedan ser exportados a precios competitivos y/o cuando la industria local permita el desarrollo de una red de proveedores de componentes más sofisticados que packaging o documentación, cimentando una auténtica industria electrónica nacional.

Lo concreto es que todavía la industria de Tierra del Fuego es como un niño que comienza a caminar. Por ahora, se mueve con andador, lo cual está bien para los primeros pasos. Pero los padres podrán estar orgullosos cuando se le quite el andador y el niño camine por sus propios medios.

¿Una tablet en tu futuro?

En días en que los medios cubrieron extensamente el lanzamiento de la nueva iPad, resulta interesante repasar qué es lo que está sucediendo localmente en el mercado de tablets que por cierto presenta algunas características propias.

Las tablets mostraron un importante crecimiento en el último trimestre del 2011, cerrando el año con unas 225 mil unidades despachadas. En esto no influyó la fabricación en Tierra del Fuego, ya que representó apenas el 2% del total de unidades. O sea que a diferencia de los celulares o notebooks, se trata todavía de un mercado claramente de importación. Esto podría cambiar este año, ya que los productores de la isla presentaron diversos proyectos que prevén la fabricación de unas 200 mil unidades para el 2012. Lo que es una incógnita es si esto significará mayores trabas para la importación de tablets, algo que hasta el momento no parece haber sucedido.

Visto por marcas, se pueden hacer algunas observaciones. Si bien es un mercado liderado por Apple y su iPad, con apenas el 20% no tiene el grado de participación que registra en otras latitudes. Quizás influya principalmente su precio local, que es de más de US$ 800, mientras que equipos basados en Android que no son de primeras marcas internacionales arrancan en alrededor de US$ 200. De hecho, entre las 10 primeras más vendidas se encuentra Coby (2º lugar), Titan (6º) y Ranser (9º).

En cuanto a sistemas operativos, habida cuenta de que estas marcas así como otras de renombre internacional como Acer, Samsung, Lenovo o Motorola se basan en la plataforma Android, ésta domina el mercado. Por otra parte, es destacable la posición de la Playbook de Blackberry, que se mete en los top 10 a pesar que sus ventas se concentraron en el último trimestre del año.

Por ahora, y en un mundo Post PC como muchos gustan de llamar, las tablets están dando sus primeros pasos en Argentina, habiendo significado en el 2011 el equivalente al 5% del mercado de PC.

Divisas son divisas

La semana pasada comentábamos declaraciones de AFARTE por las cuales los fabricantes de Tierra del Fuego se comprometían a exportar US$ 1.000 millones en un plazo indeterminado. El dato no es menor siendo que actualmente el de los electrónicos es el sector industrial que encabeza el ranking de actividades que más déficit comercial generan, con un rojo anual de US$ 7.000 millones. El objetivo de AFARTE es sustituir importaciones, comenzando con la fabricación de baterías de litio.

Pasará un tiempo para que esto ocurra hasta tanto se desarrollen los proyectos, sean aprobados y comiencen a funcionar. Mientras tanto, ya no AFARTE pero sí algunos de sus miembros, BGH y Newsan, optaron por una compensación de las importaciones, aunque no ya en el rubro tecnológico. Para ello, presentaron proyectos de energía y producción agrícola en zonas marginales.

Por ahora al menos, no habrá productos terminados o componente electrónicos con el sello “made in Argentina” en el exterior, pero esta diversificación sirve para cumplir con objetivos de balanza comercial. Un modelo de industria “renacentista”, con intereses bien variados.

Lo que dejó el verano (nacional)

Por estas tierras, la cosa no estuvo tan tranquila considerando la época del año. Quien sacudió el avispero fue Personal, con su campaña de comunicación alrededor de la portabilidad numérica, capacidad que estará disponible para los usuarios de líneas móviles a partir del 5 de marzo próximo. Fue una movida audaz la de Personal, que muestra una cara confiada y receptiva a la medida al tiempo que dio la impresión de haber sorprendido a sus competidores.

Se trata de un hecho relevante ya que la portabilidad numérica es un elemento fundamental para incentivar una mayor competencia en las comunicaciones móviles, quitando una importante barrera de salida a un cliente insatisfecho con su operador. La difusión del celular entre contactos personales, laborales así como organizaciones diversas hizo acrecentar el valor del número, a diferencia de años atrás donde perderlo era una resignación menor frente a un nuevo y moderno terminal. Visto de otra forma, hoy tenemos portabilidad en el mail, Facebook, Twitter, algunos mensajeros instantáneos. Todos son independientes de nuestro operador de telecomunicaciones. Sólo falta tenerla en voz y SMS, pero ya está cerca.

Sin lugar a dudas, la portabilidad genera ansiedad entre los operadores, quienes se enfrentan a un escenario desconocido. No se debe a que no tengan la experiencia de lo sucedido en otros mercados en los que operan, sino por cuál será la reacción del consumidor argentino ante este cambio de reglas. Esto sucede además, antes de que se haya licitado el espectro devuelto por Movistar. Una situación que perjudica en mayor medida a Claro, con notablemente menos espectro en el área del AMBA que Movistar y Personal.

Por otra parte, y en un marco en el que se están implementando férreos controles sobre las importaciones para mantener el superávit comercial, no llamó la atención que se comience a evaluar los saldos sector por sector. Sorpresa para algunos, el de electrónicos encabeza el ranking de actividades que más déficit comercial generan. Según un informe del Ministerio de Economía, fueron US$ 7.000 millones en los 3 primeros trimestres del 2011. Esto no debería sorprender por dos motivos. En primer lugar porque resulta claro que la tecnología, con celulares, computadoras y televisores a la cabeza, es un segmento en franca expansión y renovación, por lo que su demanda no se detiene sino todo lo contrario. En segundo lugar, porque hasta el momento la política de producción en Tierra del Fuego no es tanto una de sustitución de importaciones como de creación de trabajo local. Por lo tanto se importa la gran mayoría de los componentes (y de los costos) y se los ensambla localmente, con el agregado de material nacional como packaging, manuales, etiquetas, cables. Esto era sabido desde la definición del modelo, por lo que hoy los datos de la balanza comercial no deberían sorprender. La realidad es que con o sin Tierra del Fuego, el sector de electrónicos será deficitario, al menos por unos cuantos años, salvo que se bloquee la importación de componentes y/o productos terminados. Pero en ese caso, el remedio sería peor que la enfermedad.

Quizás para cubrirse de las críticas, desde AFARTE (la asociación que agrupa a los productores de Tierra del Fuego) anunciaron que en el mediano plazo (sin fechas) aspiran a exportar por US$ 1.000 millones. Sería fabuloso, aunque no hubo más precisiones que esto.

Los eneros en Argentina ya no son lo que eran…

De fono a compu

El que termina será sin dudas recordado como uno de los grandes años de la industria celular. Si bien ya no tiene sentido seguir midiendo el crecimiento en líneas (dato cuyo valor dejó de tener relevancia cuando superó holgadamente el 100% de penetración), existen otros indicadores que dan cuenta de un momento excepcional.

Desde la perspectiva de los terminales, en el 2011 se batirá un récord histórico, alcanzando alrededor de los 13,5 M de unidades despachadas al mercado. Esto representa un 5% más que en el 2007, cuando se alcanzaron los 12,8 M. Detrás de este nuevo récord se esconde un fuerte proceso de renovación, impulsado por la capacidad de los nuevos equipos para conectarse a distintos servicios de Internet, particularmente por las aplicaciones de mensajería (mail y mensajería instantánea) y de socialización (básicamente Facebook y en menor medida Twitter).

Los smartphones terminarán el año con unas 3,2 M de unidades despachadas, más que duplicando la cifra alcanzada en el 2010. A esto hay que sumarle los “teléfonos sociales” o feature phones con el foco puesto en la mensajería y socialización, que superarán los 4 M de unidades. Como resultado, aproximadamente un 54% de los celulares vendidos durante el 2011 tienen capacidad para conectarse a Internet y utilizar aplicaciones sobre esta red. Claramente, cada vez más pequeñas computadoras de mano y menos teléfono.

Esta bonanza se refleja también en la producción proveniente de Tierra del Fuego, que representa el 80% del total, demostrando la eficacia (aunque no necesariamente eficiencia) de la medida de promover la producción local.

Por supuesto, la mayor sofisticación de los terminales se traduce en mayor facturación para los operadores, que suman cada vez más clientes consumiendo ya no sólo voz y mensajes de texto sino que, como lo indican las cifras expuestas, crecientemente más datos.

Para el año próximo, la seducción de acceder a las aplicaciones basadas en Internet desde el celular seguirá con igual fuerza. Así como ya pasó con la voz, donde nos acostumbramos a realizar un llamado en cualquier momento y lugar, con el uso de las aplicaciones de Internet sucederá lo mismo. Habrá cada vez menos tolerancia a tener que esperar a llegar a una computadora en un lugar físico determinado para poder chequear un mail, chatear con un amigo o darse una vuelta por Facebook.