'Sony'

Linkeando

  • Resucitados digitales: Hewlett Packard lanzó dos versiones de sus clásicas calculadoras científicas y financieras como apps para el Iphone. Los nostálgicos tendrán que pagar entre US$ 14.99 y US$ 29.99 para tener los mismos botoncitos y características de aquellos productos de los 80’. En el imperio digital nada muere y todo se transforma. [Digital Beat]
  • El sur también existe: El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires planea subsidiar aquellas empresas que instalen fibra óptica en el sur de la ciudad, zona con baja inversión en tendido así como de otras infraestructuras. A falta de Servicio Universal, buenas son las medidas que puedan tomarse a nivel de los municipios. [Generación A]
  • “¿Ese es tu walkman? Qué moderno que es…”:. Hace 30 años se presentaba una de las más grandes (y pequeñas) innovaciones culturales: el Sony Walkman. Para un nativo digital de 13 años, súbdito del reinado del iPod, esto significa hablar de un mundo desconocido. La BBC tuvo la brillante idea darle uno a un adolescente para que cuente sus sensaciones. Sin desperdicio. [BBC]

Mirando hacia atrás

Para no desperdiciar el pequeño mercado de quienes apostaron (y perdieron) al formato de discos HD, Warner Bros. lanzó un programa que permite cambiar los discos de las películas del estudio que hayan sido adquiridas en el formato discontinuado por los mismos títulos en formato Blue-Ray. El consumidor debe seleccionar en forma on-line el título que desea “up gradear”, pagar un costo por título (US$ 4,95) más gastos de envío (US$ 6,95), mandar las tapas por correo y esperar unas semanas para recibir en su casa sus nuevos discos azules.

Si bien es una medida bienvenida para aquellos que apostaron al formato perdedor, no deja de ser una muestra más de los inconvenientes que generan los formatos físicos. Para los consumidores involucra tener que interiorizarse del proceso de cambio y, en especial, pagar por los títulos que deseen cambiar. Aquellos cinéfilos que reiniciaron su colección pasando del DVD al HD y cuenten con decenas de títulos en este formato seguramente considerarán la conveniencia de apostar nuevamente a un formato físico que puede tener corta vida.

La medida hace pensar en que se trata de quemar los últimos cartuchos que le quedan a los formatos físicos, en momentos en que la tendencia claramente es a la distribución online de contenidos en video, ya sea a través de descargas (legales e ilegales) así como de streaming. Sin dudas una forma más accesible, cómoda y económica que la de utilizar discos (concepto típico del mundo de los átomos, no de los bits). Por otra parte, pone en evidencia de que en líneas generales a los estudios cinematográficos se les dificulta la transición entre el modelo analógico y el digital. Cosa que claramente no le está sucediendo a su público.

En busca del modelo perdido

Casos como el de ABC, que se suman a varios otros, marcan que la tendencia hacia la distribución de contenidos de TV por Internet, aunque incipiente, es sin dudas una gran amenaza para el negocio tradicional de la TV paga. Y se le suma el desarrollo de dispositivos que permiten acceder a Internet desde la TV (como sucede hoy con las consolas PS3 y Wii, amén de los nuevos televisores con conectividad incluida). No pasará mucho tiempo antes de que los abonados comiencen a cuestionarse por la razonabilidad de pagar por contenidos a los que pueden acceder gratis (y legalmente) en Internet.

Por este motivo, hay quienes están evaluando sistemas mixtos, que permitan el acceso a contenidos online únicamente a aquellos que sean abonados. No obstante, esta medida se asemeja a la tomada por algunos diarios y otros medios gráficos que ofrecen el acceso online a sus suscriptores en papel, política que en general fracasó.

Como bien dicen en inglés, there is no free lunch, es decir, alguien tiene que pagar la cuenta al final del día. Y si no es el consumidor final a través de su abono, hoy el modelo es que sea el anunciante a través de la publicidad. Esta deriva en quién paga los gastos tiene profundas consecuencias, ya que implica un cambio radical en la lógica del negocio. No es lo mismo vender a consumidores finales que a anunciantes. Y mientras este proceso no esté aceitado, el reacomodamiento de las piezas generará temblores. Sin dudas, se trata de una transición que no será fácil, más aún ahora en que los efectos de la crisis global se están haciendo sentir en los presupuestos publicitarios.

Donde fueres…

Peor es nada” es el razonamiento aplicado por Google y la industria discográfica en China, donde la IFPI (Federación Internacional de la Industria Fonográfica) estima que el 99% de la música es pirata. Por eso, Google lanzó en aquél país un servicio de descarga gratuita de música, que genera ingresos a través de la publicidad, los cuales son compartidos con Sony, Warner, EMI y Universal. Atención picarones: a pesar de que www.google.cn/music/homepage es accesible por todos, no se puede descargar nada si no se está conectado desde China.

¿Divorcio en puerta?

En los últimos días, quizás luego de anunciar resultados más que decepcionantes, circularon insistentes rumores de que Sony podría comprarle su parte a Ericsson en el joint venture que tienen para la fabricación y comercialización de celulares. De ser así, no llamaría la atención que la PSP (PlayStation Portable) se convierta en un híbrido que incorpore conectividad a redes móviles.

Un abrir y cerrar de tiendas

Curiosa esta semana para las estrategias minoristas de Sony y Microsoft. Por un lado, Sony anunció el cierre de su emblemática tienda/demo show en el Metreon de San Francisco (justo frente al centro de convenciones Moscone, ampliamente utilizado por la industria tecnológica). Paralelamente, Microsoft hizo públicos sus planes para lanzar tiendas al estilo de los Apple Store para mejorar la experiencia de compra de una PC y darle glamour a la cascoteada imagen de su sistema operativo Windows, además de exhibir productos como su consola Xbox o celulares en base a Windows Mobile. El tiempo dirá si el timing es el adecuado.

Detector de crisis

En Sony no necesitan de gurús económicos para saber cuándo se acerca una recesión. El termómetro que utilizan es la venta de grabadoras de video. Según Sony, nada es más discrecional que la compra de estos equipos, por lo que son los primeros en dejar de venderse cuando los consumidores sienten que la cosa no viene bien. Así, pudieron prever en febrero que este año la economía se complicaba más de la cuenta.

Heridas de guerra

Era el fin de la guerra de los discos de video en alta definición: grandes estudios hollywoodenses se definían exclusivamente por el Blue-Ray y Toshiba anunciaba que no iba a fabricar más reproductores y grabadores de HD. Sony, vencedor y fabricante del disco azul, se mostraba optimista respecto del futuro. Sin embargo, con el año cerca de terminar, el Blue-Ray parece que salió muy herido de una batalla que peleó  demasiado tiempo.

El escenario del mundillo del video hogareño es muy distinto a aquél del 2006 (cuando el formato se introducía definitivamente): asistimos a la desaparición del formato de los discos ópticos en favor del formato digital. Pasó con la industria musical y nada parece evitar que suceda lo mismo con la cinematográfica. La televisión digital ofrece películas y otros contenidos en alta definición a sólo un botón del control remoto de distancia. Inclusive en Argentina, tanto DirecTV como Cablevisión anunciaron en la última semana la disponibilidad de canales HD. La Apple Store, posicionada como líder mundial en venta de música a nivel mundial, ya empezó a brindar películas en alta definición a sólo un click de distancia.

Por otro lado, los precios de los reproductores y los títulos son demasiado altos para competir con los del confortante y estable DVD. Ni hablar de las complejidades técnicas que pueden atemorizar a un consumidor tradicional. Además, el catálogo disponible necesita ampliarse pero se enfrenta a los altos costos de licencia que se imponen sobre los productores de películas de bajo presupuesto.

El mercado parece saturado de oferentes para la demanda existente y el futuro del Blue-Ray se avizora tumultuoso. Inclusive, algunos se animan a pronosticar que en cinco años el formato estará muerto. Steve Jobs, siempre un adelantado en entretenimiento digital y fresco de vencer a las discográficas, declaró lapidariamente que están esperando que el formato “despegue en el mercado”. A los que siguen optimistas conviene recordarles que si bien la batalla puede haber terminado con una victoria, otra victoria igual puede suponer una derrota.

Los números del 3G

A poco más de un año desde el lanzamiento de las redes 3G en Argentina, la tecnología avanza a paso lento, más allá de que tiene una repercusión mediática importante.

Para poner la cosa en perspectiva, en la actualidad hay aproximadamente unas 200.000 líneas con un terminal 3G, sin contar los módems, que forman parte de otro mercado. Así, y en base a los casi 41 millones de líneas en servicio, sólo el 0,5% son 3G. No obstante, el paso de las 30.000 líneas a diciembre de 2007 a las 200.000 actuales marca un crecimiento importante, aunque esperable.

Otro dato interesante y que sin dudas favorecerá la adopción futura de esta tecnología, es que en un año el precio promedio (FOB) de los equipos bajó un 24%, ubicándose en los US$ 366. Todavía no son baratos, pero la tendencia es positiva. En cuanto los jugadores en el rubro terminales, Nokia es el claro líder, con la mitad del mercado, seguido por Samsung y Sony. El resto, lejísimos.

Quizás alguno pueda sentirse decepcionado al enterarse de que la penetración de 3G es del 0,5%, pero también hay que ser realistas: las redes no terminaron su expansión, los terminales aunque bajan de precio siguen teniendo un precio respetable y lo que hay para hacer con banda ancha móvil desde el celular es poco. Quizás lo más interesante sea usar simple y llanamente Internet. Así se entiende la expectativa en torno a los nuevos equipos (donde el iPhone se destaca, pero no está solo) que hacen hincapié en la capacidad de navegación, mail y otros servicios vinculados a Internet.

Hay que esperar un poco más a que la rueda tome velocidad para que todo este ecosistema (redes, terminales, contenidos) funcione a pleno.

Argentinización

El mercado local de TV de LCD no para de crecer, prácticamente duplicando su volumen año a año desde el 2006, estimándose que el presente cierre con ventas por entre 250 y 300 mil unidades. Este crecimiento se da dentro de un mercado total de televisores bastante estable, en alrededor de 2 millones de unidades anuales, lo que indica claramente que los LCD están avanzando fuertemente sobre los equipos tradicionales de tubo.

Por otra parte, dentro de la oferta, están quienes fabrican en el país y quienes importan. Para los primeros, las ventajas arancelarias son importantes a la hora de redondear el precio final del producto (con diferencias de hasta el 30%), así como el time to market de las novedades desde el punto de vista tecnológico. Por esto, no llamó la atención que esta semana Samsung anunciara que comenzará a fabricar dos modelos de TV LCD para completar toda su gama el año próximo.

Hoy fabrican en el país Philips, BGH (BGH y LG), Newsan (Sanyo, Noblex y Philco) y Radio Victoria (TCL y RCA) y ahora se suma entonces Samsung (fabricación de Electro Fueguina). Ante esta panorama, la presión sobre marcas como Sony, Sharp y Panasonic irá en aumento, con dos escenarios posibles: la fabricación local o condenarse a ir perdiendo participación en un mercado creciente.

Actualmente, la mayor penetración de estos equipos se da en hogares de nivel socioeconómico alto y medio alto así como en aquellos donde conviven adultos con hijos también adultos (que suman varios ingresos a la renta familiar), según surge del informe “Telecomunicaciones residenciales 2008”, realizado por Carrier y Asociados. La base instalada de estos equipos es de aproximadamente 500.000 unidades, lo que equivale a una penetración del 5% de los hogares. Queda entonces mucho por crecer y nadie quiere quedar fuera del negocio.