'PC'

Twits selectos

  • Back to basics: Nokia se baja del negocio de m-money bit.ly/wrB3OW
  • Somos oficialmente viejos en términos tecnológicos. Somos de la era de la PC. read.bi/A05crs
  • Más teclados para tablets (ahora Playbook). Netbooks desvirtuadas y concepto controlado por fabricantes de celulares
  • Factor generacional, clave para entender los cambios en el consumo. Habla de hotelería pero es extensible nyti.ms/zn7sso

 

Etapas de una relación

Toda relación tiene distintas etapas. Incluso en el caso de que sea con una PC. Esta secuencia

 

Tras los pasos de IBM

Algo olía mal en Dinamarca… El martes 16, la noticia era que la cadena minorista Best Buy quería devolverle a HP 200 mil tabletas TouchPad en stock (sobre 270 mil entregadas). Al día siguiente, Gartner publicó que el mercado de PC en Europa había caído un 19% en el segundo trimestre. Finalmente, el jueves 18 HP tiró la bomba, anunciando el spin off de su división PSG (Personal System Group, responsable del negocio de PC) y declarando que discontinuaba sus productos basados en WebOS: la tableta TouchPad y los smartphones.

Que el fabricante n° 1 a nivel mundial de PC quiera salir de ese negocio habla a las claras de lo difícil que es manejarse en el negocio del hardware cuando este se comoditiza. Algo que vio IBM unos 7 años atrás cuando vendió su negocio de computadoras personales a la china Lenovo. Y el paralelismo con IBM no termina aquí, ya que HP anunció que se dedicará al software y los servicios… Claro que en este caso, IBM le lleva varios años de ventaja.

El caso de WebOS demuestra que muchas decisiones en grandes corporaciones responden más a un espíritu de apostador que al emergente de sesudos análisis. Tan sólo un año atrás, HP pagaba US$ 1,2 mil millones que hoy prácticamente fueron a parar al tacho de basura (habrá que ver el valor de las patentes asociadas ahora que están tan de moda).

Por supuesto, esto no significa que las PC vayan a desaparecer. Al menos, no por el momento. Sin embargo, sí es evidente que están perdiendo su rol estelar en la industria de la tecnología personal para dejar paso a los dispositivos móviles, principalmente los smartphones. También es claro que este es un mercado en el cual los clásicos fabricantes de informática nunca pudieron hacer pie. Algunos dirán que Apple proviene del mundo de las PC. No obstante, nunca fue un jugador de peso sino más bien de nicho.

La noticia de HP es sin dudas un motivo de preocupación para Intel. No porque vaya a perder un cliente importante, sino porque evidencia que el negocio de PC está dejando de ser lo que fue y éste es muy importante para el fabricante de procesadores. Mientras la acción se traslada al mundo de los dispositivos móviles y personales, la empresa aún no puede hacer pie como quisiera en esta nueva era.

Cruzando el Rubicón

El mercado de PC dio este año un nuevo salto, pasando de los 2,5 M de unidades vendidas el año pasado a unos 2,9 M durante el presente, lo que equivale a un crecimiento del 16%.

Tal como era de esperar, la explosión de notebooks y netbooks mucho tuvo que ver con esta situación. Éstas pasaron de 900 mil unidades a 1,6 millón, un avance del 78%. Así, las portátiles cruzaron la línea mágica del 50% del mercado como resultante de diversos factores. Por un lado, la tendencia mundial al reemplazo de los equipos de escritorio. Por el otro, los planes de informatización de alumnos en edad escolar, no sólo a través del plan Conectar encarado por el gobierno nacional, sino también por diversas iniciativas implementadas a nivel provincial, lo que incluye también a la ciudad de Buenos Aires.

En cuanto al retroceso de los equipos de escritorio, más allá de la tendencia a su reemplazo por equipos portátiles, también hay que considerar que se vieron impactados negativamente por la aplicación del impuesto a la tecnología. Mientras que notebooks y netbooks no fueron alcanzadas, los equipos de escritorio lo fueron parcialmente, ya que los monitores de LCD (el estándar actual) sí tributan el gravamen. Esto implicó entonces un encarecimiento de las desktops que redujo la brecha de precio entre éstas y sus pares portátiles. Así, los equipos de escritorio experimentaron un retroceso del 19%, pasando de 1,6 M en 2009 a 1,3 M en este año.

Nada indica que la tendencia al reemplazo de los equipos de escritorio se detenga, si bien el mercado de empresas seguirá consumiéndolos. Aunque no será suficiente para detener esta ola que se parece cada vez más a un Tsunami.

La diversificación de los SVA

Si bien se viene hablando de los servicios de valor agregado (SVA) en el móvil desde hace rato, mayormente el negocio giraba alrededor de los SMS. Pero en los últimos tiempos los SVA se están diversificando, gracias a la popularización de smartphones combinada con planes de datos más claros y accesibles. Esto surge del informe “Telefonía móvil: segmento individuos – 2010” finalizado recientemente por Carrier y Asoc.

En la actualidad alrededor de un 5% de los usuarios cuentan con un smartphone lo que hace que los SVA se diversifiquen, comenzando a adquirir dimensiones interesantes que amenzan inclusive con alterar, en un plazo prudencial, el reinado de los famosos mensajitos, quienes ya acusan el impacto de las alternativas de comunicación escrita vinculadas a Internet como mail, Messenger, Facebook y Twitter principalmente.

Las distintas aplicaciones de datos basadas en el acceso móvil a Internet están mostrando signos de comenzar a levantar vuelo. El uso del mail subió en un año del 1 al 5% de los usuarios. En forma similar, Messenger creció del 1 al 4%. Por su parte, Facebook que el año anterior no tenía prácticamente usuarios desde el celular ya alcanza al 3% de los mismos. El perfil dominante en el consumo de servicios de datos móviles es el de un hombre joven, de NSE alto, con un abono libre.

La combinación del uso de aplicaciones móviles de Internet con el uso del sideloading (intercambio de contenidos entre celular y PC o directamente entre celulares sin que medie la red celular) está detrás de la caída del uso de los MMS, que pasaron de un 6 al 2% de los usuarios en el último año.

En el corto plazo no son malas noticias para los operadores, quienes inicialmente reciben ingresos extra por los planes de datos superiores a la caída en SMS y MMS. Será cuestión de ver si el avance de las aplicaciones de datos, que tienen la ventaja de ser multiplataforma (PC, móvil y ahora también TV) termina compensando la caída de servicios (SMS y MMS) que son básicamente para la plataforma móvil.

La internetización del video

A pesar de que la evolución en cuanto a las capacidades de las tres pantallas indica que el orden cronológico es TV, PC y celular, lo cierto es que los mayores y más profundos cambios los introdujo la combinación PC/Internet. Ésta se convierte en el parámetro de consumo que las demás pantallas deberán intentar replicar, con las adaptaciones del caso, de forma tal que la experiencia de uso se acerque lo más posible a las expectativas que comienzan a ser básicas para los usuarios. Esto surge del informe “El móvil como una de las tres pantallas – Consumo de SVA” finalizado recientemente por Carrier y Asociados.

El punto más saliente es el consumo de contenidos a pedido. La libertad que genera para el usuario poder ver ese video en el momento en que le resulte más apropiado es un valor que surge del uso de Internet y se impone en las otras pantallas. Así, el diferencial del broadcasting sólo se da cuando se trata de algún evento en vivo, como, por ejemplo, un partido de fútbol. Esto también se aplica al consumo de video en el celular. A pesar de las capacidades de la norma de TDT adoptada en Argentina, tratar de replicar el modelo de broadcasting de la TV tradicional en el celular no parece ser el camino lógico en la evolución. Estando en movimiento, más que nunca el contenido debe adaptarse al consumidor, ya que se está expuesto a más interrupciones o situaciones que requieran la atención del usuario. Entonces, deberá ser a pedido, de corta duración, apto para pantallas reducidas.

La segunda característica saliente que incorpora Internet es la infinitud de los contenidos. Esto es relevante no sólo por el stock de contenidos disponibles en términos cuantitativos, sino también porque cuando los contenidos son limitados, se apunta a ofrecer aquellos que sean de mayor demanda masiva, tal como sucede en la TV abierta frente a la de cable o satelital. El modelo de TV tradicional se basa en pocos contenidos de amplia demanda, mientras que el modelo de Internet es de muchos contenidos de demanda variable y no necesariamente masiva.

Por otra parte, la gratuidad de hecho que se registra en los contenidos vía Internet hace que los usuarios sean cada vez más renuentes a pagar por éstos en otros medios, sea TV o celular.

Finalmente, un dato no menor en la era de la comunicación es que Internet agregó también la capacidad de interactuar no sólo con el contenido sino con otros usuarios, que a través de los distintos medios de comunicación (mail, mensajes instantáneos, mensajes de texto, Twitter, etc.) comparten, referencian y comentan contenidos, potenciando su difusión. Así, el consumo de contenidos agrega una variable de socialización, ausente en la TV pero muy presente en Internet y los celulares, por lo que los dos últimos medios actúan de complemento del primero. El hecho de que no exista aún comercialmente una plataforma de TV que agregue funciones de socialización no impide que los usuarios ya se adelanten a estos usos. Para ello, en vez de acceder a un dispositivo con todos estos servicios integrados, lo que se hace es tener a mano una PC o un celular que provee la conexión que la TV aún no da.

Hacia la TV social

En los desarrollos que involucran a la TV conectada a Internet, suele hacerse hincapié en la interactividad con el contenido, el acceso a información adicional y, quizás en menor medida, la posibilidad de interacción con otros televidentes. El hecho de que no exista aún comercialmente una plataforma de TV tan abarcadora no impide que los usuarios ya se adelanten a estos usos, si bien por el momento se trata de un grupo reducido pero que marca tendencia. Para ello, en vez de acceder a un dispositivo con todos estos servicios integrados, lo que se hace es tener a mano una PC o un celular que provee la conexión que la TV aún no da.

Esto pudo comprobarse claramente durante el mundial de fútbol, tanto en los partidos de Argentina como en los demás (sobre todo, aquellos relevantes). Es que en esos momentos, la actividad en Twitter, Facebook, Messenger y hasta SMS estaba a la orden del día.

La conjunción de plataformas de comunicación entre pares con un evento tan masivo y de transmisión en vivo (lo que convoca a todos simultáneamente) sirve entonces para demostrar que el agregado de estas funcionalidades a la TV del futuro sería sin dudas una característica atractiva.

En el caso particular del fútbol, sus implicancias no son menores. Por un lado, aunque seamos el único espectador frente a la TV, ya no estamos solos. La interacción con otros usuarios, conocidos o no, permite compartir impresiones, chistes, críticas y hasta insultos. Y todo desde la soledad y comodidad del sofá. Por otra parte, es destacable que muchas personas que no son particularmente futboleras se “engancharon” con los partidos gracias al enriquecimiento aportado por las redes sociales y diversos servicios de mensajería. Ya no es sólo ver 22 jugadores disputando el balón, es un evento social. Esto ayudará a que un espectáculo que de por sí es el más masivo a nivel mundial tenga aún más seguidores.

Se sabe que cada Mundial de fútbol marca de alguna manera un hito en los desarrollos de la TV. Viendo lo que sucedió este año, quizás para Brasil 2014 sea más relevante contar con una TV conectada a redes sociales y plataformas de mensajería que una con capacidad 3D, cuyos beneficios en planos largos como los de un partido de fútbol no son tan relevantes (de hecho, hubo más quejas que halagos por parte de quienes pudieron probarlo durante las transmisiones de Sudáfrica 2010). ¿O seguiremos conectados desde dispositivos independientes?

¿Repitiendo la historia?

Años 80. Apple lanza su computadora personal Macintosh. Su interfaz gráfica y la integración de hardware y software de un mismo fabricante hacían de ésta un equipo muy superior a las PC de múltiples marcas corriendo bajo la interfaz de texto de MS DOS. Pero a pesar de ser claramente superior, la Macintosh nunca dejó de ser un producto de nicho, estando siempre por debajo del 10% de participación de mercado en computadoras personales, llegando por momentos a niveles de 3%. ¿Por qué? El modelo cerrado, tan propicio para simplificar el funcionamiento del equipo, le restó alcance y variedad. En la vereda de enfrente, Microsoft con un sistema operativo con sus limitaciones y defectos (primero el MS DOS, luego las distintas versiones de Windows), pero bajo un modelo abierto, demostró ser más fuerte. Esta apertura permitía la innovación de los fabricantes de hardware y el desarrollo de distintos modelos de comercialización así como de diseño de producto. Se cumplía nuevamente la máxima que dice que en tecnología no es el mejor producto desde el punto de vista técnico el que resulta ser un éxito comercial.

Algo más de 20 años después, Apple vuelve a tener un éxito de diseño y funcionalidad, esta vez no en el ámbito de las computadoras personales pero en el de los celulares. Con el lanzamiento del iPhone, revoluciona (en el sentido estricto de la palabra) el negocio de los handsets, estableciendo un concepto que sus rivales corren a copiar e intentar mejorar. Los millones de equipos vendidos convalidan el éxito. Sin embargo, comienzan a encenderse luces de alarma. En el primer trimestre de 2010, en EE.UU. el mercado donde el iPhone es más fuerte, por primera vez las ventas de estos equipos pierden a manos de las distintas variantes de terminales equipados con el sistema operativo Android de Google. Android equipó al 28% de los smartphones vendidos, frente al 21% de iPhone.

La historia parece repetirse. Mientras que Apple apuesta al diseño de un equipo que integra hardware y software, Google desarrolla un sistema operativo que puede ser incluido en todo tipo de dispositivo, permitiendo a los fabricantes innovar en base a él. Así surgen clones del iPhone, pero también equipos que combinan pantallas touch con teclados deslizables y otras características que cumplen con los distintos deseos de los usuarios. Además, capitaliza de esta forma los acuerdos de distribución de fabricantes fuertemente establecidos y con aceitadas relaciones con operadores así como redes de soporte y comercialización. Nombres como Motorola, Samsung, HTC a los que día a día se suman otros, le dan a Android un empuje que Apple por sí sola no puede lograr. Adicionalmente, permiten una variedad de formatos y diseños que de alguna manera ridiculizan al iPhone, básicamente el mismo teléfono sea el 2G, 3G o 3GS.

Esto no quiere decir que Apple debiera licenciar libremente el iPhone OS para su incorporación por otros fabricantes. Pero como sí lo demuestra el éxito de Blackberry, que en otro estilo también es un modelo cerrado de hardware y software, debe por un lado terminar con las exclusividades de operador así como preocuparse por desarrollar distintos modelos de equipos, evitando además limitar las aplicaciones de terceros para esta plataforma. A fin de cuentas, lo que actualmente propone Apple es una uniformización que es digna de una sociedad industrial de masas, y no de una de múltiples segmentos, característica de la era de la información.

Los próximos tiempos demostrarán si Apple está en condiciones de dominar una industria o si pasará a la historia como una empresa innovadora en base a rupturas, pero débil a la hora de convertir ese impacto inicial en una posición de fuerza sostenible en el tiempo.

La belle époque

A pesar del contexto inflacionario, o quizás en parte gracias a él, los productos tecnológicos están viviendo una época de expansión. En pleno proceso de renovación, notebooks y celulares atraviesan un momento excepcional, producto de una economía que crece luego del susto del 2009, potenciado por una combinación de dólar cada vez más bajo y una seductora oferta de financiación.

El dólar no sólo no sube, sino que debe ser sostenido en su nivel actual ya que el exceso de oferta tiende a empujarlo hacia abajo. El resultado es que el peso se revalúa frente al dólar, haciendo que éste sea más barato. Y si bien se comienzan a oír reclamos por el atraso cambiario, esta situación ayuda a contener la inflación cuando falta un año para las elecciones presidenciales. Así, difícilmente se produzca una devaluación importante del peso en el corto plazo. La resultante es que frente a otros precios de la economía que suben, los productos tecnológicos de origen extranjero son cada vez más accesibles. Y la inflación, fenómeno que al ser negado no genera políticas tendientes a controlarla, hace más atractivas las ofertas de financiación, algunas de ellas realmente agresivas.

Sin dudas que las más favorecidas son las notebooks, de las que ingresaron al país en el primer trimestre del año un 186% más en unidades que en igual período del 2009, arañando las 300.000 unidades. Todo un récord. En este caso ayuda también que el proceso de recambio de PC de escritorio se esté dando hacia las portátiles, muy especialmente en el segmento hogar. A pesar de este panorama adverso para las PC de escritorio, las mismas también crecieron, pero sólo un 7%. De mantenerse esta tendencia, no sólo este año las ventas de notebooks serían por primera vez equivalentes a las de desktops, sino también que existen serias probabilidades de que las superen para diciembre próximo.

Otros que anduvieron bien fueron los celulares, ingresando en el primer trimestre de este año un 27% más de unidades que un año atrás. De mantenerse esta tendencia, se rompería con la caída sucesiva en unidades en los últimos 2 años del 7% en cada ocasión, según surge del informe “Mercado Celular Argentino”, recientemente finalizado por Carrier y Asoc.

El caso de los celulares es más favorable que lo que indican los números, ya que este avance se da en momentos en que el mercado de líneas crece lentamente como consecuencia de la alta penetración del servicio, por lo que el de los terminales celulares es claramente un mercado de recambio, donde los smartphones aumentan en participación.

Por otra parte, el avance de los celulares se da a pesar de la aplicación del impuesto a los electrónicos no fabricados en Tierra del Fuego. Considerando que si bien los equipos provenientes de la isla crecieron exponencialmente, aún no alcanzan al 14% del total. Esto indica que, tal como se esperaba, el impuesto está siendo absorbido principalmente por los operadores, cuyas promociones se orientan casi exclusivamente a equipos con contrato. De esta forma, el mayor costo es pagado a través del abono.

Celulares, con cielo despejado

En algunos aspectos, los celulares van camino a destronar a las PC como principal dispositivo de información y comunicación. De hecho, diversas proyecciones apuntan a que a mediados de esta década ya más gente usará Internet desde su celular que desde una PC. A pesar de esta similitud, hay algo en que los celulares parecen ir en la dirección opuesta. Mientras que en el mundo de las PC cada vez hay más aplicaciones en la nube (mail, mensajero, red social, aplicaciones de oficina, etc.) en los celulares la tendencia es hacia las aplicaciones residentes en el terminal. Y en este aspecto es donde las diferencias entre PC y celular son evidentes.

Las aplicaciones descargables para celulares no son nuevas. De hecho existían desde mucho antes de que Apple lanzara la exitosa Appstore. Sin embargo, a partir de ese momento la iniciativa fue copiada, con matices, por diversos actores del ecosistema móvil: fabricantes de equipos (RIM, Nokia), desarrolladores de sistemas operativos (Android, Windows) y operadores (el último fue Movistar, con su anuncio de una tienda latinoamericana multiplataforma).

Durante algún tiempo existió la discusión sobre si el uso de datos a través del celular debía darse vía navegador o vía aplicación. A favor de la primera opción juega el hecho de que desarrollando un único sitio para móviles no hay que considerar las diversas plataformas de software existentes. Se trata no obstante, de una ventaja relativa, ya que los celulares presentan diversas relaciones de tamaño de pantalla, por lo que no todas las páginas (aunque sean en versión mobile) se ven igual de bien. Y, a pesar de que algunos equipos permiten navegar por la Web tradicional (la que fuera concebida para PC), este formato no se adapta bien a un equipo que tiene una pantalla más chica y carece de mouse. Aún en el caso de la popularización de pantallas sensibles al tacto, sin dudas un mouse es más preciso que un dedo índice en una pantalla de 3 pulgadas.

Las aplicaciones, en cambio, tienen varias ventajas. Por un lado, consumen menos ancho de banda y son más rápidas. Es que al estar la interfaz en la aplicación y no en Internet, no hace falta redibujarla cada vez. Así, tienen mejores tiempos de respuesta. Por otra parte, en muchos casos pueden funcionar (aunque sea parcialmente) sin necesidad de conectarse a la red, algo que es positivo cuando no se dispone de un abono de datos ilimitados o cuando se está fuera del área de cobertura. Finalmente, al ser accedidas vía un ícono en pantalla, no hace falta memorizar una URL o tenerlas en los favoritos.

No obstante, no todas son rosas para las aplicaciones. Cada una de ellas debe ser desarrollada no sólo con un sistema operativo en mente (iPhone OS, Blackberry OS, Windows Phone, Android, etc.) sino que dentro de un mismo sistema operativo puede haber distintas versiones en función de las características del terminal (relación de tamaño de pantalla, tipo de interfaz, sea touch o QWERTY). Esto no sólo implica que muchas veces los desarrolladores deban elegir para qué plataforma desarrollar aplicaciones, sino que también requiere de mayores conocimientos por parte de los usuarios.

Por otra parte, las aplicaciones tienen la complejidad de que muchos usuarios no tienen claro de qué se trata ni que deben instalarlas (fenómeno que será más evidente en la medida en que los smartphones se popularicen y lleguen a segmentos menos techies). En este sentido no hay que olvidar que en la PC cada vez más los usuarios acceden a aplicaciones online (Gmail, Hotmail, Webmessenger, Facebook, Twitter, Flickr), por lo que no son pocos los que no están acostumbrados a lidiar con el proceso de instalación de éstas. Simplemente las acceden vía navegador.

A pesar de estas contras, no hay dudas de que las aplicaciones son fundamentales para el uso de los servicios en Internet vía celular. Un ejemplo claro es que tanto Facebook como Twitter tienen versiones móviles de sus sitios desde hace rato, sin embargo su uso desde celulares explotó a partir del lanzamiento de aplicaciones específicas para éstos. Algo que sin dudas debe ser tenido en cuenta por todos aquellos que quieran capitalizar la popularización de los smartphones.

Esto lleva a la conclusión que en realidad lo que está sucediendo con los celulares no es un retorno al modelo de aplicaciones de las PC. Se trata más bien de una síntesis. Es que si bien la tendencia es a tener las aplicaciones instaladas localmente en el terminal, la diferencia con la PC es que bajo este modelo los datos sí suelen estar en la nube.