El espectro puede esperar
Como en el caso del cuento de Sherezade cuyo desenlace se pospone cuando parece que se está por alcanzar, la licitación del espectro para telefonía celular devuelto por Movistar vive de postergación en postergación. La semana pasada debería haberse anunciado la preclasificación que determina quienes de los participantes siguen en carrera para participar de la subasta, pero no fue así. Ahora, la nueva fecha (¿será definitiva?) es el lunes 7 de mayo próximo.
Como es costumbre, no se explicitaron razones para las sucesivas postergaciones, lo que da lugar a las más diversas especulaciones, que van desde lobbies diversos de las empresas participantes a internas dentro del propio Ministerio.
La preclasificación es importante porque al definir a los postulantes técnicamente están aptos para seguir, puede determinar el grado de competencia a la hora de la subasta. En su carácter de operadores actuales, Personal y Claro son quienes menores necesidades tienen de espectro. Esto es así debido a que por el límite de 50 MHz que establece la regulación para cada operador, tanto uno como el otro sólo podrán ofertar por lo que les falte (que no es tanto) para llegar a ese límite. Distinto es el caso de los otros tres participantes, Nextel, Superfone y Multitrunk, quienes podrán (y seguramente lo harán) ofertar por lo máximo de espectro disponible. Esto es así porque no tienen aún operaciones para este servicio y cuanto de más espectro puedan hacerse, mejor. En el caso en que Personal y Claro se alzaran con lo que les falta para llegar al tope de los 50 MHz, quedarían aún 20 MHz en cada una de las zonas (AMBA, Interior norte e Interior sur) a licitar para un nuevo operador. Estos 20 MHz pueden parecer poco frente a los 50 que ya tiene Movistar, pero al tratarse de operadores nuevos no tendrán, por un largo tiempo, la cantidad de usuarios que puedan hacer que esta cantidad de espectro resulte apretada.
El proceso de preclasificación tiene un requisito, decisivo para algunos, que establece un patrimonio de US$ 100 millones. Como parte de grupos multinacionales, esto no es un problema para Personal, Claro y Nextel. Algunos decían que sí podría serlo para Superfone, pero ésta pertenece a Supercanal, uno de los principales operadores de TV paga del país, por lo que desde la empresa aseguran contar con ese patrimonio. Más complicado sería el caso de Supertrunk, al que muchos ya dan fuera de la licitación.
Por lo pronto, habrá que esperar a que se realice la preclasificación, confiando en que no haya más postergaciones. Y en función de quienes sigan en carrera, la subasta podrá ser más que interesante. Una vez que esto ocurra, ya habrá tiempo de especular con lo que entonces pueda suceder. Mientras tanto, a esperar.



Esta semana Nextel dejó bien en claro cuáles son sus intenciones: convertirse en un operador de telefonía móvil integral, que atienda no sólo a empresas, sino que adquiera características de operadores más masivos, llegando directamente a individuos, aumentado su presencia en el retail y desarrollando productos totalmente prepagos.
Esta semana Nextel dio un gran paso en su transformación como proveedor de servicios móviles. Lo hizo al resultar adjudicatario de licencias que le permitirán dar servicios 3G cubriendo las principales zonas metropolitanas de Brasil, lo que incluye mercados clave como San Pablo, Río de Janeiro y Brasilia. De esta forma, alcanzará al 97% de la población brasileña e igual porcentaje de las áreas que generan el PBI en Brasil. Nextel estima comenzar a ofrecer comercialmente servicios para esta red dentro de los próximos 12 a 18 meses.
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