'Nextel'

Linkeando

  • Boom inversor: Sin más espectro 3G, sin fecha cierta para el 4G e imposibilitados de girar utilidades al exterior, los operadores móviles locales invertirán fuerte este año para mejorar el rendimiento de sus redes. No hay mal que por bien no venga. [El Cronista]
  • Buscando cash: NII (aka Nextel) no descarta ninguna movida para hacerse de efectivo. Así como anunciara que tiene sus opciones abiertas para diversas operaciones (entre ellas, Argentina), también busca vender y luego alquilar sus antenas en Brasil y México, los dos mercados que privilegiará. [Telecom Paper]
  • ¿La nueva Ford?: Interesante paralelismo entre la Ford de los años 20 y la Apple de actual. [WSJ]

Twits selectos

  • Unas 300.000 líneas móviles cambiaron de operador desde que está la portabilidad. Flojón bit.ly/YGVnZJ
  • Facebook no necesita hacer su propio teléfono. Logró instalar su app en los chips para equipos de bajo costo bit.ly/YGT7lk
  • Twitter se acerca un paso más a la TV: compra empresa que analiza conversaciones sobre ésta nyti.ms/UYmbVD
  • Foco de Nextel: Brasil y México. “Explorando opciones estratégicas” para operaciones de Arg, Chile y Perú bit.ly/VUxnlp

La solución, en casa

Cuando meses atrás el gobierno anunció que retendría para sí (a través de Arsat) el espectro devuelto por Movistar, dio una estocada final a las aspiraciones de Nextel de utilizarlo para poder comenzar a dar servicios celulares (técnicamente, lo que hoy ofrecen es SMR o Specialized Mobile Radio). ¿Significa esto que Nextel está condenada a desaparecer? En absoluto.

En realidad, la búsqueda de un plan B comenzó tiempo atrás, aún antes de que se conociera la medida del uso del espectro 2 y 3G por Arsat. Los 3 años de sucesivas postergaciones en la subasta del mismo fueron suficientes para liquidar los planes de desarrollar una red 3G que le costaría a Nextel unos US$ 1.000 millones que llegaría obsoleta al mercado que, para entonces, debería estar desplegando 4G.

Una alternativa que están evaluando seriamente es la de reutilizar el espectro con que cuentan (que funciona en la banda de los 800 MHz) para montar una red LTE. De hecho, en EE.UU. Sprint, empresa que oportunamente comprara la operación de Nextel en aquél país, está en pleno proceso de reutilizar esta frecuencia para dar servicios de 3 y 4G. De esta forma, Nextel tendría un horizonte de desarrollo y evolución tecnológica, y lo haría sobre una frecuencia baja, lo que permite una mayor cobertura por radiobase. Esto significa que requerirá de un menor despliegue de antenas, lo cual no es un tema despreciable tanto en términos económicos como también operativos. Uno de los puntos conflictivos en el despliegue de redes es tener que acordar municipio por municipio la instalación de las antenas.

Si en cada crisis hay una oportunidad, este bien podría ser un caso.

Entel Mobile – Reacomodando el mercado

La decisión del gobierno de ingresar activamente como actor del negocio de las telecomunicaciones móviles provoca sin dudas un impacto en los demás operadores, tanto por la decisión en sí como por algunos comentarios deslizados casi al pasar al momento del anuncio.

El efecto más inmediato que produjo esta decisión es obviamente que no habrá más espectro para los actuales operadores. Éstos venían reclamándolo en forma creciente como consecuencia del perceptible deterioro de la calidad de las comunicaciones en los últimos tiempos. Cabe recordar que la última asignación de espectro para telefonía celular se realizó a fines de los 90, pero desde entonces la cantidad de líneas en servicio se multiplicó por 12, amén que éstas consumen hoy más capacidad como consecuencia del surgimiento de los mensajes de texto primero y de la conectividad a Internet después. Es más, al espectro asignado en aquél entonces hay que restarle el que ahora pasó a manos de Arsat, ya que este no está en uso desde que Movistar lo devolvió 4 años atrás y no lo estará hasta tanto Arsat comience a operar.

En cuanto a los impactados, sin dudas que el más decepcionado con el anuncio debe haber sido Nextel. La empresa se encuentra en un proceso de migración hacia tecnologías 3G en todos los países de Latinoamérica en los que opera, y sólo le faltaba Argentina. De allí las altas expectativas que tenían puestas en la licitación. Ahora deberán esperar a la subasta de espectro para servicios con tecnología LTE para aspirar a una evolución que, por ahora, no puede realizar en el país.

Luego sigue Claro, empresa que aspiraba a hacerse de espectro, en particular en el AMBA, donde corre en desventaja frente a Movistar y Personal por no contar con la banda de 850 MHz. Según las palabras del Ministro de Planificación, Claro era la única empresa que no había sido observada como participante por sus posibilidades patrimoniales y financieras. No obstante, no fue considerada ya que, siempre según la visión del ministro, se hubiera generado un proceso de concentración. En realidad no sería así, ya que Claro sólo podía aspirar a la cantidad de espectro que le falta para llegar al tope regulatorio de 50 MHz, tal como cuenta hoy Movistar. En otras palabras, no es que Claro se hubiera quedado con todo el espectro a subastar, sino únicamente con lo que le faltaba para completar el máximo permitido por la regulación. No obstante, si Claro hubiese sido la única empresa habilitada para participar de la subasta, las sospechas de favoritismo hubieran generado un ruido político que seguramente se buscó evitar.

Se podrá pensar que el anuncio de esta semana no impacta para nada a Movistar (que no participaba de la licitación por haber alcanzado el máximo de espectro fijado por la regulación) y no mucho a Personal (que seguirá como hasta ahora). No obstante, como justificativo para dejar a esta última fuera de carrera, el Ministro de Planificación hizo mención a la “integración monopólica de Telefónica y Telecom” agregando que en su ministerio están “en análisis administrativo para ver cómo se resuelve”. Llamó la atención esta afirmación, ya que se pensaba que era un tema que estaba resuelto. Al parecer no es tan así. Una luz amarilla se encendió en los tableros de Telefónica y Telecom.

En el caso de los restantes participantes, Superfone (del grupo Vila-Manzano) y Multitrunk (donde participaba el Grupo Roggio), no sorprendió que quedaran afuera ya que en el mercado se presuponía que no estaban en condiciones patrimoniales de encarar un proyecto de estas características.

En síntesis, el mensaje oficial fue que por distintas razones todos los aspirantes al espectro quedaron descalificados, salvo Claro. Pero por ser uno solo, se optó por que el espectro quede en manos del Estado para su operación. Esto explicaría por qué no pudo presentarse un plan de acción concreto para Arsat en materia de telecomunicaciones móviles.

El espectro puede esperar

Como en el caso del cuento de Sherezade cuyo desenlace se pospone cuando parece que se está por alcanzar, la licitación del espectro para telefonía celular devuelto por Movistar vive de postergación en postergación. La semana pasada debería haberse anunciado la preclasificación que determina quienes de los participantes siguen en carrera para participar de la subasta, pero no fue así. Ahora, la nueva fecha (¿será definitiva?) es el lunes 7 de mayo próximo.

Como es costumbre, no se explicitaron razones para las sucesivas postergaciones, lo que da lugar a las más diversas especulaciones, que van desde lobbies diversos de las empresas participantes a internas dentro del propio Ministerio.

La preclasificación es importante porque al definir a los postulantes técnicamente están aptos para seguir, puede determinar el grado de competencia a la hora de la subasta. En su carácter de operadores actuales, Personal y Claro son quienes menores necesidades tienen de espectro. Esto es así debido a que por el límite de 50 MHz que establece la regulación para cada operador, tanto uno como el otro sólo podrán ofertar por lo que les falte (que no es tanto) para llegar a ese límite. Distinto es el caso de los otros tres participantes, Nextel, Superfone y Multitrunk, quienes podrán (y seguramente lo harán) ofertar por lo máximo de espectro disponible. Esto es así porque no tienen aún operaciones para este servicio y cuanto de más espectro puedan hacerse, mejor. En el caso en que Personal y Claro se alzaran con lo que les falta para llegar al tope de los 50 MHz, quedarían aún 20 MHz en cada una de las zonas (AMBA, Interior norte e Interior sur) a licitar para un nuevo operador. Estos 20 MHz pueden parecer poco frente a los 50 que ya tiene Movistar, pero al tratarse de operadores nuevos no tendrán, por un largo tiempo, la cantidad de usuarios que puedan hacer que esta cantidad de espectro resulte apretada.

El proceso de preclasificación tiene un requisito, decisivo para algunos, que establece un patrimonio de US$ 100 millones. Como parte de grupos multinacionales, esto no es un problema para Personal, Claro y Nextel. Algunos decían que sí podría serlo para Superfone, pero ésta pertenece a Supercanal, uno de los principales operadores de TV paga del país, por lo que desde la empresa aseguran contar con ese patrimonio. Más complicado sería el caso de Supertrunk, al que muchos ya dan fuera de la licitación.

Por lo pronto, habrá que esperar a que se realice la preclasificación, confiando en que no haya más postergaciones. Y en función de quienes sigan en carrera, la subasta podrá ser más que interesante. Una vez que esto ocurra, ya habrá tiempo de especular con lo que entonces pueda suceder. Mientras tanto, a esperar.

Renovados y desafiados

Esta semana Nextel dejó bien en claro cuáles son sus intenciones: convertirse en un operador de telefonía móvil integral, que atienda no sólo a empresas, sino que adquiera características de operadores más masivos, llegando directamente a individuos, aumentado su presencia en el retail y desarrollando productos totalmente prepagos.

Se trata de una movida esperable, habida cuenta de que Nextel se encuentra en pleno proceso de ampliación tecnológica. Hasta ahora, la empresa utilizó únicamente tecnología iDEN, que es la característica de la primera hora del push-to-talk o PTT y que permite hablar con sólo pulsar un botón. Pero esta tecnología, que hasta ahora tan buenos resultados le dio a Nextel, tiene un horizonte tecnológico acotado, especialmente luego del despegue de los servicios de datos que cada vez demandan más capacidad de transmisión. Es por esto que la empresa ya comenzó a ampliar su tecnología a WCDMA, habitual en las redes celulares más difundidas. El proceso ya lleva un tiempo en la región, donde ya comenzó a dar servicio (caso Perú) o se encuentra en proceso de hacerlo, luego de habérsele adjudicado frecuencia. Sólo falta Argentina para completar la región.

Es por esto que al momento del anuncio de su cambio de imagen y de enfoque, los directivos de Nextel manifestaron, nuevamente, su voluntad de participar en la licitación del espectro devuelto por Movistar (como consecuencia de la fusión entre Movicom y Unifon), lo que sería el puntapié inicial para convertirse en un operador celular más amplio. De resultar adjudicataria de una porción del espectro puesto en venta, a Nextel le esperan importantes inversiones para agregar esta segunda tecnología a su red. Mientras esto sucede podría comenzar a operar sobre las redes 3G de sus competidores bajo la modalidad de roaming.

Si bien el agregado de la tecnología 3G es el camino natural que le permita seguir evolucionando en cuanto a los servicios propuestos, este cambio implica también no pocos desafíos. A pesar del éxito obtenido hasta el momento en el segmento profesional y de empresas (lo que le da un ARPU 3 veces superior al del resto de la industria y una alta satisfacción de sus clientes) abordar el mercado masivo requiere de habilidades distintas. Y Nextel tiene por delante varios frentes para abordar: construir nuevas redes, lanzar nuevos productos, ampliar sus canales y llegar a un público más amplio que el actual.

Por lo pronto, el cambio de imagen es un primer paso visible en este sentido, aggiornando su imagen y haciéndola más “amistosa” para el público masivo. Pero el desafío recién comienza.

Especulando con el espectro

Finalmente, y luego de varios meses de retraso, esta semana el gobierno lanzó el llamado a licitación por frecuencias para servicios de telefonía móvil. Se trata en realidad del proceso para la reasignación de aquellas que había devuelto Movistar como consecuencia del exceso que tenía (desde el punto de vista regulatorio) fruto de la fusión entre Movicom y Unifón en el 2004.

Lo que está en juego no promete cambiar mucho los usos y aplicaciones actuales. Sí tiene el potencial, aunque limitado, de introducir cambios en los actores del mercado. Así, lo interesante es jugar con los distintos escenarios posibles en función de quienes resulten los adjudicatarios de este preciado bien escaso.

Por lo pronto, Movistar queda fuera del proceso ya que es el único operador del país que tiene el máximo que autoriza la regulación, 50 MHz. Seguramente, tanto Personal como Claro intentarán hacerse de lo que les hace falta para alcanzar el tope regulatorio, lo que igualmente dejaría un sobrante que, con limitaciones, podría dar lugar a un nuevo operador. Y acá es donde la cosa se pone interesante.

El primero que surge fuera de los tres grandes es Nextel, empresa que se encuentra abocada en toda la región a una transición tecnológica que requiere de frecuencias distintas a las que ya tiene. Nadie cree que Nextel pretenda cambiar su perfil de empresa enfocada en el segmento de empresas para apuntar al mercado masivo. Por esto mismo sería a quien mejor le cierre comprar la cantidad de frecuencia que habría disponible. Con ésta podría introducir nuevos servicios, especialmente aquellos de datos.

También suena fuerte el nombre de Telecentro, el mayor operador de Triple Play del país que además obtuvo, a principios de año, una licencia para dar servicios de telecomunicaciones móviles, si bien no ha ofrecido este servicio por no contar con el espectro necesario. En este caso, siendo que su operación se centra en el AMBA (Área Metropolitana de Buenos Aires), podría alcanzarle con adquirir frecuencias para esta área únicamente.

Otro candidato es Cablevisión, quien manifestó en reiteradas oportunidades su voluntad de participar del negocio, y ha confirmado que se presentarán en esta ocasión. Hay quienes creen que la empresa del Grupo Clarín no tiene chances debido a su enfrentamiento con el gobierno nacional. En este caso, si la empresa no resultara adjudicataria por razones cuestionables, se corre el riesgo de una judicialización que retrase el proceso de asignación de las frecuencias, con lo que la industria en general se vería perjudicada.

Por otra parte, y en vista a la evolución tecnológica, resulta cada vez más claro que quien quiera jugar seriamente en el negocio de las comunicaciones, especialmente con presencia en el mercado masivo, necesitará contar con servicios móviles. Y aquí es donde entran a escena actores de menor envergadura, como la mayoría de los operadores de TV por cable o las cooperativas telefónicas. Además de su menor tamaño, todos tienen en común operar en áreas geográficas acotadas. Así, acceder a una licencia se hace inviable. Surge entonces la alternativa de una red mayorista. En este caso, no sería descabellada la participación de Arsat, quien ya adelantó su intención de participar en el negocio móvil aunque con servicios de 4G, y que podría pretender el espectro para crear una infraestructura que permita a operadores medianos y pequeños operar bajo el modelo de MNVO (operador virtual).

No obstante toda esta especulación, el escenario más probable que surge es el de Personal y Claro completando su cuota de espectro permitido a lo que se sumaría Nextel, con una clara estrategia de expansión de sus servicios en toda la región, ampliando su cobertura y rango de servicios. La no inclusión en la licitación de espectro nuevo, especialmente el necesario para dar servicios 4G, hace que haya poco lugar para cambios radicales en este segmento. Habrá que esperar hasta entonces para ver si el juego se abre para el ingreso de nuevos operadores.

Perspectivas diferentes

Con las recientes presentaciones de los balances del año 2010 de los operadores del mercado celular argentino, es posible analizar distintas variables que permiten entender mejor qué es lo que pasa en el segmento así como la performance de los distintos actores.

Tal como explicáramos la semana pasada, las cifras de cantidad de líneas (52 millones según surge de los distintos balances) están distorsionadas por la contabilización de líneas técnicamente en servicio pero en desuso en la práctica. La distorsión se acentúa por la utilización de criterios diversos según cada operador para determinar en qué circunstancias una línea en servicio es dada de baja. Esta situación exige la utilización de un criterio más uniforme, y aquí el dinero cumple perfectamente ese rol. Al fin y al cabo, un peso es un peso, no importa en el balance de quién figure.

De los tres principales operadores, Claro y Movistar intercambian roles según lo que se mire sean líneas o facturación. Mientras que el primero lidera en líneas declaradas en servicio y el segundo se ubica tercero (apenas por debajo de Personal), el orden ser invierte cuando de dinero se habla.

Esto también se refleja en el ARPU, que en el caso de Movistar es de $ 50 frente a $ 38 de Claro. Esta diferencia puede tener dos explicaciones no excluyentes entre sí. La primera, que Claro contabiliza un número mayor de líneas en desuso como en servicio (y que por lo tanto no facturan) que sus competidores. La segunda, que los clientes de Claro gastan menos en el servicio. Esto a su vez podría ser el resultado de un uso menos intensivo del servicio y/o de tarifas más bajas, aunque este último punto es de difícil comparación debido a la diversidad de éstas y de los planes de descuentos.

El caso de Nextel es radicalmente distinto. Su participación en facturación es notablemente más alta que en líneas, con un ARPU que triplica al promedio de la industria. Como para que no la envidien…

Pra frente Brasil

Esta semana Nextel dio un gran paso en su transformación como proveedor de servicios móviles. Lo hizo al resultar adjudicatario de licencias que le permitirán dar servicios 3G cubriendo las principales zonas metropolitanas de Brasil, lo que incluye mercados clave como San Pablo, Río de Janeiro y Brasilia. De esta forma, alcanzará al 97% de la población brasileña e igual porcentaje de las áreas que generan el PBI en Brasil. Nextel estima comenzar a ofrecer comercialmente servicios para esta red dentro de los próximos 12 a 18 meses. 

La estrategia de ampliación de los servicios a ofrecer de Nextel está siendo llevada a cabo en toda la región, aunque a ritmo dispar según los países en función de la disponibilidad de espectro. En Argentina, Nextel planea hacer lo mismo [ver “Transformers”] aunque sus planes están sujetos a nuevas licitaciones de espectro. Éstas fueron originalmente anunciadas para “antes de fin de año”, aunque por lo visto, no será así.

Tener el espectro y desplegar la red es sólo el primer paso. En países donde la penetración es del 100% o más, Nextel no se beneficiará de un mercado en expansión sino que deberá diferenciarse claramente para lograr que actuales clientes de otros operadores se decidan a migrar. Pero todo camino arranca con el primer paso, que es el que acaban de dar.

Transformers

En una entrevista realizada por el diario La Nación, el presidente de Nextel Argentina habló de diversos temas. Entre ellos, mencionó el interés de la empresa por participar en la próxima licitación de espectro (anunciada para antes de fin de año pero en realidad sin fecha cierta aún). El objetivo es poder comenzar a dar servicios 3G, lo que implicaría un cambio profundo para la compañía así como para el mercado de comunicaciones móviles.

La empresa ya da servicios 3G en Perú, comenzará a hacerlo el año próximo en Chile y planea participar de las licitaciones de México, Brasil y Argentina. El plan no es abandonar la tecnología iDen (que permite las comunicaciones de radio push-to-talk o PTT) sino complementarla con 3G sobre tecnología CDMA. Para ello, los equipos serán híbridos iDen/3G que operarán sobre ambas redes, ofreciendo en los dos casos la posibilidad de usar PTT.

¿Cuáles serán los cambios más allá del aspecto puramente tecnológico? En primer lugar, la licencia para 3G es nacional, por lo que la empresa podrá cubrir todo el país, a diferencia de lo que sucede actualmente donde el servicio se circunscribe mayormente a los grandes corredores nacionales. En segundo lugar, tener una tecnología que permita dar servicios de datos con mayor ancho de banda para poder soportar nuevas aplicaciones. Finalmente, y como consecuencia de los dos puntos anteriores, llegar a un mercado potencial mayor, apuntando al segmento joven aunque siempre con el foco puesto en el uso profesional.

Sería bueno para el mercado que Nextel pueda dar más servicios y más cobertura, ya que aumentaría la competencia, factor fundamental para mejorar la oferta en general y controlar naturalmente los precios.

Ahora resta esperar que la Secretaría de Comunicaciones convoque formalmente a la licitación. Un detalle sobre el cual no hay demasiadas precisiones. Algo a lo que, lamentablemente, nos hemos acostumbrado.