'Netflix'

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  • Unbundling: Así como muchas veces a los usuarios les gustaría consumir TV paga “a la carta”, esto es, haciendo sus propios paquetes de canales, ahora esta tendencia llega a los distribuidores. Netflix ya comienza a negociar con dueños de señales únicamente por aquellas que le interesan y no por paquetes. El éxito cambia las relaciones de poder.  [All things D]
  • Baratito, baratito: El tema de los costos del roaming no ocupa únicamente al regulador europeo. También es un tema que comienza a debatirse en el ámbito de la UIT (Unión Internacional de las Telecomunicaciones). [Signals]
  • Revueltas “leaderless”: Interesante artículo sobre el lado oscuro de la tecnología que sirve para entender los eventos de los últimos tiempos. En él, se cita a Henry Kissinger, quien afirma que “el ciudadano ‘empoderado’ conoce la técnica para llevar gente a la plaza, pero no sabe qué hacer con ellos cuando están allí. Todavía menos saben qué hacer con ellos cuando ganaron”. [Wall Street Journal]

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Convivencia pacífica (por ahora)

Decir que en Argentina la penetración de TV paga (por cable o satélite) es altísima, no es ninguna novedad. Por eso no sorprende que el 88% de los usuarios de Internet cuenten con este servicio en sus hogares. De éstos, aproximadamente 1/3 contratan algún servicio adicional al básico (digital, HD, On demand), relación que crece en la medida en que lo hace el nivel socioeconómico (NSE). Pero está claro que Internet es cada vez más una variante a la hora de acceder a determinados contenidos (como películas y series) y la gran pregunta es si sustituye o complementa.

El streaming (ver el contenido mientras se va descargando, caso Cuevana) es la forma más popular de consumir video a través de Internet. Se trata de una alternativa atractiva porque es gratuita (aunque su legalidad sea cuestionada), si bien su calidad presenta irregularidades. No obstante, es una práctica realizada por el 30% de los usuarios, valor que se mantiene en niveles similares a los de un año atrás. Pero de éstos, 1 de cada 3 lo hace en forma cotidiana. Así, el streaming se está convirtiendo para muchos en un equivalente a ver TV. Los segmentos más activos son los niveles socioeconómicos bajos así como la generación de nativos. Esto surge del informe “Usuario online – 2013” recientemente publicado por Carrier y Asociados.

Por otra parte, alternativas tipo OTT, como Netflix, Arnet Play u On Video, están ganando terreno. Se basan en modelos pagos, y si bien el contenido es transportado por Internet, no suelen presentar mayores problemas de calidad en la medida en que se utilicen sobre una conexión que cumpla con los requerimientos básicos. Un 9% de los usuarios consume video bajo este formato, lo que equivale a unos 500 mil hogares. Sin dudas, Netflix es el servicio más popular, siendo utilizado por 2/3 de los que consumen servicios de video sobre Internet. Por ahora, no impacta en la contratación de TV paga, ya que la penetración de estos servicios es similar entre aquellos que cuentan con el servicio y aquellos que no.

Conviene aclarar que en el caso de Netflix, no necesariamente todos sus usuarios son abonados. Más allá del mes gratuito de prueba que ofrece el servicio, no son pocos los casos de usuarios compartidos. Esto sucede porque una misma cuenta puede acceder al servicio desde distintos dispositivos. Independientemente de esto, y considerando cómo están mutando los hábitos, especialmente en las generaciones más jóvenes que hoy ingresan en la vida adulta y toman sus propias decisiones de consumo, el escenario de la TV paga se presenta cambiante, con una clara tendencia a disociar contenidos de red de transporte. Algo que nuestra ley de medios trató como un todo. Su punto más criticable desde una perspectiva tecnológica.

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  • Aunque no lo estés usando, tu smartphone genera tráfico en la red telecoms.com/129941/backgro
  • Argentina 2013: intención de compra de tablets es tan alta como la de las PC de escritorio (tradicionales o All In One)
  • A favor de las tablets: ingresan al país al dólar oficial. Negocio para quien tiene billetes
  • El artículo que describe una de las causas de los problemas de los celulares: la falta de antenas perfil.com/ediciones/2013…
  • El mapa de antenas de Opensignal arroja resultados llamativos opensignal.com/coverage-maps/… Jueguen y saquen sus conclusiones
  • Me parece a mí, o desde hace un tiempo los resultados de búsquedas en Google son menos precisos que antes?
  • Después de Netflix, ahora Amazon lanza producciones televisivas propias “web only” businessinsider.com/amazon-wants-t… HBO ya tomó nota

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La tercera ola de la TV

Si bien la transmisión de contenido televisivo por Internet no es nueva, en las últimas semanas diversas noticias permiten adelantar que, superados los primeros pasos, se está definiendo esta nueva etapa en un medio que no muere sino que se transforma. Podría hablarse de una tercera ola, donde la primera fue la original, donde la TV era abierta y gratuita (como sucede hoy con los canales de aire), la segunda, donde el contenido comenzó a viajar por redes cerradas y hubo que comenzar a pagar (caso cable o satélite) y la tercera que es una fusión, con el contenido viajando por redes abiertas (Internet) pero donde el contenido es pago (caso Netflix).

Cuando de la mano de YouTube el video online comenzó a crecer, se pensaba que se estaba frente a un nuevo concepto de la TV: contenido amateur y de corta duración. Pero finalmente no fue este el camino de la TV sino que podría decirse que es un género nuevo, que no desplaza a la TV tradicional. Así, mientras la industria tradicional de la TV se escudaba detrás de esta diferencia, comenzaron a surgir nuevos competidores, aggiornando su modelo pero respetando el formato tradicional. El más emblemático de todos resultó ser Netflix que ofrece contenidos tradicionales pero a través de metodologías de consumo propias de Internet: bajo demanda. Ciertamente no es el único, y de hecho localmente hay otras ofertas, como Arnet Play, On Video, etc. No obstante, el problema para la oferta, desde una perspectiva de competencia, es lograr diferenciarse: los contenidos son producidos por terceros y no abundan los contratos de exclusividad.

Con este escenario en mente, Netflix acaba de dar un paso más allá, lanzando “House of cards”, su primera serie de producción propia. No sólo intenta emular a HBO. También conscientes de que el consumo es distinto en Internet que en la TV tradicional, en el momento del lanzamiento de la serie no sólo estaba disponible el primer capítulo sino la temporada completa. Otra diferencia está en el marketing, el cual no está basado en grandes movidas de comunicación (como publicidad), sino en el uso de las bases de datos de sus usuarios, utilizando la información sobre qué tipo de contenido ven, con qué actores, de qué directores y otras variables para mejorar las chances de éxito de su producto.

Otro que apuesta a nuevos modelos es Microsoft, quien trabaja en producir programación de TV interactiva para su servicio Xbox Live. La interacción se llevará a cabo a través de su tecnología Kinect (la misma utilizada para sus videojuegos). El objetivo es lanzarlo durante el presente año.

Hay otros que apuestan por el hardware, como se viene esperando/rumoreando desde hace años ya con Apple o más recientemente Intel, que busca una forma de mantener el crecimiento que el mercado de PC ya no le da con una combinación de hardware y servicio. Todo esto sin dejar de lado la tendencia a que los contenidos puedan ser reproducidos fluidamente en dispositivos tanto fijos como móviles.

Pero en definitiva, la clave de la TV está en los contenidos. Y éstos, en su formato tradicional aunque con un delivery actualizado, siguen siendo quienes hacen la diferencia. La clave es y será cómo monetizarlos, sea por abonos, reventa o publicidad o alguna otra forma aún no establecida. Como tanto se repite en la industria, “content is king” (el contenido es rey), y no parece que este vaya a abdicar, por más novedades que el mundo del hardware pueda introducir.

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  • Pizza y video: Dicen que el orden de los factores no altera el producto. Pero el caso de Domino’s Pizza es interesante. En el Reino Unido lanzó una promoción para quienes piden pizza online, ofreciéndoles gratuitamente un vale para una película de Netflix. De contenido principal a contenido secundario. [PaidContent]
  • El costo del fuego: Análisis económico del costo de la producción en Tierra del Fuego, no sólo desde una perspectiva microeconómica sino también macro. [La Nación]

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  • De enemigo a amigo: Netflix estaría revisando su estrategia y habría iniciado conversaciones con grandes operadores de TV por cable en los EE.UU. para que su servicio llegue a los abonados como un alternativa bajo demanda más. [Reuters]
  • Mirando al más allá: Mientras que muchas empresas que cotizan en bolsa se ven condicionadas por los resultados trimestrales, Amazon logró su éxito dejando de lado esta visión cortoplacista para enfocarse en el largo plazo. Hasta ahora, mal no le fue. [The Economist]
  • 1984: Una interesante entrevista al hombre detrás de la publicidad que catapultó a Apple a las grandes ligas. Reconoce que la publicidad fue más exitosa que el producto que promovía, pero que de alguna manera dio forma a lo que Apple todavía simboliza. [Ad Age]

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  • Con estas cifras, Google+ está oficialmente en el museo bit.ly/x4mfHx
  • Netflix será cada vez más TV y menos cine nyti.ms/wEmNRh
  • Con sólo un trimestre Nokia ya es el vendedor nº 1 de Windows Phone bit.ly/y8M6hY
  • Brillante definición: “SMS, perhaps one of the most profitable legal products ever” bit.ly/AcL4qy [Traducción: SMS, quizás uno de los productos legales más rentables de la historia]

Lo que se va y lo que viene

Termina un año donde se acentuaron notablemente cambios que ya se vislumbraban, en algunos casos demostrando una capacidad de aceleración notable.

Sin ningún lugar a dudas, uno de éstos fue la internetización de la TV. La transmisión de contenidos de TV a través de Internet arrancó en el 2011 y prendió como una epidemia. Primero fue la aparición, casi tímida, de On Video, el servicio de Telefónica. Luego fue el desembarco de Netflix, con más expectativa que realidad, pero que no obstante hizo mucho ruido. Más tarde, Telecom y Claro completaron la oferta por el lado de los grandes operadores de telecomunicaciones. En paralelo iba creciendo notablemente Cuevana, una oferta cuestionada desde el punto de vista legal pero de gran aceptación desde una perspectiva práctica que amenaza con seguir dando que hablar en el 2012. También en 2011 se lanzaron diversos modelos de televisores (denominados SmarTV) que incorporan la capacidad para acceder a contenidos vía Internet. Como para que no haya dudas de cuál será la tendencia en esta materia.

Este escenario se da mientras la industria del cable lucha para adaptarse a esta realidad tanto desde el punto de vista comercial como regulatorio. Más allá de que hicieron planteos en contra de esta modalidad de distribución de contenidos, no hubo ningún tipo de respuesta por parte de las autoridades competentes. Y el que calla, otorga. Así los principales operadores, como Cablevisión, Supercanal, Telecentro y DirecTV, entre otros, atraviesan en un proceso de reconversión que, más lento o más rápido, sin dudas será inevitable: ampliarse de ser de proveedores de contenidos sobre una red propia y cerrada a tener un rol, cada vez más relevante, como redes de distribución y transporte de contenidos de terceros sobre los cuales no tendrán control alguno. Un cambio profundo que impacta en las raíces del negocio.

No por nada fue Cablevisión quien lanzó la primera oferta de megavelocidad de acceso a Internet para el hogar con su producto de 30 Mb. Esto tiene que ver no tanto con la mayor necesidad de ancho de banda que requiere la transmisión de video por Internet sino más bien con la proliferación de dispositivos que se acceden simultáneamente a una misma conexión: computadoras personales, consolas de videojuegos, SmarTV, radios, smartphones, tabletas, cámaras fotográficas, en un listado de dispositivos conectables que no para de crecer. Y todos juntos al mismo tiempo requieren de mayores conexiones. Así, en el 2012 veremos como también las telefónicas se ponen a tiro lanzando productos, que basados en tecnología DSL, ofrecerán mayores capacidades que las actuales. No obstante, la llegada de la fibra óptica al hogar no tendrá lugar en lo inmediato.

Por el lado de los dispositivos, el 2012 será seguramente el año en que las tabletas muestren para que están: si son un dispositivo adicional para quien no sólo ya está informatizado sino que también tiene un smartphone (como ocurre mayormente en la actualidad), o si efectivamente puede ser el único o al menos el principal dispositivo de acceso para un público más seducido por consumir contenidos que producirlos y que hace un uso más ligero de servicios como la mensajería o la socialización. Dos escenarios con un potencial de mercado claramente distinto.

Pero el 2012 no será un año fácil. Desde el punto de vista macroeconómico, los cambios ya se vislumbran: un contexto internacional complicado que ya repercute localmente aunque sin quedar del todo claro hasta dónde llegará el impacto. Algunas cosas ya pueden adivinarse fácilmente, como un mayor gasto de la población en servicios públicos, lo que puede restar de fondos a otros consumos. Otra puede ser una suba de las tasas de interés, que atentaría contra el acceso a la financiación que abundó en los últimos años y que tan útil fue para el consumo tecnológico. Por otra parte, Argentina se ha convertido en un país muy caro medido en dólares, lo que a su vez ayudó a abaratar la tecnología en relación a otros precios de la economía. Habrá que ver si el año próximo no se produce un reacomodamiento en el valor de nuestra moneda, lo podría lograr que la tecnología se encarezca.

En un contexto menos favorable, será interesante observar el accionar del Estado, quien se mostró muy activo en el 2011. A los ya mencionados programas de informatización de la educación se sumaron incursiones tanto en la infraestructura (con la construcción del backbone de fibra óptica) como en una oferta alternativa de contenidos televisivos vía TDT. Con recursos más escasos, habrá que ver cuál será el impacto en la velocidad de ejecución de estas iniciativas.

Será este contexto el que marque la evolución del consumo tanto de servicios (celular, Internet, TV paga) como de productos (smartphones/sociales, computadoras y otros dispositivos). Así, cualquier proyección tiene un margen de error no desdeñable. En definitiva, no hay que ser catastrófico, pero sí tener presente que el año que está por comenzar puede ser más exigente con nuestros bolsillos y, consecuentemente, con nuestra creatividad. Pero tampoco hay que desesperar. Hemos pasado por cosas mucho peores (y aquí estamos para contarlo).