'Netflix'

Twits selectos

El nuevo Blockbuster

La creciente popularidad de los servicios OTT, aquellos que permiten ver legalmente películas y series a través de Internet, no está afectando el consumo de TV paga. Según el informe “Usuario online 2014”, realizado por Carrier y Asociados, no se observan diferencias de adopción de los servicios OTT entre hogares con y sin TV paga. De esta forma, estos servicios se posicionan más como un videoclub online que en un sustituto de la TV por cable o satelital.

Un 11% de los hogares con banda ancha consume servicios OTT, lo que equivale a unos 580 mil hogares. La cifra no refleja necesariamente la cantidad de abonados ya que estos servicios ofrecen en algunos casos múltiples accesos simultáneos, dando lugar a abonos compartidos.

Sin dudas Netflix sigue siendo el servicio más popular, presente en prácticamente 2 de cada 3 hogares que consumen servicios OTT. Tiene mayor penetración en segmentos ABC1 y en el AMBA, mientras que tanto On Video como Arnet Play tiene más llegada en segmentos medios y bajos así como en el interior. Esta diferencia en el perfil es resultante de las propuestas de las telcos, que ofrecen una mayor amplitud de contenidos locales frente a Netflix. Públicos distintos.

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Cord cutters autóctonos

En los EE.UU. se denominan cord cutters (corta cable) a aquellos que habiendo sido abonados de TV por cable (también satelital), cancelan este servicio para pasar a consumir contenidos en video provenientes de Internet. Pero más relevante que esto es saber cuántos hogares no contratan un servicio de TV paga pero sí tienen accesos de banda ancha, los cuales utilizan como fuente para este tipo de contenidos, hayan o no contratado previamente algún servicio de TV paga. Visto así, en Argentina ya hay unos 650 mil hogares que ven contenidos de TV por Internet sin contar con un abono de TV paga. Esto surge del informe “Usuario online 2014”, recientemente realizado por Carrier y Asociados.

Considerando las alternativas existentes a la TV paga y sumando los cambios en los hábitos en el consumo de contenidos en video introducidos por Internet, se trata de un fenómeno que no debería sorprender. Los “cord cutters” (por llamarlos de alguna manera) pueden complementar la TV abierta y gratuita (sea analógica o digital) con varias alternativas. Una es mirar a través de los sitios de los propios canales de TV en la web, como es el caso de los canales de aire así como de algunos de cable, especialmente los de noticias (caso TN). También está la posibilidad de hacer streaming, tanto de alternativas legales, como es el caso de YouTube o DeporTV) u otras más discutidas (estilo Cuevana). A esto se suman las descargas, sean directas o vía torrents. Y por supuesto, más recientemente se le agregaron alternativas OTT, tanto pagas, como son Netflix, Onvideo o Arnet Play, como gratuitas, caso Crackle.

Al tratarse de nuevos hábitos en la forma de consumir video, no sorprende que esta tendencia crezca en la medida en que más joven es el hogar.

La tendencia a prescindir del servicio es un claro llamado de atención a los proveedores de servicios de TV paga. Para los operadores de cable, significa el comienzo de un cambio en su negocio, donde gravitará más su red como infraestructura de banda ancha. Esto puede implicar una potencial pérdida de ingresos (no necesariamente) pero no de clientes. Distinto es el caso para DirecTV, que al no tener una red apta para dar servicios de banda ancha (salvo puntualmente en Mendoza donde tiene una red inalámbrica) sí corre el riesgo de perder clientes. “It´s a brave new world”.

Una lenta despedida

Agobiada por una participación de mercado que no deja de achicarse, BlackBerry se encuentra en pleno proceso de reorientación estratégica, poniendo el foco en el mercado corporativo y en el software y los servicios. Por eso no debería llamar la atención que anunciara que licenciará la tienda de aplicaciones de Amazon, la cual estará disponible en su plataforma BB10 hacia fines de año. Sin embargo, la misma tiene lecturas positivas y negativas.

Una de las características del sistema operativo BB10 es que puede correr un gran número de aplicaciones Android. Casi todas, excepto aquellas que usan los servicios de Google. Esta capacidad le permite aumentar notablemente la cantidad de apps disponibles para una plataforma caracterizada por tener pocas apps nativas. Sin embargo, todavía el proceso para instalar una app de Android no es tan sencillo como en el caso de las nativas, quedando circunscripto a aquellos usuarios con más conocimiento técnico. En este sentido, que en el futuro el Appstore de Amazon esté preinstalado debería eliminar esta limitación. La idea es que en un mismo dispositivo convivan la tienda propia de BlackBerry, donde se encontrarán las apps nativas para la plataforma BB10 y enfocadas en el segmento corporativo, y la de Amazon, que proveerá aquellas que interesan al consumidor (como Netflix, Groupon, Pinterest, etc.).

El CEO de BlackBerry admitió que no está interesado en gastar tiempo, dinero y energías desarrollando las apps que ya están en la tienda de Amazon. Lo cual suena muy razonable considerando el foco de la empresa. Pero al mismo tiempo da un mensaje claro al mercado, y particularmente a sus usuarios: el mercado consumidor no nos interesa. Esto se ve agravado por el hecho de que la tienda de Amazon tiene aplicaciones para el mercado de EE.UU., pero no se encuentran en ella aquellas que sean locales de otros países. Con lo cual, seguirán faltando apps claves para el segmento consumidor en los mercados internacionales.

El foco de BlackBerry en el mercado corporativo, y más particularmente en los altamente regulados, como Gobierno, Bancos y otros, es totalmente razonable, ya que allí es donde mejor aprovecha sus ventajas. Pero al mismo tiempo surge una duda: ¿cómo lograr las escalas adecuadas en la fabricación de hardware con un foco tan segmentado? Así, y más allá del acuerdo con Amazon, todo hace pensar que se trata de un paso más hacia una BlackBerry focalizada en cierto tipo de clientes corporativos y en servicios y aplicaciones para éstos. Todo lo demás, es accesorio y como tal, prescindible.

Linkeando

  • Neutralidad móvil: Quizás por el impacto de Netflix, el grueso de la discusión en torno de la neutralidad de la red se enfocó en las redes de banda ancha. Sin embargo, en EE.UU. la FCC estaría evaluando aplicar las mismas normas para las redes móviles. Una discusión que suma complejidades. [Fierce Wireless]
  • Recomendaciones y algo más: Es sabido que Netflix utiliza un sofisticado sistema de recomendaciones. Pero la data que generan sus usuarios también sirve para mejorar la calidad técnica de sus contenidos. Algo tanto o más importante. [Gigaom]
  • Sacándole jugo a las piedras: En una demostración de lo importante que es hasta el último Hertz de espectro, en España Vodafone y Huawei probaron exitosamente usar dinámicamente espectro GSM para LTE. [Mobile Europe]

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Linkeando

  • Subiendo el piso: En la era del streaming, donde ya comienzan las transmisiones de video en UltraHD o 4K, lo que hoy conocemos como banda ancha tiende a reformularse. En EE.UU., la FCC elevaría a 10 Mbps (o quizás hasta 25 Mbps) la velocidad de descarga para que una conexión pueda ser considerada de banda ancha. [Washington Post]
  • Zapatero a tus zapatos: Luego de intentar, sin éxito, competir contra el ereader Kindle, la cadena de librerías Barnes & Noble archivó sus proyectos de desarrollo de ereader y se asoció con Samsung para lanzar una tablet que tenga el software para leer, adquirir y administrar los libros. Enfocarse en lo que sabe. [Business Wire]
  • La matemática detrás del éxito: Interesante artículo hecho por el periodista y matemático Adrián Paenza donde explica el mecanismo para mejorar el algoritmo de recomendación de películas y series utilizado por Netflix. [Página 12]

 

La otra cara de la neutralidad

En momentos en que diversos países comienzan a aplicar nuevas regulaciones que hacen a la neutralidad de la red, a veces surgen noticias que muestran que no todo lo que reluce es oro. Tal el caso que se dio en Chile  esta semana, con la Subsecretaría de Telecomunicaciones de aquél país (Subtel) ordenando a los operadores móviles a poner fin a las promociones de redes sociales gratis a partir del 1° de junio próximo. En otras palabras, ya no podrá “bonificarse” el uso de datos que hacen aplicaciones como Whatsapp, Facebook o Twitter. Quien quiera usarlas, deberá pagar expresamente por ello.

Inicialmente la medida puede llamar la atención. Esto se debe a que tiende a enfocarse a la neutralidad de la red como una forma de evitar que los operadores no cobren un “extra” a quienes cursen tráfico desmedido por sus redes (caso Netflix o Google) o que, inversamente, ralenticen el flujo de terceros para favorecer sus propios servicios (como podría ser el caso de un operador que ofreciera servicios de video OTT propios y perjudicara a un competidor, como sería un Netflix). Pero este caso es inverso, porque cuando un operador no cobra por el tráfico que genera algún servicio, generalmente como consecuencia de un acuerdo con éste, no está perjudicando ni al proveedor del servicio ni al usuario. Pero sí lo está haciendo con los competidores de estos servicios, tal el caso de Line, Skype, Google+, BBM y otros que sí consumen tráfico de datos del abono del usuario. Claramente reciben un trato discriminatorio.

Este tipo de ofertas son habituales en mercados en desarrollo ya que permiten que los usuarios se familiaricen y habitúen al uso de Internet móvil para que luego quieran pagar por el tráfico de datos generado por los clicks en los vínculos a contenidos fuera de éstas redes/servicios, como por ejemplo videos en YouTube,  fotos en Instagram o noticias en algún diario online. Ya lo decía la canción de Los Twist a mediados de los 80: “el primero te lo regalan, el segundo te lo venden”.

Más allá de que sea un enfoque no muy habitual entre los defensores de la neutralidad de la red, la decisión chilena es técnicamente correctísima, ya que evita que el dueño de la red dé tratos discriminatorios hacia servicios que no reciben el beneficio de la “bonificación”.

Claro que esta decisión debe inquietar a algunos, principalmente a Facebook para quien el acceso móvil a costo cero es piedra angular de su estrategia de crecimiento en mercados emergentes. Esto llevó a la red social a establecer acuerdos con distintos operadores para dar acceso gratuito al servicio así como a intentar convencer a otros para que lo hagan. Y algo similar quiere lograr con Whatsapp, empresa que acaba de comprar. El peligro para Facebook está no sólo en que podría frenar su expansión sino que podría cambiar su posicionamiento frente a los operadores. Es que si no puede lograr ser el vehículo para que sus usuarios terminen demandando datos para acceder al resto de Internet, para los operadores dejaría de ser un socio y volvería a ser una amenaza, particularmente en la sustitución de los SMS por la mensajería instantánea vía Whatsapp o Facebook Messenger.

En resumen, la neutralidad de la red, así como evita que los operadores bloqueen o limiten la velocidad del tráfico para los servicios de terceros, también impide que los más grandes se aprovechen de su popularidad para dejar a los pequeños sin chances, por más que esto se dé como un beneficio para los usuarios. Quizás todavía estemos en la versión 1.0 de su regulación.

Tablet TV

Con un formato similar al de una TV, pero con la movilidad y comodidad propia de su tamaño, peso y conectividad inalámbrica, la tablet se posiciona como una pantalla de TV personal, ideal para el consumo de determinados contenidos audiovisuales, aunque no todos. Esto surge del informe “Usuario de Tablets 2014” recientemente publicado por Carrier y Asociados.

Si bien no es inicialmente la actividad principal para la cual se usan las tablets ni la motivación para su adquisición, con el uso el consumo de contenido audiovisual va de a poco cobrando relevancia. Así, la tablet se suma a la TV, la PC y, en menor medida, al celular como pantalla para ver video.

La tablet presenta diversas ventajas a la hora de consumir contenidos audiovisuales con otros dispositivos. Frente a la TV tradicional ofrece la ventaja de la portabilidad (incluso dentro del hogar) así como el acceso a contenidos provenientes de Internet (algo que se puede hacer, parcialmente, con la Smart TV), que tienen la característica de ser bajo demanda. Frente a la PC ofrece la conveniencia del acceso inmediato. Siempre está encendida y lista para usarse, por lo que se accede a éstos de forma mucho más instantánea. Por otra parte, su formato la hace más liviana, portable y confortable, permitiendo utilizarla en situaciones más relajadas, como en un sillón o en la cama (la PC está generalmente en un escritorio y las notebooks no son prácticas para tener en el regazo). Es por esto que las situaciones de consumo audiovisual son momentos de distensión, convirtiendo a la tablet en un dispositivo para el ocio, siendo particularmente utilizada a la tarde y noche así como los fines de semana. Se trata, eso sí, de un consumo en soledad o para compartir puntualmente, como es el caso de un video corto. Finalmente, frente al celular su ventaja es evidente, el mayor tamaño de pantalla (y muchas veces con mejor definición).

En cuanto a los contenidos audiovisuales, el acceso se da vía apps (siendo YouTube muy popular), navegación y referencias por redes sociales o mensajería instantánea. Los contenidos consumidos son mayormente videos de corta duración, generalmente de hasta 15 minutos, lo que explica también la popularidad de YouTube. Por esto, los videoclips se adaptan a la perfección a este tipo de consumo. De hecho, los videos de YouTube convierten a la tablet en una auténtica rockola. El consumo de videos de mayor duración, como series o películas, no es una práctica tan habitual. Esto hace que apps como la de Netflix no sean tan utilizadas en las tablets, salvo en los casos en que no hay acceso a la TV o la computadora. A diferencia de lo que ocurre con las PC, el consumo de archivos de video descargados desde Internet para su visualización offline no es popular.

Son pocos los que miran canales de TV en la web desde sus tablets. Cuando lo hacen, es principalmente para ver canales de noticias (ej.: TN). No obstante, algunos manifiestan interés por la tablet como pantalla alternativa o adicional a la TV tradicional. Resulta evidente entonces que la TV viene perdiendo terreno frente a Internet entre algunos usuarios de las mismas.