'iPhone'

Twits selectos

  • Opinión sobre los celulares como servicio público. Coincido con @uriondo : es preferible aumentar competencia bit.ly/rlzwOj
  • Vengo de ver las nuevas Smart TV 3D de LG. Sigo pensando que la conectividad es más disruptiva que las 3D
  • Ahora que viene el iPhone brasilero, entrarán algunos a Argentina o seguirán siendo objeto de bagayeo? bit.ly/orAQSn
  • En TW percibo cierta decepción con anuncios de Apple. Aflojen con las expectativas. No se puede hacer revoluciones todos los años.

Escena rendidora

Si hay una escena del cine que posibilitó una gran cantidad de reciclajes satíricos, es la ya famosa del bunker de Hitler en la película “La caída”. En esta ocasión, éste se entera de que finalmente no se lanzó el iPhone 5, sino el 4S. Recomendable, con muchos guiños para los techies.

Viva la promiscuidad

Esta semana fue rica en novedades relativas a la industria móvil, más particularmente por el lado de los involucrados en los dispositivos, tanto desde los sistemas operativos como a nivel de procesadores.

Uno fue el anuncio que Qualcomm, el principal proveedor de chipsets para smartphones, dará soporte al futuro Windows 8 no sólo en PC sino también en celulares. De esta forma, el sistema operativo de Microsoft será diseñado para residir tanto en uno como otro tipo de dispositivo (algo que hasta ahora no sucede). Por otra parte, Qualcomm extiende su alcance más allá de los móviles para ganarse un lugar en el escritorio, aportando además sus tecnologías de conectividad 3G, 4G, bluetooh y Wifi a las computadoras personales. Y, dicho sea de paso, se mete como cuña en la histórica combinación WinTel.

Por otra parte, esta fuerte asociación entre Microsoft e Intel que se da en el mundo de las PC no se repetirá en los móviles, ya que Google e Intel anunciaron que trabajarán en conjunto para optimizar versiones futuras de los procesadores de bajo consumo energético Atom (hoy muy populares en las netbooks). Para Intel esto es positivo porque la empresa aún no pudo hacer pie en el mercado de procesadores para móviles y la cosa se complicaría a futuro habida cuenta de que todo parece indicar que tablets y smartphones seguirán creciendo impactando negativamente en las ventas de PC. Para Google, tiene la ventaja de aumentar aún más la capacidad de distribución de su plataforma Android. Algo que no es menor teniendo en cuenta los movimientos de algunos de sus principales socios en materia de smartphones.

Justamente con estos últimos la relación comienza a dar indicios de no ser todo lo fluida posible. Es que con la estandarización de algunos smartphones sobre la plataforma Android se limitan las posibilidades de diferenciación para los fabricantes. Y la necesidad de contar con un plan B en materia de sistemas operativos se hizo evidente en las últimas semanas. Primero, con Samsung anunciando nuevos smartphones con su sistema operativo Bada, que se sumarán también a aquellos con Windows Phone. Luego esta semana la cosa se puso interesante con HTC, cuya CEO declaró que están evaluando la compra de un sistema operativo para móviles y todos los dedos señalan al WebOS, recientemente puesto en el freezer por parte de HP.

Si bien en la industria móvil muchos apuestan a la consolidación de plataformas haciendo hincapié en el peso de las tiendas de aplicaciones, el panorama no parece tan evidente a mediano y largo plazo. La historia marca que el desarrollo de las PC como producto masivo se dio con la irrupción de Internet, que puso el foco en las aplicaciones (webmail, Facebook, Twitter, etc.) y contenidos (diarios, videos, música) accesibles desde la Web más que en la plataforma. Hoy, lo mismo da tener una PC con Windows, Linux o una Mac. Aplicaciones y contenidos en la Web son accesibles indistintamente. El modelo actual de aplicaciones en los celulares tiene mucho de esa primera hora de la PC, por lo que lo lógico será que todo tienda también en este caso a estar en Internet. En este sentido, el desarrollo de servicios y contenidos vía HTML5 es visto como la mejor forma de lograr interactividad desde los navegadores móviles, prescindiendo de una aplicación específica para cada formato. Otra de las grandes ventajas de este lenguaje es que permite desarrollar sitios multiplataforma, que pueden ser accedidos desde distintos dispositivos, sean PC, smartphones, tabletas o lo que vaya surgiendo.

Paradójicamente, fue Apple con su ecosistema cerrado para su iPhone quien más impulso le dio a HTML5, al resistirse a que sus equipos móviles incluyeran soporte para Flash. Algunos proveedores de contenidos vieron que este lenguaje les permitía circunvalar el cerrado mundo del AppStore y sus condiciones, a veces draconianas (como le sucedió con el Financial Times, que abandonó la aplicación por un sitio en este formato).

En definitiva, fabricantes de hardware y desarrolladores de plataformas podrán combinarse promiscuamente aunque ya no será relevante. En la medida en que permitan el acceso a servicios y contenidos en Internet, las distintas combinaciones de hardware y software serán un problema de la industria, no de los usuarios.

Sobre interfaces y entretenimiento

Cuando en 2007 Apple lanzó al mercado celular un equipo, el iPhone, cuya interfaz era simplemente una pantalla y un botón, el éxito fue súbito. Para no ser menos, el resto de los fabricantes salieron corriendo a diseñar equipos que incorporaran esta característica. A tal punto que por un momento dio la impresión que todos los terminales acabarían siendo muy similares en su aspecto.

Pero no fue así. El dispar éxito de las imitaciones verificó dos cosas. La primera y principal, que hace falta algo más que una pantalla touch para pelear con un iPhone. La segunda, es que hay un mercado nada desdeñable que prefiere la precisión de un teclado.

Esto tiene su correlato en los números del mercado, al menos en el caso argentino. Tomando en consideración el primer semestre de este año, se observa una paridad entre los equipos con interfaces basadas en pantallas touch (23%), levemente por encima de aquellos con teclado completo o QWERTY (20%). Por supuesto, todavía el dominador es el teclado numérico (53%), presente principalmente en los equipos de gama baja y media.

Analizando las interfaces por tipo de equipo, existe un predominio de las pantallas touch en la categoría smartphone, tendencia que se revierte en el caso de los teléfonos sociales (aquellos que sin pertenecer a la primera categoría, incluyen en forma nativa aplicaciones como el mail, Facebook, Twitter y/o mensajería instantánea), donde predominan claramente los teclados QWERTY.

El crecimiento de los teléfonos sociales [Ver: “Adiós al básico”] de la mano de estas aplicaciones con el agregado de un teclado completo marca por otro lado un cambio en la concepción del entretenimiento desde el celular. Así como unos años atrás, los terminales con reproductor de medios (y en muchos casos con controles ad hoc para su utilización) aportaban a la variable entretenimiento en movimiento, hoy el uso de aplicaciones de mensajería y socialización también cumplen un rol de amenizar. Por ejemplo, mientras era habitual pasar el rato escuchando música desde el celular en el colectivo, hoy chequear el muro de Facebook, chatear vía mensajero instantáneo o publicar desde Twitter son alternativas atractivas.

Este cambio es sin ninguna duda beneficioso para los operadores. Mientras que con la venta de equipos que destacaban la incorporación de un reproductor de medios no generaban ingresos adicionales (las descargas legales de música nunca fueron un negocio relevante), la socialización y mensajería, favorecidas por la incorporación de teclados completo generan consumo de datos. Y esto sí es una línea de ingresos que cada vez se vuelve más relevante.

[Para leer más sobre interfaces de celulares, sus usos y perfiles de usuario, recomendamos “Dime qué formato usas”]

El paraíso de las incoherencias

Durante los últimos días un par de noticias pusieron en evidencia las contradicciones en relación a la industria tecnológica local. Fueron las relacionadas al lanzamiento del plan “LCD para todos” (todavía su nombre definitivo no fue oficializado, pero claramente no sería inteligente que fuera éste) así como las demoras en Aduana de embarques de smartphones (principalmente Blackberry y también iPhone).

En realidad, y más allá de su amplia difusión en diarios de alcance nacional, lo de los smartphones no es noticia, ya que se trata de algo totalmente previsible en función de la historia reciente. Lo concreto es que desde el mes de abril la Aduana argentina no está dejando ingresar al país ningún teléfono Blackberry como consecuencia de la aplicación de las licencias no automáticas (LNA), mientras que en enero ingresaron los últimos iPhone. Era previsible que fuera así ya que ambas marcas no se ensamblan en Tierra del Fuego.

El caso pone sobre la mesa la arbitrariedad de las LNA, algo de lo que se habló mucho desde su entrada en vigencia. En este caso particular, la arbitrariedad es mayor aún por dos motivos. Por un lado, y el más evidente, es que luego de la puesta en vigencia de lo que se conoció como Impuesto Tecnológico, existe una diferencia de costos impositivos notable entre un equipo importado y otro proveniente de Tierra del Fuego. Evidentemente, no alcanzó con encarecer el precio de estos equipos, por lo que se le aplicó una medida para arancelaria. La misma afecta no sólo a los fabricantes que no pueden vender sus equipos, sino también a operadores y consumidores que los eligen por sus capacidades diferenciales, aún a costa de tener que pagar más impuestos. En el caso de Blackberry y iPhone, al tratarse de marcas que sólo incursionan en el rubro smartphones, sería interesante ver cuál es la viabilidad de producir en Tierra del Fuego ya que se trata de un segmento de mercado más reducido (el año pasado rondó el 14% del mercado de celulares), por lo que las economías de escala podrían no ser las necesarias para justificar los costos de producción local.

Mientras esto sucede, se autoriza la importación de televisores LCD para llevar adelante un plan que apunta, entre otras cosas, a que los segmentos más necesitados, aquellos que cobran dinero de planes sociales, inviertan parte de éste en tener un televisor que le permita captar la TDT antes de que empiece un evento convocante como es la próxima Copa América de fútbol de selecciones. Como los tiempos son exiguos y la producción local no podría satisfacer esta demanda, se permite (también arbitrariamente) su importación.

Tenemos entonces la incoherencia del freno a la importación de determinados productos, que pagan una altísima carga tributaria frente a la producción local, siendo que éstos son demandados por empresas y consumidores para trabajar y también entretenerse. En una visión totalmente opuesta, se habilita la importación de bienes que se producen en el país simplemente para fomentar el consumo de un bien orientado mayormente al entretenimiento y cuya financiación está asegurada por el descuento de la cuota en la asignación que reciben con fines sociales.

Debe quedar en claro que no se está criticando en sí a las políticas (que de por sí son debatibles) sino su instrumentación. Si se quiere que todos los celulares se fabriquen en Tierra del Fuego se podría lisa y llanamente prohibir la importación de los mismos. Sería una decisión quizás desagradable para algunos, pero eliminaría la arbitrariedad de un funcionario determinando desde su escritorio qué ingresa al país y qué no. En el caso de los televisores, y tal como lo apuntamos desde aquí en anteriores oportunidades, hubiera alcanzado con que se les exigiera a los fabricantes nacionales que incorporaran la tecnología para sintonizar TDT como condición para autorizar su producción local. Ninguna de estas cosas se hizo, por lo que hay que salir a poner parches que son muy poco elegantes y que desnudan un amplio grado de improvisación.

En resumen, se le puede dar el sesgo ideológico que se quiera a las políticas de industrialización. Lo que es preocupante es que éstas no se apliquen coherentemente. Pero quizás esa es una de las características fascinantes de vivir y trabajar en Argentina.

Linkeando

  • Rebelión en la granja: Así como se critica a Apple por el férreo control de qué se publica en su tienda de aplicaciones y qué no, también se critica a Google por tener una política más laxa, lo que da lugar a problemas de rendimiento o de consumo de energía en los dispositivos con Android. Según el CEO de Motorola Mobility, la causa del 70% de las devoluciones de equipos con Android tiene que ver con las apps y no con el dispositivo. [Fierce Wireless]
  • Todo cambia: El negocio de los contact centers en Argentina ya no es lo que era. Esto se debe no sólo a la revaluación del peso frente al dólar, sino también a la falta de políticas específicas para el sector, como sí ocurrió en otros. Si a esto se le suma la presencia de otros países en la región más enfocados en el tema, el negocio en Argentina empieza a presentar señales de alerta. [Ovum]
  • La avaricia rompe el saco: Cuando Apple anunció que cobraría una comisión del 30% a las suscripciones a contenidos realizadas via iTunes y sus aplicaciones para iPhone y iPad al tiempo que retendría para sí la información del cliente, la cosa no cayó bien entre editores de diarios y otras publicaciones. Ante esto, el diario inglés Financial Times decidió lanzar un sitio específico para estos dispositivos y sin tener que pasar por la tienda de Apple ni sus aplicaciones. Al día siguiente, Apple anunció políticas más flexibles en la materia. ¿Alcanzará? [New York Times] [Mac Rumors]

DudasIP

El anuncio de la compra de Skype por parte de Microsoft ganó los titulares de los medios esta semana, aunque también sembró algunas dudas respecto de la conveniencia de esta operación, especialmente a partir del monto acordado.

En principio, no es cuestionable el interés de MS por Skype. El servicio podrá ser integrado a productos de Microsoft existentes, como la consola Xbox, Office o el Windows Phone 7. También puede ser un factor importante en la oferta de VoIP, llamada Lync, que combina mail, mensajería instantánea y comunicaciones de voz en una única aplicación que apunta al mercado corporativo.

Quizás lo más importante de todo esto sea una eventual inclusión de esta aplicación en el sistema operativo para celulares. Es difícil no pensar en un futuro donde las comunicaciones móviles sean servicios de banda ancha donde la voz sea una aplicación más. No obstante, la duda que surge es que en el ínterin los operadores se opongan, como ya lo hicieran en el pasado. Pero de no ser así, tener Skype integrado en el celular puede ser un atractivo muy importante a la hora de elegir, teniendo, por distintas razones, una ventaja considerable frente a propuestas alternativas, como Google Voice en Android, o Facetime en el iPhone.

Lo que quizás más dudas despierta es el precio acordado. En el 2005, eBay pagó US$ 2,6 mil millones por Skype. Las sinergias previstas originalmente nunca se dieron, y terminó  vendiendo el 70% en el 2007, a un precio que valuaba a la compañía en US$ 2,4 mil millones. Siendo que luego de tantos años la empresa aún no es rentable, los US$ 8,5 mil millones que pagará Microsoft parecen un exceso. Pero está claro que MS no piensa en Skype como un negocio en sí mismo sino en lo que puede aportarle a sus distintos productos.

Las dudas sobre el precio de Skype, y que convirtió a ésta en la mayor adquisición realizada por Microsoft, sólo podrán develarse dentro de unos años. Mientras tanto, hay gente que baila de alegría: sus ex accionistas.

La última creación de Apple

Los fans de SouthPark y de la tecnología no pueden dejar de ver el último capítulo de la serie, estrenado el 27/4 en los EE.UU., que gira íntegramente alrededor de Apple y sus novedosos y atractivos productos. El video completo puede verse desde aquí (legalmente). De muchísima actualidad, hasta toca el tema del trackeo de los movimientos de los usuarios de iPhone. Advertencia: es un tanto escatológico.

Caso de estudio

El reciente anuncio de la intención de AT&T de comprar las operaciones de T-Mobile en los EE.UU. disparó todo tipo de comentarios, la mayoría vinculados a la concentración que se daría en el mercado de aquél país. No es para menos: la compra le agregaría 34 millones de clientes y llevaría su participación de mercado al 43%. Pero más allá de esto, la noticia pone al descubierto otras cosas, que tienen que ver más con las consecuencias del modelo de telefonía móvil adoptado por aquél país.

Fieles a su filosofía de laissez-faire, los estadounidenses propician la competencia de infraestructuras. Por este motivo, y a diferencia de lo que sucedió en Europa donde hubo una decisión política de usar GSM como estándar, en los EE.UU. conviven distintas tecnologías de comunicación móvil y sus evoluciones: CDMA, GSM, iDen, WiMax. La compra de T-Mobile por parte de AT&T tiene sentido entonces porque ambos operadores utilizan la familia GSM en su tecnología, y esta es la razón por la que la rumoreada compra de la primera por parte de Sprint no resistía análisis. Ésta opera redes CDMA, iDen y WiMax, por lo que agregar una cuarta sería una locura.

De concretarse la operación, que seguramente será escrutada por las autoridades regulatorias, alrededor del 70% del mercado quedaría en manos de dos operadores, AT&T y Verizon. Para entorpecer aún más la competencia, ambos utilizan tecnologías distintas, ya que el segundo se basa en la familia CDMA. Así, aquél que quisiera cambiar de operador, también tiene que adquirir un nuevo terminal ya que el que tenga será incompatible con su nueva red. Algo que aprendieron los usuarios de iPhone que, provenientes de AT&T, quisieron migrar a Verizon. Quienes insistieron en la movida, tuvieron que comprar un nuevo equipo.

La existencia de múltiples e incompatibles estándares tiene otros efectos negativos. El más evidente es los problemas que genera a nivel de cobertura, ya que los principales operadores deben construir redes en paralelo. De usar las mismas tecnologías, los operadores podrían tener acuerdos de roaming para permitir a sus clientes moverse libremente por el país. Queda claro así que, más allá del aspecto técnico, el modelo de la replicación de infraestructuras puede ser ineficiente desde el punto de vista económico.

Esto también tiene sus consecuencias en el servicio, el cual está focalizado en retener a los clientes bajo modelos pospagos que aseguren el flujo de caja necesario para inversiones de capital. Es por esto que en aquél país hay muy poca innovación en los segmentos de baja gama. Visto así, se entiende por qué la industria estadounidense innova en el high end: iPhone y Android.

Estas particularidades del mercado celular de los EE.UU. se traducen también en dos aspectos vinculados entre sí. Por un lado, son pocas las empresas extranjeras que invierten allí. La más notoria es la alemana Deutsche Telekom, quien a pesar de ser la dueña de T-Mobile, se desprende de ésta. No obstante, conviene aclarar que de concretarse la operación pasaría a ser el principal accionista de AT&T con un 8% de participación. Inversamente, tampoco los operadores móviles locales se aventuran en otros mercados. Todo esto le da al mercado de aquél país una singular insularidad. Es por esto que lo que allí sucede no es automáticamente extrapolable a otros mercados.

Cambio de rol

Para quienes no estamos dentro del negocio de fabricar celulares, el caso de RIM (fabricante de los Blackberry) es más que interesante. Se trata de una empresa que pasó de incumbente a challenger, lo que hace atractivo su análisis.

RIM fue la empresa que primero desarrolló el concepto de smartphones partiendo de una idea que era sencilla (la idea, no su implementación): lograr que el mail fuera móvil, independizándose de la PC. Lo que en 1996 nació como un pager de doble vía se transformó en un smartphone cuando en el 2002 sumó la capacidad de transmitir voz sobre las redes celulares. Así, fue el amo y señor de esta categoría por algunos años, hasta que en el 2007 Apple lanzó el iPhone e hizo del smartphone un producto masivo. A partir de allí, si bien las ventas y las ganancias siguieron acompañando a la empresa, los Blackberry quedaron algo opacados por el glamour del iPhone y por la creciente popularidad de los equipos con Android.

RIM tuvo una reacción inicial, que fue la de subirse a la ola de los clones de iPhone con el lanzamiento del modelo Storm, que lejos estuvo de ser un hit. Ese golpe al ego (pasar de ser líder a seguidor) implicó un retorno a sus fuentes, bajo la premisa de que el mercado es lo suficientemente grande y en crecimiento como para permitir distintos enfoques.

Esta semana, la empresa hizo un par de anuncios que evidencian la intención de recorrer un camino alternativo: una apuesta a los servicios basados en la nube y la socialización. En el caso los primeros, éstos llegan ahora a los usuarios individuales con características antes reservadas a los corporativos, como acceso remoto a los dispositivos para subir el volumen del ring y hacerlo sonar (útil si no se encuentra el equipo), localización vía GPS y borrado remoto (en caso de pérdida o robo), backup desatendido en la nube y otras funcionalidades del estilo manejadas desde la aplicación BB Protect. A estas funciones se le agrega más sofisticación en el caso de los equipos dirigidos al segmento de empresas, facilitando la administración simultánea de múltiples dispositivos. Para las funciones de socialización, éstas se basan en la habilitación de funciones para aplicaciones de terceros montadas sobre su infraestructura de mensajería BBM (Blackberry Messenger), de alta popularidad en los segmentos más jóvenes.

Por supuesto, estas funcionalidades por sí solas no garantizarán el éxito de RIM en los tiempos venideros, pero resulta interesante ver cómo la empresa hace gala del motto de Apple, “Think different”. El tiempo dirá si además de pensar distinto, piensa bien. El mercado tendrá la palabra.