'iPhone'

Calentitos los smartphones

Luego de un 2009 donde el mercado de terminales celulares cayó un 8%, la tendencia se está revertiendo en el 2010, con un primer semestre que muestra un crecimiento del 19% respecto de igual período en el año anterior. Pero mucho más positivo aún es el avance en materia de smartphones, que en la primera mitad del año mostró un avance del 130%, para alcanzar las 467 mil unidades, equivalentes al 9,3% del total de terminales.

Este crecimiento tiene dos grandes impulsores: Blackberry y Android. Blackberry creció por encima del mercado con un 181%, hasta alcanzar 184 mil unidades, lo que lo ubica al tope del market share, con un 39%, desplazando de ese lugar a Nokia, quien con un 20% cayó al 3° lugar, reflejando su pérdida de terreno en este segmento de mercado a nivel mundial.

Por su parte, Android alcanzó las 118 mil unidades, lo que hace que esté presente en uno de cada cuatro smartphones. Se trata de un crecimiento espectacular habida cuenta de que el sistema operativo para celulares de Google no había realizado venta alguna en el primer semestre de 2009.

En el fondo de la tabla, dos grandes del mundo de las PC: Apple y Microsoft. El iPhone logra un 7% de participación de mercado, lo que contrasta con su buena prensa. En cuanto a Windows Mobile, que llega al 6%, su performance  evidencia los problemas de Microsoft para trasladar su dominio en el mundo de las PC a los equipos celulares.

NOTA: Este comentario es una modificación del originalmente publicado, que contenía un error en la estadística presentada.

El contraataque

Se sabía que cuando en la conferencia de prensa por el “Antennagate” Jobs comenzó a señalar a sus competidores como víctimas de los mismos problemas que su iPhone 4, estos no se quedarían de brazos cruzados. A las primeras respuestas “institucionales” vía comunicados, se comienzan a sumar ahora las respuestas publicitarias. De alquilar balcones (#viejazo).

Hasta aquí llegó mi amor

Desde hace tiempo, diversos analistas de la industria así como periodistas especializados criticaban a Nokia por seguir apostando a su sistema operativo Symbian a pesar de que la empresa quedaba cada vez más rezagada en el hipercompetitivo mercado de los smarpthones. Finalmente, esta semana Nokia aceptó públicamente la situación, anunciando que adoptará Meego, una variante de Linux, para su línea N-Series.

Hasta ahora, la estrategia en smartphones de Nokia estuvo enfocada en la plataforma Symbian. A pesar de haberla hecho abierta, fue perdiendo el apoyo de los principales fabricantes de terminales y desarrolladores de aplicaciones. Los primeros prefiriendo enfocarse en Android, y los segundos en las plataformas iPhone, Android y Blackberry.

Así Symbian se estaba convirtiendo en un lastre para Nokia, lo que la llevó a perder terreno en el segmento donde está la innovación en celulares. Habrá que ver dos cosas: si Meego está a la altura de la competencia y si esta decisión no llega muy tarde. El tiempo dirá.

La culpa es tuya, no mía

Diversos medios cubrieron muy bien los problemas del iPhone 4 con la recepción de señal. No se trata de un tema menor, ya que algunos clientes enojados entablaron un class action contra la empresa por vender un producto defectuoso y ofrecer soluciones no satisfactorias, como criticar a sus usuarios por la forma de agarrar el equipo. Claro, que ellos lo hicieron como mostraban desde Apple. ¿Habrá que usar el método Larissa? Hay quienes dicen que no se trata de un defecto sino de un feature que convierte al iPhone 4 en un iPod Touch con sólo empuñarlo. ¿Será así?

¡A las vuvuzelas!

Uno de los temas recurrentes del mundial son las famosas vuvuzelas, suerte de cornetas plásticas que enloquecen a los que siguen el evento, tanto dentro de la cancha como por TV. A pesar de esto, no faltan ya las aplicaciones para celulares que replican su particular sonido tanto para iPhone, Android, Symbian como Blackberry. ¿Para qué sirve? Para fastidiar al entorno o para quienes se van de trampa cuando dicen estar en Sudáfrica…

Contagio

Apenas una semana después de que AT&T anunciara el fin de los abonos de datos móviles ilimitados [ver Cierra el tenedor libre], la decisión comienza a ser imitada por otros operadores, anticipando lo que quizás se considere a futuro como un hito en la industria móvil.

En estos días, quien anunció que cerraba el tenedor libre fue el operador móvil europeo O2. La medida regirá a partir del próximo 24 de junio para todos sus nuevos contratos. Si bien los paquetes de tráfico difieren un poco de los de AT&T, en O2 también aplicarán el sistema de notificar a sus clientes respecto del consumo de datos en el que hayan incurrido.

La noticia deja dos elementos para destacar. El primero es que el 24 de junio será el día también en que el operador lance el iPhone 4, último exponente de Apple. En O2 reconocieron que el iPhone es una de las motivaciones para cambiar la forma de cobrar por datos. El operador dice tener 2 millones de clientes con iPhones cuyo consumo de datos se duplicó en los últimos 4 meses, calificándolo como “insostenible”. Lo que se dice, una cálida recepción para el nuevo equipo.

El otro elemento, y que seguramente interese a los usuarios en Argentina, es que O2 es propiedad de Telefónica, por lo que de resultar exitosa la medida, seguramente comience a extenderse a otros territorios. No obstante, existe una diferencia. En el país, una de las quejas frecuentes de los usuarios es que no hay una buena disponibilidad de iPhones (al menos en ciertos operadores). Algunos atribuyen esto a las barreras pararancelarias a la importación de ciertos bienes, pero lo cierto es que la escasez de estos equipos es previa a este fenómeno. Quizás por eso de que “muerto el perro, se acabó la rabia”.

Cierra el tenedor libre

Cualquiera que haya seguido las declaraciones de ejecutivos de las empresas de telecomunicaciones en los últimos tiempos, o lea semanalmente “Comentarios”, sabe que eran cada vez mayores las preocupaciones por un modelo que no cerraba: tráfico en aumento con precios con tendencia a la baja. Esto, que se da en la industria de las telecomunicaciones en general, es más fuerte aún en el caso de las celulares, que basan su infraestructura en un recurso claramente escaso, como es el espectro.

La situación se agravó aceleradamente en los últimos años, con la popularización de los smartphones, y más aún con el éxito del iPhone. Este, tanto por sus características técnicas (no es muy moderado a la hora de consumir ancho de banda) como funcionales (se usa como una verdadera computadora móvil, navegando por sitios pensados para PC o haciendo streamings de video) marcó una aumento significativo de la presión sobre la red. El resultado, continuas quejas contra el servicio de AT&T, proveedor exclusivo del iPhone en los EE.UU.

Ante este panorama, no debe llamar la atención que esta semana AT&T anunciara que a partir del 7 de junio se acaban los planes de datos ilimitados, tanto para iPhone como para otros smartphones. Esta decisión podría ser el primer indicio del fin de una era en la que los operadores móviles en los EE.UU. buscaron atraer usuarios para sus nuevos servicios de datos con planes simples, basados en tarifas planas.

Así, los nuevos planes serán similares a los que se encuentran en Argentina, con paquetes de datos que en principio serán de 200 Mb y 2Gb. Un toque interesante será que ante la imposibilidad para el usuario de estimar su consumo de datos y para evitar excesos que generen facturas escalofriantes, el usuario recibirá mensajes de texto o mail cuando haya alcanzando el 65, 90 y 100% del tráfico contratado.

Probablemente, este sea el camino por el que opte la industria en general. Nada es para siempre, ni lo bueno, ni lo malo.

Ciber candidato

Quizás inspirados por el éxito de Obama en el uso de la tecnología en la campaña que lo llevó hasta la presidencia de los EE.UU., algunos políticos locales buscan apoyarse en ésta para llegar a nuevos públicos. Tal el caso del ex presidente Duhalde, quien lanzó sus aplicaciones móviles (Blackberry, Windows Mobile, iPhone y Java) a través de su rama joven, denominada “Joven Federación”. Pasen y vean. Después, cada uno sabrá lo que instala en su celular. Por lo pronto, la aplicación ya fue aprobada por el Appstore de Apple.

¿Quién es el más “machote”?

Los estadounidenses tienen la característica de medir todo a través del dinero, o, para ser más precisos, en dólares. Así, por ejemplo, si un huracán fue más devastador que el anterior, la forma de saberlo será midiendo las pérdidas económicas ocasionadas, las cuales se calculan a través de los seguros contratados que deberán ejecutarse. O una casa es mejor que otra si cuesta US$ 2 millones en vez de US$ 1,8 millón. El mismo criterio se aplica al mundo de los negocios, donde se mide la relevancia de las empresas no por los criterios contables básicos (activos, ganancias, ratios, etc.) sino por la valuación de mercado que surge del valor de sus acciones. Se trata de una medida relativa, ya que es sabido que las acciones tienen una volatilidad que no tienen otros indicadores de gestión.

Esta semana, diversos medios de aquél país estuvieron entonces de parabienes, al conocerse que Apple se convirtió en la primera empresa tecnológica por tener la mayor valuación de mercado, superando al rey del mundo desktop, Microsoft. Se trata de un hito interesante porque, más allá del tema bursátil en sí mismo, el cambio de posiciones, aunque fuese transitorio, evidencia el desplazamiento del mercado tecnológico desde el mundo de los negocios hacia el de los individuos, así como el de los ámbitos fijos hacia los móviles. Es que así como la vaca lechera de Microsoft son Windows y Office, ambos y sobre todo el segundo, muy fuertes en ambientes de negocios, para Apple no es tanto sus Macintosh como sus iPhone, iPods y, ahora, iPad.

No obstante, coronar tan rápidamente a Apple como rey del negocio tecnológico puede ser algo apresurado. O al menos, efímero. Recordemos que, 10 años atrás, en pleno furor de Internet, Cisco era la empresa de mayor valor bursátil del mundo, no sólo del ámbito tecnológico. Hoy no sólo ya no lo es más, sino que aún siendo un actor importante en el mercado tecnológico, no es el más relevante. Sí es destacable en la noticia la preponderancia que la tecnología móvil y personal tiene y tendrá en los próximos años. Después se verá si Apple logra mantener este liderazgo o si su lugar es tomado por otra empresa. Lo realmente relevante es el cambio de modelo.

¿Repitiendo la historia?

Años 80. Apple lanza su computadora personal Macintosh. Su interfaz gráfica y la integración de hardware y software de un mismo fabricante hacían de ésta un equipo muy superior a las PC de múltiples marcas corriendo bajo la interfaz de texto de MS DOS. Pero a pesar de ser claramente superior, la Macintosh nunca dejó de ser un producto de nicho, estando siempre por debajo del 10% de participación de mercado en computadoras personales, llegando por momentos a niveles de 3%. ¿Por qué? El modelo cerrado, tan propicio para simplificar el funcionamiento del equipo, le restó alcance y variedad. En la vereda de enfrente, Microsoft con un sistema operativo con sus limitaciones y defectos (primero el MS DOS, luego las distintas versiones de Windows), pero bajo un modelo abierto, demostró ser más fuerte. Esta apertura permitía la innovación de los fabricantes de hardware y el desarrollo de distintos modelos de comercialización así como de diseño de producto. Se cumplía nuevamente la máxima que dice que en tecnología no es el mejor producto desde el punto de vista técnico el que resulta ser un éxito comercial.

Algo más de 20 años después, Apple vuelve a tener un éxito de diseño y funcionalidad, esta vez no en el ámbito de las computadoras personales pero en el de los celulares. Con el lanzamiento del iPhone, revoluciona (en el sentido estricto de la palabra) el negocio de los handsets, estableciendo un concepto que sus rivales corren a copiar e intentar mejorar. Los millones de equipos vendidos convalidan el éxito. Sin embargo, comienzan a encenderse luces de alarma. En el primer trimestre de 2010, en EE.UU. el mercado donde el iPhone es más fuerte, por primera vez las ventas de estos equipos pierden a manos de las distintas variantes de terminales equipados con el sistema operativo Android de Google. Android equipó al 28% de los smartphones vendidos, frente al 21% de iPhone.

La historia parece repetirse. Mientras que Apple apuesta al diseño de un equipo que integra hardware y software, Google desarrolla un sistema operativo que puede ser incluido en todo tipo de dispositivo, permitiendo a los fabricantes innovar en base a él. Así surgen clones del iPhone, pero también equipos que combinan pantallas touch con teclados deslizables y otras características que cumplen con los distintos deseos de los usuarios. Además, capitaliza de esta forma los acuerdos de distribución de fabricantes fuertemente establecidos y con aceitadas relaciones con operadores así como redes de soporte y comercialización. Nombres como Motorola, Samsung, HTC a los que día a día se suman otros, le dan a Android un empuje que Apple por sí sola no puede lograr. Adicionalmente, permiten una variedad de formatos y diseños que de alguna manera ridiculizan al iPhone, básicamente el mismo teléfono sea el 2G, 3G o 3GS.

Esto no quiere decir que Apple debiera licenciar libremente el iPhone OS para su incorporación por otros fabricantes. Pero como sí lo demuestra el éxito de Blackberry, que en otro estilo también es un modelo cerrado de hardware y software, debe por un lado terminar con las exclusividades de operador así como preocuparse por desarrollar distintos modelos de equipos, evitando además limitar las aplicaciones de terceros para esta plataforma. A fin de cuentas, lo que actualmente propone Apple es una uniformización que es digna de una sociedad industrial de masas, y no de una de múltiples segmentos, característica de la era de la información.

Los próximos tiempos demostrarán si Apple está en condiciones de dominar una industria o si pasará a la historia como una empresa innovadora en base a rupturas, pero débil a la hora de convertir ese impacto inicial en una posición de fuerza sostenible en el tiempo.