'Celulares'

¿Cortaplumas o herramienta específica?

Una de las grandes discusiones en materia de desarrollo de dispositivos tecnológicos es el enfoque: se trata de una herramienta pensada con pocos usos pero muy específicos, generando un equipo más fácil de usar y más barato, o, a la inversa, de un cortaplumas suizo, que puede realizar diversas tareas eficazmente, aunque esta versatilidad agrega complejidad y precio. Con este enfoque en mente, podría decirse que la herramienta específica es lo que todavía predomina en el mercado celular argentino, habida cuenta de las características de los equipos ingresados al país durante el 2009.

El mercado de terminales celulares puede dividirse en tres grandes categorías: los básicos, mayormente orientados a las comunicaciones tanto de voz como de SMS, que apenas en algunos casos incluyen cámaras de baja resolución y/o capacidad precaria de reproducción de archivos de audio. Luego están los orientados a una característica dominante, como aquellos que a la capacidad de reproducir un MP3 le agregan controles dedicados para esta operación, funcionando como un reproductor convencional, o aquellos con cámaras de alta resolución y controles para mejorar las tomas. Y los smartphones, que utilizan sistemas operativos más sofisticados (Symbian, Blackberry OS, Windows Mobile, iPhone OS, Android y variantes de Linux), pudiendo realizar más tareas que cualquiera de las categorías anteriores.

Visto entonces en básicos, característica dominante y smartphones, el mercado argentino estuvo dominado por los segundos, también conocidos como feature phones, donde claramente la capacidad de reproducción de archivos de audio fue la funcionalidad clave. El 41% del mercado en el 2009 se inclinó por los celulares orientados a la música (sin considerar a aquellos que son smartphones, como el iPhone). Por otra parte, un 32% fueron equipos ultra básicos, con voz y SMS pero sin cámara o reproductor.

La popularidad de los equipos orientados a la reproducción de música (4 M de unidades en el 2009) es la causa de la fortísima retracción de los reproductores dedicados, tipo iPod u otros. Por otra parte, y como resulta evidente por las cifras, la popularidad de la capacidad de reproducción no se traduce en un negocio de venta de música legal acorde.

Esta dominancia de los equipos de funcionalidad más acotada no debe ocultar el buen desempeño que registraron los smartphones. Su participación casi se duplicó en un año, pasando del 3,4% del total en el 2008 a un 6,4% en 2009, así como su volumen en unidades. No obstante, todavía es un segmento en desarrollo, representando algo menos del 4% de la base de las líneas en uso.

[Fe de erratas:  Los smartphones representaron el 5%, no el 6]

Adiós a lo conocido

Como resultado de la proliferación de múltiples dispositivos electrónicos (celulares, smartphones, netbooks, smartbooks, e-readers, GPS y otros), con mayor o menor capacidad de procesamiento pero todos ellos con posibilidades de conectividad inalámbrica (y crecientemente hacia redes celulares además del WiFi), la resultante será que algunos parámetros tradicionales de la industria queden de lado.

Tal es el caso de los porcentajes de penetración basados en la población, los cuales dejarán de tener sentido. Ya no será una conexión por usuario (como pasa con los celulares), si no que una misma persona tendrá 2, 3 o más equipos conectables. Así, penetraciones del 200 o 300% no serán raras en un plazo no tan largo.

Trasladando esto a la industria móvil, las participaciones de mercado de los operadores medidas en términos de líneas dejarán de tener relevancia, volviéndose a factores más clásicos como la facturación, que a fin de cuentas es lo que vale.

Lo mismo pero más

Ante la maduración del servicio de telefonía celular, donde mínimamente todos los usuarios tienen un equipo que permite usar la voz y los mensajes de texto, sin dudas que la gran esperanza del momento son los smartphones. Es que por sus características son propicios para el consumo de datos, lo cual abre una interesante oportunidad para mejorar el ingreso por usuario (conocido como ARPU).

Sin embargo, al revisar las importaciones del primer semestre de este año y compararlas con el mismo período del año anterior, se observa que las unidades ingresadas son prácticamente las mismas, alrededor de 170.000. O sea, un crecimiento de prácticamente 0% (este año apenas fueron 1.000 unidades más).

La pregunta que surge entonces es: ¿están los smartphones condenados al fracaso? Nada de eso. En realidad los smartphones no están mal. En un escenario donde el total de equipos ingresados cayó un 27% [ver “Para atrás”], que esta categoría mantenga su nivel ya es todo un logro. Así, la proporción de smartphones sobre el total de los terminales pasó de un 2,95% en el primer semestre del 2008 al 4,08% en igual período del 2009.

A pesar de que los números absolutos se mantienen igual, se observan algunas variaciones en cuanto a participación de mercado de smartphones de las distintas marcas. Nokia se mantiene en el primer lugar, inclusive creciendo de 41 al 44%. Pero la distancia con el segundo, Blackberry, se acortó notablemente, al haber pasado del 27 al 38%. También creció Samsung, que aunque muy lejos llega al tercer puesto pasando del 2 al 6%. Este avance se produce a expensas de Motorola, que cae del 24 al 6%. Y aparece Apple, que no participaba de este mercado un año atrás, en el quinto lugar, con un 2%.

Rebautizado

Nos habíamos enterado de esta noticia tiempo atrás, pero como fue fruto de un desliz de un empleado y no de un anuncio, mantuvimos el silencio para no causar problemas. Pero ya está en varios medios en Internet que el sistema operativo para celulares Windows Mobile será rebautizado en breve como Windows Phone (está bien, tampoco es una noticia taaan importante).

El cambio de nombre se aplicará a las versiones 6.1 en adelante. En realidad, el rebautismo parece un poco fuera de época, ya que los dispositivos que impulsa este sistema operativo tienen mucho de Mobile y cada vez menos de Phone. ¿Será envidia del iPhone?

Linkeando

  • Truchada explicada: Por año se roban más de 2 millones de celulares sólo en Argentina. Aconsejamos esta nota para que sepan dónde fueron a parar. [Clarín]
  • Paperless: Es sabido que el mundo online amenaza, entre otros, a los medios tradicionales, empezando por los gráficos. Pero una cosa es la probabilidad y otra el caso concreto. EE.UU. ya tiene la primera ciudad sin diario impreso. [Knight Center]
  • Híbrido: En momentos de cambios tecnológico tan profundos, lo realmente complicado es cómo manejar la transición. Disney dio un paso adelante entregando sus películas en memorias micro SD (como las utilizadas por los celulares). El problema es que se venden junto a un DVD. Como dirían los gringos, “old habits die hard” (los viejos hábitos son duros de matar). [Canal.Ar]
  • Línea cortada: Mientras aquí se discute la posibilidad de nuevos operadores de telefonía fija, en los EE.UU. Verizon anunció el recorte de 8.000 puestos de trabajo, todos ellos pertenecientes a su negocio de la telefonía tradicional. Celulares y datos siguen sin cambios. [AFP]
  • El precursor del PPV: Si bien esta semana Cablevisión lanzó su servicio de PPV (Pay per view), no puede decirse exactamente que sea una innovación. El primer ejemplo data de 1951. Todo un hallazgo. [Fabio]

Para atrás

Sin dudas, el negocio de los terminales celulares no es más lo que era. De su punto máximo, cuando llegó a las 12,75 millones de unidades en el 2006, el camino fue cuesta abajo (11,36 M en 2007 y 10,6 M en 2008), tendencia que se está haciendo más marcada en el presente año. Parte de la explicación es la saturación de mercado, donde las altas de líneas son cada vez menos, lo que convierte al negocio de terminales en uno de reposición. La otra parte tiene que ver con la situación económica, que se encuentra en algún lugar entre la desaceleración y la franca recesión (dependiendo de las fuentes).

En el primer semestre del año, el ingreso de terminales al país cayó un 27% (30% en el primer trimestre y un 25% en el segundo), lo que permite prever otro año de descenso. De mantenerse esta magnitud en la caída, estaríamos hablando de un mercado de probablemente no más de 9 millones de unidades anuales.

Estas son malas noticias no sólo por lo caída per sé, sino porque estas cifras no hacen más que echar por tierra la afirmación de que los terminales se renuevan cada 18 meses. Con 9 (o si se quiere 10 para mitigar el efecto macroeconómico) millones de nuevos terminales anuales sobre un mercado de, supuestamente, más de 40 millones de líneas, se necesitan al menos 4 años para una renovación total del parque.

Sin dudas, es mejor trabajar en base a la realidad y no partiendo de expresiones de deseos.

En descenso

No es novedad que el mercado de terminales celulares se encuentra en un período de retracción, tanto por causas estructurales como coyunturales. Por el lado de las primeras, la madurez del mercado hace que prácticamente todos los nuevos equipos vayan a reemplazar a otro ya en uso. De hecho, últimamente el crecimiento de usuarios (y por ende las altas netas de equipos) se centra mayormente en los segmentos adolescentes y preadolescentes que acceden a su primer equipo y línea. En cuanto a las coyunturales, la crisis global impacta también localmente (amén de haber sazonado la misma con el aporte local que nunca falta). Así, difícilmente puedan mantenerse niveles de ventas similares a los de un par de años atrás, cuando se alcanzó el récord de 12,75 millones de equipos en el 2006.

No obstante, y más allá de una tendencia que no es novedosa, impacta la caída de las importaciones de equipos del primer trimestre del 2009 respecto del 2008, que llegó al 30%. Además, la misma marca una profundización si se compara el último trimestre del 2007 y del 2008, donde la caída fue del 18%.

Ni siquiera los smartphones, auténticas vedettes del momento, pudieron salvarse de la tendencia negativa. Comparando los últimos dos trimestres que van de enero a marzo, las importaciones retrocedieron un 23%. Menos que la general, pero caída igualmente en términos absolutos. Más grave en este caso es que en el último trimestre del 2008 habían crecido un 17% respecto del año anterior, lo cual era más positivo aún considerando el descenso general del 18%. En otras palabras, pasaron de un crecimiento del 17% a un retroceso del 23% comparando trimestres anualmente.

Sin dudas, el dato de los smartphones es un llamado de atención no sólo para los fabricantes sino también para los operadores, ya que más allá de afrontar el gasto en el equipo, después hay un gasto adicional en el servicio, a través de los distintos paquetes de datos. Y éstos todavía presentan de dos aspectos negativos: su precio es considerado alto y, en ocasiones, son poco claros en cuanto a lo que se puede y no se puede hacer, y hasta dónde.

Si los servicios de datos de la mano de los smartphones son el próximo gran negocio para la industria, todavía hace falta un importante trabajo de puesta a punto de la oferta comercial.

Nokia PC

No hace falta ser un visionario para percibir que se está produciendo cierta convergencia entre las PC y los celulares, primero por el surgimiento de los smartphones y más recientemente por la popularidad en ascenso de las netbooks. De hecho, marcas como Acer, HP o Lenovo ya están incursionando en el mundo de los celulares a través de smartphones. Para los fabricantes de PC, el mercado de smartphones tiene el atractivo de un alto crecimiento y de mejores márgenes (por ahora al menos).

Pero más raro parece ser recorrer el camino inverso: ir de los celulares a las PC. No obstante, esto es lo que deslizó el CEO de Nokia en una entrevista realizada por un medio finlandés. En realidad, afirmó que el tema está bajo estudio, pero la sola mención ya da lugar para la especulación.

El problema con las PC es que el margen para la diferenciación es bajísimo. Y quizás la única forma de hacerlo es evitando Windows (como es el caso de las Macintosh). Así, lo razonable sería una notebook Nokia con Symbian. Y si bien algunos podrán creer que esto sería una limitante por falta de aplicaciones (algún tipo de Office), lo cierto es que con la tendencia a la computación en la nube cada vez más lo importante será un buen browser y eventualmente algunos widgets, con lo que la elección del sistema operativo deja de ser fundamental.

Prepago al rescate

Con la crisis en los EE.UU., sus habitantes están descubriendo el valor del prepago para la telefonía celular, quien está cambiando su imagen de ser un mafia phone (utilizado por quienes no quieren dejar rastros) por la de ser una alternativa inteligente a los abonos en tiempos de malaria. El problema es que en aquél país no funciona la modalidad “el que llama paga”, por lo que no hay un control total del gasto. Así, el atractivo del prepago no es tanto, lo que limitaría su adopción.

Sube y baja

Los fabricantes de celulares extrañarán el año 2006, aquél que fue récord en cuanto a importación de terminales, alcanzando los 12,75 millones. Es que así como el 2007 registró una caída del 11% para llegar a los 11,36 millones, en el 2008 la tendencia se mantuvo con un declive del 10% que ubicó a la cantidad final en unos 10,63 millones de unidades ingresadas.

Tomando los 43 millones de líneas en servicio que surge de los balances de las operadoras y los 10 millones de equipos ingresados el año pasado, se obtiene que la renovación total del parque actual se produciría en unos 4 años. Esto va en contra de la creencia instalada en la industria que dice que un celular se renueva en promedio cada 18 meses. Inclusive tomando como válida la cifra que dice que de los 43 millones de líneas en servicio sólo unos 34 millones están en uso efectivo y habitual, se necesitarían algo más de 3 años para renovar el parque entero.

Estas cifras sirven para poner en perspectiva el potencial real de corto plazo de diversas aplicaciones pensadas para los equipos más modernos y características avanzadas. En este aspecto, otro dato a tener presente es que uno de cada tres celulares ingresados durante el 2008 fue un equipo básico que puede llegar hasta la cámara fotográfica pero sin bluetooth o reproductor de MP3, menos aún WiFi o GPS.

Por supuesto, cuando se habla de cifras tan grandes, aún los porcentajes más bajos terminan siendo interesantes en términos reales. Tal es el caso de los teléfonos 3G, que si bien sólo representan el 6% de los equipos ingresados, equivalen a unas 600 mil unidades, o los smartphones, que con el 3,5% representan más de 350 mil unidades.

Ante esta realidad, el desafío es doble. Por un lado, lograr que el atractivo por los servicios más avanzados (navegación, push mail, localización, video etc.) mantenga el crecimiento de 3G y smartphones. Por el otro, pensar servicios avanzados que utilicen tecnología menos sofisticada, como localización basada en celdas, mensajería instantánea u otras. En un año que se presenta duro desde el punto de vista macroeconómico, habrá que ser creativo