'Carrier y Asociados'

Tuits selectos

Colaborando

El Seminario de la GSMA sirvió también para que las autoridades en materia de telecomunicaciones tuvieran contacto con la prensa. Los reguladores volvieron a demostrar su interés por aportar soluciones, transitorias, para la mejora de la calidad del servicio.

Por un lado, el Ministro confirmó que Arsat pondrá su espectro para servicios móviles a disposición de los operadores. Para ello, quedan por resolver dos temas. Uno es el amparo judicial presentado por el Grupo Vila-Manzano, quien había ganado originalmente la licitación por ese espectro. Su argumento es que no pudo pagar oportunamente debido a no tener acceso a dólares. Hay que recordar que eran momentos en que el gobierno nacional implementó el control de cambios. Claramente una picardía, aunque con implicancias legales. El otro punto, más relevante, es cómo se asignará ese espectro a los operadores. Esto no sólo implica definir si Nextel podrá participar en el reparto, sino cómo se hará éste, especialmente cuando el espectro le fuera asignado por ley y que esta exija 2/3 de los votos del Congreso para su enajenación. ¿Se alquilará? ¿Se licitará? ¿Participarán todos los operadores en igualdad de condiciones? Muchas preguntas sin respuesta aún.

Otro aspecto mencionado tiene que ver con la instalación de antenas. El Ministro afirmó que ya se logró un acuerdo con la Ciudad de Buenos Aires para instalar antenas en los edificios públicos, aunque no confirmó si éstos solo serán nacionales o también de la ciudad. Un próximo paso sería hacerlo en Córdoba. Sin dudas que esto ayuda, pero una solución de fondo pasa por estandarizar los requisitos en todos los distritos, una tarea mucho más trabajosa.

Finalmente, cuando parecía que el Plan Canje de celulares, anunciado con pompa pero sin detalles a fines de febrero, entraba a formar parte de la lista de anuncios no concretados, el Ministro volvió a la carga, afirmando que prevén su lanzamiento en 60 días. Si bien los detalles del mismo siguen brillando por su ausencia, los objetivos a alcanzar han sido adaptados a la realidad. En su momento se habló de incluir 10 millones de terminales en el plan. Ahora, el objetivo más modesto y mucho más cumplible es que a fin de años sean 10 millones los equipos 4G en el mercado. Un objetivo que se alcanzará tranquilamente, sin necesidad de intervención del Estado.

En la actualidad hay 6 millones de líneas en uso con equipos 4G en Argentina, según surge del informe “Mercado Celular Argentino 2016” realizado por Carrier y Asociados. Anualmente el mercado de terminales nuevos se ubica en valores alrededor de los 12 millones de unidades. Teniendo en cuenta que al menos las principales marcas piensan producir únicamente equipos 4G, llegar a fin de año con 10 millones de equipos en uso es un objetivo que se cumplirá solo, sin necesidad de ningún incentivo. Por el lado de la financiación, en las webs de los operadores se observa ofertas en 12 y 18 cuotas sin interés. No obstante, el propio Ministro mencionó que incentivarán la financiación, sin dar mayores precisiones.

Como se ve, no hay por el momento soluciones de fondo y las propuestas mencionadas carecen del nivel de detalle necesario como para una evaluación seria. Sin embargo, demuestran un interés por colaborar con la industria para que el servicio mejore. Es un buen comienzo, aunque falta mucho.

Realidad virtual

La semana pasada [ver “Contando líneas”] desde aquí se intentó demostrar que las cifras que se manejan a nivel de líneas móviles en el país dan lugar a confusión. Pero no sólo esto. También dan lugar a distorsiones. Un caso muy claro es el del ARPU (ingreso promedio por usuario) que, al estar calculado sobre la base de las líneas en servicio y no las en uso, está subvaluado, ya que se consideran líneas que generan ingresos 0. Esto surge del informe “Mercado Celular Argentino 2016” recientemente finalizado por Carrier y Asociados.

Considerando los datos reflejados en los balances de los distintos operadores móviles se llega a que el ARPU general de la industria fue en 2015 de $ 95. Pero este valor no refleja la realidad de los usuarios ya que se ve reducido por el efecto de la contabilización de líneas que no se usan y por lo tanto no facturan. Si en lugar de considerar el total de líneas en servicio se lo hace sólo con las líneas en uso se obtiene un ARPU más ajustado a la realidad. El valor que surge es de $ 185. Así, el ARPU ajustado, medido sobre la cantidad de líneas en uso y no sobre las que están en servicio, muestra un valor que es un 95% más alto.

Visto en dólares a la cotización del 31/12/2015 se trata de valores de US$ 7 para el total de líneas en servicio y de US$ 14 para las líneas en uso.

Por otra parte, en la comparación entre pesos y dólares se ve claramente el efecto de la inflación y la devaluación que se produjo en diciembre de 2015. Así, mientras el ARPU promedio de líneas en servicio subió un 25% en pesos entre 2014 y 2015, el mismo cayó un 19% en dólares.

Contando líneas

La cuantificación del mercado celular argentino en términos de líneas se basa en cifras que, aunque oficiales, distan de reflejar la realidad. Si se parte de la suma de las cantidades que cada operador declara en sus balances a diciembre de 2015, el mercado argentino es de 62,8 millones de líneas. Con una población de alrededor de 42 millones de habitantes, esta cifra arroja una penetración del 150%. O, dicho de otro modo, cada habitante (sin importar su edad ni nivel socioeconómico) cuenta con 1,5 líneas móviles. Si bien este es un valor que impresiona y algunos utilizan para demostrar lo avanzado del mercado local, resulta evidente que se trata de una relación muy distorsionada. Por lo tanto, es un valor inútil, ya que no refleja la realidad.

Estas cifras tienen en cuenta las líneas que todavía están técnicamente en servicio, pero la cantidad de líneas en uso es sensiblemente menor que aquella de líneas en servicio. Así, de los casi 63 millones de líneas técnicamente en servicio a diciembre de 2015, alrededor de 38 millones están en uso efectivo. De éstas, 36,2 millones están asociadas a un teléfono, mientras que unos 1,8 millones conectan otros dispositivos. Esto surge del informe “Mercado Celular Argentino 2016” recientemente finalizado por Carrier y Asociados.

Para llegar a este número, hay que partir de la pirámide poblacional. Del análisis de la misma, surge que el mercado potencial máximo de individuos en Argentina se ubica en aproximadamente unos 33,5 millones de personas (no líneas). Esta cifra asume que todo individuo de 10 años o más tiene una línea móvil, independientemente de su condición socio económica, factor generacional o actitud hacia la tecnología. Si bien es cierto que cada vez más menores de 10 años tienen un celular, estos suelen ser utilizados sin línea móvil, basándose en la conexión WiFi para el uso de apps como Facebook, Snapchat y otras que no requieren de un número telefónico. Por otra parte, la “Encuesta Nacional sobre Acceso y Uso de Tecnologías de la Información y la Comunicación (ENTIC)” publicada a fines del 2015 permite proyectar unos 31 millones de habitantes de Argentina que usan teléfono celular. A esta cifra hay que sumarle las 2° líneas, así como las líneas no asociadas a teléfonos, como los módems y routers de banda ancha móvil, las tablets con conectividad celular y los dispositivos M2M (que conectan máquinas entre sí, como sistemas de alarma y monitoreo). Así se llega a los 38 millones de líneas en uso.

De este modo, toda cifra de líneas en servicio superior a este valor tendrá su explicación principalmente por dos grandes factores: líneas en desuso aún no dadas de baja por el operador y líneas sin uso que se mantienen como teléfonos de respaldo. Así, las líneas en servicio que no son utilizadas alcanzan los 24,9 millones.

Siendo que el mercado móvil argentino se encuentra en un punto de madurez, una mayor cantidad de líneas sólo puede provenir del crecimiento vegetativo (niños y adolescentes que se sumen al servicio), una mayor adopción de segundas líneas (menos probable por la creciente relevancia de los datos por sobre la voz) y la mayor penetración de módems de banda ancha móvil, equipos M2M y tablets. Naturalmente, el crecimiento vegetativo se dio en el 2015. Por otra parte, los problemas de capacidad de las redes móviles produjeron una caída de las líneas asociadas a módems BAM del orden del 30%. No obstante, esta caída se vio compensada por el avance de las líneas M2M, las cuales crecieron un 47% en el año. Sin dudas, el M2M (y su versión más cool, la Internet of Things), serán los grandes impulsores del aumento genuino de líneas en los próximos años. No obstante, a partir del momento en que ya no sólo se conectan personas sino también cosas, las relaciones de penetración sobre población comienzan a carecer de todo sentido.

Recuperando terreno

Sin dudas, Argentina llegó tarde a la 4° generación de telecomunicaciones móviles (4G). Esto fue consecuencia de una significativa demora por parte de las autoridades del área de la gestión anterior en asignar el espectro necesario para su implementación. Pero una vez que esto ocurrió, a fines de 2014, la aceleración tanto en el despliegue de la red como en la disponibilidad de terminales aptos hizo que en un año Argentina se ubicara entre los 3 primeros países de Latinoamérica en cuanto a la adopción de esta tecnología según 5G Americas.

Si bien la red es la piedra basal para el desarrollo de 4G, los terminales son igualmente importantes, ya que en definitiva son el punto donde termina la red. Tanto red como terminales son necesarias para que el servicio se materialice. En este sentido es destacable el avance que se produjo en términos de producción en Tierra del Fuego (de dónde provienen todos los equipos que se comercializan hasta el momento en el país). Mientras que en el 2014 apenas un 3% de la producción fue de equipos 4G, en 2015 esta proporción ascendió al 57%, equivalente a 6,7 millones de unidades. Esto surge del informe “Mercado de terminales móviles” recientemente publicado por Carrier y Asociados.

El 2015 fue también el año en que definitivamente quedaron de lado los equipos 2G, al haberse migrado a una producción que es integralmente de smartphones.

El 2016 presentará un nuevo salto en la producción de equipos 4G ya que las principales marcas apuntan a que éstos estén presentes en el 100% de su portafolio de productos para el mercado argentino. Adicionalmente, si avanza el plan canje (cuyos detalles se están definiendo en estas semanas), habrá equipos 4G de nivel de entrada más baratos que la oferta actual. Esto podría llevar a que, a fines de este año, aproximadamente el 50% de las líneas en uso sean 4G.

Doble o nada

En momentos en que la GSMA aprobó un nuevo estándar, el eSIM, que pone en cuenta regresiva la existencia de las SIM tradicionales, el mercado argentino registró un crecimiento de terminales móviles con doble SIM del 127% en 2015. Esto surge del informe “Mercado de terminales móviles” recientemente publicado por Carrier y Asociados.

El año pasado, la producción de celulares con doble SIM pasó 430 mil unidades a 980 mil, lo que equivale al 8% del total de los equipos producidos durante 2005. En esta categoría hay una bajísima presencia en las principales marcas internacionales con alta participación local (que además suelen ser los principales proveedores de los operadores, poco afectos a esta funcionalidad) y abundan las marcas locales y las internacionales de menos volumen. Esto a su vez permite intuir que muchas de estos equipos se venden por el canal retail.

Este crecimiento llega tarde. Los equipos con doble SIM tuvieron su mayor razón de ser cuando el servicio móvil era básicamente voz y SMS sin datos. Fueron muy populares en mercados con alta sensibilidad al precio, donde eran habituales las promociones agresivas de los operadores, así como las tarifas diferenciadas de comunicación on y off net (o sea, entre usuarios del mismo operador y de distintos operadores). Pero el gran crecimiento de los datos móviles le restó atractivo a la doble SIM. El uso de datos desde el celular implicó la sustitución de los SMS por servicios como Whatsapp y otros, al tiempo que produjo una disminución de las comunicaciones de voz, sustituidas por mails, mensajería instantánea y redes sociales. Con el uso de datos móviles, ya no tiene tanto sentido tener dos SIM ya que resulta más conveniente usar mayores volúmenes de datos en el mismo operador.

No obstante, el uso de doble SIM sigue siendo interesante para usuarios que viajan al exterior ya que posibilita utilizar servicios en el país de destino de un operador local, evitando los altos costos de roaming. Sin embargo, con la adopción de las eSIM, este atractivo se vería también disminuido. No sólo ya el usuario no deberá realizar cambios de SIM, cuyas funcionalidades ahora serán software y no hardware, sino que también acepta la convivencia de dos operadores en un mismo equipo.

Si bien las eSIM apuntan, al menos inicialmente, a la IoT (Internet de las cosas), donde los dispositivos pueden ser muy pequeños para albergar una SIM o estar en lugares inaccesibles, no sería raro que las mismas sean adoptadas en breve para su uso en smartphones.

De las profundidades a la cima

Cuando todo parecía indicar que el 2015 iba a ser un año que mostrase una nueva caída en la producción de celulares, el último trimestre presentó un alza tan significativa que terminó registrando un leve crecimiento respecto de 2014, año que seguirá siendo el más bajo de los últimos 5. Esto surge del informe “Mercado de terminales móviles” recientemente publicado por Carrier y Asociados.

Con una producción de 4,3 millones de unidades en el período octubre-diciembre, el 4° trimestre del 2015 se convirtió en el trimestre récord, medido en unidades, desde que comenzó la política de producción en Tierra del Fuego.

Cabe recordar que el 2015 arrancó muy difícil para los productores de celulares, con caídas en volumen del 48% en el primer trimestre y del 23% en el segundo. La cosa comenzó a cambiar a mitad de año. El tercer trimestre mostró una leve alza del 2% y se disparó en la comparación en el cuarto trimestre con un crecimiento del 142%. Como consecuencia de esta recuperación en el segundo semestre, el año que pintaba negativo terminó con un alza del 4%, con un volumen de 11,8 millones de unidades.

Son varios los factores que influyeron para que se diera semejante cambio de tendencia en el segundo semestre. Evidentemente, se regularizó la disponibilidad de dólares que habían comenzado a escasear hacia fines del 2014 y que tuvo su mayor impacto al inicio del 2015. De esta manera se aceitó el abastecimiento de componentes, destrabando una situación que se estaba complicando. A esto se sumó el reacomodamiento entre los fabricantes que produjo un bache en la producción. También influyeron expectativas a futuro. Era sabido que, sin importar el ganador, se produciría una devaluación del peso lo que incentivó el adelanto de pedidos y producción para capitalizar las importaciones necesarias todavía a un precio del dólar más bajo. A eso se sumaba la inquietud respecto a cuál sería la política del nuevo gobierno con relación al modelo proteccionista que favorece a la isla. Inquietud que hasta el momento parece infundada.

No obstante, no toda la producción llegó a los usuarios finales. Después del día de la madre (octubre) y el Black Friday y Cybermonday (noviembre), fechas que generaron una fuerte demanda por parte de los usuarios en el último trimestre, una parte relevante fue a recomponer los stocks del canal de distribución que habían quedado diezmados durante los meses de escasez.

Las perspectivas para el 2016 no son muy distintas que para el resto de la economía. La inflación, suba de tarifas y paritarias aún no resueltas son ingredientes de un cóctel que permite augurar un primer semestre lento, aun cuando los precios de los terminales no subieron en pesos a pesar de la devaluación. La creatividad para impulsar ventas en la primera mitad del año y que efectivamente la macro sea más positiva en el segundo serán claves para mantener los volúmenes en un mercado que, por lo maduro, ya es claramente de reposición.

Se multiplican las PC

Los pioneros de la computación personal tenían la visión de una computadora por hogar. Pero esta visión quizás no se cumpla nunca de este modo. Por un lado, porque muchos segmentos de usuarios hoy optan por el smartphone como principal dispositivo informático a utilizar. Por el otro, porque las computadoras, haciendo honor a su nombre de “personal”, se están multiplicando al interior del hogar. De hecho, el promedio de PC en hogares conectados pasó de 1,75 a 1,90 unidades entre el 2014 y 2015. Esto surge del informe “Acceso a Internet y tecnología residencial – 2015”, realizado por Carrier y Asociados.

Esta suba en el promedio se ve reflejada en la disminución de hogares conectados con tan sólo una PC, que pasaron del 46% al 35%. De manera inversa, crecieron aquellos con dos PC, pasando del 31% al 39%, así como con tres o más, que lo hicieron del 17% al 22%.

Como suele suceder, estos valores varían en función de determinadas variables. La tendencia a tener más de una PC crece con el nivel socioeconómico. Los hogares con tres o más PC suben al 36% en el ABC1 frente al 22% de la media, mientras que es más habitual encontrar sólo una en los niveles D, donde alcanza el 41% contra el promedio de 35%. También es más alto el porcentaje de hogares con más de una PC en aquellos con hijos, donde llega a los 2/3 de los casos.

Cabe aclarar que a las PC se suman otros dispositivos informáticos conectables, como los smartphones y las tablets, lo que da la pauta del avance de la tecnología conectable en el hogar. La visión de una PC por hogar da lugar a la de un dispositivo por persona.

Redefiniendo las series

A partir del momento en que las redes de banda ancha se desarrollaron y masificaron comenzó a darse una verdadera revolución en la forma de consumir contenido audiovisual, con el video a través de Internet amenazando seriamente a la TV tradicional. Sin dudas que el mayor impacto está en el acceso a demanda a los contenidos, lo que tiene repercusiones no sólo en el momento de verlos sino también en la forma de hacerlo, algo que tarde o temprano termina impactando en los formatos. Esto surge del informe “Internet y consumo audiovisual – 2015”, realizado por Carrier y Asociados.

El mayor impacto se ve sin dudas en las series. La posibilidad del acceso bajo demanda que ofrece Internet hizo que cada vez sea más común el consumo de éstas bajo el modelo de atracón (o binge en inglés), es decir, viendo más de un capítulo por sesión. Si bien esta modalidad se da en todos los grupos etarios, es más fuerte en los segmentos de adolescentes y pre adolescentes, lo que puede obedecer a que suelen tener más tiempo disponible.

La modalidad de consumo por atracón tiene como consecuencia que el esquema del capítulo semanal se encuentra perimido. Esto se da menos en series de mucha popularidad y moda (como Game of Thrones, Breaking Bad o Mad Men), que generan mucha viralidad en las redes sociales, tentando a varios a verlas en la TV tradicional y por entregas para no quedar fuera de la discusión. Sin embargo, se percibe una tendencia a esperar que la temporada esté concluida para poder consumirla al ritmo del televidente y no del programador. Esto se ve potenciado por la gran oferta de series, que permite elegir de entre varias cuyas temporadas ya están concluidas antes que embarcarse a ver una que todavía se está desarrollando.

Por otra parte, un cambio que también comienza a manifestarse es el de no respetar a los capítulos de una serie como unidad de consumo. Teniendo en cuenta que servicios como Netflix y otros permiten retomar un video donde se lo dejó, el formato se flexibiliza de hecho. Ya no siempre se espera hasta el final de un capítulo para terminar una sesión. En varios casos se avanza hasta el inicio del capítulo siguiente para no quedarse con la intriga del final del anterior. Así, el formato pasa a ser más flexible de hecho.

Otro aspecto que seguramente se verá impactado por el consumo online a demanda es el de la duración de los capítulos. Liberados de la programación característica de la TV lineal, capítulos de una duración de una o media hora ya no tienen tanta razón de ser.

Se vienen cambios apasionantes…

Streaming, la nueva TV

La explosión del video a través de Internet, consecuencia de la difusión de la banda ancha, está teniendo un impacto profundo en la forma en que se consumen los contenidos audiovisuales. Dos elementos básicos, el acceso bajo demanda y la disponibilidad casi infinita de contenidos, marcan la agenda para las opciones tradicionales de oferta audiovisual.

En un principio, el consumo de contenido de TV (shows, series y películas) a través de Internet fue reducto de las opciones ilegales, que tuvieron en sitios como Cuevana su punto cúlmine en cuanto a calidad de oferta. Pero fue esta popularidad la que dejó entrever que había espacio para ofertas legales si la propuesta era la correcta. Así surgieron alternativas de streaming que no violan derechos de propiedad intelectual y que tienen en YouTube y Netflix a sus máximos, aunque no únicos, exponentes. Esto surge del informe “Internet y consumo audiovisual – 2015”, realizado por Carrier y Asociados.

Las opciones legales presentan dos grandes líneas de contenidos: aquellos producidos para el mundo offline y que encuentran un repositorio online y aquellos que son generados para su distribución online. En el primer caso se encuentran los sitios de canales de TV, quienes aportan la posibilidad del consumo bajo demanda vía Internet que la TV tradicional no provee. En el otro extremo están los sitios que tienen contenido pensado para y por Internet, muy populares entre los segmentos más jóvenes. En el medio está YouTube, que ofrece contenidos de ambos tipos, lo que le da un rol estelar en este escenario.

YouTube atrae en mayor medida a adolescentes y pre adolescentes, principales consumidores de contenido audiovisual que no existe en la TV. Entre éstos el fenómeno de los Youtubers es muy fuerte, siendo el humor el tema más convocante y popular. Éstos generan un fenómeno de cercanía entre grupos de usuarios con intereses similares, aunque sin llegar a conformar una red social. También son populares los canales de videojuegos, donde se encuentran reseñas (reviews), tutoriales (walkthrough), gameplays (demostraciones de cómo se juega y que se consumen previa la compra de un juego) y también competencias. Con todos los videos en un solo sitio y los canales para organizarlos, YouTube es, sin dudas, la TV de las generaciones más jóvenes.

Por su sencillez de uso y características de sus contenidos, Netflix llega a aquellos que no hacen habitualmente streaming o descargas debido a su complejidad. Por su parte, quienes sí hacen streaming o descargas y usan Netflix, las hacen para complementar los contenidos no disponibles en la plataforma OTT. Por el lado del catálogo, tiene ventajas y desventajas. A favor, es percibido como que ofrece más contenidos que la TV paga. En esto influye también que al ser bajo demanda todos los contenidos están disponibles al mismo tiempo. También es positiva la oferta de contenidos propios y exclusivos. No obstante, es percibida negativamente la ausencia de ciertos contenidos de terceros (ej. HBO), el retraso en las temporadas y la escasez de contenido local.

Con el surgimiento y crecimiento de estos nuevos actores, la industria atraviesa un período de transición hacia un nuevo modelo con profundas implicancias. Quienes generan contenidos (productoras de todo tipo) y quienes los distribuyen (canales de TV, operadores de TV paga y plataformas de OTT) se encuentran ante un escenario inédito que exigirá de mucha creatividad y flexibilidad para adaptarse sin morir en el intento. Se trata de un negocio que cambió radicalmente en su forma de distribución y monetización. Lo que no cambió tanto, por ahora, es el contenido. Pero sin dudas se verá afectado también.