'Carrier y Asociados'

Hogares hiperconectados

Los tiempos del hogar donde había una única PC que se conectaba a Internet, con sus integrantes rotando por turnos para usarla han quedado definitivamente atrás. Desde la popularización de las redes hogareñas de la mano del WiFi, no sólo se multiplicó la cantidad de PC en el hogar, sino que silenciosamente, pero sin pausa, fueron conectándose otro tipo de dispositivos bajo el mismo techo. Tal es así que hoy en Argentina el promedio de dispositivos conectables en el hogar con acceso a la red es de 5,8. Esto surge del informe “Acceso a Internet y tecnología en el hogar”, realizado por Carrier y Asociados.

Por capacidad adquisitiva, no sorprende que haya una correlación entre la cantidad de dispositivos conectables y el nivel socioeconómico, alcanzando los 6,3 en promedio en los hogares ABC1. A su vez, cada integrante del hogar cuenta con 2 dispositivos promedio para conectarse desde el hogar, típicamente la PC y el celular.

Si bien un 99% de los hogares relevados cuenta con al menos una PC, se produce un empate técnico con el 98% donde hay al menos un smartphone. Estos últimos crecieron 10 puntos en el último año. La paridad se ve también en la cantidad de dispositivos promedio por hogar, con 2,2 PC frente a 2,0 smartphones.

En cuanto a las PC, la penetración de aquellas de escritorio se mantiene estable en 76%, mientras que las portátiles crecen hasta alcanzar una presencia en el 83% de los hogares conectados. A su vez, existe un promedio de 1,3 portátiles frente 0,9 de escritorio. En el caso de las portátiles, las ventajas en términos de espacio requerido (especialmente cuando se multiplica la cantidad de PC en el hogar) y movilidad son claves para convertir a este formato en el dominante.

A ellos se suma el Smart TV, cuya presencia como dispositivo conectable en el hogar se duplicó en el último año y llegó al 46% de los hogares conectados. El dato no sorprende habida cuenta de que sólo en el 2015 se vendieron 1,5 millón de Smart TV en Argentina. Adicionalmente, la TV tiene un mayor porcentaje de uso (72%) si se combina con otros dispositivos conectables (PC, consolas, receptores multimedia) que usan a ésta como monitor, específicamente para el consumo de contenidos audiovisuales.

Por el contrario, el avance de las tablets fue muy tenue, evidenciando la menor relevancia de éstas, sustituidas en muchos casos por celulares con pantallas de mayor tamaño. Es por esto que las tablets son más habituales en hogares con menores, donde son utilizadas mayormente hasta que éstos tienen su primer smartphone.

La proliferación de dispositivos conectables de diverso tipo en el hogar combinado con el creciente consumo de video online en varios de éstos apuntala la tendencia a una mayor demanda por ancho de banda en las conexiones. Una demanda que da la impresión de ir más rápido que la oferta en varios puntos del país.

Agrandá tu combo

El negocio de acceso a Internet de banda ancha nació, a principios de los 2000, como subsidiario de servicios de telecomunicaciones pre existentes como lo son la telefonía (en el caso de las telcos) y la TV paga (en el caso de las cableras). Es por esto que no sorprende que 4 de cada 5 hogares conectados lo hacen a través de un combo de productos que incluye a la telefonía, la TV paga o ambos servicios simultáneamente. Esto surge del informe “Acceso a Internet y tecnología en el hogar”, realizado por Carrier y Asociados.

Analizando la participación de los distintos combos en el total, el de Internet y Telefonía aparece como el más popular, presente en un 40% de los hogares. Aquí entran principalmente las ofertas de las dos grandes telefónicas (Telecom y Telefónica), aunque también se suman aquellas de muchas cooperativas telefónicas, así como ISP que se montan sobre las redes telefónicas, como es el caso de Sion. Todas tienen en común usar tecnología ADSL.

Más atrás aparece el combo de Internet y TV paga, con un 29%. Se trata del producto clásico de los operadores de TV por cable, liderados claramente por Cablevisión, principal actor de este negocio en términos de participación de mercado. Pero la TV paga también está presente en el 12% que contrata un combo de Internet, TV paga y Telefonía. Aquí, el principal proveedor es Telecentro, lo que le da al triple play una fuerte presencia en la zona del AMBA (Área Metropolitana de Buenos Aires).

Por otra parte, resulta interesante analizar el segmento de aquellos que sólo contratan acceso a Internet, prescindiendo de la TV y el teléfono y que resultaron ser el 19% de la muestra. Aquí entran aquellos con conexiones inalámbricas, tanto fijas como móviles, así también como quienes contratan únicamente el servicio de banda ancha a un proveedor de TV paga. Los abonos a sólo el producto de acceso a Internet se dan naturalmente en los hogares sin línea fija (44%) y/o sin TV paga (45%). En cuanto a la segmentación por edad, este producto tiene una mayor penetración en los hogares jóvenes. Se trata de un segmento que tiende a prescindir principalmente de la telefonía fija pero también, aunque en menor medida, de la TV paga, priorizando la contratación de banda ancha fija y del celular.

De ISP y tecnologías

En Argentina existen distintas tecnologías para acceder a Internet cuya penetración varía en función del área geográfica. A pesar de la alta capilaridad de las redes telefónicas, no son éstas siempre las que dominan la escena, con una fuerte competencia de las redes de TV por cable, particularmente en el AMBA (Área Metropolitana de Buenos Aires). Esto surge del informe “Acceso a Internet y tecnología en el hogar”, realizado por Carrier y Asociados.

El mercado local cuenta con una altísima penetración de la TV paga, del orden el 80%, donde el cable representa alrededor de 3 de cada 4 abonos. Por este motivo, los ISP vinculados a proveedores de TV por cable muestran una penetración importante, combinando la mayor capacidad promedio de sus conexiones frente al ADSL, así como el agregado del servicio de TV, muy popular entre los hogares argentinos.

El acceso por cablemódem es claramente dominador en el AMBA, donde llega a una presencia del 60% de los hogares relevados, con Fibertel y Telecentro como los dos más utilizados en esa región, relegando a las telefónicas a pesar de la mayor cobertura de sus redes. A nivel nacional, la presencia del cablemódem crece mientras sube el nivel socioeconómico, lo que está relacionado con la mayor cobertura del servicio de TV paga en las zonas donde viven, así como con la mayor capacidad adquisitiva de estos hogares para contratar simultáneamente TV paga e Internet.

En el caso del ADSL, claramente se siente el peso de Telecom y Telefónica, aunque también juegan un rol no menor en el Interior las cooperativas telefónicas.

Por su parte, los accesos inalámbricos son más fuertes en el interior, especialmente en las localidades más pequeñas, donde no siempre la infraestructura cableada apta está presente. Lo mismo ocurre con los segmentos socioeconómicos más bajos, muchos de los cuales viven en zonas donde el cableado no abunda. No sorprende por lo tanto que también sea mayor su penetración en hogares sin línea telefónica fija. Las características del acceso inalámbrico son válidas tanto para las tecnologías inalámbricas fijas como las móviles.

En el caso del acceso a través de conexiones de fibra óptica, todavía una rareza, se da una situación inversa a la de los accesos inalámbricos: más presencia en el AMBA y en niveles socioeconómicos altos. Características típicas de una tecnología nueva y más avanzada.

Los millennials vienen marchando

La buena penetración de los servicios de TV paga en los hogares argentinos es histórica, ubicándose hoy en alrededor del 85% del total. Este mismo valor se encuentra entre los hogares de los usuarios de Internet. En el otro extremo, el 15% que no contrata servicios de TV paga se reparte en partes iguales entre quienes dieron de baja el servicio (cord cutters) y quienes nunca contrataron el servicio (cord nevers), observando notables diferencias en función de la composición generacional de estos hogares. Esto surge del informe “Usuario online 2016”, publicado por Carrier y Asociados.

Si bien en líneas generales el comportamiento no varía mucho en función de la composición del hogar, sí se observan diferencias notables en los hogares jóvenes, es decir, aquellos compuestos únicamente por millenniales (personas entre 18 y 32 años). Aquí la penetración de los servicios de TV paga desciende a un 69%, con un 17% que nunca contrató este servicio (cord nevers) a lo que se suma un 8% que lo dio de baja en el último año. Una característica de este segmento es que su prioridad en servicios de comunicaciones es la banda ancha fija y el celular.

Por otra parte, y ya para todo tipo de hogar, la TV paga convive cada vez más con alternativas (gratuitas y pagas) que vienen a completar la oferta audiovisual, como la TDA y los servicios OTT.

La TDA es utilizada por el 12% de los usuarios de Internet relevados, impulsada por la inclusión del sintonizador digital en los televisores más recientes. En la mitad de los casos, la TDA es utilizada en combinación con un servicio de TV paga, especialmente el básico, donde la TDA aporta como diferenciador contenidos en HD. Conviene remarcar que en TV paga, sigue predominando el abono analógico básico, aunque los servicios HD alcanzan ya al 29%.

Es interesante observar qué sucede con quienes no consumen TV paga. Un 5% de la muestra manifestó no consumir TV lineal. Esto es, no mira TV ni de aire, ni TDA ni TV paga. Se trata de un segmento que se abastece de contenido en video de Internet, sea haciendo streaming, vía OTT o descargando. El dato quizás más relevante es que este 5% se convierte en 17% cuando se trata de millennials, lo que adelanta cambios en el consumo de TV que sin dudas se irán masificando.

El fenómeno del cord cutting podría no detenerse, ya que un 26% de los encuestados con TV paga en el hogar evalúa dar de baja el servicio, mientras que un 2% ya lo tendría decidido. Habrá que ver cuántos de éstos lo hacen finalmente, pero no deja de ser un termómetro.

Internet TV

El hábito de consumir contenido audiovisual profesional a través de Internet se halla tan arraigado que ya son 4 de cada 5 usuarios quienes lo hacen. Esto incluye a películas, series, documentales, eventos que son consumidos vía sitios de streaming gratuito (YouTube a la cabeza entre los legales, más una infinidad de sitios ilegales), servicios OTT (con Netflix a la cabeza) y descargas (mayormente ilegales). Este escenario da a la TV un rol cada vez más destacado entre los dispositivos que se conectan, directa o indirectamente, a Internet. Esto surge del informe “Usuario online 2016”, publicado por Carrier y Asociados.

El video proveniente de Internet no sólo tiene como virtud la de poder ser consumido bajo demanda, sino también su cualidad de multidispositivo. En esto se diferencia de la TV tradicional, que además de ser lineal funciona únicamente en una TV (salvo contadas excepciones, como PC o celulares con sintonizador). Cuando se analizan los dispositivos utilizados para consumir el video de Internet, no sorprende que la PC siga siendo el principal, elegida por el 81% de los usuarios. Este valor sube mientras baja el nivel socioeconómico al igual que la edad.

No obstante, a pesar de la supremacía de la PC, la pantalla de TV cobra mayor protagonismo. Esto es así porque se combinan distintas formas de lograr que ésta se conecte a la red. Puede ser con conectividad propia, como es el caso de las Smart TV, de las cuales tan sólo el año pasado se vendieron 1,5 millón de unidades, o utilizando la conectividad de productos que utilizan a la TV como monitor. Aquí se contabilizan las TV conectadas a una PC, a un receptor multimedia (caso Apple TV o Chromecast), a una consola de video juegos y otros dispositivos. Entre todas estas combinaciones, la TV es utilizada por el 72% de los usuarios para ver video proveniente de Internet.

Mientras que la Smart TV tiene más penetración entre los usuarios de mayor edad y los niveles socioeconómicos más altos, el celular lo es en los niveles más bajos. PC, celulares y tablets son la elección más habitual entre los millennials.

Las diferencias de situaciones en las cuales se puede consumir video proveniente de Internet hace que para el 52% de los usuarios, el consumo de video por Internet se dé en un escenario multidispositivo, combinando PC, TV, celular, etc.

Los días de Internet como una red PC céntrica están quedando claramente atrás. La multiplicación de dispositivos de acceso, con el móvil ubicándose hoy claramente como una alternativa al acceso de escritorio vía PC y a lo que se suma la TV como dispositivo de consumo de video, está reconfigurando no sólo la forma de acceder sino también lo que se hace en la red.

Internet multidispositivo

Los días de Internet como una red PC céntrica están quedando atrás. La multiplicación de dispositivos de acceso, con el móvil ubicándose hoy claramente como una alternativa al acceso vía PC y a lo que se suma la TV como dispositivo de consumo de video, está reconfigurando no sólo la forma de acceder sino también lo que se hace en la red. Esto surge del informe “Usuario online 2016”, publicado por Carrier y Asociados.

Por muchos años territorio exclusivo de las PC, el uso de Internet se ha vuelto verdaderamente multidispositivo. El smartphone (95%) ya alcanzó prácticamente el mismo grado de penetración que las PC (98%) como dispositivo de acceso. A ellos se suma el Smart TV, cuya presencia como dispositivo conectable se duplicó en el último año. Pero la TV tiene un mayor porcentaje de uso (72%) si se combina con otros dispositivos conectables (PC, consolas, receptores multimedia) que usan a ésta como monitor, particularmente para el consumo de contenidos audiovisuales.

Aunque con una altísima penetración en general, el uso de smartphones crece mientras más joven es la generación considerada. Adicionalmente, los millennials prefieren las PC portátiles por sobre las de escritorio mientras que en los segmentos adultos la relación se invierte. El uso de otros dispositivos, como Smart TV y tablets, correlacionan con el NSE: cuanto más alto, mayor utilización de éstos, relación claramente influida por la disponibilidad de los mismos. Por otra parte, las tablets son más utilizadas por el segmento adulto y por las mujeres. El avance de las tablets fue muy tenue, frenado por la sustitución proveniente en muchos casos por celulares con pantallas de mayor tamaño.

Esta multiplicación de dispositivos de acceso hace que un usuario se conecte, en promedio, desde 3 dispositivos distintos, considerando el acceso desde el hogar, el trabajo, en movimiento, etc.  Así, tenemos un mismo usuario que llega a un contenido o servicio desde distintas redes (hogareña, corporativa, móvil, pública) con distintas capacidades cada una y desde distintos dispositivos (PC de escritorio, portátil, celular, Smart TV, etc.). En términos generales, para los proveedores de contenidos esto marca la necesidad de preparar interfaces y para su acceso desde equipos radicalmente distintos en su tamaño, capacidad y forma de interacción. Algo que parece evidente pero que todavía no se da en todos los casos.

Por otra parte, la diversificación de dispositivos conectables dentro del hogar, un consumo creciente de video y la multiplicación de usuarios con acceso concurrente explica el continuo crecimiento de la demanda por las capacidades de las conexiones de banda ancha residenciales.

Atrapados en las redes

Aunque Facebook mantiene su enorme popularidad en términos de usuarios, a esta red social le han surgido varias competidoras, cada una con características propias. El resultado es que el usuario de Internet argentino participa cada vez de más redes sociales. Esto surge del informe “Usuario online 2016”, publicado por Carrier y Asociados.

La popularización de otras redes sociales hizo que el usuario participe en promedio en 3,9 de éstas. Este valor es más alto en el segmento ABC1 y entre los millennials (aquellos nacidos entre los años 1984 y 2000). Conviene aclarar que Whatsapp también es considerada una red social cuando se la utiliza con la funcionalidad de grupos, algo que hace el 70% de sus usuarios.

Facebook aparece como la red social más popular, con un 97% de los entrevistados manifestando contar con una cuenta en ésta. Con una penetración tan alta, no se observan variaciones significativas en la adopción de Facebook en función de las distintas variables utilizadas. No obstante, apenas la mitad de los usuarios se define como “bastante activo” en esta red, mientras que un 13% tiene escasa o nula actividad. La actividad crece mientras baja el nivel socioeconómico y se da más entre los usuarios adultos y las mujeres.

En este nuevo escenario, e impulsada claramente por la masificación del smartphone, Whatsapp resulta atractiva al combinar la omnipresencia que le da su popularidad, la ubicuidad de la movilidad y la privacidad y restricción de lo que se comparte.

Así, no sorprende que Whatsapp sea elegida como la red favorita por el 47% de los usuarios, superando a Facebook, ubicada en segundo lugar con un 39%. Esta predilección es más marcada entre millennials, mientras que los segmentos adultos y seniors se inclinan más por Facebook. De todos modos, siendo que ambos productos pertenecen a la misma empresa, todo queda en familia.

En cuanto a otras redes sociales, Google+ sorprende inicialmente por su popularidad (un 62% tiene un usuario en la misma), pero muestra otra faceta al ser elegida como la red favorita por sólo el 4% de los entrevistados. Esto evidencia el “efecto Android”, que lleva a muchos usuarios a darse de alta en esta red, aunque luego no la utilicen.

Tanto quienes eligen a Whatsapp como Facebook privilegian la capacidad de mantenerse en contacto con amigos y relaciones. Sin embargo, Facebook tiene la ventaja de ser además una fuente de noticias, así como una plataforma valorada para la publicación de contenido propio. Adicionalmente, se diferencia de Whatsapp como un ámbito propicio para conocer gente nueva, así como para establecer contacto con marcas/empresas.

Por otra parte, si bien Twitter tiene muchos usuarios (46%), apenas 1 de cada 4 genera contenidos. Más de la mitad de los usuarios de Twitter son consumidores pasivos de lo que se publica en esta red. Por lo tanto, hay que entender a Twitter como una red de información más que de socialización. El uso de Twitter es superior a la media entre los millennials (52%) y entre los hombres (53%).

Conflicto generacional

Desde aquí se insiste desde hace años en la distorsión causada por la contabilización de líneas en servicio que no son utilizadas [ver “Contando líneas”]. Esta diferencia no sólo impacta en el ARPU o ingreso promedio por línea, así como en la relación entre líneas prepagas y pospagas (o con abono). También esta forma de contabilizar las líneas afecta a la hora de determinar cuál es la generación móvil dominante en materia de celulares. Por eso es habitual ver cifras, sobre todo provenientes del exterior, que identifican al mercado argentino como uno aún dominado por la tecnología 2G, cuando en realidad se trata de un mercado mayoritariamente 3G. Esto surge del informe “Mercado celular argentino 2016”, publicado por Carrier y Asociados.

Combinando las cifras de líneas en uso (38 millones de los cuales 36,2 millones corresponden a teléfonos celulares) con las ventas de equipos de los últimos años, se llega a que el mercado local está compuesto por un 65% de equipos 3G. Aquellos 4G representan el 17% y los 2G el 19%.

Visto así, se llega a que alrededor de 6,5 millones de líneas en uso está asociadas a un teléfono 2G. Este dato es relevante ya que, cuando se habla del demorado Plan Canje, se menciona el reemplazo de equipos 2G. Pero su reemplazo por los más modernos 4G poco hará para mejorar la situación general de las redes.

Para entender esto, conviene recordar que aún con equipos 4G, las comunicaciones de voz y SMS se cursan por la red 2/3G, que es la que actualmente está congestionada. Quien hoy tiene un equipo 2G es alguien que sólo realiza llamadas y envía y recibe SMS. En esto influye claramente un tema de hábitos de uso (personas mayores o perfiles más conservadores, no atraídos por aplicaciones de datos desde el celular). Se trata entonces de personas que, aunque tenga un equipo 4G, seguirán estableciendo comunicaciones de voz, las cuales se seguirán cursando sobre la sobrecargada red 2/3G. Así, el canje tendría un costo muy alto para un beneficio casi nulo.

Visto así, el foco de un eventual Plan Canje debería estar en los actuales usuarios de smartphones 3G, quienes sí consumen datos a través de una red congestionada y que verían mejorar su situación si pudieran migrar a 4G. De todos modos, no hay que ser excesivamente optimista. Los smartphones son sólo un componente de la red móvil. Una solución de fondo debe ser integral, con un fuerte foco en espectro y antenas (de todo tipo). Ahí habría que apuntar la artillería.

Un país smartphoneado

Con ventas anuales que promediaron los 9,5 millones de unidades en los últimos 3 años, el mercado móvil argentino se encuentra hoy dominado por los smartphones, según surge del informe “Mercado Celular Argentino 2016” recientemente finalizado por Carrier y Asociados.

Con 22,8 millones de smartphones en uso, la penetración de éstos sobre la población es del 54%. Es preferible calcular la penetración sobre población y no sobre líneas, ya que en este último caso la base es un tema discutible [ver “Contando líneas”]. Considerar a la población como base de cálculo de penetración es tomar un parámetro menos arbitrario.

Por otra parte, con más de 6 millones de unidades, los equipos 4G (todos ellos smartphones) tienen una penetración sobre la población del 14%.

Considerando que el total de nuevos celulares serán smartphones, para fines de este año la penetración de éstos llegaría al 63%, mientras que la de 4G superaría el 35% (sin considerar un eventual Plan Canje).

Cambiando de canal

Si bien los operadores móviles siguen siendo responsables por el grueso de la venta de terminales (léase smartphones), en los últimos tiempos el canal retail (los comercios minoristas como cadenas de electrodomésticos, electrónicos y supermercados) viene ganando relevancia. De hecho, en 2015 las ventas de celulares por el canal retail crecieron un 58%. Esto surge del informe “Mercado Celular Argentino 2016” recientemente finalizado por Carrier y Asociados.

El retail siempre tuvo un rol en la venta de celulares. En los años de gran crecimiento en líneas, este canal actuaba como un agente de ventas, entregando no sólo el equipo sino también la línea. Esto conllevaba una considerable carga administrativa que se justificaba por los grandes volúmenes de altas de aquellos tiempos. Pero luego el mercado fue madurando, y el negocio pasó a ser principalmente uno de reposición. La venta de celulares con línea dejó entonces de tener volumen. A esto se sumó que, fruto de esta misma madurez del mercado, los operadores comenzaron recortar los subsidios, acortando la brecha de precios entre un terminal comprado al operador (bloqueado) y un terminal liberado. Así, el retail comenzó a vender exclusivamente equipos desbloqueados, sin línea.

De este modo, la participación del canal retail en las ventas totales de celulares pasó del 20% en 2014 a 31% en 2015.

El año pasado, que se caracterizó por la caída en los volúmenes de producción local, agregó un elemento a favor del retail: la disponibilidad de una más amplia variedad de marcas y modelos. Los operadores suelen exigir un piso mínimo de volumen para incorporar un modelo a su oferta. Así, marcas y modelos de poco volumen no llegan al piso exigido, pero sí son bienvenidos en el canal retail. Es por esto que marcas locales, así como 2° y 3° marcas internacionales, lograron vender subiéndose a este canal.

La cosa promete en este 2016. Los operadores están vendiendo sus equipos liberados, igualando la oferta del retail. Por otra parte, se espera que en breve comiencen a llegar otras marcas, particularmente Apple, que se basaría en el canal retail para volver oficialmente al mercado argentino.