'Carrier y Asociados'

Contando líneas

La cuantificación del mercado celular argentino en términos de líneas se basa en cifras que, aunque oficiales, distan de reflejar la realidad. Si se parte de la suma de las cantidades que cada operador declara en sus balances a diciembre de 2015, el mercado argentino es de 62,8 millones de líneas. Con una población de alrededor de 42 millones de habitantes, esta cifra arroja una penetración del 150%. O, dicho de otro modo, cada habitante (sin importar su edad ni nivel socioeconómico) cuenta con 1,5 líneas móviles. Si bien este es un valor que impresiona y algunos utilizan para demostrar lo avanzado del mercado local, resulta evidente que se trata de una relación muy distorsionada. Por lo tanto, es un valor inútil, ya que no refleja la realidad.

Estas cifras tienen en cuenta las líneas que todavía están técnicamente en servicio, pero la cantidad de líneas en uso es sensiblemente menor que aquella de líneas en servicio. Así, de los casi 63 millones de líneas técnicamente en servicio a diciembre de 2015, alrededor de 38 millones están en uso efectivo. De éstas, 36,2 millones están asociadas a un teléfono, mientras que unos 1,8 millones conectan otros dispositivos. Esto surge del informe “Mercado Celular Argentino 2016” recientemente finalizado por Carrier y Asociados.

Para llegar a este número, hay que partir de la pirámide poblacional. Del análisis de la misma, surge que el mercado potencial máximo de individuos en Argentina se ubica en aproximadamente unos 33,5 millones de personas (no líneas). Esta cifra asume que todo individuo de 10 años o más tiene una línea móvil, independientemente de su condición socio económica, factor generacional o actitud hacia la tecnología. Si bien es cierto que cada vez más menores de 10 años tienen un celular, estos suelen ser utilizados sin línea móvil, basándose en la conexión WiFi para el uso de apps como Facebook, Snapchat y otras que no requieren de un número telefónico. Por otra parte, la “Encuesta Nacional sobre Acceso y Uso de Tecnologías de la Información y la Comunicación (ENTIC)” publicada a fines del 2015 permite proyectar unos 31 millones de habitantes de Argentina que usan teléfono celular. A esta cifra hay que sumarle las 2° líneas, así como las líneas no asociadas a teléfonos, como los módems y routers de banda ancha móvil, las tablets con conectividad celular y los dispositivos M2M (que conectan máquinas entre sí, como sistemas de alarma y monitoreo). Así se llega a los 38 millones de líneas en uso.

De este modo, toda cifra de líneas en servicio superior a este valor tendrá su explicación principalmente por dos grandes factores: líneas en desuso aún no dadas de baja por el operador y líneas sin uso que se mantienen como teléfonos de respaldo. Así, las líneas en servicio que no son utilizadas alcanzan los 24,9 millones.

Siendo que el mercado móvil argentino se encuentra en un punto de madurez, una mayor cantidad de líneas sólo puede provenir del crecimiento vegetativo (niños y adolescentes que se sumen al servicio), una mayor adopción de segundas líneas (menos probable por la creciente relevancia de los datos por sobre la voz) y la mayor penetración de módems de banda ancha móvil, equipos M2M y tablets. Naturalmente, el crecimiento vegetativo se dio en el 2015. Por otra parte, los problemas de capacidad de las redes móviles produjeron una caída de las líneas asociadas a módems BAM del orden del 30%. No obstante, esta caída se vio compensada por el avance de las líneas M2M, las cuales crecieron un 47% en el año. Sin dudas, el M2M (y su versión más cool, la Internet of Things), serán los grandes impulsores del aumento genuino de líneas en los próximos años. No obstante, a partir del momento en que ya no sólo se conectan personas sino también cosas, las relaciones de penetración sobre población comienzan a carecer de todo sentido.

Recuperando terreno

Sin dudas, Argentina llegó tarde a la 4° generación de telecomunicaciones móviles (4G). Esto fue consecuencia de una significativa demora por parte de las autoridades del área de la gestión anterior en asignar el espectro necesario para su implementación. Pero una vez que esto ocurrió, a fines de 2014, la aceleración tanto en el despliegue de la red como en la disponibilidad de terminales aptos hizo que en un año Argentina se ubicara entre los 3 primeros países de Latinoamérica en cuanto a la adopción de esta tecnología según 5G Americas.

Si bien la red es la piedra basal para el desarrollo de 4G, los terminales son igualmente importantes, ya que en definitiva son el punto donde termina la red. Tanto red como terminales son necesarias para que el servicio se materialice. En este sentido es destacable el avance que se produjo en términos de producción en Tierra del Fuego (de dónde provienen todos los equipos que se comercializan hasta el momento en el país). Mientras que en el 2014 apenas un 3% de la producción fue de equipos 4G, en 2015 esta proporción ascendió al 57%, equivalente a 6,7 millones de unidades. Esto surge del informe “Mercado de terminales móviles” recientemente publicado por Carrier y Asociados.

El 2015 fue también el año en que definitivamente quedaron de lado los equipos 2G, al haberse migrado a una producción que es integralmente de smartphones.

El 2016 presentará un nuevo salto en la producción de equipos 4G ya que las principales marcas apuntan a que éstos estén presentes en el 100% de su portafolio de productos para el mercado argentino. Adicionalmente, si avanza el plan canje (cuyos detalles se están definiendo en estas semanas), habrá equipos 4G de nivel de entrada más baratos que la oferta actual. Esto podría llevar a que, a fines de este año, aproximadamente el 50% de las líneas en uso sean 4G.

Doble o nada

En momentos en que la GSMA aprobó un nuevo estándar, el eSIM, que pone en cuenta regresiva la existencia de las SIM tradicionales, el mercado argentino registró un crecimiento de terminales móviles con doble SIM del 127% en 2015. Esto surge del informe “Mercado de terminales móviles” recientemente publicado por Carrier y Asociados.

El año pasado, la producción de celulares con doble SIM pasó 430 mil unidades a 980 mil, lo que equivale al 8% del total de los equipos producidos durante 2005. En esta categoría hay una bajísima presencia en las principales marcas internacionales con alta participación local (que además suelen ser los principales proveedores de los operadores, poco afectos a esta funcionalidad) y abundan las marcas locales y las internacionales de menos volumen. Esto a su vez permite intuir que muchas de estos equipos se venden por el canal retail.

Este crecimiento llega tarde. Los equipos con doble SIM tuvieron su mayor razón de ser cuando el servicio móvil era básicamente voz y SMS sin datos. Fueron muy populares en mercados con alta sensibilidad al precio, donde eran habituales las promociones agresivas de los operadores, así como las tarifas diferenciadas de comunicación on y off net (o sea, entre usuarios del mismo operador y de distintos operadores). Pero el gran crecimiento de los datos móviles le restó atractivo a la doble SIM. El uso de datos desde el celular implicó la sustitución de los SMS por servicios como Whatsapp y otros, al tiempo que produjo una disminución de las comunicaciones de voz, sustituidas por mails, mensajería instantánea y redes sociales. Con el uso de datos móviles, ya no tiene tanto sentido tener dos SIM ya que resulta más conveniente usar mayores volúmenes de datos en el mismo operador.

No obstante, el uso de doble SIM sigue siendo interesante para usuarios que viajan al exterior ya que posibilita utilizar servicios en el país de destino de un operador local, evitando los altos costos de roaming. Sin embargo, con la adopción de las eSIM, este atractivo se vería también disminuido. No sólo ya el usuario no deberá realizar cambios de SIM, cuyas funcionalidades ahora serán software y no hardware, sino que también acepta la convivencia de dos operadores en un mismo equipo.

Si bien las eSIM apuntan, al menos inicialmente, a la IoT (Internet de las cosas), donde los dispositivos pueden ser muy pequeños para albergar una SIM o estar en lugares inaccesibles, no sería raro que las mismas sean adoptadas en breve para su uso en smartphones.

De las profundidades a la cima

Cuando todo parecía indicar que el 2015 iba a ser un año que mostrase una nueva caída en la producción de celulares, el último trimestre presentó un alza tan significativa que terminó registrando un leve crecimiento respecto de 2014, año que seguirá siendo el más bajo de los últimos 5. Esto surge del informe “Mercado de terminales móviles” recientemente publicado por Carrier y Asociados.

Con una producción de 4,3 millones de unidades en el período octubre-diciembre, el 4° trimestre del 2015 se convirtió en el trimestre récord, medido en unidades, desde que comenzó la política de producción en Tierra del Fuego.

Cabe recordar que el 2015 arrancó muy difícil para los productores de celulares, con caídas en volumen del 48% en el primer trimestre y del 23% en el segundo. La cosa comenzó a cambiar a mitad de año. El tercer trimestre mostró una leve alza del 2% y se disparó en la comparación en el cuarto trimestre con un crecimiento del 142%. Como consecuencia de esta recuperación en el segundo semestre, el año que pintaba negativo terminó con un alza del 4%, con un volumen de 11,8 millones de unidades.

Son varios los factores que influyeron para que se diera semejante cambio de tendencia en el segundo semestre. Evidentemente, se regularizó la disponibilidad de dólares que habían comenzado a escasear hacia fines del 2014 y que tuvo su mayor impacto al inicio del 2015. De esta manera se aceitó el abastecimiento de componentes, destrabando una situación que se estaba complicando. A esto se sumó el reacomodamiento entre los fabricantes que produjo un bache en la producción. También influyeron expectativas a futuro. Era sabido que, sin importar el ganador, se produciría una devaluación del peso lo que incentivó el adelanto de pedidos y producción para capitalizar las importaciones necesarias todavía a un precio del dólar más bajo. A eso se sumaba la inquietud respecto a cuál sería la política del nuevo gobierno con relación al modelo proteccionista que favorece a la isla. Inquietud que hasta el momento parece infundada.

No obstante, no toda la producción llegó a los usuarios finales. Después del día de la madre (octubre) y el Black Friday y Cybermonday (noviembre), fechas que generaron una fuerte demanda por parte de los usuarios en el último trimestre, una parte relevante fue a recomponer los stocks del canal de distribución que habían quedado diezmados durante los meses de escasez.

Las perspectivas para el 2016 no son muy distintas que para el resto de la economía. La inflación, suba de tarifas y paritarias aún no resueltas son ingredientes de un cóctel que permite augurar un primer semestre lento, aun cuando los precios de los terminales no subieron en pesos a pesar de la devaluación. La creatividad para impulsar ventas en la primera mitad del año y que efectivamente la macro sea más positiva en el segundo serán claves para mantener los volúmenes en un mercado que, por lo maduro, ya es claramente de reposición.

Se multiplican las PC

Los pioneros de la computación personal tenían la visión de una computadora por hogar. Pero esta visión quizás no se cumpla nunca de este modo. Por un lado, porque muchos segmentos de usuarios hoy optan por el smartphone como principal dispositivo informático a utilizar. Por el otro, porque las computadoras, haciendo honor a su nombre de “personal”, se están multiplicando al interior del hogar. De hecho, el promedio de PC en hogares conectados pasó de 1,75 a 1,90 unidades entre el 2014 y 2015. Esto surge del informe “Acceso a Internet y tecnología residencial – 2015”, realizado por Carrier y Asociados.

Esta suba en el promedio se ve reflejada en la disminución de hogares conectados con tan sólo una PC, que pasaron del 46% al 35%. De manera inversa, crecieron aquellos con dos PC, pasando del 31% al 39%, así como con tres o más, que lo hicieron del 17% al 22%.

Como suele suceder, estos valores varían en función de determinadas variables. La tendencia a tener más de una PC crece con el nivel socioeconómico. Los hogares con tres o más PC suben al 36% en el ABC1 frente al 22% de la media, mientras que es más habitual encontrar sólo una en los niveles D, donde alcanza el 41% contra el promedio de 35%. También es más alto el porcentaje de hogares con más de una PC en aquellos con hijos, donde llega a los 2/3 de los casos.

Cabe aclarar que a las PC se suman otros dispositivos informáticos conectables, como los smartphones y las tablets, lo que da la pauta del avance de la tecnología conectable en el hogar. La visión de una PC por hogar da lugar a la de un dispositivo por persona.

Redefiniendo las series

A partir del momento en que las redes de banda ancha se desarrollaron y masificaron comenzó a darse una verdadera revolución en la forma de consumir contenido audiovisual, con el video a través de Internet amenazando seriamente a la TV tradicional. Sin dudas que el mayor impacto está en el acceso a demanda a los contenidos, lo que tiene repercusiones no sólo en el momento de verlos sino también en la forma de hacerlo, algo que tarde o temprano termina impactando en los formatos. Esto surge del informe “Internet y consumo audiovisual – 2015”, realizado por Carrier y Asociados.

El mayor impacto se ve sin dudas en las series. La posibilidad del acceso bajo demanda que ofrece Internet hizo que cada vez sea más común el consumo de éstas bajo el modelo de atracón (o binge en inglés), es decir, viendo más de un capítulo por sesión. Si bien esta modalidad se da en todos los grupos etarios, es más fuerte en los segmentos de adolescentes y pre adolescentes, lo que puede obedecer a que suelen tener más tiempo disponible.

La modalidad de consumo por atracón tiene como consecuencia que el esquema del capítulo semanal se encuentra perimido. Esto se da menos en series de mucha popularidad y moda (como Game of Thrones, Breaking Bad o Mad Men), que generan mucha viralidad en las redes sociales, tentando a varios a verlas en la TV tradicional y por entregas para no quedar fuera de la discusión. Sin embargo, se percibe una tendencia a esperar que la temporada esté concluida para poder consumirla al ritmo del televidente y no del programador. Esto se ve potenciado por la gran oferta de series, que permite elegir de entre varias cuyas temporadas ya están concluidas antes que embarcarse a ver una que todavía se está desarrollando.

Por otra parte, un cambio que también comienza a manifestarse es el de no respetar a los capítulos de una serie como unidad de consumo. Teniendo en cuenta que servicios como Netflix y otros permiten retomar un video donde se lo dejó, el formato se flexibiliza de hecho. Ya no siempre se espera hasta el final de un capítulo para terminar una sesión. En varios casos se avanza hasta el inicio del capítulo siguiente para no quedarse con la intriga del final del anterior. Así, el formato pasa a ser más flexible de hecho.

Otro aspecto que seguramente se verá impactado por el consumo online a demanda es el de la duración de los capítulos. Liberados de la programación característica de la TV lineal, capítulos de una duración de una o media hora ya no tienen tanta razón de ser.

Se vienen cambios apasionantes…

Streaming, la nueva TV

La explosión del video a través de Internet, consecuencia de la difusión de la banda ancha, está teniendo un impacto profundo en la forma en que se consumen los contenidos audiovisuales. Dos elementos básicos, el acceso bajo demanda y la disponibilidad casi infinita de contenidos, marcan la agenda para las opciones tradicionales de oferta audiovisual.

En un principio, el consumo de contenido de TV (shows, series y películas) a través de Internet fue reducto de las opciones ilegales, que tuvieron en sitios como Cuevana su punto cúlmine en cuanto a calidad de oferta. Pero fue esta popularidad la que dejó entrever que había espacio para ofertas legales si la propuesta era la correcta. Así surgieron alternativas de streaming que no violan derechos de propiedad intelectual y que tienen en YouTube y Netflix a sus máximos, aunque no únicos, exponentes. Esto surge del informe “Internet y consumo audiovisual – 2015”, realizado por Carrier y Asociados.

Las opciones legales presentan dos grandes líneas de contenidos: aquellos producidos para el mundo offline y que encuentran un repositorio online y aquellos que son generados para su distribución online. En el primer caso se encuentran los sitios de canales de TV, quienes aportan la posibilidad del consumo bajo demanda vía Internet que la TV tradicional no provee. En el otro extremo están los sitios que tienen contenido pensado para y por Internet, muy populares entre los segmentos más jóvenes. En el medio está YouTube, que ofrece contenidos de ambos tipos, lo que le da un rol estelar en este escenario.

YouTube atrae en mayor medida a adolescentes y pre adolescentes, principales consumidores de contenido audiovisual que no existe en la TV. Entre éstos el fenómeno de los Youtubers es muy fuerte, siendo el humor el tema más convocante y popular. Éstos generan un fenómeno de cercanía entre grupos de usuarios con intereses similares, aunque sin llegar a conformar una red social. También son populares los canales de videojuegos, donde se encuentran reseñas (reviews), tutoriales (walkthrough), gameplays (demostraciones de cómo se juega y que se consumen previa la compra de un juego) y también competencias. Con todos los videos en un solo sitio y los canales para organizarlos, YouTube es, sin dudas, la TV de las generaciones más jóvenes.

Por su sencillez de uso y características de sus contenidos, Netflix llega a aquellos que no hacen habitualmente streaming o descargas debido a su complejidad. Por su parte, quienes sí hacen streaming o descargas y usan Netflix, las hacen para complementar los contenidos no disponibles en la plataforma OTT. Por el lado del catálogo, tiene ventajas y desventajas. A favor, es percibido como que ofrece más contenidos que la TV paga. En esto influye también que al ser bajo demanda todos los contenidos están disponibles al mismo tiempo. También es positiva la oferta de contenidos propios y exclusivos. No obstante, es percibida negativamente la ausencia de ciertos contenidos de terceros (ej. HBO), el retraso en las temporadas y la escasez de contenido local.

Con el surgimiento y crecimiento de estos nuevos actores, la industria atraviesa un período de transición hacia un nuevo modelo con profundas implicancias. Quienes generan contenidos (productoras de todo tipo) y quienes los distribuyen (canales de TV, operadores de TV paga y plataformas de OTT) se encuentran ante un escenario inédito que exigirá de mucha creatividad y flexibilidad para adaptarse sin morir en el intento. Se trata de un negocio que cambió radicalmente en su forma de distribución y monetización. Lo que no cambió tanto, por ahora, es el contenido. Pero sin dudas se verá afectado también.

Línea borrosa

Con el surgimiento de distintas alternativas para el consumo de contenidos audiovisuales a través de Internet, la TV lineal (TV abierta analógica, la TDA y los servicios básicos de TV paga) busca la forma de convivir. Si bien todavía la TV lineal es dominante en términos generales, también es cierto que dentro de la población con acceso a banda ancha el consumo audiovisual vía Internet es moneda corriente. Por lo tanto, las debilidades del formato lineal tradicional se hacen cada vez más evidentes. Esto surge del informe “Internet y consumo audiovisual – 2015”, realizado por Carrier y Asociados.

En la comparación con el consumo audiovisual por Internet, la TV lineal tiene tres grandes contras: rigidez en la emisión, oferta acotada y exceso de publicidad. El usuario debe ajustarse a los días y horarios decididos por el programador, más aún cuando éstos son “variables”, como viene sucediendo últimamente. Frente a la oferta en Internet, los contenidos son poco variados y actualizados. En consecuencia, se ve lo que hay. Finalmente, el formato se ve debilitado por un exceso de publicidad, ya sea por la frecuencia de las tandas o por la duración de las mismas.

A pesar de esto, la TV lineal subsiste en parte porque se trata de un hábito instalado (aunque no tanto en el segmento adolescente), generando una inercia importante. Brinda compañía, aporta serendipia y tiene la virtud de ser más fácil y expeditiva para acceder a los contenidos. Por el lado de estos últimos, la TV lineal se destaca en el vivo, principalmente deportes, aunque también noticieros y programas de actualidad. Dentro de las variantes del modelo lineal, la TV paga se destaca por ofrecer una cantidad de contenidos sustancialmente mayor que la TV abierta y por ser más fácil de usar que Internet. De los servicios adicionales, sin dudas que el HD es el que más interés despierta, siendo visto como algo necesario con los televisores actuales, de gran tamaño y calidad de imagen. No obstante, Internet le robó tiempo a la TV, sustituyéndola mayormente para el consumo de series y películas. Netflix se convierte así en el principal competidor de los servicios adicionales (canales Premium, On Demand, DVR).

Por su parte, la TDA puede jugar un rol relevante a futuro. En los últimos tiempos aumentó notablemente la conciencia de su existencia de la mano de una creciente incorporación del sintonizador digital en los televisores más nuevos así como de la promoción de la misma, principalmente en las transmisiones de fútbol. El hecho de que la TDA transmita en HD en forma gratuita, la hace atractiva como complemento de la TV paga básica, no así como substituto ya que se queda corta en términos de cantidad de contenidos. No obstante, sí produce una interesante complementación con Internet, donde la TDA provee contendinos en vivo, lineales y gratuitos e Internet aquellos bajo demanda, gratuitos o pagos.

En cuanto al público de la TV lineal, si bien el consumo audiovisual proveniente de Internet hizo mella en todos los segmentos etarios, la brecha generacional se manifiesta aquí en toda su magnitud. Existe una diferencia importante entre los jóvenes y adultos que se criaron en un mundo con TV por cable, VHS y DVD y los preadolescentes que se acostumbraron a ver videos “en la compu” desde muy chicos y para quienes la TV ya prácticamente no es una opción para el consumo audiovisual. La TV tradicional atrasa para las generaciones más jóvenes en términos de contenidos y formatos. Ese es el gran desafío de la TV lineal hoy.

Multiplicando pantallas

Una de las cosas que trajo el consumo de video vía de Internet fue que dejó de ser un contenido que podía consumirse únicamente a través de un televisor.  Se sumaron distintos dispositivos conectables, como PC, tablet y celular. Paralelamente se conectaron los televisores, ya sea en forma nativa, como en el caso de los SmarTV, o a través de un dispositivo agregado, como la misma PC, consolas de videojuego o, más recientemente, reproductores de medios como el Apple TV o el Chromecast, que convierten al televisor en un mero monitor. Sin embargo, más allá de la disponibilidad de uno u otro dispositivo, la elección del mismo estará basada en función de dos grandes variables: el tamaño de pantalla y el grado de uso personal. Esto surge del informe “Internet y consumo audiovisual – 2015”, realizado por Carrier y Asociados.

El tamaño de la pantalla correlaciona con la duración del contenido. Cuanto más largo el video, mayor tendencia a buscar una pantalla de gran tamaño para una visualización más confortable. Por su parte, PC, tablets y celulares son más utilizadas por adolescentes y pre adolescentes que consumen video en la intimidad de sus dormitorios, lugar del cual las TV parecen haber sido desterradas.

La TV conectada a un dispositivo externo es la combinación más habitual, ya sea a través de una PC escritorio o portátil, consola de videojuego o media player (como Chromecast o Apple TV). Generalmente esto se da en algún ambiente común del hogar, como el living.

Por su parte, si bien la SmarTV es el dispositivo elegido para contenido de TV (incluyendo a Netflix) por su tamaño y calidad de imagen, existe disconformidad con sus interfaces de usuario y con la incompatibilidad de éstas con algunas aplicaciones y sitios.

El consumo de video directamente en la PC se da en hogares o ambientes sin SmarTV, sin TV conectada o lisa y llanamente sin TV. Esto último es algo habitual en hogares jóvenes y que no contratan servicios de TV paga, algo que se da crecientemente. Las computadoras portátiles suman la ventaja de ofrecer portabilidad dentro del hogar.

La tablet ofrece calidad de imagen en hogares con TV de tubo, PC con monitor CRT o directamente sin PC. También es una alternativa cuando el televisor principal está en uso por otro integrante del hogar. Asimismo, su portabilidad se extiende más allá del hogar en viajes o salidas (especialmente en el caso de niños).

Finalmente el celular gana terreno, potenciado por el crecimiento en el tamaño de pantalla de los últimos tiempos. Es una pantalla que está siempre a mano, aun en movilidad, lo que la hace ideal para la inmediatez de videos cortos y contenidos socializados, especialmente vía Whatsapp. Para los jóvenes el video en el celular es movilidad e intimidad. Para los adultos, conveniencia para videos cortos.

Resulta evidente entonces que más allá que algunos contenidos en video serán consumidos preferentemente en determinadas pantallas que en otras, los mismos exigen hoy ser pensados para entornos multidispositivo, debiendo adaptarse a la multiplicidad de tamaños de pantalla y situaciones de consumo tanto dentro como fuera del hogar.

Las nuevas rockolas

No es novedad que la forma de consumir música cambió radicalmente a partir del lanzamiento del iPod, a fines del 2001. No obstante, se trataba de un modelo basado en descargas, legales (caso iTunes) o ilegales, a lo que se sumaba la digitalización que los usuarios hacían de sus propios CD. Esto está cambiando ahora, observándose una clara migración hacia el streaming, que tiene en YouTube y Spotify a sus máximos exponentes. Esto surge del informe “Internet y consumo audiovisual – 2015”, realizado por Carrier y Asociados.

Las razones para este cambio de modelo se deben a diversos factores:

  • Es mucho más fácil de acceder a los contenidos sea por temas, géneros, autores, intérpretes
  • Permite un mejor descubrimiento con las listas creadas por terceros
  • Existe la sensación de que está todo online. Se trata no sólo de determinados temas o autores, sino también versiones que son rarezas
  • No ocupa espacio de almacenamiento, un factor no menor en momentos en que la música se lleva en el celular y muchos de estos equipos no tienen suficiente capacidad para almacenar todo lo que el usuario desea
  • Es la forma “natural” de acceder a los contenidos para los preadolescentes, quienes no pasaron por la era de las descargas por un tema generacional. Éstos se inclinan por YouTube, LA plataforma de consumo audiovisual para ellos.

En cuanto a los dispositivos, el celular se posicionó como el gran reproductor, a punto tal de ser visto como un iPod con teléfono. El uso del mismo para reproducir música se hace mayormente a través de auriculares, aunque la conectividad Bluetooth o vía line in permite que sea el repositorio y reproductor único, conectable a distintos equipos.

La PC sigue siendo también un dispositivo popular para escuchar música cuando se hace un uso estático (por ejemplo, en el dormitorio de un adolescente) o en ambientes de trabajo (para jóvenes y adultos). Su limitación es que no tiene tanta movilidad (aun en el caso de notebooks) y no siempre está instalada en el ambiente indicado. Para situaciones sociales en ambientes comunes, la TV (directamente si es SmarTV o conectada) se convierte en el reproductor a elegir.

En cuanto a los servicios de reproducción de música, YouTube muestra su versatilidad al ser la opción elegida por la mayoría. Tiene un catálogo más extenso, donde “está todo”, a diferencia de alternativas específicas como Spotify o SoundCloud. Su rol como rockola se ve potenciado en que facilita mucho escuchar música vía listas así como el descubrimiento a través de las sugerencias propias de la plataforma.

Por su parte, Spotify es el servicio específico más utilizado, especialmente luego del cierre de Grooveshark. Su versión paga tiene buena recepción. Esto se debe a que cuenta con un precio lo suficientemente bajo como para privarse de las ventajas que significan su mayor calidad de sonido que la versión gratis, poder escuchar música offline (clave en su uso desde el celular por no consumir del abono de datos y asegurar la disponibilidad) y no tener publicidades, muy intrusivas en la versión gratuita. Únicamente los defensores del “todo gratis” optan por la versión gratuita a pesar de sus limitaciones.

Este cambio en la forma de consumir música es en alguna medida una victoria para esta industria frente a la piratería que reinó en la época del CD y de las descargas. Quizás los ingresos no sean los mismos de antaño. Pero tampoco el mundo en el que operan es el mismo.