'Carrier y Asociados'

Banda ancha TV

La penetración de la banda ancha, presente en casi la mitad de los hogares argentinos, así como la multiplicación de alternativas para acceder a video desde Internet están cambiando el escenario para la TV. Hoy, un 60% de los hogares con banda ancha consumen contenidos de la TV a través de Internet, utilizando distintas modalidades. Esto surge del informe “Usuario online 2014”, recientemente realizado por Carrier y Asociados.

El contenido consumido proviene de diversas fuentes. Están los sitios web de los canales de TV así como sus canales en YouTube, donde se puede acceder a los contenidos bajo demanda y en modalidad catch up (ver lo que ya fue emitido). Por supuesto, otra alternativa son los sitios de streaming que, legales o no, son muy populares por su facilidad de uso. Las descargas siguen vigentes, aunque circunscriptas a un grupo más techie. Y avanzan decididamente las opciones OTT, con Netflix como estandarte. A pesar de las particularidades de cada una, todas estas alternativas tienen algo en común que las diferencia de la TV tradicional: se consumen bajo demanda.

La variable generacional es donde más diferencias se observan, siendo mayor la penetración del video online en la medida en que los usuarios son más jóvenes. Como suele ocurrir con los productos tecnológicos, el factor generacional marca más diferencias que otras variables, como nivel socioeconómico, si bien este último incide en cuanto a la disponibilidad de tecnología. Y, contrariamente a lo que se podría pensar a priori, no existen diferencias entre los hogares que acceden a un servicio de TV paga y los que no.

Por el lado del equipamiento utilizado, no sorprende el liderazgo de la PC, con un 78%, dispositivo que combina la facilidad de conexión a banda ancha con tamaños de pantalla aceptables, especialmente para el consumo en solitario. Sin embargo, resulta interesante observar la participación del 34% de la TV (conectada directamente si es un Smart TV o a través de algún otro dispositivo, como media players con conectividad, cuando no directamente a una PC). Los dispositivos móviles, como celulares y tablets, son mucho menos utilizados, demostrando que si bien son aptos para el consumo de video, no lo son generalmente para contenidos de la duración de la TV tradicional.

Considerando que por la propia pirámide etaria los jóvenes no sólo son más en términos cuantitativos sino que muchos de éstos ya ingresaron en la vida adulta, viviendo en forma independiente y tomando sus propias decisiones de consumo, sólo es cuestión de tiempo para que esta tendencia a consumir contenidos de TV sea predominante. Hecho que se verá potenciado por la multiplicación de pantallas que significa el acceso a través de Internet, donde la TV pasa a ser un dispositivo más (no menor, pero tampoco central). También se verá favorecido por la capacidad de consumir en distintas situaciones, dando lugar así a nuevos formatos televisivos.

Algunos quizás vean estos cambios como una cuestión de largo plazo. No obstante, no hay que olvidar que apenas 9 años atrás comenzaba a operar YouTube, con videos mayormente caseros y de bajísima calidad. Hoy, YouTube cuenta con muchísimo material profesional en calidad HD y el escenario del video se encuentra particularmente alterado. ¿Cuál será la situación en 5 años?

Internet, móvil y personal

La reciente popularización de los smartphones, que ya suman una base instalada de alrededor de 14 millones de unidades, ha convertido al celular en un dispositivo de acceso a Internet insoslayable para cualquier iniciativa, sea de política pública (inclusión digital, gobierno electrónico, etc.) como privada. La situación se hace más relevante considerando que actualmente, un 7% de los usuarios de Internet en Argentina únicamente se conectan a través del celular. Esto surge del informe “Usuario online 2014”, recientemente realizado por Carrier y Asociados.

La popularidad del celular como dispositivo de acceso a Internet no se basa únicamente en los smartphones, sino también en los teléfonos sociales que permiten acceder a servicios como Facebook, mensajería instantánea, mail y hasta navegación básica. Por ello, un 74% de los usuarios de Internet en el país se conectan a la red a través de sus celulares, 11 puntos más que un año atrás. El dato interesante es que no se observan diferencias significativas entre los distintos niveles socioeconómicos, aunque sí una marcada variación en función de la edad, siendo el uso del celular para acceder a Internet creciente en la medida en que más jóvenes son los usuarios.

Claro que en la mayoría de los casos, el celular convive con otros dispositivos conectables, principalmente la PC. No obstante, para un 34% de los usuarios de Internet, el celular es el principal dispositivo de conexión.

Para el 7% de los usuarios que sólo se conectan a través del celular, sí se dan algunas diferencias respecto del total de usuarios móviles. Si bien se mantiene el uso creciente en cuanto más jóvenes son los usuarios, también lo es en la medida en que éste desciende el nivel socioeconómico.

Así, queda claro que el acceso a Internet desde el móvil no debe ser visto únicamente como una cosa de clases acomodadas y que cada vez más habrá que considerar al celular como un canal universal.

Cord cutters autóctonos

En los EE.UU. se denominan cord cutters (corta cable) a aquellos que habiendo sido abonados de TV por cable (también satelital), cancelan este servicio para pasar a consumir contenidos en video provenientes de Internet. Pero más relevante que esto es saber cuántos hogares no contratan un servicio de TV paga pero sí tienen accesos de banda ancha, los cuales utilizan como fuente para este tipo de contenidos, hayan o no contratado previamente algún servicio de TV paga. Visto así, en Argentina ya hay unos 650 mil hogares que ven contenidos de TV por Internet sin contar con un abono de TV paga. Esto surge del informe “Usuario online 2014”, recientemente realizado por Carrier y Asociados.

Considerando las alternativas existentes a la TV paga y sumando los cambios en los hábitos en el consumo de contenidos en video introducidos por Internet, se trata de un fenómeno que no debería sorprender. Los “cord cutters” (por llamarlos de alguna manera) pueden complementar la TV abierta y gratuita (sea analógica o digital) con varias alternativas. Una es mirar a través de los sitios de los propios canales de TV en la web, como es el caso de los canales de aire así como de algunos de cable, especialmente los de noticias (caso TN). También está la posibilidad de hacer streaming, tanto de alternativas legales, como es el caso de YouTube o DeporTV) u otras más discutidas (estilo Cuevana). A esto se suman las descargas, sean directas o vía torrents. Y por supuesto, más recientemente se le agregaron alternativas OTT, tanto pagas, como son Netflix, Onvideo o Arnet Play, como gratuitas, caso Crackle.

Al tratarse de nuevos hábitos en la forma de consumir video, no sorprende que esta tendencia crezca en la medida en que más joven es el hogar.

La tendencia a prescindir del servicio es un claro llamado de atención a los proveedores de servicios de TV paga. Para los operadores de cable, significa el comienzo de un cambio en su negocio, donde gravitará más su red como infraestructura de banda ancha. Esto puede implicar una potencial pérdida de ingresos (no necesariamente) pero no de clientes. Distinto es el caso para DirecTV, que al no tener una red apta para dar servicios de banda ancha (salvo puntualmente en Mendoza donde tiene una red inalámbrica) sí corre el riesgo de perder clientes. “It´s a brave new world”.

Tablet TV

Con un formato similar al de una TV, pero con la movilidad y comodidad propia de su tamaño, peso y conectividad inalámbrica, la tablet se posiciona como una pantalla de TV personal, ideal para el consumo de determinados contenidos audiovisuales, aunque no todos. Esto surge del informe “Usuario de Tablets 2014” recientemente publicado por Carrier y Asociados.

Si bien no es inicialmente la actividad principal para la cual se usan las tablets ni la motivación para su adquisición, con el uso el consumo de contenido audiovisual va de a poco cobrando relevancia. Así, la tablet se suma a la TV, la PC y, en menor medida, al celular como pantalla para ver video.

La tablet presenta diversas ventajas a la hora de consumir contenidos audiovisuales con otros dispositivos. Frente a la TV tradicional ofrece la ventaja de la portabilidad (incluso dentro del hogar) así como el acceso a contenidos provenientes de Internet (algo que se puede hacer, parcialmente, con la Smart TV), que tienen la característica de ser bajo demanda. Frente a la PC ofrece la conveniencia del acceso inmediato. Siempre está encendida y lista para usarse, por lo que se accede a éstos de forma mucho más instantánea. Por otra parte, su formato la hace más liviana, portable y confortable, permitiendo utilizarla en situaciones más relajadas, como en un sillón o en la cama (la PC está generalmente en un escritorio y las notebooks no son prácticas para tener en el regazo). Es por esto que las situaciones de consumo audiovisual son momentos de distensión, convirtiendo a la tablet en un dispositivo para el ocio, siendo particularmente utilizada a la tarde y noche así como los fines de semana. Se trata, eso sí, de un consumo en soledad o para compartir puntualmente, como es el caso de un video corto. Finalmente, frente al celular su ventaja es evidente, el mayor tamaño de pantalla (y muchas veces con mejor definición).

En cuanto a los contenidos audiovisuales, el acceso se da vía apps (siendo YouTube muy popular), navegación y referencias por redes sociales o mensajería instantánea. Los contenidos consumidos son mayormente videos de corta duración, generalmente de hasta 15 minutos, lo que explica también la popularidad de YouTube. Por esto, los videoclips se adaptan a la perfección a este tipo de consumo. De hecho, los videos de YouTube convierten a la tablet en una auténtica rockola. El consumo de videos de mayor duración, como series o películas, no es una práctica tan habitual. Esto hace que apps como la de Netflix no sean tan utilizadas en las tablets, salvo en los casos en que no hay acceso a la TV o la computadora. A diferencia de lo que ocurre con las PC, el consumo de archivos de video descargados desde Internet para su visualización offline no es popular.

Son pocos los que miran canales de TV en la web desde sus tablets. Cuando lo hacen, es principalmente para ver canales de noticias (ej.: TN). No obstante, algunos manifiestan interés por la tablet como pantalla alternativa o adicional a la TV tradicional. Resulta evidente entonces que la TV viene perdiendo terreno frente a Internet entre algunos usuarios de las mismas.

Marcadas a fuego

Con una escasa diferenciación a través de su aspecto exterior y por ser todavía una categoría de producto que puede ser considerada como nueva, las marcas cumplen un rol muy importante a la hora de elegir una tablet. Esto surge del informe “Usuario de Tablets 2014” recientemente publicado por Carrier y Asociados.

Ubicadas en el top of mind, Apple y Samsung aparecen como las únicas marcas con peso propio en la categoría, las que generan una sensación de garantía de calidad. Por este motivo, es habitual que se acote la búsqueda a esas marcas. Sin embargo, cada una presenta sus particularidades.

En el caso de iPad, los usuarios suelen identificar a ésta y no a Apple como marca de tablets. Es más, iPad es un genérico de una categoría nueva y desconocida. De esta forma, actúa como un ansiolítico al tener que decidir en algo que no se conoce. Es una marca muy fuertemente asociada al diseño y la calidad. No obstante, su alto precio implica un plus no siempre justificado a los ojos del usuario.

El caso de Samsung es interesante, ya que mucho de lo que se percibe de esta marca es en función de iPad. Es vista como la única competencia de la tablet de Apple. Las disputas legales entre ambas marcas (ampliamente cubiertas en los medios) legitimaron a Samsung como rival de Apple. Pero a diferencia de Apple, la marca coreana es percibida como de mejor relación precio/calidad, convirtiéndola en un iPad más accesible. Samsung cumple con las expectativas de los compradores de tablets: marca conocida por sus smartphones, variedad de modelos, disponibilidad de producto y buena relación precio/calidad.

Luego de estas dos, no hay otras marcas instaladas en las mentes de los consumidores locales. El resto de las marcas internacionales no son muy mencionadas y la dispersión es enorme. Aparece Sony, asociada con electrónicos, mientras que ocurre algo similar con Lenovo, aunque en este caso la asociación es con las PC.

En los casos que pueden ser considerados como de segundas marcas, sean nacionales o extranjeras, generalmente generan impresiones negativas. Las nacionales, caso Noblex, BGH, Banghó y otras, son asociadas a “industria argentina”, pero no desde una perspectiva patriótica sino despertando rechazos o suspicacias. Las internacionales, caso Coby, son percibidas como marcas de baja calidad cuya única virtud es el bajo precio.

Teniendo en cuenta estas percepciones se puede pensar que en la medida en que el resto de las marcas no emprendan acciones para darse a conocer y posicionarse, el mercado de tablets mantendrá su tendencia hacia la concentración en Apple y Samsung, tal como sucede a nivel mundial.

Ubicando a las tablets

Con casi 2 millones de unidades en uso en el país (entre las importadas oficialmente más las “importaciones individuales” mucho más difíciles de cuantificar), el de las tablets es un mercado que va ganando dimensiones de masividad, habiendo recibido un fuerte impulso en el 2013, cuando se vendieron alrededor de 1 millón de unidades. Esto podría ser un dato muy preocupante para quienes fabrican y comercializan PC, pero una lectura más detalla de lo que los usuarios de tablets hacen con las mismas permite afirmar que si bien hay y habrá un impacto en las ventas de aquellas, las tablets sólo podrán sustituir, parcialmente, a las PC en ámbitos hogareños. En ambientes laborales, su perfil es más el de un complemento. Esto surge del informe “Usuario de Tablets 2014” recientemente publicado por Carrier y Asociados.

Como sucede con otros dispositivos como la PC y los smartphones, las tablets son utilizadas ampliamente como herramientas de comunicación y socialización. En lo que es VoIP, Skype registra una mayor adopción que en la PC por ser un equipo más móvil, portable y de acceso inmediato. En el caso del mail, se trata de una aplicación más indicada para la PC, sobre todo cuando se trata de escribir mails largos, pero se adapta bien a la tablet para su lectura y respuestas rápidas. La mensajería instantánea no encuentra en las tablets un ámbito en el que se sienta cómoda. Sin posibilidad de usar Whatsapp (que se asocia al número del celular), el rey de la categoría es el Facebook Messenger. No obstante, como la tablet no es considerada como un dispositivo cómodo para escribir, los usuarios intensivos de mensajería instantánea optan por el celular o la PC. Con las tablets hay una menor tendencia a compartir material desde Facebook (fotos, videos, vínculos) ya que la acción de copiar y pegar o buscar un archivo en el dispositivo no es tan evidente para el usuario medio.

Fuera de las herramientas de socialización y comunicación, surgen como muy populares dos categorías de apps que se caracterizan por poder ser utilizadas sin conexión a Internet: juegos e eReaders. Jugar en la tablet es simplemente una experiencia diferente, con más variedad de juegos que en la PC, amén de que muchas de estas apps son gratuitas. Además, la pantalla táctil simplifica mucho su control en comparación con la complejidad de la PC. Por otra parte, el uso de las tablets como eReaders resultó en varios casos la principal motivación para adquirir este dispositivo. La lectura es una actividad que encuentra en estos dispositivos diversos beneficios: una enorme variedad de títulos (algunos no editados localmente), un tamaño y pesos justos para leer y transportar que lo hace más cómodo que un libro y la facilidad para pasar páginas.

En cuanto a los contenidos audiovisuales, el acceso se da vía apps y referencias por redes sociales o mensajería instantánea. Los contenidos consumidos son mayormente videos de corta duración, lo que explica también la popularidad de YouTube. Los videoclips se adaptan a la perfección a este tipo de consumo, convirtiendo a la tablet en una auténtica rockola. El consumo de videos de mayor duración, como series o películas, no es una práctica tan habitual.

Así las cosas, difícilmente las tablets se conviertan masivamente en una herramienta de trabajo o estudio. Por sus características y limitaciones, sus usos están centrados en el entretenimiento (juegos, música, videos, lectura) y la socialización (VoIP, redes sociales, mail y un poco de mensajería). Pero para el grueso de las actividades laborales, profesionales y estudiantiles (escribir, calcular, manejar bases de datos), difícilmente logre desplazar a las notebooks y PC. Quizás puedan sí convivir en escenarios específicos, como presentaciones preparadas en una PC y exhibidas en una tablet. En otras palabras, las tablets se perfilan más como un dispositivo tanto para jugar como para consumir contenidos, pero no tan así producirlos.

WiFi al auxilio

Nacido para conectar computadoras, el WiFi se popularizó por permitir la conexión de todos los nuevos dispositivos que se sumaron posteriormente, como celulares, tablets, media players, cámaras y otros. Y así como en su primera etapa fue clave para permitir la conectividad a pequeños dispositivos, en esta segunda se convierte en un componente ineludible de las redes celulares actuales y futuras. Por eso es importante destacar que un 73% los celulares que se vendieron en 2013 en Argentina contaban con WiFi. Esto surge del informe “Mercado celular argentino 2014” publicado por Carrier y Asoc.

En este avance de la tecnología WiFi influyó mucho su inclusión en todos los smartphones vendidos. La popularidad creciente de éstos se hace sentir. También hizo su aporte el 58% de los socialphones vendidos que contaron con esta capacidad.

La difusión de la tecnología WiFi, tanto en dispositivos como en redes, cumple y cumplirá un rol relevante en el ecosistema móvil, aportando conectividad y capacidad que complemente o sustituya a la red celular. Es importante destacar que la demanda por capacidad adicional en dispositivos móviles crece exponencialmente aún en mercados que cuentan con amplia cantidad de espectro para redes celulares. En el caso argentino, donde la infraestructura se encuentra más presionada, la relevancia de contar con WiFi en el celular es mayor. Aporta conectividad complementaria, ofreciendo mayor capacidad como un costo cercano a cero sin límite de tráfico de datos.

Para poder capitalizar esta tecnología tan difundida en hogares, organizaciones y lugares públicos es necesario obviamente que el terminal, el teléfono, cuente con esta capacidad. A pesar de la mayor participación en ventas, aún queda camino por recorrer entre los celulares argentinos. Es que todavía un 40% del parque en uso no tiene capacidad de conectarse a redes WiFi. A este ritmo, recién 2017 no quedaría ningún celular sin WiFi en uso.

3G para todos

Con un fuerte impulso de ventas en el último año, donde alcanzó una participación del 73% de los terminales vendidos en el país, el 2013 pasará a la historia de las telecomunicaciones argentinas como el punto en el cual la tecnología 3G fue la dominante, tanto en ventas como en parque instalado. Necesitó 7 años desde su lanzamiento local para lograrlo, según surge del informe “Mercado celular argentino 2014” recientemente publicado por Carrier y Asoc.

El ascenso de 3G como tecnología mayoritaria se logró no sólo gracias al aporte de los smartphones que también fueron mayoría de ventas en 2013 con el 56% (todos 3 o 4G), sino también por el de los socialphones (equipos más básicos que permiten acceso únicamente a algunas aplicaciones de datos, principalmente de socialización), de los cuales el 62% cuentan con conectividad 3G.

El crecimiento de las ventas de equipos 3G en el 2013 fue tan marcado que llevó a que su base instalada también superara la mitad del parque de equipos en uso, alcanzando 52% de participación.

En momentos en que Argentina se encuentra demorada en la asignación de porciones de espectro adicionales que permiten desplegar nuevas tecnologías, el paso de 2 a 3G es algo positivo. Esta última es más eficiente en el manejo del espectro lo que ayuda a descomprimir parcialmente el exceso de demanda por capacidad que sufren las redes locales actuales.

Es interesante notar que a pesar de no disponer todavía, y por un tiempo aún indeterminado, redes 4G (o LTE para evitar confusiones) sí se venden equipos con esta tecnología, representando ya a algo menos del 1% del parque. Por supuesto que si, como en el caso de nuestros países vecinos (Uruguay, Brasil, Bolivia, Paraguay o Chile), ya dispusiéramos de redes 4G, la participación de equipos con esta tecnología sería mayor. Esto es así porque algunos fabricantes de smartphones la incluyen en sus diseños originales y en ciertos casos no se justifica hacer una versión local con sólo 3G. Así, algunos equipos de alta gama tienen chips 4G (como el Samsung S5). Sin embargo, otros modelos diseñados originalmente con 4G son producidos localmente en versiones “rebajadas” a 3G para evitar el costo adicional que significa incluir capacidades que no serán utilizadas, salvo por aquellos que viajan al exterior.

Esto permitiría no sólo a los usuarios de equipos que hoy son de gama alta y media disfrutar de mejores prestaciones, sino que también descomprimiría a las redes actuales, lo que aportaría una mejora a su desempeño. Sin embargo, respecto a la posibilidad de comenzar a desplegar tecnologías 4G, desde las autoridades no hay más que silencio de radio. Irónicamente.

Mercados paralelos

En el último Congreso Mundial de Móviles (o MWC) realizado en Barcelona, uno de los temas emergentes fue la conexión del próximo millardo de usuarios. Esto hoy significa no sólo proveerles servicios de voz y SMS sino también de datos. En línea con este objetivo, Mark Zuckerberg se tiró un piletazo pidiendo a los operadores que ofrecieran el acceso a Facebook sin cargo como un anzuelo para que los usuarios se entusiasmen y luego paguen por conexiones móviles de datos para acceder a otros servicios y contenidos. Algo a lo que los operadores le contestaron con un equivalente a “seguí participando”. En línea con esto también hubo lanzamientos orientados a bajar el costo de los terminales, como aquellos con Firefox o el Nokia X (con Android y no Windows Phone), propuestas más razonables que la del inquieto Mark.

Enfocando esta problemática en Argentina, aquí no se trata tanto de conectar más usuarios. De hecho, con 62 millones de líneas en servicio sobre una población de 40 millones quien hoy no usa un celular es por una cuestión actitudinal o por no tener edad suficiente. No obstante, desde la perspectiva del uso de smartphones queda un largo camino por recorrer. Partiendo de la base de que en el país hay 30 millones de usuarios reales (o sea, seres humanos) la penetración de smartphones es de aproximadamente un 46%. Por lo tanto, queda un 54% como mercado a conquistar por fabricantes y operadores. Esto surge del informe “Mercado celular argentino 2014” recientemente publicado por Carrier y Asoc.

Alcanzar al 54% restante no será tan fácil a pesar de las crecientes ventas de smartphones, ya que en el último año el 51% de éstas fueron al recambio de equipos de usuarios existentes frente a un 17% en el 2012. Evidencia una clara desaceleración en las altas de usuarios de smartphones. O visto de otra forma, la creciente relevancia de la renovación en las ventas totales.

Para este año, la relación entre altas genuinas y renovación será similar a las del 2013, ya que será el momento de actualización para aquellos que ingresaron masivamente a este segmento de mercado en el 2010, 2011 y, en alguna medida, 2012.

Así, se presentan dos segmentos de mercado claramente diferenciados. Por un lado, el de los nuevos usuarios, los próximos 10 millones, a los que habrá que atraer con equipos más accesibles y enfocados claramente en la comunicación/socialización. Por el otro, el de los renovadores, que contarán ahora con experiencia en el uso de smartphones y que por lo tanto tendrán una idea más definida de qué demandar al tiempo que considerarán un uso que va más allá de la comunicación/socialización. A éstos será ahora más difícil “enchufarles” cualquier equipo de cualquier marca, como sí sucedió (y bastante) en los años anteriores.

Marcados

La inestabilidad que produjo entre los fabricantes de terminales celulares la masificación de los smartphones sin duda será motivo de estudio entre los académicos del ámbito del management y los negocios. El cambio de paradigma introducido respecto de lo que es un celular, las decisiones tecnológicas que hubo que tomar en escenarios desconocidos y los desafíos introducidos para la logística y distribución alteraron de pies a cabeza la posición de cada uno de los fabricantes participantes en este mercado. Esto ocurrió a nivel global y se refleja, con las “localizaciones” del caso, en Argentina. Así surge del informe “Mercado celular argentino 2014” recientemente publicado por Carrier y Asoc.

El siguiente cuadro muestra la evolución de la participación de mercado en ventas de cada una de las principales marcas fabricantes de smartphones entre el 2008 y el 2013.

A simple vista, se observa la caída, para Nokia bien marcada y para Blackberry más moderada, de quienes hasta el 2011 eran los líderes claros del segmento. A partir de ese año, se hace evidente el avance de Samsung como una fuerza arrolladora, basándose en una amplia gama de productos para cubrir todos los subsegmentos, así como de una distribución y presencia en puntos de venta que le permitió capitalizar los faltantes de stock de sus rivales.

Insinuado en el 2012 y reafirmado en el 2013, Samsung se despegó claramente de sus rivales, siendo un solitario líder que arañó el 50% de todas las ventas de smartphones en el país en el último año. Y luego, apretados en participaciones que giran alrededor del 10%, se agrupan jugadores como LG, Blackberry, Motorola y Nokia, aunque con realidades distintas.

De estos cuatro, LG es el único que creció en 2013, habiendo renovado su línea de productos, muy interesantes en el caso de la gama alta. En el 2014 deberá confirmar esta tendencia ascendente.

Blackberry viene resistiendo notablemente a pesar de tener una oferta de productos tecnológicamente atrasada. Su nueva plataforma BB10 sólo llegó a través de un modelo, el Z10, cuyos costos no son competitivos. Así, un altísimo porcentaje de sus ventas en 2013 fueron de equipos con BB OS 7. En la medida en que Blackberry no pueda ofrecer equipos modernos de gama media y/o baja a un precio competitivo se le hará cada vez más difícil mantenerse dentro del segundo pelotón. Prometen adecuar su oferta durante este año.

La situación de Nokia en el gráfico es engañosa. Si bien registró una fortísima caída en 2011, su migración a Windows Phone insinúa resultados positivos, especialmente a partir del momento en que aumenta su oferta de equipos de gama media en esta plataforma. Con un Blackberry debilitado y un iOS inexistente, Nokia está llevando a Windows Phone a ser el segundo ecosistema en el mercado local.

Motorola es un caso distinto porque resultó claro que los objetivos de Google cuando la compró fueron específicos: hacerse de patentes, experimentar algunos conceptos para los celulares y ponerla en orden para luego venderla. Seguramente el escenario sea distinto cuando asuma el control Lenovo, pero mientras tanto tendrá en el Moto G un equipo atractivo y a precio competitivo para pelear el segmento medio.

La pregunta para el 2014 es si se confirmará la hegemonía de Samsung o si alguno de sus rivales podrá darle pelea. Por el momento, parece difícil.