'Carrier y Asociados'

Dispersos en las redes

Nadie duda de la trascendencia de las redes sociales en la actualidad, y en particular de Facebook, la más popular en términos de usuarios. Sin embargo, el surgimiento y adopción de otras alternativas sin dudas le ha restado tiempo de atención, con lo que Facebook fue perdiendo relevancia, particularmente entre los millennials argentinos. Esto surge del informe “Los millennials y sus consumos tecnológicos – 2016” realizado por Carrier y Asociados.

La de los millennials es sin duda una generación que creció con las redes sociales. Son proclives a experimentar con ellas y entre los más jóvenes es habitual que participen diariamente de varias. Claramente, el móvil (siempre a mano, personal y con cámara) es el principal dispositivo utilizado para accederlas.

A pesar de su alta adopción, Facebook es considerada como la red favorita únicamente por algunos millennials mayores, quienes la ven más completa que cualquier otra alternativa. Pero un grupo importante menciona haber bajado su frecuencia de publicación cuando no su frecuencia de uso, básicamente por el interés despertado por otras redes sociales. Esto se da con más fuerza entre los más jóvenes, atraídos por Instagram, Twitter y Snapchat, así como por los grupos de Whatsapp. Facebook es una plataforma utilizada para estar al tanto de lo que sucede, así como para pasar el rato. En otras palabras, se usa más para estar informado que para socializar interactuando con otros. En los últimos tiempos se convirtió en un verdadero portal de actualidad, accediendo desde allí a varios sitios de noticias [ver Las redes, los nuevos diarios].

Los grupos de Whatsapp, que funcionan como redes sociales, son muy populares. Permiten conformar distintos grupos asociados a diversos ámbitos (facultad, trabajo, fútbol, etc.) en un entorno donde la privacidad es más controlada. Para los millennials mayores, Whatsapp en modalidad de grupos es la red social favorita, con presencia continua y feedback casi instantáneo.

Instagram creció mucho en su popularidad en este segmento de usuarios, habiéndose vuelto de uso cotidiano. Se trata de una red enfocada al entretenimiento, más light que otras, y que se presta a la pasividad. Para varios de los más jóvenes es su red favorita por la preponderancia de la imagen.

Twitter es visto por esta generación como un gestor de noticias. Ideal para informarse al instante, es un agregador eficiente y sintético de actualización instantánea. Estas características hicieron de Twitter un éxito entre los más jóvenes, varios de los cuales la consideran su red favorita. No obstante, también es la red con más deserciones.

Finalmente, Snapchat es utilizada principalmente entre algunos de los más jóvenes, quienes circunscriben su uso a su grupo de amigos. Por su lado, los mayores la ven como una red para los más chicos, no para ellos.

En cuanto a los dispositivos utilizados para acceder a redes sociales, el smartphone es el más favorecido. Más allá de que algunas de éstas solo funcionan en celulares (o allí es donde tienen sus más amplias funcionalidades), se trata de un dispositivo que está siempre al alcance de la mano, con lo que la presencia en las redes es constante. Además, tiene la ventaja percibida de ser más rápido y expeditivo, al tiempo que permite estar en las redes en situaciones de movilidad. Sólo en el caso de Facebook hay una mayor tendencia a usarla desde la PC, aunque complementando su uso con el celular.

Las redes, los nuevos diarios

Como buena generación digital, el acceso a la información de actualidad por parte de los millennials se realiza mayormente a través de Internet. No obstante, al interior de esta generación se observa una tendencia a que los más jóvenes se informen por redes sociales, mientras que los mayores privilegian los sitios propios de los medios. Esto surge del informe “Los millennials y sus consumos tecnológicos – 2016” realizado por Carrier y Asociados.

Los sitios de los diarios online son más frecuentados por los millennials mayores, quienes destacan la ventaja del consumo bajo demanda. Los mismos son accedidos desde la PC (principalmente desde sus lugares de trabajo), haciéndolo desde el celular si están en movimiento.

La TV lineal sigue teniendo su atractivo, especialmente a la mañana, mientras arrancan su jornada. En este sentido, puede decirse que los noticieros matutinos de la TV son el equivalente de la radio en las generaciones precedentes como forma de arrancar el día informado. Se opta por la TV tradicional (de aire o paga) antes que el streaming porque ofrece una mayor comodidad. No obstante, la radio sigue manteniendo su lugar como medio de información, particularmente entre los millennials mayores, al ser ideal para el consumo en movimiento. Aquí juega también la inclusión de sintonizadores de radio FM de algunos celulares. Pero como el sintonizador de FM es una característica que tiende a desaparecer en varios modelos de smartphone, muchos usuarios están migrando hacia las apps, para placer de los operadores.

Por el lado de las redes sociales, Facebook sustituyó a otros medios como puerta de acceso a las noticias, vinculando a las mismas. Sin embargo, muchas veces los usuarios no van más allá de lo que ven en la página de esta red social. Twitter es más utilizada por los millennials más jóvenes, quienes siguen a diarios y sitios de noticias para informarse en vez de ir a los medios en la web. Twitter tiene la ventaja de que sus usuarios no deben buscar la información, sino que esta “aparece” en sus timelines (TL), lo que le da características de broadcasting, aunque seleccionando y combinando las fuentes.

La relación entre redes sociales (especialmente Facebook y Twitter) y medios tradicionales es de sentimientos encontrados. Es que, aunque los medios tengan presencia en estas redes, muchas veces alcanza con leer lo que allí aparece sin el paso posterior de cliquear para ampliar información. De esta forma, así como llegan a un público más amplio esto no se traduce necesariamente en un mayor tráfico hacia su sitio que pueda ser capitalizado por su negocio publicitario. De todos modos, siendo que se trata de una generación que se informa de modo online en gran medida, será el desafío de los medios lograr que las redes sociales sean canalizadoras de tráfico y no un freno al flujo de audiencias por ser “good enough”.

Smartphone mata PC

Reina indiscutida del acceso a Internet durante casi 20 años, la PC está cediendo su lugar central en la conectividad a manos del smartphone, particularmente entre los millennials argentinos (de entre 20 y 32 años). Esto surge del informe “Los millennials y sus consumos tecnológicos – 2016” realizado por Carrier y Asociados.

Sin dudas que el smartphone es EL dispositivo de los millennials. Está siempre a mano y siempre encendido. Es un todo en uno (mensajería, redes sociales, música, video, fotos, mapas, etc.) al tiempo que permite usos que la PC no puede ofrecer. Es además el principal dispositivo de acceso a redes sociales (que todos usan intensamente).

Para los millennials más jóvenes (de 20 a 25 años), el smartphone es el dispositivo favorito, tratándose de una sub generación que tuvo celular desde la más temprana adolescencia. Entre éstos, el smartphone desplazó a la PC como dispositivo elegido. Lo encuentran más fácil de usar, mientras que las PC no tienen apps ni sus tiendas. Para ellos, “todo” está en el celular. Se trata de una generación que en general hizo un uso menos intenso de la PC que los mayores (de 26 a 32 años). De hecho, en su mayoría usan el mail únicamente desde el celular, mientras que los mayores alternan su uso con la PC.

Es necesario tener en cuenta que, por un tema de etapa vital, el de los millennials es un segmento mayormente nómada, por lo tanto, la PC no se adapta a la perfección a su estilo de vida. Así, usan más el smartphone que otro dispositivo, independientemente de que lo prefieran o no. Por estos motivos, combinados con que el smartphone queda obsoleto más rápido y se desgasta más físicamente por el mayor uso, se trata del dispositivo que más se actualiza.

La PC es más valorada por los millennials mayores, evidenciando la brecha intrageneracional. Para éstos suele ser el dispositivo favorito, aunque no el más usado. Su mayor tamaño de pantalla es un atractivo fuerte que lo convierte en el dispositivo ideal para el consumo audiovisual, combinando calidad, tamaño de imagen y privacidad (en comparación con la TV). No obstante, al ser un equipo mayormente estático tiene menos desgaste físico, lo que combinado con que en los últimos años ha tenido mejoras leves, hace que su tasa de renovación haya bajado. Esto de alguna forma confirma la idea de que los mejores años de las PC quedaron atrás.

En resumen, para los millennials el smartphone se ha convertido en un dispositivo imprescindible, combinando el acceso a Internet con la ubicuidad. Esto hace que las PC, otrora centro del mundo conectado, aunque todavía presente, se devalúe. Sin dudas, una mala señal para sus fabricantes y desarrolladores.

A mover esos bancos

En un mundo que se desplaza aceleradamente hacia los servicios y contenidos móviles, los bancos están en el grupo que lidera esos cambios. En Argentina la cosa avanza bien, con 1 de cada 4 usuarios bancarizados que tienen un smartphone utilizando banca móvil. Esto surge del informe “Usuario de smartphones 2016” publicado por Carrier y Asociados.

El desarrollo de la banca móvil no convive con otros canales. La mayoría de los usuarios de smartphones opera con su banco vía PC, seguido por el cajero automático (clave para extraer o depositar fondos) y más atrás hay un virtual empate entre quienes van a la sucursal y quienes operan desde el celular. El uso de la banca móvil tiene más aceptación entre los millennials que los demás segmentos etarios.

A la hora de elegir el canal más habitual para operar, domina el acceso vía PC, el cual es mencionado por casi 2 de cada 3 usuarios. Atrás se ubica el cajero automático, utilizado por 1 de cada 2, que permite el input y output de dinero que luego será operado online. Por su parte, entre los usuarios de banca móvil, 1 de cada 4 afirma usarla habitualmente.

Como era previsible, las operaciones más frecuentes en banca móvil son aquellas relativas a las consultas de saldo, así como de últimos movimientos (por ejemplo, para ver si ese depósito ya se acreditó). Éstas son realizadas por el 88% de los usuarios. A continuación se ubican los pagos (sean de servicios públicos, expensas, cuotas de colegios, etc.), realizadas por el 53% de los usuarios. Más atrás aparece lo que es la obsesión del Banco Central, las transferencias entre cuentas, que alcanzan al 34%.

Applicados

Uno de los grandes cambios que introdujo el acceso a Internet desde el celular, más allá de la obviedad de la movilidad, fue el reemplazo del acceso a contenidos y servicios desde el navegador para hacerlo vía apps. Así, es alrededor de las apps que los usuarios pasan la mayor parte del tiempo en sus smartphones.

En el caso de Argentina, una aplicación clave es Whatsapp. A tal punto que inicialmente, muchos de los usuarios compraban su primer smartphone solicitando un “teléfono que tenga Whatsapp”. Por lo tanto, no sorprende que el uso de smartphone en el país sea sinónimo de Whatsapp, ya que esta app es utilizada por el 99% de los usuarios. Esto surge del informe “Usuario de smartphones 2016” publicado por Carrier y Asociados.

Un paso detrás en términos de popularidad sigue el mail (85%) y Facebook (84%), muy parejos en adopción, aunque con algunos matices entre sí.

El mail fue el primer servicio masificado con el uso de Internet y mantiene su vigencia. No sólo por ser una forma de comunicación universal, que no depende de utilizar una app determinada o participar de una red social o plataforma específica, sino también porque es una forma de identificación para sitios y distintos servicios en la red. Una suerte de ID en el mundo online. La resultante es que no hay diferencias generacionales significativas en su adopción. Sí hay diferencias en su intensidad de uso. Por otra parte, mientras que el uso del mail crece con el nivel socioeconómico, lo inverso ocurre con Facebook, más popular mientras éste desciende. Paralelamente, Facebook es más utilizado entre mujeres que hombres.

En el siguiente escalón en popularidad, se encuentran YouTube y las apps de Mapas/GPS, ambas con un 78% de adopción. El video se ha instalado decididamente en el celular, aunque la práctica de verlos en éste desciende fuertemente mientras sube la edad. Por su parte, las apps de Mapas/GPS son más populares en las grandes ciudades, donde los destinos y recorridos son más diversos.

Twitter e Instragam tienen niveles de penetración similares (39%) y la adopción de ambos crece en la medida en que desciende la edad del usuario. No obstante, Twitter tiene una adopción mayor entre hombres mientras que Instagram es más popular entre mujeres.

Como dato final, y casi de color, en el caso de las apps para buscar pareja, como Tinder y Happn, se observa una notable asimetría entre su uso entre hombres y mujeres, superando los primeros a las segundas en una relación de 5 a 1 aproximadamente. Lo mismo que sucedía con el sitio de citas Ashley Madison y que lo llevó a crear cuentas falsas.

Descargando la red

Hubo un tiempo, hace ya algunos años, en que los operadores móviles recelaban del uso de WiFi en los celulares, a punto tal de pedir a los fabricantes la provisión de terminales sin esta capacidad. Pero rápidamente se dieron cuenta no sólo de que ésta era una funcionalidad apreciada por sus clientes sino también que era una forma de aliviar la carga de sus redes, sobrepasadas por la creciente demanda de datos móviles.

Hoy el WiFi está tan incorporado al uso de los smartphones que ni siquiera el gran avance del 4G en el último año y las mejoras que introdujo en el uso de datos móviles impiden que la conexión vía WiFi sea casi un básico. De hecho, el 96% de los usuarios de smartphones se conectan por WiFi habitualmente. Esto surge del informe “Usuario de smartphones 2016” publicado por Carrier y Asociados.

Entre los motivos para usar WiFi las principales menciones se las llevan un mejor funcionamiento que la red celular (58%) así como la posibilidad de ahorrar en el uso de los datos móviles (50%). Este último motivo es más mencionado por los millennials, quienes generalmente hacen un consumo más intensivo de datos.

Casi todos los usuarios de smartphones se conectan, entre otros lugares, desde el hogar, con un 94% que tiene acceso a banda ancha fija desde allí. El 6% que se conecta a Internet desde el celular sin acceso fijo en el hogar equivale a aproximadamente 1,4 millones de personas. Estos últimos crecen mientras desciende el nivel socioeconómico, así como cuanto más joven es el usuario.

En la medida en que se consumen cada vez más datos y que, ahora, existen distintas formas de canalizar la voz vía WiFi, la disponibilidad de estas redes tendrá un rol cada vez más estratégico. No sólo para los operadores con red, sino también para los OMV, quienes podrán descargar tráfico en redes WiFi, reduciendo entonces la capacidad a comprar a los operadores de red.

Para los operadores, el WiFi pasó en unos años de enemigo a aliado.

Furor 4G

Desde su lanzamiento, hace poco más de un año y medio, la cantidad de líneas móviles con 4G ha tenido un rápido crecimiento. Hoy, de los 23 millones de smartphones, un 44% son 4G, lo que equivale a unos 10 millones de líneas. Esto surge del informe “Usuario de smartphones 2016” publicado por Carrier y Asociados.

La experiencia 4G se traduce, desde la perspectiva de sus usuarios, en un mejor funcionamiento de las apps así como en una mayor velocidad de navegación. Cada una de estas respuestas fue mencionada por casi 3 de cada 4 usuarios. Por otra parte, el mayor consumo de datos, mencionado por el 38% de los usuarios 4G, impactó más en millennials y prepagos.

Naturalmente, la penetración de 4G tiene mucho que ver con la fuerte renovación de terminales que se produjo en el último año, donde 2 de cada 3 equipos nuevos respondían a esta tecnología.

El furor por el 4G no parece que se vaya a detener en los próximos meses. Un 27% de los actuales usuarios de smartphones planea comprar un equipo 4G antes de fin de año. Entre las razones para hacerlo, la más mencionada es la mejora en el funcionamiento de las apps y la navegación (47%), aunque también es visto como algo natural por uno de cada tres usuarios que migrarán a 4G, ya que, afirman, todos los nuevos equipos son de esta tecnología.

Renovados

Tradicionalmente el mercado argentino se caracterizó por su avidez por mantener actualizados sus terminales móviles. Si bien tradicionalmente la renovación se producía en alrededor de 18 meses, este período se acortó en un par de meses en el último año. En esto influyó ciertamente el atractivo de contar con equipos 4G que permiten disfrutar mejor del uso de datos desde el móvil.

Considerando únicamente a los usuarios de smartphones, el 50% cambió su terminal en los últimos 12 meses. El dato surge del informe “Usuario de smartphones 2016” realizado por Carrier y Asociados y que se publicará en breve. Esta proporción está en línea con los aproximadamente 24 millones de smartphones en uso y los 12 millones vendidos durante 2015.

La renovación en el último año fue proporcionalmente mayor en el interior del país que en el AMBA, reflejando la llegada de las redes 4G que se dio con más intensidad a partir de la segunda mitad de 2015. De hecho, 2 de cada 3 terminales adquiridos durante los últimos 12 meses fueron equipos con tecnología 4G.

La tendencia a renovar se mantendrá en lo que queda del 2016, ya que 1 de cada 5 usuarios de smartphones planea cambiar su equipo en la segunda mitad de este año. Un período tradicionalmente fuerte que combina fechas de alto volumen de ventas como el Día de la Madre y Navidad. ¿Será el tan anunciado 2° semestre?

Un recuerdo ya pronto serás

Antes de la privatización de Entel (Empresa Nacional de Telecomunicaciones) en los años 90s, las líneas telefónicas fijas eran un bien escaso. A tal punto que todos los que vivieron esos tiempos recuerdan cuánto sumaba al valor de un inmueble si éste disponía de una línea. La cosa cambió después, y prácticamente todo aquel que quiso una línea fija la obtuvo (especialmente en zonas urbanas). Hoy la situación es radicalmente distinta. El teléfono fijo tiende a ser usado cada vez menos, por lo que una línea fija puede llegar hasta ser un estorbo en una propiedad para alquilar, ya que habrá que pagar el abono de un servicio que quizás no se use.

En esta tendencia se observa claramente una diferencia en el uso del teléfono en función de la variable generacional. Los hogares conectados a Internet, aquellos denominados “hogares jóvenes”, compuestos únicamente por millennials (entre 18 y 32 años) son claramente los menos propensos a usar el teléfono fijo. De hecho, un 57% de estos hogares afirman prácticamente no utilizar el fijo. En contraste, en los demás tipos de hogar el no uso del teléfono fijo oscila entre el 19% y 26%. Esto surge del informe “Acceso a Internet y tecnología residencial”, realizado por Carrier y Asociados.

Una situación que se repite actualmente, cuando los millennials dejan de vivir con sus mayores para mudarse solos, en pareja o con amigos, es que tienden a prescindir del teléfono fijo y concentrar sus comunicaciones en un acceso de banda ancha fijo y el celular (seguramente un smartphone).

Sin embargo, esto no significa que las líneas de cobre vayan a desaparecer en lo inmediato. Por lo pronto son la infraestructura para llevar banda ancha al hogar a través de la tecnología ADSL. Y en este terreno compiten con el cablemódem, ya que entre los más jóvenes tampoco es muy atractivo el servicio de TV por cable. Así, redes de telefonía o de TV se convierten en infraestructura de banda ancha. Dependerá entonces de cómo se desagreguen los servicios o como se los empaquete para que el producto final se adapte a estas nuevas demandas, tanto en términos de calidad de servicio como de costos.

Una muestra más de que nombres como “telefónica” o “cablera” pasarán a ser cosas del pasado. Serán cada vez más simples proveedores de banda ancha que ofrecerán servicios adicionales y opcionales sobre la red.

Hogares hiperconectados

Los tiempos del hogar donde había una única PC que se conectaba a Internet, con sus integrantes rotando por turnos para usarla han quedado definitivamente atrás. Desde la popularización de las redes hogareñas de la mano del WiFi, no sólo se multiplicó la cantidad de PC en el hogar, sino que silenciosamente, pero sin pausa, fueron conectándose otro tipo de dispositivos bajo el mismo techo. Tal es así que hoy en Argentina el promedio de dispositivos conectables en el hogar con acceso a la red es de 5,8. Esto surge del informe “Acceso a Internet y tecnología en el hogar”, realizado por Carrier y Asociados.

Por capacidad adquisitiva, no sorprende que haya una correlación entre la cantidad de dispositivos conectables y el nivel socioeconómico, alcanzando los 6,3 en promedio en los hogares ABC1. A su vez, cada integrante del hogar cuenta con 2 dispositivos promedio para conectarse desde el hogar, típicamente la PC y el celular.

Si bien un 99% de los hogares relevados cuenta con al menos una PC, se produce un empate técnico con el 98% donde hay al menos un smartphone. Estos últimos crecieron 10 puntos en el último año. La paridad se ve también en la cantidad de dispositivos promedio por hogar, con 2,2 PC frente a 2,0 smartphones.

En cuanto a las PC, la penetración de aquellas de escritorio se mantiene estable en 76%, mientras que las portátiles crecen hasta alcanzar una presencia en el 83% de los hogares conectados. A su vez, existe un promedio de 1,3 portátiles frente 0,9 de escritorio. En el caso de las portátiles, las ventajas en términos de espacio requerido (especialmente cuando se multiplica la cantidad de PC en el hogar) y movilidad son claves para convertir a este formato en el dominante.

A ellos se suma el Smart TV, cuya presencia como dispositivo conectable en el hogar se duplicó en el último año y llegó al 46% de los hogares conectados. El dato no sorprende habida cuenta de que sólo en el 2015 se vendieron 1,5 millón de Smart TV en Argentina. Adicionalmente, la TV tiene un mayor porcentaje de uso (72%) si se combina con otros dispositivos conectables (PC, consolas, receptores multimedia) que usan a ésta como monitor, específicamente para el consumo de contenidos audiovisuales.

Por el contrario, el avance de las tablets fue muy tenue, evidenciando la menor relevancia de éstas, sustituidas en muchos casos por celulares con pantallas de mayor tamaño. Es por esto que las tablets son más habituales en hogares con menores, donde son utilizadas mayormente hasta que éstos tienen su primer smartphone.

La proliferación de dispositivos conectables de diverso tipo en el hogar combinado con el creciente consumo de video online en varios de éstos apuntala la tendencia a una mayor demanda por ancho de banda en las conexiones. Una demanda que da la impresión de ir más rápido que la oferta en varios puntos del país.