'Carrier y Asociados'

WiFi al auxilio

Nacido para conectar computadoras, el WiFi se popularizó por permitir la conexión de todos los nuevos dispositivos que se sumaron posteriormente, como celulares, tablets, media players, cámaras y otros. Y así como en su primera etapa fue clave para permitir la conectividad a pequeños dispositivos, en esta segunda se convierte en un componente ineludible de las redes celulares actuales y futuras. Por eso es importante destacar que un 73% los celulares que se vendieron en 2013 en Argentina contaban con WiFi. Esto surge del informe “Mercado celular argentino 2014” publicado por Carrier y Asoc.

En este avance de la tecnología WiFi influyó mucho su inclusión en todos los smartphones vendidos. La popularidad creciente de éstos se hace sentir. También hizo su aporte el 58% de los socialphones vendidos que contaron con esta capacidad.

La difusión de la tecnología WiFi, tanto en dispositivos como en redes, cumple y cumplirá un rol relevante en el ecosistema móvil, aportando conectividad y capacidad que complemente o sustituya a la red celular. Es importante destacar que la demanda por capacidad adicional en dispositivos móviles crece exponencialmente aún en mercados que cuentan con amplia cantidad de espectro para redes celulares. En el caso argentino, donde la infraestructura se encuentra más presionada, la relevancia de contar con WiFi en el celular es mayor. Aporta conectividad complementaria, ofreciendo mayor capacidad como un costo cercano a cero sin límite de tráfico de datos.

Para poder capitalizar esta tecnología tan difundida en hogares, organizaciones y lugares públicos es necesario obviamente que el terminal, el teléfono, cuente con esta capacidad. A pesar de la mayor participación en ventas, aún queda camino por recorrer entre los celulares argentinos. Es que todavía un 40% del parque en uso no tiene capacidad de conectarse a redes WiFi. A este ritmo, recién 2017 no quedaría ningún celular sin WiFi en uso.

3G para todos

Con un fuerte impulso de ventas en el último año, donde alcanzó una participación del 73% de los terminales vendidos en el país, el 2013 pasará a la historia de las telecomunicaciones argentinas como el punto en el cual la tecnología 3G fue la dominante, tanto en ventas como en parque instalado. Necesitó 7 años desde su lanzamiento local para lograrlo, según surge del informe “Mercado celular argentino 2014” recientemente publicado por Carrier y Asoc.

El ascenso de 3G como tecnología mayoritaria se logró no sólo gracias al aporte de los smartphones que también fueron mayoría de ventas en 2013 con el 56% (todos 3 o 4G), sino también por el de los socialphones (equipos más básicos que permiten acceso únicamente a algunas aplicaciones de datos, principalmente de socialización), de los cuales el 62% cuentan con conectividad 3G.

El crecimiento de las ventas de equipos 3G en el 2013 fue tan marcado que llevó a que su base instalada también superara la mitad del parque de equipos en uso, alcanzando 52% de participación.

En momentos en que Argentina se encuentra demorada en la asignación de porciones de espectro adicionales que permiten desplegar nuevas tecnologías, el paso de 2 a 3G es algo positivo. Esta última es más eficiente en el manejo del espectro lo que ayuda a descomprimir parcialmente el exceso de demanda por capacidad que sufren las redes locales actuales.

Es interesante notar que a pesar de no disponer todavía, y por un tiempo aún indeterminado, redes 4G (o LTE para evitar confusiones) sí se venden equipos con esta tecnología, representando ya a algo menos del 1% del parque. Por supuesto que si, como en el caso de nuestros países vecinos (Uruguay, Brasil, Bolivia, Paraguay o Chile), ya dispusiéramos de redes 4G, la participación de equipos con esta tecnología sería mayor. Esto es así porque algunos fabricantes de smartphones la incluyen en sus diseños originales y en ciertos casos no se justifica hacer una versión local con sólo 3G. Así, algunos equipos de alta gama tienen chips 4G (como el Samsung S5). Sin embargo, otros modelos diseñados originalmente con 4G son producidos localmente en versiones “rebajadas” a 3G para evitar el costo adicional que significa incluir capacidades que no serán utilizadas, salvo por aquellos que viajan al exterior.

Esto permitiría no sólo a los usuarios de equipos que hoy son de gama alta y media disfrutar de mejores prestaciones, sino que también descomprimiría a las redes actuales, lo que aportaría una mejora a su desempeño. Sin embargo, respecto a la posibilidad de comenzar a desplegar tecnologías 4G, desde las autoridades no hay más que silencio de radio. Irónicamente.

Mercados paralelos

En el último Congreso Mundial de Móviles (o MWC) realizado en Barcelona, uno de los temas emergentes fue la conexión del próximo millardo de usuarios. Esto hoy significa no sólo proveerles servicios de voz y SMS sino también de datos. En línea con este objetivo, Mark Zuckerberg se tiró un piletazo pidiendo a los operadores que ofrecieran el acceso a Facebook sin cargo como un anzuelo para que los usuarios se entusiasmen y luego paguen por conexiones móviles de datos para acceder a otros servicios y contenidos. Algo a lo que los operadores le contestaron con un equivalente a “seguí participando”. En línea con esto también hubo lanzamientos orientados a bajar el costo de los terminales, como aquellos con Firefox o el Nokia X (con Android y no Windows Phone), propuestas más razonables que la del inquieto Mark.

Enfocando esta problemática en Argentina, aquí no se trata tanto de conectar más usuarios. De hecho, con 62 millones de líneas en servicio sobre una población de 40 millones quien hoy no usa un celular es por una cuestión actitudinal o por no tener edad suficiente. No obstante, desde la perspectiva del uso de smartphones queda un largo camino por recorrer. Partiendo de la base de que en el país hay 30 millones de usuarios reales (o sea, seres humanos) la penetración de smartphones es de aproximadamente un 46%. Por lo tanto, queda un 54% como mercado a conquistar por fabricantes y operadores. Esto surge del informe “Mercado celular argentino 2014” recientemente publicado por Carrier y Asoc.

Alcanzar al 54% restante no será tan fácil a pesar de las crecientes ventas de smartphones, ya que en el último año el 51% de éstas fueron al recambio de equipos de usuarios existentes frente a un 17% en el 2012. Evidencia una clara desaceleración en las altas de usuarios de smartphones. O visto de otra forma, la creciente relevancia de la renovación en las ventas totales.

Para este año, la relación entre altas genuinas y renovación será similar a las del 2013, ya que será el momento de actualización para aquellos que ingresaron masivamente a este segmento de mercado en el 2010, 2011 y, en alguna medida, 2012.

Así, se presentan dos segmentos de mercado claramente diferenciados. Por un lado, el de los nuevos usuarios, los próximos 10 millones, a los que habrá que atraer con equipos más accesibles y enfocados claramente en la comunicación/socialización. Por el otro, el de los renovadores, que contarán ahora con experiencia en el uso de smartphones y que por lo tanto tendrán una idea más definida de qué demandar al tiempo que considerarán un uso que va más allá de la comunicación/socialización. A éstos será ahora más difícil “enchufarles” cualquier equipo de cualquier marca, como sí sucedió (y bastante) en los años anteriores.

Marcados

La inestabilidad que produjo entre los fabricantes de terminales celulares la masificación de los smartphones sin duda será motivo de estudio entre los académicos del ámbito del management y los negocios. El cambio de paradigma introducido respecto de lo que es un celular, las decisiones tecnológicas que hubo que tomar en escenarios desconocidos y los desafíos introducidos para la logística y distribución alteraron de pies a cabeza la posición de cada uno de los fabricantes participantes en este mercado. Esto ocurrió a nivel global y se refleja, con las “localizaciones” del caso, en Argentina. Así surge del informe “Mercado celular argentino 2014” recientemente publicado por Carrier y Asoc.

El siguiente cuadro muestra la evolución de la participación de mercado en ventas de cada una de las principales marcas fabricantes de smartphones entre el 2008 y el 2013.

A simple vista, se observa la caída, para Nokia bien marcada y para Blackberry más moderada, de quienes hasta el 2011 eran los líderes claros del segmento. A partir de ese año, se hace evidente el avance de Samsung como una fuerza arrolladora, basándose en una amplia gama de productos para cubrir todos los subsegmentos, así como de una distribución y presencia en puntos de venta que le permitió capitalizar los faltantes de stock de sus rivales.

Insinuado en el 2012 y reafirmado en el 2013, Samsung se despegó claramente de sus rivales, siendo un solitario líder que arañó el 50% de todas las ventas de smartphones en el país en el último año. Y luego, apretados en participaciones que giran alrededor del 10%, se agrupan jugadores como LG, Blackberry, Motorola y Nokia, aunque con realidades distintas.

De estos cuatro, LG es el único que creció en 2013, habiendo renovado su línea de productos, muy interesantes en el caso de la gama alta. En el 2014 deberá confirmar esta tendencia ascendente.

Blackberry viene resistiendo notablemente a pesar de tener una oferta de productos tecnológicamente atrasada. Su nueva plataforma BB10 sólo llegó a través de un modelo, el Z10, cuyos costos no son competitivos. Así, un altísimo porcentaje de sus ventas en 2013 fueron de equipos con BB OS 7. En la medida en que Blackberry no pueda ofrecer equipos modernos de gama media y/o baja a un precio competitivo se le hará cada vez más difícil mantenerse dentro del segundo pelotón. Prometen adecuar su oferta durante este año.

La situación de Nokia en el gráfico es engañosa. Si bien registró una fortísima caída en 2011, su migración a Windows Phone insinúa resultados positivos, especialmente a partir del momento en que aumenta su oferta de equipos de gama media en esta plataforma. Con un Blackberry debilitado y un iOS inexistente, Nokia está llevando a Windows Phone a ser el segundo ecosistema en el mercado local.

Motorola es un caso distinto porque resultó claro que los objetivos de Google cuando la compró fueron específicos: hacerse de patentes, experimentar algunos conceptos para los celulares y ponerla en orden para luego venderla. Seguramente el escenario sea distinto cuando asuma el control Lenovo, pero mientras tanto tendrá en el Moto G un equipo atractivo y a precio competitivo para pelear el segmento medio.

La pregunta para el 2014 es si se confirmará la hegemonía de Samsung o si alguno de sus rivales podrá darle pelea. Por el momento, parece difícil.

Remixados

Los smartphones, aquellos dispositivos móviles que originalmente parecían destinados a unos pocos son ya sin dudas un fenómeno masivo. Tal es así que el año pasado, en Argentina los smartphones representaron más de la mitad del total de ventas anuales de teléfonos celulares, alcanzando una participación del 56%. Esto surge del informe “Mercado celular argentino 2014” recientemente anunciado por Carrier y Asoc.

Si bien era previsible que esto ocurriera, no deja de ser un hito que el 2013 resultara ser el año en que los smartphones lograron la mayoría absoluta en el mercado de terminales móviles. Este avance se dio no sólo sobre los básicos sino también sobre los socialphones. Para aclarar, las categorías en las cuales se divide el mercado de teléfonos móviles son las siguientes:

Smartphones: utilizan sistemas operativos sofisticados tales como Android, Blackberry (en todas sus versiones), Windows Phone, iOS. Además, cuentan con aplicaciones nativas, lo que les permite una mejor integración tanto con el dispositivo como entre apps.

Socialphones: equipos con teclado QWERTY o interfaces táctiles que utilizan sistemas operativos más simples y propietarios aunque permiten el uso básico de aplicaciones tales como mail, mensajería instantánea (Whatsapp) y/o redes sociales (Facebook, Twitter).

Básicos: orientados a las comunicaciones tanto de voz como de SMS, que pueden incluir cámaras de baja resolución y/o capacidad precaria de reproducción de archivos de audio. No cuentan con aplicaciones comunicación/socialización más allá de la voz y el SMS.

En el gráfico puede observarse claramente cómo se alteró el mix de categorías de terminales en el lapso de tan sólo 3 años. Los básicos pasaron de dominar ampliamente a ser la categoría menos popular y en franca retirada, a punto tal de ser abandonada por algunos fabricantes. Por su parte, también resulta evidente que la vigencia de los socialphones se presenta como absolutamente transitoria, siendo impactada por el lanzamiento de más y más smartphones de nivel de entrada que los descolocan en precio y prestaciones.

No obstante, habida cuenta de que tanto smartphones como socialphones tienen apps que usan datos, se llega a que el 84% de los equipos vendidos en 2013 tenían capacidad de conexión a Internet, mientras que en el 2010 apenas superaban 1/4 del total. Todo un indicador de la velocidad del cambio que pone de manifiesto el nuevo rol del celular no sólo ya como herramienta de comunicación sino como parte cada vez más integrada de la vida digital.

Segmentación de apps

Herederos directos de los teléfonos celulares, los smartphones tienen su esencia en la comunicación más allá de la amplia variedad de apps que pueden correr. Sea a través del mail en sus comienzos o la mensajería instantánea y redes sociales en la actualidad, todas estas apps cumplen con el rol básico de permitir la comunicación entre personas. No obstante, la adopción de cada una de éstas muestra diferencias en función de variables como la edad o el nivel socioeconómico (NSE), demostrando que su atractivo varía según los segmentos. Esto surge del informe “Usuarios de datos móviles -2013” publicado por Carrier y Asociados.

A nivel general Facebook y las apps de mensajería instantánea (con Whatsapp claramente a la cabeza) registran un empate técnico, con una penetración del orden del 80% sobre los usuarios de celulares que utilizan datos. Pero a la hora de aplicar segmentaciones, surgen diferencias.

El uso de Facebook desde el móvil sube en la medida en que decrece el NSE. En esto influye que al ser un servicio que está disponible tanto desde celulares como desde PC, permite la interacción con aquellos que aún no disponen de un móvil apto. La inversa se da con la mensajería instantánea, donde al estar dominada por Whatsapp, hace de éste un servicio esencialmente móvil, lo que deja fuera de la red a aquellos sin celulares aptos. Más marcada es la tendencia creciente a utilizar el mail desde el celular en la medida en que sube el NSE. Pero esta relación es propia del servicio, por lo que se da independientemente de si su acceso es móvil o fijo.

En el caso de la segmentación por edad, las variaciones son mucho más marcadas, evidenciando que, para el uso de tecnología, el factor generacional explica mucho más las diferencias que el nivel socioeconómico.

El uso tanto de Facebook como de mensajero instantáneo decrece en la medida en que sube la edad de los usuarios. Esto es natural habida cuenta de las características de la penetración de ambos servicios en general, no sólo desde el móvil. El caso del mail es distinto. Su uso desde el celular es bastante bajo entre los adolescentes (39%). Estos tienen direcciones de mail pero son usadas mayormente como identificación para abrir cuentas en servicios como Facebook pero es poco usado como herramienta de comunicación. Su uso crece notablemente en la juventud, donde se hace una aplicación de uso más habitual en ambientes de trabajo así como universitarios. Llega a sus niveles más altos (87%) en los segmentos de mayor edad, más “conservadores” a la hora de elegir un medio para comunicarse.

Tener en cuenta estas diferencias es relevante a la hora de decidir qué medio utilizar para comunicarse en función del interlocutor. Evidentemente, no son todos iguales.

Socialización y algo más

El furor por las apps, que impulsan no sólo a la contratación de paquetes de datos sino también a la renovación de terminales, genera nuevas posibilidades. No obstante, los usos más difundidos siguen siendo aquellos vinculados a la socialización. Tanto Facebook como la mensajería instantánea (liderada claramente por Whatsapp) son las aplicaciones más utilizadas por aquellas personas que usan datos desde el celular, con un 81 y un 80% respectivamente. Esto surge del informe “Usuarios de datos móviles -2013” publicado por Carrier y Asociados.

El mayor crecimiento se registró por el lado de la mensajería instantánea, que pasó en un año del 54% al actual 80%. Por su parte, Facebook registró niveles de penetración similares a los del año anterior. Esta asimetría en el crecimiento de ambos servicios tiene que ver con que siendo Whatsapp el mensajero más utilizado, su uso está vinculado a la adopción tanto de smartphones como algunos socialphones, tendencia que se aceleró notablemente en el último año, donde ambas categorías representaron conjuntamente el 84% de los celulares vendidos. En cambio, al ser Facebook una aplicación que interactúa también con las PC (donde se disparó su popularidad), su adopción desde el celular genera un nuevo canal aunque no nuevos usuarios.

Pero no sólo de socialización vive el hombre. Se observa una interesante adopción del uso de aplicaciones de mapas/GPS que crecieron de un 35 a un 51% en un año. Su adopción se va dando con el tiempo, en la medida en que los usuarios se van familiarizando con el smartphone y con un poco más de experiencia perciben múltiples beneficios en su uso. Las aplicaciones de localización se usan tanto como GPS así como para mapas. Este último uso hace que reemplace a la famosa “guía-T”, especialmente entre los más jóvenes. No obstante, no hay interés por la combinación de localización con redes sociales, ya que se considera que vulnera la privacidad y la seguridad.

Otro dato que resulta notable es el consumo de video vía streaming (50%), lo cual indica también un uso intensivo de WiFi, ya que las condiciones actuales de las redes móviles raramente permiten hacerlo de manera fluida.

Por otra parte, es interesante observar cómo 1 de cada 5 usuarios de datos móviles utiliza aplicaciones de VoIP (Skype, Viber, BBM, etc.). Una forma de hablar gratis desde el celular (vía WiFi) y sin importar la distancia.

Resumiendo, en la medida en que los smartphones se difunden, los usuarios ganan experiencia en su uso y proliferan redes WiFi tanto públicas como privadas que permiten una mejor experiencia en aplicaciones que hacen un uso intensivo de datos, éstas amplían su espectro. No obstante, el objetivo principal de su uso sigue siendo el de siempre: la comunicación.

Applicados

Si hay algo que ha impactado no sólo en el desarrollo de los smartphones sino también de las tablets y que a su vez repercutió (negativamente) en el mercado de las PC, es el concepto de app. Esto se debe a que las apps simplificaron el uso de los dispositivos digitales, permitiendo realizar fácilmente acciones puntuales (usar Facebook, localizarse en un mapa, leer el diario, ver el clima, etc.). Algo que no parece tan evidente pero que lo es cuando se compara con lo que implica hacerlo desde una PC (vale aclarar que no mucha gente usa los favoritos del navegador). Esto surge del informe “Usuarios de datos móviles -2013” recientemente publicado por Carrier y Asociados.

Claro que sentirse cómodo con las apps no es algo que se dé inmediatamente. Su intensidad (y variedad) de uso crece con el tiempo, en la medida en que el usuario va ganando experiencia. Esto pasa en prácticamente todos los segmentos de usuarios, a excepción de aquellos cuyo uso se limita a la comunicación (mensajero, redes sociales y mail) y que está compuesto mayormente por usuarios más adultos. En este sentido, es de destacar el rol de Whatsapp en materia de educación al usuario. Siendo que se trata de la app más popular en Argentina pero que generalmente no viene preinstalada, los usuarios suelen hacer su primera experiencia en el mundo de las tiendas de aplicaciones y la instalación de éstas con este mensajero instantáneo.

En cuanto al pago por apps, siempre se busca primero una alternativa que sea gratis. Independientemente de esto, son muy pocas las apps por las cuales los usuarios están dispuestos a pagar. Sólo Whatsapp incentiva al pago, lo cual es razonable habida cuenta del ahorro que implica no enviar SMS. A esta poca predisposición se suma que muchas veces el único camino para pagar una app es el uso de la tarjeta de crédito, lo que constituye un freno para lo no bancarazidos y los menores.

Madurez móvil

La combinación de sus capacidades técnicas con el hecho de estar siempre a mano hacen del celular un candidato firme a sustituir, total o parcialmente, el uso de otras alternativas de pago, sean éstas tarjetas prepagas (SUBE, Monedero, etc.), tarjetas de crédito o débito o el siempre vigente efectivo. Pero además, por sus capacidades de conexión, procesamiento y localización se presenta como un aliado de la banca y el marketing. Esto surge del informe “Usuarios de datos móviles -2013” recientemente publicado por Carrier y Asociados.

El interés y la percepción de sus beneficios varían según el uso que se le quiera asignar al celular como dispositivo interviniente en distintos tipos de transacciones:

Monedero: Se observa una creciente permeabilidad en cuanto al uso del móvil para pagos de poco monto, que exigen disponer de cambio o de alguna tarjeta prepaga (caso transporte). Al ser un básico al salir del hogar y estar siempre a mano se evitan los olvidos (cosa bastante frecuente con algunas tarjetas prepagas de transporte y otros usos). Los usuarios más jóvenes son quienes más valoran el concepto de todo en uno. No obstante, se percibe cierto temor a exhibir el equipo en determinados lugares públicos por temor a los robos. En cuanto al manejo del saldo, mayormente se prefiere que sea independiente del de las comunicaciones.

Tarjeta de crédito/débito: En los casos de las tarjetas bancarias, el beneficio de su sustitución no es percibido por los usuarios. No viene a satisfacer una necesidad muy concreta. A esto se suman los temores por la seguridad tanto física como online (hackers). Las tarjetas bancarias no se ven amenazadas por el momento.

Banca móvil: Hasta ahora es una herramienta más para realizar consultas que operaciones, con usos puntuales más que habituales. Es claramente un sustituto de la PC cuando no hay una de éstas a mano. Resulta interesante destacar que los más jóvenes no ven al móvil como otro canal. No establecen diferencias entre PC y móvil. Un beneficio adicional de la banca móvil es que se lo percibe como más seguro y privado en ambientes compartidos (como el trabajo, bares, etc.). En definitiva, actúa más como un complemento del Internet banking que un sustituto.

Comercio móvil: El celular tiene alguna intervención en el proceso de compra. Es poco frecuente que se lo utilice para buscar información o comparar precios. Pero sí hay un uso bastante más difundido que es el de tomar fotos de productos o descripciones de éstos para consultar, debatir o registrarlo. En cuanto a la permeabilidad de las promociones localizadas, se aceptan más si son bajo la modalidad pull. Hay mucha sensibilidad en relación al bombardeo publicitario actual, especialmente vía SMS, lo que produce mucha aprensión a propuestas del tipo push.

Del informe surge que el usuario argentino está madurando rápidamente en lo que hace a la adopción del celular como dispositivo que medie en distinto tipo de transacciones. Una madurez que la oferta aún no ha alcanzado.

El gran impulsor

A pesar de que los smartphones actuales son verdaderas computadoras de bolsillo que pueden desde comunicarnos hasta permitirnos ver un video, pasando por localizarnos en un mapa en cualquier lugar del mundo, la aplicación que más impulsa su adopción en Argentina es el mensajero instantáneo Whatsapp. Se trata de una app que es común a casi todo usuario de datos desde el celular, por lo que, beneficiada por los efectos de red, se convierte en una de las principales motivaciones para que los usuarios de equipos básicos decidan migrar a un smartphone o socialphone. Esto surge del informe “Usuarios de datos móviles -2013” recientemente publicado por Carrier y Asociados.

Además del hecho de evitar quedar fuera de lo que ocurre entre los círculos sociales, el atractivo también responde a una racional económica. Al ser mucho más barato que usar SMS (inclusive, siendo percibido como gratis), la mensajería instantánea posicionó al smartphone/socialphone como un celular más económico, no en su costo de adquisición pero sí en su uso.

En realidad, Whatsapp es vista como un SMS potenciado y más económico, y termina en muchos casos siendo utilizada como una red social. Al no tarifarse por mensaje, su consumo es más relajado, lo que sumado al no límite de caracteres por mensaje, le da una mayor fluidez a la conversación, por lo que tiene una dinámica más cercana al chat. Esto resulta en que se comparta mucho más que vía SMS, donde lo que se comunica tiene que ser más relevante. De este modo, la combinación del armado de grupos con la posibilidad de compartir fotos, audio y video convierten a este mensajero en una red social que a la vez es mucho más privada que otras como Facebook y Twitter. Pero cumple una función similar dado que marca la pertenencia al grupo a través del contacto continuo, dando la ilusión de no perderse de nada. A través de Whatsapp comparten mensajes, fotos, videos cortos en un estilo muy similar al que realizan con FB desde la PC.

Por otro lado, Whatsapp cumple un rol importante en el aprendizaje de uso de smartphones. Así como en su momento los SMS pusieron al tanto a los usuarios de celular que su equipo tenía un menú y que realizaba otras funciones más allá de la voz, ahora Whatsapp introduce al usuario tanto a la comprensión tangible de lo que es una aplicación como en el aprendizaje del proceso de descarga. Luego aprende que, al esconder gran parte de la complejidad, las aplicaciones facilitan el uso del celular otorgando un acceso directo a la acción que desean realizar. Los smartphones y Whatsapp en particular, son los que han familiarizado a los usuarios menos permeables al cambio con el concepto de app.

Si bien los fabricantes de equipos deberían agradecerle a Whatsapp por impulsar sus ventas, en el caso de los operadores, la situación es mixta. Es cierto que el uso de este mensajero incentiva el consumo de paquetes de datos. Pero también es importante la sustitución que se da a nivel SMS. Y más allá de que el gasto en sí puede ser similar a fin de cuentas, muy probablemente la rentabilidad del SMS sea superior a la de los servicios de datos. Pero como dice la teoría económica: cuando hay una renta extraordinaria (SMS), se da un escenario que motiva el ingreso de competidores. Es lo que terminó sucediendo.