'Carrier y Asociados'

Atrapados en las redes

Aunque Facebook mantiene su enorme popularidad en términos de usuarios, a esta red social le han surgido varias competidoras, cada una con características propias. El resultado es que el usuario de Internet argentino participa cada vez de más redes sociales. Esto surge del informe “Usuario online 2016”, publicado por Carrier y Asociados.

La popularización de otras redes sociales hizo que el usuario participe en promedio en 3,9 de éstas. Este valor es más alto en el segmento ABC1 y entre los millennials (aquellos nacidos entre los años 1984 y 2000). Conviene aclarar que Whatsapp también es considerada una red social cuando se la utiliza con la funcionalidad de grupos, algo que hace el 70% de sus usuarios.

Facebook aparece como la red social más popular, con un 97% de los entrevistados manifestando contar con una cuenta en ésta. Con una penetración tan alta, no se observan variaciones significativas en la adopción de Facebook en función de las distintas variables utilizadas. No obstante, apenas la mitad de los usuarios se define como “bastante activo” en esta red, mientras que un 13% tiene escasa o nula actividad. La actividad crece mientras baja el nivel socioeconómico y se da más entre los usuarios adultos y las mujeres.

En este nuevo escenario, e impulsada claramente por la masificación del smartphone, Whatsapp resulta atractiva al combinar la omnipresencia que le da su popularidad, la ubicuidad de la movilidad y la privacidad y restricción de lo que se comparte.

Así, no sorprende que Whatsapp sea elegida como la red favorita por el 47% de los usuarios, superando a Facebook, ubicada en segundo lugar con un 39%. Esta predilección es más marcada entre millennials, mientras que los segmentos adultos y seniors se inclinan más por Facebook. De todos modos, siendo que ambos productos pertenecen a la misma empresa, todo queda en familia.

En cuanto a otras redes sociales, Google+ sorprende inicialmente por su popularidad (un 62% tiene un usuario en la misma), pero muestra otra faceta al ser elegida como la red favorita por sólo el 4% de los entrevistados. Esto evidencia el “efecto Android”, que lleva a muchos usuarios a darse de alta en esta red, aunque luego no la utilicen.

Tanto quienes eligen a Whatsapp como Facebook privilegian la capacidad de mantenerse en contacto con amigos y relaciones. Sin embargo, Facebook tiene la ventaja de ser además una fuente de noticias, así como una plataforma valorada para la publicación de contenido propio. Adicionalmente, se diferencia de Whatsapp como un ámbito propicio para conocer gente nueva, así como para establecer contacto con marcas/empresas.

Por otra parte, si bien Twitter tiene muchos usuarios (46%), apenas 1 de cada 4 genera contenidos. Más de la mitad de los usuarios de Twitter son consumidores pasivos de lo que se publica en esta red. Por lo tanto, hay que entender a Twitter como una red de información más que de socialización. El uso de Twitter es superior a la media entre los millennials (52%) y entre los hombres (53%).

Conflicto generacional

Desde aquí se insiste desde hace años en la distorsión causada por la contabilización de líneas en servicio que no son utilizadas [ver “Contando líneas”]. Esta diferencia no sólo impacta en el ARPU o ingreso promedio por línea, así como en la relación entre líneas prepagas y pospagas (o con abono). También esta forma de contabilizar las líneas afecta a la hora de determinar cuál es la generación móvil dominante en materia de celulares. Por eso es habitual ver cifras, sobre todo provenientes del exterior, que identifican al mercado argentino como uno aún dominado por la tecnología 2G, cuando en realidad se trata de un mercado mayoritariamente 3G. Esto surge del informe “Mercado celular argentino 2016”, publicado por Carrier y Asociados.

Combinando las cifras de líneas en uso (38 millones de los cuales 36,2 millones corresponden a teléfonos celulares) con las ventas de equipos de los últimos años, se llega a que el mercado local está compuesto por un 65% de equipos 3G. Aquellos 4G representan el 17% y los 2G el 19%.

Visto así, se llega a que alrededor de 6,5 millones de líneas en uso está asociadas a un teléfono 2G. Este dato es relevante ya que, cuando se habla del demorado Plan Canje, se menciona el reemplazo de equipos 2G. Pero su reemplazo por los más modernos 4G poco hará para mejorar la situación general de las redes.

Para entender esto, conviene recordar que aún con equipos 4G, las comunicaciones de voz y SMS se cursan por la red 2/3G, que es la que actualmente está congestionada. Quien hoy tiene un equipo 2G es alguien que sólo realiza llamadas y envía y recibe SMS. En esto influye claramente un tema de hábitos de uso (personas mayores o perfiles más conservadores, no atraídos por aplicaciones de datos desde el celular). Se trata entonces de personas que, aunque tenga un equipo 4G, seguirán estableciendo comunicaciones de voz, las cuales se seguirán cursando sobre la sobrecargada red 2/3G. Así, el canje tendría un costo muy alto para un beneficio casi nulo.

Visto así, el foco de un eventual Plan Canje debería estar en los actuales usuarios de smartphones 3G, quienes sí consumen datos a través de una red congestionada y que verían mejorar su situación si pudieran migrar a 4G. De todos modos, no hay que ser excesivamente optimista. Los smartphones son sólo un componente de la red móvil. Una solución de fondo debe ser integral, con un fuerte foco en espectro y antenas (de todo tipo). Ahí habría que apuntar la artillería.

Un país smartphoneado

Con ventas anuales que promediaron los 9,5 millones de unidades en los últimos 3 años, el mercado móvil argentino se encuentra hoy dominado por los smartphones, según surge del informe “Mercado Celular Argentino 2016” recientemente finalizado por Carrier y Asociados.

Con 22,8 millones de smartphones en uso, la penetración de éstos sobre la población es del 54%. Es preferible calcular la penetración sobre población y no sobre líneas, ya que en este último caso la base es un tema discutible [ver “Contando líneas”]. Considerar a la población como base de cálculo de penetración es tomar un parámetro menos arbitrario.

Por otra parte, con más de 6 millones de unidades, los equipos 4G (todos ellos smartphones) tienen una penetración sobre la población del 14%.

Considerando que el total de nuevos celulares serán smartphones, para fines de este año la penetración de éstos llegaría al 63%, mientras que la de 4G superaría el 35% (sin considerar un eventual Plan Canje).

Cambiando de canal

Si bien los operadores móviles siguen siendo responsables por el grueso de la venta de terminales (léase smartphones), en los últimos tiempos el canal retail (los comercios minoristas como cadenas de electrodomésticos, electrónicos y supermercados) viene ganando relevancia. De hecho, en 2015 las ventas de celulares por el canal retail crecieron un 58%. Esto surge del informe “Mercado Celular Argentino 2016” recientemente finalizado por Carrier y Asociados.

El retail siempre tuvo un rol en la venta de celulares. En los años de gran crecimiento en líneas, este canal actuaba como un agente de ventas, entregando no sólo el equipo sino también la línea. Esto conllevaba una considerable carga administrativa que se justificaba por los grandes volúmenes de altas de aquellos tiempos. Pero luego el mercado fue madurando, y el negocio pasó a ser principalmente uno de reposición. La venta de celulares con línea dejó entonces de tener volumen. A esto se sumó que, fruto de esta misma madurez del mercado, los operadores comenzaron recortar los subsidios, acortando la brecha de precios entre un terminal comprado al operador (bloqueado) y un terminal liberado. Así, el retail comenzó a vender exclusivamente equipos desbloqueados, sin línea.

De este modo, la participación del canal retail en las ventas totales de celulares pasó del 20% en 2014 a 31% en 2015.

El año pasado, que se caracterizó por la caída en los volúmenes de producción local, agregó un elemento a favor del retail: la disponibilidad de una más amplia variedad de marcas y modelos. Los operadores suelen exigir un piso mínimo de volumen para incorporar un modelo a su oferta. Así, marcas y modelos de poco volumen no llegan al piso exigido, pero sí son bienvenidos en el canal retail. Es por esto que marcas locales, así como 2° y 3° marcas internacionales, lograron vender subiéndose a este canal.

La cosa promete en este 2016. Los operadores están vendiendo sus equipos liberados, igualando la oferta del retail. Por otra parte, se espera que en breve comiencen a llegar otras marcas, particularmente Apple, que se basaría en el canal retail para volver oficialmente al mercado argentino.

Tuits selectos

Colaborando

El Seminario de la GSMA sirvió también para que las autoridades en materia de telecomunicaciones tuvieran contacto con la prensa. Los reguladores volvieron a demostrar su interés por aportar soluciones, transitorias, para la mejora de la calidad del servicio.

Por un lado, el Ministro confirmó que Arsat pondrá su espectro para servicios móviles a disposición de los operadores. Para ello, quedan por resolver dos temas. Uno es el amparo judicial presentado por el Grupo Vila-Manzano, quien había ganado originalmente la licitación por ese espectro. Su argumento es que no pudo pagar oportunamente debido a no tener acceso a dólares. Hay que recordar que eran momentos en que el gobierno nacional implementó el control de cambios. Claramente una picardía, aunque con implicancias legales. El otro punto, más relevante, es cómo se asignará ese espectro a los operadores. Esto no sólo implica definir si Nextel podrá participar en el reparto, sino cómo se hará éste, especialmente cuando el espectro le fuera asignado por ley y que esta exija 2/3 de los votos del Congreso para su enajenación. ¿Se alquilará? ¿Se licitará? ¿Participarán todos los operadores en igualdad de condiciones? Muchas preguntas sin respuesta aún.

Otro aspecto mencionado tiene que ver con la instalación de antenas. El Ministro afirmó que ya se logró un acuerdo con la Ciudad de Buenos Aires para instalar antenas en los edificios públicos, aunque no confirmó si éstos solo serán nacionales o también de la ciudad. Un próximo paso sería hacerlo en Córdoba. Sin dudas que esto ayuda, pero una solución de fondo pasa por estandarizar los requisitos en todos los distritos, una tarea mucho más trabajosa.

Finalmente, cuando parecía que el Plan Canje de celulares, anunciado con pompa pero sin detalles a fines de febrero, entraba a formar parte de la lista de anuncios no concretados, el Ministro volvió a la carga, afirmando que prevén su lanzamiento en 60 días. Si bien los detalles del mismo siguen brillando por su ausencia, los objetivos a alcanzar han sido adaptados a la realidad. En su momento se habló de incluir 10 millones de terminales en el plan. Ahora, el objetivo más modesto y mucho más cumplible es que a fin de años sean 10 millones los equipos 4G en el mercado. Un objetivo que se alcanzará tranquilamente, sin necesidad de intervención del Estado.

En la actualidad hay 6 millones de líneas en uso con equipos 4G en Argentina, según surge del informe “Mercado Celular Argentino 2016” realizado por Carrier y Asociados. Anualmente el mercado de terminales nuevos se ubica en valores alrededor de los 12 millones de unidades. Teniendo en cuenta que al menos las principales marcas piensan producir únicamente equipos 4G, llegar a fin de año con 10 millones de equipos en uso es un objetivo que se cumplirá solo, sin necesidad de ningún incentivo. Por el lado de la financiación, en las webs de los operadores se observa ofertas en 12 y 18 cuotas sin interés. No obstante, el propio Ministro mencionó que incentivarán la financiación, sin dar mayores precisiones.

Como se ve, no hay por el momento soluciones de fondo y las propuestas mencionadas carecen del nivel de detalle necesario como para una evaluación seria. Sin embargo, demuestran un interés por colaborar con la industria para que el servicio mejore. Es un buen comienzo, aunque falta mucho.

Realidad virtual

La semana pasada [ver “Contando líneas”] desde aquí se intentó demostrar que las cifras que se manejan a nivel de líneas móviles en el país dan lugar a confusión. Pero no sólo esto. También dan lugar a distorsiones. Un caso muy claro es el del ARPU (ingreso promedio por usuario) que, al estar calculado sobre la base de las líneas en servicio y no las en uso, está subvaluado, ya que se consideran líneas que generan ingresos 0. Esto surge del informe “Mercado Celular Argentino 2016” recientemente finalizado por Carrier y Asociados.

Considerando los datos reflejados en los balances de los distintos operadores móviles se llega a que el ARPU general de la industria fue en 2015 de $ 95. Pero este valor no refleja la realidad de los usuarios ya que se ve reducido por el efecto de la contabilización de líneas que no se usan y por lo tanto no facturan. Si en lugar de considerar el total de líneas en servicio se lo hace sólo con las líneas en uso se obtiene un ARPU más ajustado a la realidad. El valor que surge es de $ 185. Así, el ARPU ajustado, medido sobre la cantidad de líneas en uso y no sobre las que están en servicio, muestra un valor que es un 95% más alto.

Visto en dólares a la cotización del 31/12/2015 se trata de valores de US$ 7 para el total de líneas en servicio y de US$ 14 para las líneas en uso.

Por otra parte, en la comparación entre pesos y dólares se ve claramente el efecto de la inflación y la devaluación que se produjo en diciembre de 2015. Así, mientras el ARPU promedio de líneas en servicio subió un 25% en pesos entre 2014 y 2015, el mismo cayó un 19% en dólares.

Contando líneas

La cuantificación del mercado celular argentino en términos de líneas se basa en cifras que, aunque oficiales, distan de reflejar la realidad. Si se parte de la suma de las cantidades que cada operador declara en sus balances a diciembre de 2015, el mercado argentino es de 62,8 millones de líneas. Con una población de alrededor de 42 millones de habitantes, esta cifra arroja una penetración del 150%. O, dicho de otro modo, cada habitante (sin importar su edad ni nivel socioeconómico) cuenta con 1,5 líneas móviles. Si bien este es un valor que impresiona y algunos utilizan para demostrar lo avanzado del mercado local, resulta evidente que se trata de una relación muy distorsionada. Por lo tanto, es un valor inútil, ya que no refleja la realidad.

Estas cifras tienen en cuenta las líneas que todavía están técnicamente en servicio, pero la cantidad de líneas en uso es sensiblemente menor que aquella de líneas en servicio. Así, de los casi 63 millones de líneas técnicamente en servicio a diciembre de 2015, alrededor de 38 millones están en uso efectivo. De éstas, 36,2 millones están asociadas a un teléfono, mientras que unos 1,8 millones conectan otros dispositivos. Esto surge del informe “Mercado Celular Argentino 2016” recientemente finalizado por Carrier y Asociados.

Para llegar a este número, hay que partir de la pirámide poblacional. Del análisis de la misma, surge que el mercado potencial máximo de individuos en Argentina se ubica en aproximadamente unos 33,5 millones de personas (no líneas). Esta cifra asume que todo individuo de 10 años o más tiene una línea móvil, independientemente de su condición socio económica, factor generacional o actitud hacia la tecnología. Si bien es cierto que cada vez más menores de 10 años tienen un celular, estos suelen ser utilizados sin línea móvil, basándose en la conexión WiFi para el uso de apps como Facebook, Snapchat y otras que no requieren de un número telefónico. Por otra parte, la “Encuesta Nacional sobre Acceso y Uso de Tecnologías de la Información y la Comunicación (ENTIC)” publicada a fines del 2015 permite proyectar unos 31 millones de habitantes de Argentina que usan teléfono celular. A esta cifra hay que sumarle las 2° líneas, así como las líneas no asociadas a teléfonos, como los módems y routers de banda ancha móvil, las tablets con conectividad celular y los dispositivos M2M (que conectan máquinas entre sí, como sistemas de alarma y monitoreo). Así se llega a los 38 millones de líneas en uso.

De este modo, toda cifra de líneas en servicio superior a este valor tendrá su explicación principalmente por dos grandes factores: líneas en desuso aún no dadas de baja por el operador y líneas sin uso que se mantienen como teléfonos de respaldo. Así, las líneas en servicio que no son utilizadas alcanzan los 24,9 millones.

Siendo que el mercado móvil argentino se encuentra en un punto de madurez, una mayor cantidad de líneas sólo puede provenir del crecimiento vegetativo (niños y adolescentes que se sumen al servicio), una mayor adopción de segundas líneas (menos probable por la creciente relevancia de los datos por sobre la voz) y la mayor penetración de módems de banda ancha móvil, equipos M2M y tablets. Naturalmente, el crecimiento vegetativo se dio en el 2015. Por otra parte, los problemas de capacidad de las redes móviles produjeron una caída de las líneas asociadas a módems BAM del orden del 30%. No obstante, esta caída se vio compensada por el avance de las líneas M2M, las cuales crecieron un 47% en el año. Sin dudas, el M2M (y su versión más cool, la Internet of Things), serán los grandes impulsores del aumento genuino de líneas en los próximos años. No obstante, a partir del momento en que ya no sólo se conectan personas sino también cosas, las relaciones de penetración sobre población comienzan a carecer de todo sentido.

Recuperando terreno

Sin dudas, Argentina llegó tarde a la 4° generación de telecomunicaciones móviles (4G). Esto fue consecuencia de una significativa demora por parte de las autoridades del área de la gestión anterior en asignar el espectro necesario para su implementación. Pero una vez que esto ocurrió, a fines de 2014, la aceleración tanto en el despliegue de la red como en la disponibilidad de terminales aptos hizo que en un año Argentina se ubicara entre los 3 primeros países de Latinoamérica en cuanto a la adopción de esta tecnología según 5G Americas.

Si bien la red es la piedra basal para el desarrollo de 4G, los terminales son igualmente importantes, ya que en definitiva son el punto donde termina la red. Tanto red como terminales son necesarias para que el servicio se materialice. En este sentido es destacable el avance que se produjo en términos de producción en Tierra del Fuego (de dónde provienen todos los equipos que se comercializan hasta el momento en el país). Mientras que en el 2014 apenas un 3% de la producción fue de equipos 4G, en 2015 esta proporción ascendió al 57%, equivalente a 6,7 millones de unidades. Esto surge del informe “Mercado de terminales móviles” recientemente publicado por Carrier y Asociados.

El 2015 fue también el año en que definitivamente quedaron de lado los equipos 2G, al haberse migrado a una producción que es integralmente de smartphones.

El 2016 presentará un nuevo salto en la producción de equipos 4G ya que las principales marcas apuntan a que éstos estén presentes en el 100% de su portafolio de productos para el mercado argentino. Adicionalmente, si avanza el plan canje (cuyos detalles se están definiendo en estas semanas), habrá equipos 4G de nivel de entrada más baratos que la oferta actual. Esto podría llevar a que, a fines de este año, aproximadamente el 50% de las líneas en uso sean 4G.

Doble o nada

En momentos en que la GSMA aprobó un nuevo estándar, el eSIM, que pone en cuenta regresiva la existencia de las SIM tradicionales, el mercado argentino registró un crecimiento de terminales móviles con doble SIM del 127% en 2015. Esto surge del informe “Mercado de terminales móviles” recientemente publicado por Carrier y Asociados.

El año pasado, la producción de celulares con doble SIM pasó 430 mil unidades a 980 mil, lo que equivale al 8% del total de los equipos producidos durante 2005. En esta categoría hay una bajísima presencia en las principales marcas internacionales con alta participación local (que además suelen ser los principales proveedores de los operadores, poco afectos a esta funcionalidad) y abundan las marcas locales y las internacionales de menos volumen. Esto a su vez permite intuir que muchas de estos equipos se venden por el canal retail.

Este crecimiento llega tarde. Los equipos con doble SIM tuvieron su mayor razón de ser cuando el servicio móvil era básicamente voz y SMS sin datos. Fueron muy populares en mercados con alta sensibilidad al precio, donde eran habituales las promociones agresivas de los operadores, así como las tarifas diferenciadas de comunicación on y off net (o sea, entre usuarios del mismo operador y de distintos operadores). Pero el gran crecimiento de los datos móviles le restó atractivo a la doble SIM. El uso de datos desde el celular implicó la sustitución de los SMS por servicios como Whatsapp y otros, al tiempo que produjo una disminución de las comunicaciones de voz, sustituidas por mails, mensajería instantánea y redes sociales. Con el uso de datos móviles, ya no tiene tanto sentido tener dos SIM ya que resulta más conveniente usar mayores volúmenes de datos en el mismo operador.

No obstante, el uso de doble SIM sigue siendo interesante para usuarios que viajan al exterior ya que posibilita utilizar servicios en el país de destino de un operador local, evitando los altos costos de roaming. Sin embargo, con la adopción de las eSIM, este atractivo se vería también disminuido. No sólo ya el usuario no deberá realizar cambios de SIM, cuyas funcionalidades ahora serán software y no hardware, sino que también acepta la convivencia de dos operadores en un mismo equipo.

Si bien las eSIM apuntan, al menos inicialmente, a la IoT (Internet de las cosas), donde los dispositivos pueden ser muy pequeños para albergar una SIM o estar en lugares inaccesibles, no sería raro que las mismas sean adoptadas en breve para su uso en smartphones.