'Carrier y Asociados'

Redefiniendo la banca

Si bien la gran mayoría de los bancos (en Argentina y en el mundo) ofrecen sus servicios vía smartphones, son pocos aún los casos de aquellos que lanzaron un producto (o un banco) enfocado exclusivamente en los millennials. Éstos tienen una aproximación a los bancos totalmente distinta, consecuencia de haberse criado en un entorno digital. Esto surge del informe “Los millennials y sus consumos tecnológicos – 2016” realizado por Carrier y Asociados.

Los millennials representan en Argentina aproximadamente el 10% de la población total. Por una cuestión de etapa vital, una gran proporción trabaja, lo que le da autonomía en sus gastos, y varios viven en forma independiente de sus adultos. Esto hace que conformen un mercado atractivo pero incipiente, aunque exige aproximaciones distintas.

Si bien no todos los millennials tienen cuenta bancaria, entre quienes sí acceden a banca móvil, la utilizan para hacer de todo. Esto se debe a un uso que ven como más sencillo frente a la alternativa del Internet banking desde la PC, con la ventaja adicional de poder conectarse desde cualquier lugar. También valoran su inmediatez y velocidad para realizar consultas. A pesar de sus ventajas, el principal freno al uso de la banca móvil radica en el dispositivo en sí más que en la app de banca móvil, con su tamaño de pantalla reducido y, en algunos casos, limitaciones en la conectividad de datos. Algo que con la natural tendencia a la renovación de terminales no debería ser un problema insoluble.

Puestos ante la hipótesis de operar con un banco que no tenga sucursales sino sólo canales online, a la mayoría no le haría diferencia. Se trata de una generación que no pisa las sucursales, son reacios a solucionar problemas en forma presencial. No obstante, sí exigen que haya un canal de atención telefónica. La misma podría ser también vía Whatsapp, una herramienta usada por todos ellos, a la que ven como el medio natural para contactarse al tiempo que facilita el multitasking cuando deben comunicarse con el banco mientras hacen otras cosas. Por el contrario, Facebook no es un canal que inspire confianza. Es considerada como una red muy intrusiva, por lo que no ven seguro que además tenga acceso a información financiera de sus participantes.

Si bien abordan el uso de la banca móvil con el temor natural de los que comienzan a meterse en el mundo de los bancos, son receptivos ante la idea de un banco que opere únicamente online.

Tratándose de una generación netamente digital, no sorprende que sean permeables a manejar su dinero de esta forma. Se sienten cómodos realizando operaciones de comercio electrónico, algo que aprendieron hace ya unos años. De hecho, son más proclives a adoptar los pagos móviles que segmentos de mayor edad.

 

Listos para los pagos móviles

Siendo los millennials una generación netamente digital (nacidos entre 1984 y 2000), sus integrantes son permeables a adoptar nuevos productos y servicios digitales. Hoy, quizás el “next big thing” en materia de servicios móviles sean los pagos desde el celular. La infraestructura técnica ya está, con cerca de un 80% de los celulares en uso que son smartphones y donde algo menos de la mitad de éstos son 4G, el Banco Central los impulsa y los usuarios, sobre todo los más jóvenes, los esperan. Esto surge del informe “Los millennials y sus consumos tecnológicos – 2016” realizado por Carrier y Asociados.

Con el celular como una extensión de su propio cuerpo, a su disponibilidad permanente se suman diversas ventajas respecto de medios de pago tradicionales, como las tarjetas bancarias, el efectivo y, más recientemente, las tarjetas de transporte.

En la comparación con el uso de la tarjeta de crédito o débito, los pagos desde el celular son percibidos como algo similar en cuanto a situaciones de uso, pero más sencillo y veloz, sin tickets ni firmas.

También los pagos desde el móvil son vistos como una buena alternativa frente al efectivo. No hay que olvidar que, en los últimos años, con la creciente inflación y la escasa actualización de la denominación de los billetes en circulación, los viajes al cajero automático a retirar efectivo se hicieron cosa habitual. También es visto favorablemente para realizar pagos de bajo monto, evitando tener que disponer de cambio. Como sustituto del efectivo se vuelven atractivos para aquellos usuarios no bancarizados.

Por otra parte, con la experiencia de algunos años con tarjetas para el transporte, como es el caso de la SUBE en AMBA y otras en distintos lugares del interior, la posibilidad de realizar pagos desde el celular también es vista como una gran alternativa a éstas. Así se evita tener que recargarlas y estar pendientes de la disponibilidad o no de saldo (cosa que no es posible a simple vista). Adicionalmente, el celular no se olvida nunca y al estar siempre a mano evita tener que extraer la billetera en ámbitos públicos para buscar la tarjeta.

En cuanto a los posibles intervinientes en la gestión de los pagos móviles, bancos y tarjetas de crédito surgen como los candidatos naturales, siendo los que inspiran mayor confianza. Ambos estarían ofreciendo los mismos servicios que en la actualidad, aunque con distinta tecnología. Pesa su know how en la materia. Entre los millennials más jóvenes, con una menor tendencia a estar bancarizados por una cuestión de etapa vital, plataformas de pago como Mercado Pago asoman como una alternativa natural y de peso, siendo una opción que usan habitualmente en sus operaciones de comercio electrónico. Por el contrario, los operadores móviles generan resistencia. Consideran que no es su negocio y agregan malas experiencias pasadas con cargos que percibieron como mal realizados y deficiencias en la atención al cliente.

Aún con este escenario favorable, los pagos móviles tendrán un proceso de aceptación similar al del ecommerce, con varios esperando experiencias ajenas antes de embarcarse de lleno. No obstante, juegan a su favor dos cosas. Por un lado, la experiencia con las tarjetas de transporte (caso SUBE), que se convierte en un paso previo al pago desde el celular, combinando pago electrónico con movilidad. Por el otro, víctimas de la inflación de los últimos años sin que hubiera simultáneamente emisión de billetes de más alta denominación, el manejo de efectivo se hizo tedioso. Así, toda propuesta que no implique manejo de efectivo les resulta atractiva a los millennials argentinos.

Redefinición audiovisual

La llegada de los millennials (personas que hoy tienen entre 20 y 32 años) a la vida adulta e independiente está teniendo un impacto cada vez más notable en el consumo de contenido audiovisual y por lo tanto en el negocio que gira a su alrededor. La TV lineal cede terreno a las alternativas bajo demanda, donde los OTT evidencian que un mundo sin piratería masiva es posible. Esto surge del informe “Los millennials y sus consumos tecnológicos – 2016” realizado por Carrier y Asociados.

Para el segmento de millennials (que hoy representan más de 9 millones de personas en Argentina) la TV abierta de aire perdió total atractivo para ver series y películas. Sólo mantiene el interés de las transmisiones en directo, básicamente deportes y noticias/actualidad. Para varios de los millennials más jóvenes, la TV abierta directamente ya no figura en su radar.

En el caso de la TV paga, si bien responde mayormente al modelo lineal que tiende a ser descartado por esta generación, conserva algunos elementos a su favor. Uno de ellos es estar incorporado a los hábitos de consumo audiovisual, por lo que muchos siguen contratando el servicio un poco por inercia. Por otra parte, en el caso de los proveedores de TV paga por cable, el peso de los combos hace que la diferencia de precio en un producto Internet+TV no sea significativamente superior a contratar únicamente Internet. De esta forma, los combos se convierten un antídoto contra el cord cutting. No obstante, esto no impide que se dé una tendencia a abandonar el servicio entre los millennials mayores, mientras que los más jóvenes directamente no consideran contratarlo cuando se van a vivir solos (cord nevers). Claramente, la TV lineal, sea gratuita o paga, no forma parte de las prioridades de los millennials más jóvenes.

Los servicios OTT, donde Netflix es la referencia obligada, son los favoritos para ver series y películas, sustituyendo tanto a la TV tradicional como al streaming gratuito (generalmente ilegal) y las descargas. Las páginas gratuitas e ilegales suelen presentar problemas que contrastan con la calidad técnica de los OTT, particularmente en el caso de Netflix. Facilidad y calidad a un precio juzgado como adecuado por sus usuarios hicieron que los OTT actuaran de freno contra la piratería. No obstante, ésta no desapareció por completo. Tanto el streaming ilegal como la descarga ilegal fueron quedando como un complemento cuando el material deseado no es ofrecido por los OTT. Adicionalmente, las descargas mantienen su atractivo cuando las conexiones no son lo suficientemente buenas como para hacer streaming (sea legal o ilegal).

Por otra parte, gracias a los OTT, las series se convirtieron en un elemento esencial de la dieta audiovisual, incentivando el binge viewing (o atracones de episodios). Tal es así que las series se han convertido en tema de conversación, lo que incentiva su consumo.

Dentro de las opciones de streaming gratuito y legal, sin dudas que YouTube es el rey. Si bien se consumen contenidos tradicionales como películas, series y documentales, se destaca por contenidos propios de Internet: video virales, de música, trailers (todo estos potenciados por la recirculación en redes sociales) así como contenidos específicos de Youtubers (sobre todo los más jóvenes) y tutoriales. Estos últimos son muy populares, particularmente entre los millennials mayores, que los utilizan para resolver desafíos domésticos cotidianos.

Resumiendo, los millennials establecieron el consumo bajo demanda como LA forma de acceder al contenido audiovisual. Y ofertas como las de Netflix (así como Spotify en el caso de la música) inculcaron el hábito de pagar por contenidos a una generación que se creyó que no sería propensa a hacerlo. Y de paso demostraron que la piratería no es un mal ineludible sino una respuesta a una oferta poco satisfactoria.

Dispersos en las redes

Nadie duda de la trascendencia de las redes sociales en la actualidad, y en particular de Facebook, la más popular en términos de usuarios. Sin embargo, el surgimiento y adopción de otras alternativas sin dudas le ha restado tiempo de atención, con lo que Facebook fue perdiendo relevancia, particularmente entre los millennials argentinos. Esto surge del informe “Los millennials y sus consumos tecnológicos – 2016” realizado por Carrier y Asociados.

La de los millennials es sin duda una generación que creció con las redes sociales. Son proclives a experimentar con ellas y entre los más jóvenes es habitual que participen diariamente de varias. Claramente, el móvil (siempre a mano, personal y con cámara) es el principal dispositivo utilizado para accederlas.

A pesar de su alta adopción, Facebook es considerada como la red favorita únicamente por algunos millennials mayores, quienes la ven más completa que cualquier otra alternativa. Pero un grupo importante menciona haber bajado su frecuencia de publicación cuando no su frecuencia de uso, básicamente por el interés despertado por otras redes sociales. Esto se da con más fuerza entre los más jóvenes, atraídos por Instagram, Twitter y Snapchat, así como por los grupos de Whatsapp. Facebook es una plataforma utilizada para estar al tanto de lo que sucede, así como para pasar el rato. En otras palabras, se usa más para estar informado que para socializar interactuando con otros. En los últimos tiempos se convirtió en un verdadero portal de actualidad, accediendo desde allí a varios sitios de noticias [ver Las redes, los nuevos diarios].

Los grupos de Whatsapp, que funcionan como redes sociales, son muy populares. Permiten conformar distintos grupos asociados a diversos ámbitos (facultad, trabajo, fútbol, etc.) en un entorno donde la privacidad es más controlada. Para los millennials mayores, Whatsapp en modalidad de grupos es la red social favorita, con presencia continua y feedback casi instantáneo.

Instagram creció mucho en su popularidad en este segmento de usuarios, habiéndose vuelto de uso cotidiano. Se trata de una red enfocada al entretenimiento, más light que otras, y que se presta a la pasividad. Para varios de los más jóvenes es su red favorita por la preponderancia de la imagen.

Twitter es visto por esta generación como un gestor de noticias. Ideal para informarse al instante, es un agregador eficiente y sintético de actualización instantánea. Estas características hicieron de Twitter un éxito entre los más jóvenes, varios de los cuales la consideran su red favorita. No obstante, también es la red con más deserciones.

Finalmente, Snapchat es utilizada principalmente entre algunos de los más jóvenes, quienes circunscriben su uso a su grupo de amigos. Por su lado, los mayores la ven como una red para los más chicos, no para ellos.

En cuanto a los dispositivos utilizados para acceder a redes sociales, el smartphone es el más favorecido. Más allá de que algunas de éstas solo funcionan en celulares (o allí es donde tienen sus más amplias funcionalidades), se trata de un dispositivo que está siempre al alcance de la mano, con lo que la presencia en las redes es constante. Además, tiene la ventaja percibida de ser más rápido y expeditivo, al tiempo que permite estar en las redes en situaciones de movilidad. Sólo en el caso de Facebook hay una mayor tendencia a usarla desde la PC, aunque complementando su uso con el celular.

Las redes, los nuevos diarios

Como buena generación digital, el acceso a la información de actualidad por parte de los millennials se realiza mayormente a través de Internet. No obstante, al interior de esta generación se observa una tendencia a que los más jóvenes se informen por redes sociales, mientras que los mayores privilegian los sitios propios de los medios. Esto surge del informe “Los millennials y sus consumos tecnológicos – 2016” realizado por Carrier y Asociados.

Los sitios de los diarios online son más frecuentados por los millennials mayores, quienes destacan la ventaja del consumo bajo demanda. Los mismos son accedidos desde la PC (principalmente desde sus lugares de trabajo), haciéndolo desde el celular si están en movimiento.

La TV lineal sigue teniendo su atractivo, especialmente a la mañana, mientras arrancan su jornada. En este sentido, puede decirse que los noticieros matutinos de la TV son el equivalente de la radio en las generaciones precedentes como forma de arrancar el día informado. Se opta por la TV tradicional (de aire o paga) antes que el streaming porque ofrece una mayor comodidad. No obstante, la radio sigue manteniendo su lugar como medio de información, particularmente entre los millennials mayores, al ser ideal para el consumo en movimiento. Aquí juega también la inclusión de sintonizadores de radio FM de algunos celulares. Pero como el sintonizador de FM es una característica que tiende a desaparecer en varios modelos de smartphone, muchos usuarios están migrando hacia las apps, para placer de los operadores.

Por el lado de las redes sociales, Facebook sustituyó a otros medios como puerta de acceso a las noticias, vinculando a las mismas. Sin embargo, muchas veces los usuarios no van más allá de lo que ven en la página de esta red social. Twitter es más utilizada por los millennials más jóvenes, quienes siguen a diarios y sitios de noticias para informarse en vez de ir a los medios en la web. Twitter tiene la ventaja de que sus usuarios no deben buscar la información, sino que esta “aparece” en sus timelines (TL), lo que le da características de broadcasting, aunque seleccionando y combinando las fuentes.

La relación entre redes sociales (especialmente Facebook y Twitter) y medios tradicionales es de sentimientos encontrados. Es que, aunque los medios tengan presencia en estas redes, muchas veces alcanza con leer lo que allí aparece sin el paso posterior de cliquear para ampliar información. De esta forma, así como llegan a un público más amplio esto no se traduce necesariamente en un mayor tráfico hacia su sitio que pueda ser capitalizado por su negocio publicitario. De todos modos, siendo que se trata de una generación que se informa de modo online en gran medida, será el desafío de los medios lograr que las redes sociales sean canalizadoras de tráfico y no un freno al flujo de audiencias por ser “good enough”.

Smartphone mata PC

Reina indiscutida del acceso a Internet durante casi 20 años, la PC está cediendo su lugar central en la conectividad a manos del smartphone, particularmente entre los millennials argentinos (de entre 20 y 32 años). Esto surge del informe “Los millennials y sus consumos tecnológicos – 2016” realizado por Carrier y Asociados.

Sin dudas que el smartphone es EL dispositivo de los millennials. Está siempre a mano y siempre encendido. Es un todo en uno (mensajería, redes sociales, música, video, fotos, mapas, etc.) al tiempo que permite usos que la PC no puede ofrecer. Es además el principal dispositivo de acceso a redes sociales (que todos usan intensamente).

Para los millennials más jóvenes (de 20 a 25 años), el smartphone es el dispositivo favorito, tratándose de una sub generación que tuvo celular desde la más temprana adolescencia. Entre éstos, el smartphone desplazó a la PC como dispositivo elegido. Lo encuentran más fácil de usar, mientras que las PC no tienen apps ni sus tiendas. Para ellos, “todo” está en el celular. Se trata de una generación que en general hizo un uso menos intenso de la PC que los mayores (de 26 a 32 años). De hecho, en su mayoría usan el mail únicamente desde el celular, mientras que los mayores alternan su uso con la PC.

Es necesario tener en cuenta que, por un tema de etapa vital, el de los millennials es un segmento mayormente nómada, por lo tanto, la PC no se adapta a la perfección a su estilo de vida. Así, usan más el smartphone que otro dispositivo, independientemente de que lo prefieran o no. Por estos motivos, combinados con que el smartphone queda obsoleto más rápido y se desgasta más físicamente por el mayor uso, se trata del dispositivo que más se actualiza.

La PC es más valorada por los millennials mayores, evidenciando la brecha intrageneracional. Para éstos suele ser el dispositivo favorito, aunque no el más usado. Su mayor tamaño de pantalla es un atractivo fuerte que lo convierte en el dispositivo ideal para el consumo audiovisual, combinando calidad, tamaño de imagen y privacidad (en comparación con la TV). No obstante, al ser un equipo mayormente estático tiene menos desgaste físico, lo que combinado con que en los últimos años ha tenido mejoras leves, hace que su tasa de renovación haya bajado. Esto de alguna forma confirma la idea de que los mejores años de las PC quedaron atrás.

En resumen, para los millennials el smartphone se ha convertido en un dispositivo imprescindible, combinando el acceso a Internet con la ubicuidad. Esto hace que las PC, otrora centro del mundo conectado, aunque todavía presente, se devalúe. Sin dudas, una mala señal para sus fabricantes y desarrolladores.

A mover esos bancos

En un mundo que se desplaza aceleradamente hacia los servicios y contenidos móviles, los bancos están en el grupo que lidera esos cambios. En Argentina la cosa avanza bien, con 1 de cada 4 usuarios bancarizados que tienen un smartphone utilizando banca móvil. Esto surge del informe “Usuario de smartphones 2016” publicado por Carrier y Asociados.

El desarrollo de la banca móvil no convive con otros canales. La mayoría de los usuarios de smartphones opera con su banco vía PC, seguido por el cajero automático (clave para extraer o depositar fondos) y más atrás hay un virtual empate entre quienes van a la sucursal y quienes operan desde el celular. El uso de la banca móvil tiene más aceptación entre los millennials que los demás segmentos etarios.

A la hora de elegir el canal más habitual para operar, domina el acceso vía PC, el cual es mencionado por casi 2 de cada 3 usuarios. Atrás se ubica el cajero automático, utilizado por 1 de cada 2, que permite el input y output de dinero que luego será operado online. Por su parte, entre los usuarios de banca móvil, 1 de cada 4 afirma usarla habitualmente.

Como era previsible, las operaciones más frecuentes en banca móvil son aquellas relativas a las consultas de saldo, así como de últimos movimientos (por ejemplo, para ver si ese depósito ya se acreditó). Éstas son realizadas por el 88% de los usuarios. A continuación se ubican los pagos (sean de servicios públicos, expensas, cuotas de colegios, etc.), realizadas por el 53% de los usuarios. Más atrás aparece lo que es la obsesión del Banco Central, las transferencias entre cuentas, que alcanzan al 34%.

Applicados

Uno de los grandes cambios que introdujo el acceso a Internet desde el celular, más allá de la obviedad de la movilidad, fue el reemplazo del acceso a contenidos y servicios desde el navegador para hacerlo vía apps. Así, es alrededor de las apps que los usuarios pasan la mayor parte del tiempo en sus smartphones.

En el caso de Argentina, una aplicación clave es Whatsapp. A tal punto que inicialmente, muchos de los usuarios compraban su primer smartphone solicitando un “teléfono que tenga Whatsapp”. Por lo tanto, no sorprende que el uso de smartphone en el país sea sinónimo de Whatsapp, ya que esta app es utilizada por el 99% de los usuarios. Esto surge del informe “Usuario de smartphones 2016” publicado por Carrier y Asociados.

Un paso detrás en términos de popularidad sigue el mail (85%) y Facebook (84%), muy parejos en adopción, aunque con algunos matices entre sí.

El mail fue el primer servicio masificado con el uso de Internet y mantiene su vigencia. No sólo por ser una forma de comunicación universal, que no depende de utilizar una app determinada o participar de una red social o plataforma específica, sino también porque es una forma de identificación para sitios y distintos servicios en la red. Una suerte de ID en el mundo online. La resultante es que no hay diferencias generacionales significativas en su adopción. Sí hay diferencias en su intensidad de uso. Por otra parte, mientras que el uso del mail crece con el nivel socioeconómico, lo inverso ocurre con Facebook, más popular mientras éste desciende. Paralelamente, Facebook es más utilizado entre mujeres que hombres.

En el siguiente escalón en popularidad, se encuentran YouTube y las apps de Mapas/GPS, ambas con un 78% de adopción. El video se ha instalado decididamente en el celular, aunque la práctica de verlos en éste desciende fuertemente mientras sube la edad. Por su parte, las apps de Mapas/GPS son más populares en las grandes ciudades, donde los destinos y recorridos son más diversos.

Twitter e Instragam tienen niveles de penetración similares (39%) y la adopción de ambos crece en la medida en que desciende la edad del usuario. No obstante, Twitter tiene una adopción mayor entre hombres mientras que Instagram es más popular entre mujeres.

Como dato final, y casi de color, en el caso de las apps para buscar pareja, como Tinder y Happn, se observa una notable asimetría entre su uso entre hombres y mujeres, superando los primeros a las segundas en una relación de 5 a 1 aproximadamente. Lo mismo que sucedía con el sitio de citas Ashley Madison y que lo llevó a crear cuentas falsas.

Descargando la red

Hubo un tiempo, hace ya algunos años, en que los operadores móviles recelaban del uso de WiFi en los celulares, a punto tal de pedir a los fabricantes la provisión de terminales sin esta capacidad. Pero rápidamente se dieron cuenta no sólo de que ésta era una funcionalidad apreciada por sus clientes sino también que era una forma de aliviar la carga de sus redes, sobrepasadas por la creciente demanda de datos móviles.

Hoy el WiFi está tan incorporado al uso de los smartphones que ni siquiera el gran avance del 4G en el último año y las mejoras que introdujo en el uso de datos móviles impiden que la conexión vía WiFi sea casi un básico. De hecho, el 96% de los usuarios de smartphones se conectan por WiFi habitualmente. Esto surge del informe “Usuario de smartphones 2016” publicado por Carrier y Asociados.

Entre los motivos para usar WiFi las principales menciones se las llevan un mejor funcionamiento que la red celular (58%) así como la posibilidad de ahorrar en el uso de los datos móviles (50%). Este último motivo es más mencionado por los millennials, quienes generalmente hacen un consumo más intensivo de datos.

Casi todos los usuarios de smartphones se conectan, entre otros lugares, desde el hogar, con un 94% que tiene acceso a banda ancha fija desde allí. El 6% que se conecta a Internet desde el celular sin acceso fijo en el hogar equivale a aproximadamente 1,4 millones de personas. Estos últimos crecen mientras desciende el nivel socioeconómico, así como cuanto más joven es el usuario.

En la medida en que se consumen cada vez más datos y que, ahora, existen distintas formas de canalizar la voz vía WiFi, la disponibilidad de estas redes tendrá un rol cada vez más estratégico. No sólo para los operadores con red, sino también para los OMV, quienes podrán descargar tráfico en redes WiFi, reduciendo entonces la capacidad a comprar a los operadores de red.

Para los operadores, el WiFi pasó en unos años de enemigo a aliado.

Furor 4G

Desde su lanzamiento, hace poco más de un año y medio, la cantidad de líneas móviles con 4G ha tenido un rápido crecimiento. Hoy, de los 23 millones de smartphones, un 44% son 4G, lo que equivale a unos 10 millones de líneas. Esto surge del informe “Usuario de smartphones 2016” publicado por Carrier y Asociados.

La experiencia 4G se traduce, desde la perspectiva de sus usuarios, en un mejor funcionamiento de las apps así como en una mayor velocidad de navegación. Cada una de estas respuestas fue mencionada por casi 3 de cada 4 usuarios. Por otra parte, el mayor consumo de datos, mencionado por el 38% de los usuarios 4G, impactó más en millennials y prepagos.

Naturalmente, la penetración de 4G tiene mucho que ver con la fuerte renovación de terminales que se produjo en el último año, donde 2 de cada 3 equipos nuevos respondían a esta tecnología.

El furor por el 4G no parece que se vaya a detener en los próximos meses. Un 27% de los actuales usuarios de smartphones planea comprar un equipo 4G antes de fin de año. Entre las razones para hacerlo, la más mencionada es la mejora en el funcionamiento de las apps y la navegación (47%), aunque también es visto como algo natural por uno de cada tres usuarios que migrarán a 4G, ya que, afirman, todos los nuevos equipos son de esta tecnología.