Comunicadísimos
La conexión permanente, tanto en dispositivos móviles como fijos, y la instantaneidad de la comunicación hizo que hoy la mensajería instantánea se haya convertido en la aplicación de Internet más popular, utilizada por prácticamente 9 de cada 10 usuarios. Su uso crece en la medida en que desciende la edad, llegando a una penetración casi total entre la generación de nativos, marcando claramente cómo privilegian comunicarse los más jóvenes. Esto surge del informe “Usuario online – 2013” recientemente publicado por Carrier y Asociados.
Los cambios en el uso de Internet se ven reflejados a la hora de repasar las aplicaciones de mensajería instantánea utilizadas. Si bien hasta hace no mucho el rey indiscutido era el recientemente “difunto” MSN (hoy reemplazado por Skype), hoy los dos primeros lugares son ocupados por Facebook Chat y WhatsApp, quienes desplazaron a MSN/Skype al tercer lugar. Facebook Chat, utilizado por el 82% de los usuarios de mensajería instantánea, tiene dos grandes puntos a su favor: ser un servicio de la red social más popular del mundo y ser una aplicación multiplataforma, que permite comunicar indistintamente tanto a usuarios móviles desde el celular como a fijos desde la PC.
En el caso de Whatsapp, utilizado por el 50% de los usuarios de mensajería instantánea, se vio favorecido por la reciente explosión en la venta de smartphones y socialphones. Estando esta aplicación únicamente disponible para teléfonos celulares, da la pauta de la relevancia de los mismos.

A pesar de su popularidad, el uso de FB Chat en los celulares es más limitado, ya que el diálogo se da entre “amigos”, lo que lo hace poco conveniente para la comunicación con relaciones laborales, ocasionales o simplemente con quien no se quiera compartir lo publicado en la red social. En cambio, WhatsApp, pensado desde el vamos para el uso desde celulares, sólo requiere conocer el número de celular del contacto, lo que sin dudas lo “universaliza” como mensajero instantáneo (al menos, desde el celular).



Si bien es sabido que las redes sociales son un fenómeno masivo, con cifras en la mano las comparaciones permiten tomar cuenta de su real dimensión. En Argentina, la mitad de la población total (incluyendo desde recién nacidos hasta el más viejo de sus habitantes) forma parte de alguna red social. Es que un 90% de los usuarios de Internet afirma participar en ellas, lo que equivale a prácticamente 20 M de personas. Esto surge del informe “
Hasta no hace mucho tiempo atrás, ver TV era una experiencia solitaria o a lo sumo limitada al resto de quienes compartían el ambiente donde este dispositivo estaba ubicado. Pero con las herramientas de comunicación esto está cambiando. Ver TV se está convirtiendo en una experiencia social. Esto surge del informe “
Decir que en Argentina la penetración de TV paga (por cable o satélite) es altísima, no es ninguna novedad. Por eso no sorprende que el 88% de los usuarios de Internet cuenten con este servicio en sus hogares. De éstos, aproximadamente 1/3 contratan algún servicio adicional al básico (digital, HD, On demand), relación que crece en la medida en que lo hace el nivel socioeconómico (NSE). Pero está claro que Internet es cada vez más una variante a la hora de acceder a determinados contenidos (como películas y series) y la gran pregunta es si sustituye o complementa.
Desde aquí, y desde hace tiempo, venimos sosteniendo que las estadísticas respecto de la cantidad de líneas móviles en Argentina deben ser tomadas con precaución. Según la información oficial, en el país hay en servicio unas 58,5 M de líneas. Esto es lo que surge de la suma de lo declarado por cada operador en sus balances al 31/12 último. Con 40 M de habitantes (incluyendo desde los recién nacidos en adelante), y por más que se consideren personas con más de una línea en uso (ej: laboral y personal), módems 3G, tablets y M2M, los más de 58 M suenan excesivos. Pero si en vez de líneas en servicio se consideran únicamente a las líneas en uso, el valor desciende hasta unos 37 M. Esto surge del informe “
El 2012 fue un año que marcó un quiebre en la industria móvil local. Los teléfonos básicos perdieron terreno notablemente, dejaron de ser los dominadores en términos de volumen. Cedieron su lugar a los smartphones, que representaron el 41% de los equipos vendidos. Esto surge del informe “
Si bien todavía el pago a través del celular parece una cosa futurista, los usuarios argentinos comienzan a estar listos para utilizarlo. En esto mucho influyó la popularización de las tarjetas prepagas para el transporte, como es el caso de la SUBE en el AMBA, que fueron una primera aproximación a medios de pago electrónicos y móviles. Hoy, los usuarios perciben al celular como billetera o monedero como un medio más cómodo, expeditivo, siempre a mano, que evita las colas en ventanilla para su recarga. En línea con la conveniencia a la que se asocia, la forma de pago debe ser simple, sin ingreso de códigos. Se aspira a que sea por contacto o proximidad, como son los medios electrónicos móviles actuales.
Casi desde el vamos se dijo que muy pocos serían los desarrolladores de apps para celulares que podrían hacer un negocio de la venta de éstas al usuario final. Esto se confirma localmente, donde, en líneas generales, los usuarios son muy poco propensos a pagar por apps, satisfaciendo sus necesidades con aquellas que son gratuitas. Esto surge del informe “
Si bien a la voz desde el celular le llevó bastante tiempo ser utilizada naturalmente dentro del hogar, esto ya ocurre con los datos, utilizados de la misma forma tanto dentro como fuera de éste. Naturalmente, el foco está puesto en la comunicación y está dando lugar a una sustitución, por ahora parcial, de la PC. Este fenómeno se da en los nativos en general y en menor medida en los inmigrantes. Esto surge del informe 
A pesar de toda la sofisticación de los nuevos dispositivos móviles, la principal motivación para pasar de un teléfono básico a uno diseñado para consumir datos (sea un smartphone o un socialphone) es su capacidad para utilizar mensajería instantánea. Esto no implica que después los usuarios no exploren y utilicen otras capacidades, incluyendo algunas desconocidas previas a la adquisición, pero esta relevancia en la comunicación responde claramente a particularidades culturales así como a características de la oferta de los servicios móviles. Esto surge del informe “


