'Brasil'

Olor a feijoada

El sostenido crecimiento de Brasil de los últimos años ha convertido a nuestro vecino en lo que se podría denominar una potencia emergente. Sin embargo, hasta el momento este mayor poderío económico e influencia política no se vio reflejado en las empresas de telecomunicaciones más allá de sus fronteras. Es por esto que no sorprenden las declaraciones del presidente de la telco Oi a la prensa de aquél país según las cuales la empresa está considerando expandirse a Argentina, Colombia, Uruguay, Medio Oriente y África.

Oi es la mayor empresa brasilera de telecomunicaciones, ofreciendo servicios de voz local, larga distancia, telefonía móvil, datos, Internet y TV. En el 2009 compró el control de Brasil Telecom, comenzando a actuar en todo el territorio brasilero, con más de 60 millones de clientes (21 en fija, 4 en banda ancha y 35 en móvil). Sin dudas, un peso pesado en ese mercado, que, por otra parte, y haciendo gala de su peso específico, acaba de ser confirmado como uno de los patrocinadores de la Copa del Mundo 2014, que se realizará en Brasil, proveyendo la infraestructura de telecomunicaciones para el evento.

Terminada su fusión con Brasil Telecom y con un crédito abierto por US$ 7 mil millones por parte del banco estatal brasileño BNDeS para financiar su expansión regional, resulta natural que se comience a especular con su ingreso al mercado argentino. Así, los brasileros suenan como potenciales compradores de la participación de Telecom Italia en Telecom Argentina como consecuencia de los conflictos generados por la participación de Telefónica en su capital accionario.

Pero no sería el único brasilero interesado. También el dueño de otro operador brasilero, en este caso Intelig, informó a la prensa estar en negociaciones con Telecom Italia para comprar su participación en Telecom Argentina.

Quizás fue por estos nuevos interesados que también esta semana uno de los históricos interesados en Telecom Argentina, Ernesto Gutiérrez, presidente de Aeropuertos Argentina 2000 y socio de Eduardo Eurnekian, ofreció una entrevista al diario El Cronista. En la misma le pegó al pasar al gobierno al afirmar que “el gobierno argentino ha sido ‘débil’ en el caso Telecom”, lo que indicaría cierto nerviosismo por un negocio que podría alejarse de sus manos.

En definitiva, no habría que descartar un giro inesperado en el affaire Telecom Italia en Argentina al ritmo de samba y batucada.

Corrección: El interesado en la participación de Telecom Italia en Telecom Argentina es un ex socio de Intelig, Nelson Tanure. Este vendió su participación a TIM Brasil, quien controla Intelig.

Terra do Fogo

Esta semana, RIM, fabricante de los Blackberry, anunció sus planes para producir sus smartphones en Brasil, de la mano de Flextronics, una empresa dedicada a la fabricación bajo especificaciones de terceros.

Con alrededor de 170 millones de líneas, Brasil ya es el 5° mercado mundial, lo que genera ventas de equipos del orden de los 50 a 60 millones de unidades anuales. A esto se suma que en aquél país todavía hay crecimiento de mercado. Con estas cifras, una fábrica (no una ensambladora) puede lograr las economías de escala para que la producción sea viable.

El objetivo de RIM es lograr un 5% de participación de mercado en Brasil, lo que equivaldría a entre 2,5 y 3 millones de unidades anuales. Estas cifras confirman el camino iniciado reciente por los Blackberry que, sin descuidar el segmento de uso profesional o de negocios, avanzan aceleradamente hacia el mercado masivo.

Luego de la entrada en vigencia del impuesto a los productos tecnológicos producidos fuera de Tierra del Fuego, la comparación entre la situación de Argentina y Brasil en términos de producción de celulares es inevitable. Con la fabricación en Brasil, RIM evitará los impuestos a la importación que establece aquél país, que en el caso de los celulares llega a casi el 40%. Se trata sin dudas de algo similar a lo que comenzó a suceder en Argentina desde diciembre último. No obstante, existe una diferencia entre ambos países: el tamaño de sus respectivos mercados.

Por más que las políticas industrialistas puedan ser similares (sin entrar en los detalles), Argentina no puede replicar el tamaño de mercado de su vecino luso parlante. Los 10 millones de unidades anuales que se venden localmente equivalen a lo sumo al 20% del mercado brasilero. Y mientras el mercado brasilero todavía tiene margen para el crecimiento, en Argentina se trata prácticamente de un negocio de reposición. Además, hay que sumarle que en los últimos tiempos el desarrollo económico brasilero está llevando a parte de su población a salir de la pobreza y por ende a consumir más.

Con un mercado chico, Argentina debería apostar a una política exportadora. Pero será difícil lograrlo protegiendo a la industria con sobreprecios a la competencia foránea, ya que aquí lo que se logra es encarecer a los productos importados, pero no que los locales sean competitivos más allá de nuestras fronteras.

En síntesis, lo que sucede en Brasil demuestra que una misma medida no es buena o mala en sí misma. Depende del contexto en que se aplique.

Linkeando

  • Rotas cadenas: En Brasil, el operador móvil TIM (propiedad de Telecom Italia) anunció que a partir del 1° de febrero sus terminales celulares serán vendidos desbloqueados. La idea, según su director de marketing, es que los elijan por el servicio y no por estar atados a un equipo. [Teletime]
  • Frenazo: Es lo que experimentó el crecimiento de Twitter a nivel mundial, pasando de una tasa mensual del 13% en marzo a un 3,5% en octubre. Como con otras herramientas de publicación, lo importante es el contenido, no la aplicación en sí. [readwriteweb]

Variantes al Servicio Universal

Esta semana llegó desde Brasil una noticia que, de confirmarse, marcaría una novedosa forma de entender los alcances del Servicio Universal.

El gobierno de aquél país negocia con los operadores celulares un acuerdo por el cual entregarían terminales móviles gratuitamente a las 11,9 millones de familias que reciben los beneficios del programa de asistencia social Bolsa Familia. Además del dispositivo, se les otorgará un crédito mensual de R$ 7 (US$ 4) para el uso del servicio. Como contrapartida, el Estado resignaría el cobro del impuesto por el Fondo de Fiscalización de las Telecomunicaciones (Fistel) con el objetivo de expandir las redes a la población de menor renta.

Adicionalmente a este beneficio, para los operadores móviles es una forma de ampliar sus mercados, ya que todo gasto por encima de los R$ 7 previstos será pagado por los propios usuarios.

Si bien en aquel país ya hay proyectos de ley que apuntan a la inclusión tecnológica vía la Bolsa Familia, estos están ligados a líneas fijas. Desde el Ministerio de Comunicaciones consideran, con buen tino, que es más viable hacer esto vía telefonía móvil.

Por el momento, el operador TIM (de Telecom Italia) se manifestó públicamente interesado en la propuesta, faltando la respuesta de Vivo (de Telefónica de España y Portugal Telecom), y Claro.

La comparación con lo que sucede en Argentina es inevitable. Por un lado, lo único parecido (en los papeles) es el Servicio Universal, el cual si bien está contemplado en el marco regulatorio de las telecomunicaciones desde el año 2000, aún no pasó de una cuenta en el Banco Nación donde los distintos operadores (no sólo los celulares) deben depositar el 1% de su facturación. Todavía no hay ninguna novedad en cuanto al uso de los fondos. Por otra parte, aquí se acaba de votar un impuesto que alcanza a diversos productos tecnológicos, incluidos los celulares, donde uno de los argumentos fue que éstos son bienes suntuarios.

Argentina y Brasil. Tan cerca físicamente. Tan lejos en sus políticas.

Mientras tanto, el mundo avanza

Al tiempo que la política local nos quiere condenar a la edad de piedra en materia de infraestructura digital de banda ancha, en otros países los gobiernos se involucran para desarrollarla y llevar la conectividad a la mayor cantidad de gente posible.

Esta semana Finlandia fue noticia al establecer que a partir del año próximo todo habitante de aquél país tendrá derecho a una conexión de banda ancha de 1 Mb. Esta envidiable forma de servicio universal no termina allí, ya que el gobierno decidió subir esa capacidad a 100 Mb para el 2015, aunque por supuesto habrá contemplaciones si la conectividad es alcanzada vía redes de telefonía móvil.

Más cerca, en Brasil, el ministro de comunicaciones se reunió con los presidentes de los cinco principales operadores del mercado de telecomunicaciones (tanto fijas como móviles) para debatir nuevas formas de cooperación entre el sector público y privado para la implementación del  Plan Nacional de Expansión de la de Banda Ancha. El objetivo del mismo es potenciar el desarrollo del acceso a Internet, estimándose que requerirá una inversión de 10 mil millones de reales. Mientras tanto, aquí a Salas apenas si se le conoce la voz.

Finalmente, Cuba logró un acuerdo con el gobierno de los EE.UU. para instalar una fibra óptica subterránea que conecte a la isla con Key West, Florida. Se espera que esté totalmente operativo en el 2011. Cuando esto ocurra, no sólo se podrá prescindir de los más caros y limitados servicios satelitales, sino que será la piedra basal que permitirá el desarrollo de nuevos servicios para la isla, como Internet de banda ancha y TV por cable. Esto marca no sólo que algo está cambiando en Cuba, sino que el cambio se acelerará luego de la “conexión”.

Como puede concluirse de estos tres ejemplos de países en distintos estadios de desarrollo de infraestructura digital, lo que tienen en común es la decisión de avanzar hacia una sociedad moderna. Nosotros, mientras tanto, nos ocupamos de poner piedras en el camino. ¡Qué capos!

O Rei

Desde hace tiempo ya que Brasil, como miembro del famoso BRIC, se vislumbra como una potencia mundial. Y por lo menos, en el plano tecnológico, está cumpliendo con esa promesa, especialmente en lo que hace a TV digital.

Brasil tuvo la suficiente “muñeca” como para acordar, con interesantes ventajas, la adopción de la norma ISDB, pero con su fragancia local, ISDB-T. De esa forma, se aseguró autoabastecerse de la tecnología necesaria. Pero no se quedó allí, sino que se involucró activamente para exportar su norma a otros países de la región, como Argentina, Chile y Perú.

No conformes con su dominio a nivel regional, Brasil ya apunta sus cañones fuera del continente. Su próximo objetivo: África. Según el Business News America, Brasil está en conversaciones con países lusoparlantes (Angola, Cabo Verde, Mozambique y otros) de aquél continente para que adopten la norma. A éstos podría sumarse Sudáfrica, donde tienen intenciones de realizar pruebas durante el próximo mundial (del cual esperamos participar).

¿A quién le importa la TV Digital?

La oficialización, la semana pasada, de la adopción de la norma japonesa-brasilera de TV Digital por parte de Argentina generó muchas preguntas en torno a qué impacto tendrá de aquí en adelante. Más allá de la norma en sí, el Sistema Nacional de Medios Públicos puso en Internet un documento donde explica con bastante claridad los conceptos básicos de la TV digital.

A pesar de esto, todavía quedan muchos interrogantes, tales como si habrá algún financiamiento a la producción local de conversores y televisores, cómo será la relación industrial con Brasil, cómo se distribuirá la mayor capacidad que permitirá canales adicionales, qué sucederá con el espectro actualmente en uso por la TV cuando sea liberado, etc.

Por ahora, lo concreto es que el apagón analógico se producirá en el 2019. O sea, dentro de una década. Y 10 años, en términos tecnológicos, son un siglo o más. Es justamente este plazo lo que puede hacer que finalmente el tema de la norma de TV digital sea totalmente irrelevante. Repasando lo que pasaba 10 años atrás en Argentina y confrontándolo con lo que hoy tenemos:

  • No había banda ancha: hoy representa el 95% de las conexiones a Internet
  • YouTube no existía: hoy la mitad de los usuarios de Internet en Argentina ve videos online y 1 de cada 5 ve contenidos de TV
  • Los televisores sólo se conectaban a antenas y equipos de reproducción (VHS, DVD): hoy comienzan a incluir conectividad a Internet (RJ45 en la jerga tech)

Con estos antecedentes, es muy probable que de aquí a 10 años ya no hablemos más de TV, típico exponente de la sociedad de masas, con unos pocos emisores y múltiples receptores. Probablemente sólo hablemos de video, en un modelo de muchos contra muchos, más propio de los tiempos de Internet. En otras palabras, para ese entonces nos habremos acostumbrado a consumir bajo demanda (cosa que la TV de aire, analógica o digital, no puede ofrecer). Y para hacerlo, Internet y, en menor medida, los modelos de TV por cable, son los únicos caminos. Si a todo esto le sumamos que las generaciones más jóvenes (que en 10 años serán adultos o comenzarán a serlo), cada vez consumen menos TV y más Internet, tendremos más demanda por la segunda que por la primera como plataforma de consumo de video.

Ante este panorama queda claro entonces cuál es el costo de haber demorado tanto una decisión. El timing apropiado fue el de la decisión original, en los años 90 (perdón por la palabrota), más allá de si la norma elegida en ese momento era la más conveniente o no. Procrastinar no es gratis.

TV maravilhosa

Es feo enterarse de lo que pasa en casa a través del vecino. Esto fue lo que sucedió esta semana cuando el ministro de Comunicaciones de Brasil informó a la cámara de fabricantes de electrodomésticos radicados en Manaos que Argentina optaría por la norma japonesa-brasilera de TV digital. A su vez, el funcionario brasilero se había enterado porque se lo había comunicado el Secretario de Comunicaciones argentino. Según lo informado en distintos medios nacionales, el anuncio oficial será hoy mismo en la cumbre del UNASUR.

En realidad, la noticia no tomó por sorpresa a quienes siguieron todo el proceso de elección (o mejor dicho, de reelección, ya que oportunamente Argentina había optado por el sistema norteamericano) de la norma. El tándem Japón-Brasil ya pintaba como el caballo del comisario. Por lo tanto, sólo resta esperar al anuncio oficial para develar tres intrigas: la participación de Argentina en la producción de televisores y decodificadores aptos; el aporte, si lo hubiera, de inversiones de capital en al país (como sucedió con Brasil); y la fecha del apagón analógico. Habrá que esperar para saberlo.

En cuanto al impacto, por las demoras en la decisión quizás este sea menor al previsto originalmente.

Por un lado, al ser Argentina un país con tan alta penetración de TV paga (alrededor del 60% de los hogares), el cambio de norma impacta menos que en otros lugares. Al recibir los televisores la señal desde redes privadas (de cable, satélite y hasta radio), no se ven afectados por la norma de transmisión por aire y abierta.

Por otra parte, el proceso de transición entre la TV analógica y la digital no puede darse de un día para el otro. Esto es así no sólo por los tiempos técnicos que requiere la adecuación de las redes de transmisión, sino también porque cuanto más largo sea este proceso, más recambio de los televisores se hará naturalmente. Pero mientras el tiempo pasa, la gente va mutando sus hábitos de consumo de contenidos audiovisuales, tal como surge del informe “Usuario online – consumo de contenidos 2009”. Cada vez más, los usuarios se están acostumbrando, de la mano de Internet, a consumir contenidos bajo demanda. Esta tendencia sólo se profundizará en la medida en que los que actualmente son menores de 20/25 años vayan creciendo, independizándose y tomando sus propias decisiones de consumo. Así, salir con una nueva propuesta de broadcasting de acá a 5 ó 10 años, será un tanto anacrónico. Sin dudas el futuro del consumo de video y audio será bajo demanda, sea en formato fijo o móvil.

Bordolino non ritorna

A pesar de los rumores (publicados en medios italianos) de una supuesta venta de sus operación celular en Brasil, esta semana Telecom Italia, en una reunión realizada en Londres, destacó que a pesar de prever recortes en su operación en Italia para reducir costos, seguirá apostando a sus negocios en Latinoamérica, con Brasil a la cabeza y sin descuidar a Argentina. De las palabras de sus ejecutivos se desprende que en momentos en que TI busca reducir su abultada deuda, el crecimiento esperado en Brasil y Argentina es estratégico para lograr su objetivo.

Mientras que en Italia habrá una reorganización que incluirá recortes de personal, ventas de activos no estratégicos y convergencia de servicios, entre otras cosas, en Brasil se intentará capitalizar las oportunidades emergentes de la sustitución fijo móvil así como el desarrollo de la banda ancha móvil. En el caso de Argentina, afirmaron su voluntad de ejercer la opción de compra de la parte de sus socios, el Grupo W, a principios de enero. No obstante, y tal como lo adelantaran tiempo atrás, su intención no es quedarse con esa parte para ellos sino transferirla a otro socio local, de forma tal de que no haya inversión financiera por parte de TI. Queda claro así que esta movida es la resultante de los enfrentamientos (que tomaron estado público) entre ambos socios y no por el interés de TI de quedarse con todo. Sería más bien un reemplazo de socio.

Respecto del posible nuevo socio de TI en Telecom Argentina, los nombres que se barajan son tantos que mejor no reproducirlos y esperar a que se den los hechos. Total, no falta mucho.

Un río que suena

Esta semana se produjeron dos noticias que podrían implicar profundos cambios dentro de la composición accionaria de Telecom Argentina.

Por un lado, durante estos días aterrizó en Buenos Aires el director de Estrategias de Negocios y Desarrollo Internacional de Telecom Italia (TI). Su objetivo, reunirse con interesados en la participación del Grupo W, que pasará a manos de TI en enero próximo como consecuencia de una opción de compra firmada entre italianos y argentinos al momento del ingreso de estos últimos en Telecom, 4 años atrás. El timing sería ideal para los italianos, ya que parte del precio acordado oportunamente se define por el valor de mercado. Y las sucesivas caídas del valor de las acciones hacen que hoy TI tenga que pagar casi un tercio de lo que hubiera correspondido un año atrás (evidentemente, hay quien se beneficia con las caídas de la bolsa).

El italiano declaró a la prensa que hay más de cuatro interesados argentinos en esa participación, lo que sería una forma de mantener vínculos aceitados con el gobierno. Tal cantidad de interesados marca claramente que varios de ellos podrían ser inversores ajenos al negocio de las telecomunicaciones.

Pero esta noticia cobra otra envergadura si se la vincula con las provenientes de Italia y que indican que TI estaría interesado en vender su operación celular, TIM, en Brasil, teniendo como candidato principal a Telefónica.

En principio, la operación no sería tan simple ya que el regulador brasileño, la CMT, no permitiría que Telefónica controlara las dos principales operadoras de telefonía móvil del país, Vivo (donde es socia de Portugal Telecom) y Tim Brasil. Para que esto avance una opción sería que Telefónica salga de Vivo (algo que intentó más de una vez) donde no estaría muy a gusto en el modelo de propiedad compartida y concentre sus operaciones en TIM, que así pasaría a llamarse Movistar.

Pero si TI vende su negocio móvil en Brasil que es un mercado mucho más grande y con más espacio para el crecimiento que el argentino, ¿cuál sería el sentido de seguir en Argentina? Es cierto que la caída de la bolsa hace que no sea un momento propicio para desprenderse de activos. Quizás el plan sea aguantar a que las cosas se reacomoden y salir en un momento más oportuno.

Lo cierto es que el caso de Telecom se parece al del pastorcito y el lobo. De tanto amagar, cuando la cosa sea en serio, nadie lo va a creer.