'banda ancha'

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  • Baratito, baratito: Ese es el objetivo de una nueva iniciativa en los EE.UU. que apunta a informatizar a hogares de escasos recursos. Con un tercio de los hogares de aquél país sin acceso a banda ancha, la idea es ofrecerles una computadora (no está en claro de qué tipo) por US$ 250 más una conexión de banda ancha a US$ 10 mensuales por el término de 2 años. También se ofrecerán computadoras recicladas a US$ 150. [Business Insider]
  • Softsourcing: Luego de un relativo, aunque efímero, éxito con Second Life, su fundador busca nuevos horizontes, intentando llevar el concepto de crowdsourcing a nuevas áreas. Ahora, está embarcado en un interesante proyecto que puede alterar la forma de desarrollar software. [New York Times]
  • Adiós al teclado: Según el VP de ecosistema y relaciones con los desarrolladores de RIM, los próximos Blackberry con el nuevo sistema operativo BBX serán como Playbooks más pequeñas. Esto implica equipos sólo touch, con la misma relación de pantalla para simplificar el desarrollo para smartphones y tablets. Un verdadero cambio para una marca cuyos teclados fueron y son un rasgo distintivo. [PC Magazine]

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  • Tablet ma non troppo: Separando la hype de la realidad, resulta interesante la visión del CFO de Intel respecto al rol de las tablets frente a notebooks y netbooks. Obviamente es parte interesada en el asunto, pero sus puntos no dejan de merecer atención. [The Register]
  • Los nubarrones sobre el cable: Esta es de autobombo. Se trata de un resumen de nuestra presentación durante el VI Encuentro Internacional de Banda Ancha y Cable Módem. Se basa un análisis de la situación del cable en Argentina en función de plataforma de banda ancha. [Infobae Profesional] La presentación puede descargarse desde aquí.
  • Si no puedes contra ellos…: Ante el avance de alternativas de difusión de video a través de Internet, Comcast, el mayor cable operador de los EE.UU., se apresta a probar un sistema de distribución IP para llevar sus contenidos a todo tipo de dispositivo y en cualquier lugar (siempre que lo permita la cesión de derechos). [The Wall Street Journal]

Perdiendo terreno

Durante algún tiempo, Argentina tuvo índices de banda ancha que eran buenos en comparación con otros países de la región. Lamentablemente, esto parece estar cambiando, de acuerdo con los datos publicados por el diario La Nación, citando estudios internacionales. Los puntos más destacados (a nuestro criterio) son: una marcada desaceleración del crecimiento de la penetración de banda ancha, un ancho de banda promedio bajo y paquetes de nivel de entrada caros.

El accionar del Estado en la materia influye en los resultados, y aquí se refleja la década de desidia regulatoria que vivió el país. Para entender mejor la situación, las áreas que competen a la regulación pueden verse a través de tres ejes: la infraestructura mayorista, la minorista y el accionar en términos de llevar conectividad a las áreas o sectores sociales no alcanzados.

A nivel mayorista, las deficiencias en el desarrollo de un backbone nacional que cubriera una amplia proporción de nuestro extenso territorio fueron la causa para que la banda ancha disminuya notablemente su penetración por fuera de los grandes centros urbanos. Consecuentemente, influyó para que en localidades de menor tamaño el costo de ésta fuera notablemente más alto medido en pesos por megabit. Esto es algo que apunta a ser corregido por el plan Argentina Conectada, si bien aún es muy pronto para saber si éste logrará los objetivos planteados.

A nivel minorista, ciertas restricciones surgen de la poca actividad en materia de otorgamiento de licencias, asignaciones de espectro y hasta de aprobación de adquisiciones. A esto hay que sumarle los frenos al agregado de nuevos servicios sobre redes existentes ya que equivaldrían a un impulso para extender y potenciar las redes. Aquí entra el tema del otorgamiento de numeración para dar telefonía así como el impedimento de que las empresas de telecomunicaciones (a excepción de las cooperativas) puedan dar servicios de TV.

En cuanto a llevar la conectividad a las áreas y sectores no alcanzados, cabe recordar que la regulación del año 2000 previó la creación del Servicio Universal, pero sólo en el 2007 se habilitó una cuenta bancaria para que los operadores depositaran el 1% de su facturación para financiarlo. Tres años después, esos recursos aún no han sido utilizados.

Todo esto sirve para entender que, al menos en este caso, las cosas no suceden porque sí.

Buscando precio

En los últimos tiempos, las discusiones en Argentina en torno al triple play estuvieron siempre planteadas desde una perspectiva de oferta: si conviene que entren las telefónicas o las cooperativas al negocio de la TV, la situación de los pequeños cables frente a una potencial oferta de actores más fuertes, el uso del ingreso de las telefónicas como una forma de doblegar a los grandes operadores de cable, etc.

Sin embargo, es poco lo que se discute desde la perspectiva del usuario, ajeno a las luchas sectoriales, a pesar de que un 48% de los usuarios de Internet ven como ventajoso tener una oferta que contemple teléfono, banda ancha y TV por parte de un mismo proveedor, mientras que sólo 13% lo ve como desventajoso. El resto, no tiene opinión al respecto. Esto surge del informe “Acceso a Internet y tecnología en el hogar – 2010”, finalizado recientemente por Carrier y Asociados.

Lograr un mejor precio final por la contratación conjunta de los tres servicios al mismo proveedor surge como la principal razón para ver al triple play como algo positivo, mencionada por el 61% de los encuestados. Luego, más lejos, se ubican las motivaciones vinculadas a la conveniencia (única factura, único proveedor) y recién en cuarto lugar aparece la integración de servicios, algo natural tratándose de un concepto que recién comienza a aplicarse.

En cuanto al proveedor de los servicios unificados, las empresas de telefonía atraen las mayores intenciones, siendo mencionadas por el 70% de quienes están a favor del triple play. Los cableoperadores las siguen, con el 21% y finalmente se ubican los ISP, con el 9%. Esta relación va cambiando en función de distintas variables como la generacional, la antigüedad en el uso de Internet y otras, demostrando que cada tipo de proveedor tiene su público.

De todos modos, esta pregunta es sólo un juego, ya que en la hipótesis de un triple play abierto a todo tipo de proveedor, la actual diferencia entre telefónica, cableoperador o ISP desaparecería al instante.

Hogares conectados

Demostrando que fue el gran impulsor del desarrollo del acceso a Internet residencial, la banda ancha está presente en el 99% de los hogares conectados en los grandes centros urbanos, relación que desciende al 93% si se considera a la totalidad del país. De esta forma, 3,8 millones de hogares argentinos se conectan a Internet por banda ancha, o el 38% de los hogares. Esto surge del informe “Acceso a Internet y tecnología en el hogar – 2010”, finalizado recientemente por Carrier y Asociados.

Desde el punto de vista tecnológico, la banda ancha se encuentra dominada por el ADSL (provisto por empresas telefónicas, desde incumbentes a cooperativas), presente en el 59% de los hogares. En segundo lugar el cablemódem (provisto por operadores de TV paga) y en tercer lugar, muy lejos, aparece 3G (de los operadores celulares).

El cablemódem tiene su mayor penetración en niveles altos y medios. Esto se debe a razones históricas y económicas. El servicio comenzó a ofrecerse en las zonas de mayor NSE de cobertura de TV por cable (como lo fue inicialmente el corredor norte del AMBA), a hogares que ya contrataban el servicio de TV paga.

Inversamente, y habida cuenta de que su desarrollo fue un poco posterior, no sorprende que el uso de ADSL crezca en la medida en que desciende el NSE del hogar, siendo los niveles medios y medio bajos los responsables del crecimiento de los últimos años. Además, en muchas zonas de niveles socioeconómicos medio bajos, que sí estaban cubiertas por las redes de TV por cable pero no por redes bidireccionales, el ADSL llegó antes que el cablemódem.

La aparición de 3G en el tercer lugar, refleja dos cosas: su rápido crecimiento (recibió un impulso muy fuerte durante el último año) así como la falta de conectividad fija en algunas áreas, donde las redes 3G se convierten en sustituto de las tradicionales. No obstante, no es de esperar que las tasas de crecimiento que registró la adopción de esta tecnología el año pasado se mantengan en el futuro. Recibió un gran impulso por parte de la demanda insatisfecha (por cobertura o necesidades de movilidad), pero no compite ni en precio ni en capacidad con las alternativas de red fija. Así, se trata de una tecnología complementaria a las tradicionales, con un techo de crecimiento mucho más bajo. Por otra parte, los mismos operadores celulares han reducido el énfasis que ponían en este servicio (que además les genera un tráfico muy superior al de los teléfonos a un precio similar).

¿WiMin?

Hace unos años, había mucha expectativa respecto de WiMax, la tecnología inalámbrica que prometía banda ancha real sin cables. La cosa funcionó aceptablemente bien en su versión fija (Argentina fue un leading case de la mano de Ertach, luego adquirida por Telmex). Pero no estuvo a la altura en su versión móvil, que a pesar de los trials y algunas operaciones, no tuvo la respuesta esperada por parte del mercado, especialmente ahora que comienzan los despliegues de redes 4G, donde entran tanto WiMax como LTE. Y esta semana, se sumaron distintas noticias y rumores que parecen confinar a WiMax al rol de tecnología alternativa.

Por un lado Sprint, el operador insignia del WiMax móvil, parece apostar ahora a una alternativa dual LTE/WiMax. Si bien la empresa ya lanzó WiMax en distintas ciudades de los EE.UU., su CEO no descarta avanzar sobre LTE. Esto además fomenta las especulaciones de una adquisición de T-Mobile, el operador móvil de Deutsche Telekom, tradicional usuario de GSM y sus tecnologías evolutivas (donde se encuentra LTE).

Por otra parte, Alvarion, fabricante de equipamiento y uno de los principales impulsores de WiMax, anunció que a principios del año próximo lanzará productos que soporten LTE (versión TD). Si bien seguirán produciendo equipos WiMax, se trata sin dudas de una diversificación que acompaña las demandas del mercado.

Otro de los grandes impulsores de WiMax, Intel, también parece que está considerando diversificar sus apuestas en el mundo móvil so pena de quedar totalmente fuera. Así, se especula con que estaría detrás de la adquisición de Infineon, fabricante alemán de chipsets para productos inalámbricos y actual proveedor de Apple, Nokia, RIM y Samsung. De concretarse la operación, le permitiría a Intel competir más agresivamente en el mercado móvil, pudiendo inclusive convertirse en un proveedor clave de chipsets para móviles, al estilo de Qualcomm. Entre los activos de Infineon hay productos para HSPA (3G) y LTE (4G), los que combinados con su procesador Atom le permitiría ofrecer una base más integrada a los fabricantes de dispositivos móviles. En este caso, el dinero para financiar la operación no sería un problema, ya que Intel acaba de registrar su mejor trimestre de su historia, con un beneficio neto de US$ 2,9 mil millones, mucho mejor que la pérdida de US$ 398 millones obtuvo un año atrás.

En fin, todo cambia. Lo único que se mantiene es el deseo de sobrevivir.

En busca del ancho de banda

Por lo que sucede en distintos mercados del mundo, evidentemente la demanda por ancho de banda resultó mayor a la prevista para los operadores de redes celulares. El crecimiento del tráfico de datos se está convirtiendo en un dolor de cabeza para los operadores móviles impulsado principalmente por la creciente demanda por smartphones así como por ofertas de banda ancha móvil (módems 3G para notebooks y netbooks). Esta tendencia no da muestras de detenerse sino todo lo contrario, resultando en redes que están siendo llevadas al límite de sus capacidades y más allá, lo que genera quejas de los clientes por la calidad y cobertura de las redes.

Por supuesto, la primera reacción fue mejorar las redes existentes, aunque más allá de una sintonía fina, en general esto involucra no sólo mayores inversiones (ej: aumentar la cantidad de celdas) sino también encontrar espacios para instalar nuevas antenas. Ninguna de las dos resulta fácil ni atractiva.

El siguiente paso fue comenzar a regular el tráfico de datos a través de nuevas aproximaciones al precio del servicio. Así, los planes ilimitados comenzaron una migración hacia convertirse en cosa del pasado para ser reemplazados por abonos con límites, por encima de los cuales el cliente debe pagar un adicional.

El próximo paso parece ser el de desviar tráfico de la red móvil hacia redes fijas. Por supuesto, los fabricantes de infraestructura impulsan la utilización de femtoceldas, debido a que implicaría nuevas ventas de equipamiento a los operadores. Si bien las femtoceldas dan muestras de ir creciendo en forma continua, los operadores están buscando alternativas más baratas. Y aquí el WiFi, otrora el enemigo del desarrollo de los servicios de datos móviles se está convirtiendo en un aliado.

Un prueba de la creciente relevancia del WiFi para los operadores está dada por el anuncio realizado esta semana de que AT&T y Verizon Wireless, los dos mayores operadores móviles de los EE.UU. se incroporaron a la WBA (Wireless Broadband Alliance). Se trata de un grupo que promueve la interoperabilidad entre redes WiFi de operadores. Básicamente, los miembros de la WBA comparten los datos de log-in de sus clientes, permitiendo de esta forma el roaming. Los clientes utilizan su nombre de usuario y contraseña para acceder a los hot spots propiedad de otros operadores. Esto se aplica a las redes WiFi cerradas, como las que tiene Arnet en Ezeiza o Aeroparque, solo accesibles para sus abonados.

Dato de color: Hasta hace un tiempo atrás, Verizon deshabilitaba la funcionalidad WiFi de los smartphones que vendía. Ahora le deben querer poner WiFi a todos.

Internet, freno y acelerador

En línea con lo que fue el año, los accesos de banda ancha fija a Internet mostraron un crecimiento moderado en el primer semestre para acelerar un poco en el segundo. De esta forma, se puede estimar que a fin de año la cantidad éstos alcancen los 3,8 M. Si bien el crecimiento anual será del 15%, muestra una desaceleración respecto del 32% del 2008 y del 47% del 2007.

 

Esta caída de las tasas de crecimiento evidencia que se está cada vez más cerca de un techo de la banda ancha fija en estas condiciones, donde confluyen la distribución del ingreso, el alcance de las redes fijas y el modelo de una Internet que gira en torno de la PC. La primera de las causas no podrá resolverse en el corto o mediano plazo, y es tarea del gobierno. Donde sí pueden influir las empresas proveedoras es en las otras dos. La difusión de redes de banda ancha puede darse no sólo a través de una mayor inversión en la red fija (cosa que vienen haciendo en los últimos años), sino también a través de las redes celulares (más sobre esto a continuación). En el caso de la PC, los proveedores evalúan alternativas de bundlings, especialmente con la popularización de las netbooks, equipos pensados específicamente para usar Internet y que tienen un costo más accesible (aunque deberá seguir bajando).

Por otra parte, este año comenzó a tomar vuelo la banda ancha móvil (BAM), como consecuencia de una mayor cobertura de la red 3G y el surgimiento de abonos para usuarios no intensivos, particularmente a través de modelos prepagos. Los accesos móviles alcanzarían a unas 600 mil líneas para fin de año, marcando un crecimiento aproximado del 200% en el año. Así, éstos equivaldrían al 15% de los fijos.

Combinando accesos de banda ancha fijos y móviles, se llega entonces a unos 4,4 M de conexiones. Se puede caer en la tentación de mostrarlas combinadas como una forma de mejorar uno de los indicadores utilizados para marcar avances en lo que hace a la reducción de brecha digital. Sin embargo, como suele suceder, las cosas no son tan lineales. Está claro que una gran parte de los accesos móviles son utilizados por personas que también cuentan con accesos fijos, por lo que no están sumando posibilidad de conexión a nuevas personas. No obstante, también es cierto que, al menos en esta etapa inicial, la BAM actúa de paliativo ante la ausencia de la fija en varias áreas.

Para el año que viene entonces, conviene analizar a la fija y la móvil por separado. En el caso de la banda ancha fija, y tal como lo marca la desaceleración de su crecimiento, habrá que esperar tasas moderadas, del orden del 10%. De esta forma, el 2010 podría cerrar con unos 4,2 M conexiones aproximadamente. Distinto será el caso de la banda ancha móvil, ya que habida cuenta de que está en la etapa de pleno despegue, no es irracional imaginar tasas de crecimiento cercanas al 100%, superando holgadamente el millón de conexiones para esta altura el año próximo.

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  • Universalizando Internet: Mientras en Argentina el Servicio Universal no es más que una cuenta bancaria, otros países siguen avanzando, incorporando a los accesos de banda ancha como servicio básico. En el 2011 será el turno de España. [El País]
  • Androides argentinos: Sin dudas una de las apuestas en materia tecnológica de Argentina está en el desarrollo de software. No obstante llama positivamente la atención el éxito de un taller para programadores de Android, el sistema operativo para celulares de Google. En la cresta de la ola. [Momo Buenos Aires]
  • Reinventado por terceros: En momentos en que las estadísticas internacionales marcan una caída en las descargas ilegales de música, quienes lograron revertir esta tendencia son outsiders de la industria discográfica. Parece que hace falta que vengan de afuera con ideas frescas [The Guardian]

Mientras tanto, el mundo avanza

Al tiempo que la política local nos quiere condenar a la edad de piedra en materia de infraestructura digital de banda ancha, en otros países los gobiernos se involucran para desarrollarla y llevar la conectividad a la mayor cantidad de gente posible.

Esta semana Finlandia fue noticia al establecer que a partir del año próximo todo habitante de aquél país tendrá derecho a una conexión de banda ancha de 1 Mb. Esta envidiable forma de servicio universal no termina allí, ya que el gobierno decidió subir esa capacidad a 100 Mb para el 2015, aunque por supuesto habrá contemplaciones si la conectividad es alcanzada vía redes de telefonía móvil.

Más cerca, en Brasil, el ministro de comunicaciones se reunió con los presidentes de los cinco principales operadores del mercado de telecomunicaciones (tanto fijas como móviles) para debatir nuevas formas de cooperación entre el sector público y privado para la implementación del  Plan Nacional de Expansión de la de Banda Ancha. El objetivo del mismo es potenciar el desarrollo del acceso a Internet, estimándose que requerirá una inversión de 10 mil millones de reales. Mientras tanto, aquí a Salas apenas si se le conoce la voz.

Finalmente, Cuba logró un acuerdo con el gobierno de los EE.UU. para instalar una fibra óptica subterránea que conecte a la isla con Key West, Florida. Se espera que esté totalmente operativo en el 2011. Cuando esto ocurra, no sólo se podrá prescindir de los más caros y limitados servicios satelitales, sino que será la piedra basal que permitirá el desarrollo de nuevos servicios para la isla, como Internet de banda ancha y TV por cable. Esto marca no sólo que algo está cambiando en Cuba, sino que el cambio se acelerará luego de la “conexión”.

Como puede concluirse de estos tres ejemplos de países en distintos estadios de desarrollo de infraestructura digital, lo que tienen en común es la decisión de avanzar hacia una sociedad moderna. Nosotros, mientras tanto, nos ocupamos de poner piedras en el camino. ¡Qué capos!