'Android'

Linkeando

  • Demorado: Si bien muchos creían que a fin de este año podrían adueñarse de su número telefónico, prórrogas recientemente introducidas llevarían esa fecha a aproximadamente el 2° trimestre de 2012. Algunos deberán seguir esperando. [El Cronista]
  • Se agranda el menú: El mercado de sistemas operativos para dispositivos móviles sigue dando muestra de querer seguir fragmentándose. A Android, Bada, BB OS, iOS, Symbian y Windows se quiere sumar ahora Firefox, con una propuesta de híbrido de sistema operativo y navegador. Habrá que ver a qué fabricantes convence para que sus equipos lo incluyan. Otro que se suma es Aliyun, el sistema operativo que el portal de e-commerce chino Alibaba estaría lanzando en estos días. [Telecoms] [Financial Times]
  • ¿Megafracaso?: A pesar de las expectativas puestas originalmente en Google TV, el producto sigue sin despegar. A tal punto que Logitech, uno de los principales fabricantes del dispositivo necesario para el servicio, declaró que durante el último trimestre las ventas fueron negativas. Esto implica que las devoluciones fueron mayores que las ventas. Eso sí que duele. [Business Insider]

En ecosistema cerrado no entran moscas

A pesar de su gran y todavía creciente popularidad, uno de los problemas de Twitter como negocio es encontrar las fuentes de ingresos que permitan justificar su alta valuación al tiempo que le dé sustentabilidad en el largo plazo. Como paso previo para lograr esto Twitter debe tener las riendas de su ecosistema. En este marco se entiende la adquisición de TweetDeck que tuvo lugar esta semana por unos US$ 40 millones, cifra que en comparación con las que suelen girar últimamente en torno al negocio tecnológico parece casi cambio chico, lo cual no implica que no sea un precio justo, sino que es simplemente un contraste imposible de obviar.

Para entender cómo llegó a esta situación es necesario repasar su desarrollo. A diferencia de Facebook que nació como una aplicación basada en la Web y que luego se amplió a los celulares (smartphones o no), Twitter surgió como un servicio para celulares que originalmente se utilizaba vía SMS. De ahí su limitación de los 140 caracteres, fuertemente ligada al máximo que puede transmitirse a través de un mensaje de texto. Esto, que le daba la ventaja de poder ser utilizado desde el más simple y básico de los celulares terminó siendo un arma de doble filo.

Cuando comenzó la explosión de los smartphones en todo el mundo, surgieron infinidad de aplicaciones para acceder a Twitter, todas estas desarrolladas por terceros. A esto se sumó que su interfaz en la versión Web siempre resultó muy limitada y compleja, lo que dio lugar también al desarrollo de aplicaciones para PC de terceros que mejoraban notablemente la experiencia del usuario. Y entre los más populares de éstos está claramente TweetDeck, el cual está disponible no sólo para iOS y Android en celulares, sino también para Windows, Mac, Linux y Chrome en PCs. El caso de TweetDeck como el de tantas otras aplicaciones que actuaban de interfaz entre el servicio y el usuario significaron que el crecimiento y la innovación provenían mayormente de terceros. El resultado fue que 75% del tráfico de Twitter era generado por terceros.

Por supuesto, este escenario causa preocupación en algunos, ya que las aplicaciones estuvieron generando el crecimiento mayormente fuera del control de Twitter, especialmente en términos de monetización del servicio. Esto es lo que espera revertir la empresa con la compra de TweetDeck y presagia una guerra contra los demás clientes del servicio. El argumento seguramente será que lo harán para asegurar una experiencia de usuario que sea consistente, si bien el mensaje subyacente es que no quieren terceros que les compitan en su propia casa.

En definitiva, esta operación implica el fin de una primera etapa de Twitter, con un crecimiento que fue caótico y sin un control férreo del negocio que generó. Atrás está quedando la adolescencia y comienza su vida adulta. Quizás un paso que algunos critiquen, pero que al mismo tiempo apunta a asegurar la subsistencia del servicio.

¿El nuevo Windows?

La creciente popularidad de Android potenciada por ser la plataforma elegida por diversas marcas (Samsung, Motorola, HTC, LG, Sony Ericsson, Huawei y otras) son elementos que permiten que algunos vean al sistema operativo del androide verde como la reedición de Windows en el mundo móvil. Sin embargo, existen condiciones distintas que permiten prever que la historia no se repetirá.

La primera y más evidente es justamente la experiencia con Windows. Fabricantes y operadores ya pudieron comprobar lo que sucede cuando hay un gran dominador en el rubro plataformas, como ocurrió en el mundo informático a partir de los 90. La computadora se comoditizó a tal extremo que hoy no existen diferencias relevantes entre productos de uno u otro fabricante. A esto hay que sumarle que la falta de competencia le quitó ritmo a la innovación. Claramente, desde hace un tiempo ya que las PC hacen básicamente lo mismo. Más rápido y más fácil, pero esencialmente lo mismo.

La segunda y quizás más importante es que el modelo actual de los celulares es distinto al histórico de las PC. Los celulares, surgidos como dispositivos de comunicación más que de procesamiento, son buenos exponentes del cloud computing. Accedemos desde ellos a nuestro mail en la Web (Gmail, Hotmail, etc.), así como a nuestras cuentas en Facebook o en Twitter. Contactos y calendarios se sincronizan con aquellos en la Web. Muchas aplicaciones de mensajería instantánea son multiplataforma (Messenger, Nimbuzz, Whatsapp, etc.). Todo esto hace a su vez que no haya mayores inconvenientes en interactuar con otros usuarios, por más que cuenten con un celular de una plataforma distinta a la nuestra.

Por el contrario, en el mundo PC existe una fuerte interrelación entre plataformas, aplicaciones y datos. Pasar de Windows a Linux exige cambiar de aplicaciones y migrar datos, un proceso que puede ser irremontable para un usuario no techie. Esto hizo que los usuarios tendieran a utilizar en su grandísima mayoría lo mismo, en un modelo donde el ganador se quedaba con todo, como pasó con Microsoft, Windows y Office. Por otra parte, el intercambio de datos generados en distintas plataformas no siempre resultó transparente.

En el mundo de los smartphones cambiar de plataforma, por ejemplo de Symbian a Android o a Blackberry, no es un dolor de cabeza como sí lo era en la era PC pasar de Mac a Windows, o de éste a Linux. Los celulares tienen un modelo híbrido, donde si bien los programas son específicos de cada plataforma (Android, Blackberry, iPhone, Windows Phone), se trata mayormente de interfaces para acceder a datos y servicios que están en la red. De esta forma, son accesibles independientemente de la plataforma utilizada. No hay entonces motivos técnicos para que todos tengamos lo mismo. Si esto ocurriera, sería más por una estrategia de marketing exitosa que por los efectos de red de una elección tecnológica.

DudasIP

El anuncio de la compra de Skype por parte de Microsoft ganó los titulares de los medios esta semana, aunque también sembró algunas dudas respecto de la conveniencia de esta operación, especialmente a partir del monto acordado.

En principio, no es cuestionable el interés de MS por Skype. El servicio podrá ser integrado a productos de Microsoft existentes, como la consola Xbox, Office o el Windows Phone 7. También puede ser un factor importante en la oferta de VoIP, llamada Lync, que combina mail, mensajería instantánea y comunicaciones de voz en una única aplicación que apunta al mercado corporativo.

Quizás lo más importante de todo esto sea una eventual inclusión de esta aplicación en el sistema operativo para celulares. Es difícil no pensar en un futuro donde las comunicaciones móviles sean servicios de banda ancha donde la voz sea una aplicación más. No obstante, la duda que surge es que en el ínterin los operadores se opongan, como ya lo hicieran en el pasado. Pero de no ser así, tener Skype integrado en el celular puede ser un atractivo muy importante a la hora de elegir, teniendo, por distintas razones, una ventaja considerable frente a propuestas alternativas, como Google Voice en Android, o Facetime en el iPhone.

Lo que quizás más dudas despierta es el precio acordado. En el 2005, eBay pagó US$ 2,6 mil millones por Skype. Las sinergias previstas originalmente nunca se dieron, y terminó  vendiendo el 70% en el 2007, a un precio que valuaba a la compañía en US$ 2,4 mil millones. Siendo que luego de tantos años la empresa aún no es rentable, los US$ 8,5 mil millones que pagará Microsoft parecen un exceso. Pero está claro que MS no piensa en Skype como un negocio en sí mismo sino en lo que puede aportarle a sus distintos productos.

Las dudas sobre el precio de Skype, y que convirtió a ésta en la mayor adquisición realizada por Microsoft, sólo podrán develarse dentro de unos años. Mientras tanto, hay gente que baila de alegría: sus ex accionistas.

Tercera posición

Esta semana RIM (fabricante de los Blackberry) estuvo en las noticias por diversos anuncios que se produjeron en el ámbito del Blackberry World un evento anual que congrega a clientes, operadores, desarrolladores, analistas y periodistas. En este marco es natural que se produzca una avalancha de anuncios de los cuales rescatamos algunos por sus implicancias.

Quizás el que más sorprendió fue la asociación de RIM con Microsoft, rival en el negocio de los dispositivos pero socio a la hora de hacer interactuar a las BB y su ecosistema con los sistemas informáticos de las empresas. En este caso, el anuncio no correspondió a sus ámbitos tradicionales de colaboración sino a los celulares específicamente. Los futuros BB tendrán como motor de búsqueda por defecto a Bing, tanto en el browser como así también como buscador universal que incluyen los celulares de RIM. Además, Microsoft proveerá los mapas digitales. En este último punto no queda en claro cuál será la vinculación con los mapas de Nokia (a través de su subsidiaria Navteq), utilizados actualmente por los Blackberry, quien a su vez será la que provea los mapas a Microsoft luego del acuerdo entre ambas. La duda entonces es: ¿los BB utilizarán los mapas de Nokia vía Microsoft o Microsoft desarrollará mapas para RIM que no incluirá en los celulares con Windows Phone 7? No queda claro. Lo que sí queda claro, y más aún con la presencia del CEO de Microsoft durante el anuncio, es que RIM y MS se asocian para enfrentar a su principal rival, Google y su Android.

Por otra parte, RIM realizó dos anuncios interesantes para los usuarios corporativos. Uno fue relativo a su software BES, utilizado por las organizaciones clientas para administrar los BB en manos de sus empleados. Como consecuencia de la adquisición de Ubitexx, BES incorporará la capacidad de administrar dispositivos de otras plataformas, como Android y iOS. Claro que, a la hora de administrar, los BB tendrán más opciones, lo que quizás incline a los CIO a favorecer a éstos por encima de sus competidores. El otro fue la introducción de su tecnología Balance la cual permite que en la práctica un Blackberry se comporte como si fueran dos equipos, uno para fines laborales y otro para personales. De esta forma, mantiene la seguridad de la información de la empresa así como la privacidad del contenido personal.

Ambos anuncios son un guiño a los responsables de Sistemas y forman parte de una movida que seguramente ayudará a RIM a mantener su dominio en el mercado corporativo en momentos en que mucho se discute si las empresas deben permitir que sus empleados usen sus propios dispositivos. De esta forma, Blackberry mantiene una posición central en el segmento corporativo, un bastión que evidentemente está dispuesto a defender a capa y espada.

Finalmente, hubo muchas novedades respecto de su recientemente lanzada tableta Playbook, que al revés de lo recién mencionado apunta a amigarse con el público consumidor. Esto pudo verse en el anuncio de la aplicación Facebook para Playbook, todo un logro si se considera que aún no hay una similar para la iPad. No obstante, y ante noticias de que los lanzamientos de algunos de los nuevos modelos de celulares se estarían retrasando, queda la duda de si RIM no distrajo demasiados recursos hacia su tableta en detrimento de sus nuevos teléfonos basados en su flamante sistema operativo OS7.

Está claro que Blackberry busca diferenciarse de sus competidores con propuestas que no son revolucionarias pero sí novedosas. Los próximos meses dirán si valió la pena el esfuerzo.

Linkeando

  • Un recuerdo ya pronto serás: El primer gran actor de las redes sociales, MySpace, ya no es lo que era. Esta semana se difundió la noticia de que su propietario, News Corp., subastará la empresa por la que 6 años atrás pagó US$ 580 M. El piso será de sólo US$ 100 M. Say no more. [Reuters]
  • Houston, we have a problem: Esto es lo que viene a la mente al leer la noticia de que sólo el 8% de los ingresantes a Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata aprobó Matemática. Algo muy grave para el desarrollo tecnológico argentino. [CanalAr]
  • La privacidad, una entelequia: Primero fuerona las informaciones de que el iPhone registra los movimientos de sus usuarios. Luego se sumaron noticias similares por parte de Android y de Windows Mobile (Blackberry se viene salvando, al menos por ahora). Ahora se sumó una nueva, pero peor: el fabricante de GPS Tom Tom admitió que vendió información del andar de sus usuarios por las calles a la policía holandesa. Ya no hay dónde esconderse. [The Register]

De teléfono a dispositivo

Considerando como evolucionan los ¿teléfonos? celulares, no hay dudas de que esta denominación tiende a desaparecer. Más aún últimamente, cuando los equipos cuyas ventas más crecen son aquellos que priorizan la conectividad de datos. Esto surge del informe “Mercado celular argentino” recientemente realizado por Carrier y Asociados.

El mercado de terminales celulares puede dividirse en cuatro grandes categorías: básicos, feature phones, sociales y smartphones. Los básicos son aquellos orientados a las comunicaciones tanto de voz como de SMS, que apenas en algunos casos incluyen cámaras de baja resolución y/o capacidad precaria de reproducción de archivos de audio. Los feature phones son los orientados a una característica dominante, como la capacidad de reproducir un MP3 (con controles dedicados para esta operación) o aquellos con cámaras de alta resolución y ajustes para mejorar las capturas. Los sociales son los destinados a la mensajería, formada por equipos con teclado QWERTY o pantalla táctil que, sin ser smartphones, permiten el uso de aplicaciones tales como mail, mensajería instantánea (Messenger) y redes sociales (Facebook, Twitter). Finalmente, los smartphones son aquellos cuyo sistema operativo acepta aplicaciones nativas, proveyendo una plataforma e interfaz estandarizada para los desarrolladores de aplicaciones (Symbian, Blackberry OS, Windows Mobile o Phone, iPhone OS, Android, Bada y variantes de Linux), pudiendo realizar más tareas que cualquiera de las categorías anteriores.

Visto en unidades, el mercado durante el 2010 presentó un escenario donde todavía los básicos son la primera minoría (38%) seguidos por los feature phones (34%). Los sociales y los smartphones presentaron valores similares (14% cada uno).

Pero este es sólo una foto, y la cosa se pone más interesante cuando se trata de ver la película.

Así se puede ver que si bien los básicos siguen dominando en volumen, éstos retrocedieron de un 51% a un 38% en términos proporcionales y cayeron un 8% en términos absolutos, evidenciando la creciente demanda por equipos más sofisticados. Por su parte, los feature phones registran un avance del 3%, pero está claramente por debajo del crecimiento general del mercado, del 25%.

En el extremo opuesto, los smartphones muestran un notable crecimiento, del 225%, sólo opacado por el de los teléfonos sociales, si bien su espectacular avance tiene que ver también con que se trata de una categoría nueva (los primeros equipos fueron lanzados hacia fines del 2008). Ambas categorías combinadas se acercan a un tercio del total, habiendo pasado del 8 al 28% del total. Esto pone de manifiesto el creciente rol del celular como herramienta de comunicación más allá de la voz y el SMS, a través de aplicaciones que tienen la ventaja de comunicar no sólo entre móviles sino también entre éstos y computadoras, de manera multiplataforma, lo que aumenta el atractivo de éstas. Ambas categorías son las únicas que crecieron por encima de la media del mercado.

Estas variaciones evidencian que los celulares son cada vez menos teléfonos y cada vez más dispositivos de datos. Así, la tendencia a que la voz se estanque y el consumo de datos crezca, está asegurada.

Para desarrollarte mejor

Es indudable que con la transformación de los celulares en smartphones, éstos se han convertido en verdaderas computadoras móviles. Como tales, las aplicaciones que sobre ellos corren pueden establecer una diferencia en el uso puede hacerse de éstos. Pero el tema se comienza a complicar cuando las plataformas están atomizadas, a diferencia de lo que sucede en el mundo PC, donde hay una que es claramente dominante (Windows) y otras de nicho (MacOS y Linux en sus múltiples variantes). La cosa no es tan simple en el caso de los smartphones, porque en el mercado argentino tan sólo en el 2010 se vendieron equipos con 8 sistemas operativos distintos. Esto surge del informe “Mercado celular argentino” recientemente realizado por Carrier y Asociados.

Más allá de la variedad de sistemas operativos de smartphones en el mercado argentino, en el 2010 el 70% del mercado se concentró en dos plataformas: Symbian (39%) y Blackberry (31%). En tercer lugar se ubicó Android, con un 22%. Muy lejos, Windows (4%) y iOS (3%).

No obstante, en la comparación interanual, es Android quien registró mayor crecimiento (de más del 3.000%) como consecuencia de que fue recién en el 2010 en que este sistema operativo estuvo disponible en diversos modelos y fabricantes (Motorola, Sony Ericsson, LG, Samsung, Huawei y HTC). Más lejos lo sigue el iOS, que avanzó un 323%, aunque con unas 55 mil unidades totales, muy lejos de las 533 mil de Blackberry que creció un 205%. Recién en 4° lugar aparece el líder, Symbian (o Nokia), con un crecimiento del 132%. Las cifras de crecimiento son importantes, pero deben ser consideradas dentro de una categoría que avanzó un  225% en el último año.

Lo curioso es que estas cifras no concuerdan con los desarrollos locales de aplicaciones, especialmente las masivas (diarios, radios, bancos), que parecen orientarse más hacia iOS. Habrá que ver si este año los desarrolladores le prestarán más atención al mercado y menos al posicionamiento.

Caso de estudio

El reciente anuncio de la intención de AT&T de comprar las operaciones de T-Mobile en los EE.UU. disparó todo tipo de comentarios, la mayoría vinculados a la concentración que se daría en el mercado de aquél país. No es para menos: la compra le agregaría 34 millones de clientes y llevaría su participación de mercado al 43%. Pero más allá de esto, la noticia pone al descubierto otras cosas, que tienen que ver más con las consecuencias del modelo de telefonía móvil adoptado por aquél país.

Fieles a su filosofía de laissez-faire, los estadounidenses propician la competencia de infraestructuras. Por este motivo, y a diferencia de lo que sucedió en Europa donde hubo una decisión política de usar GSM como estándar, en los EE.UU. conviven distintas tecnologías de comunicación móvil y sus evoluciones: CDMA, GSM, iDen, WiMax. La compra de T-Mobile por parte de AT&T tiene sentido entonces porque ambos operadores utilizan la familia GSM en su tecnología, y esta es la razón por la que la rumoreada compra de la primera por parte de Sprint no resistía análisis. Ésta opera redes CDMA, iDen y WiMax, por lo que agregar una cuarta sería una locura.

De concretarse la operación, que seguramente será escrutada por las autoridades regulatorias, alrededor del 70% del mercado quedaría en manos de dos operadores, AT&T y Verizon. Para entorpecer aún más la competencia, ambos utilizan tecnologías distintas, ya que el segundo se basa en la familia CDMA. Así, aquél que quisiera cambiar de operador, también tiene que adquirir un nuevo terminal ya que el que tenga será incompatible con su nueva red. Algo que aprendieron los usuarios de iPhone que, provenientes de AT&T, quisieron migrar a Verizon. Quienes insistieron en la movida, tuvieron que comprar un nuevo equipo.

La existencia de múltiples e incompatibles estándares tiene otros efectos negativos. El más evidente es los problemas que genera a nivel de cobertura, ya que los principales operadores deben construir redes en paralelo. De usar las mismas tecnologías, los operadores podrían tener acuerdos de roaming para permitir a sus clientes moverse libremente por el país. Queda claro así que, más allá del aspecto técnico, el modelo de la replicación de infraestructuras puede ser ineficiente desde el punto de vista económico.

Esto también tiene sus consecuencias en el servicio, el cual está focalizado en retener a los clientes bajo modelos pospagos que aseguren el flujo de caja necesario para inversiones de capital. Es por esto que en aquél país hay muy poca innovación en los segmentos de baja gama. Visto así, se entiende por qué la industria estadounidense innova en el high end: iPhone y Android.

Estas particularidades del mercado celular de los EE.UU. se traducen también en dos aspectos vinculados entre sí. Por un lado, son pocas las empresas extranjeras que invierten allí. La más notoria es la alemana Deutsche Telekom, quien a pesar de ser la dueña de T-Mobile, se desprende de ésta. No obstante, conviene aclarar que de concretarse la operación pasaría a ser el principal accionista de AT&T con un 8% de participación. Inversamente, tampoco los operadores móviles locales se aventuran en otros mercados. Todo esto le da al mercado de aquél país una singular insularidad. Es por esto que lo que allí sucede no es automáticamente extrapolable a otros mercados.

Cambio de rol

Para quienes no estamos dentro del negocio de fabricar celulares, el caso de RIM (fabricante de los Blackberry) es más que interesante. Se trata de una empresa que pasó de incumbente a challenger, lo que hace atractivo su análisis.

RIM fue la empresa que primero desarrolló el concepto de smartphones partiendo de una idea que era sencilla (la idea, no su implementación): lograr que el mail fuera móvil, independizándose de la PC. Lo que en 1996 nació como un pager de doble vía se transformó en un smartphone cuando en el 2002 sumó la capacidad de transmitir voz sobre las redes celulares. Así, fue el amo y señor de esta categoría por algunos años, hasta que en el 2007 Apple lanzó el iPhone e hizo del smartphone un producto masivo. A partir de allí, si bien las ventas y las ganancias siguieron acompañando a la empresa, los Blackberry quedaron algo opacados por el glamour del iPhone y por la creciente popularidad de los equipos con Android.

RIM tuvo una reacción inicial, que fue la de subirse a la ola de los clones de iPhone con el lanzamiento del modelo Storm, que lejos estuvo de ser un hit. Ese golpe al ego (pasar de ser líder a seguidor) implicó un retorno a sus fuentes, bajo la premisa de que el mercado es lo suficientemente grande y en crecimiento como para permitir distintos enfoques.

Esta semana, la empresa hizo un par de anuncios que evidencian la intención de recorrer un camino alternativo: una apuesta a los servicios basados en la nube y la socialización. En el caso los primeros, éstos llegan ahora a los usuarios individuales con características antes reservadas a los corporativos, como acceso remoto a los dispositivos para subir el volumen del ring y hacerlo sonar (útil si no se encuentra el equipo), localización vía GPS y borrado remoto (en caso de pérdida o robo), backup desatendido en la nube y otras funcionalidades del estilo manejadas desde la aplicación BB Protect. A estas funciones se le agrega más sofisticación en el caso de los equipos dirigidos al segmento de empresas, facilitando la administración simultánea de múltiples dispositivos. Para las funciones de socialización, éstas se basan en la habilitación de funciones para aplicaciones de terceros montadas sobre su infraestructura de mensajería BBM (Blackberry Messenger), de alta popularidad en los segmentos más jóvenes.

Por supuesto, estas funcionalidades por sí solas no garantizarán el éxito de RIM en los tiempos venideros, pero resulta interesante ver cómo la empresa hace gala del motto de Apple, “Think different”. El tiempo dirá si además de pensar distinto, piensa bien. El mercado tendrá la palabra.