Entretenimiento extendido
El avance de los smartphones y el consecuente crecimiento de los abonos de datos están introduciendo algunos cambios en el consumo de contenidos así como en la redefinición de lo que es entretenimiento desde el celular. Esto surge del informe “El usuario ante los smartphones – 2011”, realizado por Carrier y Asociados.
Si bien el sideloading (intercambio de contenidos entre dos dispositivos, típicamente una PC y un móvil) sigue siendo una práctica habitual, comienza a ser complementado o sustituido por el uso de la red celular. En vez de sacar una foto desde el móvil y descargarla a la PC para distribuirla vía mail, mensajero o redes sociales, lo mismo se hace ahora directamente desde el móvil que incluye estas aplicaciones. Tratándose de contenido para distribuir por las redes móviles las fotos son sin dudas de lo más popular.
Por su parte, y ante la escasez de propuestas de descarga legal desde el celular, la música mayormente sigue cargándose desde una PC. En este caso, la misma tiene distintos niveles de atracción y uso, compitiendo en algunos casos con los reproductores específicos. No obstante, se observa un fenómeno interesante, que redefine el concepto de entretenimiento desde el celular. Para los usuarios que no tienen abonos de datos, el consumo de música suple otras formas de entretenimiento emergentes del uso de redes sociales y mensajería.
En cuanto a los contenidos en video, si bien generan cierta atracción, la falta de madurez tecnológica, tanto a nivel redes como dispositivos, hace que no sea lo que motiva al consumo de smartphones y planes de datos. No son raros los intentos fallidos de realizar streamings. Quienes los consumen lo hacen para entretenerse y compartir estos contenidos. No es inusual en estos casos la reproducción de videoclips para escuchar la música. Un desperdicio de ancho de banda que evidencia la demanda reprimida por opciones de streaming de música desde el celular.
Por su parte, la TV móvil no atrae a los inmigrantes, aunque se reconoce como contenido más atractivo el vinculado al deporte, con el fútbol ocupando un rol estelar, y en menor medida las noticias. Los nativos son más permeables, con una combinación de atracción y deseo de experimentación, percibiéndola como una forma más de entretenimiento que se agrega al menú de socialización, música y videos.
En definitiva, con la creciente popularidad del acceso a redes sociales y mensajería instantánea desde los celulares, el concepto de entretenimiento se extiende más allá de los contenidos tradicionales (música y videos) para abarcar también a la socialización.



A poco menos de un mes del lanzamiento del programa conocido como “LCD para todos”, el mismo comienza a evidenciar las fallas en su concepción. Básicamente, y luego del interés despertado no sólo por el precio final del producto (no muy distante de otros equipos similares, aunque sin el sintonizador de TDT) sino más aún por la atractiva financiación (60 cuotas a un 15% anual en un contexto inflacionario), la oferta está muy lejos no sólo de satisfacer la demanda, sino también de cumplir con los objetivos originalmente previstos. Vale recordar que éstos eran los de colocar en el mercado 200.000 televisores antes del mes de agosto. Hoy, las noticias en los medios de todo el país giran en torno a la escasez del deseado producto como consecuencia de bajos niveles de disponibilidad, evidenciando la ligereza con la que se realizan este tipo de anuncios. Claramente, hubo un error en la estimación del tiempo que demandaría producir y/o importar semejantes volúmenes. Un típico caso de donde se dispara antes de apuntar…
Hay temas de los que se habla desde hace años, lo que no impide que recurrentemente tengan un pico de exposición mediática para luego perder terreno hasta el próximo round. Tal es el caso del riesgo cancerígeno del uso de los teléfonos celulares. El tema volvió con inusitada fuerza esta semana, ganando lugares destacados en diarios, programas de TV y de radio, así como en Internet. Surge entonces la pregunta: ¿qué hay de diferente esta vez? La simple respuesta a este interrogante sería, ninguna evidencia nueva y sí mayores atenuantes.
Normalmente, cuando un rumor debe ser desmentido es porque es creíble. Esto pudo comprobarse esta semana, cuando ante los insistentes rumores de que Nokia sería adquirida por Microsoft, el CEO de la primera tuvo que salir a negar enfáticamente esta posibilidad, argumentando que el rumor era sin basamento.
No es raro, más en el negocio de Internet, que se desarrolle una tecnología cuyo uso previsto originalmente termina siendo muy distinto al que finalmente se le da. Y es esto lo que está sucediendo con Twitter.
En la industria tecnológica en general se da hoy una discusión respecto de si las tablets deberían ser consideradas computadoras personales, smartphones más grandes o una categoría en sí misma. Esto se traduce en que todavía no queda en claro cuáles son los segmentos de usuarios de éstas y sobre todo, cómo debe ser su comercialización.



