'Informática'

Habemus tablet

Esta semana, y luego de semanas de especulación y anticipos, finalmente se presentó el Kindle Fire, la nueva tablet de Amazon, basada en Android (aunque no se note). Se trata de un anuncio interesante porque posiciona a las tablets no ya como un sustituto de una PC portátil (particularmente de las netbooks) sino como claramente un dispositivo complementario para el consumo de contenidos y el entretenimiento. Para más información, nada mejor que verla en el propio sitio de la empresa.

A diferencia del iPad, donde los contenidos que ofrece Apple son un incentivo para vender el hardware, en el caso del Fire la relación se invierte: un equipo de bajo precio (US$ 199) fuertemente atado a la plataforma de contenidos de Amazon que incluye no sólo libros sino también música, videos y aplicaciones. No hay que olvidar que en el fondo, Amazon es un gran retailer, no una empresa de tecnología. Así, el Kindle Fire es más una plataforma que un dispositivo.

Además de contenidos, Amazon tiene a su favor una monstruosa infraestructura tecnológica para ofrecer servicios y contenidos en la nube. Esto inclusive les permite presentar su Fire con Silk, un navegador conceptualmente distinto al Safari de Apple o al propio de Android que utilizan la mayoría de las otras tablets. Silk promete un funcionamiento superior apoyándose justamente en los AWS (Amazon Web Services) de Amazon.

Quizás no sea un competidor directo, pero sin dudas que ahora Apple prestará más  atención a lo que sucede en el mercado de tablets no-iPad. No es competidor directo porque tanto el iPad como otras tablets de alta gama como Xoom, Galaxy, Playbook son en definitiva computadoras de usos múltiples, por lo que incluyen cámaras, micrófonos e interfaces basadas en aplicaciones. La Fire, en cambio, apunta a ser un dispositivo de entretenimiento, con una interfaz basada en los contenidos y no en aplicaciones. O sea, mientras las otras son cortaplumas suizos, la de Amazon tiene un objeto de uso dominante para el cual está optimizada.

La decisión de Amazon de enfocarse en los contenidos es totalmente coherente. Tiene una gran tienda con muchísimos contenidos disponibles (libros, revistas, música, video) que se combina con millones de clientes que tienen registradas sus tarjetas de crédito. El sueño de varios, la realidad de pocos. Claro que esto mismo podrá ser una limitante para su expansión internacional: los derechos de los contenidos suelen tener fuertes ataduras geográficas.

Antes de finalizar, un poco de autobombo. A mediados de abril, cuando aún no se hablaba de una hipotética tablet de Amazon, desde Comentarios pensábamos que era parte de un futuro más que probable [Ver “¿Hacia un cambio de categoría?”]. Fue así nomás.

La culpa no es del chancho

No son tiempos fáciles para HP. Luego de los anuncios recientes que implicaban cambios estratégicos profundos, como comprar una empresa de software por US$ 10 mil millones, hacer un spin off del negocio de PC y desactivar los desarrollos sobre WebOS, la cosa sigue movida. Al parecer, en el directorio de la compañía no quedaron muy conformes con esta movida estratégica y terminaron dándole el olivo a su actual (y probablemente efímero) CEO, Léo Apotheker. Su sucesora es Meg Whitman, ex CEO de eBay y candidata frustrada a gobernadora de California en las últimas elecciones de aquél estado que hasta el momento se desempeñaba como miembro del directorio de HP.

Se agrega así un nuevo episodio a la saga de partidas tumultuosas en la cúpula de HP. Pasó con su CEO Carly Fiorina (quien fuera artífice de la compra de Compaq) cuando los resultados no acompañaban. Siguió con los affaires ¿sexuales? y de rendiciones de gasto de su sucesor, Mark Hurd. Luego vino el escándalo de espionaje a miembros del directorio. Ahora es el turno de Apotheker (luego de menos de un año en el cargo), aunque en este caso por no estar de acuerdo con el giro estratégico propuesto.

Lo llamativo de este último caso es que las decisiones de Apotheker no hayan sido evaluadas por el directorio, que en definitiva existe para defender los intereses de los accionistas, es decir los propietarios. Esto, sumado a las salidas tumultuosas de otros altos directivos, parecería indicar que quizás los problemas de fondo de HP están en su directorio y, como resultante, las decisiones que allí se toman no son las mejores para la compañía, sus empleados y sus clientes. Si esto efectivamente es así, la solución no será tan simple como nombrar un nuevo CEO. Habrá que estar atentos a las novedades que, tal como viene la mano, seguro seguirán surgiendo.

Emisarias del infierno

Todo aquél que tiene que lidiar con una impresora seguramente se sentirá identificado con este comic. Brillante.

¿Cuáles es el HP Way?

Desde su anuncio del spin off de su negocio de PC y de sepultar el negocio de tablets y smartphones, las cosas en HP parecen estar más confusas que claras. Es que algunas marchas y contramarchas sumadas a decisiones cuestionables de los últimos tiempos parecen indicar que el andar no tiene la seguridad de antaño.

La decisión de salir del negocio de PC no es criticable en momentos en que éste tiende a la commoditización y los orientales, con Acer (Taiwán) y Lenovo (China) a la cabeza, parecen mejor preparados para competir en este tipo de escenarios. No obstante, sí hay cierta incertidumbre respecto al futuro de la PSG (Personal System Group). No queda en claro si el spin off será su destino definitivo o si lo que se busca es una venta. La cosa se pone más confusa cuando la cabeza de la PSG afirma que las tablets podrían ser parte del futuro de esta nueva entidad. En otras palabras, desactiva el negocio de las tablets pero luego le pone un respirador mientras deshojan la margarita…

A este estado confusional se suma que, luego de rebajar el precio de sus tablets a US$ 99 y que estas desaparecieran de los comercios minoristas, HP anunciara una reedición de su tablet, produciendo antes del 31 de octubre una última tanda de TouchPads para abastecer a la demanda insatisfecha. Siendo que según los expertos en costos a US$ 99 el precio está por debajo del de fabricación, solamente se puede pensar en una liquidación de componentes ya comprometidos que permitan recuperar, parcialmente, los costos ya incurridos. Pero es innegable que se trata de un mensaje confuso hacia el mercado.

Lo cierto es que desde los tiempos de la tumultuosa salida de Carly Fiorina de la conducción de HP, la empresa se vio envuelta en escándalos que terminaron sin comprobarse aunque impactando en su cultura interna. Con un caso de espionaje ilegal por parte de su chairwoman y el folletín de la salida de su ex CEO por un escándalo sexual, HP minó su reputación de empresa seria con fuertes valores. Si a esto se le suma el deambular estratégico que significa gastar US$ 1,2 mil millones para comprar Palm e ingresar en el mercado móvil y masivo (y desactivar sus productos al año siguiente) para luego desembolsar US$ 10 mil millones en una empresa (Autonomy) que hace software para empresas, se comprueba que la brújula de HP tiene un norte cambiante.

Claro que si el nuevo objetivo es ser una suerte de IBM que apunte sus cañones exclusivamente al mercado corporativo, algo tendrá que cambiar. Las corporaciones necesitan la tranquilidad de contar con socios tecnológicos que aseguren estabilidad en el tiempo. Esto es lo que HP deberá demostrar antes de pelear seriamente por dominar este mercado. Por ahora, el HP Way se transformó en un camino sinuoso y lleno de obstáculos.

Balcanización

Si bien la mensajería instantánea no es algo nuevo, con su llegada al mundo móvil abrió las puertas a la conexión ininterrumpida. Pero no fue sino hasta el éxito del Blackberry Messenger (alias BBM) que las principales plataformas móviles empezaron a desvelarse por tener su propio sistema de mensajería instantánea. Así Apple anunció su iMessage para su próxima versión de su sistema operativo móvil iOS, Google tiene su Google Talk. También están los independientes que son multiplataforma, como WhatsApp (promocionado localmente por los fabricantes que usan Android y Symbian). Tampoco se quieren quedar atrás otros como Facebook con su Messenger, Skype/Microsoft, y siguen los nombres.

Blackberry lleva alguna ventaja en la materia y comienza a utilizar al sistema de mensajería como una plataforma de socialización sobre la que se montan otras aplicaciones y servicios, como el de música recientemente lanzado y que se basa en compartir un determinado número de temas con los contactos. Una suerte de crowdsourcing de selección musical.

El problema no es la alta oferta de sistemas de mensajería instantánea sino que éstos son incompatibles entre sí, requiriendo de una aplicación específica para cada uno cuando no de una plataforma específica. Es por esto que no sería raro que en breve comiencen a producirse reacomodamientos en este rubro. Con la atomización existente en el mercado, el escenario se presenta poco propicio para un winner takes all. Sería mejor para los usuario la interconexión entre los principales sistemas, reservándose éstos la posibilidad de ofrecer funcionalidades adicionales a los usuarios propios. Hasta que esto no ocurra, cada nueva plataforma que surja aportará poco.

Tablet Corp.

Si bien desde el lanzamiento de la tableta iPad este segmento del negocio tecnológico se disparó y atrajo la atención de fabricantes y proveedores de contenidos por igual, por el momento la acción gira mayormente alrededor del consumidor individual. Sin embargo, no fue la iPad la primera tableta de la historia. De hecho, ya a principios de los 90 hubo lanzamientos de computadoras con este formato. La diferencia radica en que en aquella ocasión, las mismas apuntaban a usos verticales dentro del mercado de empresas, como logística, medicina y otras.

Visto así, resulta llamativo a priori que en tiempos de esta efervescencia alrededor de las tabletas, aún no hayan hecho una avanzada importante en las empresas. Uno de los factores es la todavía escasa oferta de aplicaciones verticales. Si bien éstas existen, la atención de las tiendas de aplicaciones está puesta en el volumen, teniendo a los juegos como la categoría más popular. Un claro signo de que se trata de un producto masivo.

El otro punto, quizás más relevante aún que el primero, es la necesidad de un horizonte de previsibilidad. Cuando una empresa u organización se embarca en un proyecto tecnológico (por ejemplo, equipar a todos los empleados de calle de una empresa de logística y distribución con una tableta), el paso previo es asegurarse que esa plataforma esté disponible sin alteraciones por un período de tiempo mayor que el que suelen tener los productos masivos. Se trata de implementaciones que pueden llevar meses y deben vivir años, tiempo en el cual a los dispositivos no pueden introducírseles grandes cambios so pena de que la aplicación no funcione adecuadamente en las múltiples configuraciones que van cambiando con el tiempo.

De todos modos, se trata de un mercado que existe y al cual varias empresas le prestan atención. Está claro que RIM con su tableta Playbook apunta a un uso más profesional y la empresa conoce perfectamente cuáles deben ser las características de oferta exitosa para un cliente corporativo. También Cisco lanzó tiempo atrás la suya (la Cius), aunque más orientada a un dispositivo de comunicación y colaboración móvil. Por supuesto, Google quiere que su plataforma Android también sea utilizada en ambientes corporativos y con aplicaciones más verticales, pero la gran fragmentación del hardware así como de versiones del sistema operativo atentan contra la previsibilidad. Apple, por su parte, no sólo tiene un claro foco en el segmento masivo, sino que tradicionalmente fracasó en sus intentos de ingresar al mercado corporativo, salvo en actividades muy puntuales, como todo lo relacionado con la imagen y los contenidos multimediales.

Tampoco debe pensarse que las tabletas desplazarán a las PCs en el mundo de las organizaciones. Al menos, no a todas ellas. Para los trabajos de oficina que tienen que ver con la creación de contenidos (redacción de informes, utilización de planillas de cálculo, etc.), la PC, sea en formato tradicional, all-in-one o notebook, seguirá liderando. Cuando el foco esté en usos horizontales (mail y sistemas de mensajería en general, acceso a bases de datos, etc.) las tabletas serán un complemento para situaciones de alta movilidad. Pero sin dudas que hay también un horizonte para usos más verticales al cual todavía le queda un importante camino a recorrer.

Todo parece indicar que no es aún el momento del despegue serio de las tabletas en el mundo de las organizaciones. Lo será en la medida en que esta categoría se asiente y esté más en claro cuáles son las propuestas que se adapten a las necesidades del segmento. Algo que debería empezar a cambiar en breve.

Tras los pasos de IBM

Algo olía mal en Dinamarca… El martes 16, la noticia era que la cadena minorista Best Buy quería devolverle a HP 200 mil tabletas TouchPad en stock (sobre 270 mil entregadas). Al día siguiente, Gartner publicó que el mercado de PC en Europa había caído un 19% en el segundo trimestre. Finalmente, el jueves 18 HP tiró la bomba, anunciando el spin off de su división PSG (Personal System Group, responsable del negocio de PC) y declarando que discontinuaba sus productos basados en WebOS: la tableta TouchPad y los smartphones.

Que el fabricante n° 1 a nivel mundial de PC quiera salir de ese negocio habla a las claras de lo difícil que es manejarse en el negocio del hardware cuando este se comoditiza. Algo que vio IBM unos 7 años atrás cuando vendió su negocio de computadoras personales a la china Lenovo. Y el paralelismo con IBM no termina aquí, ya que HP anunció que se dedicará al software y los servicios… Claro que en este caso, IBM le lleva varios años de ventaja.

El caso de WebOS demuestra que muchas decisiones en grandes corporaciones responden más a un espíritu de apostador que al emergente de sesudos análisis. Tan sólo un año atrás, HP pagaba US$ 1,2 mil millones que hoy prácticamente fueron a parar al tacho de basura (habrá que ver el valor de las patentes asociadas ahora que están tan de moda).

Por supuesto, esto no significa que las PC vayan a desaparecer. Al menos, no por el momento. Sin embargo, sí es evidente que están perdiendo su rol estelar en la industria de la tecnología personal para dejar paso a los dispositivos móviles, principalmente los smartphones. También es claro que este es un mercado en el cual los clásicos fabricantes de informática nunca pudieron hacer pie. Algunos dirán que Apple proviene del mundo de las PC. No obstante, nunca fue un jugador de peso sino más bien de nicho.

La noticia de HP es sin dudas un motivo de preocupación para Intel. No porque vaya a perder un cliente importante, sino porque evidencia que el negocio de PC está dejando de ser lo que fue y éste es muy importante para el fabricante de procesadores. Mientras la acción se traslada al mundo de los dispositivos móviles y personales, la empresa aún no puede hacer pie como quisiera en esta nueva era.

Acampando en la cima

Esta semana, caracterizada por los vaivenes de las bolsas mundiales, tuvo una particularidad para la industria tecnológica: Apple alcanzó el primer lugar como la empresa de mayor valuación bursátil. La volatilidad que registraron los mercados en los últimos días fue tal, que no hay forma de prever si para cuando estas líneas sean leídas la situación será la misma. No obstante, el mero hecho de que Apple haya llegado a esta posición merece la atención.

Por lo pronto las aguas parecen divididas entre quienes creen que la empresa está allí por mérito propio y que llegó para quedarse frente a quienes sostienen que en cuando las aguas se calmen, las cosas volverán a su lugar.

Quienes creen que Apple está allí por mérito propio tienen sus argumentos. En un período de 15 años (desde que su fundador, Steve Jobs volvió a la empresa que lo había “despedido”), pasó de estar cerca de la bancarrota a ser una de las estrellas del mercado bursátil. En líneas generales, su posición actual es sin dudas un reflejo de la creciente influencia de la industria tecnológica en la economía global. En una visión más particular, su liderazgo refleja el cambio de las eras en la industria tecnológica. Primero fue IBM cuando las computadoras eran territorio exclusivo de las empresas. Luego fue Microsoft, cuando la computadora se hizo personal y se masificó. Más tarde fue Google, reflejando la revolución que introdujo Internet. Ahora es Apple, cuando ese mundo de tecnología personal y conectada se hizo móvil.

No faltará quien afirme, con algo de razón, que la posición relativa actual de Apple es también consecuencia de la caída en el precio del petróleo (lo que afectó a la petrolera Exxon y la desbancó del primer lugar). Pero tampoco hay que olvidar que el mes pasado Apple mostró impresionantes resultados trimestrales, con un aumento de sus ingresos del 82%, al tiempo que marcaba que la empresa cuenta con más efectivo que el mismísimo gobierno de los EE.UU.

No obstante, también hay que ser cautos. No es la primera vez que una empresa tecnológica alcanza la cima mundial de la valuación bursátil. Fue en marzo de 2000, momentos en que la burbuja tecnológica se aprestaba a estallar, cuando Cisco alcanzó una valuación de US$ 500 mil millones. Trazando paralelismos, hoy se discute si estamos en presencia de una nueva burbuja tecnológica, aunque ciertamente no con las características de aquella.

Por otra parte, conviene recordar que los liderazgos en la industria tecnológica son con fecha de vencimiento. Y en líneas generales, cuando se está en la cima, lo más probable es que sólo quede el camino descendente. O, visto de otra forma, más difícil que llegar es mantenerse.

Si hay que hacerle caso a las grandes máximas de los expertos en materia bursátil, parece ser el momento de vender acciones de Apple (quien las tenga, obvio). Por aquello de “vender cuando está alto y comprar cuando está bajo”.

Derribando muros

Esta semana se produjo una noticia que pasó casi desapercibida: Amazon lanzó un lector de Kindle para la Web. Pero su impacto va más allá de los e-books y los e-readers.

Lo que lanzó Amazon es en realidad una aplicación en HTML5. Se trata de una extensión del lenguaje de programación que domina la Web pero que tiene la particularidad de soportar los últimos avances en multimedia al tiempo que es comprensible por computadoras y dispositivos de diversas plataformas. Estas características lo posicionan como la gran esperanza para terminar con la fragmentación que se da particularmente en el caso de los dispositivos móviles, donde cada plataforma (iOS, Android, BB OS, etc.) requiere de aplicaciones específicas. Con HTML5, la misma aplicación puede ejecutarse (en teoría) indistintamente en cualquier dispositivo. Así, se vuelve a avanzar en dirección de los servicios y contenidos universales, algo que ya habían logrado las computadoras personales a través del navegador, pero que los smartphones habían hecho retroceder con el surgimiento de las aplicaciones específicas para cada plataforma.

En el caso particular de la aplicación de Amazon, accesible desde https://read.amazon.com, la misma permite no sólo utilizar una computadora con un navegador Chrome o Safari como un e-reader. El punto de poder usar Safari es el más relevante, ya que permite acceder a la aplicación desde las tabletas iPad, no sólo para leer los e-books sino también para comprarlos. De esta forma, y aquí está el dato jugoso, Amazon puede sortear el cerco impuesto por Apple a las aplicaciones y contenidos (incluyendo los pagos) disponibles para su tableta. Por lo tanto, con esta aplicación de Kindle para iPad, Amazon no tiene que pagar el 30% que Apple exige a quienes venden a través de aplicaciones nativas para iPad. Al ser a través del navegador, Apple ya no intermedia en esta venta.

La gran virtud de las aplicaciones basadas en HTML5 entonces es que elude el control férreo de las tiendas de aplicaciones para smartphones y dispositivos portátiles como las tabletas, al tiempo que simplifica la vida de los desarrolladores, que ya no deben trabajar para cada plataforma específica. En otras palabras, puede ser el principio del fin de las tiendas de aplicaciones. Como para seguir el tema con atención.

Creced y multiplicaos

La PC, como la TV, tuvo en sus orígenes como dispositivo hogareño, un uso compartido entre distintos miembros de la familia. Pero con la tendencia creciente a tener más de una computadora por hogar, la PC comienza a hacer honor a su nombre y se hace más personal que familiar. Considerando los hogares conectados a Internet, aquellos con más de una PC crecieron fuertemente en el último año, pasando del 13% al 28%. Estos datos surgen del informe “Acceso a Internet Residencial – 2011” realizado por Carrier y Asociados.

A junio de este año, existen unos 4,6 millones de hogares con acceso a Internet que en su conjunto conectan a unos 6 millones de PC del segmento residencial. Esta cifra creció un 27% en el último año. El avance se ve claramente impulsado por la mayor popularidad de las portátiles, principalmente notebooks y netbooks. Las mismas están presentes en 3 de cada 4 hogares con más de una PC, mientras que en sólo 1 de cada 7 hogares con una única PC, ésta es una portátil.

Estas características hacen que tener más de una PC correlaciona con el nivel socio económico, donde más de un tercio de los hogares ABC1 conectados tiene 2 o más equipos.

El crecimiento de los hogares con más de una PC indica también que como mínimo el 40% de las ventas del último año tuvieron como destino hogares ya informatizados.