TDT móvil
Esta semana el gobierno nacional convocó a operadores de telefonía móvil y fabricantes de dispositivos (no a las marcas) con el fin de instarlos a presentar planes para ofrecer celulares que sintonicen TDT. Si bien la tecnología adoptada por Argentina contempla en forma nativa su utilización desde equipos móviles, la incorporación de ésta en los celulares no está exenta de desafíos.
El pedido presenta obstáculos para la fabricación por diversos motivos. Desde el punto de vista estrictamente técnico, no es sencillo agregar la electrónica necesaria para sintonizar TDT (chips y antena) a un equipo que no fue diseñado para ofrecerla. No sólo por las dimensiones de los equipos actuales (donde no sobra el espacio físico) sino también porque los convocados son fabricantes, no diseñadores. Amén de esto, habría que ver si en sus contratos de fabricación están autorizados a alterar los diseños originales. Así, la opción lógica sería producir en el país modelos que ya hubieran sido diseñados originalmente para incorporar esta capacidad. Pero esto dejaría de lado no sólo a los modelos existentes sino también a la gran mayoría de las marcas que operan en el país. Es más, quizás exija la fabricación de modelos de marcas que no operan actualmente a nivel local.
Por otra parte, y desde una perspectiva más práctica, un celular reproduciendo TDT vería como su batería se evapora en poco tiempo, al necesitar energía para mantener el flujo constante de información así como para alimentar la pantalla del dispositivo, uno de los componentes más demandantes en términos de energía de un celular.
En cuanto a los hábitos, por más atractivo que resulta desde el punto de vista tecnológico poder ver TV en el celular, el modelo de broadcasting de la TDT va en contra de las tendencias en el consumo de video: amplia variedad de contenidos y consumo bajo demanda. Ninguna de estas posibilidades las puede ofrecer la TDT. Se trata de una forma de transmisión que no es la más indicada en situación de movilidad.
La prueba de lo difícil del matrimonio entre la TV y los móviles está en que así como unos años atrás la industria apostaba algunas fichas a la TV móvil, hoy, y luego de varias experiencias fallidas, es un concepto que junta polvo en el arcón de las causas perdidas.
Dicen que la política es el arte de lo posible. En este caso, se necesitará de muchísimo arte.










Típica nota de clarín y La Nación, todo mala onda
Gabriel,
Como siempre, mi agradecimiento hacia vos, ya que por más que siempre (o casi) estés en desacuerdo con mis puntos de vista, seguís siendo un fiel lector de Comentarios.
En cuanto a tu apreciación, no se trata de ser buena o mala onda, sino de señalar aspectos que o no fueron considerados por los involucrados o al menos no fueron destacados por los distintos medios que levantaron la noticia. Es importante que más allá de la voluntad de llevar la TDT a los celulares seamos concientes de lo que tal movida implica.
Coincido plenamente, ni bien leí la noticia me imaginé el sufrimiento de los usuarios con baterías esfumándose, esa desprotección que terminaron retrayendo los móviles modernos que es la posibilidad efectiva de finalmente quedar con un aparato muerto, sin energía, aún para lo básico de hablar o textear. El tema del video bajo demanda también es clave, la diferencia es que mirar youtube en móvil exige datos (salvo que nos encontremos en lugar wifi), lo que implica por un lado consumo pero por otro una velocidad y estabilidad que las redes argentinas aún no aportan. Pero lo que más me preocupó es la posibilidad de que ahora, en lugar de tener que aguantar la músiquita distorsionada que sale del parlantito del móvil de aquel chico que está en el bondi lo que haya que sufrir es, por ejemplo, el programa de Canosa o los sermones de Feimann el bueno o el malo, no sé qué es peor
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Efectivamente, el tema energía es pasado por alto hasta que nos quedamos con un ladrillo inservible en la mano…
En cuanto al consumo bajo demanda, las redes móviles no estarán en condiciones de proveerlo masivamente por un largo tiempo. Simplemente, la capacidad de las redes, por su diseño y concepción, no lo soportarán.
En cuanto a lo de tener que bancarse a Canosa o, peor aún, a Feinmann, bueno, eso sí que sería el infierno en la Tierra…
[...] general sobre el despliegue de la TDT (o TDA, Televisión Digital Abierta), y me remitió a este post de su blog Comentarios (que recomiendo vivamente). Me permito reproducirlo aquí con los links [...]