Los celulares que vinieron del frío

A un año de la sanción de la ley que grava la importación de algunos productos electrónicos (conocida en su momento como el impuestazo tecnológico), ha pasado el tiempo suficiente como para poder medir y analizar lo sucedido.

Frente a los 400 mil equipos producidos en Tierra del Fuego durante todo el 2009, esta cifra trepó hasta los 2,9 millones en los nueve primeros meses del 2010, representando el 33% del total de los nuevos terminales ingresados al mercado. Viendo la variación trimestral de la producción local, se observa claramente una aceleración a partir del 2° trimestre de este año, época para la cual comenzaron a funcionar a buen ritmo los distintos proyectos.

A pesar de este marcado crecimiento, todavía la mayoría de los equipos (51%) provienen de Brasil, aunque de mantenerse el ritmo, este país quedaría desplazado del primer lugar el año próximo.

Calificar el éxito de la política en la materia dependerá de cuál sea el objetivo. Si es el de generar trabajo e inversión en aquella provincia, sin dudas que va bien encaminado. Si es el de crear una industria de producción de celulares competitiva, todavía debe demostrarlo. Tendremos una verdadera industria cuando ésta esté en condiciones de exportar, evidenciando que puede participar en mercados donde sus competidores no estén cargados de lastres fiscales antinaturales. Por lo pronto, en países donde hay protección a la importación, como Brasil y Argentina, los celulares son más caros que en otros mercados. Las ventajas del proteccionismo no son inocuas para el consumidor.

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4 Responses to “Los celulares que vinieron del frío”

  1. Enrique,
    Es verdad que el crecimiento en estos últimos quarters se ha acelerado, principalmente por el ingreso de nuevas marcas al portfolio de empresas que producen en la isla. Esta tendencia se verá mas intensificada aun el año que viene por el ingreso de mas modelos.
    El problema es que el modelo es solo sostenible por los grandes impuestos con los que se grava a los terminales importados. Este modelo no sirve para la exportación de los equipos, principalmente por el alto costo de la mano de obra en la isla, y también de la logística necesaria para el movimiento de la materia prima y producto terminado.

  2. Para mí, el mayor problema con TdelF es que en esta operación casi no hay valor agregado. No es un fenómeno local, claro. En Manaos, para poner el caso que siempre sirve de ejemplo, pasa lo mismo. Hay algo de transferencia de conocimientos (armar una línea de montaje tiene sus bemoles), pero no parece haber lugar para la generación propia de ideas/tecnologías.
    No está mal per sé, no es una mala primera medida, pero sólo sirve realmente si a eso se le agregan otras que apunten a generar valor y que, de paso, sean mano de obra intensivas (si lo que se quiere es dar empleo) como es el desarrollo de software. Evidentemente esto último requiere de otra inversión previa (la educación) así que no todo es tan sencillo.
    Pero lo que definitivamente no sirve (más allá del cortoplacismo) es imponer una única medida y dejarla ahí perdida en el confín del mundo.

  3. Esto es como una carrera. No se es más rápido por agregarle lastre a los competidores sino por ser uno mismo más liviano. Y todavía la dieta no la empezamos.

  4. Estimado Enrique,

    Ahora estoy trabajando en Brother, pero anteriormente, trabajé 11 años y medio en Motorola Argentina SA
    Son muy interesantes las cifras crecientes de la producción de celulares en Argentina, pero no hay que olvidar que todos vienen de Brasil semi-desarmados en pocas piezas, o sea que aquí, sólo se re-ensamblan, y salen como “Industria Argentina”.

    Muchas gracias y saludos,

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