Epílogo
Por el momento, lo único concreto es que de mantenerse las condiciones emergentes de la resolución 100, lo que dejaría a cientos de miles de abonados sin servicio, el gobierno estaría actuando como Nerón quemando Roma. Y hay una diferencia entre ser loco y comer vidrio…
Afortunadamente, el caso Fibertel no es insoluble. Hay distintos caminos que se pueden seguir para lograr los que deberían ser los objetivos principales: no desconectar a ningún abonado actual de Fibertel ni prescindir de la valiosa red de Cablevisión como plataforma de acceso en competencia con otras.
No obstante, el asunto deja al desnudo el problema de fondo: Argentina carece de una estrategia en infraestructura tecnológica que parta de un marco regulatorio acorde a la realidad de su oferta. Hoy parece imposible discutirlo. Habrá que esperar, mínimamente, al 2011.











Lo único concreto es que los usuarios de Fibertel en la pelea gobierno-Clarín quedamos como los hijos en los juicios de divorcio. Los grandes se pelean y a los hijos los empoman con las decisiones de los “adultos”.
Enrique,
¿es viable que Fibertel / Multicanal / Cablevisión salga ahora a pedir una licencia, a nombre de una nueva licenciataria? ¿O por motivos legales no podrían hacerlo?
Si eso fuera factible por ahí se podrían recuperar los clientes (previo su expresa aceptación a la nueva empresa). ¿O es más simple usar una existente -caso Prima?
Gracias. Fernando.
Más allá del tema técnico, es evidente que el mismo se utiliza porque es funcional al objetivo político. Así, aún pudiendo pedir una nueva licencia, habría que ver si se la dan, sobre todo en el tiempo necesario. La ventaja de una opción tipo Prima es que ya tiene la tan preciada licencia.