Nada es para toda la vida
Con ventas del orden de los 10 millones de unidades o más en los últimos 4 años, no hay dudas de que la industria móvil, y particularmente los fabricantes de terminales, es una cosa seria, a pesar de que los últimos 2 años fueron de crecimiento negativo. Pero con 50 millones de líneas activas, y alrededor de 35 millones en uso, combinado con un proceso de actualización tecnológica que no se detiene (primero la cámara de fotos, luego el reproductor de MP3 y ahora los smartphones y similares), comienza a ver la luz un problema que merece ser atendido debidamente: qué hacer con los equipos descartados.
Para tener una mejor dimensión del problema, los niveles de ventas anuales de terminales indican que en aproximadamente 3 años se renueva la totalidad del parque efectivamente en uso, a razón de algo más 11 millones de unidades promedio por año. Este valor crecerá moderadamente acompañando el avance poco más que vegetativo en términos de nuevos usuarios. Así, a partir del 2011 las bajas anuales deberán ser levemente inferiores a las altas (altas totales menos altas por crecimiento vegetativo y 2° líneas). Estos datos surgen del informe “Mercado Celular Argentino”, publicado por Carrier y Asoc.

Visto así, es comprensible que ya haya gente preocupada. Esto dio lugar a que desde el Congreso Nacional se impulse una ley que se ocupe del tema de los residuos electrónicos. La norma en estudio implicaría asignar la responsabilidad de su tratamiento y determinar el financiamiento de la operatoria, la cual probablemente pase a formar parte del precio de venta de estos dispositivos. La misma abarcaría no sólo a los celulares sino también otros dispositivos de renovación frecuente con contenido contaminante, como computadoras, televisores.
Si bien los avatares políticos no permiten prever el tratamiento de una ley que no entra dentro de la lógica del enfrentamiento oposición-oficialismo dominante en estos días, habrá que ir acostumbrándose a la idea de que en un futuro próximo los productos electrónicos no podrán descartarse despreocupadamente. Cuando esto suceda, habremos dado un gran paso como sociedad.



Los procesos de cambio en la naturaleza suelen ser imperceptibles a escala humana. Pero en el mundo de la tecnología, se pueden dar en términos de apenas unos pocos años.
Finalmente se reglamentó la ley por la cual los clientes de servicios celulares con abono tributarán un 1% de sus facturas para financiar el deporte de alto rendimiento. El tributo recaerá sobre toda la factura, exceptuando al IVA, por lo que gravará abono, excedentes, SMS, Internet, etc.
Después de muchas especulaciones sobre su posible comprador, finalmente Palm sorprendió a todos cuando se supo que en definitiva éste sería nada menos que HP. Normalmente, uno podría pensar que dos “perdedores” (en el negocio de los celulares) no logran un “ganador”. Pero en este caso hay una interesante complementación y posibles sinergias que permiten ver el acuerdo con cierto optimismo.



