¿Neutralidad de las búsquedas?
En momentos en que en algunos países se discute sobre neutralidad de la red, pareciera que hay que prepararse para otra, de no menor calibre, que es sobre la neutralidad de los buscadores.
Todo comenzó con los reclamos de Rupert Murdoch (dueño de News Corp. a su vez propietaria, entre otros medios, del Wall Street Journal) hacia Google, acusándola de “robar” sus contenidos y amenazando con impedir el acceso del buscador a sus contenidos. Luego la cosa se puso más interesante, cuando trascendió que News Corp. negocia con Bing, el buscador de Microsoft, para darle exclusividad en el acceso a sus contenidos. Si bien todavía no está dicha la última palabra, la movida da para el análisis.
En primer lugar, existen elementos como para pensar que News Corp. está negociando, a su manera, con Google. Nadie en su sano juicio puede presumir que el buscador le roba contenidos a ningún medio. Lo que hace Google es publicar el título de la nota que contiene la información buscada y a los sumo un par de líneas que sirven para determinar si es necesario clickear en ese vínculo o no. Pero el contenido (editorial y publicitario) sigue estando en los sites de los diarios y otros medios, no en Google. De esta forma, el tráfico generado (estimado en un 25% del total para el caso del WSJ) no debería ser despreciado. Por otra parte, la red social MySpace (propiedad de News Corp.) tiene un acuerdo de exclusividad con Google para la publicidad por tres años, por el que acordó pagar unos US$ 900 millones (sujeto a ciertas metas). Como es sabido, en los últimos tiempos MySpace viene perdiendo terreno frente a Facebook, por lo que la renovación de ese acuerdo, al menos en las actuales condiciones, no sería tan sencilla.
En el caso de Microsoft, ésta no tiene reparos en comprar market share. Ya hizo un acuerdo para proveerle las búsquedas a Yahoo e implementó un programa donde devuelve dinero a quienes compran bienes a través de su buscador. Todas medidas tendientes a lograr que el uso de Bing siga creciendo hasta convertirse en un serio rival para Google.
Pero más allá de los pormenores de esta movida, lo que está gestando con esta movida hacia la indexación exclusiva es una Internet con muros. Por lo tanto, de concretarse esta política de “vos podés indexar y vos no”, estaríamos ante un nuevo fenómeno: la parcialidad de la Web. Esto daría lugar a una Internet muy distinta a la que hoy conocemos. Lamentablemente.

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No me parece que los acuerdos de exclusividad entre proveedores de contenidos y buscadores vayan a crear una \\\’Internet con muros\\\’ ya que cualquier navegador puede/podría realizar búsquedas en paralelo a través de distintos buscadores y ordenar los resultados con una ponderación tan arbitraria como la voluntad del usuario.
La aparición de Bing puede resultar muy interesante ya que vuelve a poner en debate el tema de la catalogación. El milagro tecnológico de Google de alguna manera postergó la implementación de la \\\’Gran Biblioteca Digital\\\’, simplificando el órden de resultados a la mera cantidad de apariciones de un texto en el contenido y no a la \\\’importancia\\\’ de su fuente. Ahora pareciera que habría que elegir entre un buscador u otro cuando en verdad lo importante sería que el usuario pudiera establecer criterios de búsqueda según un la importancia/naturaleza de la fuente (por ejemplo \\\’bibliotecas públicas\\\’, \\\’sitios de ecommerce\\\’, \\\’fuentes periodísticas\\\’, etc…).
Jorge,
Es cierto que siempre está la opción de usar otro buscador, pero no me vas a negar que no es más cómodo buscar desde un único lugar en vez de tener que recurir a múltiples buscadores en función de cuál es la fuente de la información.
En cuanto a tu propuesta de que sería importante determinar la naturaleza de la fuente, me parece más que interesante.
Mi punto no excluía la comodidad sino todo lo contrario: el browser puede tener incorporada desde una única interfaz la búsqueda en paralelo (a través de múltiples buscadores) y la presentación de los resultados en un única lista ponderada por un criterio configurable. el usuario se tomaría las mismas molestias que ahora.
Para ver que se investiga en la materia un buen lugar es el grupo de investigación de García -Molina en Stanford (de allí salió Sergey Brin, fundador de Google). Tengo entendido que ellos proponían una infraestructura distribuída de búsqueda, donde entidades calificadas (i.e. bibliotecas) indexan su contenido y responden federativamente a las búsquedas de los usuarios. Me imagino que este proyecto se debe haber congelado con la aparición de Google, y es posible que ahora empiece a cobrar interés nuevamente.
Saludos