Midiendo el Triple Play
En los últimos tiempos, con la llegada de las primeras ofertas y, más tarde, con el debate de la Ley de Medios, el tema del Triple Play estuvo en el tapete. Por el momento, la oferta de servicios convergentes es muy acotada en el mercado argentino. Apenas unos pocos operadores de TV por cable (Telecentro, Supercanal y algunos pequeños proveedores en localidades más chicas) ofrecen actualmente el servicio. Los demás cableros que no lo hacen es por alguna decisión de negocios, mientras que las empresas de telecomunicaciones se mantienen al margen por trabas regulatorias. Aquí no pueden considerarse los bundlings de las telefónicas con DirecTV, ya que los servicios se dan por redes separadas. Es un triple play comercial, no técnico.
Si embargo, esto no invalida que exista una demanda creciente por los servicios que engloba. El que mayor crecimiento registra es el de acceso a Internet de banda ancha. También lo hace, aunque a un ritmo mucho menor, el de TV paga. Por su parte, la telefonía fija comienza a sentir los embates de otras alternativas, por lo que si bien no retrocede aún en penetración, sí se observa una baja del gasto, tanto en telefonía local como en larga distancia. Esto surge del informe “Telecomunicaciones residenciales 2009”, recientemente finalizado por Carrier y Asociados.
Actualmente, unos 2,6 millones de hogares consumen los tres servicios que conforman el Triple Play (30% más que un año atrás) generando un gasto anual aproximado de $ 8 mil millones (con impuestos incluidos). Si además, se tuviese en cuenta a aquellos hogares que hoy consume sólo dos de éstos servicios (típicamente, telefonía e Internet o telefonía y TV paga), el mercado potencial sería de hasta 5 millones de hogares.

No obstante, en este caso el aumento en dinero gastado no sería lineal, ya que seguramente para que los hogares que hoy consumen dos servicios pasen a tres, el monto total a gastar debería ser menor que la suma de las partes, que es lo que hoy sucede con la gran mayoría que consume telefonía, TV e Internet.



Aunque sin ningún anuncio oficial, se cayó la compra de Velocom por parte de Nextel. La operación, que había sido acordada 3 años atrás, nunca pudo concretarse. La razón es muy simple: artrosis regulatoria. El pase de manos esperaba desde entonces la aprobación de la Secretaría de Comunicaciones. Durante este tiempo, no hubo ninguna objeción por parte del regulador, sino simplemente el silencio sepulcral al que nos tienen acostumbrados.
Como si se tratara de una novela por entregas, esta semana hubo una nueva postergación para el tratamiento del proyecto de ley comúnmente conocido como Impuestazo Tecnológico. Esto se debió a que la oposición en la cámara de Diputados no habilitó el tratamiento del tema en el recinto, por lo que el oficialismo decidió sacar del temario este polémico proyecto (ya tienen bastantes frentes que atender). Así, volvería a haber una oportunidad para su tratamiento dentro de dos semanas (11 de noviembre).
Es cierto aquello de que nadie resiste un archivo. Pero también lo es que algunos lo resisten menos que otros. Recorriendo la hemeroteca online de diarios en Internet, refrescó nuestra memoria un artículo sobre el fallido intento del celular argentino, increíblemente bautizado como El Argento…
Así están los fabricantes de GPS luego de que esta semana Google 






